logotipo

img_google
Diario de vida de una escritora
A escribir, a escribir...relatar experiencias y deseos.... Viviendo en el desconcierto...
Acerca de
Una escritora es lo que quiero ser algún día, para expresar todo, tristezas y alegrías, lo imposible como lo posible, creando mundos eternos...

Free counter and web stats

Sindicación
 
Aquí voy de nuevo...¡vuelta!
Otra vez no lo hice, creo que todavía estoy encadenada.

Un sábado más juntos, sin amor pero si lleno de pasión.

Finalmente eso es lo que alimenta esta relación después de todo por mucho que quiera adornarla de romanticismo, finalmente sólo es eso, pasión, deseo y lujuria.

Pretexto para vernos esta vez: Comprar un grabador de dvd interno para mi PC.

Ya conté en el post anterior que (mi) papanatas acepto ir a instalarlo, directamente a mi casa.

Pensé que no lo haría pero lo hizo. Todavía estoy sorprendida.

Nos juntamos como a eso de las diez de la mañana. El día anterior me había dicho que le avisara con una llamada que había llegado en caso de cualquier eventualidad.

Al llegar lo hice.

Con mi súper celular, le pegue el llamado.

- Hola… -
- ¡Venga, venga! – exclamo con entusiasmo, eso ya era mala señal para mi porque entusiasmado y alegre se me hace irresistible, de cualquier manera ya sabia que este sábado nuevamente no haría nada de lo que tanto me he propuesto por semanas hacer: terminarlo.

Me di la vuelta y entre por la puerta trasera porque el recorrido hasta el subterráneo desde ahí se hace más corto y así evito el peligro de encontrarme con más personas que puedan reconocerme.

Al llegar a la puerta, golpee y nadie salio a abrir.

Pensé que lo habían llamado a algún trabajillo y me dije “bueno a esperar”.

Ese subterráneo se encuentra junto al baño público de hombres, y junto a este siempre hay un viejo señor, muy amable, que se dedica a mantener limpio y aseado el lugar y por ello cobra unas monedas por el uso.

Al verme y como ya me tiene reconocida de interminables sábados, simplemente me dijo:

- El joven salio recién…tiene que esperarlo… -
- Buuu, bueno… - y me puse a conversar con él, hasta me facilito un diario para no aburrirme mientras esperaba.

Unos segundos más tarde el viejito mira hacia la escalera y acota:

- Ahí viene… -
-Ah yaa…gracias… -

- ¿Dónde te metiste? ¿Entraste por detrás?... – como sorprendido – fui a buscarte y no estabas.
- Pero ¿no me dijiste que bajara?...ahmmm ¡pedazo de bobo! – acote bromeando y así entramos una vez más a su oficina.

Hasta ese momento, estuve esperando que me dijera que no iría.

Para variar me estaba grabando otra de las series que tanto deseaba tener: Rurouni Kenshin.

Cuando acomodo una silla, como siempre junto a él, lo mire y me percate que sin duda ya estaba mucho mejor de salud, ya no tenia esa cara de fiambre que tanto me había asustado las semanas anteriores y otra vez tenia esa expresión bromista y pervertida que tanto me gusta.

Lo bese en la mejilla , lo abrace y le dije:

- Que bueno, ya no tienes esa cara de fiambre…que bueno que estés mejor… -
- Si, ya no me morí… - acoto él mientras recibía mi abrazo.
- Ahora solo tienes que seguir cuidándote… jejeje ya estaba extrañando esta cara… -

Después de unas corta conversación, me pregunto que a que hora iríamos a comprar para ir a mi casa.

Decidimos ir de inmediato porque el tiempo no nos alcanzaría. Como ya estaba decidido el modelo que compraríamos fue un trámite veloz y nos fuimos en metro para llegar aun más rápido a mi casa.

La idea desde siempre era que estuviéramos solos pero finalmente no se pudo porque ya íbamos retrasados y mi hermano había decidido visitarnos ese día en vez del siguiente así que le advertí a mi papanatas que posiblemente estaría él en la casa.

En metro, como es ya común, parecemos solo amigos, y es porque lo somos a pesar de lo que dijo más tarde.

Finalmente llegamos a mi casa como a las doce, la puerta de calle no estaba con candado así que asumí que mi hermano había llegado pero al entrar quien estaba dentro era mi madre.

Tuve que presentarlos. Que gracioso.

Ella lo quedo mirando y lo saludo con cierta frialdad, en realidad tenia cara de sorpresa y bueno la comprendo, jamás había llegado con un tipo a la casa, ni siquiera amigos, siempre han sido mis amigas.

Para no hacer mas incomoda la situación, subimos de inmediato y (mi) papanatas puso manos a la obra y empezó a desarmar mi PC para instalarle el famoso grabador.

Vio fotos mías de mi época de escuela, comente de algunas cosas domesticas mientras el abría el equipo y en un ínter tanto tuve que dejarlo solo porque tuve que ir por mi sobrino.

Al volver ya me tenia el PC preparado y me instalaba unos programas ad hoc para poder grabar dvds.

De inmediato partimos, bajo, se lavo las manos y con un beso en la mejilla se despidió de mi madre, mientras yo le decía a ella que me iba y volvería mas tarde.

Nos fuimos, por el favor, le había prometido que comeríamos algo juntos así nos fuimos en metro nuevamente para acelerar el paso.

Mientras esperábamos el colectivo para transbordar al metro, él me comento de mi madre.

- Tu mamá tiene cara de tristeza… - no es primera vez que lo dicen y se lo comente a mi madre después.
- La vida pues…- le conteste.

En un momento estuvimos a punto de abortar la misión porque me lanzo una broma que me desagrado muchísimo y a segundo de discutir pero logre calmarme y seguimos.

Pasamos a comprar algo para comer y volvimos a su oficina.

Ambos sabíamos a lo que habíamos vuelto porque me lo había preguntado y yo con seguridad había contestado afirmativamente.

Compramos unas hamburguesas y las comimos mientras continuaba grabando dvds.

Sinceramente estaba muy ansiosa y en cuanto terminamos de comer lo mire de extraña forma según él.

- Me estas mirando con cara de hambre – me dijo. Últimamente siempre espera que yo tome la iniciativa y no niego que eso me molesta un poco, bueno creo que sé porque es, toma simplemente lo que le doy pero no lo necesita, eso es obvio.

Por eso sólo espera.

Seguimos exclusivamente por mi terquedad, lo sé y por mi calentura y la suya.

Después de un percance de palabras al ver su inactividad me acerque y me monte sobre él como siempre.

Besándolo con pasión, estuvimos jugueteando con nuestros cuerpos, rozándonos..

-¿Qué quieres que te haga? – me preguntaba – yo no quería describir, sólo quería que actuara, como fuera.
- Tu sabes…para que me preguntas…- le conteste.

Y empezó a lamer y morder mis tetas como siempre y eso es algo que disfruto mucho, me encanta como lo hace.

Le dije que se las devorara, aleonándolo.

Cuando ambos estábamos suficientemente cachondos, en la misma silla nos acomodamos y sacándome la ropa de la cintura hacia abajo me monte sobre su cuerpo, y fui penetrada una vez más.

Sentirlo, siempre me ha gustado sentirlo dentro de mi.

Y él goza porque dice que soy maestra, que sé como moverme.

- Si más adentro… ¡si! ¡Si! – decía mientras arremetía contra mi con más fuerza.

De pronto sonó el teléfono, nuestras respiraciones y el entusiasmo iba en aumento a tal punto que yo me quejaba ruidosamente, nos detuvimos sin separarnos obligatoriamente, clavados, la silla con rueditas nos sirvió perfectamente para movilizarnos hasta donde estaba el teléfono y así pudo contestar tratando de mantener un tono de voz sereno, yo me quede en silencio.

En un momento pensé que podría ser la innombrable, pero al parecer no, le daban unos recados de trabajo.

Continuamos una vez que termino de hablar.

- Sii…que rico – susurraba – eres una diosa… - y esa expresión me causo gracia.

Al parecer gozaba mucho porque tiro su cabeza hacia atrás y cerró los ojos.

Repitiéndose:

- No, no, no puedo… - estaba listo para acabar pero como siempre se aguanto.

Estábamos sin protección, por eso se detuvo.

- Hazlo, acaba - le dije – me estoy cuidando…
- No…no… - viendo como se debatía entre hacerlo o no, lo note porque me pregunto por mi ciclo ya que si se acercaba a la fecha con seguridad lo hubiese hecho.

Hubiese acabado dentro de mí.

Lo curioso es que quiero que lo haga, a pesar de los riesgos.

Después de tranquilizarse un poco, continuamos.

- Quisiera tenerte todos los días, quisiera poder hacértelo todos los días – dijo entre susurros.
- Si, a cada rato - repetí.

De pronto sonó el PC, había terminado de grabar un dvd más, nos acercamos así, como si estuviéramos pegados y mientras yo sacaba el disco y ponía otro en el grabador él ordenaba a un clic la siguiente grabación.

Y seguimos, sólo que esta vez me tomo en sus brazos y sacando unas cosas que había sobre un mesón, me poso sobre el y me penetro fuerte, velozmente, casi como si me violara y yo gozaba, me ensimismaba viéndolo con su carita de pervertido que creí que no volvería a ver más.

Sus manos acariciaban mis tetas, luego mi vientre.

La velocidad de sus embestidas lo hizo detenerse de pronto.
- OH, me maree…- dijo.
- Ya tranquilito, que no quiero matarte…- conteste bromeando.

Suavemente continuamos con el vaivén de nuestros cuerpos, él muy dentro de mi, mientras a cada instante yo buscaba su boca, una y otra vez.

Cuando decidimos calmarnos definitivamente, nos abrasamos.

- Quedémonos así…solo un rato más… - le pedí y luego de unos minutos se aparto.

De repente se escucho la voz de un guardia en la puerta de entrada.

El se puso el pantalón rápidamente y yo me oculte tras unos servidores mientras me pasaba la ropa.

Me vestí y me fui al baño.

Una vez que ya no hubo peligro, salí y sentándome a su lado nos miramos.

- Esta es la tercera…para la próxima nos pillan ensartaditos – dijo él – vamos a tener que dejar de hacerlo acá…

Y empezamos a recordar sacando la cuenta, las veces que casi hemos sido descubiertos.

Como todavía no terminábamos de grabar los dvds nos quedamos una hora más y conversamos mucho.

Sobre el trabajo, sobre como seriamos si fuéramos pareja, y de mis expectativas sobre una potencial futura pareja.

El sabe de este blog pero no lo ha leído.

Me dijo que quería leerlo, que él sabía que quizás habría cosas en su contra y que sabia como yo pensaba pero que quería leerlo.

Le dije que no.

- Hay muchas cosas que te molestarían, además te aprovecharías porque cada vez que me sincero contigo tu después lo usas en mi contra, imagínate si lo leyeras, sería peor.

Durante la semana le había comentado de mis intentos de escritora y mis novelas, también me dijo que le mostrara algo de ellas.

Me sorprende que de pronto tenga ese interés pero sé que eso no significa nada.

Soy su amiguita, nada más.

En un momento, se saco el chaleco y agrego.

- Cuando se es amante hay que ser muy cuidadoso, el chaleco tiene tu olor y eso las mujeres los captan de inmediato, así que para evitar problemas… - lo guardo en su bolso y seguimos conversando.

Le encontré toda la razón aunque suene estupido, pero para mi caso da lo mismo porque no tengo a quien darle explicaciones, soy soltera y libre..

Después, como a eso de las cuatro de la tarde, por fin nos fuimos de aquel lugar.

Ambos agotados, él porque se levanta muy temprano y todo el esfuerzo del día , lo acumulado de la semana además de nuestra incursión oficinistica, lo tenia sin fuerzas ya.

Yo estaba cansada también, tenia mucho sueño.

Mientras caminábamos una vez más al paradero de bus, me contó nuevamente un sueño muy detallado, como los que suele tener él, sobre una vida ilusa en donde él es rico – su actual obsesión el dinero – y hace felices a todos quienes lo rodean.

Lo que me llamo la atención mayormente esta vez además de la cantidad de detalles y extensión del sueño, es que en esta ocasión aparecí yo en el, y se lo hice notar con una broma.

Soñó que era rico y gracias a eso cumplía uno de mis sueños, me enviaba a Japón a vivir, con todas las comodidades y sin necesidad alguna de trabajar y nada y él personalmente velaba porque yo fuera feliz y estuviera sin percances por esos lugares.

No niego que encuentro bello el detalle de que quisiera cumplir uno de mis sueños pero con lo desconfiada que soy pensé que hasta en los sueños él simplemente me aleja de su lado, y comprendo que formo parte de su vida, pero de una vida externa, su amiga después de todo.

Pero siempre por fuera, no me contó detalles de que hacia con su familia pero supongo que les daba toda la hermosa vida que sueña para ellos junto a sus hijas y esposa pero como sabe y le pedí que no me contara nada relacionado con la innombrable creo que se lo guardo y me contó simplemente lo que le convenía.

Esperando el bus, nos dieron las cinco, en esos momentos mientras me hablaba yo lo observaba directo a la cara, últimamente lo hago mucho no sé por qué, debo poner una cara de estupida enamorada muy graciosa pero no lo puedo evitar.

Cargaba mi cabeza en su hombro pero no causaba reacción en él.

Pero no lo culpo, esta conmigo simplemente porque yo no he querido dejarlo, ya tengo eso perfectamente grabado en mi cabeza y él simplemente toma lo que yo voluntariamente le doy pero no es ni siquiera porque lo necesite con vehemencia o porque lo quiera.

Solo aprovecha lo fácil que soy.

Finalmente, tome mi bus y me fui mientras él se quedo esperando el bus que lo llevara a su casa y a su verdadera vida.
 
The final countdown?...
Había tenido que elegir.

A ella la amaba y a la otra le debía su vida.

Amor v/s responsabilidad.

Un día de nieve, muy frío y él con toda la ilusión del mundo la había invitado a la primera función en que él era protagonista.

Con pasajes de ida sin regreso para que ella, se quedará finalmente con él en esa ciudad y pudieran disfrutar y compartir ese enorme amor que se tenían.

Sin embargo mientras él se hacía un nombre como actor, una de las actrices del reparto, poco a poco se había enamorado de él.

Con una amor dulcemente obsesivo, con una pasión dulcemente obsesiva.

Se le declaro pero él ya tenia su corazón ocupado y la rechazo, ella se quedo resignada a estar sin su amor a pesar de que continuaría trabajando en aquella obra y a su lado.

Pero en un ensayo, uno de los focos del escenario cayó de repente e iba directo hacia el cuerpo de su amado actor, la fuerza de su corazón y de su amor la lanzo a salvarlo y empujarlo y el foco cayó de lleno sobre ella.

Resultado devastador, perdió una pierna y su futuro como prominente actriz se rompió para siempre.

El presionado por la familia de la chica y sus propios remordimientos, fue cada día a verla, cada día a acompañarla.

Cuando la chica que él verdaderamente amaba llego para verlo, él estaba extraño, sufría en silencio sabiendo que aquel futuro de ensueño que se había imaginado día tras día, sería más difícil para los dos.

Su amada, no sabía nada del accidente pero se entero, ese mismo día del estreno. No vio la obra y se fue a hablar con la chica herida.

Susana la envidiaba, porque tenía el amor de Terry pero Candy sabia que no podría estar con él sabiendo que sacrificaba la felicidad de otra persona.

Sobretodo porque la chica ya que vio a Candy asumió que todo estaba definido para ellos y había intentado suicidarse lanzándose de un edificio pero Candy la salvo y decidió con ello que ella renunciaría al gran amor de su vida sólo porque Susana con aquella muestra de amor al arriesgar su propia vida por él, había demostrado que lo amaba más que ella.

Cuando él llego y se entero, quiso explicarle a Candy, pero ella huyo, corriendo por las escaleras, él la retuvo entre sus brazos y soltando una lagrima le dijo.

- Quisiera poder detener el tiempo en este momento para siempre – la tenia aferrada desde la cintura mientras no la dejaba escapar.
- No hagas esto más difícil…Terry… adiós…- y logro zafarse de los brazos del muchacho que apesadumbrado la vio alejarse.

Candy tristemente se va caminando por las frías calles mientras la nieve cae impetuosamente.

Terry en el cuarto de Susana le comunica que se ha decidido por ella y que permanecerá a su lado.

Ella le dice:

- Todavía puedes alcanzarla…no hagas esto por lastima… - pero el muchacho se queda ahí mientras mira por la ventana como la nieve sigue cayendo, pensando.

- Si esto iba a terminar así hubiese sido mejor no conocernos… - piensa, mientras todavía ve el rostro sonriente de la chica que tanto ama en el reflejo de la ventana, recordando todos aquellos maravillosos momentos compartidos*.

” Si esto iba a terminar así, hubiese sido mejor no conocernos…”


Esa es la frase que me detiene en este post.

He pensado en aquello, ¿qué es mejor conocerse y sufrir? ¿O no habernos conocido?

Obviamente las circunstancias y sentimientos son distintos a la historia que describí arriba pero el efecto es el mismo.

No hay Susanas ni Candys ni Terries en esta historia, al contrario.

Simplemente una esposa, un esposo infiel y una amante que no es amada…

No niego que hay paz nuevamente.

No tiene cáncer, sólo es una ulcera que por poco lo podía haber matado.

Se tendrá que condenar a tomar medicamentos y comer de forma sana.

Pero esta bien, después de todo.

Creo que es el momento.

Este sábado nuevamente nos veremos, un nuevo pretexto, todos parecen pretextos para vernos, esta vez salio de mi.

Anteriormente le había pedido que me acompañara a comprarle un grabador de dvd a mi PC, accedió.

Le pedí que lo instalara, accedió.

Eso significara que el sábado, irá a mi casa por primera vez.

Hasta me sorprendió que aceptara, la verdad es que jamás pensé que diría si.

Pero en teoría lo hará. Porque de aquí al sábado pueden pasar muchas cosas y muchos pretextos para no ir.

Ya no me deberá nada, ni animes, ni favores a mi PC, ni nada.

Es el momento preciso.

Espero ser capaz…

Ahora con un problema menos en su cabeza, creo que volverá a ser el de antes. Aunque a mi me sigan hiriendo los celos que le tengo a la innombrable.

Aunque también es innegable que ya no tiene el entusiasmo de antes y estoy forzando una situación exageradamente.

Es verdad, es un pretexto, un simple pretexto para verlo, para que tengamos un tema en común.

El otro día, cuando hablamos y me salio con una sarta de bromas con respecto a mis posibilidades de encontrarme un tipo para mi aquí en mi trabajo, le pregunte si estaba buscándome reemplazante para deshacerse de mi.

- Cuando quiera dejarte te lo diré… - me contesto.

Suena ofensivo, suena egocéntrico y muy de papanatas como es él, pero a la vez, no es nada que yo no sepa, creo que de ser más digna ese mismo día debí mandarlo a las nubes de un solo golpe, pero simplemente calle una vez más.

Estos últimos días he estado nuevamente soñando con sus manos y su boca y su cuerpo y eso complica mi decisión de acabar con todo esto.

Sé que siempre tendré una razón para dejarlo, porque él siempre las generará. Tiene esa cualidad innata de sacarme de mis casillas cuando hablamos por MSN.

En vivo y en directo simplemente me hace reír con esas mismas bromas, por eso esta “relación” ha sido tan conflictiva y ha variado en tristezas y alegrías efímeras.

Sin embargo, aquel mail sigue esperando en mi borrador, lo recuerdo, lo releo, le agrego más razones pero todavía no lo envió.

Este sábado debe ser el fin, eso esta claro…

Espero lograrlo.

Aunque la resistencia es terrible.


*** Candy Candy (1976), un anime de los 70 que cualquier treintona recordara porque fue la primera teleserie animada que nos dejo marcando ocupado a todas quienes la vimos en nuestra infancia.

Cebolla picada finita pero de antología, es un clásico imperdible, jejejejej.
 
...y asi continua mi largo sueño, sería maravilloso que pudiera despertarme... (Epílogo)
No sé que diablos estoy esperando para dar un fin definitivo a mi cuento con (mi) papanatas.

Ya sé todo lo que tengo que saber y lo que odio saber a la vez pero hasta ahora no he logrado deshacerme de la indecisión.

Estoy como Yukino la protagonista de una serie llamada Kareshi Kanojo no Jynjyo (Las cosas de él y ella).

Yukino esta enamorada de Arima-Kun y lo único que le hace falta es declarársele porque él ya lo hizo una vez y lo rechazo pero ahora esta arrepentida y quiere reivindicarse.

El problema es que no encuentra la ocasión.

Lo intenta de mil formas, lo intenta en tres ocasiones.

Primero intenta que él se de cuenta por medio de un gesto, el apoyar amorosamente su cabeza en el pecho de él pero este último se sorprende y la cohíbe completamente.

No funciona.

En la segunda ocasión, lo intenta en la biblioteca, con el corazón en la mano y esperando estar a solas con el muchacho se acerca y cuando esta a un segundo de decírselo se caen los libros de la estantería y se pierde la magia del momento.

Yukino empieza a sufrir porque no encuentra la manera de decirle lo que siente, se siente culpable por haberlo rechazado una vez y por eso ahora es tan difícil hablarle.

Pero la ocasión, el momento propicio se da sin que ella lo esperara, en la reunión de delegados del colegio en el que ambos participan, se sientan juntos y se le ocurre simplemente tomarle suavemente la mano.

Arima Soiichiro (alias Arima-kun) se sorprende, se sonroja pero se aferra a la mano de ella y desde ese momento se convierten en novios.

Un gesto tan simple como una tomada de mano.

Esta serie de 26 episodios es romantiquísima, es preciosa, recomendable sin dudar, si pueden véanla.



Y la cito porque me siento como Yukino pero al contrario de declararse, yo no encuentro el momento de finiquitar este cuento.

De terminarlo.

El sábado pasado no pude, no tuve el corazón al verlo tan enfermo, en la semana hablamos un día y no le dije nada.

Simplemente porque quiero terminar este cuento de forma digna.

Decírselo personalmente, no ser como él que es capaz de terminar una relación por MSN.

Pero creo que de seguir así no seré capaz de hacerlo.

El sábado ya no lo hice, este sábado no lo veré y no sé hasta cuando nos encontremos si es que sucede, por MSN no he querido porque las veces que lo intente anteriormente me arrepentí indignamente.

La primera vez que quise terminar fue hace varios meses, pero fue en aquellos tiempos cuando el entusiasmo lo invadía a él y caí rendida ante su intensidad. Después simplemente me olvide de la idea.

La segunda fue una que relate en este mismo blog mostrando mi estupidez.

Lo peor de todo es que quede más herida y sometida a sus caprichos.

Y el sábado simplemente la ocasión no se dio, como le pasaba a Yukino.

No quiero tomarlo como una señal, porque eso seria contraproducente.

Estoy convencida de hacerlo y mi primer plan es hacerlo en persona para mostrar algo de la dignidad que no he tenido.

Pero tengo un plan B, en caso que nuevamente mi tentativa no funcione.

En el borrador de mi correo tengo un mail ya redactado con las mismas palabras que quería decirle ese día.

No lo he enviado.

Quiero agotar la primera posibilidad, la más digna, aunque el tipo no se lo merezca, pero es por mí.

Ese mail esta esperando, a la espera de un solo clic.

Estoy a un clic de distancia de acabar de una vez por todas con esta historia.

Mi amiga dice que esta indecisión simplemente es una excusa para dejar pasar el tiempo y finalmente no hacer nada.

Puede ser, la verdad es que me cuesta hacerlo y mucho.

También me dijo “pero si no quieres hacerlo desde el corazón, no lo hagas” – y eso me dejo peor.

Pero ese mail de despedida esta ahí y me recordará que tengo que hacerlo, simplemente estoy esperando el momento adecuado.

Si el plan A no funciona, usaré el plan B.

Sé que él se merece simplemente el plan B, pero la única manera de cerrar el circulo es dando un corte definitivo que solo el terminar en persona lo dará.

Estoy en mi propio proceso, acostumbrándome a la idea de ya no saber más de él y dejar de darle oportunidades que no se merece.

Mi amiga me preguntaba:

- ¿Qué hace falta para que dejes de darle oportunidades? –

No supe que responder.

No niego que me sigo resistiendo pero ahora la idea es cada vez más insistente en mi interior y ya no podré sacármela de la cabeza hasta que lo haga.

Sólo quiero una oportunidad más, para decirle.

Creo que como en Karekano simplemente se dará sin que yo me lo imagine y ahí es cuando debo aprovechar, como Yukino.

Por desgracia ya no será este fin de semana.

Quizás él se me adelante y me diga adiós antes. No me extrañaría.

Por desgracia en ambas opciones sufriré.

Tanto si me termina como si yo lo termino.

Solo que si lo hago yo, el circulo estará completo.

Como diría Darth Vader, jajajaja.

Una oportunidad, sólo una oportunidad es la que espero.

¿Sé dará? ¿O tengo que provocarla?.

Kami-sama responde.
 
The Game is over...y así continua mi largo sueño, sería maravilloso que pudiera despertarme... (Parte final)
Están en un cuarto oscuro, con pocos muebles, una cama simple en el centro de la habitación, dos cuerpos separados apenas por unos centímetros.

Ella se había acostumbrado a sus brazos, besos, a su forma de amarla, a todo.

Habían hecho el amor una vez ya, pero en la mente de él una duda surgía apartándolo del mundo.

- Repite después de mi… - le dice – sólo vine contigo por tu dinero…siempre lo que me ha interesado es tu dinero.

La niña sin comprender demasiado porque quería que hiciera aquello, repite ingenuamente.

- Solo vine contigo por tu dinero…siempre lo que me ha interesado es tu dinero… -

El cierra sus ojos con dolor y besándola en la frente le dice susurrando con una sonrisa de amargura.

- Eres una puta…eres una puta… -
- No lo encuentro repugnante… - dice ella y trata de seducirlo una vez más acariciándolo suavemente.

Pero él no reacciona.

Con lágrimas en sus rasgados ojos la observa y vuelve a cerrarlos.

Ella lo mira sorprendida.

- Mi cuerpo ya no desea a quien no lo ama… - responde a ese rostro de pregunta.

Creo que eso sucede en esta historia, mi historia.

Tuvimos una conversación muy sincera el papanatas y yo y claro, respondió mis dudas y mis certezas.

Es verdad, soy su amiga con ventaja porque se lo permití desde aquella vez que me termino por primera vez.

No existe posibilidad de que sienta algo mas profundo por mi porque sigue enamorado y esta el cuento de sus hijas.

- No creo que me enamore de ti la verdad, aunque me encantaría que pasara… - me dijo.

Creo que esta situación no la aceptaré, por aquella frase de aquel lindo chinito de la novela de Margarite Duras, “El amante”.

“Mi cuerpo ya no desea a quien no lo ama”.

Y lo digo y lo acepto con serenidad porque creo que mis sentimientos definitivamente se desinflaron pensando en eso.

Todo fue muriendo lentamente.

Además no soporto que me trate como su amiga, me duele.

Cuando despertaba por las noches con angustia me preguntaba cuando terminaría, cuando acabaría esta angustia, el sábado pensé sería la última vez que despertaría con esa pregunta en mi cabeza.

Pensé, ya no habrá más lágrimas, ya no habrá mas despertares así.

Lo sé, está todo dicho y él cree que lo acepte.

No será mi amigo, ni amante, y deseaba con todo el corazón que ese final llegará ayer, sábado.

Ahora con mayor razón, ya tengo las razones, para simplemente alejarme.

Sin embargo, ayer al vernos no pude hacerlo, no pude decirle adiós, simplemente las palabras no me salieron.

Lo miraba fijamente mientras intentaba sacar aquellas frases memorizadas la noche anterior.

- Ya no te molestaré más…no quiero convertirme en un problema más para ti y simplemente no soporto que me trates como amiga…además pides demasiado a cambio de nada… - eso iba a decirle

Ya que en nuestra honesta conversación del viernes, una vez más le pregunte:

-¿Qué quieres de mi? Sinceramente… -
- Con tu apoyo y con esa alegría y tu sabiduría en el anime estoy satisfecho…es rico –
- Quieres una amiga… -
- Amiga con ventaja… ¿no habíamos quedado en eso? – una vez más utilizo mis frases en mi contra.

Y eso me había convencido de dejarlo además de una conversación con mi mejor amiga.

Pero ayer, cuando llegue a verlo para despedirme rápidamente ya que iba solo por mis pelis y a decirle adiós porque iba a estar su hermano pequeño con él, me encontré con la sorpresa.

No pudo ir con el hermano.

Estaba un chico, un vecino que siempre le baja anime desde la Internet.

Mi papanatas estaba pálido, más delgado y desanimado.

Estaba reparándole el equipo al muchacho y cuando llegue estaban probándolo.

Entre con desconfianza y frialdad porque pensaba que era su hermano pero después de sentarme, mi canalla me dijo:

- Y él no es mi hermano…es un vecino, no pude venir con él, la situación no estaba como para eso – agrego mirándome fijamente como si me dijera algo con la mirada o por lo menos esa fue mi impresión.

Me quede callada pensando que para mi desgracia no podría llevar a cabo mi “terminada final”.

El muchacho vino con una tremenda maleta en el que llevaba el CPU, una vez que lo repararon, volvieron a meter todo en su lugar y me dijo.

-¿Me esperas o te vas a ir? – tenia que ir a dejarlo hasta su casa. El muchacho no tiene más de catorce años por lo que pude ver y lo iba a acompañar para que llegara a salvo con el equipo.
- ¿Cuánto te demoraras? – pregunte yo pensando que no quería dejar pasar un día más sin decirle a lo que había venido.
- Unos cincuenta minutos… - dijo.
- Ya, te espero… - conteste – me quedo viendo el resto de capítulos… - mientras reparaban el PC mi papanatas había puesto una serie de anime de seis episodios para que me entretuviera - ¿No va a llegar nadie? ¿Tu jefe? – agregue
- No, los que tenían que llegar ya llegaron… -
- ¿Pero si llega que digo…? –
- Le dices que fui a comprar unos remedios… - y fue hasta el teléfono y en la guardia aviso que en la oficina iba a quedar alguien por si acaso.

Y se fue con el muchacho.

Mientras veía cada capitulo de la serie seguí pensando en lo que le diría al regresar, en como lo diría y las palabras que utilizaría rogando que no me quebrara en frente de él, porque simplemente no quería que me viera llorar.

Lo que encontré melodramático es que la canción de fin de la serie que veía, cuadraba exactamente con lo que estaba sintiendo en ese momento, no recuerdo exactamente la letra, pero hablaba de aquello de ser una amiga.

Lo sentí como una señal.

Aunque seamos amigos
Estaré bien,
Pero no olvidaré
Que todavía te amo


No niego que en ese ínter tanto y mientras leía la letra de esa canción en japonés derrame unas lágrimas.

Estando sola ahí, me enfrente una vez más a la duda si debía terminar o no, nuevamente me convencí que debía ser así recordando la conversación del día anterior y las palabras de mi amiga.

A ratos me asustaba porque estaba sola en esa oficina, en ese subterráneo y sentía ruidos y temía que de pronto abrieran la puerta y fuera uno de sus colegas o el jefe.

Para asustarme más todavía llamaron en cuatro ocasiones insistiendo molestosamente.

No podía ni quería contestar.

Pensé que podía ser la innombrable por la insistencia. Después descubrí que era el jefe que supuestamente llegaría como a la una y media.

Finalmente no llego.

De pronto se abrió la puerta bruscamente y salte en el asiento, pero era él.

Venia más pálido y débil, ya su estomago no resiste nada así que ha comido muy poco por eso esta más delgado.

Se sentó a mi lado, y yo seguí viendo el capitulo del anime, esperando alguna señal que me dijera que era el momento.

Lo mire en un par de ocasiones y repare en su palidez.

- Estás tan pálido…pareces fiambre - le dije bromeando – mientras le acariciaba el rostro.
- Caminar rápido me hace muy mal – respondió – me duele la pancita… y estoy hinchado.
- Pobrecito… - y lo abrace, él se quedo unos instante así entre mis brazos y luego se estiro en el asiento.
- Parezco viejo, hasta el chico me molestaba porque tengo que caminar lento… - agrego.

Terminamos de ver el último capítulo y puso otra película mientras apagaba la luz de la oficina.

- ¿De qué es? –
- No te gustará…es americano…es de la liga de la justicia, una del Capitán América…-

Me sonreí y al verlo tan bajado me puse a bromear.

- ¿Pero quien diablos es el Capitán América?, jajajajaja – mientras ponía cara de incredulidad – ahh ya cambiaré todo el anime por el Capitán América…es totalmente mata pasiones el traje, jajajaja pero como wow, oh … - y logre arrancarle varias sonrisas mientras me explicaba algunos detalles del mentado superhéroe.

Yo en realidad no lo conocía mucho pero todas esas bromas las hice para animarlo y para que me viera alegre antes de decirle lo que pretendía.

Entonces vi que se puso más pálido mientras se tocaba el estomago y lo sentí quejarse.

- El médico me dijo que si no me cuido bien este mes me puedo ir al patio de los callados… si se revienta esta ulcera…me voy cortado… -
- ¿Ulcera? ¿Y no me habías dicho que podía ser cáncer? … ¿ves? eres un canalla, papanatas desgraciado…- le dije – por qué no me dijiste y yo que estoy tan preocupada porque podía ser cáncer…el cáncer te mata en unos meses…la ulcera es tratable… eres un canalla - insistí – de ahora en adelante no te creeré nada…
- Todavía no sé pero es lo que pienso…no me hecho los exámenes todavía… -

Y me percate que al decir eso ya internamente había decidido entupidamente que hoy ya no lo terminaría.

- ¿Ah si?... ¿no me creerá nada?... bueno… - respondió como sorprendido de mis palabras.

Y me puse a ver la famosa película pero seguí bromeando con el Capitán América.

Al sentirlo quejarse no pude más y me acerque, le acaricie el estomago y lo abrace, poniendo mi cabeza en su pecho.

- Si sigues así te morirás…¿no has ido al médico otra vez?…¿te tomaste tus pastillas?…
- Si, ya las tome pero son solo para retener lo que como… - y me abrazo como en los viejos tiempos, me quede por unos minutos así, entre sus brazos pensando que otra vez no podría acabar con este dolor.
- Tienes que cuidarte bien… - dije
- Bueno si me muero vendré en espíritu…a violarte… - dijo bromeando.
- Te prefiero vivo que muerto – conteste seria – además ya tengo a quienes pedirle favores… -
- Si pero los favores que te haré yo no los harán ellos – y se sonrió – dime que no te gustaría… - agrego sonriendo.
- Eso si… - y me sonreí.

Me atreví sólo a abrazarlo, no sabía si besarlo o no, seguía escuchando como se quejaba.

Pero él lo hizo, él me beso.

Débilmente, me aparte al sentirlo quejarse más.

- ¡No te quejes así!...me da cosa…pobrecito… -

Y lo abrace muchas veces más, tratando de no pensar más pero la verdad es que es inevitable, de repente me vino un arranque de tristeza y él lo percato, al mirarme solo agrego.

- ¿Qué pasó? –
- Nada… -
- Tienes cara de penita… -

Nos besamos otra vez, y esta vez disfrute aquel beso como si fuera el ultimo, disfrute sus labios y su lengua juntarse con la mía, sin apartarme, lo saboree.

- OH ya me entusiasme… - dijo de pronto.
- ¿Qué? – para variar no le entendí.
- Te hecho un polvo y me muero…estoy pa’ la caga…y ya se me paro… -
-¿Si?... – me sonreí – que pena… - burlándome ante la imposibilidad de hacerlo.
- Si…podría metértelo pero no moverme… - y volvió a sonreírse.
- Ah verdad…jajajaja – le respondí yo.

Le hice muchos cariños en su cara, a ratos me quedaba observándolo ensimismada, como si quisiera guardarme su rostro en la memoria, supongo que se sentía intimidado por eso pero a la vez halagado pensando “La tengo loca”

Esta vez no hubieron llamados apresurándonos y eso me agrado, cuando nos fuimos, caminamos lentamente porque él apenas podía hacerlo por el dolor que volvía más fuerte, le insistí que no apurara el paso para que no sufriera más y me hizo caso esta vez.

Al bromear con aquello, lo tome del brazo y le dije.

- Ya, como abuelito te llevaré del brazo… - y se sonrió amargamente.

Esa imagen tan vulnerable y débil me sorprendió.

Siempre lo había mirado tan seguro, tan orgulloso y verlo así, de alguna manera apagado y enfermo me entristeció.

Desee volverlo a ver como antes con toda mi alma.

Hablamos un poco, con tema de amigo, asunto que sigue hiriéndome pero por lo menos antes de irse me dijo.

- Besito… – y nos besamos en la boca.

Tengo miedo de no verlo más, aunque sé que no debo.

Tengo miedo de que muera, pero sé que no me corresponde a mí acompañarlo porque obviamente valorara más la compañía de la persona que si ama.

Quería decirle adiós pero no pude, no sé si no quise o fue por no querer agregarle más achaques de los que tiene, aunque en realidad sé que no le importaría, pero en ese momento lo vi tan vulnerable que simplemente no pude.

Hoy, vi la grabación del matrimonio de mi gran amor de infancia, vi la felicidad del amor reflejado en sus ojos por unirse a la persona que ama y lo asimile al rostro que posiblemente tenia mi papanatas cuando se caso con la innombrable, tiene que haber tenido ese mismo rostro de alegría e intensidad y me convencí que esa mirada, una mirada así jamás estará dedicada a mi por parte de él.

De pronto sentí que con estos sentimientos y al estar con él de esta manera miserable, estaba manchando el amor, que sé que él todavía siente.

Por eso sé que no tengo que verlo más.

No le dije adiós con las palabras pero lo haré con hechos.

No más MSN ni iré a verlo más.

Por salud mental, por mantener las ilusiones y por mi.

No habrá dramas ni finales de teleserie.

Ya sé todo lo que quería saber, lo que soporto saber.

Después de todo también me dijeron “te quiero como amiga”.

Que gracioso.

Me encantaría que todo fuera diferente, claro esta, pero no soporto la idea de no importarle en lo más mínimo, sé que aunque estuviera agonizando o en sus últimos minutos, ningún segundo me lo dedicará a mi, así de simple.

Y la sensación es horrible y no la quiero más

Todo volverá a ser como antes.

Tan sólo como antes.
 
...Nos llevaremos mejor si haces un esfuerzo por no parecer la ultima novela rosa...
Oscar corre desesperada, porque había sido descubierta, ella se había permitido ser una mujer por una única vez, solo para impresionarlo a él pero no esperaba que él lo descubriese tan rápido.

- Hay rasgos que siempre saldrán aunque trates de ocultarlos… - le había dicho.

Ella corrió hasta el patio, él fue tras ella.

Desesperada se había aferrado al muro de las caballerizas mientras cálidas lágrimas salían sin parar de sus ojos.

El, Axel von Fersen, a unos pasos de ella la observaba mientras ella le daba la espalda.

- Ha llegado aquel momento que no imaginaba, debemos separarnos… - dice Oscar entre sollozos – despidámonos.
- Oscar, sólo quiero decir que siempre he intentado ser un buen amigo y ante todo un apoyo… -
- Lo sé, Fersen…en este mundo existen dos tipos de amor, uno lleno de felicidad y otro lleno de angustia, el mió esta condenando a la desesperación… - dice Oscar, llorando.
- Te equivocas Oscar, sólo existe un tipo de amor, el lleno de angustia…- agrega Fersen rompiéndosele la voz ,mientras recuerda su propio drama, su profundo amor hacia la Reina de Francia, María Antonieta.
- Adiós Oscar… - dice él y se da la media vuelta mientras se aleja.
- Adiós y espero que logres encontrar la felicidad, Fersen…-

Esta escena es de un anime conocido como Lady Oscar, en japonés se llama Versalles no Bara (La rosa de Versalles – 1979- ), es la historia de una chica aristócrata que desde pequeña y por un capricho de su padre es obligada a convertirse en un hombre, así que toda su vida la lleva como un varón hasta que se enamora de alguien que no podía corresponderle, pero encuentra el amor en quien menos pensaba…

Este anime es espectacular, viejito pero bueno

Me agrada porque también tiene frases para el bronce como la que he descrito.

“En este mundo existen dos tipos de amor, uno lleno de felicidad y otro lleno de angustia, el mió esta condenado a la desesperación”.

Preciosa frase que pensaba me identificaba, pero en realidad no es así…

O creo que finalmente volví a cerrar mi corazón.

Lo había abierto para entregar un pedacito al papanatas, pero se volvió a cerrar, y creo que todo volvió a su justo equilibrio.

Todo ha vuelto a ser como antes.

Como al principio, sólo que sé, con conocimiento de causa lo que sucede.

Ayer nos volvimos a ver.
En esta ocasión, él lo pidió, aunque lo solicito de forma graciosa, con un pretexto…que le lleve unas pelis.

- Así aprovechamos de vernos de nuevo… - agrego.
- Bueno… - conteste con aquella frialdad del principio, esa que había perdido.

La verdad es que toda la semana he estado actuando así, sin demostrar demasiado, sólo preocupación por su supuesta enfermedad, haciendo preguntas alusivas a eso, en la manera de lo posible, no fui yo la que empezaba las conversaciones por MSN…

Como le decía a una amiga, quizás estoy esperando que me demuestre que continuar con esta estupidez tiene algún sentido.

Y súbitamente empezó a comportarse como lo hacia antes.

Definitivamente aquello de que sigues a quien te rehuye, tiene mucha verdad, quizás ha visto que he vuelto a ser la persona fría de antes, la irónica y mordaz que en muchas ocasiones lo rechazaba y lo hería.

Supongo que eso lo ha reencantado o no quiere perder a su juguete.

Llegue como a las diez de la mañana a su oficina, estaban haciendo aseo general así que había un arsenal de señoras, limpiando por aquí y por allá, él tenia dos equipos prendidos mientras hacia copias en uno y otro (de anime) algunas para regalarme a mi, otras para algunos encargos de sus amigos, también me entrego otras impresiones que le había pedido de carátulas y andaba de un lado para otro por eso, así que mientras limpiaban conversaba conmigo y me entregaba las cosas.

Así parecemos dos simples amigos, después salimos a arrendar unas pelis que son las que no faltan para completar la colección de Rurouni Kenshin y como habíamos conversado en la semana, pasamos a jugarnos un loto.

El cree que puedo traspasarle algo de suerte, me pidió que lo acompañara a jugar.

- Bueno, aunque no tengo mucha suerte pero es cuestión de fe – le había dicho – si quieres jugamos uno a medias la mitad de los números tu y los otros yo.

Creo que cree que ando de suerte porque este año económicamente me han resultado las cosas, encontré trabajo estable, me contrataron y me subieron el sueldo.

El muy al contrario esta lleno de deudas que empeoran día con día y espera que con mi fe pueda salvarlo.

Tengo sentimientos encontrados con aquello, si bien me agrada que compartamos esas clases de estupideces, de llegar a ganar algo juntos, tendría que repartirlo con el y eso significaría salvar a su familia…sería mi buena obra del año, pero supongo que me molesta la idea de ayudarla a ella, a su esposa, la innombrable.

En la semana se lo comente.

- Claro te ganas un premio y no vuelvo a saber de ti…- le dije molestándolo.
- Noooo… - contesto – nos vamos un fin de semana juntos y solitos a la playa - agrego.

Incredulidad y más tengo ahora que le creo menos que antes y eso ha enfriado terriblemente mis sentimientos.

Después de varios problemas con la arrendada de las pelis por un error de él y que me costo dos mil pesos a mi, regresamos a la oficina.

Por fuera, ahora, seguimos siendo amigos, ya como he dicho no hay tomaditas de mano ni ternura demostrable en la calle, ahora se reserva para la intimidad de aquel subterráneo donde trabaja.

Es increíble la analogía que se puede hacer de aquello, relación infiel oculta en un subterráneo… ¿que más prohibido puede haber?

Entre conversación y conversación, finalmente terminamos besándonos, aunque ya no tiene la emoción de antes.

Puse una coraza a mi corazón, como el complejo de puerco espin, me recubrí de púas para no ser herida más y lo hago con él porque me dedique a decirle pesadeces a pesar de los momentos de ternura y besos.

Me da la impresión que quiere esmerarse en demostrarme que algo le importo porque me decía que la impresora la traía por mi, que los programas le interesa que me los lleve porque son para mi, que la peli “Relaciones Peligrosas” la va a grabar porque es mi película favorita y “tiene significado” y esas cosas.

En un momento, bromeando y molestándolo agregue.

- ¿Puedo registrarte los cajones? A ver que hay por aquí… - mientras los abría uno a uno – donde están las cartas de amor, los condones para la otra … buah, no hay nada...-
- Te encantaría encontrar algo por ahí… - me dijo sonriendo – aunque si lo hubiera andarías con el medio caracho… - dijo molestándome.
- Nooo… - conteste yo con ironía – mejor, de encontrarlo tendría un pretexto para dejarte… -

Se quedo callado.

Si, definitivamente es la clase de bromas y la forma de comportarme del principio, así era antes.

Creo que así y sólo así esta historia continuaría.

Después como es innegable que tenia ganas de sexo, fui yo quien tomo la iniciativa y mientras él estaba sentado me senté sobre sus piernas, frente a frente y empecé a besarlo, como siempre se entusiasma de inmediato.

- Ahhh, eres una cochinona… - agrego sonriendo con su cara de pervertido

Me desabrocho la blusa y se puso a juguetear, lamer, y chupar mis tetas.

Le encantaron mis sostenes, y es gracioso porque me los ha visto en varias ocasiones pero siempre lo dice como si los viera por primera vez.

Nos fuimos al cuarto de servidores y allí intentamos varias poses, él se excita y siempre queda a medio camino porque se aguanta.

El temor de consecuencias molestas siempre es la razón y esa precaución se la metí en la cabeza yo.

Esta vez no había traído condones así que ambos quedamos a medias.

- Tengo que cuidarte… - me dice – no quiero arruinarte la vida con esas banalidades – me dijo durante la semana, de alguna manera por nuestras conversaciones, se ha convencido de ello porque siempre le insisto que no quiero tener hijos porque tengo muchos sueños que cumplir y claro esta, menos de un hombre casado que ni siquiera me ama.

Eso es obvio.

Aunque también es obvio que esa precaución le incumbe a él, porque no estaría en condiciones de mantener otro hijo además de los consabidos problemas que eso causaría con su “reconciliación”.

También lo intentamos por el culo, pero esta vez no lo logramos, yo no estaba tan excitada y por ende no estaba tan lubricada y creo que además de cerrar mi corazón, cerré otras cosas…

Se nos paso la hora entre grabaciones, besos, cariños en la cabeza, bromas y abrazos del oso.

Cuando se estaba haciendo la hora de irnos...

Sonó el teléfono y al igual que la semana anterior, era ella, la innombrable.

Parece que le insistía que se fuera pronto, él contesto esta vez y para mi extrañeza solo con monosílabos y tratando de parecer frió, que todavía le quedaba por hacer.

Esta vez no me molesto, así que no me dio la pataleta de la semana anterior.

Una hora más tarde, volvió a llamar, insistiéndole con mayor vehemencia por lo que pude apreciar y como ya se hacia la hora, esta vez hizo caso.

- Ya relájate… - le dije yo – si no te retendré más… - con ironía, siempre con ironía.

El se lo guarda o se queda en silencio, tengo la impresión que lo hace porque sabe que lo que me va a decir me va a molestar.

Quedo traumado después del sábado pasado, al parecer.

Caminamos rápido, se lo hice notar, le dije que por poco me lleva arrastrando, según él siempre es así.

Esta vez espero que yo me fuera primero, nos despedimos con un beso en la mejilla muy cercana a la boca, mientras que ponía su mano en mi cabeza como reteniéndola y me largue de ahí.

Es comprensible, no quiere perder pan ni pedazo.

Y la verdad es que ha empezado a dejar de molestarme.

Como ya no hay magia creo que la relación a alcanzado su punto perfecto.

Atracción física, evitando sentimentalismo.

La verdad es que creo que se me secaron las lágrimas y ya ni siquiera sufro.

Como diría la Marquesa de Merteul:

“Nos llevaremos mejor si haces un esfuerzo por no parecer la ultima novela rosa”

Al parecer es verdad.

Bueno, después de todo ya llevamos casi ocho meses (increíble pero cierto) y creo que de verdad hemos alcanzado el verdadero nivel de “amigos con ventaja”.

Eso creo por lo menos, aunque a veces pienso que en realidad no tenemos nada.

Ya no somos amantes, porque para serlo hay que sentir algo intenso, yo lo sentía, creo que él también, pero ahora no sé en que se ha transformado esto.

Y lo mejor de todo es que ya no duele.

Creo que he creado una resistente burbuja para mi corazón y para protegerme de él.

Ya no hay intensidad.

Si seguimos así, no me extrañaría nada que un día de estos sea yo quien lo termine para siempre.

No por celos, no por desamor.

Simplemente por aburrimiento.
Etiquetas:      
 
Una vida...una historia...
Hay veces que la realidad le gana a la fantasía.

Esta historia es que como de teleserie en verdad, como un dramón de esos cebolla cortado finito pero con rasgos dramáticos.

Ya he contado que mi padre era un coyote.

Toda su vida lo fue, incluso antes de casarse y después que se caso, era amigo de sus amigos, le gustaba la jarana, el carrete, las mujeres.

Era un vividor empedernido.

No sé en que momento decidió casarse, pero lo hizo, con mi madre.

Ella en aquellos tiempos ya tenia su propia historia anterior, conoció a un tipo, nunca nos ha contado mas detalles, pero de esa relación nació un hijo, mi hermano.

Mi papa, lo adopto como hijo, ya que tiene nuestro apellido.

Y fue estricto con él, lo crió, lo corrigió y lo quiso mucho a pesar de que no era hijo propio.

Supongo que mi padre no era un mal hombre, pero se dejaba llevar, hubo muchas ocasiones que dejaba a mi madre sola, a veces ella incluso embarazada, se quedaba sola mientras él se iba a algún carrete con alguno de sus amigos.

Supongo que ella lo quería mucho, por eso fue capaz de aguantarle todo eso, quizás también lo hizo por nosotros, jamás se lo he preguntado.

A pesar de todo, de mi padre no tengo malos recuerdos, al contrario, en un post anterior conté que siempre me lleve mal con él, pero para ser sincera, jamás nos dio un mal ejemplo visible, jamás golpeo a mi madre, jamás nos golpeo a nosotros y a pesar que era avaro, teníamos lo que necesitábamos para sobrevivir.

Vivíamos de allegados en un terreno de un barrio residencial, unas pequeñas piezas que a pesar de lo humilde tenían ese calor de hogar que uno necesita para crecer con una infancia relativamente feliz.

Junto a aquellas piezas, teníamos un taller de plastificados, mi papa era comerciante y de los buenos, ya que era capaz de olfatear los negocios buenos, tenia una cartera de clientes, sus productos eran detallados y de buena calidad y trabajaba responsablemente.

El único detalle quizás fue, que era un mujeriego.

No sé cuantas mujeres pasaron por su vida, yo solo le conocí una, la ultima.

Después de años de esfuerzo mi familia logro por fin la casa propia, pensamos que un futuro esplendoroso se venia con eso, una casa bonita, amplia, con posibilidades comerciales que mi padre de inmediato capto (porque puso de inmediato un negocio de artículos de escritorio. Uno de los primeros en ese nuevo barrio.

En esos años mi padre era admirable, era inteligente, tenía conversación agradable, y era muy participativo.

Supongo que esas características eran las que le daban ese éxito con las mujeres.

Cuando nos cambiamos de casa, el negocio, el taller quedo en el mismo lugar donde antes vivíamos, y mi padre iba por esos lugares todos los días con mi hermano mayor, el que el reconoció, a trabajar.

En esos años también se hizo cargo de un restaurante de una tía de él.

Fue en ese lugar donde conoció a su amante, su ultima conquista.

Así que su tiempo se iba entre viajes a su negocio, ese restaurante y el hogar, donde llegaba por las noches y también administraba el negocio de la familia.

Tuvimos estabilidad durante ese tiempo fue indudable, teníamos lo necesario.

Con el tiempo él empezó a comportarse extraño.

Hacia escándalos, parecía enloquecer, fue en los mismos días cuando mi madre descubrió su supuesto affaire, y lo descubrió de una forma indudable, no por rumores si no que lo vio personalmente con los consabidos escándalos de celos, ya que mi madre siempre ha sido bastante exaltada.

Durante esos años las peleas se iban sucediendo cada vez con más frecuencia así como también aumentaban esos extraños escándalos de mi padre, que incluso a veces parecían homicidas por lo que en varias ocasiones tuvimos que salir escapando de la casa porque se ponía a romper vidrios amenazando con que se iba a suicidar.

Después de todo eso, mi madre simplemente corto por lo sano, lo echo de la casa para siempre.

El ya había descuidado todos sus negocios.

Se fue a vivir con su amante, que fue lo que le quedo.

También fue cuando descubrimos que por desgracia o fortuna, mi hermano se había enamorado de la hija de la amante de mi padre, una chica trabajadora y entusiasta que termino embarazada.

La situación se hizo insostenible, mi madre aferrandose en su propio orgullo, hizo lo que mejor pudo hacer, obligar a mi hermano a casarse con la chica porque después de todo, ella no tenia la culpa de nada, mi madre culpo de todo a mi padre.

Así que de esa manera quedamos emparentados con la familia de la amante.

Gracioso, después de todo.

Por fortuna, la chica salio una excelente esposa, así que mi hermano ha surgido a su lado y poseen una bella familia.

Sin embargo siempre quedo y quedará esa herida del origen de aquel matrimonio.

Mi padre empezó a enfermar mas seguido y con su amante instalaron un restaurante que ambos administraban, pero él comenzó a tomar desmedidamente y a volverse irresponsable, supongo que todo se fue juntando dentro de su alma y su cabeza para el desenlace que tuvo.

En casa mientras tanto, como mi padre se fue, mi madre empezó a trabajar para mantenernos y a exigirle a mi padre dinero para nosotros.

Fue muy trabajoso ese proceso porque él solo le daba dinero cuando iba, y eso no pasaba muy seguido.

Cuando yo me puse a estudiar, la situación se volvió mas complicada, el dinero escaseaba y mi madre frente a eso, simplemente decidió que nosotros debíamos ir a exigirle ayuda a mi padre.

Obligada, empecé a ir con regularidad a ese restaurante, oscuro, y triste.

La conocí a ella, a su amante, a la familia que ella mantenía, con el tiempo su historia, con el tiempo su drama familiar, con el tiempo como fue su historia con mi padre y las mentiras que le decía pero aún así ella continuaba con él, porque lo amaba.

Esa es la única explicación que me queda para que ella decidiera quedarse con los rastrojos de lo que fue mi padre, porque para aquel entonces mi padre estaba lejos de ser admirable, al contrario.

Cambio completamente.

Entre conversación y conversación, aprendí a comprenderla e inclusive a sentir pena por la situación que gallardamente sostenía.

Cuando mi padre dejo de trabajar y solo se dedico a gastar más que aportar, ella corrió con los gastos de nuestra familia y en muchas ocasiones, ella de su propia mano me paso dinero para los gastos de la universidad.

En cierta forma, ella pago algo de mis estudios.

Por eso digo que la vida es graciosa y lo que pasa en ella melodramático.

Mi padre cada vez mas enfermo, tenia diabetes y además era alcohólico, por lo que su salud decayó notablemente.

Estaba flaco, sin animo, sufría mucho por sus malestares y además comenzó a sentirse solo porque no nos tenia a nosotros supongo, y renegaba de la realidad que vivía.
La última vez que vimos a mi padre con vida, fue un día que fuimos a ver a una santa para pedirle algunos favores para él y para nosotras.

Con mi madre y con nosotros ya tenía una relación más o menos cordial, aunque mi madre jamás le perdono su último desliz, pero por lo menos lo dejo llegar a vernos, a compartir comidas familiares y a acogerlo nuevamente aunque eso no fue suficiente.

El primer día que tenía que venir a trabajar, me despertaron como a eso de las seis de la mañana.

Me desperté algo molesta por eso pero mi madre de inmediato dijo:

- Llamaron para avisar que tu papa se colgó… -
- ¡Qué!- dije yo sin poder creerlo, siempre había amenazado con hacerlo, pero nunca jamás pensamos que lo haría.

Fue impactante, en un primer momento, no me salían las lágrimas, cuando baje y al ver el rostro de incredulidad dolorosa de mi hermana, su regalona, explote.

Fue una situación muy extrema e inimaginable.

Lo demás, todo el tramite y esas cosas lo hicieron mis hermanos, ella, la amante, y el resto fue todo muy rápido.

En el cementerio la ví a ella, era la mas afectada, como después de tanto tiempo de conversar, me tomo cariño en cuanto me vio se aferro a mi y me abrazo fuertemente haciéndome la siguiente pregunta.

- ¿Por qué me hizo esto? – nuevamente me dio mucha tristeza.

A ella la comprendí, porque sacrifico mucho por mi padre y él nunca lo retribuyo como correspondía, comprendí a mi padre que solo cavo su propia tumba y no lo culpo de su decisión porque la muerte siempre es una opción y en mi modo de pensar muy digna.

Después de eso a ella no la he vuelto a ver, y siento extrañamente como que esos días no pasaron, hay veces que no creo que mi padre este muerto, como estuvo tantos años lejos de nosotros me acostumbre a verlo muy poco.

Es como si aun estuviera vivo, solo que no viene a visitarnos.

Después de meses me atreví a ir al cementerio a verlo para el día del padre.

Todavía no puedo creer que no este en este mundo, a veces me da pena, otras no.

Es como un recuerdo lejano, triste.

Lo único que puedo decir es que él no fue el peor de los hombres, pero tampoco fue el mejor…

Aunque le agradezco los recuerdos que compartimos, de él herede el gusto por las canciones de Camilo Sesto, Neil Diamond y la obsesión por los artículos electrónicos, herede su tacañería, su coyoteria quizás.

No sé si me falto decirle que lo apreciaba aunque fuera inconfesable.

Hubo un tiempo, mucho antes, que quise acercarme a él, trate de ser mas cariñosa, creo que logre transmitirle algo, obviamente eso no bastaba para salvarlo.

Hubo un tiempo en que lo admire profundamente.

Y sólo por aquellos tiempos y a pesar de todo, le dedico este post, así como algún día escribiré algo para mi madre.

Dicen que me parezco mucho a él.

¿Será verdad?