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Diario de vida de una escritora
A escribir, a escribir...relatar experiencias y deseos.... Viviendo en el desconcierto...
Acerca de
Una escritora es lo que quiero ser algún día, para expresar todo, tristezas y alegrías, lo imposible como lo posible, creando mundos eternos...

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Sindicación
 
Mal agradecida.
Es increíble la flojera que tengo.

La verdad, no tengo deseos de hacer nada.

Me agobia un sueño interminable, como si de repente, todas las horas que no he dormido en mi vida, estuvieran pasándome la cuenta.

Mi familia, a veces se asusta porque cree que tengo anemia, pero lo dudo.

Simplemente me gusta dormir, y ahora que tengo un trabajo que me obliga a levantarme muy temprano, pues eso, me provoca este sueño sin fin.

En el trabajo, últimamente, como diríamos en mi país, “me las he tirado”, no he hecho demasiado y he flojeado más que cuando estaba en mi anterior trabajo.

Es mi huelga de tecnología caída, que sé, puede provocar que me despidan, pero para mi extrañeza esa posibilidad no me asusta, si me asusta dejar de ganar dinero, que finalmente es la única excusa que tengo para continuar levantándome diariamente.

Aunque obviamente mi jefe, de esto no tiene culpa alguna.

El otro día, me di cuenta que es una persona en la que puedes confiar, porque como comente en un post anterior, he tenido un pequeño problema en cuanto al trato que habíamos hecho acerca de cuanto me pagarían.

El asunto es que por eso, se ha retrasado la firma de mi contrato y he levantado polvo aquí ya que mi jefe ha tenido que preocuparse de un problema más además de las mil cosas que tiene en la cabeza.

El asunto es que, esta peleando en RRHH porque me respeten lo que habíamos acordado y tuve una subida de sueldo que indudablemente me alegro el día momentáneamente.

Sobretodo por el hecho de que con las cuentas que sacó, finalmente si todo sale bien, hasta estaría ganando más de lo que me esperaba y no niego que al darme cuenta de eso, salí de la oficina de mi jefe con una sonrisa boba de triunfo que fue eso si, efímera.

Ese día, como empujón me dije, ya que él se la juega por mi, daré mi mejor esfuerzo en el trabajo para retribuirlo, pero pasan los días y vuelvo a mi modorra habitual.

Y por supuesto que una de las razones sigue siendo el hecho de que estoy censurada y bloqueada en cuanto a conexión a Internet se refiere.

Y lo peor, es que sé el motivo y de quien proviene.

Comentándole a mi papanatas sobre aquello de las restricciones, me pregunto si yo lo había hablado con el tipejo amigo de él.

El informático ese con el que quería vengarme.

Le conteste que si, pero que el tipo había alegado que él no tenia nada que ver con los bloqueos ni nada de eso.

- Es mentira – me contesto – él es quien ve todo sobre los servidores...además me comento de que lo habían autorizado a bloquear más páginas de las que tenían bloqueadas...

El papanatas lo sabe, porque hace unos días el tipejo en cuestión fue a verlo al trabajo para pedirle o entregarle unos animes que le había prestado y se lo mencionó.

Entonces ahí lo comprendí todo, quizás, forme parte del trabajo del tipejo supervisar y vigilar esas cosas, pero el asunto es que a veces hasta siento que se ensaña, pues página que encuentro relacionada, de inmediato es bloqueada y sé que el software y los firewall van registrando todo, pero esta demás decir, que el control de todo eso, igual pasa por manos humanas, es decir por las manos de ese tipejo.

En definitiva el tipo no quiere ayudarme.

Los bloqueos empezaron en cuanto yo le pedí que me ayudara en la truculencia de las conexiones pero obviamente el tipo quiere aprovecharse del favor supongo, además de cuidar su trabajo.

Pero estoy segura que si accediera a lo que me pide, el tipejo posiblemente me ayudaría o quizás no, pero el asunto es que entre en serio y en broma, me lo dijo la otra vez vía SMS y me negué.

Desde entonces no me he comunicado con él.

Y no pienso hacerlo.

La verdad, desde aquello, lo encontré repulsivo.

Y lo estoy detestando con toda mi alma sin conocerlo y me dio la impresión, inclusive, que es mucho más canalla que mi papanatas y eso es decir bastante.

Aunque obviamente tampoco me fío del papanatas.

Quizás su intención también sea esa, que yo deteste a su amigo, aunque la verdad, dudo que se tome tanto trabajo como para preservarme.

Aunque cabe la posibilidad que también solo sean rollos exclusivamente míos.

Ósea, yo sola me paso películas de confabulaciones como las que yo quería hacer.

En realidad, tengo mucha imaginación para todo y eso a veces también atenta contra mi misma.

Le comente a mi papanatas de la “broma en serio” que me había lanzado su amiguito acerca de cobrarme por el “favorcito”.

Solo guardo silencio y repitió lo que se imaginaba.

“Quiere un polvo”.

- Si – respondí recordando un día que le comente también de esas posibilidades extrañas - aunque siempre con la ingenua idea de ponerlo un poco celoso, vaya tonta – él me respondió:

- Supongo que no lo harás... –

Pero que diablos, sé que no puedo confiar en ninguno de los dos, después de todo, no puedo llegar a imaginar quien es más papanatas.

Son amigos y posiblemente, por mucho que afirmen que no hablan nada acerca de mi, eso jamás podré confirmarlo.

Aunque claro, el papanatas sin dudar lleva mucho adelantado.

El otro no ha podido ni podrá.

Y lo cierto es que, no sé para qué diablos me atormento con estas estupideces, cuando en realidad no tengo certeza de nada.

Solo del “cariño” interesado del papanatas.

Y que del otro, debo mantenerme alejada lo más posible.

Aunque obviamente sé que lo mejor para mi, sería que me alejara de ambos, definitivamente.

Quiero olvidarme de todas estas tonteras mentales, pero ni el trabajo ha logrado copar mis pensamientos de manera de dejar de pensar y solo vivir el día sin más.

Hay cierta ternura en el papanatas últimamente que si no fuera por un “pequeño gran detalle” me tendría verdaderamente babosa por él.

Pero quizás eso sea afortunado, porque así me tiene con los pies en la tierra y no vuelvo a ilusionarme con cosas inexistentes.

Por otro lado, estoy asistiendo a charlas de astronomía, con mi mejor amiga, las tardes de los jueves y muy pronto se acercan las fiestas patrias.

El gobierno ha legislado sobre un día sándwich entre estas fiestas y al final tendremos cinco días de juerga que pretendo aprovechar al máximo, además de dormir, emborracharme y salir como si el mundo se fuera a terminar mañana.

Me ilusiona esa semanita de casi vacaciones fiesteras, quizás esos días me den la fortaleza que necesito para dar un corte definitivo a muchas situaciones, o tal vez las afiance.

En realidad, no sé.

Estoy agotada, necesito vacaciones y motivación extra.

El otro día, mi amigo Zheo, me envío un clip de un grupo japonés llamado Buck Tick, el cantante se veía realmente guapo en la pinta en que estaba vestido y al final de la canción hace una perfomance con la lengua que me dejo histérica.

Pensé . “Que maravillas debe hacer con esa lengüita”, jajajaja.

Me causo mucha gracia y me percate que siguen gustándome los japos.

Me encantaría que apareciera uno y me salvara de todo este embrollo en el que estoy, pero como los príncipes azules ni amarillos no existen, pues tengo que salvarme sola aunque cueste un mundo entero.

Y lo peor de todo es que también tengo que salvarme de mi misma, porque soy yo, la que ha provocado todas estas situaciones.

Bueno, veremos como se dan los días.

Por ahora, el gran jefe me presiono ayer, para que realizara la famosa presentación del manual de procedimientos en el que estoy y que me pone tremendamente nerviosa y se agrega con mi sueño crónico y mis ganas de comerme incansablemente al papanatas con sus canalladas incluidas.

A veces tengo ganas de olvidar, otras de permanecer, otras de amar, otras de odiar y otras de desaparecer.

Al parecer si tengo depresión después de todo.

Y no me lo creía, jajajajaja.

Tengo que ponerme a estudiar, en definitiva, creo que sería lo único a estas alturas que me tendría realmente ocupada y con lo cual conocería más personas y tendría más posibilidades de trabajar en algo que me guste más.

Tengo un serio conflicto de vocación, desamor , voluntad y aburrimiento.

Y lo peor es que no debería tenerlo.

Soy una eterna desagradecida.
 
Control
Últimamente estoy muy dada a recordar cosas del pasado relacionadas con los acontecimientos que me suceden hoy en día, como medida para encontrar una respuesta del por qué me suceden o me hacen reaccionar así.

A veces consigo explicármelo, otras no, pero vamos.

Desde muy pequeña, conocí lo que es sentir algún sentimiento especial por alguien más que mis padres.

Recuerdo que estaba en primero básico, y a mis cortos seis años ya me gustaba un compañero de clase, que se sentaba en la misma fila que yo pero como cinco o seis puestos más adelante.

Decían, que era hijo de un conocido futbolista de mi país, en aquellos años, pero en realidad nunca pude saber si era verdad.

No recuerdo con exactitud como fue, pero un día me entere que yo también le gustaba.

El chico en cuestión, era atrevido para su edad, porque a través de un compañero, me enviaba mensajes románticos, que yo haciéndome la interesante, contestaba con desden.

Esta demás decir que a mi también me agradaban, pero me hacia de rogar.

Cuando nos cambiamos de casa, al llegar a nuestro nuevo barrio, me integre a un grupo, que ya comente una vez en un post anterior, estaba integrado por los chicos más lindos - para mi gusto – del lugar.

El primer chico que me gusto al llegar se llamaba Carlos, era mayor en varios años y tenia una fama de coyote que desde ya me atrajo.

Pero ciertamente, creo, nunca me pesco demasiado, aunque supongo que algo de esperanza tengo que haber albergado, porque fue a él, a quien le envié mi primera carta de amor, con el valor que me dio el sentimiento de mi naciente adolescencia.

Él fue mi primera declaración de amor.

Nunca supe si la leyó, pero si supe que llego y me provoco una burla muy vergonzosa de su hermano.

En el colegio, también tuve un par de amores platónicos más, hasta que llego quien se convertiría hasta ese momento en el amor de mi vida.

Mi Rodriguito querido, el fue mi primer beso – alentado por todos…ansiado por mi y provocado en cierta forma también por mi - mi primera caricia, mi primer abrazo, mi primera desilusión…mi primer amor con todas sus letras – episodio que también comente en un post anterior – y que me costo mucho superar a pesar de que nuestra historia con suerte duro tres meses según recuerdo.

Él fue, mi segunda declaración de amor.

Después de él, me costo mucho volver a sentir un sentimiento especial por alguien más, quizás en aquel proceso, había sentido que él y solo él era perfecto para mi, pero bueno, el destino o quien diablos sea, dijo lo contrario.

Por mi barrio, uno de los amigos de mi hermano, siempre estuvo enamorado de mí, yo nunca lo tome en cuenta - aunque sabía la naturaleza de sus sentimientos - porque no me gustaba en absoluto y tenia muchos vicios que para mi carácter purista de esos años me desagradaban.

Pero un día, al ver y percibir que sus sentimientos eran tan tormentosos y al parecer sufría por mi, decidí darle una oportunidad.

Fue mi primera aceptación de amor.

Él la arruino, porque no supo ser sutil, se lanzo como perro hambriento sobre mí y desde aquella vez nunca más me acerque a más de tres metros de él.

El se convirtió en mi eterno enamorado, porque hasta hoy, cuando me ve, trata de ser amable y cuando ve a mi madre, desde donde este, le grita:

- ¡Hola, suegra, ¿cómo esta su hija?! – gracioso por decirlo de alguna manera.

Durante un tiempo, me atrajo otro de los amigos de mi hermano, era más formal y “caballero” que el otro – y cuadraba más con el perfil de chico que me gustaba en esos tiempos – y siempre mostraba un respeto taciturno por mi.

Como yo, ya quería tener pololo – en mi país es la denominación de novio – y como algo me gustaba y como veía que ese respeto que yo provocaba y mi hermano a su vez también, no dejaría que los hechos acontecieran, simplemente me lance y me declare porque quería que pasara algo entre los dos.

Pero todo se fue al diablo, porque al muchachín en cuestión se le ocurrió comentárselo a mi hermano, pidiéndole autorización, asunto que a mi distinguido familiar no le agrado y lo envió a freír monos al África en cinco segundos.

Fue mi primero prospecto de pololo.

Y luego de eso vinieron más amores platonicos, en la secundaria – Media en mi país – estuve enamoradísima de un chico que se fue muy pronto, y después de otro que dejo de gustarme por un prejuicio idiota.

Luego pasaron años y más años hasta que llegue a la universidad.

He comentado de esos chicos ya en post anteriores, solo diré que a uno de ellos, estuve a muy poco de declararme y yo tome nuevamente la iniciativa.

Después llego mi amado Noodle, al que nunca me atreví a acercarme aunque estoy segura que él se percato de mis sentimientos por la cara de idiota que ponía al verlo.

Y también estuve a unos minutos de declarármele, sacando el valor de donde no lo tenia, pero para variar no me funciono - también lo comente en un post -

Y bueno, llegamos al papanatas que todos a estas alturas conocemos.

¿Y a qué voy con todo este listado de chicos?

Es que me he dado cuenta de algo sin querer.

Siempre he sido yo la que en cierta forma tomo la iniciativa.

Es decir, jamás nunca nadie se me ha declarado a mi, y eso es muy triste.

El papanatas si bien es cierto me busco - se lo permití al mostrarme interesada - y me conquisto, finalmente se abandono a lo que teníamos, a mis sentimientos, sin hacer nada más que disfrutar de mi entrega, dejando que yo siempre tomara las decisiones.

Y yo tome esa responsabilidad como también lo hice en todas mis anteriores “relaciones”.

Es que al pensarlo, me percate que asumo esa responsabilidad porque sé que si yo no hago algo, las cosas se escaparan.

No sé si esa política interna es muy positiva.

Pero es inevitable.

En definitiva, es como decir “el que no se atreve, no cruza el río”.

Y por lo menos lo intento, porque prefiero decir que “lo intente y no funciono a decir, no lo intente así que no sabré si hubiese funcionado”.

Es indudable que esa postura en muchos casos me ha generado sufrimiento, porque al no ver iniciativa en los otros, lo primero que se viene a la cabeza es que no le interesas…aunque quizás no sea así.

Pero es agotador, infinitamente agotador.

Aunque también esta demás decir, que muchas de mis iniciativas no siempre han sido exitosas.

Alguna vez en la vida, me gustaría poder abandonarme yo a los sentimientos del otro y poder descansar y relajarme de tener que hacer que las cosas funcionen y fluyan simplemente.

Puede ser mi mala suerte.

Puede que inconscientemente yo también siempre buscara “llevar el control” – aunque no resultara con mis sentimientos –

Pero me he dado cuenta que estoy cansada de tener que ser yo quien mueva las alas cuan efecto mariposa para generar los cambios y las variaciones que provoquen los cambios en los demás o en las situaciones.

Quizás cuando encuentre el verdadero amor, consiga por fin esa paz.

Por ahora, en mi análisis he llegado a esa conclusión.

Quiero dejar por una vez, que alguien más maneje el barco.

Y supongo que esa postura tan agotadora es porque no creo en el destino, ni en las lecciones de Dios, ni en la resignación.

Todo esta enlazado, y eso ha generado supongo todos mis conflictos.

Ahora, sigo provocando yo los acontecimientos.

Sólo espero no estar cavando yo misma mi propia tumba.

Aunque quizás si.
 
Ilusión perdida
Muchas veces, recuerdo con nostalgia aquellos momentos que me estremecían de emoción e ilusión.

Nuestro primer beso.

La primera vez que caminamos de la mano por la calle.

La primera noche que pasamos juntos.

Extraño volver a sentir esa sensación y ese aroma que el ambiente despedía a mí alrededor.

Quizás no era nada más que mi ilusión, porque las luces iluminaban como siempre, y el aire tenía el mismo aroma de siempre y los lugares seguían siendo los mismos.

La diferencia era esa ilusión, mi optimismo, mi risa y mis bromas entusiastas con mirada soñadora iluminándolo todo.

Ese primer beso, fue extraño.

Yo estaba asustada, era primera vez que andaba con un tipo comprometido y eso me atemorizaba.

De hecho ya me veía cacheteada y golpeada por una esposa histérica que me gritaba en la cara lo puta que era por andar comiéndome a su marido y con show y escándalos públicos incluidos, pero eso jamás sucedió y supongo que por eso, dejo de asustarme.

Nos reunimos aquel día, después de casi dos meses después de la primera incursión – entiéndase el primer polvo del que yo después me desaparecería para siempre de su vida como quizás siempre debió ser – pero me estuvo trabajando por MSN después de aquello, durante ese par de meses hasta que accedí a reunirnos.

Corría el mes de enero, mi padre había muerto hace un mes.

Los días anteriores, entusiastamente me había pedido juntarnos, accedí aunque le pedí que me acompañara al cine – obviamente él no quería eso, solo quedarnos en su oficina para ver si caía una que otra caricia y yo le dejaba por fin metérmela – pero no, yo quería verlo, es cierto, pero también quería ver la última peli – para esa época – del mijito rico de Ralph Fiennes… “El jardinero fiel” - notése la contradicción, un par de amantes viendo un personaje fiel -

Accedió porque era eso o no vernos.

No recuerdo bien, pero nos juntamos temprano, de cualquier manera igual fuimos a su oficina.

Es que el factor que siempre favoreció nuestro cuento, es que él hace horas extras los sábados (y tiene el pretexto perfecto para salir ese día sin generar sospechas) y esta completamente solo en su oficina, entonces bajo ese escenario ideal obviamente se aprovechaba del pánico.

Tendríamos que esperar que él saliera del trabajo para irnos luego al cine.

A él le preocupaba tardarse demasiado en el cine, porque tenia que regresar como bien sabrán a los brazos de su familia.

Así que nos reunimos donde siempre y nos metimos a su oficina, que como comente una vez, esta en el subterráneo del edificio aquel que sabe nuestra historia pero nunca dirá una palabra, para nuestra fortuna.

Yo siempre estaba nerviosa en aquel entonces, sentía las famosas maripositas en el estomago y olfateaba ese aroma agradable de la tonta ilusión, él siempre me acomodaba un asiento a su lado y me ponía una peli que ver para no aburrirme mientras terminaba sus labores.

En un momento, se acerco al equipo en el que estaba yo entreteniéndome y me dijo:

- Permiso... pero tengo que ver algo en este equipo… - y se acerco mientras su brazo rozaba el mío, de pronto nos quedamos mirando fijamente, tomo el valor y suavemente se acerco y me beso, dulcemente, levemente.

Disfrute aquella caricia pero como estaba asustada, me rehusé y él se aparto.

Pareció decepcionarse.

En esos tiempos, yo sentía y percibía que cada gesto de rechazo de mi parte le dolía un poco y eso alimentaba mis sentimientos por él.

Me enternecía terriblemente.

Después de un par de horas de conversar y mientras él finiquitaba todo, partimos al cine por fin.

Una vez comprados los tickets, nos fuimos a hacer la fila para entrar a la sala pero el chico que estaba ahí nos dijo que todavía la función anterior no terminaba y que teníamos que esperar.

En tanto, mi papantas sorprendiéndome, me abrazaba desde la espalda - gesto que me agrado porque parecíamos unos novios más esperando su turno clásico en el cine -

Tuvimos que esperarnos y el abrazándome más fuerte me dijo al oido:

- Te salvo la campana…jeje - porque sin dudar quería aprovechar esos minutos previos a la peli, para juguetear, toquetearnos y besarnos en la oscuridad de la sala.

En la espera de la peli, habíamos conversado bastante, en esos tiempos, él siempre tenia la tendencia a contarme detalles de lo “supuestamente” mal que estaban sus cosas mientras yo le contestaba con ironía, sabiendo que aquellas palabras eran simples argumentos para convencerme que fuera su amante.

Por fin entramos, tomaba mi mano, se comportaba amable y dulce aunque yo percibía - y era algo que me agradaba demasiado – esa ansiedad que lo carcomía por abrazarme, besarme y adueñarse de mí entre otras cosas.

Nos sentamos por fin y en las penumbras de la sala, su mano se adueño de mi rodilla, siempre ese gesto en él – y no sé por qué – me pareció una manera de marcar territorio, como si supiese que yo era suya.

Me volvió a besar, ansioso, mis nervios lo apartaban pero volvía a besarme.

Cuando las luces finalmente se apagaron, lo aparte definitivamente aludiendo que cuando iba al cine me gustaba ver la peli y él tomando mi mano se quedo por fin tranquilo, aunque obviamente vi la peli cargando de vez en cuando mi cabeza en su hombro mientras sentía sus dedos entre los míos.

Recuerdo esos besos, porque a diferencia de los besos que nos dimos en el primer polvo que fueron más bien insípidos, estos ya tenían una connotación, por lo menos para mi, de algo más profundo, en mi idiota e ingenua mentalidad, creía que en aquellas caricias dulces y románticas podía haber amor o por lo menos un sentimiento más sincero que el que me encontraría después.

Ese día fue hermoso para mi, como muchos que vinieron después, porque a pesar de que sabia que buscaba en mi solo una amante, me hacia sentir amada, querida, ansiada.

Me daba y me entregaba esa seguridad que en aquellos tiempos escaseaba mucho en mí.

Hubo una ocasión, también por aquel mes, en que nos reunimos por la tarde.

Después del trabajo, se quedo esperándome por casi tres horas, porque él salía a las seis y yo a las 8 y debió quedarse hasta las nueve que fue lo más rápido que pude llegar – pues mi trabajo quedaba muy lejos de donde él estaba -

Con suerte, estaríamos juntos 45 minutos, pero al llegar, estaba ahí, con su mirada ansiosa, contento de verme a pesar de la espera.

Nos fuimos caminando por una calle cercana al cerro de mi ciudad, tomados de la mano, abrazándonos y besándonos.

Recuerdo que aquella vez fue la primera que le dije que lo había extrañado.

Y recuerdo que fue la primera vez que me dijo:

- Por favor, no te enganches…que sufrirás…y yo también… - ese “yo también”, no sé por qué a pesar del hermoso encuentro, me pareció poco honesto, supongo que eran mis inseguridades y la situación en la que estábamos que me hizo dudar de la sinceridad de esa frase.

Desde ya sabia que no sufriría por mi, porque no se puede sufrir por alguien que no quieres.

Después, nos sentamos rodeados por la vegetación del cerro, me abrazo como siempre quise que lo hicieran y mientras escuchábamos música – el opening de Elfen Lied según recuerdo, que es una canción de lo más conmovedora – nos besamos y seguimos calentándonos.

Nos encontramos así en dos ocasiones, en la segunda, ya más atrevida y calentona, le permití tocar y chupar mis tetas mientras de soslayo mirábamos que nadie nos viera, aunque en ese cerro ese gesto es leve en comparación a otras cosas que puedes ver en la oscuridad de sus recovecos.

La situación fue emocionante, sin dudar.

Supongo que ese atisbo de atrevimiento le encanto.

Supongo que eso en cierta medida le fascino, no le sorprendía, porque con su pasado escabroso, con seguridad eso lo había hecho mil veces y mejor – en sentido figurado claro esta – pero vaya a saber cual fueron sus verdaderas motivaciones aunque claro siempre tuve mis propias conjeturas.

Se sentía solo y buscaba un reemplazo ya que su “princesita encantada” no lo pescaba ni en bajada porque él no era capaz de darle la vida que le había prometido, supongo.

Ahora, extraño esa emoción que me generaba.

Ahora, extraño sentir con o sin ingenuidad, que siempre estaba ansioso por verme.

Ahora, ya no hay ilusión.

Lo que se podía haber convertido en una bella historia de amor que contar en un blog, con dramas y sentimientos compartidos, solo termino en una mierda de historia de calentura con detalles idiotas que ni yo me atrevo a comentar aquí.

Ahora ya no me provoca esa emoción de antaño.

Ahora cada detalle que yo antes valoraba por sobre todas las cosas, ya no son tanto ni significan nada.

Sólo desamor interesado.

Extraño quererlo como lo quería.

Extraño sentir ese aroma del aire, las maripositas en el estomago, sentir que le importaba, creer sin creer sus palabras sacadas a regañadientes.

Todavía lo quiero, pero los últimos detalles de una historia sin historia, han mermado, diluido esa emoción y esa ilusión que brillaba en mi cuando lo veía.

Ahora sé el por qué quería estar conmigo, que es lo que buscaba y lo consiguió, supongo que me comporte tal como estaba estimado en sus cálculos gigolescos.

En eso he sido perfecta.

Mi única ilusión al estar con él siempre fue la misma: quería ganarme su amor.

No quería que dejara a su familia, no quería que abandonara sus sueños por mi, solo quería que me amara.

Y que me lo demostrara con esos gestos que me habían conquistado y me hacían inmensamente feliz.

Mi esperanza siempre fue esa, a pesar de todo.

Desearía volver a sentir lo que sentía, desearía poder volver a mirar sus ojos y emocionarme con los sentimientos que yo creía o quería creer que tenia por mi.

Ahora, nos vemos, conversamos largamente de nuestros días - mi alejamiento del MSN nos ha distanciado aun más - él de sus constantes problemas, yo de mis días de hastío, mezclado todo con unos polvos atómicos vendidos, caricias vendidas…sentimientos apagados o que yo misma apago para no sufrir más.

Extraño quererte como te quería.

Y esa es la maldición que también lo sigue a él.

El extraña sentir como ella lo quería y extraña lo que ella le hacia sentir.

Por desgracia, tanto para él como para mi, esos días jamás volverán.

Mil cosas han sucedido, su vida ha cambiado radicalmente, mi vida también.

He hecho cosas que jamás pensé hacer.

El se aferra a esa esperanza como yo a la mía.

Pero esas esperanzas son falsas.

Ya nada será nunca lo mismo.

Para él ni para mí.

Estoy contigo mi amor, pero eso no significa nada…solo minutos del calendario sin sentido, solo para arrancar “momentos que ya son eternos como el verbo amar” – uff se me salio una frase de un tema de Camilo Sesto jajajaja –

Llegar a este punto es patético, lo sé, pero como tengo problemas con aquella palabra estupida llamada resignación, todo ha sido doblemente difícil.

Yo he permitido que las cosas llegaran a este punto muerto, buscando un sentimiento que él no quiere entregarme o no puede entregarme, mientras los días pasan y todo el universo se confabula para que esta historia no historia se acabe de una vez por todas.

Y yo lucho contra eso, sin ilusión ya pero con las fuerzas que me da mi terquedad idiota.

Esa que digo, algún día me matara.

Todo seria tan fácil si solo…
 
Rebeldía tecnológica
Estoy furibunda.

Furiosa, enojada, vulgarmente “emputecida”.

¿Por qué?.

Las restricciones, las malditas restricciones que jamás me han gustado.

Sé que parecerá idiotez lo que relataré y que al final “el trabajo” no se hizo para esto pero ¡que diablos!, siempre había tenido libertad y ahora que me la restringen nace en mi la rebeldía más recalcitrante.

Mi nuevo trabajo como ya comente, tiene un buen horario y fue la razón, una de las principales – si porque en realidad la subida de sueldo no es tan substancial - por la que me cambie, aun cuando en el anterior estaba bien, solo que el detalle del horario me mataba.

Resulta que al ingresar a este lugar, tuve que quedarme con lo peorcito que tenían, es decir, un PC Pentium III prehistórico que literalmente se pegaba cuando habrías dos ventanas incluyéndose Word – léase y entiéndase que para alguien computina y amante de la tecnología como yo eso era un insulto – además claro, de estar casi tres semanas sin correo institucional ni Internet – otro insulto para mi y por lo cual me sentía discriminada –

Después de esas semanas por fin me pusieron el famoso correo, y luego de un par de semanas la Internet.

Estaba contenta, por lo menos ya estaba online.

Pero resulta que como toda empresa que se precie de tal tiene diez mil filtros para que nosotros no nos "distraigamos" de nuestras labores navegando por Internet.

Por ello obviamente había que olvidarse del MSN o cualquier mensajero similar, y como para mi eso es una necesidad, pues a trabajar sin ganas se ha dicho.

No importa pensé – encontraré la forma de unirme al mundo digital por medio de mensajeros basados en Web – y los encontré, tenia un listado bastante extenso de paginas de ese estilo y cada vez que me bloqueaban una, recurría a la otra, pero claro, los informáticos hijos de perra de esta institución, cuentan con un software que controla el trafico y les entrega un listado detallado de las páginas que los empleados visitan.

Era cuestión de tiempo que terminaran por bloquearme todas mis joyitas.

Y así fue.

Estoy offline de nuevo a pesar de que tengo acceso a Internet, pero la Internet así es tan insípida como un chocolate sin sabor a chocolate.

Esta demás decir que hasta los correos gratuitos están bloqueados.

Es decir, estoy apartada del mundo en el que me muevo como pez en el agua.

Y eso me hace sentir repugnantemente enfurecida.

Tanto que me vuelvo maldadosa.

Y en un arranque de rebeldía furibunda, pues me puse a buscar alternativas, llámense túneles y proxies anónimas que me permitieran tener acceso a todas esas paginas prohibidas.

Es obvio que me atrae la maldad en su justa medida, como a todos y al sentir que coartan mi libertad, una que es fundamental para mi, pues no escatimo esfuerzos en tratar de sobrepasarlas.

Ya sé, me dirán, en el trabajo se trabaja, no se navega.

La cuestión en esto es que yo siempre he cumplido en mis trabajos y de eso nadie se puede quejar, entonces, si uno cumple y bien cumplido, ¿por qué diablos tienen que restringirte así?.

Me siento prisionera en el trabajo.

Para cualquiera es agradable que cuando estas con la cabeza llena de cosas y labores que cumplir, el saludo apacible, entretenido, pasional o lo que sea desde el MSN de alguien que aprecias te mejora el día.

Eso es indudable.

Otros me dirán, claro, pero resulta que los recursos son escasos y esas páginas ocupan ancho de banda y otras tantas amenazas que pueden provocar problemas.

Es que para rematarlo más, acá pecan de una contradicción fundamental.

Si me salen con el argumentito que el MSN ocupa ancho de banda, ¿por qué diablos no han bloqueado el youtube?...o si es por distraerte del trabajo, ¿por qué no bloquean los diarios faranduleros?.

Lo curioso es que aquí esta todo bloqueado menos el youtube y periódicos faranduleros.

Ya sé, no me pagan por navegar ni chatear, pero estaba mil veces mas tranquila cuando si tenia esa opción.

Para que cerrar los ojos a la realidad, estamos en los tiempos de la conectividad y el MSN y cualquier mensajero es una herramienta más, el que se mal utilice es tan similar como cuando pones dinero en manos de un ladrón disfrazado de político o gerente supuestamente de buenas intenciones.

Pero hay que hacerlo, así de simple.

Es decir, en lo que sea, el mal uso estará siempre, pero ¿por qué tenemos que pagar los platos rotos quienes cumplimos?.

Eso es lo que extraño de mi anterior trabajo, no tenia esas restricciones.

Y las odio y las detesto.

En mi intento por tener una salida libre a Internet instale un programa, pero me gano en cuanto que no supe configurarlo y me provoco un problema ya que el equipo se bloqueo obviamente por intervención de los malditos informáticos aguafiestas y tuve que llamar para que me lo desbloquearan lo que esta demás decir, me puso en evidencia aunque estoy segura que ya me tienen identificada.

Mi problema es que mientras más obstáculos me ponen, más aumentan mis rebeldías y busco más ansiosa, formas de pasármelas.

En este instante me encantaría ser hacker y cagarme unos cuantos informáticos hijos de puta.

Sé que puede parecer una tontería, posiblemente lo es, pero me siento como antiguamente se sentían aquellos que no podían tener acceso a los libros, cuando la iglesia lo controlaba todo hasta sus pensamientos.

Es una especie de dictadura de la información y la libertad de acceso.

Me pusieron un equipo con mayor capacidad, pero la maldita maquina no tiene tarjeta de sonido y cada vez me pone en evidencia cuando me equivoco con su maldito bip idiota o cuando una ventana amenazante del famoso websense me bloquea.

Se supone que me cambie de trabajo para mejor, eso creía, pero vuelvo a sentirme insatisfecha y ya estoy aburrida y cansada y apenas llevo un mes y medio.

Mi rebeldía provoca que no pueda quedarme en un lugar donde ponen restricciones idiotas y ya estoy nuevamente en campaña para largarme de aquí, a un lugar en donde pueda ser libre y no censuren mi libertad de expresión y acceso.

Muchos dirán, ¿vale la pena perder un trabajo por algo así?.

Posiblemente no.

Pero estoy acostumbrada a luchar contra las causas perdidas, son sus recursos, su dinero o lo que sea, pero como bien decía antidogmático en un comentario que me dejo un día, “si le arriendas tu tiempo a estos chacales bien vale ganar un poco mas de pasta ...” y yo agrego a esto: tener ciertos beneficios, porque después de todo uno se pasa media vida regalándoles tu vida como para que además te censuren así...

En otros aspectos menos patéticos, o quizás igual de patéticos, mi papanatas me pidió que le enseñara mis novelas.

Me sorprende que tenga interés, tomando en cuenta que en teoría no le importo un bledo.

Dice también, leer mi blog – porque así es, él sabe que existe y lo ha leído completito alabándome por mis dotes “escrituristicos” –

Se las prestaré, porque siempre es bueno para una escritora amateurs como yo tener opiniones de distintas personas de lo que haces para ver si tengo algo de talento y si logro dar a entender y expresar lo que quiero con mis textos.

Esta demás decir que igual muchas de mis historias, tienen un componente común y que las define: son medias “mamonas”.

Esto significa que son medias dramáticas y a ratos huelen a telenovela cebollera venezolana pero a pesar de eso, trato de darles ese toque de profundidad que solo mis conflictos existenciales expresados en ellas pueden darle.

Desde mis novelas costumbristas, pasando por terror hasta la ciencia ficción, en ellas la característica que las une es la búsqueda de una razón de l por qué vivir, y algo que no me había percatado hasta ahora es que mis protagonistas, lastimosamente, nunca encuentran esa razón o la han perdido y terminan por suicidarse (ufff el medio spoiler que me mande).

Pero bueno, veremos que puede decirme la visión de un papanatas de mis historias.

Aunque según sus palabras le gusta mi estilo.

El que tenga interés, curiosamente me ha motivado a querer escribir, o reescribir las ya creadas en Word – es que esa ha sido la misión más difícil que me ha costado realizar, pasarlas al PC - mi problema es que al pasarlas a Word, comienzo a leer y empiezo a agregar más y más cosas y al final lo que era una página a maquina en el PC termina en tres y se vuelve un cuento sin final.

Curioso por decir algo.

Por otro lado, hoy asistiré a una charla gratuita de astronomía sobre la Actualidad Cosmologica y eso le ha dado una razón por la que soportar este día.

Me acompañará mi mejor amiga y aprovecharemos de conversar ya que no nos vemos hace varias semanas.

No sé como controlar mi “rebeldía tecnológica”.

Posiblemente es una necesidad artificial que me hace sentir bien solo a mi – las de restricciones en Internet, digo –

Pero todo esto me ha mostrado que jamás estaré contenta en ningún lugar en el que me encuentre, pues siempre hallaré un "pero" que me hará despreciarlo.

Soy una eterna inconformista y quizás por eso mis protagonistas también nunca encuentran su misión en la vida como yo, y por eso terminan haciendo siempre lo mismo, auto sacrificarse.

(y si, es verdad, no me gusta estar offline porque eso a su vez me aleja de mi papanatas canalla, que forma parte de mis rutinas diarias y me saca de mi aburrimiento cuando aparece y me duele estar sin él cada día, aunque quizás sea lo mejor)

Por ahora, investigaré, pero como la vida se abre camino...

Yo me abriré camino en este obstáculo computacional idiota y si no lo logro pues simplemente a la primera oportunidad similar, simplemente emigraré.

Si es que no me echan antes, claro esta.

He ahí mi problema fundamental.

Ni siquiera en estas cosas logro resignarme.

La resignación no va conmigo y quizás eso algún día termine por matarme.

Que gracioso.
 
Adicciones
Últimamente he pensado mucho en mi bipolaridad.

En aquellos momentos en que quiero solo morir, que son muy comunes ahora - más que antes por lo menos - y las veces que súbitamente estoy feliz.

No niego que mi irregular estado de ánimo, se debe en gran medida a mi inestable y sin sentido vida sentimental.

A esto se agrega que mis motivaciones laborales y “hobbiesticas”, también se encuentran de capa caída.

El anime, por más que lo he intentado, ha dejado de entusiasmarme.

Mi problema, es que aquel mundo maravilloso que se muestra en ellos y que antes me llenaba de esperanzas y fuerzas para luchar, después de toda mi experiencia - ya bien sabida por todos los que me leen - no me convence.

Es decir, ya no creo que ese mundo y esos finales felices llegue a conocerlos yo alguna vez.

Entonces, como ya no tengo ilusiones que me hagan levantarme cada día, pues hago todo porque “debo” hacerlo, pero no por motivación personal.

De cualquier manera, siguen quedando cosas que me siguen entusiasmando – pocas, pero quedan -

Escribir, sigue siendo una pasión que ahora utilizo para exorcizar mis sentimientos frustrantes plasmados aquí.

Cantar, mal pero hacerlo, me sirve para sublimar mis momentos de inactividad y hace trabajar mi cerebro – si porque cuadrar del japonés, frases al español y que suene bien es un verdadero trabajo – además claro, de arruinarlas con mi voz cuando las ensayo, me entretiene por horas y horas, cuando no tengo nada mejor que hacer.

El trabajo es un caso aparte.

Esta demás decir que no me motiva en absoluto.

El trabajo representa para mi solo dinero y no lo dejo solo porque por desgracia es necesario trabajar para pobrevivir o sobrevivir.

Y aquello de tener que estar demostrando cosas, ser eficiente, responsable, me tiene sin cuidado, la verdad.

Quizás lo que de verdad me importa en estos casos, es solo demostrar que soy inteligente.

Amo la inteligencia.

Me encanta la gente que lo es y me encanta serlo - aunque suene prepotente y sobrado.

No sé, siempre me he sentido orgullosa de eso, diríamos, que es prácticamente mi única vanidad demostrable al resto del mundo.

Por eso cuando alguien pone en duda mi inteligencia, es como si me dijera el peor de los insultos.

Aunque como he dicho en este blog, la inteligencia no me ha servido de nada para controlar mi vida “amorosa”.

En eso soy torpe y muy tonta.

Y a todo esto se agrega además mis problemas de sociabilidad.

No me interesa socializar, quizás por temor, quizás porque me siento autosuficiente, quizás porque es mi manera de decir que soy diferente a los demás.

No sé – vaya a saber uno que tengo en esta cabecita atormentada.

El otro día conversando con un amigo, me decía que debía buscar ayuda.

Le conteste que para que iba a visitar un especialista que me iba a decir lo mismo que yo sabia, porque así es, tengo identificado mi problema, quizás no sé salir de el, pero sé exactamente por que estoy así y era lo que me temia desde siempre.

Además, cobran un ojo de la cara y la mitad del otro y yo no tengo la certeza de curarme.

Es que tengo una extraña contrariedad en mi alma, de que cualquier cosa que me digan, es solo un pretexto para “resignarme”.

Ese es mi problema.

La lucha interna, idiota y sin sentido que tengo con esa palabra.

“Resignación”, por eso no me convencen los argumentos de que si me paso lo que me paso es “por algo”, ni las pomadas religiosas de que Dios actúa de formas misteriosas y quiere enseñarme...

¡Al diablo!

En una de las tantas conversaciones que tuve con mi papanatas en el último conflicto que termino por desmoronarme, salí con ese discursito.

El respondió con esa frialdad que lo caracteriza.

- Pues que pena, porque lo estas haciendo… - resignarme -

Es que siempre me molesto esa característica de él.

Él siempre se resigna.

Aunque obviamente sé que a veces luchar contra algo que no cambiara jamás es una lucha perdida de antemano y posiblemente él lo toma así y por eso ni siquiera ya se toma la molestia de cuestionárselo o simplemente como me decía su amigo, es tan superficial que ni se preocupa, solo vive.

Por eso, me decía – como si fuera tan fácil - que tenia que dejar todo en el pasado.

Y para mi es como un “resígnate, hagas lo que hagas nada cambiará”.

Brotando mi rebeldía ante la frasecita.

Pero estoy consciente que la realidad así es.

Pero me molesta, me enrabia, me enloquece.

Entonces, entre esos conflictos y el desamor, mi bipolaridad se expresa en mis arranques de tristeza y alegría efímeras.

Y llego a trabajar cada día porque debo hacerlo y me enfrento cada día con la realidad que tanto hiere y que lo quiera o no, me esta transformando en aquella persona que jamás desee ser.

Este lunes, llega al trabajo, el tipo que tenía mi puesto en la empresa.

Cuando me contrataron, me dijeron que el tipo, estaba con licencia médica hace meses y que el puesto que yo le arrebate, había sido un especie de ascenso para él.

No me importo.

Yo tengo el famoso cartoncito profesional y eso me respalda supongo, así que simplemente me merezco el puesto ganado siguiendo el conducto regular.

La semana recién pasada, mi jefa me llamo a su oficina y me comento que el tipo llega este lunes y que su enfermedad es especial.

En definitiva, el tipo es un drogo.

Adicto a la cocaína y estaba en rehabilitación.

He ahí la enfermedad especial y los tantos meses de inasistencia.

La empresa financio su proceso y en teoría esta dado de alta, aunque obviamente, siempre esta el riesgo de las recaídas – jejejeje, sé lo que eso aunque en otros sentidos -.

Y no niego que eso me inquieto.

Conozco el fanatismo y conozco la adicción, pero no a esos niveles ni de ese tipo y al personaje en cuestión no sé como deberé tratarlo, porque trabajaré directamente con él y esta demás decir que habrán ciertos tirones porque yo seré una especie de usurpadora del puesto que quizás a él le costo mucho conseguir, entonces no creo que este muy contento cuando llegue.

Además claro esta, que habrá temas que no se podrán comentar.

Me inquieta en el sentido más que nada de los conflictos que se puedan generar.

El que llega a la adicción a cualquier cosa, es porque tiene conflictos internos – bien lo sabré yo, aunque hasta ahora mi única adicción haya sido el papanatas y es por mis carencias afectivas marcadas – y tratarlos siempre es complicado.

Llego a entender el asunto de abandonarse a aquellos “estimulantes” que te hacen sentir bien, pero jamás he tratado con un “rehabilitado”.

Quizás simplemente hay que tratarlos normalmente, obviamente sin mencionar cosas relacionadas a sus complicaciones pero me molesta en el sentido de tener que tratarlo de forma especial y como que esa fue mi impresión de la conversación con mi jefa y del desayuno de bienvenida que le tienen preparado para mañana.

Porque como ya he mencionado, soy egoísta y la palabra empatia esta perdida de mi diccionario.

Pero bueno, eso le ha dado algo extra al cuento de cuestionarme los días laborales que vivo en mi nuevo trabajo y mis conflictos personales.

Quizás tendré que aprender de este rehabilitado para poder salir yo de mi propia adicción.

Sé que debe nacer de mí, como en cualquier adicción.

El impulso esta, las fuerzas no.

Pero sé que debo hacerlo.

Supongo que debo tratarlo como una enfermedad, que gracioso.

Aunque me encantaría que no fuera así, si no que fuera mi salvación, pero no es para nada así.

Mi mente dice una cosa y mi corazón otra, hasta ahora siempre ha ganado el corazón y el corazón no es muy inteligente que digamos.

Es terrible luchar contra el desamor.

Y lo peor es que es una lucha perdida.

Cuya única medicina es la resignación.

Que triste.
 
De temblores y otras hierbas...
Acaba de temblar, son apenas las 10:15 de la mañana y se nos remeció el piso.

Los temblores, no me asustan.

Siempre y cuando no empiece a abrirse la tierra, todo bien.

Mi país, es una nación telúrica, nuestra historia esta plagada de tragedias por terremotos que han desolado ciudades y pueblos.

El más famoso fue el terremoto de Chillan en los 60’, fue tal el movimiento, que provoco un tsunami que dejo a toda una ciudad bajo las aguas y con caminos partidos a la mitad y muchos muertos.

Yo sólo he presenciado uno.

El terremoto de 1985.

Estaba pequeña y jugaba con mis primos en una plaza cercana a mi casa de aquellos tiempos.

De repente, sentí un ruido ensordecedor, en mi ingenuidad, creí que se venia una lluvia torrencial porque sonó como mil gotas gigantescas cayendo a raudales.

Pero no, todo empezó a moverse y en la plaza de juegos vi con sorpresa, como la gente desaparecía escapando como hormiguitas desbocadas hacia distintas direcciones en tres segundos, yo estaba en un balancín con mi prima, y se bajo rápidamente mientras me tomaba de la mano y una señora con unos pequeños niños nos decía que nos quedáramos en el centro y que nos agacháramos.

Al bajarme del balancín y con el apuro de la situación, una de las chalas se quedo atrás y yo me devolví a buscarla mientras apreciaba en toda su majestad como caían los ladrillos de los muros que circundaban esa plaza.

Mi prima me reto mucho, y yo me asuste.

Eso recuerdo, nada más.

Después apareció mi padre a buscarnos.

Según mi madre, después hubieron muchas replicas y dormíamos con la puerta abierta por si era necesario salir escapando de la casa.

Según los expertos, dicen que lo normal es que haya un movimiento de grandes proporciones cada diez años.

Estamos esperando hace años el gran terremoto pronosticado pero no ha pasado nada.

Ha temblado muy fuerte en otras ciudades, pero en mi ciudad, solo se sienten con cierta periodicidad movimientos de distinta naturaleza.

Por eso, mi ciudad también, esta llena de edificios con tecnología antisísmica.

Lo trágico es, que esos edificios se construyeron después de ese terremoto ochentero así que la famosa tecnología y los edificios no han sido probados.

Y vaya que ha crecido mi ciudad desde entonces.

Somos un país sísmico y en cierta forma estamos acostumbrados a que se nos mueva el piso, en realidad, afirman que todos los días tiembla por estos lares pero son imperceptibles muchos y otros apenas alcanzamos a sentirlos pero eso no quita que sea una situación constante.

Por fortuna no les temo, soy de aquellas personas que mientras todos empiezan a inquietarse y se levantan para salir corriendo, se queda tranquila, sintiendo el vaivén bajo los pies.

Asusta es verdad, pero guardo la calma y me quedo donde mismo, porque estoy segura que estaré más segura – valga la redundancia – donde estoy que si arranco por las escaleras o salgo a la calle donde alguna ventana puede caer, cables eléctricos o por el miedo pueda ser aplastada.

Vaya a saber una, pero me quedo tranquila y muy sentada mientras todos se inquietan buscando con sus miradas el mejor lugar donde arrancar en caso de necesidad.

Hay que acostumbrarse, simplemente, me digo.

Después de todo, es una advertencia de nuestra querida pero sufrida y destruida tierra de que todavía esta viva y que tiene el poder.

Para mi, es una muestra de poder tangible y omnipotente.

Porque para aguantarnos tantos desastres provocados por nosotros mismos - y los que se vendrán - es bueno que de vez en cuando nos pongan en nuestro lugar y nos digan que apenas somos una hormiga que si a nuestra tierra, se le da la gana, puede aplastar.

Es lo que merecemos nosotros y es lo que merece la tierra como tributo a nuestro desprecio.

Así que por eso no le temo a los terremotos.

Los respeto, que es diferente.

Porque es nuestra nalgada bien merecida por tanto daño e inconsciencia, y simplemente debemos aceptarla sumisamente y en silencio, como niños buenos.

Así es.
 
Weekend
Fin de semanas cortisimos y semanas interminables.

Espero ansiosamente cada fin de semana como si fuera el último.

Sólo porque me siento libre y desatada de las ataduras del trabajo y las obligaciones, solo porque me puedo sentir a mis anchas durmiendo hasta tarde y disfrutando de mi cómoda y apacible camita.

Siempre, el principio de semana es terrible para mi, el día lunes lo comienzo con un sueño horrible, un poco de rabia por tener que levantarme y sin ilusión de por medio.

Además estas últimas semanas me he sentido presionada por una presentación que tengo que hacer a los cabecillas del lugar donde trabajo para hacerles notar lo que he hecho desde que llegue y cuales serán las medidas que tomaré para mejorar lo que vine a arreglar.

Me pone nerviosa.

Siempre me ha puesto nerviosa hablar en público.

De hecho no me agrada hacerlo.

Pero como para ser “profesional” tienes que hacerlo y para conseguir lo que se supone que debo conseguir, es la única opción, no me queda más que aceptarlo.

No es una gran presentación, pero en cierta forma lo que me molesta de esto y bueno, supongo que para eso es, es la evaluación de lo que haces.

No digo que este mal, pero me cuesta tener que andar vendiendo pomadas que no me apasionan.

Bueno, ya he comentado que mi profesión la estudie más como un medio que un fin, y por ello, me gusta pero no me apasiona.

Entonces, si esto no me apasiona, es imposible que los días lunes me levante con alguna ilusión relacionada al trabajo, y como el resto de mi vida también es un asco, pues no tengo ilusión de nada cuando me despierto.

Respiro, es verdad, pero porque es una función natural e inconsciente.

El fin de semana pasado, mi máxima emoción – vaya que mamona pero ya he comentado que soy una computina noña – fue cambiarle la apariencia a mi PC, que tiene sistema operativo XP y disfrace de Windows Vista con un programita que mi papanatas me presto y que él también tiene en el equipo de su trabajo.

No sé, es idiotez, pero me emocionan esas cosas.

¡Es que se ve tan lindo!- mi PC digo -

Y si, sigo viéndolo aunque sea una completa estupidez, sobretodo por las condiciones en que le veo.

Creo que él consiguió lo que siempre quiso de mi, ni más ni menos, sólo lo consiguió.

Yo también para él, soy más su medio que un fin en si mismo.

Y lo peor es que estoy consciente de eso y se lo permito aun sabiendo la realidad de todo esto y lo astuto que es aprovechándose de mi necesidad por su compañía.

Me encantaría volver a hablar de él con toda esa ilusión de antaño, pero él mismo me las roba de un zarpazo, mezclando entre caricias furtivas un sentimiento de amor y rechazo, con o sin intención, no lo sé...

Pero con un objetivo, claro, preciso, conciso.

Para él sería tan fácil hacerme feliz, tan simple, tan gratuito...pero es egoísta con sus sentimientos, tanto que hay que arrancárselos a la fuerza y no entiendo por qué.

¿Acaso será tan difícil amarme?.

El cree graciosamente que un “te quiero” dirigido a mi es una declaración de separación inevitable por parte de él de la vida masoquista (como yo) que le gusta vivir - y vaya que esta equivocado – pero vaya a saber uno que hay en la mentalidad de los papanatas...

Anyway...

Pero volviendo a mi cuento, todo lo electrónico siempre ha tenido un encanto especial para mi, supongo que es heredado.

Me gustan los productos tecnológicos, ya sean equipos de música poderosos, televisores de última generación y reproductores de todos los tipos que han aparecido.

De hecho, mi última adquisición fue un MP4, que se ha vuelto en uno más de mis “bebes” – es que para mi todos mis aparatos son bebes, empezando por mi PC, al que tengo hasta bautizado, (¡mamona, mamona!), supongo que oriento todo mi perdido instinto maternal en esos objetos, ajajaja –

Mi padre supongo, nos metió ese gusto por el buen sonido y la imagen y todo un cuento con los aparatos de audio y video, porque mis hermanos - a excepción de mi hermana – rayan también literalmente con esos juguetitos.

Así que como podrán imaginar, estoy abastecida de ese tipo de bisutería, por decirlo de alguna manera.

Quizás lo mejor de tener un trabajo “estable” es precisamente poder darse ese tipo de lujos, comprar equipos de tecnología actual, deslumbrarse ante el sonido y la imagen de cierto aparatito para ver mis pelis favoritas y tener acceso a ese tipo de cosas que el común de la gente no tiene.

No para mostrarse ni vanagloriarse, que eso no va conmigo, si no que simplemente para disfrutarlo.

Pero bueno, hoy como nuevo día lunes, estoy desmotivada y nerviosa esperando el momento en que por fin me den estos tipejos un poco de tiempo de sus ajetreados días para presentarles mi “proyecto” de trabajo.

Y para demostrarles que no me contrataron en vano, supongo.

Ya quiero que termine esta semana.

Ya quiero que sea viernes una vez más.

Quizás para verlo a él.

Quizás para cobijarme y cubrirme entre las sabanas de mi habitación, único lugar en el que me siento protegida, en paz y tranquila.

Quizás solo para dormir interminablemente y dejar de sentir y de vivir esta vida sin vida.

Quizás simplemente para dormir y dejar de amarlo por fin.

Ya que, claro esta, no puedo morir.
 
La primera palabra fue sueño...
Me extraña que nunca haya escrito un post de este anime, que personalmente considero una joyita, no sólo por su excelente música e historia, si no que también por su trasfondo y segundas lecturas.

Hablo nada más y nada menos que de Macross Plus**, una mini serie de cuatro ovas (Original Video Animation), que es una secuela de la no menos interesante “Macross” conocida vulgarmente como Robotech.

La historia va mas o menos así.

Cuarenta años después de la gran guerra que destruyo la tierra, y una vez que nuestros protagonistas de la primera saga, es decir, el mamón de Hikaru Ichijo y Misa Hayase se largaron buscando un nuevo futuro en otras galaxias, nos vemos frente a un hermoso planeta llamado Edén, planeta que ellos en su constante búsqueda descubrieron sin querer..

En este planeta se prepara un mega recital de la cantante virtual más famosa de la galaxia Sharon Apple...

Paralelo a eso, en una base de pruebas de vuelo, se realizan las pruebas – valga la redundancia – de un par de aviones de combate transformables (Marca Registrada de Macross), en que dos compañías compiten por ganar un proyecto de fabricación de los nuevos cazas transformables para la confederación galáctica ...Wow – y me salio de corrido, jajajaja

Uno de los pilotos de prueba es Guld Bowman, un híbrido humano zentraedi de gran corazón pero impulsivo, cuyo único sueño en la vida es volar – bueno, por eso es piloto @_@U - .

En el proyecto competidor nos encontramos con el bello pero loco y suicida Isamu Dyson, un talentoso piloto, arriesgado y capaz de lanzarse en las misiones más peligrosas solo por sentir la adrenalina de volar por el cielo y compenetrarse con el.

En escena aparece también la bella pero triste Myung Fan Long, una chica cuyo único sueño era cantar (marca también de Macross) pero por un acontecimiento inesperado dejo de hacerlo y no cumplió sus sueños convirtiéndose en su defecto en la manager de Sharon Apple.

En estas circunstancias se reúnen una vez más estos tres antiguos amigos – porque lo eran - separados por un mal entendido del pasado.

La gracia de este anime, además claro, de las magnificas secuencias de combate y la aplicación por primera vez para aquella época de secuencias en 3D – que no se notan – es sin duda su música.

La cantante en cuestión, es una virtualización de los sueños más profundos de Myung, ella canta y encanta y con ella lleva un mensaje que todos admiran además de absorver, por decirlo de alguna manera, los sentimientos de la protagonista, lo que al final de la peli se irá en su contra.

El cuento de esto es que Myung siempre ha estado enamorada de Isamu, Isamu y Guld Bowman de ella, y en ese triangulo amoroso, se separaron en muy malos términos hace siete años atrás.

Ahora son rivales en el proyecto y por el amor de la chica.

Sharon absorbió esos sentimientos y empieza a desear lo que Myung desea y la hace descubrir aquellos deseos – valga la redundancia otra vez – de una forma por decirlo menos, violenta.

Las secuencias en que Sharon Apple cobra vida, y se adueña de todo una vez que un ambicioso técnico le inserta un chip bioneuronal que le da plena conciencia y “existencia” además de despertar su instintos defensivos, son espectaculares.

El recital al principio muestra una personificación espiritual, con escenarios galácticos, alucinantes, que de alguna manera, logra hipnotizar a su audiencia, ya que su música promete y es la experiencia más inolvidable y maravillosa jamás experimentada, pero a su vez ejerce un control sobre quien lo escucha sin precedentes.

Sharon ya no solo quiere ser una cantante, ahora quiere ser la luz que ilumine el futuro.

Claro, controlándolo todo y a todos...

Empezando por su creadora.

Las escenas en que ya tiene a la fortaleza Macross bajo su dominio y recorre la ciudad como un arcángel de luz, cantando una canción inquietante pero maravillosamente hermosa, es impresionante y rebeladora

Hasta te crees su cuento de darte esa experiencia.

Todo esto esta matizado por el dramón romántico entre los tres protagonistas, que entre escena y escena se pelean el amor y el proyecto que ambos ambicionan.

Sharon, como no, al absorver los sentimientos de su dueña obviamente esta enamorada también de Isamu y su deseo también es “adueñarse” de él.

Secuestra a Myung sabiendo que Isamu irá en su rescate y cuando por fin el “principito” aquel llega, trata de apoderarse de sus sentimientos y deseos por medio de lo que ella sabe hacer mejor, hipnotizarlo bajo su melodía celestial y diabólica - vaya contrariedad pero así es -.

Por medio ¿de qué?.

Pues ofreciéndole la experiencia que más desea Isamu.

Volar eternamente por el cielo azul siguiendo aquella ave que lo envuelve en su deseo ferviente de ser libre.

Con un canto casi satánico, Isamu empieza a caer en aquel sueño efímero, ve el enorme e imponente cielo azul, montado en su magnifico avión, es alentado por Sharon a acelerar más y más, mientras él ve como las nubes pasan veloces por su lado y a lo lejos aquella ave de sus sueños que siempre ha sido su inspiración lo lleva hacia el espacio infinito.

Empieza a ser envuelto sin saber que aquel hermoso sueño es solo una ilusión que lo quiere llevar a la muerte.

Todo esto ante los ojos de una desesperada Myung, que para salvarlo canta una vieja canción que había abandonado.

“Voices”.

Esto para sorpresa de todos, despierta a Isamu y logra salvarlo del canto perverso de Sharon.

Sin duda, una entidad de esa naturaleza no puede quedar libre, Isamu utilizando todo su talento de piloto, destruye la computadora regresando a todo el mundo a la normalidad despertándolos de su sueño iluso.

Entre las ruinas del SDF1, Sharon agonizando solo se pregunta.

- ¿Por qué? Solo quería que él me mirara, que fuera feliz...Isamu... te amo... –

En definitiva, mostró los sentimientos que la misma Myung no quería expresar, los sentimientos que internamente ella se negaba a aceptar, y que se fueron con sus sueños frustrados expresados en Sharon.

Este anime, fue uno de los primeros que vi y por qué no decirlo, culpable de mi fanatismo desmedido por Macross y sus sagas.

No niego que muchas veces me he sentido como Myung, pero no por los dos guapos príncipes que la rodeaban y estaban dispuestos a salvarla a costa de sus vidas, si no que por su incapacidad de llevar sus sueños a la práctica, en hacerlos realidad y solo dejarse arrastrar por los acontecimientos.

Sharon era su escudo y su proyección y a su vez, sus sueños hechos realidad.

En Isamu siempre vi representados mis sueños de libertad y de amor por el cielo y en este anime, se expresan con exactitud lo que yo misma siento cuando miro ese espectáculo cada día.

El cielo azul, gris, con nubes, tormentoso, oscuro, brillante, estrellado...

Pero maravilloso.

En Guld la lealtad de un amor honesto pero destinado al desamor.

Y de fondo la música que expresa todo eso y más.

Una gran banda sonora de Kanno Yoko, una eminencia en Japón en cuanto a música se refiere para pelis y animes.

Un cóctel de acción, romance e imágenes alucinantes.

Absolutamente recomendable para gustos exigentes.

Es un anime, que nunca me aburro de ver, y que cada vez que siento tristeza o desencanto me repito como para recordarme a mi misma, todos mis sueños y esperanzas perdidas que quizás pueden ser recuperadas.

“Voices”
(Voces)
Letra y arreglos: Yoko Kanno
Canta: Akino Arai


La primera palabra fue sueño,
vino a mi mientras dormía,
conduciéndome tranquilamente,
fuera de la profunda oscuridad,
que hay dentro de mi corazón.

La segunda palabra fue viento,
nos mostró el camino,
golpeé mis alas y volé
hacia los brazos de Dios.

Como si llevara los susurros,
que se alejan suavemente.

La manzana dorada cae,
cayendo a un tiempo.

A un lugar en que tenga una sola vida,
para luchar, para recobrar,
un viejo libro de mágicas palabras.

La cortina del silencio de la noche,
mantendrá nuestra promesa de estar juntos de nuevo,
sólo que...

PODREMOS VOLAR,
TENDREMOS ALAS,
PODREMOS TOCAR FLOTANTES SUEÑOS...
LLAMAME ASÍ A LO LEJOS
A TRAVES DEL VIENTO EN LA LUZ..

La tercera palabra fue...hmm...
si yo puedo percibir esos temblorosos brazos que me retienen,
puedo tranquilamente ser libre

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**Macross Plus (1994)
Shoji Kawamori