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Diario de vida de una escritora
A escribir, a escribir...relatar experiencias y deseos.... Viviendo en el desconcierto...
Acerca de
Una escritora es lo que quiero ser algún día, para expresar todo, tristezas y alegrías, lo imposible como lo posible, creando mundos eternos...

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Sindicación
 
Fantasy Love
Hoy iba hacia mi trabajo.

En mi largo recorrido de una hora, de interminable y aburrido viaje en bus, de pronto me vi mirando a un lindo chico.

Tenia el rostro pálido, cabello largo y arreglado desordenadamente, labios bien formados, frente amplia y alto, usaba lentes de sol, lo que le hacia ver bastante bien.

Exquisito.

No deje de mirarlo por un largo rato, además como yo también iba de lentes, podía mirarlo sin que el chico sospechara que lo observaba.

Me dio la impresión de cualquier manera que igual se dio cuenta, porque a cada instante miraba hacia donde yo estaba con curiosidad.

Iba concentrada en mis pensamientos viéndolo con atención, cuando me percate el por qué me resultaba tan atractivo.

A parte de tener una linda carita de niñito, se parecía a alguien.

Si, se parecía a mi nunca bien ponderado “Noodle”.

Y Noodle también se parecía a alguien más, a mi nunca olvidado y siempre bien amado Rodriguito.

El perfil que me persigue, mi estereotipo.

Y se me vinieron a la cabeza los mil recuerdos de aquel amor platónico que me tuvo babosa por cerca de un año.

Una vez, en este mismo blog relate algo de este chico, pero ahora contaré lo que sucedió.

La primera vez que lo vi, yo me encontraba en uno de los puentes (pasillo que cruzaba el hall principal y daba una estupenda vista a todo el lugar) de la facultad de mi universidad, eran aquellos días de septiembre, previos a las festividades diciocheras, y la universidad había organizado un pequeño show de huasos y baile.

Estaba observando entretenida a los huasos con sus ricos pantalocitos apretaditos que les hacen ver su bien formado culito, junto a mi ex amiga Pamela cuando miro hacia uno de los costados.

Y ahí estaba, mirando con despreocupación el show, con su carita de niño y su lindo pelo largo que le daba un toque más de inocencia y belleza.

Parecía un personaje de anime (Como en la foto pero real).


Le hice el comentario a mi amiga, que de inmediato lo miro y se sonrió con malicia, diciendo que se parecía mucho a “Noodle”, uno de los integrantes de la conocida banda virtual Gorilaz, pero no por la cara de mono, si no porque tenía rostro de japonés, parecía un lindo japonesito con su cabellera larga y sus ojitos rasgados.


Por eso desde aquel instante el chico paso a denominarse así, a falta del nombre real.

Tiene que haber sido un alumno nuevo, y como en todo amor platónico, empecé a buscarlo cada vez que llegaba a la universidad.

Siempre daba la pequeña mirada para ver si podía encontrármelo en la biblioteca, en el casino, por los pasillos, donde fuera.

Por un tiempo, me lo encontré muy seguido y mi “inocente” amor por él fue creciendo a medida que aumentaban los encuentros.

Ansiosa de saber cualquier dato, empezamos a averiguar con Pamela o intentar averiguar, a que carrera pertenecía.

Y lo conseguimos.

Estudiaba Agronomía.

Ahora necesitábamos saber el nombre y la edad, pero yo no me atrevía a acercármele y no podía pedirles ese favor a mis “amigas” así que simplemente cada vez que lo veíamos, tratábamos de escuchar alguna conversación que nos diera una pista.

Hubieron días en que lo vi muchas veces, y mi cara cambiaba totalmente al coincidir, me emocionaba, me reía sola, me ponía roja como tomate de vergüenza cuando mis amigas se burlaban de mi, pero lo que sobrepaso todo, fue un día en el que me dio un ataque de risa en su presencia o cerca por lo menos.

Estábamos tomando desayuno en el casino, cuando de repente vimos que llegaba y se sentaba frente a nuestro grupo, con sus amigos, yo estaba en las nubes y emocionada, simplemente y sin pudor lo miraba una y otra vez, y él lo percató.

Eso me puso más nerviosa aún y de pronto simplemente, no pude dejar de reírme –risa nerviosa -, me trapique con el pan y el café que bebía y me faltaba el aire de la pura impresión.

Fue muy gracioso

Las chicas, me miraban sorprendidas, veían lo que el chico provocaba en mi, era una pasión inmensa, deseos de formar parte de su vida, de conocerlo, de tocarlo, de amarlo porque él era maravilloso, idealizadamente maravilloso.

Y desde ese día, estoy segura que él se dio perfecta cuenta de mi admiración, porque cuando lo veía no podía sacarle los ojos de encima, a esas alturas era ya osada por lo menos en eso, aunque seguía sin atreverme a hablarle.

Mientras comía, en otra ocasión, lo vi entrar al casino, él me miro y yo lo mire directo a los ojos, no le quite la mirada de encima y él levemente se sonrió y siguió su camino.

Ahí mis dudas se hicieron certeza, él lo sabía.

Lo mío a esas alturas, ya era enamoramiento, solo quería verlo, sólo quería conocerlo.

Y el valor necesario me lo dio la idea de que ya terminaba el semestre y mis clases se terminarían para siempre, o por lo menos ya no iría tan seguido a la universidad por lo que era probable que no tuviera más oportunidades de apreciarlo.

Tenia que decírselo aunque a él no le importara, tenia que hablarle – pensé.

Se convirtió en un desafío y desde aquel día empecé a buscar la oportunidad de encontrármelo solito.

Ya no aguantaba más, tenía que decírselo.

Por las noches, ensayaba las palabras, como lo abordaría, que le diría y estaba tan decidida que pensaba que aunque no significara nada para él, para mi sería un triunfo, solo por el hecho de haberme atrevido a hablarle.

Me iba a acercar y simplemente le iba a decir:

- “Me gustas mucho”.

En esos últimos días, ya sospechábamos un supuesto nombre que según Pamela había escuchado de uno de sus amigos.

En teoría se llamaba Cristian.

Y en una ocasión ya lo habíamos visto de la mano con una chica, por lo que ya tenia novia y se había cortado su lindo pelito.

Y un día de invierno, mientras estaba en el mismo puente en el que lo supe de su existencia por primera vez, lo vi salir de la facultad.

Llovía copiosamente, y solo iba acompañado de un amigo.

Esta es mi oportunidad, me dije de inmediato.

Tome el paraguas y corrí bajando las escaleras desde el tercer piso de la universidad velozmente tras ellos, mi idea era alcanzarlo en el momento que se separara de su amigo al tomar el bus o el metro.

Así que me fui tras él y lo alcance y me mantuve a cierta distancia observando lo que acontecía.

El corazón me latía a mil por hora, pero estaba decidida.

Solo rogaba que su maldito amigo lo dejara solo un instante, un segundo eterno.

Me sentí como toda una chica del anime, pasando aventuras y hasta escuchando una banda sonora de fondo.

La lluvia no hacia otra cosa que darle más magia al asunto.

- Por favor, por favor…déjalo solo – me repetía y rogaba insistentemente mientras le pedía a Kami-Sama su intervención.

Pero su amigo no se separo de él nunca.

Ambos se fueron en metro y mi oportunidad se diluyo como el agua que caía furiosa en aquel día.

Fue frustrante.

Y nunca jamás lo volví a ver.

La música se convirtió en una banda sonora de tristeza.

Termine mis clases y nunca coincidí con él.

Y hoy lo recordé al ver a este chico del bus, se parecía mucho y me transporto con imágenes y sensaciones a aquellos bellos días de ilusión.

Extrañe esas sensaciones, esa plenitud del amor inocente, el latir del corazón apresurado, las maripositas en el estomago con solo verlo a lo lejos, al soñar un hermoso cuento de hadas donde él era mi príncipe…

Y parecía un príncipe.


Era bello.

Inclusive ahora, en muchas ocasiones, miro al cielo anhelando verlo una vez más…a veces creo que si camino por el centro de mi ciudad, un día por casualidad me lo encontraré por ahí, y esas emociones vuelven, se mezclan y el deseo de poder verlo me estremece.

Como para que reviva mi corazón agónico.

Para que llene mi alma de ilusiones una vez más.

Para volver a creer y querer creer.

Aquel chico del que nunca supe el nombre, aquel chico que me lleno de ilusión aunque nunca intercambie una palabra con él, aquel chico con el que soñé muchas noches.

Aquel chico que amé con una pasión ingenua, con un amor dulcemente doloroso.

Porque así es.

Mi amor distante por él fue un dulce dolor que encantada volvería a degustar.

¿Dónde estarás ahora?

Como diría Candy:

“Mientras estemos vivos siempre podremos volver a encontrarnos”.

Esa es mi esperanza.

Esta ciudad no es tan grande, y me gustaría vivir esa coincidencia, aunque fuera unos segundos.

Porque solo con eso, se que volvería a nacer.

Renacería.
 
Alive
Este año ha sido un periodo de descubrimientos.

Buenos y malos pero descubrimientos al fin.

Hoy es mi cumpleaños y cambio de folio, de los veinte paso a los treinta.

Y es como si no me importara.

Antes cuando me imaginaba a esta edad, tenía toda una visión de quien seria para cuando eso sucediera pero ahora siento que no me importa en absoluto.

Estoy cansada, eso lo sé. Estoy desmotivada y eso también lo sé.

Ni el dinero me importa y eso es demasiado decir…porque algo a lo que siempre le he dado valor es al dinero…

Ahora que tengo cierta “estabilidad” ya no sé que hacer con ese dinero.

Creo que este año también ha sido una época de zozobra y muerte.

Mis sueños han estado agonizando y no es porque las circunstancias lo hayan provocado, si no que simplemente yo los estoy dejando morir voluntariamente.

Descubrí que las cosas no son lo que parecen, que las palabras por muy sinceras que parezcan no son más que mentiras y además he descubierto que la vida no es lo que me imaginaba y soñaba.

Cuando miro el mar, mi alma reboza de alegría, cuando miro el cielo azul salto de emoción, cuando veo las estrellas en la noche, deseo ir hacia ellas y cuando el viento desde mi ventana roza mi rostro solo quiero volar y desaparecer en el infinito.

La naturaleza me da felicidad.

El mundo me sumerge en la tristeza.

Recuerdo entonces aquellos hermosos sentimientos que sentía no hace mucho, cuando creía que el amor existía, cuando creía en la bondad desinteresada y cuando creía que todos mis sueños se harían realidad.

Y creo que lo harán, se harán realidad algún día, pero no será lo mismo que haberlos hecho realidad cuando más estaba interesada.

Quizás será como cumplir, solo por eso pero no tendrá la emoción de antaño.

Estas últimas semanas, mi mente ha dado vueltas sin parar, he pensado mucho, he atado cabos y me he sorprendido de mi misma.

Creo que tengo que volver a reinventarme.

Una vez más pero sin olvidar lo esencial.
Hay cosas que todavía están fuera de mi control, los sentimientos que creí seria capaz de dominar, se han rebelado en contra mía y me han hecho convertirme en un ser pusilánime y cobarde.

He descubierto que puedo ser una mujer con todo lo que ella implica, he descubierto que puedo entregarme con pasión a pesar de mis carencias afectivas y también de mi frialdad.

He visto la realidad en los ojos de un ser que fue un camaleón, fue cambiando de piel a medida que iba consiguiendo sus objetivos.

Y yo lo sabía y lo permití.

Y durante este año, con trabajo y responsabilidades no he logrado escribir ninguna novela, sólo he desnudado mis pensamientos en este blog.

Tengo más confianza en mi misma, tengo fe en muchas cosas más pero también he conocido el sufrimiento.

He visto a quienes de verdad son mis amigos, a quienes de verdad les importo.

No quiero amargarme ni frustrarme, simplemente quiero vivir lindas emociones que me ayuden a vivir en este mundo de espinas que daña apenas al rozarlo.

Quiero conocer el verdadero amor en alguien que lo valore.

En definitiva quiero recuperar lo que he perdido este año.

Mi alegría dormida, mis aspiraciones de niña y mi fe en los sentimientos.

Entre compras navideñas y locuras pre y post año nuevo he pensado todo esto, he mirado mi interior buscando las respuestas que siempre hallaba y que ahora se habían perdido en la oscuridad.

No renuncio a lo que he conseguido este año pero también quiero recuperar lo que no debe morir.

Durante la cena de navidad, en el que estaba mi mama, mi hermana, mi hermano y mi cuñada, fui un ser más.

Quiero brillar, es lo único que sé.

Pensé, en ese momento.

Quedan pocos días para que empiece el nuevo año y creo que algunas cosas cambiaran, para mejor espero.

Quiero amarte aunque no lo aceptes…y aunque no lo merezcas…

Volveré a ser la que era, recuperando lo esencial.
Con unas buenas vacaciones, volveré a escribir, repasaré mis historias pasadas e iniciaré una nueva saga en este blog.

Nuevas aventuras, nuevos personajes y eventos adornados de palabras espero plasmar, para entusiasmar a los pocos que me leen y siguen.

Quiero dedicarles a ellos estas palabras y mis ideas plasmadas aquí.

Porque a pesar de todo.

Solo quiero vivir como siempre desee hacerlo.

Una nueva vida, mi nuevo portorriqueño, mis nuevos amigos, mis nuevos planes, mis nuevos sentimientos, mis nuevas aventuras.

Mis nuevas novelas y mis nuevas sonrisas.

“Pika pika” Shuichi! – repetía Ryuchi Sakuma en Gravitation al prota cuando este estaba triste.

“Brilla, Brilla”, es lo que le decía.

Y eso es lo que haré yo…seguiré brillando porque lo que agradezco de todo mi historial es que soy distinta a todas las demás.

Puedo caer como todas pero siempre me levantaré siendo distinta y especial.

Y eso me agrada aunque no siempre siga el camino correcto y a pesar del sufrimiento.

Y eso no es madurez.

Eso es terquedad, sólo eso.
 
¿Asi es la vida?
No sé que será.

¿Por qué diablos siempre me encuentro con coyotes mal intencionados?

Una vez dije que quizás era yo quien los buscaba, pero ¿por qué diablos siempre me rodean tipos que lo único que quieren es hacerse los lindos buscando aventuras vacías?

¿Tendré cara de una mujer ligera?, ¿tendré acaso cara de puta?

¿O quizás tendré una cara de tan ingenua, que creen que tienen una presa fácil de cazar?

Lo dudo.

Soy simpática, soy bonita e inteligente, y tengo mis cosillas pero en absoluto soy coqueta en vivo y en directo, al contrario, soy más bien parca, seria, ni siquiera femenina.. .

¿Por qué siempre quieren venderme pomadas tipos casados?

Bueno, no creo que sea la única, estos tipos parecieran transformarse súbitamente desde el mismo momento que se casan, como si al casarse ya fuera un prerrequisito para que se vuelvan coyotes enperdernidos.

Y es ahí cuando me pregunto, si quieren seguir coyoteando ¿Pa’ que diablos se casan?

Acepto que hay algunos que se casan de enamorados, otros para tener una mujer a quien follarse todas las noches o por polvos seguros, otros por tener una empleada tiempo completo que les tenga su “sabrosa” comida al llegar y limpia la casa, otros porque de verdad aspiran a una familia y etc. etc.

Pero si se casan ¿por que diablos no se quedan tranquilitos con la elección que ellos tomaron?

Si quieren interminables aventuras, no se casen…digo yo.

Me presentaron a un tipo, no en vivo por supuesto, y me suponía que seria como lo imaginaba, porque quien lo hizo fue el papanatas (algún día contaré en que diablos va eso), es un amigo suyo, mucho mayor, otaku de la vieja escuela pero igual de pervertido, informático y casado…

Es verdad, ya lo sé, los hombres son animales y mientras se le presente la oportunidad y mientras les den comen…

Y mientras se lo permitas… ¡pues claro que lo harán!

Ellos pueden perfectamente involucrarse en varias relaciones sin incluir el corazón, porque tienen “a la mujer de su vida” en la casa y a “la amante” fuera de ella, las que a veces tienen la supuesta fortuna y logran robarles un poco de su egoista corazón (no fue mi caso claro esta) y además se dan el lujo de tener otras aventuras por ahí, con el único afán de comer y comer…

Sé también que hay mujeres así, porque a su vez existen varios tipos de mujeres.

Esta la mujer con la que te casas y la mujer para pasar el rato y las mujeres especiales pero demasiado especiales, tanto que ellos se sienten incapaces de ofrecerles nada.

Están las afortunadas con un largo o corto historial y después de varias relaciones termina casándose de blanco y con fiesta más o menos elegante, con el tipo que eligieron o que las eligió a ellas, abnegadas y que cocinan “sabroso” y hacen postres “exquisitos” y hacen las cosas tan bien que solo de verlas limpiar o estirar la cama te enamoras y te embelesas mirándola cuidar a sus hijos que desde el primer momento que nacieron se vuelve su única motivación.

Están las llamadas fáciles que con solo mirarlas se van a la cama con el primer tipo que se encontraron en la esquina y les gustó y no son las que cobran, si no que simplemente lo hacen por disfrutar y algunas son tan afortunadas que logran hacer lo que ellos hacen, no involucrar el corazón.

Están las inteligente y profesionales que si bien han sacrificado parte de sus sueños amorosos por conseguir ciertas metas materiales y personales también anhelan realizarse como mujer, es decir ser “esposa y madre” y muchas de ellas cumplen ese papel.

Están las que tienen muchos de estos matices pero son más simples en su manera de pensar y vivir, las que llaman superficiales.

Y están también las rolleras y complicadas (aunque creo que todas lo somos al final), de pensamiento profundo, convicciones y sueños metafísicos, esas que no se conforman solo con tener una linda casa e hijos y un marido exitoso o amoroso, si no que también buscan ideales de esos que ya no existen y que ante la mínima mentira se derrumban o se amargan.

Las bipolares y las alegres, las tímidas y extrovertidas y en fin, todas ellas con algunas características compartidas.

También están las que no son femeninas, las que no buscan ni casarse ni tener hijos, las que se enrollan solas en su propio drama existencial.

Y están las que no les quedo otra que ser arrastradas por el vendaval del destino, con hijos a rastras y maridos que las abandonan, las golpean y sacrificio sin fin, aunque esta mala suerte puede pasarle a cualquiera de las demás.

Y por ultimo están las llamadas “especiales” esas que parecen perfectas pero que ellos no pueden alcanzar porque temen o piensan que jamás podrán hacerlas felices con lo que le ofrecen porque representan todo lo que alguna vez ellos quisieron en una mujer y son tan especiales que ellos ni siquiera tienen el valor de arriesgarse a lucharlas porque creen que es una batalla perdida.

Todas ellas tienen algo en común: todas quieren ser amadas.

Pero para ellos existen entre todos estos matices, tres grupos bien definidos.

- Con la que te casas (estereotipo de madre, femenina y hacendosa)
- Con la que juegas o para pasar el rato (de cualquier grupo que lo permita)
- Con las imposibles (llamadas especiales).

Por mi poca experiencia y por lo que he conversado con amigos, ellos las prefieren simples.

Es decir, te casas con la hacendosa en la casa, la que cocina rico, la que no tiene rollos existenciales, la que sacrificaría todo por su familia y en su mundo hogareño son perfectas.

Aunque a ellas, ellos no pueden serles fieles, porque necesitan jugar y ahí entran las del segundo grupo, que pueden ser de cualquiera de las que caracterice pero no merecen ni el amor ni la consideración, son el juguete que toman cuando están aburridos o cuando la perfecta dueña de casa no responde como ellos esperan.

Pero si es por elegir, jamás las elegirían a ellas porque son “para jugar”.

Y por último están las inalcanzables, las perfectas, que también pueden tener muchas de las características descritas arriba pero que tienen un “no sé que” que les hace temerles, porque de ellas se pueden enamorar, las pueden amar con locura y podrian enloquecer por ellas, con la diferencia que con ellas no se juega por que no te lo permiten y si lo permiten ellas llevan las de ganar.

A ellas tampoco las eligen porque son demasiado para sus expectativas y además podrían hacerles hacer cosas que ellos no quieren.

Se que suena calculador y no estoy subestimando al amor, hay muchas veces que existe amor, pero hasta ahora lo que he visto me ha llevado a esa conclusión.

Da lo mismo, porque aunque las amen igual son capaces de engañarlas y mentirles.

Tengo un amigo al que quiero mucho, lo conocí en uno de mis trabajos anteriores, esta comprometido, se va a casar muy pronto, esta muy enamorado, pero con gusto se daría una arrancada conmigo…me lo ha dicho, a eso me refiero.

Entonces si lo pensamos ese tipo de amor es condicional “yo te amo en la medida que me das lo que yo quiero”.

Y me di todo este discurso porque como relataba, me presentaron un tipo, asumo sin mala intensión, casado, que me ha contado hasta ahora un poco de su vida y sus penas.

Tuvo una amante y no fue capaz de abandonar su cómoda vida por esa perfecta mujer y según lo que me dijo tuvo que dejarla ir porque era “especial”.

Eso me contó en una de las largas conversaciones que hemos tenido, yo a su vez he hecho lo mismo, he contado cosas mías, mis pensamientos, mis sueños y aspiraciones y mis intereses que curiosamente le han llamado mucho la atención.

Le agrada que sea tan culta, que pueda hablar de todos los temas con altura de miras, de astronomía, de filosofía, así como de temas de la vida, de anime y hasta de bromas jocosas y en una de las conversaciones salio con el discursito de lo “especial” que soy.

¿Especial eh?

Eres una chica con contenido, intensa, apasionada y estas loca…– dijo y obvio que esta tratando se hacerse el lindo.

Y esta ansioso por conocerme.

Y me dije, si es amigo del papanatas, debe ser otro papanatas más y busca lo que todos los demás.

En teoría, él no sabe nada de lo que sucedió con el papanatas, y lo digo en teoría porque no sabré nunca cuales han sido las conversaciones “reales” sobre mí que han tenido esos dos.

El papanatas me comento eso si, que le había hecho una pequeña descripción de mi, obviamente física porque mental, ya se ha dado perfecta cuenta de cómo soy.

Y el otro día salio con el discursito de:

“Me gustas”- el papanatas me advirtió curiosamente que era un mentirosillo y con eso lo confirmo, porque cuando le pregunte si habían tenido la conversación típica de macho recio (esa de ¿y como esta? ¿Esta rica? ¿Ya te la comiste? ¿Y como es para los polvos?) con el papanatas.

Dijo que nada.

Y claro que la tuvieron.

Sé que al igual que el papanatas, difícilmente será sincero, si son amigos deben ser harina del mismo costal y deben hablar los mismos códigos.

Es verdad que se pueden tener interesantes conversaciones con el tipo, se maneja en temas existenciales como los míos, dice que escribe, incluso me contó un resumen de alguno de sus cuentos y llega en algunos momentos a ser encantador y es agradable hablar.

Veremos con qué extrañas palabrerías saldrá más adelante.

Por ahora, en la última, se hizo el lindo diciéndome que le había dado buena suerte –otra técnica de coyote - ya que le habían confirmado que tendría sus vacaciones y en el instante que hablaba conmigo lo llamaron para una entrevista de trabajo.

Me dijo:

- Si me va bien en la entrevista, estaré gustoso de que me invites a tomar un café y yo te invito un tecito – en plan de broma, ya que le había dicho que no podía tomar café.
- ¿Ósea que debo sentirme halagada por el honor de estar contigo?

Estrategia básica para sacar una pequeña cita supongo.

Aunque claro esta, que todo es un juego.

Y siempre estas situaciones me hacen pensar en la gran farsa que es la vida, ya que no se parece en nada a lo que te pintan desde pequeña.

No me imagino cual fue la intensión del papanatas de presentarme a uno de sus amigos, incluso aunque fuese por MSN, ya lo encuentro extraño, aunque cuando se lo pregunte me dijo que no pensara nada raro que era solo para hablar de anime.

Puede que sea verdad, como puede que sea una mentira más y esconda extrañas intensiones.

Y como soy o trato de ser escritora, pues mi imaginación empieza a volar a la velocidad de la luz.

Porque soy desconfiada, analizo la situación incluso aunque en ella no haya nada…porque no soportaría que me hicieran tonta otra vez.

Y como no ser desconfiada después de todo.

Si el papanatas fue capaz de mentirle a su esposa, mujer que supuestamente ama, ¿Por qué no habría de mentirme a mi?, a quien con suerte considera “amiga” y por quien no siente mas que un cariño y deseo vacío.

Y creo que es karma, o no sé que diablos, pero ¿por qué siempre conozco tipos así?

Insisto que no estoy arrepentida de nada de lo que he hecho, que finalmente todo ha sido muy consciente.

Pero ¿será que soy de las mujeres para jugar o muy especiales?, que ningún tipo con buena intensión se acerca a mi o quizás no ha llegado el indicado, pero ¿por qué los que me rodean siempre tienen que ser tipos coyotes y casados?

¿O será que tengo tal cara de ingenua que creen que podrán engrupirme fácilmente?.

Cuando cuentas que has sido amante (y vaya que dudo que nadie no haya sido amante alguna vez en su vida), todos te dicen ¿por qué no te buscas un tipo soltero?

Y como he dicho, jamás mis intensiones han sido andar robándole el marido a ninguna esposa abnegada pero siempre me persiguen tipos comprometidos como si en mi espalda o cara tuviera un letrero que dijera “esta sirve de amante”.

Se que siempre me queda la opción de rechazarlos.

Con el papanatas caí por mis ingenuos y tontos sueños de niña ilusionada y enamorada del amor – además que resulto ser “el primero” -, del amor que es una mentira y que no existe.

Lo que más quiero es un tipo soltero que de verdad me valore por ser como soy y no quiera cambiarme…

Que me acepte sin ser la reina de la femeneidad.
Que acepte mis dramas y trancas
Que no quiera manipularme
Que le guste que me vista de jeans

Y que además sea capaz de mantener una conversación digna, de cualquier tema y que no quiera solo follarme, que a mi también me gusta pero creo que hay momentos para todo.

Pero creo que es demasiado pedir, al parecer.

Lo mejor y a la conclusión que he llegado en mi corto andar por el “asqueroso y falso mundo de los adultos” es que lo mejor es no tener expectativas de nada.

Por lo menos de nada de las supuesta felicidad que te vendían de niña.

Del matrimonio, del amor, de la vida.

Porque si hay que aprender y madurar de puras mentiras…

¿Qué sentido tiene todo?

Quizás he tenido mala suerte y he visto el lado perverso de este gran cuento que es la vida, pero creo que fue lo que me toco vivir y lo que quizás necesitaba aprender.

Se que he hecho tonterías, posiblemente las seguiré haciendo, pero por lo menos ya no me tomará desprevenida.

Espero no tropezar con la misma piedra otra vez.

Aunque si el Rodriguito me lo pidiera...
 
Tristeza...
Dime ¿por qué todo lo que veo es tristeza en mi corazón?…
Es una tristeza inmensa, inmutable

Mi alma esta destrozada, mis sueños son un espejismo en un desierto
Y cada día muero un poco más…

En vez de revivir, en vez de renacer, muero,
Como si con ello pudiera remediar el dolor que siento

Busco una esperanza en la desesperanza
Y es un viaje sin retorno y sin salida
Sin opción…

Tristeza, la maldita y bendita tristeza
La compañera de mis andanzas
La compañera de mis frustraciones y
La compañía de mis mundos falsos

Mundos falsos que comparados con la realidad
Son un paraíso perdido

Creo que es tiempo de morir a la vida
Matar todo de una vez

Con todo muerto, ya no hay más que perder
Ya no hay más por qué sufrir
Y no hay más esperanza

La esperanza es una espina maldita
Que se incrusta en tu alma y no te deja en paz
Porque despierta las ilusiones sin destino

Con la esperanza muerta
No hay ilusiones y así
Ya no hay desilusiones, y no existe más
La tristeza…

Porque todo queda en la nada
Y porque ya nada tiene significado

Y por fin llega la paz…