...y ahora un bosquejo de mi...
No podría explicar y convencer a nadie con mis argumentos de por que estoy con él.
Es incomprensible, es canalla, es injustificable.
Pero simplemente hay cosas que están fuera de mi control.
En una fría evaluación de mi situación, tratando como siempre de comprenderme aunque cueste, busque una explicación de todo lo que pasa.
Carencias afectivas es mi respuesta.
Eternas carencias afectivas que se han ido marcando con la edad, con el pasar del tiempo, con las frustraciones (que por fortuna no han sido demasiadas) pero las hay.
En el post anterior hice un perfil de (mi) papanatas y alguien opino a su vez que era mi propio perfil y no me queda más remedio que aceptar que tiene razón.
Todos proyectamos nuestros deseos, nuestras frustraciones en alguien más, a veces son complejos, a veces simples caprichos o quizás, lisa y llanamente instinto.
¡Que diablos!
Creo que todo esto proviene de familia.
Dicen que me parezco muchísimo a mi padre. Tanto física como en algunos rasgos psicológicos
Soy algo avara, mi padre lo fue. Creo que tengo rasgos de coyota y mi padre también lo fue.
No fue un mal padre, pero al parecer no podía vivir sin historias anexas a su matrimonio, engaño cuanto quiso a mi madre, aunque jamás la golpeo, y a nosotros no nos falto lo necesario.
Sólo le rompió el corazón a ella, a mi madre.
Quizás algo más de cariño, fue un padre algo ausente, no era muy cariñoso aunque tengo muy gratos recuerdos de él, y creo que dejo muchas cosas en mí que no quería aceptar pero que finalmente están ahí como un complemento más de mi historia de vida.
Pasábamos peleando antes de marcharse pero después nuestra relación padre-hija mejoro notablemente aunque siempre lo trate con frialdad.
Hasta ahora, no podía comprender porque hacia lo que hacia.
Porque tenía amantes.
Toda mi vida he vivido en una burbuja, perfecta, sin dolor, sin pena…viviendo en la fantasía del amor, de las aventuras y de la ilusión.
Por eso quiero ser escritora después de todo.
Posiblemente era para cubrirme de la cruda realidad que finalmente no ha sido tan cruda.
Las amantes destruyeron a mi familia. Pero a su vez la salvaron.
¿Por qué entonces estoy haciendo lo mismo que tanto criticaba en mi padre?
Algún psicoanalista diría que por vengarme de mi padre o quizás y lo que sería muy melodramático, sin embargo no puedo negar, es que quizás en aquel papanatas que se ha vuelto protagonista de mi historia estoy buscando un padre.
¿Por qué?, porque se parece a mi padre, en lo coyote, sólo que mejor. (Mi) papanatas si es un buen padre, preocupado, capaz de endeudarse hasta quedar sin un peso por atenderlas en el mejor lugar, a sus hijas, es él que se levanta cuando lloran, es quien las tranquiliza cuando están inquietas.
En definitiva entrega el cariño que yo nunca o escasamente vi en mi propio padre.
Y me trata como su niña, con él soy una niña pequeña y me rindo a su ternura
Antes era más adulta que ahora, tenia mis principios y mis valores muy en alto y criticaba cualquier episodio que consideraba moralmente reprobable, pero ahora todo es distinto, porque lo que he vivido me ha demostrado que las cosas no son como me las imaginaba.
No existe el príncipe azul, ni el amor eterno como en las películas y el anime.
Dicen que quienes escupen al cielo, les cae en la cara, y a mi se han devuelto con ímpetu aquellas palabras prejuiciosas.
Me he convertido en una amante sin esperarlo, no sabría decir si sin desearlo, quizás lo deseaba para ensuciarme, para mancharme, para sacarme de esta inmovilidad de mi vida sin matices.
Siempre le he dado prioridad a los estudios, quise estudiar en la universidad y lo hice, quizás no en lo que me apasionaba, pero lo cumplí, no quise involucrarme en cuestiones amorosas por temor a que me sacaran de mi camino perfectamente trazado.
Y ahora llego a esta edad, con poca experiencia, ansiosa de ser amada, tocada, querida.
Siempre me alimente de amores platónicos no correspondidos, como era tan seria, tímida y callada era difícil que alguien se acercara con más intención que solicitarme alguna ayuda en el estudio.
Sé que no soy fea, sé que tengo mis atributos bien puestos, pero siempre he sido insegura.
Y cuando él se me acerco con aquellas intensiones, porque él ya me gustaba desde hace un tiempo, no me iba a negar a que por fin alguien me correspondiera.
Pero corresponder, a su vez, es sólo un decir, porque sé que me quiere, que me desea, pero también sé que no me ama, y no me importó que estuviera casado, tengo que ser bien sincera en ese punto, no me importo que sólo me ofreciera un amor a medias, un falso amor.
Cero remordimientos, cero culpa he sentido hasta ahora.
Quizás lo que duele, es que a pesar de su falso amor, lo quiero.
Una vez le dije que estaba con él por carencias afectivas, que se había condenado al decirme que me quería porque para alguien como yo esa frase era demasiado y me encadenaría a él de forma obsesiva, que no debía arriesgarse.
Obviamente no le importo condenarse, porque para un hombre siempre tener dos mujeres, será cómodo y satisfactorio y serán capaces de arriesgarse a pesar de las consecuencias que pueda traer.
Y por ello he aceptado el poco tiempo que puede brindarme, la compañía diaria sólo por msn y que a veces me manipule con sus palabras, a pesar de que cuando estamos juntos sea total y exquisitamente diferente.
Y me había acostumbrado, ya no me importaba.
Pero últimamente se puso más tierno, se veía cambiado y en mi ingenuidad que al parecer todavía queda, pensé que quizás…
Además aquellos comentarios de separaciones, no niego que me inquietaron, ya he dicho, jamás mi intensión ha sido que se separe, porque yo soy la más consciente que este cuento es temporal, pero quizás internamente y aunque no lo quiera aceptar igual me entusiasmo la idea de tenerlo solo para mi.
Aunque siempre lo aterrice.
Sabía y se lo dije, que eso no pasaría.
Y no paso, después del sermón que le dieron a la innombrable sus padres, regreso con sus hijas y con él al hogar.
Un mes de prueba para ver si ella cambia.
Aunque no es necesario, él no la dejará.
Y eso en estos días de su regreso me descoloco, yo estaba muy bien asumiendo mi papel de amante sin complicaciones y por eso cuando me comento aquello (algo que le había pedido anteriormente que no hiciera), me molesto muchísimo.
¿Para qué diablos me dice esto? – pensé.
Pero bueno, volvió todo a su lugar.
Volveré a asumir el papel de amante sin complicaciones, volveré a convencerme que estoy con él por mis carencias afectivas, porque sé que de eso algo hay.
Creo que tengo mucho de mi padre, y me dejo cosas indeseables también, quizás esta sea una de esas.
Dicen que en la infancia se generan los rasgos que amarás en la adultez y esto perfiles provienen de tus padres, no creo que admire lo que hizo mi padre a mi madre, pero en esa frialdad paternal se germino sin querer mi debilidad.
Espero no repetir lo que hizo mi padre, eso si.
El salto a su propia muerte, su decisión fue el suicidio, cuando su alma se rompió para siempre, ya alejado de nosotros, viviendo con su amante a la que sé que quería, sólo que jamás creo pudo encontrar lo que lo llenara completamente, simplemente tomo la decisión que podía acabar con el sufrimiento .
Espero no terminar así algún día.
Aunque la opción no la encuentro descabellada.
Aunque si lo hiciera no creo que lo haga por él, sería ridículo.
El día que tome una decisión así será el día que mueran mis ilusiones.
No creo que (mi) papanatas logre acabar con eso todavía.
Sólo quiero disfrutarlo con toda su maldad, con toda su crueldad, con toda su ternura y con todo su falso amor.
Lo quiero.
No sé cuanto durará todo esto, no sé si soltaré amarras como dice una amiga, pero por ahora quiero seguir ensuciándome, manchándome.
Quizás yo misma me estoy castigando por algo.
Quizás por mi padre.
Quizás por mi madre.
Quizás por los años que he perdido, y esta relación es un intento desesperado de sentir algo de pasión en mi vida.
¿Cómo puedo permitirlo?
Pues cuando no has conocido ni el amor, ni la pasión…hasta las migajas de un sentimiento te sirven.
Aunque estas sean a medias, de un papanatas casado, que sin embargo por primera vez elegí.
Lo elegí, esa es la verdad, y eso lo hace especial.
Fue mi elección.
Es incomprensible, es canalla, es injustificable.
Pero simplemente hay cosas que están fuera de mi control.
En una fría evaluación de mi situación, tratando como siempre de comprenderme aunque cueste, busque una explicación de todo lo que pasa.
Carencias afectivas es mi respuesta.
Eternas carencias afectivas que se han ido marcando con la edad, con el pasar del tiempo, con las frustraciones (que por fortuna no han sido demasiadas) pero las hay.
En el post anterior hice un perfil de (mi) papanatas y alguien opino a su vez que era mi propio perfil y no me queda más remedio que aceptar que tiene razón.
Todos proyectamos nuestros deseos, nuestras frustraciones en alguien más, a veces son complejos, a veces simples caprichos o quizás, lisa y llanamente instinto.
¡Que diablos!
Creo que todo esto proviene de familia.
Dicen que me parezco muchísimo a mi padre. Tanto física como en algunos rasgos psicológicos
Soy algo avara, mi padre lo fue. Creo que tengo rasgos de coyota y mi padre también lo fue.
No fue un mal padre, pero al parecer no podía vivir sin historias anexas a su matrimonio, engaño cuanto quiso a mi madre, aunque jamás la golpeo, y a nosotros no nos falto lo necesario.
Sólo le rompió el corazón a ella, a mi madre.
Quizás algo más de cariño, fue un padre algo ausente, no era muy cariñoso aunque tengo muy gratos recuerdos de él, y creo que dejo muchas cosas en mí que no quería aceptar pero que finalmente están ahí como un complemento más de mi historia de vida.
Pasábamos peleando antes de marcharse pero después nuestra relación padre-hija mejoro notablemente aunque siempre lo trate con frialdad.
Hasta ahora, no podía comprender porque hacia lo que hacia.
Porque tenía amantes.
Toda mi vida he vivido en una burbuja, perfecta, sin dolor, sin pena…viviendo en la fantasía del amor, de las aventuras y de la ilusión.
Por eso quiero ser escritora después de todo.
Posiblemente era para cubrirme de la cruda realidad que finalmente no ha sido tan cruda.
Las amantes destruyeron a mi familia. Pero a su vez la salvaron.
¿Por qué entonces estoy haciendo lo mismo que tanto criticaba en mi padre?
Algún psicoanalista diría que por vengarme de mi padre o quizás y lo que sería muy melodramático, sin embargo no puedo negar, es que quizás en aquel papanatas que se ha vuelto protagonista de mi historia estoy buscando un padre.
¿Por qué?, porque se parece a mi padre, en lo coyote, sólo que mejor. (Mi) papanatas si es un buen padre, preocupado, capaz de endeudarse hasta quedar sin un peso por atenderlas en el mejor lugar, a sus hijas, es él que se levanta cuando lloran, es quien las tranquiliza cuando están inquietas.
En definitiva entrega el cariño que yo nunca o escasamente vi en mi propio padre.
Y me trata como su niña, con él soy una niña pequeña y me rindo a su ternura
Antes era más adulta que ahora, tenia mis principios y mis valores muy en alto y criticaba cualquier episodio que consideraba moralmente reprobable, pero ahora todo es distinto, porque lo que he vivido me ha demostrado que las cosas no son como me las imaginaba.
No existe el príncipe azul, ni el amor eterno como en las películas y el anime.
Dicen que quienes escupen al cielo, les cae en la cara, y a mi se han devuelto con ímpetu aquellas palabras prejuiciosas.
Me he convertido en una amante sin esperarlo, no sabría decir si sin desearlo, quizás lo deseaba para ensuciarme, para mancharme, para sacarme de esta inmovilidad de mi vida sin matices.
Siempre le he dado prioridad a los estudios, quise estudiar en la universidad y lo hice, quizás no en lo que me apasionaba, pero lo cumplí, no quise involucrarme en cuestiones amorosas por temor a que me sacaran de mi camino perfectamente trazado.
Y ahora llego a esta edad, con poca experiencia, ansiosa de ser amada, tocada, querida.
Siempre me alimente de amores platónicos no correspondidos, como era tan seria, tímida y callada era difícil que alguien se acercara con más intención que solicitarme alguna ayuda en el estudio.
Sé que no soy fea, sé que tengo mis atributos bien puestos, pero siempre he sido insegura.
Y cuando él se me acerco con aquellas intensiones, porque él ya me gustaba desde hace un tiempo, no me iba a negar a que por fin alguien me correspondiera.
Pero corresponder, a su vez, es sólo un decir, porque sé que me quiere, que me desea, pero también sé que no me ama, y no me importó que estuviera casado, tengo que ser bien sincera en ese punto, no me importo que sólo me ofreciera un amor a medias, un falso amor.
Cero remordimientos, cero culpa he sentido hasta ahora.
Quizás lo que duele, es que a pesar de su falso amor, lo quiero.
Una vez le dije que estaba con él por carencias afectivas, que se había condenado al decirme que me quería porque para alguien como yo esa frase era demasiado y me encadenaría a él de forma obsesiva, que no debía arriesgarse.
Obviamente no le importo condenarse, porque para un hombre siempre tener dos mujeres, será cómodo y satisfactorio y serán capaces de arriesgarse a pesar de las consecuencias que pueda traer.
Y por ello he aceptado el poco tiempo que puede brindarme, la compañía diaria sólo por msn y que a veces me manipule con sus palabras, a pesar de que cuando estamos juntos sea total y exquisitamente diferente.
Y me había acostumbrado, ya no me importaba.
Pero últimamente se puso más tierno, se veía cambiado y en mi ingenuidad que al parecer todavía queda, pensé que quizás…
Además aquellos comentarios de separaciones, no niego que me inquietaron, ya he dicho, jamás mi intensión ha sido que se separe, porque yo soy la más consciente que este cuento es temporal, pero quizás internamente y aunque no lo quiera aceptar igual me entusiasmo la idea de tenerlo solo para mi.
Aunque siempre lo aterrice.
Sabía y se lo dije, que eso no pasaría.
Y no paso, después del sermón que le dieron a la innombrable sus padres, regreso con sus hijas y con él al hogar.
Un mes de prueba para ver si ella cambia.
Aunque no es necesario, él no la dejará.
Y eso en estos días de su regreso me descoloco, yo estaba muy bien asumiendo mi papel de amante sin complicaciones y por eso cuando me comento aquello (algo que le había pedido anteriormente que no hiciera), me molesto muchísimo.
¿Para qué diablos me dice esto? – pensé.
Pero bueno, volvió todo a su lugar.
Volveré a asumir el papel de amante sin complicaciones, volveré a convencerme que estoy con él por mis carencias afectivas, porque sé que de eso algo hay.
Creo que tengo mucho de mi padre, y me dejo cosas indeseables también, quizás esta sea una de esas.
Dicen que en la infancia se generan los rasgos que amarás en la adultez y esto perfiles provienen de tus padres, no creo que admire lo que hizo mi padre a mi madre, pero en esa frialdad paternal se germino sin querer mi debilidad.
Espero no repetir lo que hizo mi padre, eso si.
El salto a su propia muerte, su decisión fue el suicidio, cuando su alma se rompió para siempre, ya alejado de nosotros, viviendo con su amante a la que sé que quería, sólo que jamás creo pudo encontrar lo que lo llenara completamente, simplemente tomo la decisión que podía acabar con el sufrimiento .
Espero no terminar así algún día.
Aunque la opción no la encuentro descabellada.
Aunque si lo hiciera no creo que lo haga por él, sería ridículo.
El día que tome una decisión así será el día que mueran mis ilusiones.
No creo que (mi) papanatas logre acabar con eso todavía.
Sólo quiero disfrutarlo con toda su maldad, con toda su crueldad, con toda su ternura y con todo su falso amor.
Lo quiero.
No sé cuanto durará todo esto, no sé si soltaré amarras como dice una amiga, pero por ahora quiero seguir ensuciándome, manchándome.
Quizás yo misma me estoy castigando por algo.
Quizás por mi padre.
Quizás por mi madre.
Quizás por los años que he perdido, y esta relación es un intento desesperado de sentir algo de pasión en mi vida.
¿Cómo puedo permitirlo?
Pues cuando no has conocido ni el amor, ni la pasión…hasta las migajas de un sentimiento te sirven.
Aunque estas sean a medias, de un papanatas casado, que sin embargo por primera vez elegí.
Lo elegí, esa es la verdad, y eso lo hace especial.
Fue mi elección.
Perfil papanitistico... o un bosquejo de (mi) papanatas
Creo que ya me resulta placentero dedicarle post a (mi) canalla, a (mi) papanatas.
Debe ser porque esta semana lo he extrañado a rabiar.
Lo contaré una vez más.
Él es informatico y a su vez un pervertido, es casado, tienes dos niñas que son sus ojos y su vida, vive y muere por ellas.
Es un fanático, que al igual que yo se derrite con aquellas historias provenientes del país del sol naciente: el anime y sus derivados.
Hasta diría que es más fanático que yo.
Tiene una tranca, siente aversión por la gordura, a tal punto que ante el aviso del más mínimo atisbo de grasa en su estomago, es capaz de hacer millones de abdominales y dejar de comer por bajarlos.
Dice que le provoca repulsión la gordura morbida y estar gordo sería su castigo más terrible.
Ya lo dije, fue en su pasado un coyote, dejo de serlo cuando se caso y volvio a serlo conmigo...su más reciente conquista, su amante de turno.
Es un maniático del orden.
Aquella ocasión en que nos quedamos juntos una noche, mientras me desvestia y yo esparcia la ropa por cualquier lugar, él la ordenaba y la dejaba toda en un mismo sitio.
Fue algo que me sorprendio mucho.
Y ahora que tomo conciencia de eso recuerdo cuan ordenado es su escritorio...además de aquella extraña mania que tiene de guardar bolsas mientras las dobla prolijamente diciendo:
- Nunca se sabe cuando pueden ser útiles -
Como dije es un informatico con vocación de cocinero, ser chef es su sueño frustrado.
Y sueña mucho, sueña con cambiar su situación, con darle estabilidad, la esquiva estabilidad a su familia, a sus padres.
Es un hablador empedernido, hay veces que me cuesta trabajo entenderle todo lo que me dice. Pareciera ansioso por hablar, pero ni es tan sociable ni tiene muchos amigos.
Creo que guarda una inseguridad oculta dentro de su perversión y sus palabras aveces crueles aveces tiernas, aveces indiferentes, son una prueba de ello.
Detesta que lo despeinen y como es obvio, sólo por molestarlo lo hago con más impetú, por el placer de ver como me lo permite a pesar de que le desagrada.
Rara vez expresa sentimientos, y cuando lo hace pareciera querer hacerlo a hurtadillas, porque las disfraza entre sus miles de palabras aveces superficiales, aveces profundas.
Un te quiero en él es sinonimo sólo de desesperación, cuando se percata que el camino se viene dificil, cuando quiere convencerte ya sea de forma falsa o verdadera.
En aquellos momentos no le cuesta decirlo pero se resiste.
Es tan sincero que duele.
"Te quiero pero no te amo" es una de sus frases duramente sinceras. Pero no lo culpo, yo se lo pedí.
Vive en la nostalgia de los viejos tiempos, cuando era un matador, cuando su vida social y económica era estable, cuando estaba solo.
Esta desepcionado y estoy segura que eso le duele demasiado, por eso se ha resistido todo este tiempo...
Se caso profundamente enamorado, yo creo que todavia lo esta, pero las expectativas de aquel amor perfecto al parecer o por lo que me vende no se cumplieron.
Por eso vive rememorando el pasado, sus mejores tiempos y según sus palabras, añorando el habernos conocido antes...pero esas son solo palabras, no hay demostración, no hay certeza que sea verdad.
"Todos son papanatas hasta que demuestren lo contrario" - es la premisa que utilizamos con una amiga, y por eso él es (mi) papanatas, porque no ha dejado de serlo, lo sigue siendo.
No ha demostrado dejar de serlo, en definitiva no ha demostrado lo contrario y por eso, no debo amarlo.
Aunque creo que lo amo.
Esta semana sin él, ha sido una confirmación de aquellos sentimientos a los que me resistia rabiosamente.
Antes sentia rabia, antes me molestaba su lejanía, pero ahora y a pesar de todo, el sentimiento que guardo en mi pecho es dulcemente cálido.
Pero él jamás lo sabrá, no se lo diré.
Es un papanatas y no creo que le importe y a mi tampoco debe importarme.
Disfrutar mientras dure, será mi premisa de ahora en adelante y como siempre ha sido, guardaré los sentimientos, y los dejaré salir en deseo, puro y vanal.
Ël es un pervertido y yo lo soy también, y compartiremos eso mientras dure, solo mientras duré...
"Ai shiteiru" - son las palabras que jamás le diré porque como buen papanatas no se las merece.
Sin embargo quiero estar contigo, sólo eso, mientras dure...
Posiblemente tambien sea un mentiroso, pero yo siempre lo he sabido, no hay engaño, no hay mentiras cuando sabes que te engañan con un falso amor.
Quizás mi amor sea tan falso como el de él pero mientras pueda lo disfrutaré.
En la falsedad de ambos sentimientos me refugiaré, eternamente.
¿Aceptación?¿resignación? puede ser...¿estupidez?...también...
"Los sueños son más frágiles y fugaces que una rosa de cristal
¿entonces por qué estamos destinados a soñar?"
Ahora sólo quiero que llegues para continuar viviendo esa falsedad...mientras dure....
Debe ser porque esta semana lo he extrañado a rabiar.
Lo contaré una vez más.
Él es informatico y a su vez un pervertido, es casado, tienes dos niñas que son sus ojos y su vida, vive y muere por ellas.
Es un fanático, que al igual que yo se derrite con aquellas historias provenientes del país del sol naciente: el anime y sus derivados.
Hasta diría que es más fanático que yo.
Tiene una tranca, siente aversión por la gordura, a tal punto que ante el aviso del más mínimo atisbo de grasa en su estomago, es capaz de hacer millones de abdominales y dejar de comer por bajarlos.
Dice que le provoca repulsión la gordura morbida y estar gordo sería su castigo más terrible.
Ya lo dije, fue en su pasado un coyote, dejo de serlo cuando se caso y volvio a serlo conmigo...su más reciente conquista, su amante de turno.
Es un maniático del orden.
Aquella ocasión en que nos quedamos juntos una noche, mientras me desvestia y yo esparcia la ropa por cualquier lugar, él la ordenaba y la dejaba toda en un mismo sitio.
Fue algo que me sorprendio mucho.
Y ahora que tomo conciencia de eso recuerdo cuan ordenado es su escritorio...además de aquella extraña mania que tiene de guardar bolsas mientras las dobla prolijamente diciendo:
- Nunca se sabe cuando pueden ser útiles -
Como dije es un informatico con vocación de cocinero, ser chef es su sueño frustrado.
Y sueña mucho, sueña con cambiar su situación, con darle estabilidad, la esquiva estabilidad a su familia, a sus padres.
Es un hablador empedernido, hay veces que me cuesta trabajo entenderle todo lo que me dice. Pareciera ansioso por hablar, pero ni es tan sociable ni tiene muchos amigos.
Creo que guarda una inseguridad oculta dentro de su perversión y sus palabras aveces crueles aveces tiernas, aveces indiferentes, son una prueba de ello.
Detesta que lo despeinen y como es obvio, sólo por molestarlo lo hago con más impetú, por el placer de ver como me lo permite a pesar de que le desagrada.
Rara vez expresa sentimientos, y cuando lo hace pareciera querer hacerlo a hurtadillas, porque las disfraza entre sus miles de palabras aveces superficiales, aveces profundas.
Un te quiero en él es sinonimo sólo de desesperación, cuando se percata que el camino se viene dificil, cuando quiere convencerte ya sea de forma falsa o verdadera.
En aquellos momentos no le cuesta decirlo pero se resiste.
Es tan sincero que duele.
"Te quiero pero no te amo" es una de sus frases duramente sinceras. Pero no lo culpo, yo se lo pedí.
Vive en la nostalgia de los viejos tiempos, cuando era un matador, cuando su vida social y económica era estable, cuando estaba solo.
Esta desepcionado y estoy segura que eso le duele demasiado, por eso se ha resistido todo este tiempo...
Se caso profundamente enamorado, yo creo que todavia lo esta, pero las expectativas de aquel amor perfecto al parecer o por lo que me vende no se cumplieron.
Por eso vive rememorando el pasado, sus mejores tiempos y según sus palabras, añorando el habernos conocido antes...pero esas son solo palabras, no hay demostración, no hay certeza que sea verdad.
"Todos son papanatas hasta que demuestren lo contrario" - es la premisa que utilizamos con una amiga, y por eso él es (mi) papanatas, porque no ha dejado de serlo, lo sigue siendo.
No ha demostrado dejar de serlo, en definitiva no ha demostrado lo contrario y por eso, no debo amarlo.
Aunque creo que lo amo.
Esta semana sin él, ha sido una confirmación de aquellos sentimientos a los que me resistia rabiosamente.
Antes sentia rabia, antes me molestaba su lejanía, pero ahora y a pesar de todo, el sentimiento que guardo en mi pecho es dulcemente cálido.
Pero él jamás lo sabrá, no se lo diré.
Es un papanatas y no creo que le importe y a mi tampoco debe importarme.
Disfrutar mientras dure, será mi premisa de ahora en adelante y como siempre ha sido, guardaré los sentimientos, y los dejaré salir en deseo, puro y vanal.
Ël es un pervertido y yo lo soy también, y compartiremos eso mientras dure, solo mientras duré...
"Ai shiteiru" - son las palabras que jamás le diré porque como buen papanatas no se las merece.
Sin embargo quiero estar contigo, sólo eso, mientras dure...
Posiblemente tambien sea un mentiroso, pero yo siempre lo he sabido, no hay engaño, no hay mentiras cuando sabes que te engañan con un falso amor.
Quizás mi amor sea tan falso como el de él pero mientras pueda lo disfrutaré.
En la falsedad de ambos sentimientos me refugiaré, eternamente.
¿Aceptación?¿resignación? puede ser...¿estupidez?...también...
"Los sueños son más frágiles y fugaces que una rosa de cristal
¿entonces por qué estamos destinados a soñar?"
Ahora sólo quiero que llegues para continuar viviendo esa falsedad...mientras dure....
Perfect day...
No pensé que sería así pero lo fue.
Confirmando una vez más que las cosas que no se preparan, que surgen de la nada, siempre son mejores que las muy elaboradas.
Estaba algo molesta con (mi) papanatas porque me había pedido que nos juntaramos el sábado, ya que me iba a entregar unos dvd's con una serie que me debía hace mucho, pero como siempre algo parecia fallar.
Hasta el jueves iba todo bien y en teoria nos juntariamos temprano porque a las dos, a su oficina llegaría el jefe y obviamente no podriamos disfrutar estando juntos a nuestras anchas.
Pero el viernes me mando un mail diciendo que ya no se podría porque el jefe llegaría más temprano de lo esperado y que nos veriamos a la vuelta de sus vacaciones.
No niego que me frustre.
Durante la tarde, se conectó y como vio mi poco entusiasmo ante la noticia recibida, me dijo que fuera igual, aunque sólo a buscar los dvd's.
Ok. Iré - me dije - pero tomaré los dvd's y me iré de inmediato, sin cursilerías, sin arrumacos, sin caricias.
Muy bien, nos citamos a las 13:30 en el mismo lugar de siempre.
Llegue muy atrasada 13:50. Obviamente ya no estaba esperándome.
Porque pensó que lo había plantado.
Le dí un pequeño llamado teléfonico, anunciandole que ya estaba ahí.
No niego que estaba a la defensiva, y quería demostrarselo, quería darle a entender mi desden...
Pero en cuanto llegó, claudique como siempre.
Apenas lo salude y a sus comentarios conteste sin ganas, como aburrida.
Me percaté que no traia los dvd's en la mano.
Caminamos a la entrada de su oficina y yo sorprendida le dije:
- Pero ¿a donde vamos? -
- Bajemos - dijo - ya se fueron todos incluso mi jefe.
Con eso comprendí que mis intentos de resistirme en esta ocasión iban a ser en vano porque estando solos, muy cerca de él, sinceramente no me puedo aguantar los deseos de mirarlo, cargar mi cabeza en su hombro o besarlo.
Bajamos por el ascensor, e intento besarme, le corrí la cara y solo lo abrace, mi intento vano no estaba resultando.
Al llegar, ¡sorpresa!
No estaba solo.
Para su sorpresa y para nuestra desgracia habían llegado los maestros que ya estaban trabajando en las faenas de cambiar el piso de la oficina. Así que el lugar era una bodega apretujada, húmeda y ocupada, muy ocupada.
Ví en su rostro la desepción porque obviamente él tambien estaba ansioso de que estuvieramos solos.
Pero poniendo una silla cerca de la suya en frente de su computador, se fue a buscar el grabador de dvd del jefe, abrio el CPU de la maquina y le instalo el aparato.
Me encanta observarlo mientras se maneja con habilidad con los computadores, les saca partes, las vuelve a colocar, carga programas, etc.
Ya he dicho que tengo una fijación por los informaticos y una de las razones del por qué me gusta tanto este canalla es porque él lo es.
Había preparado aquella película que vimos cuando nos quedamos fuera y con la que reimos tanto al verla esa mañana y la había transformado en formato para dvd's mejorandole audio e imagen.
- Para que te la lleves y la disfrutes - me dijo - así que me hizo una copia y me entrego los dvd's prometidos de Fushigi Yuugi.
Me comento que había llegado al trabajo cuando se percato que los había olvidado en su casa.
Tuvo que regresar a buscarlos, temiendo que lo matara cuando yo me enterase.
El gesto me agrado, ya que vive bastante lejos de su trabajo y que hiciera ese esfuerzo por mi - sé que no es mucho - lo valoré enormemente.
Todo el resentimiento había desaparecido completemente, ya estaba rendida una vez más a sus bromas y a su compañia.
Desafortunadamente nada podiamos hacer por demostrarnos cariño, su oficina es una especie de isla entre las otras y esta separada solo por vidrios, por lo que quien pase puede observar su escritorio, los computadores a su alrededor, los servidores y las bandas magneticas ahí recopiladas.
Obviamente los maestros podian ver desde fuera todo lo que hicieramos.
- ¿Me acompañas a comprar?, tengo que pasar por un dvd - me dijo - ¿te vas ahora? o dejarás la mochila - eso lo tomé como si me estuviera hechando asi que volví a molestarme.
Tomé mi bolso y le respondí:
- Me lo llevo, bueno si quieres que me vaya... -
- No es eso, es para que lo dejes y no lo andes cargando - lo miré sin creerle una sola palabra.
Así que partimos. La tienda queda muy cerca de ahí. Paso a retirar una plata del cuñado y entramos a la tienda.
Yo pensaba que quería comprar unos discos para grabar dvd's pero la verdad es que iba a comprar un reproductor de dvd que le habían encargado desde el sur a donde él partiría esa noche.
Lo probamos con los dvd's que me habia obsequiado y lo compró. Estaba contento porque lo había conseguido más bararo y podría hacer lo que nosotros llamamos "el recorte".
La plata que le sobro, las disfrutamos nosotros.
Entonces fuimos a mirar pantalones para él a las tiendas, porque me decia que hace tiempo no se daba el gusto.
No le agrado el precio ni el estilo de la ropa así que me preguntó si podiamos ir a otra pero que estaba muy lejos, me entusiasme y le respondí sin dudar que porsupuesto.
De la mano por la ciudad, de compras. Una experiencia que jamás pensé viviría con él.
De pronto, al atravezar una calle y mientras esperabamos el semaforo, agrego sorprendiendome.
- Esta semana se define todo.... - dijo.
- ¿Qué cosa? - respondí yo sin saber de que diablos me hablaba.
- Si me separo o no... - con frialdad y molestandome un poco de que me comentara eso, pensando para si misma ¿por qué diablos me dice esto? - le respondí.
- No te vas a separar... - tajantemente.
- ¿Y por qué tan segura? - no quise responderle lo que se me ocurrio en ese momento - "porque todavia estas enamorado de ella" - porque sabia que me contestaría afirmativamente y no queria arruinarme el día, con esa sentencia. Sólo dije.
- Porque si de verdad quisieras separarte lo hubieras hecho hace mucho tiempo -
- Fue ella la que no me dejo - tiempo atrás, durante el verano me había comentado que él estaba seguro que su esposa se habia embarazado intensionalmente porque él hace un tiempo le había hablado de separarse, según él, su segunda hija fue un intento para retenerlo.
- ¡Qué! durante estas vacaciones se van a poner en la buena de nuevo - agregue molestandolo - cuando llegues se va a lanzar a tus brazos diciendote lo mucho que te ha extrañado y te va a dejar enfermo como en los viejos tiempos... -
- Eso lo dudo... - aseguro.
- ¿Por qué? -
- Porque nunca lo ha hecho, pero con ustedes las mujeres nunca se sabe... -
- ¡Que! ...lo vas a pasar tan bien que ni te vas a acordar de mi... - agregue otra vez. -
- Me despertaré pensando en tí siempre paradito... - su infaltable broma grotesca.
Habiamos llegado a la siguiente tienda y al igual que en la anterior no le agrado ambos factores, el precio y el modelo y entonces entramos a una liquidación en otra tienda y vimos unos pantalones.
Separo dos y se los fue a probar.
- ¿Vas a entrar conmigo a probarlos? - poniendo esa cara de pervertido que tanto me gusta.
- No creo que el guardia me deje... - conteste yo aunque la idea me emocionaba.
Al llegar a los probadores, entro y me quede fuera pero de pronto me busco y me dijo:
-¿No entras? - y yo miré al guardía con picardía y entré. El señor de mediana edad simplemente se sonrió.
Bueno, el que se desvita frente a mi no es novedad, pero antes nos abrazamos y nos dimos un pequeño beso, bromeando y riendonos.
Se puso el primero, uno azulito, que le quedo justo justo.
-¿Qué tal? - y se mostro frente a mi.
- ¡Si! me gusta te ves rico, ademas se te ve el potito rico... - y me reí con malicia. El se sonrio también.
Se probo el siguiente y me lo mostro.
- ¡Si!, me gusta, me agrada el color - le dije - y tambien te ves gueno... -me acerque, lo abrace y le di un agarron en las nalgas. - pero bueno, tienen que gustarte a ti tambien... - agregue.
- Pues ya tengo tu aprobación asi que me los llevo... -
Salimos y fuimos a cancelarlo en una de las tantas cajas que para variar estaba llena de gente.
Esperamos en la fila pero algunas señoras como siempre avivandose se colaron y fueron atendidas antes.
- Bueno, despues de esta señora nos toca a nosotros... - agregue yo con ironia.
- ¿Cual de todas? - respondió él siguiendo la ironia.
- Ella - y le apunte a la señora delante nuestro en voz alta.
Hasta que por fin nos atendieron.
Al salir me pregunto si tenia hambre.
- ¿Quieres comer algo? - me pregunto.
- Bueno... ya me dio hambre - respondí.
- ¿Aquí o compramos algo y nos lo llevamos a la oficina? -
- Como quieras -
Finalmente pasamos a un local a comprar unas pizzas pero no habían así que pasamos a otro local y nos compramos unas hamburguesas y nos la servimos ahí mismo.
Comimos algo acelerados, porque él tenia que volver al trabajo, mientras bromeabamos y hablabamos de tonterias en tanto podia observar como en sus ojos se encendia la llama del deseo cada vez que me miraba y me lanzaba bromas.
Yo sólo me reia divirtiendome de lo transparente que es en ese aspecto.
Aunque me excitaba la posibilidad de estar solos por fin, porque quería que ese día pasará algo.
Volvimos y para nuestra desepción los maestros todavia estaban ahí arruinandonos el panorama.
Ansiosa me puse a reclamar la mala suerte que teniamos, pero él con su mirada encendida me dijo:
- Ellos no me conocen, no saben nada si tengo pareja o no... - y eso fue como si me dijera "no importa, demonos no más ... "
Y me acerque.
Se estremecio. Y agrego con seriedad.
- Ohhhh se me encrisparon hasta los pelos donde te acercaste a mi... -
- OHHHH parece que estoy causandote sensación .... -
- Si... - contesto serio una vez más - porque ahora es más fuerte... -
- ¿Más que antes? - le pregunte yo - ¿por qué?
- No sé... -
- Esta bien pues - y le acerque mi boca, y nos besamos interminablemente, me abrazaba apretándome mas fuerte a intervalos, me sorprendí porque lo sentí suspirar un par de veces, rozabamos nuestras lenguas, succionaba la mia, me devoraba.
En un momento le dije:
- ¡Mi niñito! -
- ¿Qué pasa? a ver digame... -
- No, nada... - conteste.
- No te olvides mucho de mi por allá ¿bueno? -
- Mensa....tonta... - susurro.
- Y tienes que descansar, dormir más y relajarte ¿bueno?, lo necesitas... -
- Si... - respondia susurrando mientras nos seguiamos besando sin importarnos que los maestros pasaran de un lado a otro, viendonos.
Después conversamos unos momentos mientras su mirada se perdia en mi cuerpo, estaba muy ansioso.
- Si no estuvieran ellos, ya te tendría en la mesa - agrego y ví su rostro.
Encendido, completamente encendido.
- ¿No lo puedes evitar? - le dije con malicia otra vez.
- Es que estás muy rica... - dijo haciendo un gesto con la cara y la lengua - me tienes enfermo cada vez que te me acercas...
Y yo malvada me reí y me acerque.
- ¿Por estás? - mostrandole mis tetas que eran cubiertas por la chaqueta que llevaba.
- OHHHH, malvada, eres una malvada, ya verás - me decia.
Yo sólo me burlaba y me reia, mientras lo veia sufrir de deseo.
La verdad es que yo solo quería perderme entre sus caricias por eso no me negue cuando me pidio que nos fueramos al baño.
Una vez allá, en un cubiculo pequeñito, sus manos se soltaron, me tocaron completa y con su boca se adueño de mis tetas, mientras nos besabamos más y más.
Al principio le dije no, no un par de veces pero me rendí.
Me pidió que lo tocará y lo hice y me dijo:
-¿Ves lo que provocas en mi? -
- Te tengo enfermo... - respondí yo.
- Si fueramos pareja lo hariamos todos los dias... - agrego - estás muy rica.
Me bajo los pantalones y me penetro desde la espalda, él como siempre fascinado, acariciaba mis tetas y yo tocaba sus manos haciendolo. El primer intento me dolio, pero en la segunda estocada, empece a disfrutarlo, a sentirlo.
Se quedo detenido mientras nos seguiamos acariciando, una frase más me dijo pero no la recuerdo con exactitud.
- Ya... - dijo de pronto - dejemoslo que no quiero acabar dentro de ti ... -
- Bueno - conteste yo, nos arreglamos y salí del baño a la oficina, pero estaba a punto de abrir la puerta cuando ví al jefe de (mi) papanatas sentado en un pc y se volvio a mirarme.
Él me conoce. El año pasado hasta compartimos una velada de entretención para las fiestas patrias.
Ni lo salude y me fui al baño donde (mi) canalla se arreglaba.
- Llegó tu jefe... - le susurre y él se mojo el pelo y trato de arreglarse lo mejor que pudo.
- Me vió...¿qué le vas a decir? -
- Nada, yo no doy explicaciones.... - agrego con seguridad.
- Bueno, pero ya me voy, ¿me traes la mochila? -
Me quede en el baño en tanto el fue por mi bolso.
Y luego salimos, me fue a dejar a la puerta del edificio, nos despedimos con un tierno besito mientras yo le decia que descansara mucho en sus vacaciones.
Finalmente me fuí, eran como las 18.:30 de la tarde, ya estaba oscuro, algo helado, pero me fuí con una buena sensación.
No puedo decir que me sentia feliz, nunca lo estoy completamente, pero estuve cerca de estarlo.
El día que yo pensé que terminaría muy mal se convirtió en una brisa de primavera, porque todo se dió sin que lo pidieramos, compartimos muchas horas, actividades y confidencias y con ello sentí que me acercaba más a (mi) papanatas.
Pero como siempre, lo aterrizo.
La brisas de primavera tambien se pueden convertir en tormentas...
Por ahora, disfruto del recuerdo de ese día esperando que llegue otro, quizás no tan perfecto, pero junto a él, intenso.
Con la intensidad que se desdibuja entre el limite de la felicidad y la tristeza.
Confirmando una vez más que las cosas que no se preparan, que surgen de la nada, siempre son mejores que las muy elaboradas.
Estaba algo molesta con (mi) papanatas porque me había pedido que nos juntaramos el sábado, ya que me iba a entregar unos dvd's con una serie que me debía hace mucho, pero como siempre algo parecia fallar.
Hasta el jueves iba todo bien y en teoria nos juntariamos temprano porque a las dos, a su oficina llegaría el jefe y obviamente no podriamos disfrutar estando juntos a nuestras anchas.
Pero el viernes me mando un mail diciendo que ya no se podría porque el jefe llegaría más temprano de lo esperado y que nos veriamos a la vuelta de sus vacaciones.
No niego que me frustre.
Durante la tarde, se conectó y como vio mi poco entusiasmo ante la noticia recibida, me dijo que fuera igual, aunque sólo a buscar los dvd's.
Ok. Iré - me dije - pero tomaré los dvd's y me iré de inmediato, sin cursilerías, sin arrumacos, sin caricias.
Muy bien, nos citamos a las 13:30 en el mismo lugar de siempre.
Llegue muy atrasada 13:50. Obviamente ya no estaba esperándome.
Porque pensó que lo había plantado.
Le dí un pequeño llamado teléfonico, anunciandole que ya estaba ahí.
No niego que estaba a la defensiva, y quería demostrarselo, quería darle a entender mi desden...
Pero en cuanto llegó, claudique como siempre.
Apenas lo salude y a sus comentarios conteste sin ganas, como aburrida.
Me percaté que no traia los dvd's en la mano.
Caminamos a la entrada de su oficina y yo sorprendida le dije:
- Pero ¿a donde vamos? -
- Bajemos - dijo - ya se fueron todos incluso mi jefe.
Con eso comprendí que mis intentos de resistirme en esta ocasión iban a ser en vano porque estando solos, muy cerca de él, sinceramente no me puedo aguantar los deseos de mirarlo, cargar mi cabeza en su hombro o besarlo.
Bajamos por el ascensor, e intento besarme, le corrí la cara y solo lo abrace, mi intento vano no estaba resultando.
Al llegar, ¡sorpresa!
No estaba solo.
Para su sorpresa y para nuestra desgracia habían llegado los maestros que ya estaban trabajando en las faenas de cambiar el piso de la oficina. Así que el lugar era una bodega apretujada, húmeda y ocupada, muy ocupada.
Ví en su rostro la desepción porque obviamente él tambien estaba ansioso de que estuvieramos solos.
Pero poniendo una silla cerca de la suya en frente de su computador, se fue a buscar el grabador de dvd del jefe, abrio el CPU de la maquina y le instalo el aparato.
Me encanta observarlo mientras se maneja con habilidad con los computadores, les saca partes, las vuelve a colocar, carga programas, etc.
Ya he dicho que tengo una fijación por los informaticos y una de las razones del por qué me gusta tanto este canalla es porque él lo es.
Había preparado aquella película que vimos cuando nos quedamos fuera y con la que reimos tanto al verla esa mañana y la había transformado en formato para dvd's mejorandole audio e imagen.
- Para que te la lleves y la disfrutes - me dijo - así que me hizo una copia y me entrego los dvd's prometidos de Fushigi Yuugi.
Me comento que había llegado al trabajo cuando se percato que los había olvidado en su casa.
Tuvo que regresar a buscarlos, temiendo que lo matara cuando yo me enterase.
El gesto me agrado, ya que vive bastante lejos de su trabajo y que hiciera ese esfuerzo por mi - sé que no es mucho - lo valoré enormemente.
Todo el resentimiento había desaparecido completemente, ya estaba rendida una vez más a sus bromas y a su compañia.
Desafortunadamente nada podiamos hacer por demostrarnos cariño, su oficina es una especie de isla entre las otras y esta separada solo por vidrios, por lo que quien pase puede observar su escritorio, los computadores a su alrededor, los servidores y las bandas magneticas ahí recopiladas.
Obviamente los maestros podian ver desde fuera todo lo que hicieramos.
- ¿Me acompañas a comprar?, tengo que pasar por un dvd - me dijo - ¿te vas ahora? o dejarás la mochila - eso lo tomé como si me estuviera hechando asi que volví a molestarme.
Tomé mi bolso y le respondí:
- Me lo llevo, bueno si quieres que me vaya... -
- No es eso, es para que lo dejes y no lo andes cargando - lo miré sin creerle una sola palabra.
Así que partimos. La tienda queda muy cerca de ahí. Paso a retirar una plata del cuñado y entramos a la tienda.
Yo pensaba que quería comprar unos discos para grabar dvd's pero la verdad es que iba a comprar un reproductor de dvd que le habían encargado desde el sur a donde él partiría esa noche.
Lo probamos con los dvd's que me habia obsequiado y lo compró. Estaba contento porque lo había conseguido más bararo y podría hacer lo que nosotros llamamos "el recorte".
La plata que le sobro, las disfrutamos nosotros.
Entonces fuimos a mirar pantalones para él a las tiendas, porque me decia que hace tiempo no se daba el gusto.
No le agrado el precio ni el estilo de la ropa así que me preguntó si podiamos ir a otra pero que estaba muy lejos, me entusiasme y le respondí sin dudar que porsupuesto.
De la mano por la ciudad, de compras. Una experiencia que jamás pensé viviría con él.
De pronto, al atravezar una calle y mientras esperabamos el semaforo, agrego sorprendiendome.
- Esta semana se define todo.... - dijo.
- ¿Qué cosa? - respondí yo sin saber de que diablos me hablaba.
- Si me separo o no... - con frialdad y molestandome un poco de que me comentara eso, pensando para si misma ¿por qué diablos me dice esto? - le respondí.
- No te vas a separar... - tajantemente.
- ¿Y por qué tan segura? - no quise responderle lo que se me ocurrio en ese momento - "porque todavia estas enamorado de ella" - porque sabia que me contestaría afirmativamente y no queria arruinarme el día, con esa sentencia. Sólo dije.
- Porque si de verdad quisieras separarte lo hubieras hecho hace mucho tiempo -
- Fue ella la que no me dejo - tiempo atrás, durante el verano me había comentado que él estaba seguro que su esposa se habia embarazado intensionalmente porque él hace un tiempo le había hablado de separarse, según él, su segunda hija fue un intento para retenerlo.
- ¡Qué! durante estas vacaciones se van a poner en la buena de nuevo - agregue molestandolo - cuando llegues se va a lanzar a tus brazos diciendote lo mucho que te ha extrañado y te va a dejar enfermo como en los viejos tiempos... -
- Eso lo dudo... - aseguro.
- ¿Por qué? -
- Porque nunca lo ha hecho, pero con ustedes las mujeres nunca se sabe... -
- ¡Que! ...lo vas a pasar tan bien que ni te vas a acordar de mi... - agregue otra vez. -
- Me despertaré pensando en tí siempre paradito... - su infaltable broma grotesca.
Habiamos llegado a la siguiente tienda y al igual que en la anterior no le agrado ambos factores, el precio y el modelo y entonces entramos a una liquidación en otra tienda y vimos unos pantalones.
Separo dos y se los fue a probar.
- ¿Vas a entrar conmigo a probarlos? - poniendo esa cara de pervertido que tanto me gusta.
- No creo que el guardia me deje... - conteste yo aunque la idea me emocionaba.
Al llegar a los probadores, entro y me quede fuera pero de pronto me busco y me dijo:
-¿No entras? - y yo miré al guardía con picardía y entré. El señor de mediana edad simplemente se sonrió.
Bueno, el que se desvita frente a mi no es novedad, pero antes nos abrazamos y nos dimos un pequeño beso, bromeando y riendonos.
Se puso el primero, uno azulito, que le quedo justo justo.
-¿Qué tal? - y se mostro frente a mi.
- ¡Si! me gusta te ves rico, ademas se te ve el potito rico... - y me reí con malicia. El se sonrio también.
Se probo el siguiente y me lo mostro.
- ¡Si!, me gusta, me agrada el color - le dije - y tambien te ves gueno... -me acerque, lo abrace y le di un agarron en las nalgas. - pero bueno, tienen que gustarte a ti tambien... - agregue.
- Pues ya tengo tu aprobación asi que me los llevo... -
Salimos y fuimos a cancelarlo en una de las tantas cajas que para variar estaba llena de gente.
Esperamos en la fila pero algunas señoras como siempre avivandose se colaron y fueron atendidas antes.
- Bueno, despues de esta señora nos toca a nosotros... - agregue yo con ironia.
- ¿Cual de todas? - respondió él siguiendo la ironia.
- Ella - y le apunte a la señora delante nuestro en voz alta.
Hasta que por fin nos atendieron.
Al salir me pregunto si tenia hambre.
- ¿Quieres comer algo? - me pregunto.
- Bueno... ya me dio hambre - respondí.
- ¿Aquí o compramos algo y nos lo llevamos a la oficina? -
- Como quieras -
Finalmente pasamos a un local a comprar unas pizzas pero no habían así que pasamos a otro local y nos compramos unas hamburguesas y nos la servimos ahí mismo.
Comimos algo acelerados, porque él tenia que volver al trabajo, mientras bromeabamos y hablabamos de tonterias en tanto podia observar como en sus ojos se encendia la llama del deseo cada vez que me miraba y me lanzaba bromas.
Yo sólo me reia divirtiendome de lo transparente que es en ese aspecto.
Aunque me excitaba la posibilidad de estar solos por fin, porque quería que ese día pasará algo.
Volvimos y para nuestra desepción los maestros todavia estaban ahí arruinandonos el panorama.
Ansiosa me puse a reclamar la mala suerte que teniamos, pero él con su mirada encendida me dijo:
- Ellos no me conocen, no saben nada si tengo pareja o no... - y eso fue como si me dijera "no importa, demonos no más ... "
Y me acerque.
Se estremecio. Y agrego con seriedad.
- Ohhhh se me encrisparon hasta los pelos donde te acercaste a mi... -
- OHHHH parece que estoy causandote sensación .... -
- Si... - contesto serio una vez más - porque ahora es más fuerte... -
- ¿Más que antes? - le pregunte yo - ¿por qué?
- No sé... -
- Esta bien pues - y le acerque mi boca, y nos besamos interminablemente, me abrazaba apretándome mas fuerte a intervalos, me sorprendí porque lo sentí suspirar un par de veces, rozabamos nuestras lenguas, succionaba la mia, me devoraba.
En un momento le dije:
- ¡Mi niñito! -
- ¿Qué pasa? a ver digame... -
- No, nada... - conteste.
- No te olvides mucho de mi por allá ¿bueno? -
- Mensa....tonta... - susurro.
- Y tienes que descansar, dormir más y relajarte ¿bueno?, lo necesitas... -
- Si... - respondia susurrando mientras nos seguiamos besando sin importarnos que los maestros pasaran de un lado a otro, viendonos.
Después conversamos unos momentos mientras su mirada se perdia en mi cuerpo, estaba muy ansioso.
- Si no estuvieran ellos, ya te tendría en la mesa - agrego y ví su rostro.
Encendido, completamente encendido.
- ¿No lo puedes evitar? - le dije con malicia otra vez.
- Es que estás muy rica... - dijo haciendo un gesto con la cara y la lengua - me tienes enfermo cada vez que te me acercas...
Y yo malvada me reí y me acerque.
- ¿Por estás? - mostrandole mis tetas que eran cubiertas por la chaqueta que llevaba.
- OHHHH, malvada, eres una malvada, ya verás - me decia.
Yo sólo me burlaba y me reia, mientras lo veia sufrir de deseo.
La verdad es que yo solo quería perderme entre sus caricias por eso no me negue cuando me pidio que nos fueramos al baño.
Una vez allá, en un cubiculo pequeñito, sus manos se soltaron, me tocaron completa y con su boca se adueño de mis tetas, mientras nos besabamos más y más.
Al principio le dije no, no un par de veces pero me rendí.
Me pidió que lo tocará y lo hice y me dijo:
-¿Ves lo que provocas en mi? -
- Te tengo enfermo... - respondí yo.
- Si fueramos pareja lo hariamos todos los dias... - agrego - estás muy rica.
Me bajo los pantalones y me penetro desde la espalda, él como siempre fascinado, acariciaba mis tetas y yo tocaba sus manos haciendolo. El primer intento me dolio, pero en la segunda estocada, empece a disfrutarlo, a sentirlo.
Se quedo detenido mientras nos seguiamos acariciando, una frase más me dijo pero no la recuerdo con exactitud.
- Ya... - dijo de pronto - dejemoslo que no quiero acabar dentro de ti ... -
- Bueno - conteste yo, nos arreglamos y salí del baño a la oficina, pero estaba a punto de abrir la puerta cuando ví al jefe de (mi) papanatas sentado en un pc y se volvio a mirarme.
Él me conoce. El año pasado hasta compartimos una velada de entretención para las fiestas patrias.
Ni lo salude y me fui al baño donde (mi) canalla se arreglaba.
- Llegó tu jefe... - le susurre y él se mojo el pelo y trato de arreglarse lo mejor que pudo.
- Me vió...¿qué le vas a decir? -
- Nada, yo no doy explicaciones.... - agrego con seguridad.
- Bueno, pero ya me voy, ¿me traes la mochila? -
Me quede en el baño en tanto el fue por mi bolso.
Y luego salimos, me fue a dejar a la puerta del edificio, nos despedimos con un tierno besito mientras yo le decia que descansara mucho en sus vacaciones.
Finalmente me fuí, eran como las 18.:30 de la tarde, ya estaba oscuro, algo helado, pero me fuí con una buena sensación.
No puedo decir que me sentia feliz, nunca lo estoy completamente, pero estuve cerca de estarlo.
El día que yo pensé que terminaría muy mal se convirtió en una brisa de primavera, porque todo se dió sin que lo pidieramos, compartimos muchas horas, actividades y confidencias y con ello sentí que me acercaba más a (mi) papanatas.
Pero como siempre, lo aterrizo.
La brisas de primavera tambien se pueden convertir en tormentas...
Por ahora, disfruto del recuerdo de ese día esperando que llegue otro, quizás no tan perfecto, pero junto a él, intenso.
Con la intensidad que se desdibuja entre el limite de la felicidad y la tristeza.
"Quizás muera en una batalla...pero hasta entonces... "
Ahora estoy en casa.
El resfrió era más complicado de lo que esperaba, el médico me dio cinco días de licencia, tres remedios diferentes y reposo en cama.
Me siento algo débil por los antibióticos.
Los detesto. Nunca me han agradado ese tipo de medicamentos por eso siempre trato de evitarlos.
Pero esta vez no pude hacerlo.
Muy bien me dije, en casita me pondré al día con el arsenal de dvd’s de anime que tengo para ver.
Una serie completa, ovas y películas además de unos recitales de cantantes japoneses, pensé, me tendrían tranquila y evitarían que me acercara al msn en mi casa.
Pero fue inevitable.
Y bueno, además que atenta contra mi economía porque mi plan no cubre conectarme durante el día en la semana, sólo por las noches, pero estuve dispuesta sólo para tener unas palabras más de él.
De mi canalla, de (mi) papanatas.
Había dicho que se conectaría el martes y lo hizo.
- Holaaaaaaaa – salude
- Hola… - contesto, pensé que se comportaría fríamente pero como de alguna manera lo sospechaba, el supuesto impass nunca lo fue.
- zzzzzzzzzzz.... estoy muerto -
- ¿Tienes sueño?...yo estoy en mi casita… -
- Estás enferma…que te paso, que estuviste chupando ahhh – y como siempre sus bromas.
- Faringobronquitis, el fin de semana estuve con fiebre y en cama, apenas me movía me dolia todo... -
- Pobrecita, osea nica aguantai una -
- ¿Una qué?? – me encanta hacerme la ingenua.
- Eso… lo que no sentiste ese día cuando nos quedamos fuera… - parecer remorderle la conciencia aquello.
-Ah...ósea de aguantarla la aguanto pero tendría que quedarme otro fin de semana en cama o pedirme otra licencia… - acote y bromeando también - ¿por qué? ¿quieres otra salida? jejejejejeej -
- No... -
- Ahhhhh -
- ¿Cuando te dieron la licencia? -
- Hoy, hasta el viernes… -
- Ósea no vuelves hasta la próxima semana… -
- Yo creo, el viernes tengo que ir al medico de nuevo para ver si estoy mejor y me da el alta o me alarga el reposo… -
- Tal vez mañana me manden la serie de fushigi yuugi – esa serie se la he estado pidiendo hace mucho tiempo.
- ¿En serio? yo ya me baje Yami no Matsui -
- Y que es eso... -
- Una serie de anime pues, yaoi... -
- Ah verdad, desquiciada sexual… pero de que trata… -
- De cazadores de vampiros por lo que pude ver ayer, ví el primer capítulo no más -
- Ah eso…yo amanecí mal de la guatita, puro dolor -
- Buuuuuuu -
- Oye ¿y por qué estas enfermo de la guatita?, ¿qué comiste? -
- No sé, desperté así... -
- Buuuu -
- ¿Los funerales para cuando son? – ya lanzaba otra broma, simplemente no lo puede evitar.
- No sé, depende de mi resistencia… - respondí siguiendo el juego.
- Entonces estamos bien… aguantas de más…
- Pero como este año me he pasado al lado de los pusilánimes, capaz en dos o tres días más…
- Te bajen las ganas de darle guaraca a alguien…
- jejejejejjeje... -
- Mandaré avisos por mail para que ningún hombre salga a la calle -
- Buuuuu ni la mitad de los chilenos me sirven, la raza chilena no me agrada -
- Lo tengo muy presente… -
- ¿y por qué? -
- Tu corazón esta en el continente asiático… - contestó intercalando sus comentarios burlescos con temas serios, como siempre.
- Claro, porque aquí no tengo a quien entregárselo… - respondí
- Eso , eso, tal vez lo tienes pero no te agrada porque no tiene los ojos rasgados jaja -
- ¿y quien seria? -
- No sé, yo no soy el interesado pues, usted es la que debiera saber -
- Noooo yo no sé nada, por eso busco mi camino… -
- Pobrecitaaaaaaaaa, todos la sicopatean y ella no sabe nada, tienes varios admiradores, lo malo que todos te quieren dar como caja pero nada más que eso… -
- Pero ¿y qué quieres que me meta con todos lo que me psicopatean aunque no me gusten? -
- Nuuuu , nuu dije eso, solo con quien quieras y desees… -
- De nada me sirven esos admiradores – respondí molestandome un poco.
- Ah pero pedrito -kun te quiere a la buena ¿o nooo?, jajajajajaja -
- ¿Por que me dices todo esto? – había logrado ponerme a la defensiva ya.
- ¿Te molesta? solo quiero molestarte o hacerte reír, si te parece pesado no lo hago mas.... -
- Nooooo es que... -
- ¿Es que qué?
- Me suena como un pretexto para alejarte...pero bueno, a pedrito kun lo tendré en stand by… -
- ¿Para el postre? – siguió burlandose.
- Nunca se sabe cuando un portorriqueño se pueda necesitar… -
- Jajaj azucaaaaaaaaaaaaaa!! -
- Sobretodo porque me quiere llevar a Japón como sea… -
- A darte como caja, bueno tendrás que dejarte querer jajajaja -
- Y tu dirás guah! ¡por fin me sacaron a esta pesada de encima! , así no te molestaré mas, relájate… -
- Nooo si me fascino que estuvieras arriba en especial cuando te lo metías todo...jijiijjij pero en serio, que me fascino estar contigo pero yo no cumplí nada…sniff -
No quise hacer ningún comentario de aquello a pesar de que él lo saco a la palestra.
- Mi hermana me copio escaflowne – comento cambiando de tema.
- ¿En serio?, ¡la quiero! ¿si? -
- ¿¿A mi hermana??...lesbiana jajajajaja -
- Nuuuuu, escaflowne… -
- La serie la tiene en 3 dvd´s -
- Yeah yeah!, como lo hacemos… - conteste pensando que uno de estos días podía enviarle dvd's para que me los copiara.
- No sé jajajaja, ¿el sábado puedes venir?, la copiamos aquí…
- Si, yo creo que si…- es graciosa mi poca resistencia, nunca digo, veré si puedo o no lo sé, simplemente se hace inevitable.
- Ya, mira que después salgo de vacaciones… -
- Y me tienes fushigi yuugi si te la llevan... ¿por cuanto tiempo? -
- Espero que mañana me la manden...creo que 2 semanas, depende lo que me diga el jefe el viernes… -
- Buuuuuuuuu, bueno te hace falta para que descanses -
- Aunque no sé si me venga con la niñas o de nuevo solo, esta en veremos… -
- ¿Pero no iban a estar por un mes allá?, no tendrían que venirse todas ya? -
- Del dicho al hecho hay mucho trecho -
- Ah bueno eso si, bueno tienen que venir a hacerte compañía que si no te vas a morir -
- La verdad moriré tanta acumulación, jajajaja
- Ahí te desquitas, esas dos semanas… -
- Si claro, tu crees en las mujeres marcianas sedientas de sexo -
- De la innombrable si, ¿no era así antes?, siempre puede volver al origen… reiniciar el circulo…
- Los milagros no existen -
- ¡Hombre de poca fe! -
- Ya no queda en ese aspecto…-
- Bueno, entonces para cariñitos y bueno conmigo lo que se pueda
aunque no sea mucho -
- Mejor me quedo con mis bebes, ellas si dan cariño, contigo, mmm todo...aunque apenas glorias...ya que nos vemos menos que antes jajaja -
- Si… -
- Sip sip -
- Es que se no han reducido los sábados pues, entre que arreglan y no arreglan, en que si puedes o no y esas cosas… -
- Si, no lo discuto… -
- Y mas encima con mi super horario pero bueno mientras quieras y puedas… -
- Ahí le ponemos… -
- Seguiré siendo tu alumna... mira la foto… -
- ¿Cual foto? -
- La que esta al lado, inferior derecho… -
- No hay nada, solo esta la mía… -
- Noooo si tengo fotito, bueno, será… pero que raro, bueno, salía la kimiko.
Kimiko es un personaje de un manga hentai que según mi papanatas es igual que yo, él dice que soy su kimiko.
- ¿Haciendo que? Je -
- Ahora puse un chinito rico… -
- ¡Guacala! -
- Nuu, sale linda -
- Si la kimiko es muy rica, me gusto cuando la ví normalita, sin transformarse… -
- Así sale, con carita de pena porque el minito rico que le gusta no la pesca… -
- Claro si la condena le da como caja al que pilla jajajaja -
- La corte de la primera página del manga -
- Aunque mejor porque gana experiencia para darle a su amado… -
- Ahhh verdaddddd -
- Eso es bueno… -
- Para darle como caja a mis japonesillos hermosos -
- Si pero quedarían muertos y tu ni cosquillas jajaja -
- Oh harán una reverencia -
- Nooo saldrían arrancando… -
- Nuuu me llevaran a esos teatros de sexo en vivo, donde hacen apuestas, podría estar con todo el público toda la noche y como ninguno podría conmigo...ni me cansaría…- ya me había puesto completamente a su nivel, y verdaderamente ya ni siquiera me importa, sólo lo hago.
- Estarías mas flaca que ramistas, hasta un fósforo tendría mas carne
- Tendría que comer harto sushi no más, arroz y sake -
- Serias como loca pal´niño, te volverías adicta… -
- Megalómana, con los japos si… -
- Si pues, con quien mas golosa, oye donde me mandaste esa imagen californiana me dieron ene ganas de darte por el culito de nuevo… -
- Ah no si no… -
- Y a ti, te paso lo mismo cuando la viste… -
- Me dio risa porque me la mando el Juan Pablito -
- hammm... -
- Supongo que es lo que quiere hacerme pero la encuentro muy guennnaaaaaaaaaaaaaaa… -
- Muchos quieren hacértelo…-
- Yooo creoooo… -
- Además de muchas cosas más, creo yo… -
- Supongo… -
- Es obvio señorita de buenas pechugas… -
- Es que soy una pechochidad… -
- Mmmmm si… -
- Que te la piensas para decir que si… yo también te quiero…- agregue molestándolo.
- Por lo menos ahora si te la crees y no la dudas como antes, eso esta bien, quiere decir que te tienes mas confianza y fe en ti misma, eso me gusta… -
Aunque como siempre intercala bromas de grueso calibre que yo contesto con frases en serio
- Que elegante comentario – acoto yo…pero esta bien si no lo haces no eres el papanatas que conozco… -
- Oiga que quiere decir… -
- El día que me tires un poema en vez de bromas pervertidas me suicido… -
- Bueno lo pensaré jajaja -
- O me daría un ataque al corazón de pura impresión… -
- No creo tanta suerte pero lo intentaremos… -
- Ahh me lanzarás un poema.... -
- Por eso te digo, lo pensaré… tu cuerpo es muy valioso para perderlo por un poema jajaa… -
- Bueno antes me cantabas, canciones pervertidas pero por lo menos cantadas… -
- ¿Dónde?, ¿Cuándo?, yo… -
- Hace tiempo…si… -
- No me acuerdo… -
- Como estabas en plan conquista, me decías cosas super lindas… -
- Ah pero fue por msn… -
- Pero ahora que no es necesario…naaadaaaaaa pero bueno... -
Y salio con su otra faceta, cantar o intentar cantar en un sentido figurado, claro esta, aunque él no lo recuerde, en dos ocasiones estando juntos me ha cantado, una vez que nos vimos por la tarde en el verano y un día que fui a verlo a su oficina un sábado y estaba tan tierno que me canto una canción de cuna.
“Amor mio he decidido volver
donde estés si alguien te pregunta por el pasado
negarás que tu me has dado algo de ti…
con quien estés…”
Le respondí:
- “Miénteme como siempre, por favor miénteme
necesito creerte, convénceme
miénteme con un beso que parezca de amor,
necesito creerte, culpable o no”
- Algo por el estilo – dijo
- Igual lindo…gracias… - conteste enternecida.
En aquel libro, “Amistades peligrosas”, uno de los personajes, una de las protagonista afirma que “ellos pueden arruinar nuestras vidas con sólo unas palabras” y a veces pareciera demasiado cierto.
- Debí conocerte cuando era soltero – agrega entonces y me sorprende con su comentario, una vez me dijo lo mismo pero jamás pensé que me lo diría de nuevo.
- Pero bueno , me conociste ahora – conteste con frialdad.
- Lo hecho , hecho esta…muy tarde… -
- Pero bueno… por algo nos conocimos ahora y no antes, todo tiene una razón… -
- Si amargarme la existencia jaja, retorcerme por mi estupidez… -
- Yo te amargo la existencia… -
- No mensa, por haberme casado… -
- Ahhhh -
- Ahora estaríamos conviviendo, nos daríamos con todo, veríamos mucho anime… - y se pone a soñar, comprime nuestras conversaciones mientras caminamos por la calle las veces que nos vemos en estas ensoñaciones porque para su desgracia y para mi conocimiento, tenemos demasiado en común.
- Un par de pervertidos viendo anime como enfermos… - comento intentando no caer demasiado.
- Comeríamos todo lo que nos gusta y mas encima aquí en el centro de Santiago, que mejor… -
- Escuchando música en japo, viviendo a la usanza japo, con mesita en el suelo, y sacándose los zapatitos al entrar, con poquitos muebles para mantener siempre ordenado y limpio… - y caigo en la ensoñación también.
- No, nica, ahí queda la caga… - agrega de pronto sacándome del cuento.
- ¿Por qué? -
- ¿No eres fuchi de pata? , ajajajaja – la broma.
- ja ¡bobo! -
- Viste estaríamos en la gloria, pero muy flaquitos y con ojeras… -
- Pero lo comido y lo bailado nadie nos lo sacaría… - respondo yo con decisión.
- Shuuuu mas encima con amigos que manejen mas anime, je ¡que mejor!
- Dos pc’s bajando anime mientras trabajamos… -
- Haríamos lo posible por comprar algo cerca del centro para no pagar arriendo… -
- Un departamentito rico y acogedor cerca de todo… - digo yo.
- Claro, en pelotas uno arriba del otro, arrendando y copiando anime – sinceramente sé que nunca debo tomarme en serio sus ensoñaciones aunque me gusta que las haga.
- Seriamos distribuidores… -
- Y películas de terror que te calen profundo mmmm mejor hacemos negocio sino no, se nos aprovechan los giles… -
- Eso si, yo pondría una tienda de anime, con actividades para los otakus, concursos, eventos cosas por el estilo… -
- Si tienen anime que no tenemos hacemos intercambio sino se los vendemos jajaj, orgías también… -
- Si, el día de hacer la coreografías de las Biblia negra… - bromeo también.
- Cambios de pareja… -
- Nuuuu pues, ahí si que serias mió y no permitiría que nadie te tocara… -
- Ah tuyo entero, como haríamos las orgías… -
- Jejejeje -
- Ah no, todos te dan y yo no puedo darle a sus parejos no, que egoísta -
- No bobo, yo no me cambiaria… -
- Ah ya, me parece, pero ahí estarías frita, tendrías que mamarlo definitivamente… -
- Ja, pero es que ahí como dije serias todito mió y te haría todo porque serias mi gran amor pues… -
- Pero la realidad, lastimosamente es otra… - insiste terminando con su ensoñación y a la vez con la mía.
- Por eso hay que disfrutar lo que se dio no más… - vuelvo a decirle.
- No creo que nos aburriríamos dándonos como caja y viendo anime, que lata… pero bueno tengo que salir ahora… - dice, ha estado más de una hora hablando conmigo, aún le queda una hora y más de trabajo por lo que nos despedimos.
-Ya… - contesto finalmente.
Siempre me ha llamado la atención este tipo de conversaciones, por eso las describo, muchas de ellas son sólo tonterías, bromas pervertidas, unas más serias que otras e intentos de manipulación que ya he aprendido a descubrir, sin embargo, me he percatado que en cada broma que lanza puedo vislumbrar parte de sus frustraciones, parte del cariño que dice sentir por mi, aunque eso no sea evidente.
Pensé que después de nuestro encuentro no volveríamos a vernos, porque al perfilarlo como papanatas y canalla, de esa forma debería actuar pero siempre logra descolocarme porque sale con esas pequeñas confesiones que me acercan, y a veces también me alejan.
Creo que últimamente esta más tierno y considerado, siempre he sabido lo que lo motiva y sigo manteniendo que eso lo incita a querer estar conmigo, es obvio pero...
Al siguiente día, también hablamos y me contesto a mi frase:
- Bueno por lo menos no te olvidarás del todo de mi en tus vacaciones… -
- Como tu dijiste a menos que aparezca otro o encuentre una mejor... pero como eso no pasará… -
Me recordó una escena de Macross la película en donde Hikaru le dice a Misa:
“Puede que muera en una batalla pero hasta entonces…” - dándole a entender que estará con ella hasta la muerte.
Obviamente esta historia no es un anime ni él es Hikaru, pero que lo dijera de esa manera, no dejo de inquietarme.
Empiezo a vacilar.
Me da la leve impresión que este cuento esta cambiando de matiz, quizás…
Pero no lo creo…
Finalmente nos veremos el sábado antes de que él parta a sus vacaciones, serán dos semanas sin él, completamente sin él porque por mucho que me conecte él no aparecerá… estará en otra dimensión, en otro tiempo y en otros pensamientos.
Creo que estaré tranquila después de todo, quizás logre finalmente apartarlo por un tiempo de mis pensamientos y dejará de existir.
Veré que se siente.
Pero el pensamiento que se queda en la superficie de mi mente en este momento es:
“Quizás algún día todo se descubrirá…y por fin nos separaremos pero hasta entonces…”
El resfrió era más complicado de lo que esperaba, el médico me dio cinco días de licencia, tres remedios diferentes y reposo en cama.
Me siento algo débil por los antibióticos.
Los detesto. Nunca me han agradado ese tipo de medicamentos por eso siempre trato de evitarlos.
Pero esta vez no pude hacerlo.
Muy bien me dije, en casita me pondré al día con el arsenal de dvd’s de anime que tengo para ver.
Una serie completa, ovas y películas además de unos recitales de cantantes japoneses, pensé, me tendrían tranquila y evitarían que me acercara al msn en mi casa.
Pero fue inevitable.
Y bueno, además que atenta contra mi economía porque mi plan no cubre conectarme durante el día en la semana, sólo por las noches, pero estuve dispuesta sólo para tener unas palabras más de él.
De mi canalla, de (mi) papanatas.
Había dicho que se conectaría el martes y lo hizo.
- Holaaaaaaaa – salude
- Hola… - contesto, pensé que se comportaría fríamente pero como de alguna manera lo sospechaba, el supuesto impass nunca lo fue.
- zzzzzzzzzzz.... estoy muerto -
- ¿Tienes sueño?...yo estoy en mi casita… -
- Estás enferma…que te paso, que estuviste chupando ahhh – y como siempre sus bromas.
- Faringobronquitis, el fin de semana estuve con fiebre y en cama, apenas me movía me dolia todo... -
- Pobrecita, osea nica aguantai una -
- ¿Una qué?? – me encanta hacerme la ingenua.
- Eso… lo que no sentiste ese día cuando nos quedamos fuera… - parecer remorderle la conciencia aquello.
-Ah...ósea de aguantarla la aguanto pero tendría que quedarme otro fin de semana en cama o pedirme otra licencia… - acote y bromeando también - ¿por qué? ¿quieres otra salida? jejejejejeej -
- No... -
- Ahhhhh -
- ¿Cuando te dieron la licencia? -
- Hoy, hasta el viernes… -
- Ósea no vuelves hasta la próxima semana… -
- Yo creo, el viernes tengo que ir al medico de nuevo para ver si estoy mejor y me da el alta o me alarga el reposo… -
- Tal vez mañana me manden la serie de fushigi yuugi – esa serie se la he estado pidiendo hace mucho tiempo.
- ¿En serio? yo ya me baje Yami no Matsui -
- Y que es eso... -
- Una serie de anime pues, yaoi... -
- Ah verdad, desquiciada sexual… pero de que trata… -
- De cazadores de vampiros por lo que pude ver ayer, ví el primer capítulo no más -
- Ah eso…yo amanecí mal de la guatita, puro dolor -
- Buuuuuuu -
- Oye ¿y por qué estas enfermo de la guatita?, ¿qué comiste? -
- No sé, desperté así... -
- Buuuu -
- ¿Los funerales para cuando son? – ya lanzaba otra broma, simplemente no lo puede evitar.
- No sé, depende de mi resistencia… - respondí siguiendo el juego.
- Entonces estamos bien… aguantas de más…
- Pero como este año me he pasado al lado de los pusilánimes, capaz en dos o tres días más…
- Te bajen las ganas de darle guaraca a alguien…
- jejejejejjeje... -
- Mandaré avisos por mail para que ningún hombre salga a la calle -
- Buuuuu ni la mitad de los chilenos me sirven, la raza chilena no me agrada -
- Lo tengo muy presente… -
- ¿y por qué? -
- Tu corazón esta en el continente asiático… - contestó intercalando sus comentarios burlescos con temas serios, como siempre.
- Claro, porque aquí no tengo a quien entregárselo… - respondí
- Eso , eso, tal vez lo tienes pero no te agrada porque no tiene los ojos rasgados jaja -
- ¿y quien seria? -
- No sé, yo no soy el interesado pues, usted es la que debiera saber -
- Noooo yo no sé nada, por eso busco mi camino… -
- Pobrecitaaaaaaaaa, todos la sicopatean y ella no sabe nada, tienes varios admiradores, lo malo que todos te quieren dar como caja pero nada más que eso… -
- Pero ¿y qué quieres que me meta con todos lo que me psicopatean aunque no me gusten? -
- Nuuuu , nuu dije eso, solo con quien quieras y desees… -
- De nada me sirven esos admiradores – respondí molestandome un poco.
- Ah pero pedrito -kun te quiere a la buena ¿o nooo?, jajajajajaja -
- ¿Por que me dices todo esto? – había logrado ponerme a la defensiva ya.
- ¿Te molesta? solo quiero molestarte o hacerte reír, si te parece pesado no lo hago mas.... -
- Nooooo es que... -
- ¿Es que qué?
- Me suena como un pretexto para alejarte...pero bueno, a pedrito kun lo tendré en stand by… -
- ¿Para el postre? – siguió burlandose.
- Nunca se sabe cuando un portorriqueño se pueda necesitar… -
- Jajaj azucaaaaaaaaaaaaaa!! -
- Sobretodo porque me quiere llevar a Japón como sea… -
- A darte como caja, bueno tendrás que dejarte querer jajajaja -
- Y tu dirás guah! ¡por fin me sacaron a esta pesada de encima! , así no te molestaré mas, relájate… -
- Nooo si me fascino que estuvieras arriba en especial cuando te lo metías todo...jijiijjij pero en serio, que me fascino estar contigo pero yo no cumplí nada…sniff -
No quise hacer ningún comentario de aquello a pesar de que él lo saco a la palestra.
- Mi hermana me copio escaflowne – comento cambiando de tema.
- ¿En serio?, ¡la quiero! ¿si? -
- ¿¿A mi hermana??...lesbiana jajajajaja -
- Nuuuuu, escaflowne… -
- La serie la tiene en 3 dvd´s -
- Yeah yeah!, como lo hacemos… - conteste pensando que uno de estos días podía enviarle dvd's para que me los copiara.
- No sé jajajaja, ¿el sábado puedes venir?, la copiamos aquí…
- Si, yo creo que si…- es graciosa mi poca resistencia, nunca digo, veré si puedo o no lo sé, simplemente se hace inevitable.
- Ya, mira que después salgo de vacaciones… -
- Y me tienes fushigi yuugi si te la llevan... ¿por cuanto tiempo? -
- Espero que mañana me la manden...creo que 2 semanas, depende lo que me diga el jefe el viernes… -
- Buuuuuuuuu, bueno te hace falta para que descanses -
- Aunque no sé si me venga con la niñas o de nuevo solo, esta en veremos… -
- ¿Pero no iban a estar por un mes allá?, no tendrían que venirse todas ya? -
- Del dicho al hecho hay mucho trecho -
- Ah bueno eso si, bueno tienen que venir a hacerte compañía que si no te vas a morir -
- La verdad moriré tanta acumulación, jajajaja
- Ahí te desquitas, esas dos semanas… -
- Si claro, tu crees en las mujeres marcianas sedientas de sexo -
- De la innombrable si, ¿no era así antes?, siempre puede volver al origen… reiniciar el circulo…
- Los milagros no existen -
- ¡Hombre de poca fe! -
- Ya no queda en ese aspecto…-
- Bueno, entonces para cariñitos y bueno conmigo lo que se pueda
aunque no sea mucho -
- Mejor me quedo con mis bebes, ellas si dan cariño, contigo, mmm todo...aunque apenas glorias...ya que nos vemos menos que antes jajaja -
- Si… -
- Sip sip -
- Es que se no han reducido los sábados pues, entre que arreglan y no arreglan, en que si puedes o no y esas cosas… -
- Si, no lo discuto… -
- Y mas encima con mi super horario pero bueno mientras quieras y puedas… -
- Ahí le ponemos… -
- Seguiré siendo tu alumna... mira la foto… -
- ¿Cual foto? -
- La que esta al lado, inferior derecho… -
- No hay nada, solo esta la mía… -
- Noooo si tengo fotito, bueno, será… pero que raro, bueno, salía la kimiko.
Kimiko es un personaje de un manga hentai que según mi papanatas es igual que yo, él dice que soy su kimiko.
- ¿Haciendo que? Je -
- Ahora puse un chinito rico… -
- ¡Guacala! -
- Nuu, sale linda -
- Si la kimiko es muy rica, me gusto cuando la ví normalita, sin transformarse… -
- Así sale, con carita de pena porque el minito rico que le gusta no la pesca… -
- Claro si la condena le da como caja al que pilla jajajaja -
- La corte de la primera página del manga -
- Aunque mejor porque gana experiencia para darle a su amado… -
- Ahhh verdaddddd -
- Eso es bueno… -
- Para darle como caja a mis japonesillos hermosos -
- Si pero quedarían muertos y tu ni cosquillas jajaja -
- Oh harán una reverencia -
- Nooo saldrían arrancando… -
- Nuuu me llevaran a esos teatros de sexo en vivo, donde hacen apuestas, podría estar con todo el público toda la noche y como ninguno podría conmigo...ni me cansaría…- ya me había puesto completamente a su nivel, y verdaderamente ya ni siquiera me importa, sólo lo hago.
- Estarías mas flaca que ramistas, hasta un fósforo tendría mas carne
- Tendría que comer harto sushi no más, arroz y sake -
- Serias como loca pal´niño, te volverías adicta… -
- Megalómana, con los japos si… -
- Si pues, con quien mas golosa, oye donde me mandaste esa imagen californiana me dieron ene ganas de darte por el culito de nuevo… -
- Ah no si no… -
- Y a ti, te paso lo mismo cuando la viste… -
- Me dio risa porque me la mando el Juan Pablito -
- hammm... -
- Supongo que es lo que quiere hacerme pero la encuentro muy guennnaaaaaaaaaaaaaaa… -
- Muchos quieren hacértelo…-
- Yooo creoooo… -
- Además de muchas cosas más, creo yo… -
- Supongo… -
- Es obvio señorita de buenas pechugas… -
- Es que soy una pechochidad… -
- Mmmmm si… -
- Que te la piensas para decir que si… yo también te quiero…- agregue molestándolo.
- Por lo menos ahora si te la crees y no la dudas como antes, eso esta bien, quiere decir que te tienes mas confianza y fe en ti misma, eso me gusta… -
Aunque como siempre intercala bromas de grueso calibre que yo contesto con frases en serio
- Que elegante comentario – acoto yo…pero esta bien si no lo haces no eres el papanatas que conozco… -
- Oiga que quiere decir… -
- El día que me tires un poema en vez de bromas pervertidas me suicido… -
- Bueno lo pensaré jajaja -
- O me daría un ataque al corazón de pura impresión… -
- No creo tanta suerte pero lo intentaremos… -
- Ahh me lanzarás un poema.... -
- Por eso te digo, lo pensaré… tu cuerpo es muy valioso para perderlo por un poema jajaa… -
- Bueno antes me cantabas, canciones pervertidas pero por lo menos cantadas… -
- ¿Dónde?, ¿Cuándo?, yo… -
- Hace tiempo…si… -
- No me acuerdo… -
- Como estabas en plan conquista, me decías cosas super lindas… -
- Ah pero fue por msn… -
- Pero ahora que no es necesario…naaadaaaaaa pero bueno... -
Y salio con su otra faceta, cantar o intentar cantar en un sentido figurado, claro esta, aunque él no lo recuerde, en dos ocasiones estando juntos me ha cantado, una vez que nos vimos por la tarde en el verano y un día que fui a verlo a su oficina un sábado y estaba tan tierno que me canto una canción de cuna.
“Amor mio he decidido volver
donde estés si alguien te pregunta por el pasado
negarás que tu me has dado algo de ti…
con quien estés…”
Le respondí:
- “Miénteme como siempre, por favor miénteme
necesito creerte, convénceme
miénteme con un beso que parezca de amor,
necesito creerte, culpable o no”
- Algo por el estilo – dijo
- Igual lindo…gracias… - conteste enternecida.
En aquel libro, “Amistades peligrosas”, uno de los personajes, una de las protagonista afirma que “ellos pueden arruinar nuestras vidas con sólo unas palabras” y a veces pareciera demasiado cierto.
- Debí conocerte cuando era soltero – agrega entonces y me sorprende con su comentario, una vez me dijo lo mismo pero jamás pensé que me lo diría de nuevo.
- Pero bueno , me conociste ahora – conteste con frialdad.
- Lo hecho , hecho esta…muy tarde… -
- Pero bueno… por algo nos conocimos ahora y no antes, todo tiene una razón… -
- Si amargarme la existencia jaja, retorcerme por mi estupidez… -
- Yo te amargo la existencia… -
- No mensa, por haberme casado… -
- Ahhhh -
- Ahora estaríamos conviviendo, nos daríamos con todo, veríamos mucho anime… - y se pone a soñar, comprime nuestras conversaciones mientras caminamos por la calle las veces que nos vemos en estas ensoñaciones porque para su desgracia y para mi conocimiento, tenemos demasiado en común.
- Un par de pervertidos viendo anime como enfermos… - comento intentando no caer demasiado.
- Comeríamos todo lo que nos gusta y mas encima aquí en el centro de Santiago, que mejor… -
- Escuchando música en japo, viviendo a la usanza japo, con mesita en el suelo, y sacándose los zapatitos al entrar, con poquitos muebles para mantener siempre ordenado y limpio… - y caigo en la ensoñación también.
- No, nica, ahí queda la caga… - agrega de pronto sacándome del cuento.
- ¿Por qué? -
- ¿No eres fuchi de pata? , ajajajaja – la broma.
- ja ¡bobo! -
- Viste estaríamos en la gloria, pero muy flaquitos y con ojeras… -
- Pero lo comido y lo bailado nadie nos lo sacaría… - respondo yo con decisión.
- Shuuuu mas encima con amigos que manejen mas anime, je ¡que mejor!
- Dos pc’s bajando anime mientras trabajamos… -
- Haríamos lo posible por comprar algo cerca del centro para no pagar arriendo… -
- Un departamentito rico y acogedor cerca de todo… - digo yo.
- Claro, en pelotas uno arriba del otro, arrendando y copiando anime – sinceramente sé que nunca debo tomarme en serio sus ensoñaciones aunque me gusta que las haga.
- Seriamos distribuidores… -
- Y películas de terror que te calen profundo mmmm mejor hacemos negocio sino no, se nos aprovechan los giles… -
- Eso si, yo pondría una tienda de anime, con actividades para los otakus, concursos, eventos cosas por el estilo… -
- Si tienen anime que no tenemos hacemos intercambio sino se los vendemos jajaj, orgías también… -
- Si, el día de hacer la coreografías de las Biblia negra… - bromeo también.
- Cambios de pareja… -
- Nuuuu pues, ahí si que serias mió y no permitiría que nadie te tocara… -
- Ah tuyo entero, como haríamos las orgías… -
- Jejejeje -
- Ah no, todos te dan y yo no puedo darle a sus parejos no, que egoísta -
- No bobo, yo no me cambiaria… -
- Ah ya, me parece, pero ahí estarías frita, tendrías que mamarlo definitivamente… -
- Ja, pero es que ahí como dije serias todito mió y te haría todo porque serias mi gran amor pues… -
- Pero la realidad, lastimosamente es otra… - insiste terminando con su ensoñación y a la vez con la mía.
- Por eso hay que disfrutar lo que se dio no más… - vuelvo a decirle.
- No creo que nos aburriríamos dándonos como caja y viendo anime, que lata… pero bueno tengo que salir ahora… - dice, ha estado más de una hora hablando conmigo, aún le queda una hora y más de trabajo por lo que nos despedimos.
-Ya… - contesto finalmente.
Siempre me ha llamado la atención este tipo de conversaciones, por eso las describo, muchas de ellas son sólo tonterías, bromas pervertidas, unas más serias que otras e intentos de manipulación que ya he aprendido a descubrir, sin embargo, me he percatado que en cada broma que lanza puedo vislumbrar parte de sus frustraciones, parte del cariño que dice sentir por mi, aunque eso no sea evidente.
Pensé que después de nuestro encuentro no volveríamos a vernos, porque al perfilarlo como papanatas y canalla, de esa forma debería actuar pero siempre logra descolocarme porque sale con esas pequeñas confesiones que me acercan, y a veces también me alejan.
Creo que últimamente esta más tierno y considerado, siempre he sabido lo que lo motiva y sigo manteniendo que eso lo incita a querer estar conmigo, es obvio pero...
Al siguiente día, también hablamos y me contesto a mi frase:
- Bueno por lo menos no te olvidarás del todo de mi en tus vacaciones… -
- Como tu dijiste a menos que aparezca otro o encuentre una mejor... pero como eso no pasará… -
Me recordó una escena de Macross la película en donde Hikaru le dice a Misa:
“Puede que muera en una batalla pero hasta entonces…” - dándole a entender que estará con ella hasta la muerte.
Obviamente esta historia no es un anime ni él es Hikaru, pero que lo dijera de esa manera, no dejo de inquietarme.
Empiezo a vacilar.
Me da la leve impresión que este cuento esta cambiando de matiz, quizás…
Pero no lo creo…
Finalmente nos veremos el sábado antes de que él parta a sus vacaciones, serán dos semanas sin él, completamente sin él porque por mucho que me conecte él no aparecerá… estará en otra dimensión, en otro tiempo y en otros pensamientos.
Creo que estaré tranquila después de todo, quizás logre finalmente apartarlo por un tiempo de mis pensamientos y dejará de existir.
Veré que se siente.
Pero el pensamiento que se queda en la superficie de mi mente en este momento es:
“Quizás algún día todo se descubrirá…y por fin nos separaremos pero hasta entonces…”
El fuerte sobrevive y el débil se muere...
Desde el año pasado que esa, se convirtió en una de mis frases de batalla (para variar, sacada de un anime), como unas cuantas más que aún no he desempolvado de mi colección.
Pero creo que este año he formado parte del lado de los débiles.
Volví a resfriarme, tuve una recaida y esta fue violenta.
El viernes, estuve bien hasta como a eso de las seis de la tarde, después empezaron los dolores de cabeza, el dolor de huesos y el desánimo.
Llegué a mi casa apenas.
Los ojos me pesaban, en mi curso de astronomía me quede dormida más profundamente que en otras ocasiones (y ojo que no es que sea aburrida, es que duermo muy poco y como dije una vez el profesor habla tan suave y las luces estan tan bajas que invita a una buena dormilona)
Pero esta vez la fiebre era la que me tenia aletargada.
Sentencia de mi madre:
"Recaida por resfriados mal cuidados".
Y puede ser, nadie me manda a andar caminando desnuda en moteles ni a descuidar mi alimentación, ni a desanimarme.
Si, porque asumo que todos estos desarreglos en mi salud son provocados de alguna manera por cierto personaje protagonista ultimamente de este blog.
Quizás no directamente, pero es sabido que cuando tu ánimo decae lo hacen tambien tus defensas y es el escenario propicio para que actuen todos aquellos virus que siempre están presentes y esperan su oportunidad para atacar.
Y me atacó.
Hace tiempo que ya no disfruto de las comidas, sobretodo ahora que sé que tengo que restringirmelas.
Y el desánimo, siempre es incomprensible.
Este año mi ánimo ha ido de momentos de alegría y euforia a momentos de tristeza y desazón.
Siempre he sido media bipolar para mis cosas, pero quizás este año me he vuelto más débil de lo que esperaba.
El año pasado me burlaba de quienes se enfermaban diciendoles:
- "Lo que pasa es que eres un debilucho" - y este año me lo he tenido que lanzar yo misma.
Soy una debilucha.
Y descuidada porque a pesar de que me sentía muy mal, el sábado salí para juntarme con mi mejor amiga.
He salido en tres ocasiones enferma.
Una vez por no perderme una función de anime, para ver a (mi) papanatas (y que relaté en este blog) y ahora por mi mejor amiga.
Es que si lo había hecho por un papanatas, con mayor razón tenia que hacerlo por aquella incondicional amiga que me regalo la providencia.
Fuimos al cine. "La profecia", fue lo que vimos y quería mandarme la maratón para ir a ver "El castillo andante" pero por fortuna o desgracia, las entradas estaban agotadas.
Quería evadirme pero el resfrio y quizás la intervención divina pudo más.
Así que volví más temprano de lo que esperaba, hecha un caldo viviente de virus gripales.
Dos días en cama, con fiebre y transpirando de una manera que no lo hacía desde los 11 años.
Una amiga me hizó un comentario que me asustó un poco y que por el momento no comentaré aquí hasta que salga de las dudas.
Por ahora, sigo enferma.
Mañana no iré a trabajar, iré al médico que probablemente me dará unos días de licencia que me salvarán de otra debilidad.
El papanatas contesto el mail que como debilucha no pude evitar escribir.
"Hablamos el martes" - contesto.
Ah, es cierto, no he comentado lo que pasó el lunes pasado.
Se conectó por la tarde, pensé que no lo haría despues de nuestra cita del viernes pseudo romántica.
Pero si lo hizó.
Pero yo estaba algo molesta y sus comentarios, sus típicas bromas me las tomé a mal y por un impulso lo mande al diablo.
Lo corte bruscamente y no quisé hablarle más ese día.
Él se quedo unos minutos más conectado - pensando que quizás y como siempre lo hacía - volvia a hablarle, pero no lo hice, estaba muy enojada.
Y creí que mantendría esa convicción toda la semana, pero ya el miercoles estaba ansiosa por hablarle otra vez sintiendo que había sido injusta con él.
Le envie una postal poco efectista con un mensaje: "Sorry por el berrinche" y con eso me quede tranquila.
Pero no supe de él el resto de la semana y ya el viernes como debilucha que soy le envie un mail preguntándole si estaba enojado.
Fuí ingenua.
Él nunca se molesta por nada y menos si esta relacionada conmigo.
El sábado contestó en un mail pequeñito que sin embargo me ablando, que no había podido conectarse porque no ha estado en su oficina y es ahí donde me quede en esta historia...
"Hablamos el martes" - decia.
Y mañana posiblemente no estaré.
En el trabajo me conecto todo el día, en casa, sólo despues de la nueve de la noche por lo que no coincidiremos.
No creo que haga nada por saber la razón de mi ausencia si es que se digna a conectarse, no lo sé.
Por eso digo que este resfrio violento me salvará de otra debilidad de debilucha.
No sé por cuantos días, pero me salvará por un tiempo a pesar de que mis dedos y mi mente viajan ansiosos por hablar con él, por contarle lo enferma que estoy y por hacerle una pregunta.
Mañana empieza la semana otra vez, creo que estaré en casa, aburriendome o evadiendome con cuanto anime encuentre en mi camino.
Pero creo que estaré a pesar de eso, pensando hasta las seis de la tarde si él estará pensando en mi, si esperará que me conecte, si se preocupará.
No sé por qué guardo la esperanza, cuando sé que no lo hará.
Por eso soy una debilucha, y los debiluchos se mueren, quizás no fisicamente.
Mi alma debilucha quizás se diluya para siempre bajo una falsa esperanza que a pesar que sé que es falsa esta permanentemente viva en mi interior.
El fuerte sobrevive y el débil se muere.
Y yo soy la débil...
Pero creo que este año he formado parte del lado de los débiles.
Volví a resfriarme, tuve una recaida y esta fue violenta.
El viernes, estuve bien hasta como a eso de las seis de la tarde, después empezaron los dolores de cabeza, el dolor de huesos y el desánimo.
Llegué a mi casa apenas.
Los ojos me pesaban, en mi curso de astronomía me quede dormida más profundamente que en otras ocasiones (y ojo que no es que sea aburrida, es que duermo muy poco y como dije una vez el profesor habla tan suave y las luces estan tan bajas que invita a una buena dormilona)
Pero esta vez la fiebre era la que me tenia aletargada.
Sentencia de mi madre:
"Recaida por resfriados mal cuidados".
Y puede ser, nadie me manda a andar caminando desnuda en moteles ni a descuidar mi alimentación, ni a desanimarme.
Si, porque asumo que todos estos desarreglos en mi salud son provocados de alguna manera por cierto personaje protagonista ultimamente de este blog.
Quizás no directamente, pero es sabido que cuando tu ánimo decae lo hacen tambien tus defensas y es el escenario propicio para que actuen todos aquellos virus que siempre están presentes y esperan su oportunidad para atacar.
Y me atacó.
Hace tiempo que ya no disfruto de las comidas, sobretodo ahora que sé que tengo que restringirmelas.
Y el desánimo, siempre es incomprensible.
Este año mi ánimo ha ido de momentos de alegría y euforia a momentos de tristeza y desazón.
Siempre he sido media bipolar para mis cosas, pero quizás este año me he vuelto más débil de lo que esperaba.
El año pasado me burlaba de quienes se enfermaban diciendoles:
- "Lo que pasa es que eres un debilucho" - y este año me lo he tenido que lanzar yo misma.
Soy una debilucha.
Y descuidada porque a pesar de que me sentía muy mal, el sábado salí para juntarme con mi mejor amiga.
He salido en tres ocasiones enferma.
Una vez por no perderme una función de anime, para ver a (mi) papanatas (y que relaté en este blog) y ahora por mi mejor amiga.
Es que si lo había hecho por un papanatas, con mayor razón tenia que hacerlo por aquella incondicional amiga que me regalo la providencia.
Fuimos al cine. "La profecia", fue lo que vimos y quería mandarme la maratón para ir a ver "El castillo andante" pero por fortuna o desgracia, las entradas estaban agotadas.
Quería evadirme pero el resfrio y quizás la intervención divina pudo más.
Así que volví más temprano de lo que esperaba, hecha un caldo viviente de virus gripales.
Dos días en cama, con fiebre y transpirando de una manera que no lo hacía desde los 11 años.
Una amiga me hizó un comentario que me asustó un poco y que por el momento no comentaré aquí hasta que salga de las dudas.
Por ahora, sigo enferma.
Mañana no iré a trabajar, iré al médico que probablemente me dará unos días de licencia que me salvarán de otra debilidad.
El papanatas contesto el mail que como debilucha no pude evitar escribir.
"Hablamos el martes" - contesto.
Ah, es cierto, no he comentado lo que pasó el lunes pasado.
Se conectó por la tarde, pensé que no lo haría despues de nuestra cita del viernes pseudo romántica.
Pero si lo hizó.
Pero yo estaba algo molesta y sus comentarios, sus típicas bromas me las tomé a mal y por un impulso lo mande al diablo.
Lo corte bruscamente y no quisé hablarle más ese día.
Él se quedo unos minutos más conectado - pensando que quizás y como siempre lo hacía - volvia a hablarle, pero no lo hice, estaba muy enojada.
Y creí que mantendría esa convicción toda la semana, pero ya el miercoles estaba ansiosa por hablarle otra vez sintiendo que había sido injusta con él.
Le envie una postal poco efectista con un mensaje: "Sorry por el berrinche" y con eso me quede tranquila.
Pero no supe de él el resto de la semana y ya el viernes como debilucha que soy le envie un mail preguntándole si estaba enojado.
Fuí ingenua.
Él nunca se molesta por nada y menos si esta relacionada conmigo.
El sábado contestó en un mail pequeñito que sin embargo me ablando, que no había podido conectarse porque no ha estado en su oficina y es ahí donde me quede en esta historia...
"Hablamos el martes" - decia.
Y mañana posiblemente no estaré.
En el trabajo me conecto todo el día, en casa, sólo despues de la nueve de la noche por lo que no coincidiremos.
No creo que haga nada por saber la razón de mi ausencia si es que se digna a conectarse, no lo sé.
Por eso digo que este resfrio violento me salvará de otra debilidad de debilucha.
No sé por cuantos días, pero me salvará por un tiempo a pesar de que mis dedos y mi mente viajan ansiosos por hablar con él, por contarle lo enferma que estoy y por hacerle una pregunta.
Mañana empieza la semana otra vez, creo que estaré en casa, aburriendome o evadiendome con cuanto anime encuentre en mi camino.
Pero creo que estaré a pesar de eso, pensando hasta las seis de la tarde si él estará pensando en mi, si esperará que me conecte, si se preocupará.
No sé por qué guardo la esperanza, cuando sé que no lo hará.
Por eso soy una debilucha, y los debiluchos se mueren, quizás no fisicamente.
Mi alma debilucha quizás se diluya para siempre bajo una falsa esperanza que a pesar que sé que es falsa esta permanentemente viva en mi interior.
El fuerte sobrevive y el débil se muere.
Y yo soy la débil...
El complejo de Casanova, el papanatas y yo...
No sé si es porque mi papá lo fue, o porque he visto demasiadas películas o simplemente forma parte de mi naturaleza.
Pero tengo una tendencia a ser atraida por los "coyotes", llámense estos mujeriegos, casanovas, conquistadores etc etc.
Por desgracia, siempre estos especímenes son el estereotipo del canalla, y el canalla egocentrico y sin conciencia que sólo busca una cosa: su propio placer.
Pero me gustan.
Debe ser porque me agrada esa atracción que generan en muchas, aunque eso atente contra la fidelidad que puedan tenerme.
Quizás sea por querer demostrar que estoy con el más rico, el más cotizado, el más deseado y el hecho de que este conmigo, eleva mi propio egocentrismo.
Sin embargo, estos tipos son los que más te hacen sufrir, si tienes la desdicha de enamorarte de uno de ellos.
Cuando tenia doce, mi primer amor era el más popular del grupo, se llamaba Rodrigo, todas las niñas de la cuadra estaban locas por él, y tenian por qué.
Era el niño más lindo, exquisito del lugar, y yo tuve la fortuna de disfrutar de unos meses de su compañia amorosa.
Mi primer beso, mi primera caricia, la obtuve de él.
Fuí su "polola", como me enteré tiempo después (es que ni yo lo sabía).
Pero era un coyote.
En el colegio, siempre, siempre, me gustaba el más guapo de los chicos, al entrar a la Enseñanza Media, el primer año , quede fascinada con un chico de mi curso que era un verdadero primor, alto, de rasgos armoniosos, caballero y dulce a la vez, pero se fue al tiempo despues y no pude derretirme más.
No alcance a verlo como coyote.
En la universidad me gustaron dos tipos, primero fue un lindo y amoroso chico taiwanes que conocí en una tienda de anime, y del que sólo alcance a averiguar su nombre: Pei Kan Fu, y que pasó a llamarse mi lindo "Fu".
No fue un coyote.
Después lo últimos años, en una día de septiembre en que estaba observando en el hall de la universidad como bailaban unas cuecas unos huasos enfiestados, en un pilar ví a un chico que parecia un personaje de anime...era hermoso.
Tan hermoso e indiferente que nunca supé su nombre.
Una ex-amiga lo bautizo como Noodle, porque tenia un extraño parecido al personaje de esa banda virtual pero por sus rasgos orientales más que nada.
No alcance a averiguar que tan coyote era.
Creo que muy dentro de mi, soy una "coyota", aunque no he tenido la oportunidad de demostrarlo en todo su esplendor.
Pero no niego que si tuviera la oportunidad de bankarme a dos, me lo pensaría o lisa y llanamente lo haría, creo que jamás me he negado a esa posibilidad porque hay algo en mi que me incita aunque sea destructivo.
Hay dos personajes de la literatura que me fascinan.
Giacomo Casanova y el Visconde de Valmont.
El primero es toda una leyenda, existió, y causó estragos entre las mujeres de su época, dicen que al verlo muchas se desmayaban, que sus amantes quedaban fascinadas pero que a ninguna amó más que a una.
Era un canalla con clase y exquisito.
Al igual que Valmont, el protagonista de una novela epistolar llamada "Las amistades peligrosas", quien tomaba el amor y a las mujeres como su deporte, disfrutando de la lucha entre "el amor y la virtud" y que tambien amó sólo a una.
Tambien era un canalla con clase pero al igual que Casanova irresistible.
Y dentro de mi historial ahora esta el papanatas.
No es Casanova, no es el Visconde de Valmont, esta lejos de tener la clase y la maestría de ellos pero era y es todo un coyote.
Obviamente guardando las proporciones y sin ofender la memoria de estos grandes personajes, este papanatas hizo y hace lo mismo.
En los varios relatos que me hizo, hubo ocasiones que estuvo hasta con tres mujeres a la vez, inicio a unas cuantas más y cosecho una fama de "durar mucho" que le pesa en estos días para su desventura.
Por desgracia me lo tope en el ocaso de su "virtud"... ajajajajajja
Se enamoró y se casó y con ello se estropeo (cometio matricidio).
Hoy en día es un tipo lleno de deudas, con menos potencia y a pesar de eso se convirtio en "mi papanatas".
Una versión mínima, reducida y ordinaria de Casanova y Valmont, pero que tiene el encanto que logro atraerme.
Quizás la fábula de sus aventuras me llevo a él, su perversión que al igual que los personajes citados es una característica ineludible de estos especímenes.
Y al igual que ellos es un canalla y genera sufrimiento.
Pero a pesar de eso.
Me gusta y mucho y por un tiempo fuí su amante, ya no tiene el brillo y la prestancia de antaño, ya no tiene más que cuatro mujeres (y ahora tres).
Su esposa, sus dos hijas y por un tiempo yo.
Pero me gustó y me gusta.
Sé que dentro de su historia simplemente fui una más y en estos casi seis meses de relación prohibida y oculta, muchas veces la pase mal, en otras muy bien e incluso llegue a soñarme enamorada de él.
Pero como en "Amistades peligrosas" y "En las aventuras de Casanova", todo finalmente quedo en vacio, sin substancia, sin sentido y sin corazón, porque ese es el sino de los coyotes.
Pero por lo menos podré decir que tuve a mi propio "canalla", mi propio Casanova/Valmont (guardando las proporciones obviamente).
Simplemente seguí el patrón, un coyote más en mi historia y a su vez, un canalla más que si bien no ha destrozado mi corazón todavia, puede que lo haga.
¿Por qué?
Porque al igual que los demás nunca me amó.
Por eso es un papanatas y fue "mi" papanatas.
Por un tiempo, sólo un tiempo.
Pero tengo una tendencia a ser atraida por los "coyotes", llámense estos mujeriegos, casanovas, conquistadores etc etc.
Por desgracia, siempre estos especímenes son el estereotipo del canalla, y el canalla egocentrico y sin conciencia que sólo busca una cosa: su propio placer.
Pero me gustan.
Debe ser porque me agrada esa atracción que generan en muchas, aunque eso atente contra la fidelidad que puedan tenerme.
Quizás sea por querer demostrar que estoy con el más rico, el más cotizado, el más deseado y el hecho de que este conmigo, eleva mi propio egocentrismo.
Sin embargo, estos tipos son los que más te hacen sufrir, si tienes la desdicha de enamorarte de uno de ellos.
Cuando tenia doce, mi primer amor era el más popular del grupo, se llamaba Rodrigo, todas las niñas de la cuadra estaban locas por él, y tenian por qué.
Era el niño más lindo, exquisito del lugar, y yo tuve la fortuna de disfrutar de unos meses de su compañia amorosa.
Mi primer beso, mi primera caricia, la obtuve de él.
Fuí su "polola", como me enteré tiempo después (es que ni yo lo sabía).
Pero era un coyote.
En el colegio, siempre, siempre, me gustaba el más guapo de los chicos, al entrar a la Enseñanza Media, el primer año , quede fascinada con un chico de mi curso que era un verdadero primor, alto, de rasgos armoniosos, caballero y dulce a la vez, pero se fue al tiempo despues y no pude derretirme más.
No alcance a verlo como coyote.
En la universidad me gustaron dos tipos, primero fue un lindo y amoroso chico taiwanes que conocí en una tienda de anime, y del que sólo alcance a averiguar su nombre: Pei Kan Fu, y que pasó a llamarse mi lindo "Fu".
No fue un coyote.
Después lo últimos años, en una día de septiembre en que estaba observando en el hall de la universidad como bailaban unas cuecas unos huasos enfiestados, en un pilar ví a un chico que parecia un personaje de anime...era hermoso.
Tan hermoso e indiferente que nunca supé su nombre.
Una ex-amiga lo bautizo como Noodle, porque tenia un extraño parecido al personaje de esa banda virtual pero por sus rasgos orientales más que nada.
No alcance a averiguar que tan coyote era.
Creo que muy dentro de mi, soy una "coyota", aunque no he tenido la oportunidad de demostrarlo en todo su esplendor.
Pero no niego que si tuviera la oportunidad de bankarme a dos, me lo pensaría o lisa y llanamente lo haría, creo que jamás me he negado a esa posibilidad porque hay algo en mi que me incita aunque sea destructivo.
Hay dos personajes de la literatura que me fascinan.
Giacomo Casanova y el Visconde de Valmont.
El primero es toda una leyenda, existió, y causó estragos entre las mujeres de su época, dicen que al verlo muchas se desmayaban, que sus amantes quedaban fascinadas pero que a ninguna amó más que a una.
Era un canalla con clase y exquisito.
Al igual que Valmont, el protagonista de una novela epistolar llamada "Las amistades peligrosas", quien tomaba el amor y a las mujeres como su deporte, disfrutando de la lucha entre "el amor y la virtud" y que tambien amó sólo a una.
Tambien era un canalla con clase pero al igual que Casanova irresistible.
Y dentro de mi historial ahora esta el papanatas.
No es Casanova, no es el Visconde de Valmont, esta lejos de tener la clase y la maestría de ellos pero era y es todo un coyote.
Obviamente guardando las proporciones y sin ofender la memoria de estos grandes personajes, este papanatas hizo y hace lo mismo.
En los varios relatos que me hizo, hubo ocasiones que estuvo hasta con tres mujeres a la vez, inicio a unas cuantas más y cosecho una fama de "durar mucho" que le pesa en estos días para su desventura.
Por desgracia me lo tope en el ocaso de su "virtud"... ajajajajajja
Se enamoró y se casó y con ello se estropeo (cometio matricidio).
Hoy en día es un tipo lleno de deudas, con menos potencia y a pesar de eso se convirtio en "mi papanatas".
Una versión mínima, reducida y ordinaria de Casanova y Valmont, pero que tiene el encanto que logro atraerme.
Quizás la fábula de sus aventuras me llevo a él, su perversión que al igual que los personajes citados es una característica ineludible de estos especímenes.
Y al igual que ellos es un canalla y genera sufrimiento.
Pero a pesar de eso.
Me gusta y mucho y por un tiempo fuí su amante, ya no tiene el brillo y la prestancia de antaño, ya no tiene más que cuatro mujeres (y ahora tres).
Su esposa, sus dos hijas y por un tiempo yo.
Pero me gustó y me gusta.
Sé que dentro de su historia simplemente fui una más y en estos casi seis meses de relación prohibida y oculta, muchas veces la pase mal, en otras muy bien e incluso llegue a soñarme enamorada de él.
Pero como en "Amistades peligrosas" y "En las aventuras de Casanova", todo finalmente quedo en vacio, sin substancia, sin sentido y sin corazón, porque ese es el sino de los coyotes.
Pero por lo menos podré decir que tuve a mi propio "canalla", mi propio Casanova/Valmont (guardando las proporciones obviamente).
Simplemente seguí el patrón, un coyote más en mi historia y a su vez, un canalla más que si bien no ha destrozado mi corazón todavia, puede que lo haga.
¿Por qué?
Porque al igual que los demás nunca me amó.
Por eso es un papanatas y fue "mi" papanatas.
Por un tiempo, sólo un tiempo.
...Y así continua mi largo sueño...sería maravilloso que pudiera despertarme... (Parte 2)
No me engaño ante la posibilidad de que ya no lo vuelva a ver.
Ya consiguió lo que tanto deseaba, y yo lo acepte, lo permití y lo desee.
Habíamos estado toda la semana planeando lo del viernes, me sorprendía el entusiasmo que lo invadía a él.
Hablamos mucho por msn, afinando detalles de lo que haríamos o dejaríamos de hacer.
De alguna manera esa forma de actuar me descoloca completamente aunque sé exactamente que es lo que lo motiva.
Durante la mañana del jueves, la intensidad de sus palabras iba en aumento.
- ¿Como a qué horas estarás por acá mañana?- pregunto de pronto.
- A ver... me iré en bus y metro para que no tengas que esperar mucho, además que el trafico a las seis de la tarde es horrible por acá.
- Lo se, ¿ósea? -
- Yo creo que tipin 18:30 a 18:45
- Que bien… quieres caminar un momento, comer o directo al grano…
- Depende de tu disponibilidad de tiempo, mi amor – dije yo tratando de parecer indiferente.
- El viernes no tengo nada que hacer que yo sepa -
- Hasta que hora tienes libre -
- Recuerda que el sábado me levanto a las 6:00 -
- No te asustes, no pediré que te quedes hasta las doce – le respondí con ironía.
- ¿Y si vemos la posibilidad de “concretar lo anterior”? – dijo de pronto tomándome completamente por sorpresa.
- ¿Mañana? Ohhhh… podría ser... – respondí sin mostrar demasiada emoción.
- Solo si puedes, sino le ponemos bueno las horitas que tendremos y ya -
- Si, si, veamos mañana eso, por ahora, nos vemos tipin 18:45 -
- ok -
- ¿Donde siempre o otro lugar? – volví a preguntar.
- Donde siempre a los pies de la estatua -
- Ok, si resultase lo de “concretar lo anterior” nos vamos a comer por ahí… pero si no...disfrutamos mientras se pueda
– agregue.
- Claro, y después nos hacemos tira – es inevitable en él esas expresiones, aunque a pesar de ello nunca me ha molestado demasiado, son casi espontáneas.
- Si pero dejémoslo por tres horas mientras tanto, jajajajajaa – insistí, demostrándole que no me ilusionaba en demasía con la posibilidad de que resultara.
- Shaaaaaaaaaaa… Buenoooo – respondió como si lo dicho por mi lo decepcionara, yo no quería demostrarle lo interesada que estaba de que funcionara pero le dije para no dejarlo tan metido – Hey, si me gustaría “concretar lo anterior”, jajaja, pero yo puedo, no sé tu, por eso no quiero afirmar nada con certeza -
- Ok… mañana lo arreglamos – dijo finalmente.
- Si puedes, claro que nos mandamos el gran plan, si no, no -
- Ok...veremos que pasa mañana -
- Y no te preocupes que si "concretamos lo anterior", sigue en pie lo de pagar la mitad jajajajajaja – dije molestándolo, sabiendo que al hacer alusión a ese pequeño detalle podría inquietarlo.
- Hey, no empieces, mira que me arrepiento – contesto.
- Buuu… estoy siendo amable y te molestas, bonita la cuestión jajajajajjaja… ¡ya nu se enoje!
- Es que igual me da lata estar en la encrucijada de tener poca plata -
- Si sé...yo se cuanto te esfuerzas – dije conciliadora aunque muy dentro de mi sospecho que es una manera más de manipularme.
- Bueno, si todo sale bien mañana cumpliremos un sueño de ambos – concluyo él finalmente.
No niego que al decirlo de esa manera hubo algo de ternura que me impresiono, jamás pensé que el podría hablar de sueños, con lo terrenal que es.
- Si, si –
Me sorprendía su entusiasmo, durante la tarde también hablamos y como llegue un poco mas tarde porque fui al medico a ver unos exámenes que me había practicado llegue más retrasada de lo normal al trabajo.
Al regresar, (mi) papanatas estaba conectado, me causo gracia su actitud cuando regrese y le comente las novedades.
Todos los exámenes habían salido bien, solo por un pequeño detalle, me descubrieron una insulina resistencia con hiperinsulinismo.
- Estoy triste – dije para abrir la conversación.
- Pizzz… la horita… - escribió respondiendo antes que le pudiera explicar nada - ¿por qué? ¿Qué pasó? – pregunto después que no vio mi respuesta a su llamado de atención. Sin embargo, me gusto aunque no fuera un gran gesto, esa actitud que tomo, es como si extrañara mi presencia.
Y le explique todo lo que el médico me había dicho, que tendría que empezar a cuidar mi alimentación, dejar cosas que me encantaban, porque si no lo hacia en el futuro me convertiría en una diabética.
En un momento pensó que lo mejor que podría hacer es que no hiciéramos el plan para el siguiente día porque iba a necesitar dinero para solventar lo que se venia, pero le dije, que si podíamos hacerlo no lo echáramos por la borda.
Sobretodo porque posiblemente no se presentaría otra oportunidad.
El viernes, por la mañana y en la tarde hablamos largamente, seguía muy entusiasmado.
El arreglo de los detalles quedo para el siguiente día.
Aunque la última parte en cierta forma la definí yo, ya que ante la imposibilidad de que él pudiera “supuestamente” comunicarse con el motel al cual iríamos, llame yo y pudimos “concretar lo anterior” al presionarlo sutilmente, porque le dije que necesitaba una respuesta de inmediato ya que tenia a la chica del lugar esperando mi respuesta en el teléfono.
Finalmente nuestra cita seria de toda una noche.
Ya teníamos donde iríamos, a que hora nos juntaríamos y en que lugar finalizaría nuestra aventura.
El viernes salí justo a las seis, supuestamente a mi curso de astronomía que por primera y única vez dejaré.
No niego que estaba ansiosa/asustada. Sinceramente no estaba segura si estaría a la altura de las circunstancias.
Pensé que me tardaría más en llegar, pero todo fluyo de una manera sorprendente, tomé el bus de inmediato y el metro no estaba tan lleno como me esperaba.
Llegue puntualmente al lugar, a los pies de la estatua que ha sido testigo de nuestros encuentros durante este tiempo.
Todavía no estaba ahí, por lo que me senté en uno de los bordes y lo espere mientras leía el diario de la tarde.
Tras unos minutos de espera que para fortuna de él no fueron más de cinco (se demora mucho más y me voy o lo mando al otro mundo).
Apareció.
Vestidito tal como tanto me gusta. Su camisa azulita que siempre le he dicho que me agrada, una corbata que hacia juego y que era algo vistosa pero que combinaba a la perfección con su camisa y todo el frío de la espera se me olvido completamente.
Nos saludamos y aferrándome a su brazo camine a su lado, en aquel momento me dijo que sus compañeros de trabajo estaban por salir de ahí por lo que seguiríamos por otra ruta. No me molesto, porque no me agradaría que alguien más nos viera en esas circunstancias.
Nos fuimos a lo que él llamo el “precalentamiento”.
Era muy temprano aún para ir al motel donde finalizaría nuestra incursión “motelistica”, así que caminamos hasta el cerro que tenemos en medio de nuestra ciudad que ha sido bien bautizado como el “motel con techo de estrellas”.
En la oscuridad de sus recovecos guarda historias oscuras y calientes, densas y truculentas.
Es casi emblemático.
Mientras caminábamos él se percato que tenia mucho frío, es que como andaba con la blusa institucional del lugar en que trabajo, y sólo una chaqueta, el viento helado me hacia temblar.
- Creo que es una mezcla de frío y nervios – acoto él al percibir el temblor de mis manos entre las suyas.
- Si, estoy nerviosa, pero también tengo frío - le dije.
Encontramos un tronco botado que nos sirvió de banco y sentándome sobre sus piernas, nos abrazamos.
- Oh que rico aroma – Se había puesto la colonia que ya le había dicho también que me agradaba.
- Estoy tal como te gusto… - dijo entonces.
- ¿Te cortaste el pelito? – pregunte y lo abrace otra vez.
- Si – dijo de pronto – te he extrañado mucho – a su afirmación no quise contestar nada, porque siempre termino diciendo cosas que quiero ocultar cuando él se comporta demasiado tierno.
Entonces ya no me resistí y nos besamos. Me encanta alejarle mis labios cuando más quiere devorarlos, me sonrío con malicia y los alejo de él, pero los atrapa y se come mi boca.
Me gusta también cuando me abraza fuerte. En una ocasión, jugando a lo que hemos llamado “el abrazo del oso”, le pedí que me abrazara con todas sus fuerzas. Nunca pensé que tuviera tantas, la verdad es que me quede sin aire cuando lo hizo a mi petición de “más” y hasta los huesitos me sonaron, en esa ocasión nos reímos juntos de la situación, bromeando.
Esta vez lo hizo, me abrazo a mi petición de más pero controlo sus fuerzas.
Después de un rato conversamos de cosas banales, de cualquier tema, e inclusive hablamos de terceras personas en plan pelambre, pero al mirar el reloj y percatarnos de un grupo sospechoso que estaba muy cerca, fumando marihuana, nos paramos y seguimos caminando.
Todavía era temprano para ir al motel después de todo, así que fuimos a comer a un restauran chino (que también siempre había formado parte de nuestro plan fallido original) y pedimos una parrillada mongoliana, dos arroz chaufan y dos bebidas.
Molestándome como tanto le encanta hacerlo, me hacía ver lo niña pequeña que soy, porque desparrame mucho arroz por todos lados al comer, me dijo que probara al caldo de la parrillada que estaba muy sabroso, y tomando su cuchara saco un poco y me dio a probar en mi boca. Puede ser estupidez o tranca pero me agrada que me trate como una niña chica (quizás en la oscura psicología trancada que me domina, este buscando un padre en él como diría Freud, nunca se sabe).
Bromea mucho, me molesta con insistencia con aquellas insinuaciones que tanto le gustan, y no deja de mirarme con esa intensidad que en un momento logro ponerme nerviosa.
Mira mis senos y veo en sus ojos la ansiedad de devorarlos que lo domina.
Se acerca y vuelve a besarme.
Cuando terminamos de comer y como aún es temprano para nuestra parada final, me acompaño a comprar la receta que me dio el doctor para controlar mi naciente enfermedad crónica y después pasamos a abastecernos a una botillería de unas cervezas que me servirán para soltarme un poco más.
Todavía era temprano, él miraba el reloj con ansiedad.
Teníamos que llegar después de las nueve, porque como estaremos toda la noche, sólo después de esa hora tenemos posibilidades de acceder a un cuarto.
Nos sentamos un rato más a esperar, me aferro a su brazo y seguimos conversando, hablamos de nimiedades, pelis que nos han gustado y esas cosas.
Hasta que por fin, nos da la hora.
Caminamos y me voy dando cuenta que el mentado lugar queda muy cerca del lugar donde hace unos años trabajé, me llamo la atención esa coincidencia porque en aquellos tiempos estaba lejos de imaginarme en las que estaría ahora.
Al llegar al lugar, otra pareja en ese mismo instante estaba entrando.
Nos preguntan que por cuanto venimos “noche o por un momento”, una de esas típicas señoras administradoras de motel.
“Noche” contestamos, increíble pero cierto, jamás pensé que ese momento llegaría por lo menos con él, que jamás se concretaría.
-Tengo todo ocupado ahora pero si quieren pueden esperar hasta que se desocupe uno – nos miramos y nos quedamos a esperar, bromeamos con la señora y logramos arrancarle una sonrisa de su rostro agrio.
Ni siquiera en ese momento estábamos seguros que funcionaría, y bromeábamos por eso, temiendo que no encontráramos cuarto o que de pronto por señal divina termináramos atropellados.
Porque ya casi estamos convencidos que Kami sama con nosotros no quiere nada.
Al momento nos llaman y nos dirigen a unos especies de cubículos numerados donde se nos pide esperar nuestro turno. Escuchamos el cuchicheo y la voz de otras parejas en los otros espacios y recordando nuestro abastecimiento de cervezas las sacamos y empezamos a beber.
No sé si fue la emoción del momento pero empezamos a bromear y “palomillar” como dos niños, lanzando bromas y cantando en plan irónico “tan sólo buscamos una oportunidad…” levantando los brazos como si hiciéramos una ola.
En ese momento lo sentí mi cómplice y me agrado.
Para entretenernos nos besamos otra vez, y él empezó a recorrer mis tetas con sus manos, luego intento devorarlas, chuparlas con su boca pero por culpa de una camiseta que llevaba puesta su intento se frustro.
Seguimos bromeando hasta que por fin nos llaman.
Subimos una escalera alfombrada roja, y una señora nos espera con la puerta del cuarto abierto.
Finiquitando los detalles clásicos, llámese pagar y pedir los tragos de cortesía (dos piscolas) se cerro la puerta finalmente.
Me saque mi bolso que acostumbro llevar cruzado y de inmediato él me abrazo y me lanzo a la cama besándome con frenesí.
Nos detenemos y antes que nada, nos duchamos. Él considera importante y yo lo apoyo, que nuestros cuerpos se unan estando muy limpios.
Se mete él primero al baño, al principio lo tome como una descortesía pero descubrí después cuando toco mi turno, cual fue su intensión al hacerlo, desnudo se recostó en la cama estirado y desde allí observo como me desvestía.
No cerré la puerta, en estas circunstancias sería ridículo ponerse pudorosa.
- Desde aquí te veo – dijo bromeando – te ves mejor así, desnudita – insiste.
Salgo finalmente y me recuesto a su lado.
De inmediato me besa y comienza a devorar mis tetas, las chupa, las lame. Me gusta mucho como lo hace, él sabe que eso me excita mucho. Las muerde.
Después soy yo quien se carga sobre él. Lo beso, y empiezo a lamer su pecho y con mi mano empiezo a masturbarlo.
Me subo sobre su vientre y con mi mano me penetro yo misma. El me observa con esa mirada ardiente que tanto me gusta y comienzo a moverme sobre él, tal como él esperaba, se sorprende.
-Si, así, que rico… - dice mientras él empieza a moverse también bajo mi cuerpo, tomando con sus manos mis tetas, me recuesto sobre él y empiezo a hablarle.
-¿Te gusta? ¿Así? – ni yo misma lo esperaba, pero ya había dicho que quería sorprenderlo esta vez.
- Esta delicioso, si… eres una alumna avanzada – dice – lo aprendiste todo de una sola vez.
Cambiamos de posición, esta vez él se pone sobre mí, y me penetra fuerte y suave, con embestidas a veces más rápidas, más lentas.
-Si, despacio, así, así –respondo yo con palabras entrecortadas.
-¿Estas gozando? ¿Te gusta? - me pregunta – eres mi putita, mía, mía…
-Si, me gusta… - respondo.
-Que bueno… no te duele ¿cierto?-
Otra vez cambiamos de posición, otra vez me poso sobre él. Nos separamos por unos segundos y acota:
- Más vale prevenir que curar… - y se pone un condón.
Esta fascinado, lo puedo ver en sus ojos.
- Te dije que tenias potencial, eres una puta muy caliente… ¿estas caliente? - dice efusivo, mientras nuestros cuerpos completamente humedecidos por el sudor se rozan.
En un arranque de ira le digo al oído.
- Maldito desgraciado – y un pensamiento se cruzo por mi mente, “esto es lo que querías maldito, pues aquí lo tienes y quiero que sufras por ello”. Sin embargo sorpresivamente un arranque de llanto se apodero de mi y casi se saltan las lágrimas de mis ojos, pero él no lo percato, no se lo deje ver.
- Eres mi putita, mi rica putita… ¿estuviste viendo la Biblia negra?… - pregunta.
La Biblia Negra es una película de anime hentai muy extrema que ambos hemos visto, y pues no lo puedo negar, a mi también me gusta el hentai.
- Noooo – respondo.
- Ojala todas las mujeres fueran como tu… - me dice de pronto, no sé si lo podía tomar como un halago o sólo me estaba aleonando para que continuara con mi frenesí, yo creo que lo segundo, conociéndolo.
Y continúo solo que volvemos a cambiar de posición, él ha insistido que lo único que quiere es llevarme al orgasmo, que quiere ver mi rostro cuando acabe.
Y puedo ver en sus ojos la desesperación al percatarse que el camino se viene muy largo, porque a pesar de que estoy gozando al sentirlo dentro de mi, no siento más que eso.
- ¿Estas cansado? –
- Eres de largo aliento… -
- ¿Y eso es malo? – le pregunto.
Y comienza a intentarlo de muchas formas, cambia de posición mis piernas, sobre sus hombros, embistiendo con mayor fuerza pero a pesar de su esfuerzo, nada.
- Esto debería haber terminado, deberías haber llegado ya… - me dice algo decepcionado después de muchos minutos.
- Si siento rico, pero no siento las supuestas cosquillitas que debería sentir – le digo con despreocupación.
Vuelve a insistir pero nada.
Se da por vencido.
- ¿Qué pasó? – Pregunte - ¿no acabaste?
- No, no tiene gracia así, quiero que acabemos juntos… - dice entristecido.
- No sé que pasa… - le digo yo.
Nos detenemos y se va a duchar. Luego lo hago yo y nos recostamos uno junto al otro, prendemos el televisor.
Comenzamos a conversar como si nada, hablamos por un rato.
-Si quieres intentemos lo otro – le dije después de nuestra charla.
-¿Quieres que te lo haga? –
-Probemos… - le digo.
Me pongo en posición, cuatro patas y comienza a lamer mi ano, con mi mano abro mis nalgas mientras siento su lengua rozar la superficie y luego lo siento introducirla más adentro.
Mete sus dedos, los empapa con crema para dilatar la abertura, sigue probando con los dedos, con la lengua.
Hasta que dice que lo intentará.
Siento con un poco de dolor como su pene empieza a introducirse lentamente dentro de mi culo, duele, pero nunca tanto como había pensado.
-¿Cómo lo sientes? ¿Te duele mucho? – pregunta preocupado.
- No, sigue… - de pronto ni siquiera me percato cuando ya tiene todo su pene dentro de mi, yo sentía la presión y no me molestaba, me agrado. Dejó que yo me moviera por unos momentos, luego empezó a moverse a su vez, mientras a cada instante me preguntaba si dolía.
- Vamos, así despacio… - le conteste. A cada instante él aumentaba la velocidad de sus movimientos respetando mis advertencias.
Pasó su cabeza bajo mis brazos y comenzó a lamer mis tetas otra vez mientras me penetraba más y más, luego las tomo con sus manos y me recosté sobre la cama, teniendo aun a su “niño” dentro de mí.
- ¿Te gusta? – me pregunta una vez más.
- Si… - contesto yo.
- Estoy casi listo… voy a acabar - me dice.
- Vamos, acaba adentro – le digo yo.
- Yaaa…. – dice y lo escucho quejarse levemente, siento como tiembla súbitamente sobre mi, respirando entrecortadamente.
Vuelve a quejarse.
- No, no te muevas por favor – me pide de improviso cuando me muevo levemente para acomodarme.
- Sentí como sí se fueran todos mis intestinos…fue terrible… tiene que haberte dolido mucho - me dice.
-Nooo para nada, ¿Te dolió? – pregunte yo sorprendida – pero ¿no lo disfrutaste? –
- Si pero fue una mezcla de dolor y placer – dijo una vez que ya no estaba dentro de mi.
Y no sé por que razón, pero me dio un ataque de risa y me reí escandalosamente en su cara.
No podía parar y sorprendido me pregunto la razón.
-Todo en nuestro cuento es extraño, jajajajajajaja – no podía parar de reírme – en vez de que me doliera a mi, te dolió a ti –
El no dijo nada, acepto eso si que fuera extraño.
Se metió al baño nuevamente y le pedí que me limpiara, así lo hizo y luego de ducharse nuevamente se recostó a mi lado.
Prendí el televisor una vez más y él se acomodo a mi lado, por momentos no podía parar la risa intempestiva que me daba, mientras veía las imágenes, me reía de forma ahogada, de hecho todavía al recordarlo me rió con malicia.
Fue verdaderamente gracioso.
Es como si alguien me hubiese escuchado, que hubiese tomado mis pensamientos y los hubiera cumplido “lo tienes, pero quiero que sufras por ello” y bueno, sufrió.
- No debería dormir, antes duraba toda la noche… me eché a perder desde que me case… - dijo como justificación de que quisiese dormir.
- Eso es obvio, ya no tienes la edad de antes y estás más “usado”, duerme tranquilo – agregue.
En ese instante unos calambres en los dedos de mis pies empezaron a molestarme (siempre sufro de eso) así que entre risas y quejidos por los calambres empezó a masajearme los pies para que pasara.
Dije que vería la programación mientras tanto, pero cuando estaba más entusiasmada viendo un capítulo más de los “Expedientes secretos X” se cortó la luz y todo quedo a oscuras.
Volvió de inmediato pero ya no prendí más el televisor.
El dormitaba por ratos pero estuvo despierto, cerraba sus ojos que tenia muy cansados.
A media luz, nos acercamos y nos abrazamos.
El sentía mucho calor, pero no a causa de la calefacción de lugar, es por su naturaleza, dice que siempre duerme desnudo y se ducha por lo menos dos veces en la noche, sea en invierno o verano con agua fría porque su cuerpo siempre esta más caliente de lo normal.
El complejo de Makoto Shishio – le digo yo – (y es una broma que sólo los otakus podrían entender).
Así que abrazados no pudimos estar mucho tiempo, es verdad, es como si su cuerpo ardiese, y su corazón late fuerte, muy fuerte, llega a asustar, porque pareciera que fuera a explotar.
No quise que se acalorará más así que me aparte, él se acerco y puso su brazo sobre mi cintura y siguió dormitando.
De pronto, me empecé a quedar dormida profundamente, mi rostro estaba en su pecho una vez más, pero me desperté bruscamente asustada porque cuando empiezo a dormir así de profundo, empiezo a babear, jejejeje… así es, y como no quería dejarlo empapado y pasar esa vergüenza me aparte y me puse a dormir también hacia el otro costado.
Al apartarme bruscamente se despertó y me pregunto que pasaba, le dije que no quería que se acalorara más.
Así que acomode las almohadas y trate de dormir, me costo mucho, me movía inquieta, sacaba las almohadas, las ponía, me ponía de espaldas, de lado, de estomago y no podía dormir.
Finalmente lo conseguí en un momento.
Supongo que serían como las cuatro de la mañana cuando volví a despertar, miré el cuarto y lo encontré claustrofóbico, y lo observe a él mientras dormía.
Me estremecí de ternura.
En ese momento creí que lo amaba con locura.
Por un instante al verlo así, durmiendo apaciblemente, viendo su rostro, lo encontré tan rico otra vez…
Pero esa sensación se convirtió súbitamente en tristeza, porque de pronto otro pensamiento se diluyo en mi cabeza.
Me di cuenta de lo lejos que estaban nuestros mundos, los diferentes que eran y lo imposibles...
Recordé que a pesar de que estábamos en esos momentos juntos, él no me amaba, y fue como si súbitamente volviera a la realidad.
Volví a dormirme observándolo.
Cuando desperté, otra vez, y al mirarlo si dormía, abrió sus ojos y me miro.
- ¿Dormiste? – pregunte
- Si, un rato… - respondió pacíficamente
Entonces me abrazo fuertemente, yo también lo hice y nos quedamos así una media hora, cada vez que yo movía mi cabeza el me abrazaba más fuerte, otra vez sentí su corazón latir tan fuerte en mi oído, no porque estuviera emocionado por el momento creo yo.
Es un corazón acelerado, tanto que da miedo.
Lo miré otra vez y me beso, lo busque también y me pose sobre él.
- Hazlo tu esta vez - le pedí, pedí que lo hiciera, que me penetrara.
Otra vez sobre él, lo sentí dentro, besándonos, esta vez los pensamientos malvados se alejaron completamente.
- ¿Lo disfrutas? ¿No te duele? – me preguntaba – dime la verdad.
- No, mi amor… -
Se levanto y con mayor ímpetu su cuerpo embestía contra mí.
Sus movimientos iban en aumento y esta vez yo empecé a desesperarme, lo sentía dentro de mi, me gustaba como lo hacia pero del orgasmo, nada.
- Mi niñito… - le dije en un momento cuando se recostó sobre mí… -
- ¿Cómo vas? –
- Si… así… - le respondí.
Pero nada, en un momento cansada y aburrida trate de apartarlo.
- Noo, ya basta… basta… -
- ¿Dónde crees que vas? , no te dejaré esta vez… - me dijo y eso me excito mucho.
- ¿No me dejarás escapar? – pregunte mirándolo a los ojos mientras esa mirada encendida me fascinaba.
- No, eres toda mía, toda… -
Y continuo, intento todo, otra vez jugueteando con mis piernas, quería llevarme al orgasmo como fuera, pero ya no aguante más y me aparte finalmente.
- No, no más… -
- ¿Qué pasa? – pregunto sorprendido.
- Lo intentamos, y lo intentamos y no pasa nada… -
- Si… -
Miro el reloj y le pregunte la hora.
- 6:15 –
- Oh pensé que era más temprano… -
Se levanto y se fue a duchar una vez más, y comenzó a vestirse, tenía que trabajar y siempre llega muy temprano, madrugando, incluso los sábados para hacer más horas extras.
- Yo también me ducharé… - me levante y lo hice.
- ¿Me acompañas al trabajo? – Pregunto.
- Bueno pero no va a llegar nadie más ¿no?, además no puedo llegar muy temprano a la casa…se supone que estoy en la casa de mi amiga y nunca llego en la mañana… -
Así que, avisó por citófono que nos retirábamos mientras me ayudaba a guardar mis cosas y salimos por fin del lugar, la ciudad ya tenia vida a pesar de que estaba oscuro aún.
Tomados de la mano, caminamos hasta aquel lugar que no quedaba muy lejos de ahí.
- Nos tomamos un cafecito con unos sándwich… si esta abierto aquel local pasamos a comprar… - me dijo.
La mañana estaba deliciosa, había una brisa helada pero agradable. Compramos unos panes, entramos a su oficina y tomamos desayuno.
En su PC, puso una película y la vimos mientras bebíamos el café y comíamos el pan.
Me bajo el sueño, pero la película estaba muy buena así que nos reímos mucho viéndola, nos abrazamos un rato más mientras la observamos.
Cuando se termino, recosté mi cabeza sobre el escritorio, él se acerco y desde la espalda me abrazo dulcemente diciendo:
- Pobrecita, esta muerta de sueño… - y entonces agregue con tristeza, seriedad y decepción.
- ¿A qué hora tengo que irme? – él guardo silencio, ya me había dicho que tenia mucho que hacer, además lo llamaron por teléfono en un momento para darle instrucciones de las actividades del día.
- Me iré cuando den las nueve- le dije –
- ¿Y qué vas a hacer para hacer la hora? – pregunto él.
– No sé, darme unas vueltas por ahí, quizás me meta en un cine, no sé… -
- Deberías irte directo a la casa a dormir… -
- Sería sospechoso – agregue.
La verdad es que lo que me desanimo, fue que mientras él buscaba unas tazas, calentaba el agua para tomar el desayuno, el protector de pantallas del PC empezó a mostrar imágenes y estaban llenas de fotos de sus hijas, inclusive pude ver la cara de la innombrable que no conocía.
Y me dije:
“¿Qué diablos estoy haciendo?”
…esto se tiene que terminar…
Me despidió en una calle aledaña besándome en el rostro.
- Ya, váyase con cuidado – me dice.
Y me fui con esa idea en la cabeza, con esa realidad.
Asumiendo que lo mejor que puedo hacer es dejarlo, no porque me haga mal, no porque me destruya.
Simplemente porque jamás me amará, su mundo es otro, su vida es otra y yo soy un personaje externo sin certeza de ser importante para él, quizás sólo una más.
No quiero que cambie su vida por mi, pero si aspiro a un sentimiento profundo, que posiblemente, él jamás podrá darme.
Después de todo, me di unas vueltas, camine con esa idea suspendida y finalmente me fui a la casa, inventando en mi cabeza el pretexto de llegar tan temprano.
Al llegar, mi familia ya estaba despierta, salude, les dije la mentira y me fui a dormir.
Cuando desperté, una maldita sensación extraña me invadía, un sin sentido inexplicable pero a medida que pasaron las horas se fue esfumando.
Otra vez me dije:
“No sé que haré, no lo sé”
Ya consiguió lo que tanto deseaba, y yo lo acepte, lo permití y lo desee.
Habíamos estado toda la semana planeando lo del viernes, me sorprendía el entusiasmo que lo invadía a él.
Hablamos mucho por msn, afinando detalles de lo que haríamos o dejaríamos de hacer.
De alguna manera esa forma de actuar me descoloca completamente aunque sé exactamente que es lo que lo motiva.
Durante la mañana del jueves, la intensidad de sus palabras iba en aumento.
- ¿Como a qué horas estarás por acá mañana?- pregunto de pronto.
- A ver... me iré en bus y metro para que no tengas que esperar mucho, además que el trafico a las seis de la tarde es horrible por acá.
- Lo se, ¿ósea? -
- Yo creo que tipin 18:30 a 18:45
- Que bien… quieres caminar un momento, comer o directo al grano…
- Depende de tu disponibilidad de tiempo, mi amor – dije yo tratando de parecer indiferente.
- El viernes no tengo nada que hacer que yo sepa -
- Hasta que hora tienes libre -
- Recuerda que el sábado me levanto a las 6:00 -
- No te asustes, no pediré que te quedes hasta las doce – le respondí con ironía.
- ¿Y si vemos la posibilidad de “concretar lo anterior”? – dijo de pronto tomándome completamente por sorpresa.
- ¿Mañana? Ohhhh… podría ser... – respondí sin mostrar demasiada emoción.
- Solo si puedes, sino le ponemos bueno las horitas que tendremos y ya -
- Si, si, veamos mañana eso, por ahora, nos vemos tipin 18:45 -
- ok -
- ¿Donde siempre o otro lugar? – volví a preguntar.
- Donde siempre a los pies de la estatua -
- Ok, si resultase lo de “concretar lo anterior” nos vamos a comer por ahí… pero si no...disfrutamos mientras se pueda
– agregue.
- Claro, y después nos hacemos tira – es inevitable en él esas expresiones, aunque a pesar de ello nunca me ha molestado demasiado, son casi espontáneas.
- Si pero dejémoslo por tres horas mientras tanto, jajajajajaa – insistí, demostrándole que no me ilusionaba en demasía con la posibilidad de que resultara.
- Shaaaaaaaaaaa… Buenoooo – respondió como si lo dicho por mi lo decepcionara, yo no quería demostrarle lo interesada que estaba de que funcionara pero le dije para no dejarlo tan metido – Hey, si me gustaría “concretar lo anterior”, jajaja, pero yo puedo, no sé tu, por eso no quiero afirmar nada con certeza -
- Ok… mañana lo arreglamos – dijo finalmente.
- Si puedes, claro que nos mandamos el gran plan, si no, no -
- Ok...veremos que pasa mañana -
- Y no te preocupes que si "concretamos lo anterior", sigue en pie lo de pagar la mitad jajajajajaja – dije molestándolo, sabiendo que al hacer alusión a ese pequeño detalle podría inquietarlo.
- Hey, no empieces, mira que me arrepiento – contesto.
- Buuu… estoy siendo amable y te molestas, bonita la cuestión jajajajajjaja… ¡ya nu se enoje!
- Es que igual me da lata estar en la encrucijada de tener poca plata -
- Si sé...yo se cuanto te esfuerzas – dije conciliadora aunque muy dentro de mi sospecho que es una manera más de manipularme.
- Bueno, si todo sale bien mañana cumpliremos un sueño de ambos – concluyo él finalmente.
No niego que al decirlo de esa manera hubo algo de ternura que me impresiono, jamás pensé que el podría hablar de sueños, con lo terrenal que es.
- Si, si –
Me sorprendía su entusiasmo, durante la tarde también hablamos y como llegue un poco mas tarde porque fui al medico a ver unos exámenes que me había practicado llegue más retrasada de lo normal al trabajo.
Al regresar, (mi) papanatas estaba conectado, me causo gracia su actitud cuando regrese y le comente las novedades.
Todos los exámenes habían salido bien, solo por un pequeño detalle, me descubrieron una insulina resistencia con hiperinsulinismo.
- Estoy triste – dije para abrir la conversación.
- Pizzz… la horita… - escribió respondiendo antes que le pudiera explicar nada - ¿por qué? ¿Qué pasó? – pregunto después que no vio mi respuesta a su llamado de atención. Sin embargo, me gusto aunque no fuera un gran gesto, esa actitud que tomo, es como si extrañara mi presencia.
Y le explique todo lo que el médico me había dicho, que tendría que empezar a cuidar mi alimentación, dejar cosas que me encantaban, porque si no lo hacia en el futuro me convertiría en una diabética.
En un momento pensó que lo mejor que podría hacer es que no hiciéramos el plan para el siguiente día porque iba a necesitar dinero para solventar lo que se venia, pero le dije, que si podíamos hacerlo no lo echáramos por la borda.
Sobretodo porque posiblemente no se presentaría otra oportunidad.
El viernes, por la mañana y en la tarde hablamos largamente, seguía muy entusiasmado.
El arreglo de los detalles quedo para el siguiente día.
Aunque la última parte en cierta forma la definí yo, ya que ante la imposibilidad de que él pudiera “supuestamente” comunicarse con el motel al cual iríamos, llame yo y pudimos “concretar lo anterior” al presionarlo sutilmente, porque le dije que necesitaba una respuesta de inmediato ya que tenia a la chica del lugar esperando mi respuesta en el teléfono.
Finalmente nuestra cita seria de toda una noche.
Ya teníamos donde iríamos, a que hora nos juntaríamos y en que lugar finalizaría nuestra aventura.
El viernes salí justo a las seis, supuestamente a mi curso de astronomía que por primera y única vez dejaré.
No niego que estaba ansiosa/asustada. Sinceramente no estaba segura si estaría a la altura de las circunstancias.
Pensé que me tardaría más en llegar, pero todo fluyo de una manera sorprendente, tomé el bus de inmediato y el metro no estaba tan lleno como me esperaba.
Llegue puntualmente al lugar, a los pies de la estatua que ha sido testigo de nuestros encuentros durante este tiempo.
Todavía no estaba ahí, por lo que me senté en uno de los bordes y lo espere mientras leía el diario de la tarde.
Tras unos minutos de espera que para fortuna de él no fueron más de cinco (se demora mucho más y me voy o lo mando al otro mundo).
Apareció.
Vestidito tal como tanto me gusta. Su camisa azulita que siempre le he dicho que me agrada, una corbata que hacia juego y que era algo vistosa pero que combinaba a la perfección con su camisa y todo el frío de la espera se me olvido completamente.
Nos saludamos y aferrándome a su brazo camine a su lado, en aquel momento me dijo que sus compañeros de trabajo estaban por salir de ahí por lo que seguiríamos por otra ruta. No me molesto, porque no me agradaría que alguien más nos viera en esas circunstancias.
Nos fuimos a lo que él llamo el “precalentamiento”.
Era muy temprano aún para ir al motel donde finalizaría nuestra incursión “motelistica”, así que caminamos hasta el cerro que tenemos en medio de nuestra ciudad que ha sido bien bautizado como el “motel con techo de estrellas”.
En la oscuridad de sus recovecos guarda historias oscuras y calientes, densas y truculentas.
Es casi emblemático.
Mientras caminábamos él se percato que tenia mucho frío, es que como andaba con la blusa institucional del lugar en que trabajo, y sólo una chaqueta, el viento helado me hacia temblar.
- Creo que es una mezcla de frío y nervios – acoto él al percibir el temblor de mis manos entre las suyas.
- Si, estoy nerviosa, pero también tengo frío - le dije.
Encontramos un tronco botado que nos sirvió de banco y sentándome sobre sus piernas, nos abrazamos.
- Oh que rico aroma – Se había puesto la colonia que ya le había dicho también que me agradaba.
- Estoy tal como te gusto… - dijo entonces.
- ¿Te cortaste el pelito? – pregunte y lo abrace otra vez.
- Si – dijo de pronto – te he extrañado mucho – a su afirmación no quise contestar nada, porque siempre termino diciendo cosas que quiero ocultar cuando él se comporta demasiado tierno.
Entonces ya no me resistí y nos besamos. Me encanta alejarle mis labios cuando más quiere devorarlos, me sonrío con malicia y los alejo de él, pero los atrapa y se come mi boca.
Me gusta también cuando me abraza fuerte. En una ocasión, jugando a lo que hemos llamado “el abrazo del oso”, le pedí que me abrazara con todas sus fuerzas. Nunca pensé que tuviera tantas, la verdad es que me quede sin aire cuando lo hizo a mi petición de “más” y hasta los huesitos me sonaron, en esa ocasión nos reímos juntos de la situación, bromeando.
Esta vez lo hizo, me abrazo a mi petición de más pero controlo sus fuerzas.
Después de un rato conversamos de cosas banales, de cualquier tema, e inclusive hablamos de terceras personas en plan pelambre, pero al mirar el reloj y percatarnos de un grupo sospechoso que estaba muy cerca, fumando marihuana, nos paramos y seguimos caminando.
Todavía era temprano para ir al motel después de todo, así que fuimos a comer a un restauran chino (que también siempre había formado parte de nuestro plan fallido original) y pedimos una parrillada mongoliana, dos arroz chaufan y dos bebidas.
Molestándome como tanto le encanta hacerlo, me hacía ver lo niña pequeña que soy, porque desparrame mucho arroz por todos lados al comer, me dijo que probara al caldo de la parrillada que estaba muy sabroso, y tomando su cuchara saco un poco y me dio a probar en mi boca. Puede ser estupidez o tranca pero me agrada que me trate como una niña chica (quizás en la oscura psicología trancada que me domina, este buscando un padre en él como diría Freud, nunca se sabe).
Bromea mucho, me molesta con insistencia con aquellas insinuaciones que tanto le gustan, y no deja de mirarme con esa intensidad que en un momento logro ponerme nerviosa.
Mira mis senos y veo en sus ojos la ansiedad de devorarlos que lo domina.
Se acerca y vuelve a besarme.
Cuando terminamos de comer y como aún es temprano para nuestra parada final, me acompaño a comprar la receta que me dio el doctor para controlar mi naciente enfermedad crónica y después pasamos a abastecernos a una botillería de unas cervezas que me servirán para soltarme un poco más.
Todavía era temprano, él miraba el reloj con ansiedad.
Teníamos que llegar después de las nueve, porque como estaremos toda la noche, sólo después de esa hora tenemos posibilidades de acceder a un cuarto.
Nos sentamos un rato más a esperar, me aferro a su brazo y seguimos conversando, hablamos de nimiedades, pelis que nos han gustado y esas cosas.
Hasta que por fin, nos da la hora.
Caminamos y me voy dando cuenta que el mentado lugar queda muy cerca del lugar donde hace unos años trabajé, me llamo la atención esa coincidencia porque en aquellos tiempos estaba lejos de imaginarme en las que estaría ahora.
Al llegar al lugar, otra pareja en ese mismo instante estaba entrando.
Nos preguntan que por cuanto venimos “noche o por un momento”, una de esas típicas señoras administradoras de motel.
“Noche” contestamos, increíble pero cierto, jamás pensé que ese momento llegaría por lo menos con él, que jamás se concretaría.
-Tengo todo ocupado ahora pero si quieren pueden esperar hasta que se desocupe uno – nos miramos y nos quedamos a esperar, bromeamos con la señora y logramos arrancarle una sonrisa de su rostro agrio.
Ni siquiera en ese momento estábamos seguros que funcionaría, y bromeábamos por eso, temiendo que no encontráramos cuarto o que de pronto por señal divina termináramos atropellados.
Porque ya casi estamos convencidos que Kami sama con nosotros no quiere nada.
Al momento nos llaman y nos dirigen a unos especies de cubículos numerados donde se nos pide esperar nuestro turno. Escuchamos el cuchicheo y la voz de otras parejas en los otros espacios y recordando nuestro abastecimiento de cervezas las sacamos y empezamos a beber.
No sé si fue la emoción del momento pero empezamos a bromear y “palomillar” como dos niños, lanzando bromas y cantando en plan irónico “tan sólo buscamos una oportunidad…” levantando los brazos como si hiciéramos una ola.
En ese momento lo sentí mi cómplice y me agrado.
Para entretenernos nos besamos otra vez, y él empezó a recorrer mis tetas con sus manos, luego intento devorarlas, chuparlas con su boca pero por culpa de una camiseta que llevaba puesta su intento se frustro.
Seguimos bromeando hasta que por fin nos llaman.
Subimos una escalera alfombrada roja, y una señora nos espera con la puerta del cuarto abierto.
Finiquitando los detalles clásicos, llámese pagar y pedir los tragos de cortesía (dos piscolas) se cerro la puerta finalmente.
Me saque mi bolso que acostumbro llevar cruzado y de inmediato él me abrazo y me lanzo a la cama besándome con frenesí.
Nos detenemos y antes que nada, nos duchamos. Él considera importante y yo lo apoyo, que nuestros cuerpos se unan estando muy limpios.
Se mete él primero al baño, al principio lo tome como una descortesía pero descubrí después cuando toco mi turno, cual fue su intensión al hacerlo, desnudo se recostó en la cama estirado y desde allí observo como me desvestía.
No cerré la puerta, en estas circunstancias sería ridículo ponerse pudorosa.
- Desde aquí te veo – dijo bromeando – te ves mejor así, desnudita – insiste.
Salgo finalmente y me recuesto a su lado.
De inmediato me besa y comienza a devorar mis tetas, las chupa, las lame. Me gusta mucho como lo hace, él sabe que eso me excita mucho. Las muerde.
Después soy yo quien se carga sobre él. Lo beso, y empiezo a lamer su pecho y con mi mano empiezo a masturbarlo.
Me subo sobre su vientre y con mi mano me penetro yo misma. El me observa con esa mirada ardiente que tanto me gusta y comienzo a moverme sobre él, tal como él esperaba, se sorprende.
-Si, así, que rico… - dice mientras él empieza a moverse también bajo mi cuerpo, tomando con sus manos mis tetas, me recuesto sobre él y empiezo a hablarle.
-¿Te gusta? ¿Así? – ni yo misma lo esperaba, pero ya había dicho que quería sorprenderlo esta vez.
- Esta delicioso, si… eres una alumna avanzada – dice – lo aprendiste todo de una sola vez.
Cambiamos de posición, esta vez él se pone sobre mí, y me penetra fuerte y suave, con embestidas a veces más rápidas, más lentas.
-Si, despacio, así, así –respondo yo con palabras entrecortadas.
-¿Estas gozando? ¿Te gusta? - me pregunta – eres mi putita, mía, mía…
-Si, me gusta… - respondo.
-Que bueno… no te duele ¿cierto?-
Otra vez cambiamos de posición, otra vez me poso sobre él. Nos separamos por unos segundos y acota:
- Más vale prevenir que curar… - y se pone un condón.
Esta fascinado, lo puedo ver en sus ojos.
- Te dije que tenias potencial, eres una puta muy caliente… ¿estas caliente? - dice efusivo, mientras nuestros cuerpos completamente humedecidos por el sudor se rozan.
En un arranque de ira le digo al oído.
- Maldito desgraciado – y un pensamiento se cruzo por mi mente, “esto es lo que querías maldito, pues aquí lo tienes y quiero que sufras por ello”. Sin embargo sorpresivamente un arranque de llanto se apodero de mi y casi se saltan las lágrimas de mis ojos, pero él no lo percato, no se lo deje ver.
- Eres mi putita, mi rica putita… ¿estuviste viendo la Biblia negra?… - pregunta.
La Biblia Negra es una película de anime hentai muy extrema que ambos hemos visto, y pues no lo puedo negar, a mi también me gusta el hentai.
- Noooo – respondo.
- Ojala todas las mujeres fueran como tu… - me dice de pronto, no sé si lo podía tomar como un halago o sólo me estaba aleonando para que continuara con mi frenesí, yo creo que lo segundo, conociéndolo.
Y continúo solo que volvemos a cambiar de posición, él ha insistido que lo único que quiere es llevarme al orgasmo, que quiere ver mi rostro cuando acabe.
Y puedo ver en sus ojos la desesperación al percatarse que el camino se viene muy largo, porque a pesar de que estoy gozando al sentirlo dentro de mi, no siento más que eso.
- ¿Estas cansado? –
- Eres de largo aliento… -
- ¿Y eso es malo? – le pregunto.
Y comienza a intentarlo de muchas formas, cambia de posición mis piernas, sobre sus hombros, embistiendo con mayor fuerza pero a pesar de su esfuerzo, nada.
- Esto debería haber terminado, deberías haber llegado ya… - me dice algo decepcionado después de muchos minutos.
- Si siento rico, pero no siento las supuestas cosquillitas que debería sentir – le digo con despreocupación.
Vuelve a insistir pero nada.
Se da por vencido.
- ¿Qué pasó? – Pregunte - ¿no acabaste?
- No, no tiene gracia así, quiero que acabemos juntos… - dice entristecido.
- No sé que pasa… - le digo yo.
Nos detenemos y se va a duchar. Luego lo hago yo y nos recostamos uno junto al otro, prendemos el televisor.
Comenzamos a conversar como si nada, hablamos por un rato.
-Si quieres intentemos lo otro – le dije después de nuestra charla.
-¿Quieres que te lo haga? –
-Probemos… - le digo.
Me pongo en posición, cuatro patas y comienza a lamer mi ano, con mi mano abro mis nalgas mientras siento su lengua rozar la superficie y luego lo siento introducirla más adentro.
Mete sus dedos, los empapa con crema para dilatar la abertura, sigue probando con los dedos, con la lengua.
Hasta que dice que lo intentará.
Siento con un poco de dolor como su pene empieza a introducirse lentamente dentro de mi culo, duele, pero nunca tanto como había pensado.
-¿Cómo lo sientes? ¿Te duele mucho? – pregunta preocupado.
- No, sigue… - de pronto ni siquiera me percato cuando ya tiene todo su pene dentro de mi, yo sentía la presión y no me molestaba, me agrado. Dejó que yo me moviera por unos momentos, luego empezó a moverse a su vez, mientras a cada instante me preguntaba si dolía.
- Vamos, así despacio… - le conteste. A cada instante él aumentaba la velocidad de sus movimientos respetando mis advertencias.
Pasó su cabeza bajo mis brazos y comenzó a lamer mis tetas otra vez mientras me penetraba más y más, luego las tomo con sus manos y me recosté sobre la cama, teniendo aun a su “niño” dentro de mí.
- ¿Te gusta? – me pregunta una vez más.
- Si… - contesto yo.
- Estoy casi listo… voy a acabar - me dice.
- Vamos, acaba adentro – le digo yo.
- Yaaa…. – dice y lo escucho quejarse levemente, siento como tiembla súbitamente sobre mi, respirando entrecortadamente.
Vuelve a quejarse.
- No, no te muevas por favor – me pide de improviso cuando me muevo levemente para acomodarme.
- Sentí como sí se fueran todos mis intestinos…fue terrible… tiene que haberte dolido mucho - me dice.
-Nooo para nada, ¿Te dolió? – pregunte yo sorprendida – pero ¿no lo disfrutaste? –
- Si pero fue una mezcla de dolor y placer – dijo una vez que ya no estaba dentro de mi.
Y no sé por que razón, pero me dio un ataque de risa y me reí escandalosamente en su cara.
No podía parar y sorprendido me pregunto la razón.
-Todo en nuestro cuento es extraño, jajajajajajaja – no podía parar de reírme – en vez de que me doliera a mi, te dolió a ti –
El no dijo nada, acepto eso si que fuera extraño.
Se metió al baño nuevamente y le pedí que me limpiara, así lo hizo y luego de ducharse nuevamente se recostó a mi lado.
Prendí el televisor una vez más y él se acomodo a mi lado, por momentos no podía parar la risa intempestiva que me daba, mientras veía las imágenes, me reía de forma ahogada, de hecho todavía al recordarlo me rió con malicia.
Fue verdaderamente gracioso.
Es como si alguien me hubiese escuchado, que hubiese tomado mis pensamientos y los hubiera cumplido “lo tienes, pero quiero que sufras por ello” y bueno, sufrió.
- No debería dormir, antes duraba toda la noche… me eché a perder desde que me case… - dijo como justificación de que quisiese dormir.
- Eso es obvio, ya no tienes la edad de antes y estás más “usado”, duerme tranquilo – agregue.
En ese instante unos calambres en los dedos de mis pies empezaron a molestarme (siempre sufro de eso) así que entre risas y quejidos por los calambres empezó a masajearme los pies para que pasara.
Dije que vería la programación mientras tanto, pero cuando estaba más entusiasmada viendo un capítulo más de los “Expedientes secretos X” se cortó la luz y todo quedo a oscuras.
Volvió de inmediato pero ya no prendí más el televisor.
El dormitaba por ratos pero estuvo despierto, cerraba sus ojos que tenia muy cansados.
A media luz, nos acercamos y nos abrazamos.
El sentía mucho calor, pero no a causa de la calefacción de lugar, es por su naturaleza, dice que siempre duerme desnudo y se ducha por lo menos dos veces en la noche, sea en invierno o verano con agua fría porque su cuerpo siempre esta más caliente de lo normal.
El complejo de Makoto Shishio – le digo yo – (y es una broma que sólo los otakus podrían entender).
Así que abrazados no pudimos estar mucho tiempo, es verdad, es como si su cuerpo ardiese, y su corazón late fuerte, muy fuerte, llega a asustar, porque pareciera que fuera a explotar.
No quise que se acalorará más así que me aparte, él se acerco y puso su brazo sobre mi cintura y siguió dormitando.
De pronto, me empecé a quedar dormida profundamente, mi rostro estaba en su pecho una vez más, pero me desperté bruscamente asustada porque cuando empiezo a dormir así de profundo, empiezo a babear, jejejeje… así es, y como no quería dejarlo empapado y pasar esa vergüenza me aparte y me puse a dormir también hacia el otro costado.
Al apartarme bruscamente se despertó y me pregunto que pasaba, le dije que no quería que se acalorara más.
Así que acomode las almohadas y trate de dormir, me costo mucho, me movía inquieta, sacaba las almohadas, las ponía, me ponía de espaldas, de lado, de estomago y no podía dormir.
Finalmente lo conseguí en un momento.
Supongo que serían como las cuatro de la mañana cuando volví a despertar, miré el cuarto y lo encontré claustrofóbico, y lo observe a él mientras dormía.
Me estremecí de ternura.
En ese momento creí que lo amaba con locura.
Por un instante al verlo así, durmiendo apaciblemente, viendo su rostro, lo encontré tan rico otra vez…
Pero esa sensación se convirtió súbitamente en tristeza, porque de pronto otro pensamiento se diluyo en mi cabeza.
Me di cuenta de lo lejos que estaban nuestros mundos, los diferentes que eran y lo imposibles...
Recordé que a pesar de que estábamos en esos momentos juntos, él no me amaba, y fue como si súbitamente volviera a la realidad.
Volví a dormirme observándolo.
Cuando desperté, otra vez, y al mirarlo si dormía, abrió sus ojos y me miro.
- ¿Dormiste? – pregunte
- Si, un rato… - respondió pacíficamente
Entonces me abrazo fuertemente, yo también lo hice y nos quedamos así una media hora, cada vez que yo movía mi cabeza el me abrazaba más fuerte, otra vez sentí su corazón latir tan fuerte en mi oído, no porque estuviera emocionado por el momento creo yo.
Es un corazón acelerado, tanto que da miedo.
Lo miré otra vez y me beso, lo busque también y me pose sobre él.
- Hazlo tu esta vez - le pedí, pedí que lo hiciera, que me penetrara.
Otra vez sobre él, lo sentí dentro, besándonos, esta vez los pensamientos malvados se alejaron completamente.
- ¿Lo disfrutas? ¿No te duele? – me preguntaba – dime la verdad.
- No, mi amor… -
Se levanto y con mayor ímpetu su cuerpo embestía contra mí.
Sus movimientos iban en aumento y esta vez yo empecé a desesperarme, lo sentía dentro de mi, me gustaba como lo hacia pero del orgasmo, nada.
- Mi niñito… - le dije en un momento cuando se recostó sobre mí… -
- ¿Cómo vas? –
- Si… así… - le respondí.
Pero nada, en un momento cansada y aburrida trate de apartarlo.
- Noo, ya basta… basta… -
- ¿Dónde crees que vas? , no te dejaré esta vez… - me dijo y eso me excito mucho.
- ¿No me dejarás escapar? – pregunte mirándolo a los ojos mientras esa mirada encendida me fascinaba.
- No, eres toda mía, toda… -
Y continuo, intento todo, otra vez jugueteando con mis piernas, quería llevarme al orgasmo como fuera, pero ya no aguante más y me aparte finalmente.
- No, no más… -
- ¿Qué pasa? – pregunto sorprendido.
- Lo intentamos, y lo intentamos y no pasa nada… -
- Si… -
Miro el reloj y le pregunte la hora.
- 6:15 –
- Oh pensé que era más temprano… -
Se levanto y se fue a duchar una vez más, y comenzó a vestirse, tenía que trabajar y siempre llega muy temprano, madrugando, incluso los sábados para hacer más horas extras.
- Yo también me ducharé… - me levante y lo hice.
- ¿Me acompañas al trabajo? – Pregunto.
- Bueno pero no va a llegar nadie más ¿no?, además no puedo llegar muy temprano a la casa…se supone que estoy en la casa de mi amiga y nunca llego en la mañana… -
Así que, avisó por citófono que nos retirábamos mientras me ayudaba a guardar mis cosas y salimos por fin del lugar, la ciudad ya tenia vida a pesar de que estaba oscuro aún.
Tomados de la mano, caminamos hasta aquel lugar que no quedaba muy lejos de ahí.
- Nos tomamos un cafecito con unos sándwich… si esta abierto aquel local pasamos a comprar… - me dijo.
La mañana estaba deliciosa, había una brisa helada pero agradable. Compramos unos panes, entramos a su oficina y tomamos desayuno.
En su PC, puso una película y la vimos mientras bebíamos el café y comíamos el pan.
Me bajo el sueño, pero la película estaba muy buena así que nos reímos mucho viéndola, nos abrazamos un rato más mientras la observamos.
Cuando se termino, recosté mi cabeza sobre el escritorio, él se acerco y desde la espalda me abrazo dulcemente diciendo:
- Pobrecita, esta muerta de sueño… - y entonces agregue con tristeza, seriedad y decepción.
- ¿A qué hora tengo que irme? – él guardo silencio, ya me había dicho que tenia mucho que hacer, además lo llamaron por teléfono en un momento para darle instrucciones de las actividades del día.
- Me iré cuando den las nueve- le dije –
- ¿Y qué vas a hacer para hacer la hora? – pregunto él.
– No sé, darme unas vueltas por ahí, quizás me meta en un cine, no sé… -
- Deberías irte directo a la casa a dormir… -
- Sería sospechoso – agregue.
La verdad es que lo que me desanimo, fue que mientras él buscaba unas tazas, calentaba el agua para tomar el desayuno, el protector de pantallas del PC empezó a mostrar imágenes y estaban llenas de fotos de sus hijas, inclusive pude ver la cara de la innombrable que no conocía.
Y me dije:
“¿Qué diablos estoy haciendo?”
…esto se tiene que terminar…
Me despidió en una calle aledaña besándome en el rostro.
- Ya, váyase con cuidado – me dice.
Y me fui con esa idea en la cabeza, con esa realidad.
Asumiendo que lo mejor que puedo hacer es dejarlo, no porque me haga mal, no porque me destruya.
Simplemente porque jamás me amará, su mundo es otro, su vida es otra y yo soy un personaje externo sin certeza de ser importante para él, quizás sólo una más.
No quiero que cambie su vida por mi, pero si aspiro a un sentimiento profundo, que posiblemente, él jamás podrá darme.
Después de todo, me di unas vueltas, camine con esa idea suspendida y finalmente me fui a la casa, inventando en mi cabeza el pretexto de llegar tan temprano.
Al llegar, mi familia ya estaba despierta, salude, les dije la mentira y me fui a dormir.
Cuando desperté, una maldita sensación extraña me invadía, un sin sentido inexplicable pero a medida que pasaron las horas se fue esfumando.
Otra vez me dije:
“No sé que haré, no lo sé”
¿Cómo puedes saber si algo es dulce o amargo si no lo has probado?
Hay un personaje de anime, de una saga muy famosa llamada Macross Plus, este personaje se llama Isamu Dyson, es un piloto de combate de Valkiries (avión transformable).
Es todo un loco y me encanta.
Es un piloto casi suicida, capaz de lanzarse sin pensarlo a lo desconocido con el único afan de alcanzar la experiencia más inolvidable y ver "ese enorme cielo azul" que nadie lo va a describir mejor que él al verlo personalmente.
Nadie lo comprendia. Todos decian que era un loco, que como podia llevar una vida así.
El simplemente respondia con actos, decia que lanzarse casi arriesgando su vida le entregaba una experiencia indescriptible, que casi podia ver otro mundo, un mundo nuevo.
-¿Cómo puedes saber si algo es dulce o amargo si no lo has probado por ti mismo? - respondia a cada afirmación de su extravagancia .
- ¿Siempre te quedas con lo que dicen los demás?... "espera lo inesperado", que palabrería más estupida... -
No es justificación, ni nada de eso, pero creo que cada experiencia en esta vida debes vivirla por ti misma... si siempre te estás resguardando de sufrir, o porque alguien más dijo que sufrirías ¿cómo reconocerás la felicidad cuando llegue?.
Pues comparandola con la mala experiencia, con la infelicidad.
Y eso hará que lo valores más.
Es verdad, me quejo mucho con mi historia, pero aunque parezca increible la estoy disfrutando.
Es un ejercicio estupendo de escritura, reconozco mis debilidades por medio de las palabras que expreso experimentando y al igual que Isamu viviendo al limite, que ni siquiera es tan al limite.
Sé que ser una amante no es digno de admirar, es injustificable y todo lo que quieran.
Sé que me merezco algo más, algo mucho mejor.
"Pero a falta de pan buenas son las tortas" - dicen.
Sólo digo:
No tomen demasiado en serio mis sufrimientos escrituristicos, porque por teléfono y al escribir soy exagerada.
Siempre lo he sido.
El decálogo de estupidez, es simplemente un manual de mi propia experiencia, probando cuan amarga o dulce puede ser...
Y podré decir con propiedad :
- Si... es amarguisima...
- Si, es dulcisima...
La perdida de voluntad, va de la mano con el amor, incluso en aquellas relaciones "politicamente correctas".
Y en ambos casos puede ser dañina, por mucho que se afirme lo contrario.
Siempre he resguardado mi corazón y mi alma del sufrimiento y por eso ahora me cuesta amar, aprender a amar.
(Mi) papanatas no me enseñará a amar, lo sé... pero por lo menos podré decir que probe la experiencia negativa y con ello reconoceré la verdadera y real.
La que me merezco y en la que podré entregar todo lo que de verdad soy.
A eso me referia que no hay mal que dure cien años e idiota que lo soporte y a aquello de destrucción que finalmente es caos.
Y el caos es un orden caótico, hermosamente caótico.
Es todo un loco y me encanta.
Es un piloto casi suicida, capaz de lanzarse sin pensarlo a lo desconocido con el único afan de alcanzar la experiencia más inolvidable y ver "ese enorme cielo azul" que nadie lo va a describir mejor que él al verlo personalmente.
Nadie lo comprendia. Todos decian que era un loco, que como podia llevar una vida así.
El simplemente respondia con actos, decia que lanzarse casi arriesgando su vida le entregaba una experiencia indescriptible, que casi podia ver otro mundo, un mundo nuevo.
-¿Cómo puedes saber si algo es dulce o amargo si no lo has probado por ti mismo? - respondia a cada afirmación de su extravagancia .
- ¿Siempre te quedas con lo que dicen los demás?... "espera lo inesperado", que palabrería más estupida... -
No es justificación, ni nada de eso, pero creo que cada experiencia en esta vida debes vivirla por ti misma... si siempre te estás resguardando de sufrir, o porque alguien más dijo que sufrirías ¿cómo reconocerás la felicidad cuando llegue?.
Pues comparandola con la mala experiencia, con la infelicidad.
Y eso hará que lo valores más.
Es verdad, me quejo mucho con mi historia, pero aunque parezca increible la estoy disfrutando.
Es un ejercicio estupendo de escritura, reconozco mis debilidades por medio de las palabras que expreso experimentando y al igual que Isamu viviendo al limite, que ni siquiera es tan al limite.
Sé que ser una amante no es digno de admirar, es injustificable y todo lo que quieran.
Sé que me merezco algo más, algo mucho mejor.
"Pero a falta de pan buenas son las tortas" - dicen.
Sólo digo:
No tomen demasiado en serio mis sufrimientos escrituristicos, porque por teléfono y al escribir soy exagerada.
Siempre lo he sido.
El decálogo de estupidez, es simplemente un manual de mi propia experiencia, probando cuan amarga o dulce puede ser...
Y podré decir con propiedad :
- Si... es amarguisima...
- Si, es dulcisima...
La perdida de voluntad, va de la mano con el amor, incluso en aquellas relaciones "politicamente correctas".
Y en ambos casos puede ser dañina, por mucho que se afirme lo contrario.
Siempre he resguardado mi corazón y mi alma del sufrimiento y por eso ahora me cuesta amar, aprender a amar.
(Mi) papanatas no me enseñará a amar, lo sé... pero por lo menos podré decir que probe la experiencia negativa y con ello reconoceré la verdadera y real.
La que me merezco y en la que podré entregar todo lo que de verdad soy.
A eso me referia que no hay mal que dure cien años e idiota que lo soporte y a aquello de destrucción que finalmente es caos.
Y el caos es un orden caótico, hermosamente caótico.





