logotipo

img_google
Diario de vida de una escritora
A escribir, a escribir...relatar experiencias y deseos.... Viviendo en el desconcierto...
Acerca de
Una escritora es lo que quiero ser algún día, para expresar todo, tristezas y alegrías, lo imposible como lo posible, creando mundos eternos...

Free counter and web stats

Sindicación
 
Lo más terrible de la realidad, es que no puedes escapar de ella...
He comprendido muchas cosas.

Estaba ciega, cegada por un amor no correspondido que no quería aceptar como tal.

En este blog he tratado de contar honestamente todas las cosas que me han pasado con (mi) papanatas, inclusive las malas y hasta he mostrado mi estupidez en esta historia contando las veces en que me he resistido cuando me termina, porque es verdad, yo he sido la que siempre me he resistido.

Quizás en eso siempre él ha sido más honesto que yo.

En una ocasión me termino y creo que esa fue la mas verdadera, en la que de verdad aun sentía un cariño por mi y por eso lo hacia, porque decía que no me podía ofrecer nada, que era un tipo lleno de problemas y que apenas podía regalarme unas horas miserables de su tiempo.

Yo fui la que tonta y vergonzosamente no acepto.

Además eran aquellos tiempos cuando quien estaba más ansioso de vernos era él, no yo.

Lo percibía en sus palabras, en su forma de mirarme, en su insistencia en vernos.

Era en aquellos tiempos cuando era capaz de esperarme hasta las nueve con tal de estar aunque fuera una hora conmigo.

Ah y por supuesto, su relación marital iba mal…

Ahora de eso no queda nada.

En ese instante, cuando me termino por primera vez, me condene porque le permití condicionar la relación a su antojo.

Joyitas como esta:

“Veámonos cuando se pueda y haremos el amor cuando haya tiempo”
“Si la palabra amantes queda muy amplia para nuestra situación digamos que somos amigos con ventaja” – esa la dije yo.
“Yo te dije que te quería no que te amaba”

Debí comprender en aquel instante que la supuesta relación que manteníamos no daba para más, pero yo la terca, no quise.

Desde aquel momento las cosas ya no fueron como antes, yo empecé a engancharme, él empezó con sus problemas familiares, supuestamente se iba a separar (ojo no por mi, ni siquiera yo lo sabia hasta cuando me lo dijo un día que nos juntamos y que creo que fue el último en el que verdaderamente y todavía quería y sentía algo por mi y deseaba estar conmigo realmente).

Después salio de vacaciones y volvió, ese fue para él también creo su nuevo punto de partida porque regreso con su esposa para volver a intentarlo como debía ser, además que él siempre ha estado enamorado aunque lo negase.

Para mi debió ser la señal de que simplemente tenia que olvidarme de él, pero no, la terca continuaba con el lío.

Los días pasaban, y al ver su poco interés de vernos después de eso, comprendí que ya no tenia sentido continuar y empezó mi agonía, la angustia, el dolor de saber que nunca me ha querido realmente, aunque nunca me ha engañado diciendo te amos ni nada eso, solo decía te quieros, yo era la tonta que quería creer que en aquellas palabras podía haber algún sentimiento mas profundo escondido.

Pero me equivoque, solo me engañe a mi misma.

En un entupido arrebato intente terminar yo la relación para ver si había alguna reacción que me dijera que algo quedaba, pero termine mas herida y nuevamente condenada porque condiciono aun más la relación:

Otras joyitas:

“Si pero siempre sales con esta, si no te gusta búscate a otro, así descansas de los ataos conmigo, podemos ser amigos, solo espero que no recaigamos…”
“Ya no exigiré, y te daré toda la libertad que precisas y no te molestaré con mis tonteras…” – esa nuevamente la dije yo.
“Dejémoslo como atracción carnal mejor, por pasión”

Y esas son algunas, me ha dicho peores, que por no parecer más tonta de lo que soy no he puesto en el blog, creí que al hacer todo en el nombre del amor, estaría bien, pero como siempre nuevamente me he engañado sola.

Ahora, con los nuevos acontecimientos, su supuesta enfermedad, y nuestro nuevo encuentro, el del jueves, caí en un convencimiento más vehemente, más definitivo.

El sábado nos vimos, y claro fue como la relación que él quiere se convierta este cuento y lo comprendo, después de todo para eso son los amantes, y supongo que eso ha buscado desde el principio.

Quedamos de vernos a las diez y media de la mañana.

Donde siempre, la estatua aquella.

Estaba algo helado y me puse bajo el escaso sol de la mañana para poder calentarme un poco.

Al rato apareció él, al igual que el otro día, solo beso en la mejilla.

- ¿Vamos directo o primero nos vamos a comprar?

Es que me iba a acompañar a comprar una web cam.
- Vamos a comprar…-

Pasamos a comprar, en teoría para que me asesore en cuestiones de precio y calidad.

Luego nos fuimos caminando, conversando de nimiedades otra vez, nada de caricias, nada de tomadas de mano, ni romanticismo.

Llegamos al motel, el mismo que fuimos aquella vez que nos quedamos una noche, bromee frente a que nos convertiríamos en clientes frecuentes si seguíamos yendo por allá.

Nos atendió aquella misma señora, había tranquilidad, al parecer solo quedaban quienes atendían.

Nos indicaron donde quedaba el cuarto y después de pagar y pedir los tragos de cortesía, nos quedamos solos al fin.

Sentados uno junto al otro al borde de la cama nos miramos.

- Que chiquitito el cuarto… - acote yo.

El se acerco y nos besamos, me fui estirando en la cama, quería que me besara, quería verlo sobre mi besándome.

Lo hizo pero muy pronto quiso que yo tomara el control.

Mientras tocaba mis tetas y las besaba me fue desvistiendo poco a poco, prenda tras prenda, hasta quedar yo apenas en sostén.

Se recostó sobre la cama esperando que me subiera sobre él, al parecer eso le encanto desde la vez pasada.

Lo hice, y seguí besándolo, le saque la camisa, me costo algo, luego la camiseta que traía bajo ella y por fin quedo con el dorso desnudo, luego le desabroche el pantalón y le saque lo quedaba de ropa.

Montada sobre él una vez más, me penetre tal cual y comenzamos con los típicos movimientos, él empezó a disfrutar, me gusta verlo así, con esa mirada encendida, pero me percate que esta vez cada embestida realizada por mi la hacia con rencor, con rabia.

El lo percato y entre susurros de:

- Eres alumna avanzada, que rico…. – dijo – parece que me estas violando…
- ¿Y no es lo que quieres? – le pregunte yo picada.
- Si lo haces yo feliz…

Así que estuvimos casi veinte minutos, luego de cambiar de posición, volvimos a lo mismo, yo buscaba su boca a cada instante y le entregaba mi lengua y luego me alejaba, el levantaba su cabeza buscando mi boca.

Como había dormido mal durante la noche le dije que descansáramos, porque estaba cansada, nos detuvimos y me cubrí con las tapas e intente dormir un poco.

El se quedo desnudo en el costado de la cama.

Se burlaba de mis ojeras, y del rostro que tenia.

Como estaba segura que dormir no podría y además apenas nos quedaba una hora y media mas, cubierta por las tapas porque sentía frío me acerque hasta él y me acomode abrazándolo.

Nos besamos y volvió a entusiasmarse, esta vez con mas pasión, lo sentía en su respiración a medida que devoraba una de mis tetas.

Se recostó nuevamente y otra vez volvimos a la posición que tanto le gusta.

Luego de un rato, me penetro el ano, esta vez fue mas doloroso que la vez anterior, pero me gusto, arrodillados sobre la cama, el tras de mi, introdujo todo su pene dentro, porque quería acabar dentro de mi ya.

Le enseñe como me gusta ser acariciada, pero a pesar de eso otra vez no llegue al orgasmo aunque lo demás lo disfrute mucho y él…

Se había estado aguantando.

- Pero quiero verte la cara al terminar y así no podré – le dije.

Así volvimos a acomodarnos yo sobre él y él bajo mi y me penetro el ano de esa forma, suavemente y bruscamente a la vez.

- Ya acaba – le dije – quiero verte la cara…

Y pude ver su rostro, cerró los ojos, respiro profundo con quejidos entrecortados y sonrió estremecido.

- Ahhhh, tengo orgasmos como el de las minas, cuando acaba uno empieza el otro…- y se sonrió nuevamente, se quedo detenido disfrutando ese largo orgasmo que le provoque yo, mientras lo miraba acabar.

Lo bese un poco más y luego de un rato que nos quedamos así, él sintiéndome y yo sintiéndolo, nos dijimos.

- ¿Bañémonos? –
- Bueno… - él se levanto contento y hasta empezó a susurrar una melodía.

Nos fuimos al baño, probo el agua y nos metimos, con su shampoo ambos nos lavamos el pelo y jugueteamos jabonándonos el cuerpo.

En un momento me enjuago el pelo y luego de sacarme la espuma me salí y me fui a secar, al rato salio él y empezó a vestirse.

Me sacudí el pelo y una vez vestida le dije:

- ¿Péiname si? –

Se acerco y suavemente, tanto que me sorprendí, me fue peinando.

Luego aviso por el citófono y nos retiramos finalmente.

Mientras caminábamos y al verlo entusiasmado agregue.

- Parece que estas contento…- con ironía.

El guardo silencio y seguimos nuestro camino…

A su oficina para comer algo.

Compramos algo a la pasada y nos fuimos caminando, otra vez cero demostración de nada, parecíamos amigos caminando por la calle y mi animo empezó a decaer, empecé a comprender, a pensar que de seguir, así serán siempre nuestras citas.

No me refiero al sexo, pues siempre eso me agradara aunque no llegue a tocar el cielo.

Pero me refiero al descariño, ¿Por qué?, porque ahora más que antes, solo me desea y ya no me necesita como antes, pues deje de ser su reemplazo, ahora solo soy su entretención.

Me encantaba caminar de su mano, ahora no lo hace, ni lo hará.

Llegamos a su oficina, la que ya esta arreglada y ahí comimos, tomándonos un café.

Termino de grabarme lo que le había pedido, me paso unas carátulas que me había impreso y de pronto, mientras conversábamos de películas y programas.

Sonó el teléfono.

Pensamos que era el jefe, pero no.

- Hola…como esta…-
- Si…si ya salgo, a las dos… como en una hora más…-
- Quiere hablar conmigo…ya pásemela… - y se puso a hablar con monosílabos y tiernamente, pues hablaba con su hija pequeña.

Mire la pantalla del PC y deje de hablar.

Al terminar de hablar, apago todo y nos marchamos, yo iba silenciosa y respondía con apatía todos sus comentarios, o con desgano, le comente de las cosas que un chico me ha estado regalando, aquel puertorriqueño que una vez le conté, de los animes…

Y yo seguía apenas hablando, como que me iba desinflando, y empezaron los silencios molestos, él lo percato.

Empezó a ofrecerme más animes, a preguntarme si los quería, si los había visto y cosas por el estilo y yo más silencio.

- ¿Qué pasa? – Pregunto de pronto - ¿por qué tan callada? –
- Nada… - la verdad es que estaba molesta, celos serán, rabia por su apatía, rabia por la situación, rabia por aquella mañana.
- Tu siempre te estas riendo y cuando te pones seria es porque estas enojada – volvió a decir - ¿Qué pasa?.
-Oye si tampoco ando riéndome todo el día – conteste con molestia.

Mas silencios molestos y él trataba de seguir hablando de cualquier cosa para quitarlos pero yo seguía así, taimada y enrabiada más sabiendo que a pesar que hacia eso tampoco le iba a importar.

Llegamos a la parada del auto bus, más silencio.

Me adelante unos pasos y le di la espalda mientras miraba hacia la lejanía para ver el bus que me servia.

Le dije:

- Si pasa tu bus te vas no más…si siempre he andado sola, no me va a pasar nada - con voz seca, no quise decirle – “que te están esperando, apresúrate…”
- Si fuera por eso, ya me habría ido… han pasado como cinco buses…-

El siempre, cuando me va a dejar al bus esperaba que yo lo tomara primero.

- ¿Me estas echando? – volvió a decir
- Si… - le dije con una mueca de sonrisa.

De pronto cargo su cabeza en mi hombro y dijo:

- Yaa, ¿qué pasa?, dime la verdad…que pasa…-
-N-A-D-A – conteste con más molestia, cargando la voz con rabia.
- Yaa, ¿entonces me voy no más? – dijo serio.
- Ándate… –

Detuvo el bus y lo tomo.

No niego que también me molesto que se fuera, pero bueno, lo provoque yo.

Me dio mucha pena y otra vez aquello del sin sentido de nuestro cuento.

Ya no me necesita, eso es obvio.

La magia se termino, lo siento así.

Desde un principio yo sabia que no iba a amarme, pero recuerdo muy bien que le dije que las relaciones superficiales no me agradaban, que no estaría con él si no había un sentimiento sincero aunque fuera pequeño, que no quería que fuera sexo solamente, él afirmo y reafirmo que no era así.

Después claro esta, logro que yo tolerara sus caprichos, sus condiciones cuando se percato que ya me tenia enganchada, y por supuesto, como sabe mi debilidad y sabe que cada vez que me habla estaré para él, ya perdió el entusiasmo, además que ya no tiene la carencia de cariño y sexo de antes.

Ahora soy su entretención, su capricho.

Yo soy la que no quería aceptarlo.

Un día después de sus vacaciones y un día antes que decidiera terminarlo con los nefastos resultados que escribí en este mismo blog, me había dicho.

- Me di cuenta solita que ya no me quieres… porque has cambiado… -
- Pensé que me colgarías si te lo decía… -
- Yo te dije que no obligaré a nadie a estar conmigo…-

Falso, no lo estoy obligando pero lo estoy incitando y eso es mas indigno.

El lo acepta, porque ya puso sus condiciones y sabe que si la situación se pone densa, basta con decirme que terminemos para que yo acepte otra vez sus cada vez más miserables condiciones.

El asunto es que siento que ya no seré capaz de aceptarlas, porque estoy decepcionada de él y de mi misma.

Siento que no tiene sentido seguir.

No me necesita.

Hay una persona que constantemente lee este blog, siempre deja un comentario, a veces de ánimo, otros de reprimenda porque me ha visto claudicar una y otra vez.

Pues le digo, siempre ha estado en toda la razón, la verdad siempre la ha acompañado, solo que yo no quería escucharla.

Si, tienes razón.

El problema es que ahora, estoy acumulando mucho resentimiento, contra él, contra mi misma.

Pero no haré nada con esa rabia, no hace falta.

He despertado al parecer a la realidad que no quería aceptar.

Debe ser ridículo inclusive para quien haya seguido este blog y recuerde algunas de mis declaraciones, a veces mas apasionadas, otras llenas de amor y resignación, otras indiferentes, otras llenas de ternura y comprensión, como he ido cambiando a medida que ha pasado el tiempo.

Una muestra más de mi ignorancia y inexperiencia y de mi estupidez.

Es como esta relación me ha llevado todo este tiempo.

Creo que la última gota ya rebalso el vaso.

El ha sido cruel muchas veces, con sus palabras, muchas no la he descrito aquí, trate de mostrar la realidad sin adornarla demasiado, porque de ninguna manera estaba viviendo un cuento de hadas, solo eran las palabras que salían de mi alma como en esta ocasión, pero es verdad que oculte muchas cosas solo para no parecer tan tonta, aunque sabia que lo era.

Bueno, no sé si será esta una nueva ocasión para claudicar otra vez pero los días pasan y me percato que a pesar del sentimiento que me ata a él, él poco a poco mata mis sentimientos, queriéndolo o no queriéndolo pero lo hace.

No sé si existirá una nueva cita, sólo sé que las cosas ya no son como antes, y eso me tiene muy decepcionada.

No tiene sentido sufrir por alguien a quien no le importara que sufra.

Esa es la verdad y tengo que aceptarla de una vez por todas.

He creado una historia que me estaba convenciendo a mi misma, relatar las experiencias les da color y trascendencia, por eso quise expresarlas aquí con el ferviente deseo de practicar para ser algún día una buena escritora.

No sé si lo seré.

Pero aquella historia que solo yo me invente maravillosa, no lo es para nada.

Algo que saco al limpio de todo esto es que fue bueno mientras duro, mientras lo sentía mágico y mientras lo idealizaba pero creo que eso acabo.

Se acabo.
Etiquetas:     
 
Kami sama no ai... o ¿a qué viene todo esto?
Ya no sé que pensar.

Las cosas, los sucesos están pasando de una forma sorprendente.

No sé cual es el mensaje que debo sacar de todo esto.

Él se había desaparecido por mas de una semana, pensé que algo malo había sucedido y bueno.

Casi.

Estoy pasmada la verdad.

Había comentado que mi papanatas ha estado algo enfermo, bastante diría yo, y ese último día que hablamos iba a ir al medico para ver que pasaba.

Se marcho temprano ese día y supongo que por esa urgencia se fue antes.

Su lejanía verdaderamente me tenia bastante molesta, con mi propio drama personal que he relatado constantemente en este blog, no encontraba otra salida mas que claudicar.

Y estaba convencida ya de dejarlo así, no escribí ninguna palabra, no envié mails ni postales ni nada y en la manera de mis posibilidades trate de empezar a sacarme sus recuerdos de forma dolorosa de mi alma.

Hasta ayer.

Descubrí que me había escrito, y eso para mi ya era un milagro, rara vez lo hace sin que yo se lo pida, por eso me sorprendió.

Me contaba que había estado con licencia médica por una semana y que debía volver a trabajar el día anterior pero con las tormentosas lluvias que han caído, su casa se había mojado toda así que tuvo que quedarse un día más solucionando aquel problema.

A su vez me comentó que ya su mala suerte era para hacerse un exorcismo.

Entre preguntas típicas de cómo me había ido y esas cosas, recordé aquella visita al medico que me había comentado.

- ¿Quieres que te lo diga? – me dijo.
- OH, pero no lo digas así que me estas asustando – comente yo ya media atemorizada.
- Hay 50/50 % de posibilidades que tenga cáncer estomacal… –
- ¡Queeeeeeeeee! – respondí yo pensando para si que sospechaba que algo muy malo había pasado.
- Tengo que realizarme exámenes antes de decir nada, una endoscopia…definitivamente tengo que hacerme un machitun, estoy muy cagado… - acoto con amargura.

Yo seguía sin creerlo, toda la rabia que le tenía se esfumo como por arte de magia.

Hice algunas preguntas relacionadas pero él parecía evadirlas, me he percatado que en cosas delicadas como esas él nunca dice nada y solo lanza bromas.

En esta ocasión hacia lo mismo, sólo que bromas amargas.

Si bien tenia deseos acumulados de verlo, en ese instante quise verlo con más prontitud, de alguna manera sentí que debía apoyarlo aunque no le importase y le propuse vernos.

Me escaparía del trabajo, pensé en primera instancia, luego decidí pedir permiso mejor, para ahorrarme un problema posterior. Lo logre finalmente.

El acepto aunque puso algunos peros.

Quedamos de vernos donde siempre a las seis y quince de la tarde.

Siempre actúa como si las cosas no le importasen, incluso en una ocasión como esta, de pronto hasta me pareció que le daba lo mismo verme por su resistencia pero mi insistencia pudo mas y accedió.

Si la economía nos hubiera acompañado, la salida sin duda habría terminado en un motel, pero no fue así...

Aunque lo planeamos para el sábado.

Así que salí temprano del trabajo y me dirigí a aquel lugar que creí tendría que empezar a olvidar, los pies de esa estatua que ha sido nuestro punto de encuentro.

Llegue más temprano de lo que esperaba, pero por fortuna no tuve que esperar, al momento lo vi llegar.

Me sonreí y él también lo hizo.

Y empezamos a caminar, preguntándonos donde iríamos.

No hubo tomadas de manos, y al saludarnos apenas un beso en la mejilla.

Después de hablar de nimiedades y seguir caminando, me comento que tenía que ir a consultar unos precios a la ferretería porque tenía que cotizar unas bolsas plásticas, mangas de bolsas plásticas, para su casa en caso de que volviera a llover.

A medida que caminábamos no me resistí y lo tome del brazo, él iba con sus manos en la chaqueta pues hacia mucho frío, es una tontería pero tiendo a fijarme en esos pequeños detalles, asumí que no quería tomar mi mano pero me aferre a él.

Entre comentarios de cualquier cosa de repente volvió a comentar aquello de su mala suerte últimamente.

- Creo que me estoy pudriendo por dentro… - acoto de repente haciendo alusión a la posibilidad de su enfermedad y me miro.

Una punzada en el pecho me hizo expresar una mueca de amargura y él lo vio.

No quise comentar nada, la verdad es que no sabia que decir, solo que debía cuidarse.

Seguimos caminando, a cada paso, entre broma y broma, me acercaba más, finalmente metí mi mano en su bolsillo y me agarre de su mano. El también se aferro a la mía y continuamos caminando sin saber donde íbamos

Finalmente llegamos a la Plaza de la Constitución (actual Plaza de la Ciudadanía) y nos sentamos en un rincón...

Y comenzó a hablar sin detenerse.

Me hablo de un sueño que lo había hecho llorar, que había despertado inundado en lágrimas sin poder contenerse.

Al decirlo así, pensé que el sueño estaría relacionado con su familia así que me prepare para escuchar la tortura que se venia.

Pero no, me contó un sueño fabuloso en donde el se convertía en un especie de héroe espiritual, ilustrándome cada detalle con increíble precisión.

Bromeando le dije que veía mucho anime pero el continuo contándome sin parar cada episodio, serio, yo hacia pequeñas acotaciones y preguntaba algunas cosas mientras lo observaba y cargaba mi cabeza en su hombro.

Mientras lo escuchaba y miraba su rostro añorado, pensaba a su vez en los días anteriores cuando había estado vislumbrando mis días sin el, y en aquello que ahora a pesar que en ese momento estaba junto a él lo sentía muy lejano.

Sentí una tristeza estremecedora.

Cuando concluyo el sueño acoto con amargura.

- Ojala la vida fuera así… -
- Ojala – dije yo – pero no todos podemos ser héroes - sentencie seriamente.
- Yo no quiero ser héroe – dijo de pronto – sólo quiero ser feliz… - y bruscamente se acerco y me beso.

Sin resistencia alguna acepte su beso, me tomo por sorpresa pero lo abrace y lo bese con la misma intensidad del momento.

- Uy que sería rico apoyar mi cabeza en tus pechos… - me dijo.
- ¿Lo quieres? – dije yo y me abrí la chaqueta.

Se acomodo y susurro lo agradable que era.

Después volvió a ser el tipo que conozco, con sus bromas jocosas, lascivas, el tipo que siempre he conocido y el que me gusta a pesar de todo.

Nos levantamos y fuimos a comprar unos DVD’s que me iba a grabar, además que estaba algo apurado, supongo que por llegar a casa a pesar de que había avisado que llegaría tarde, según él tenia que ir a otro lado a cotizar las famosas bolsas.

Bromee con aquello de que iría a verse con otra, se rió y me comento que de ser pololos le pasaría golpeando por lo celosa que era.

Compramos y caminamos otra vez, me iba a dejar al bus, pero recordé que había pedido el permiso de forma bastante falsa y a casa no podía llegar tan temprano.

Le comente que lo acompañaba a seguir viendo ferreterías pero no acepto, no entendí muy bien por qué (es que a veces habla tan rápido y tan suave que apenas le entiendo).

Acote que me iría a dar una vuelta más, así que me acompaño, desde ese instante se puso más tierno, nos besamos otra vez, nos abrazamos a mitad de la plaza.

Con fuerza lo abrace en un momento, y acoto.

- ¿Qué pasa? –
- Nada… - no quise otra vez decir nada.
- ¿No quieres dejarme ir? – dijo y yo solo me sonreí, no quiero que se vanaglorie más.
- Ah ya… - dijo y me atrapo entre sus brazos y un poste con fuerza.

Después de eso, continuamos bromeando.

- No molestes que te doy un agarrón en plena calle…- dijo.
- A ver si te atreves… - lo desafié, en ese instante también me percate que no se atrevía, según él porque yo lo golpearía. Pero lo hizo cuando había menos gente en derredor.

Me acompaño hasta el edificio que dije iría a recorrer, y caminamos por tiendas de ropa, de pronto nos vimos viendo tiendas de lencería y él acotaba mientras veía cual serian los modelos con los que me vería bien yo.

Y así fuimos vitrineando.

En un momento le dije:

- Si quieres para el próximo sueldo me acompañas y me dices el modelo que quieres y lo luzco para ti… - al decirlo pensé sin querer que quería hacer todo lo que lo hiciera feliz por el hecho de que tal vez podría morir… ese pensamiento se me quedo en aquel instante al decirlo.

- Bueno en el otro edificio hay mejores pero allá no puedo entrar, hay mucha gente que la conoce… - acoto y comprendí que por primera vez temía ser descubierto.

Antes le importaba un verdadero bledo.

“Claro – pensé – como ya las cosas se arreglaron, no quiere arruinarlo” – una punzadita en el pecho fue lo que sentí.

Me dejo a la salida.

Nos volvimos a besar, abrazados en la calle mientras las personas pasaban por nuestro lado.

- Cuídate – le dije y tome su cara con mis manos – y trata que resulte lo del sábado.
- Si resultara… - acoto y me dio varios besos más.

Finalmente nos separamos ahí.

Me di unas cuantas vueltas mientras iba pensando en esa fugaz cita, pensando en lo diferente que parece todo desde que regreso de las vacaciones y entendiendo por qué, de alguna manera lo sé y duele pero eso no se puede cambiar.

No creo que este mintiendo con respecto a la posibilidad de aquella terrible enfermedad, sería de una crueldad sin precedentes pero solo creo que si resultase verdad, no podré ayudarlo, ni estar con él apoyándolo a pesar que quizás no lo necesite de mí, ni le importe o lo merezca y pensé en la posibilidad de que muera…

No niego que me asusta.

Puede ser un canalla pero jamás le desearé mal, sobretodo porque a pesar de todo lo quiero.

Hoy en la mañana venia pensando que si muere…no lo veré más y me dio mucha tristeza y pensé en lo que sentiré el resto de mi vida si pasara… otro circulo incompleto y si es trágico me dejará una herida peor…

Bueno, por ahora solo queda esperar el famoso examen, si resulta negativo, alegría para él y su familia y alivio para mi.

Si resultase positivo, es incierto… no sé que pasara conmigo, no sé que pasara con él, posiblemente se refugiará en su familia como debe ser y se olvidará de mi…es muy probable.

Y también se vino a mi mente una conversación de hace un tiempo cuando él se quejaba de no habernos conocido antes y yo le respondí aquella vez que si nos habíamos conocido solo ahora era por algo, por una razón que estaba fuera de nuestra voluntad, que yo creía en eso.

¿Será posible que esa sea la razón?

¿Nos conocimos ahora para poder disfrutar unos tiempos juntos y quizás darle algo de la escasa felicidad que él tanto busca?

Pero para eso tendría que amarme, así que no lo creo.

El dice que le encanta estar conmigo, que disfruta, que le gusta, que lo pasa muy bien.

A veces le creo, otras no.

Cuando me contó su visita al medico y sus penurias con la lluvia le dije.

- Ojala no creas que tu mala suerte es por mi culpa –
- Estas loca, contigo lo paso muy bien, disfruto mucho sobretodo cuando te muestras tan apasionada, eres una delicia… -

Bueno, quizás no le daré una felicidad profunda como la que me gustaría, pero creo que posiblemente guardará un buen recuerdo y yo a pesar de todo, también… nuestro encuentro era precisamente para eso, aunque suene superficial y estupido.

Esa es la única razón que encuentro para nuestro encuentro en esta vida, quizás no es por amor, pero si porque era necesario para él y para mi, para él porque puedo transmitirle algo de la alegría que me queda y que talvez necesitará, y para mi porque será una experiencia más que me fortalecerá o me marcará para siempre por alguna razón que no me atrevo a preguntar mirando al cielo.

Dicen que Dios actúa de formas misteriosas, ¿este caso tendrá algo de eso? ¿Qué es lo que quieres enseñarme?

O es una mentira.

Lo veremos.

Por ahora y hasta nuevo aviso, mañana volveremos a vernos para superficialmente amarnos, en sentido figurado, claro esta.
Etiquetas:     
 
...y así continua mi largo sueño, sería maravilloso que pudiera despertarme ... (Parte IV)
En una noche lluviosa dos mujeres se reúnen compartiendo unas copas de vino.

Una de ellas, con rostro ensombrecido y triste le dice a su amiga:

- ¿Y cómo cuanto tarda en sanar la herida? – mientras bebe un sorbo más de vino logrando que sus mejillas se sonrojen.
- Estas hablando como si fueras a claudicar…esa no es la amiga que conozco, me extraña… -
- Seguro es así, pero creo que no hay nada que pueda hacer para cambiar las cosas –

Esta escena es de un capítulo de Macross, en occidente conocida como Robotech, Misa Hayase y Claudia Grant después de un desengaño amoroso y sin decidirse a ser sincera, simplemente se refugia en un vaso de vino que cree se convertirá en su consuelo.

Su amiga astuta y sabiamente le cuenta su propia historia con Roy Fokker, mostrándole que a veces las cosas no son lo que parecen ser.

Pues eso mismo me estoy preguntando yo en este mismo instante.

“¿Cuanto tiempo tardará en sanar mi herida?” – nada es para siempre, ni siquiera las heridas del desengaño y el desamor.

Y mi caso es el típico caso de desamor.

Sólo espero que no sea demasiado tiempo por favor, kami-sama…

Pero bueno, tampoco se puede hacer nada contra eso, si alguien no te quiere, no te quiere no más, aunque uno se este rompiendo la cabeza pensando que paso.

Además yo lo sabía, no puedo negarlo, lo sabía desde un principio, sólo que me engañe ante la posibilidad que quizás...

- ¿Por qué será que seguimos a quien nos rehuye? – pregunta el Conde de Valmont a la Marquesa de Marteul cuando le explica que siente una extraña desbordada pasión por aquella mujer que quiere engañar, Madame de Tourvel.
- ¿Inmadurez quizás? – responde ella y bosteza despreciando la conversación romanticona y aburrida de su amigo conquistador.
- Es increíble, creo que no tendré paz hasta que acabe todo esto… - responde Valmont – la odio y la amo… ¿no es increíble?



“Amistades Peligrosas” (1).

Ese libro y película me gusta mucho, tanto por el personaje coyote como por los análisis profundos que se pueden sacar de ello.

Hay una frase espectacular que define que las/los amantes siempre llevaran las de perder.

“Creo que es denigrante tener a una esposa/o de rival, hace la derrota humillante y ordinaria la victoria”

Es verdad, es una absoluta verdad.

Sobretodo si la persona con la que estas no te quiere.

Estoy agotada, cansada la verdad.

Hace una semana no sé nada de él.

La última vez se despidio de forma acelerada alegando que algo urgente había sucedido, y si no se ha comunicado quizás sea verdad, como también puede ser una gran mentira para simplemente dejarlo así.

Para abandonarme.

Prefiero que lo haga así de cualquier manera, a que un día me termine diciendo que no lo hizo antes por lastima.

Si por fin se aleja, será un favor en realidad.

Bueno creo que finalmente las cosas pasarán como en todo en esta vida.

Se pasará este dolor, se pasará este enamoramiento, se pasará mi vida.

Decantará, ley física – dijo mi mejor amiga.

Como todo en mi vida, este también será un final a medias.

Que gracioso.

(1) Las amistades peligrosas, Choderlos de Laclos.



En el cine fue adaptada por Stephen Frears como "Dangerous Liaisons" (1988) espectacularmente interpretada por John Malkovich, Glen Close, entre otros.

Otras frases para el bronce de la misma película:

“Ellos pueden arruinar nuestras vidas con unas pocas palabras”

“Verás que la vergüenza es como el dolor, solo se siente una vez”

“El amor no trae la dicha a quienes la merecen”

“Querer encontrar la dicha en el amor, es sin duda, causa de lágrimas”

“La vanidad y la felicidad son incompatibles”

Bueno y esta es de la escena final, no aparece en el libro pero me gusta por lo romanticona precisamente.

Valmont después de darse cuenta que esta locamente enamorado y que perdió ese amor por vanidad, decide acelerar los hechos inexorables, al batirse a duelo con una de las victimas de sus canalladas, es herido de muerte provocado en cierta forma por él mismo y antes del desenlace le dice al muchacho el Chevalier Danceny.

- Dos cosas os pido, la primera es una advertencia que la hago con buena intensión, ten cuidado con la Marquesa de Marteul… -
- Comprenderá que veré con escepticismo cualquier cosa que diga de ella – responde el muchacho.
- Y lo segundo, una suplica, quiero que vayas a ver a Madame de Tourvel… -
- Sé que esta muy enferma… - responde a su vez el muchacho.
- Por eso es tan importante – dice Valmont - quiero que le digas que no puedo explicar porque termine con ella como lo hice pero que desde entonces, mi vida no ha valido nada, yo empuje la espada con más fuerza que tu, ahora necesito que me ayudes a retirarla...dile que soy feliz de morir y que me alegra no tener que vivir sin ella...dile que su amor fue la única felicidad verdadera que conocí … -

El muchacho termina emocionado y arrepentido del hecho, por lo que derrama algunas lágrimas , el empleado de Valmont lo increpa diciéndole que no sirve de nada lamentarse.

Valmont lo detiene y le dice:

- Dejalo...esta bien tuvo buena causa, eso es algo que jamás podrán decir de mi… -

Y muere. (ops! conté el final, sorry)

Si pueden véanla.

Es genial.

Etiquetas:    
 
Un día en la vida de...
Bueno creo que tengo una vida bastante común.

Común y aburrida.

Después de haber estudiado varios años, por fin estoy trabajando de forma estable y lo que es mejor, en lo que estudie, por lo que debo ser una afortunada en ese sentido.

Trabajo en lo que estudie.

Sólo que por desgracia, no es lo que más me motiva, mi carrera, mi actual profesión es un medio no un fin.

Y por ello siento un vacío, me gusta pero no me apasiona.

Me levanto a las 09:35 a.m., me visto, tomo desayuno y parto y para mi desgracia el trabajo queda a más de una hora y quince de mi casa.

Un interminable viaje, en que el bus se da mil vueltas inútiles, repitiendo una vez más lo mismos paisajes de todos los días hasta llegar al otro lado de la ciudad.

Lo único que cambia y me hace soportar perder una hora de mi vida en bus, es la música que llevo en mi pendrive, mi compañero de andanzas y banda sonoras

Es que tengo mentalidad televisiva así que los episodios de mi vida los sazono con canciones y temas ya sean tristes o alegres.

Si tengo suerte llego puntual, si no y lo que es casi todos los días, llego atrasada.

Marco tarjeta, lo que denunciara una vez más que volví a llegar atrasada.

Llego a mi oficina, en ella estoy sola hasta como las tres porque mi colega llega a esa hora, hasta ese momento soy jefa y tanto los problemas como las soluciones me quedan a mi en ese lapsus.

Mi única compañía es el PC y claro esta, aquellos que me hablan por msn porque a diferencia de otros trabajos aquí de buena onda o porque saben que siempre uno se las rebusca para conectarse, permiten el msn, no la ultima versión pero por lo menos puedes charlar con quienes deseas.

Si tengo suerte y mi papanatas esta con tiempo, hablo con él, a veces media mañana, otras veces toda la tarde.

Me acompaña virtualmente.

Uno que otro problema, atender publico de vez en cuando, el teléfono, y mientras hago labores administrativas, llámense estas mails, informes o mientras de aburrida navego por Internet me da la hora de colación.

Salgo a las dos todos los días, es una manera que el día se me haga más corto, aunque poco funciona.

Ah no he comentado que mi horario de es 12:00 a.m. a 21:30 p.m.

Almuerzo en media hora, a veces acompañada, a veces sola.

Regreso, algún otro problema, algún otro usuario que atender.

Si vuelvo a tener suerte, mi papanatas todavía esta conectado, hablo con el mientras intercalo las labores que me quedan o me invento.

Llega mi colega pseudo jefe, más labores, conversación, si esta de buena nos llevamos a las mil maravillas –fue compañero de universidad – si no, empieza a joder con pequeños detalles, que esto es así, que esto es asa…

No he mencionado que es detallista y yo más bien desordenada y para más remate siempre he tenido conflictos con la autoridad y aunque sea mi amigo a veces igual me molesto y actuó como cabra chica.

Me taímo o me encierro en mi misma sin tomar en cuenta a nadie.

La verdad es que soy bastante antisocial, perfil clásico del otaku con carencias afectivas que se evade con anime y la Internet.

No soy proactiva ni tengo una personalidad despampanante, ni mucha iniciativa, no soy líder, por lo menos en el trabajo aunque debería serlo por mi cargo, pero ¡que diablos!..., soy alegre pero solo en confianza…

Si no, soy muy seria.

Entre trabajo, conversación con mi colega, una que otra rabieta porque me obligan a hacer algo que no quiero hacer y conversaciones con mi papanatas, amigos y amigas.

Se me pasa la tarde.

A las seis y treinta se va mi compañero, mi jefe y es como si se burlara de mi, porque planea que hará con el resto de tiempo que le queda en la tarde, juntarse con amigas/os, nuevas conquistas, ir al cine, tomarse unas chelas, o por ultimo salir a caminar.

Y yo sigo aquí, acompañada solo de mi PC.

A las seis me quedo sin la compañía de mi papanatas porque él se va, tiene horario de oficina, que envidia.

Y yo sigo aquí. Hay días con mucho que hacer y otros en que nada.

La tarde se me hace eterna.

Trabajo un poco, algún otro problema que solucionar, algún usuario que atender y dan las 19:00 hrs, para matar el tiempo un día a la semana llamo a mi mejor amiga y charlamos hasta la hora de salida.

Es un gran descargue y un gran consuelo, siempre me hace bien hablar con ella.

Cuando no, trabajar, navegar, trabajar, navegar, conversar con algún contacto que quede a esas horas (que para mi desgracia siempre quedan los menos interesantes) y así…

A las nueve y media, a cerrar, los chicos con que trabajo, se encargan afuera de terminar las labores que corresponden, y cerrar lo que corresponda cerrar.

Salgo apurada, marco tarjeta y vuelo a tomar el bus, ¿por qué? porque si se me pasa es poco probable que pille al otro y si me quedo esperando mucho tiempo puedo perder la posibilidad de tomar metro (que mas encima me queda lejos de acá) que cierra a las 22:30.

Si tengo suerte, tomo el bus, cuando no el metro.

A casa llego a las 23:00 hrs.

A comer, a charlas con la familia.

- ¿Cómo te fue? –
- Bien –

Miro el reloj 23:45, muy tarde para cualquier cosa.

No queda más que irse a dormir.

Y al siguiente día más de lo mismo, de lunes a viernes, horas interminables en bus, horas interminables de trabajo aburrido, encerrada el mayor tiempo sola y lo único que me queda al llegar por las noches para decir que hice algo más, es ver algún anime que me de aliento.

Llego más o menos contenta dependiendo de mis conversaciones con mi canalla.

Así es todos los días.

El fin de semana no cambia mucho.

No tengo muchos amigos así que invitaciones a salir, bailar, comer y esas cosas son bien escasas.

A veces con mi amiga planeamos salidas al cerro que en su compañía siempre son entretenidas, el cine si el dinero acompaña, o darse una vuelta por ahí y hablar de la vida pero nada más.

Lo único que me saca de la rutina del fin de semana, es la cada vez más escasa posibilidad de encontrarme con él, de hacer todo aquello que quiero hacer, de entregarme y sentir mi piel estremecer con sus caricias a medias.

Si no podemos vernos, pues a quedarse en la casa.

Manera de evadir mi aburrimiento.

Anime, escribir y ver TV.

Con Internet en casa, chateo si es que alguien interesante esta por ahí, actualizo mis paginas de Internet, hago experimentos de cantante en mi PC y adapto canciones.

Y así todos los días mientras la vida se me escapa y me pongo más vieja.

No hay pololos, ni siquiera pretendientes, solo amistades.

La soledad se apodera de mí.

Y lo único ahora que le ha dado algo de color, a mi triste y opaca existencia es esta historia del papanatas que no sirve de nada tampoco, no me quita la soledad que siento, pero me entrega instantes de intensidad.

Mi trabajo me quita todo el tiempo e incluso la posibilidad de verlo un poco más a él.

Y entonces ¿por qué no cambio de trabajo? – se preguntará quien lea esto – pues no me puedo dar ese lujo, porque encontrar trabajo se pone complicado, esta difícil y sobretodo cuando empiezas a acercarte a los 30.

Da lo mismo los cartones que tengas, si ya pasaste la segunda década las posibilidades se reducen a la mitad.

Tengo los fines de semana para tener algo de vida, pero ni siquiera es tan así, apenas salgo y no es que no me guste, pero nadie me invita y todos mis amigos son bien especiales.

No tengo pololo, no tengo vida ni tiempo.

No sé exactamente por qué.

Como dije no soy nada fea y tengo mis atributos pero no he logrado conseguir una relación políticamente correcta ni la “que merezco”.

¿Muy seria?...

¿Quien puede negar que mi vida no tiene matices?

Nada pasa en ella, es pura tranquilidad y evasión.

Él no me ha salvado de eso pero con sus mentiras emociona a este muerto corazón, vendiéndome falsedad, es verdad, pero entre tener una pequeña ilusión y la nada prefiero la migaja.

Me sigo sintiendo sola porque eso él no lo solucionará jamás, pero un poquitin menos porque sé que quizás aunque sea poco, alguien piensa en mi aunque sea solo por atracción carnal.

Es fácil decir, “ese tipo no te conviene, o tomaste el camino mas fácil de la resignación a destruirte y a los caprichos de un hombre”, cuando tienes la fortuna de tener alguien que complementa tu vida o una vida con matices.

Es fácil moralizar o dar consejos cuando no se vive lo que el otro vive.

Sé que no se hace con mala intensión, pero la vida esta hecha de grises no solo de blanco y negro.

Sin duda, la única culpable de mi vida aburrida y sin sentido sea yo misma, eso lo sé, se dice “cada uno esta donde quiere estar”, posiblemente me estoy encerrando en un solo color como una lectora dijo.

Si, así es…

Pero mientras mas he buscado, mientras mas he cambiado, mientras más he intentado que cambie mi situación, nada cambia.

Es como si la vida se ensañara en dejarme en mi vida estática.

Entonces con un panorama así ¿Cómo se puede renunciar a aquella mínima emoción que por vez primera elegí y funciono?

Sigo diciendo, sé que no es el mejor camino pero es el único que ha aparecido frente a mí para mi desgracia.

Y el otro camino no es más emocionante.

“Ya llegará” – siempre lo creí, pero a los ¿50? ¿Cuando apenas me pueda los pies? ¿Ahí encontraré al amor de mi vida? ¿Al que me merezco?

Bonito futuro me espera.

Sé que mi papanatas no mejorara demasiado mí sin sentido, pero por lo menos hace latir algo este corazón y esta alma destruida de antes, porque perdí mi fe en los sueños, por mi incapacidad.

Él no me dará un sentido, él no me dará un sentimiento profundo pero frente a nada prefiero mil veces la mitad de un falso sentimiento y eso jamás lo entenderá una persona que ha sido amada de verdad alguna vez.

Estoy cansada de ser traicionada por mis estupidos sueños.

Estoy cansada de ser buena y seguir a la corriente.

Por eso tome este camino que ni siquiera se si será tan largo, quizás mañana termine, pero será algo después de todo.

Algo que contar o que decir.

Sea bueno o malo.

¿Cómo puede entenderte alguien que ha cumplido sus sueños?
 
...una sonata a Thanatos...
Sé que todas las personas que han opinado aquí sobre esta, mi historia, dirán que soy una tonta y no lo niego.

Tienen toda la razón, lo soy.

Pero simplemente no me puedo separar de él, sigo perdida, sigo amándole aunque no me ame.

Aunque últimamente se ha comportado de una forma más amable y dulce, creo que el objetivo final sigue siendo el mismo.

Que nos demos como enfermos es lo que busca y creo que lo comprendo.

Estoy igual, es casi lujuria, no puedo deshacerme de este pecado capital.

Añoro sus besos, sus abrazos…la forma en que me mira, la forma en que toma mis dedos cuando caminamos por la calle de la mano.

La forma como acaricia mis tetas con sus manos, con su boca, con su lengua. El deseo por él me absorbe y no quiero dejar de sentir eso, no quiero dejar de sentirlo a él junto a mi, dentro de mi, en mi corazón.

Puede que sufra, sé que es masoquismo, sé que es estupidez.

Es un papanatas, es un canalla pero es mi papanatas y es mi canalla.

Los polos opuestos se atraen y a pesar de que él esta lejos de ser el tipo perfecto que siempre he soñado, ha logrado hacerme estremecer con un sentimiento de amor y deseo que no me creía capaz de concebir.

Pasión desmedida es lo que provoca en mí, y esa pasión quema, quema en mi pecho, quema en mi vientre, quema en mi sexo.

Estoy loca, lo sé. Sé que esto terminará muy mal, sé que todo es una mentira.

Sé que esto terminará destruyéndome, no por él, no por lo que suceda, si no que simplemente por mi.

Me han dicho, esa relación para ti es una droga, eres adicta y por eso te cuesta salir de ella, cuando él y yo tenemos conflictos y cuando creo que todo terminará sufro el síndrome de abstinencia que sólo se soluciona con más droga, con su presencia, con sus caricias, con su pasión a medias.

Todo volvió al principio, otra vez estoy con él, pero esta vez las cosas cambiarán.

Aunque lo ame, ya no seré más su sumisa niña esperando ansiosamente su mirada, sus palabras, aunque sé que me costará trabajo.

Ya no, seré su amante sin complicaciones y disfrutaré de esta pasión que quema hasta consumirla completamente dentro de mí.

Será un complemento de mi vida, no su centro.

Disfrutaré de mi vida, viviré y él lo complementará con su pasión.

Solo eso, y nada más que eso.

Los sentimientos estarán allí presentes constantemente, desbordándose posiblemente pero no por eso me reservaré para él, me desdoblaré, y tendré mi propia vida como él la tiene también y juntos disfrutaremos momentos, simples momentos de entrega.

Crearemos un mundo egoista para los dos, en que nada más existe, en que sólo seremos él y yo, cogiendonos, polvo tras polvo como si el mundo se fuera a acabar.

Es lo que deseo, es lo que mi cuerpo exige, es lo que decidí.

Pero al salir de ese mundo, no dejaré de respirar, al contrario, lo haré con más fuerza, con más energía, con más optimismo.

Beberé esta experiencia agridulce hasta la última gota, como veneno, con la intensidad de la muerte, con la intensidad de la agonía…

“No puedes elegir de quien te enamoras pero si puedes elegir ser honesta contigo misma”.

Y estoy siendo honesta conmigo misma.

Él despertó la mujer que me negaba sacar desde las profundidades de mi interior, la mujer y la puta ansiosa de ser cogida.

Porque creo que lo soy, despertó mis instintos. Si bien siempre fui una pervertida, él libero la locura de esa lujuria, rompió las cadenas de esa pasión reprimida, aturdida por los sueños falsos de amor eterno.

Estoy ansiosa por probarlo todo, por hacerlo todo, cobrando el único tributo que puede darme.

Su sexo, sus dedos, su lengua, su boca y su mirada pervertida que me enloquecen.

El es mi papanatas, es mi canalla.

Y yo seré su papanatas y su canalla también.

Sé que no es el mejor camino, sé que no es la mejor determinación, sin embargo, creo que tomaré el camino pedregoso aunque esas piedras dañen mis pies.

Estoy cansada ya de tomar siempre el camino más fácil, el menos arriesgado y el menos peligroso.

Sé que ese fuego me puede quemar, posiblemente lo hará.

Arderé de pasión y deseo, de lujuria y locura.

Tomaré el camino de Thanatos y sonreiré porque ya no negaré lo que en mi interior se remece con desesperación.

“Tómame una y otra vez, no te detengas aunque el mundo se caiga a pedazos y aunque no lo merezcas”

--“Dichoso es aquel que sufre por esas heridas y la tentación de la vida, señor, fuego divino, ten piedad…” --
 
...y así continua mi largo sueño, sería maravilloso que pudiera despertarme... (parte III)
Es increible.

Hay algo que me esta señalando un futuro aterrador.

Creo que es lo que me espera de continuar con la historia del papanatas.

Hoy me puse a conversar con un tipo en un chat que no era msn, de aburrida, para dejar correr estas eternas tardes que paso en este trabajo interminable.

Siempre cuando conversas con desconocidos sabes exactamente lo que buscan pero fue muy instructivo en muchos sentidos.

No tenia intensión alguna más que hacer pasar las horas tonteando un poco.

A medida que conversabamos me fue contando pequeños detalles.

Era indudable que estaba buscando una canita al aire, una aventurilla.

Después de las clásicas preguntas de rigor, el nombre, edad y esas estupideces me preguntó si tenia novio, esposo o amante.

Le dije amante.

No parecio sorprenderse y era obvio, era justo lo que él estaba buscando supongo.

- Pero bueno, las amantes siempre serán solo amantes...- agrego al contarme que hace dos años habia tenido una - el tipo es casado para variar - pero que había tenido que "dejarla porque se le estaba enamorando"

No pude evitar ver las similitudes con mi historia.

- Tienes razon, solo eso serán - agregue yo.

Y continuo.

- La mujer quería que dejara todo por ella...asi que me detuve justo a tiempo... - agrego con desfachatez.
- ¿Y por qué engañas a tu esposa? ¿acaso no funciona en la cama? -
- Nooo, mi esposa funciona al 150 % pero me gusta el sexo, eso es indudable... -
- Pero ¿no la amas? como puedes hacerle eso... -
- Los hombres somos como animales, mientras les des de comer, comen... - volvio a decir.

Y de pronto fue como si despertara de un sueño.

Me dí cuenta de lo ingenua que he sido a pesar de que no pretendia serlo, en absoluto.

Nunca pretendería que el papanatas dejara todo por mi, jamás ha sido esa mi intensión, lo puedo jurar, lo único que siempre le pedí fue un sentimiento sincero, pequeño pero sincero.

Y comprendí el por qué de este alejamiento, de esta indiferencia.

Porsupuesto, ya me convertí en un problema, ya la comida no se la estoy dando tan fácilmente y por eso, simplemente, me dejará.

El "problema" es que me estoy enamorando y así ya no sirvo.

Siempre dude y he dudado de sus palabras pero me alimentaba de esa falsedad y creo que esa falsedad me la estaba creyendo aunque no lo quería, por eso ahora estoy como estoy.

Es verdad, son señales que me muestran lo ingenua que he sido buscando un sentimiento que jamás él pretendia entregarme.

Bueno, en eso se muestra mi inexperiencia.

He sido ingenua, por no decir tonta.

Yo sabía que él buscaba en mi solo sexo, en realidad nunca lo oculto a pesar de que nuestras sesiones nunca fueron exitosas.

Me convertí en su objeto de deseo pero sólo en eso.

Y todas aquellas palabras, eran eso, solo palabras para que le diera de comer.

Yo lo sabía, solo que cerre mis ojos a la realidad, quise darle a la historia un tono romántico que finalmente nunca tuvo.

Por eso no me quejaré, solo haré mi evaluación.

Como siempre he dicho desde que comence esta historia, siempre estuve muy consciente de toda la realidad, siempre lo supe y quise hacerme esta herida también conscientemente.

Quizás igual logro engañarme, lo logro en el momento en que él tomó el control, en el momento en el que lo perdí yo.

En el momento en que empece a sentir un sentimiento cálido en mi interior que al principio no sentia.

Al principio yo tenía el control.

Al sentir lo perdí.

Las amantes serán solo eso, amantes.

No merecen ser amadas, no merecen los sentimientos sinceros.

Y a su vez me mostró otra realidad, por eso digo que fue ilustrativo en dos sentidos.

No hay salida al estar embarcadas en ambos casos.

Si te casas y los hombres son animales como afirmo este tipo, si eres esposa, estas condenada al parecer a ser gorreada o engañada por tu marido aunque sea una vez en la vida.

Si eres amante, estas condenada a vivir una relación de sexo sin merecer el mínimo sentimiento de amor.

¿Qué es mejor?¿Qué es peor?

¿Existe el amor verdaderamente?.

Creo que hay casos, pero la generalidad no es así.

Se casan enamorados, aman a sus esposas pero son capaces de engañarlas a pesar del sentimiento que los une a ellas y tampoco son capaces de entregar un sentimiento sincero a las amantes.

Creo que definitivamente estoy demasiado influenciada por el happy end de las pelis americanas y las maravillosas historias del anime.

Sé que no todos los hombres son iguales, pero si muy parecidos y en estos temas siempre actuan igual.

No entiendo.

Esto me confunde más.

¿Será mejor quedarse sola?

Eternamente.

¿Cómo puedes creer en un sentimiento puro como es el amor, cuando es lo que menos hay en este mundo?.

Creo que con esto muere toda mi esperanza.

Es doloroso, es triste, es frustrante.

No me gusta el mundo de los adultos, sigo diciendolo.

Me ha mostrado lo peor del mundo.

En un post anterior hablé de aquello de probar lo que todos dicen que es amargo o dulce pero probarlo por ti misma.

Pues ya lo probé.

No me arrepiento.

Es agridulce.

y comprobó lo que siempre pensé .

Finalmente todo es una falsedad.

Todo es una mentira.
 
This is the end...
Creo que él dio por terminada nuestra relación.

No de forma tácita, no me lo ha dicho directamente pero creo que es así.

Y me di cuenta que muy a mi pesar, me estoy aferrando a algo que no tiene sentido.

Mi frase últimamente ha sido: "No sé que hacer" y leí por ahí que aquella engañosa frase es simplmente un escudo para no hacer nada, para no tomar una decisión dolorosa.

Es verdad, me duele mucho dejarlo, porque lo quiero y me encantaría que él me correspondiese, pero no puedo por desgracia, hacer nada para cambiar las cosas.

Si él ya no quiere estar conmigo, ¡que diablos!, no lo puedo obligar, por mucho que quiera que este a mi lado, simplemente no lo conseguiré.

El "no sé que hacer", es una forma de no tomar la decisión definitiva de dejarlo, es no querer renunciar a sus migajas de cariño.

Creo que tendré que hacerlo.

Renunciar.

Dejarlo así.

Me gustaría que todo fuera diferente, claro esta.

También buscando respuestas, leí que la mejor forma de abandonar aquel sentimiento y aquel recuerdo es simplemente rememorando lo mejor que nos pasó estando juntos, dandole connotaciones positivas, sin aferrarme a lo que pudo haber sido o a los momentos de sufrimiento.

Simplemente agradecer la experiencia dada, el tiempo aunque no fuera mucho y los momentos compartidos.

Creo que todavia no puedo dejar de quererlo, es un papanatas y un canalla, pero logre quererlo a pesar de eso.

Creo que ví lo mejor de él en este corto tiempo juntos, su mejor fasceta, que obviamente me gustaría se extendiese, pero no se puede.

(Mi) papanatas, (mi) canalla, pues ya no lo será más.

No porque yo no quiera.

Él no lo quiere.

No ha dicho nada pero lo sospecho.

Fue lindo mientras duro y sabía que llegaría este momento, con mayor o menor dolor pero llegaría.

No te olvidaré...logré amarte a pesar de mis desconfianzas, de mis problemas existenciales, a pesar de lo prohibido de nuestro cuento.

Me encantaría que tu tambien me recordarás así, pero creo que tu lo olvidarás y seré una más de tu lista.

Me gusto estar contigo.

Adiós.
 
La intensidad del fin
Otra vez estuvimos a punto de terminar.

Sólo que esta vez yo lo propicie, yo quise, yo inicie el tema para provocarlo, para finiquitarlo.

Pero no pude, a medio camino, ya estaba arrepentida.

No quiero dejarlo y esa es la verdad, estoy muy envuelta de este sentimiento destructor, simplemente no me puedo deshacer de él.

Mañana en teoría, nos veríamos y tenía planeado que sería la última vez, viviría la intensidad del fin...

Una mañana de pasión, dejarlo con mi sabor en su boca, deseándome y desaparecerme olímpicamente de su vida para siempre era mi plan.

Hasta el último momento, lo planeado iba, nuestra cita se llevaría a cabo, pero lo llamo su jefe y le dieron malas noticias.

La mañana que nos dedicaríamos el uno al otro no podría ser una vez más.

No estaría sólo en su trabajo por lo que sería imposible vernos.

Frustrada y agotada de esta situación, me lance y le dije que ya estaba cansada de no tener tiempo de vernos, que era agotador.

-¿Y que quieres que haga?, yo quería pero no se pudo… -
- Si, así como vamos ya no nos veremos hasta fin de año por lo menos….bueno será… - dije dando pie a que me contestara.
- Sabes que más, si quieres terminarme hazlo ahora, yo no te obligo a nada – dijo captando de inmediato el mensaje.
- Nunca ha sido una obligación, lo sabes, simplemente quiero que me dediques algo mas de tiempo, porque siento que han cambiado las cosas – conteste yo.
- Lo sé, pero siempre sales con estas, empiezas a exigir mas de lo que puedo dar, ¿quieres que falte al trabajo? es el único y pagan mal mas encima ...además nada ha cambiado, solo tengo menos tiempo, yo quiero estar contigo los sábados aunque sea poco pero no se ha podido y el resto del tiempo tengo que dedicárselo a mis niñas, lo sabes, siempre lo has sabido, ese era el trato.
- No pretendo que dejes familia, ni trabajo nada por mi, simplemente no me hagas sentir como que no te importo… -
- Deja de pensar eso, ¿OK?, si las cosas no fueran como son con gusto serias mi pareja, pero la realidad es distinta…
- Lo sé y yo lo acepté… -
- Si pero siempre sales con esta, si no te gusta búscate a otro, así descansas de los ataos conmigo, podemos ser amigos, solo espero que no recaigamos…
- Una vez te dije que no me servias como amigo y lo confirmo, así que si este es un adiós, es para siempre, ya no sabrás más de mi – le dije con el dolor en el pecho pensando que lograría mantener la convicción de ese momento pero…
- Bien, que así sea…- respondió y en ese momento cuando vislumbre que no lo volvería a ver más recayó como agua fría el arrepentimiento, por eso no quería enfrentamientos directos, porque sabía que me arrepentiría.
- Bueno…- respondí – gracias por los momentos, gracias por los animes y por los consejos computacionales, fue bueno mientras duro, SAYONARA.

Después de un instante, el estomago se me empezó a revolver de angustia, no, no quería.

- ¿En serio quieres ser mi amigo? – volví a decir claudicando.
- No ya no, te di la oportunidad y me diste con la puerta en la cara, si empezamos de nuevo lo harás otra vez.
- Te dije que no me servias como amigo porque ¿Cómo puedes ser amiga de alguien que te gusta?, yo no puedo…
- Lo que siento es que te estas enamorando y eso no quería que sucediera, te lo dije porque sufrirás, no sabes lo terrible que es estar enamorado, te lo digo por experiencia.
- ¿Sabes?, no quiero renunciar a este sentimiento aunque genere sufrimiento, simplemente porque nunca antes lo había sentido, siempre he cerrado mi corazón a todo, todo, y siempre me he sentido como un robot, sin vida y sin sentimientos y ahora que estoy abriendo mi corazón poquito a poco, con lo que me cuesta…no quiero dejarlo ir…porque me siento mas humana…

Así poco a poco todo se fue calmando aunque me fue condenando.

- No quiero que esto se acabe…pero no pongas condiciones miserables, no condiciones la relación , siempre te he pedido tan poco…- dije finalmente.
- Es lo único que puedo ofrecerte, te quiero mucho y te deseo como no tienes idea y quisiera poder tener más tiempo para los dos pero… -
- Ya no exigiré, y te daré toda la libertad que precisas y no te molestaré con mis tonteras… -
- No son tonteras, sólo relájate. – contesto él – te prometo algo, en septiembre tendremos dos días con sus dos noches para nosotros.
- Bueno, nos veremos cuando puedas… -
- Eso, júralo –
- Sólo quiero estar contigo…y quiero que cuando estemos juntos seamos solo tu y yo y nos olvidemos del mundo y de todo - respondí totalmente rendida.
- Así lo haremos…me gusta estar contigo y que no diga siempre que te quiero no significa que no lo sienta, cuando me nace sabes que siempre lo expreso, es un deleite estar contigo, sobretodo cuando te entregas con pasión aunque yo no he logrado satisfacerte.
- Si sé... -

Y así quedo todo nuevamente como antes, igual que antes o quizás peor.

Nunca pensé que sería tan difícil, simplemente no puedo, estoy perdida.

Soy mala con los enfrentamientos directos, sobretodo en este tipo de cuestiones, por eso solo quería desaparecer de su vida sin decir nada.

Si le digo terminemos, me arrepentiré, no sirve.

Sólo debo huir.

Es lo que me queda.

Escapar, porque finalmente las cosas siguen estando iguales que antes, él sigue sin quererme y yo sigo cediendo.

Desapareceré.

Porque ya no quiero entusiasmarme más con falsas ilusiones.

Como siempre, todos los planes fallan.

Creo que finalmente es verdad lo que siempre he dicho:

“Dios no nos quiere ver juntos” – y las situaciones que nos separan van aumentando cada vez.

No es la familia.

Sólo es el tiempo nuestro peor enemigo, sólo el tiempo que se empeña en separarnos cada día un poco más, para calmar la ansiedad y para generar el olvido.

Creo que tendré que seguir el camino del tiempo y volveré nuevamente a mi vida sin matices, sin intensidad, sin amor y sin falso amor.

Desapareceré…escaparé cuan cobarde de la batalla, ya no puedo luchar, sólo debo huir y puede que me salve.

Aunque ahora lo único que quiero es estar con él y fundirme en su falso amor.

Es una locura, lo sé pero por sanidad mental lo haré.

Huir, huiré.