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Diario de vida de una escritora
A escribir, a escribir...relatar experiencias y deseos.... Viviendo en el desconcierto...
Acerca de
Una escritora es lo que quiero ser algún día, para expresar todo, tristezas y alegrías, lo imposible como lo posible, creando mundos eternos...

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Sindicación
 
Lazy...
Tanto desee que llegaran aquellos días de fiestas y los maravillosos cinco días, se fueron como agua entre los dedos.

Yo que pensé que bailaría y tomaría como enferma de la cabeza y resulta que los días de juega fueron más bien fomes – léase tranquilos -

La verdad es que tenia muchos deseos de fiesta pero se aguaron en el camino, esa es la verdad.

El único día que hubo movimiento en mi casa, fue el domingo, ya que fueron mis hermanos con sus respectivas familias y se hizo un asado, acompañado de bebestibles varios, además que por la tarde también invitaron a una tía.

Así que a las siete de la tarde mi casa, que siempre esta ocupada apenas por tres personas, en contraste había 14, lo que hizo que el espacio ya reducido se hiciera aun más chiquito.

Entre sobrinos, y mi hermano mayor que se convierte en una perinola y hasta las cuecas las baila con pasos ochenteros, bebí y comí frente a la llama de la parrilla.

Baile un par de canciones, entre ellas un merengue con mi sobrina de 17 – para variar faltaban hombres para bailar así que... – y me tome un Mango Sour que estaba muy bueno.

Pero en general estuvo tranquilo.

Y lo estuvo porque no me emborrache.

A la hora, que las copas se me van a la cabeza, me convierto en una perinola 2 igual que mi hermano y saco a bailar a todos mientras animo la velada con un:

- ¡Ya, todos juntos!

No sé si será que estoy más grande – para no decir que estoy más vieja – o fue la falta de alcohol en mi sangre que me hizo estar tranquila, demasiado tranquila, además claro de mi desanimo.

Creo que estoy pasando por el periodo que ya pasaron mis hermanos, cuando empiezas a aburrirte en las fiestas y ya no bebes tanto y te pones a escuchar canciones que escuchaban tus padres.

Como que valoras a los antiguos estandartes romanticones.

Soy rockera por naturaleza, me gusta la batería desbordando las orejas y estremeciendo el cuerpo cuando los ves en vivo, pero desde un tiempo a esta parte, me he convertido en una acérrima fan de cantantes tan llorones y viejitos como Raphael.

Ya he dicho que no me cierro a los estilos de música, aunque por lo general no escucho mucho en español, pero desde hace un tiempo, escucho cantantes y temas que le gustaron en su tiempo a mi madre y padre.

Ejemplos:

Camilo Sesto – bueno, él desde siempre me ha gustado, es un placer culpable.

El ya citado Raphael de España, que con su voz profunda y temas románticos, deja babosa, sobretodo cuando los temas te pegan en los cachos – como diríamos en mi país.

Sandro, otro apasionado cantante de los 60, que cantaba como gitano pero temas muy pasionales y así una larga lista de artistas que escuchaban en sus tiempos mis padres.

Supongo que es su herencia.

Pero bueno, a lo que iba, finalmente los días se me pasaron volando, y con lo mucho que los había esperado...

Al final todo paso de forma insípida...

Por fortuna, logre descansar bastante y eso me hizo recuperar fuerzas perdidas.

Y de vuelta al trabajo.

Este fin de semana posiblemente acompañaré a mi amiga a hacer unas mediciones en una reserva ecológica – es su trabajo de título - y visitaremos el lugar campestre donde sueña irse a vivir.

Tampoco es que vayan a ser espectaculares paisajes, pero sales de la ciudad y ves carretera y cerros y animalitos pequeños ahora que ya estamos en primavera.

Además que el cielo se pone muy lindo aunque de paso empieza el calor y los días agobiantes.

Sé que no es muy emocionante pero es lo que hay.

Veremos que hay de nuevo en estos días, aunque como tampoco soy la reina de la sociabilidad, mi circulo de amigos/as es bastante reducido.

Eso atenta con mis salidas y entretenciones, pero bueno, supongo que algún día eso irá a cambiar, por lo menos tengo esa esperanza.

Aunque no sé, obviamente el problema en esto soy yo.

¡Que diablos!...
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A escala
Una costumbre muy arraigada en mi es la de caminar.

Siempre he sido buena caminante.

Antes, cuando no trabajaba y estaba estudiando y por supuesto contaba con menos dinero, con compañeras y mis mejores amigas, acostumbraba caminar media ciudad solo para ir a tomar un bus o para acercarme al metro.

Sólo por el hecho de caminar, así de simple y de bonito.

Independiente de si el aire de mi ciudad es asqueroso por el smog y en vez de ejercitarte te envenenas la sangre o si el calor es sofocante en verano, el hacerlo, en cierta forma, me libera y me hace sentir bien.

Hoy iba caminando por la principal de las calles de mi ciudad, y me fije en el titular de un diario amarillista y popular (popular en el sentido de que esta escrito y dirigido para leerlo en Jerga o Coa típica de nuestra idiosincrasia).

Decía algo así: “Senador gringo, demando nada menos que a Dios”.

Este titular llamo mi atención y como no pensaba comprarme el diario, me fui a mi PC del trabajo y busque la noticia por Internet.

En efecto, así es.

Un senador norteamericano esta demandando a Dios por constantes guerras, masacres, y muchas tragedias en la historia de nuestra humanidad.

Acotaba el diario y en general es opinión de la mayoría, que para sorpresa de todos, la demanda descabellada había sido acogida por un tribunal yanqui y que los representantes de Dios serían personajes de distintas religiones que darían su punto de vista de la acusación.

De pronto me puse a pensar, que si todos nos pusiéramos a demandar a Dios, el pobre no tendría ni dinero ni años que pagar de tantas demandas que tendría.

Yo misma me he sentido estafada, burlada e injustamente tratada por él, independiente de su linda excusita del “libre albedrío”.

Obviamente, a otras personas ha tratado peor que a mi dirán muchos, tengo salud, trabajo, inteligencia, entre otras cosas y la vida tan mal no me ha tratado - solo por aquel punto negro que me ha cagado la existencia últimamente – pero como diría una amiga, es verdad, quizás no he tenido la desdicha de tener una enfermedad mortal – todavía – ni perder un hijo, ni ser invalida ni tener discapacidades ni esos grandes dramas que tienen muchas personas que conozco pero en general y a mi escala, cualquier cosa que me sucede es una tragedia aunque no encaje en los citados anteriormente, y creo eso va para todos.

Si algo malo pasa en tu vida, es una tragedia del porte de un buque y se vive como tal.

Desencaja tu vida, la destruye, la da vueltas o como quieran decir que se convierte en una mierda.

Y es cuando sale la frasecita “lo que te pasa a ti no es nada comparado a lo que viven otros” , como si con eso uno tuviera que conformarse y aceptarlo.

Y puede ser, si lo comparas con el tremendo dramón de un vecino que quizás perdió a esposa e hijos, no tiene trabajo y el banco ya le quita la casa, una desilusión amorosa es un pelo de un gato pero no por eso debes desestimarlo, creo yo.

Tampoco sobreestimarlo, es verdad, pero dentro de tu mundo, dentro de tu escala, es como una hecatombe mundial.

Quizás la receta esta en diferenciarlo, ver que es tan dramático y que no lo es, y también el cómo lo tomes depende de tu historial de vida y tus carencias.

En mi caso, como tengo marcadas carencias afectivas, el que me rechacen, el desamor y la dependencia emocional es una característica que provoca que toda mi historia idiota sea más terrible de lo que debería ser.

Y es por eso, que si se pudiese de verdad demandar a Dios, posiblemente estaría en el banco de los acusadores.

Eso pensé hoy al ver ese titular.

Lo demandaría por dar y quitar, por ser injusto en la entrega de sus dones y por jugar con nosotros un jueguito cruel.

(Bueno, claro siempre y cuando creas en él)

Yaa, vale, ya sé que si las cosas fueran simples, nadie valoraría nada, ni siquiera yo, que todo lo he tenido que conseguir a punta de esfuerzo – no más que otros pero esforzándome igual –

Posiblemente mi demanda sería chiquitita en comparación a por ejemplo, la de los niños de África que se mueren de hambre, a las guerras que matan a diario centenares de personas, a las pestes y enfermedades y así un sin fin de tragedias.

Pero creo que lo demandaría igual, por provocar (así lo veo yo por lo menos) que perdiera la fe, yo que precisamente quería creer – como diría FoX Mulder -.

Nunca había sufrido tanto, nunca me había sentido tan desesperada, nunca había sentido tanto desaliento como hasta ahora, nunca antes había pensado tanto que la vida no valía nada y la pregunta que aflora inevitablemente entonces es.

¿Por qué?

¿Sino pa’ qué? – como diría Pedrito el Escamoso.

Es verdad que mi situación es socialmente inmoral, ilegal, y cualquier palabra que termine en al, pero siento como si me estuvieran castigando por simplemente amar.

Así es. Amar, que finalmente no es otra cosa que eso.

Si, vale, amar al equivocado es verdad... ser egoísta, también es verdad...

Pero la palabra sigue siendo esencialmente igual.

Y bueno, toda esta sarta de estupideces surgieron de mi mente atormentada, simplemente al leer esa noticia en un titular de un diario y asociarlo libremente a mi estado actual.

Levanto mi mano y digo “si, Dios es culpable” y yo también supongo.

(Inciso: Mi papanatas ya no será padre nuevamente, perdió a su hijo antes de nacer, y supongo que debe sentirse fatal aunque como siempre he tenido una visión canallesca de él, no sé que pensara de aquello ni como lo habrá tomado en realidad...porque frente a mi, siempre toma esa actitud de frialdad canalla o de fingido optimismo, poniendo esa muralla entre sus sentimientos reales y yo)

Y como siempre volvió a castigarme y a castigarse supongo.

Volvió a dejarme antes que lo hiciera yo.

Así son las cosas simplemente.

Como dicen los españoles.

Punto y pelota.

(Sigue gustandome caminar de cualquier forma)
 
Sadness
Me siento pésimo.

Hoy es por fin el día que tanto he esperado.

El preámbulo, el día previo a todas las celebraciones que se vienen por el “18”.

(Se celebra un año más desde la primera junta nacional de gobierno - año 1810 - acto que celebra el inicio de nuestro proceso de Independencia de aquellos años el Reino de España)

Bueno, después de este aporte histórico, a lo que iba.

Hay todo un clima fiestero y por más que trato de estar alegre y ponerme en onda “juerguistica”, no me ha resultado.

Durante la mañana, en las oficinas vinieron a presentar un pequeño show de Huasos y Chinas bailando Cueca (campesinos tradicionales y autóctonos de mi país) y me siento tan vacía y tan triste que no logró entusiasmarme ni la música ni los Huasos a los que tengo la costumbre de mirarles siempre el culo porque con esos pantaloncitos que usan, siempre se ven muy “buenos”.

Pero ni eso.

Mi tristeza y desanimo tiene la razón de siempre.

Si, él, él, siempre él.

Lo peor es que nada puedo decirle.

Decirle que me duele ver como se enfrasca cada vez más en sus problemas, económicos, de salud y domésticos, que estoicamente soporta sin entristecerse , por lo menos en apariencia.

De ver como una vez más se sacrifica por la su so dicha, ya que como todos sabrán esta embarazada nuevamente – fue la razón por la que me termino la última vez – y como siempre ha sido de embarazos riesgosos, este último la tiene en cama, con constantes síntomas de perdida, con un par de hijas que su madre no puede cuidar por eso y con una suegra que si bien ha venido a ayudarles, lo tiene aburrido y cansado.

El que una vez más haya tenido que cambiarse de departamento porque todo su esfuerzo de conseguir un subsidio para por fin tener un lugar propio se fue al mismo diablo por culpa de tramites de tipos ineptos que lo dejaron sin el aporte condenándolo a arrendar de por vida.

Con una pequeña hija, enfermiza y él con un sueldo miserable que apenas le alcanza.

Y yo en medio de todo esto.

Sé que son sus problemas y no me corresponde en absoluto ni inmiscuirme ni ayudarle.

Es indudable que él mismo se lo busco.

Pero es obvio que sufra por alguien que amo, creo, es lo más natural del mundo.

Pero lo que me mata de toda esta situación, más que todos sus problemas, es comprobar una vez más, que estoy demás – en realidad siempre ha sido así, pero antes no lo sopesaba –

Comprobar el inmenso amor que aun existe entre ellos dos.

Comprobar cuanto la ama.

Comprobarlo en su sacrificio por ella.

Una amiga una vez me dijo:

- Ese tipo es un “cacho” de hombre – aludiendo a que al parecer lo persigue la mala suerte.

Quizás, a pesar de mis constantes dudas, me quiere.

Pero no de la forma que me gustaría.

Y no me gusta envidiarla, detesto envidiarla.

Es verdad, una vez me dijo:

- Sabes que eres la mujer perfecta para mi... pero no puedo, sabes bien las razones...

En su momento me causo gracia, porque fue como si alguna vez yo le hubiese pedido separarse - cuestión que jamás he hecho ni haría – pero frente a tanta desgracia a su alrededor, ya me he empezado a preguntar si esto es una maldición.

Tampoco soy tonta, sé que no querría separarse aunque yo se lo hubiese pedido, como bien se analiza en un excelente articulo de Amanda (I parte ; II parte), simplemente son excusas.

Es como si algo o alguien se ensañara con él y de paso conmigo, porque inevitablemente lo que le pase me afecta a mi, no directamente pero a nuestra posibilidad de compartir esos momentos de estar juntos.

Y por saber esas razones, es que estoy así.

Sé perfectamente lo que tengo que hacer y lo haré, no queda de otra.

Lo sé.

El que me pidiera perdón alimento la vana esperanza de que lo que sentía por mi era más profundo pero una vez más me engañe, porque simplemente fue su reacción culpable de hacerme sufrir, de la que él es consciente, y que expreso en una frase un día:

- Ya has pasado por tanto... que sería el colmo que además sufrieras por esto... -

Sé que no debo sentir esto, no es mi culpa, no es mi responsabilidad y todo lo que le pasa no tiene que ver conmigo en absoluto.

Pero este estúpido e idiota amor, me ha tenido pendiente de sus mil dramas mientras hago idioteces tratando de captar una atención que obviamente no puede tener por mi.

Su cabeza debe ser un torbellino de cosas que no lo dejan dormir por las noches y obviamente pensar en mi debe estar en su ultima prioridad.

- Una vida es lo más importante...y si tengo que comer papel el resto de mi vida por ello, lo haré – me dijo una vez por su situación económica y lo costoso de todo el proceso que la su so dicha le provoca.

Pero lo que yo hago por amor, él también lo hace pero por ella.

Y eso es lo que me esta matando.

Además claro, de la posibilidad de que en realidad nunca le importe.

Mi depresión y mi tristeza, ni es por mi trabajo, ni es por mi inexistente vida, es por mi mala suerte.

La mala suerte de que se cruzara en mi camino y que yo eligiera esta tristeza y este estúpido amor sin destino.

No es arrepentimiento, solo un pataleo de mi alma ante la injusticia.

Hoy, un grupo numeroso de compañeros incluyéndome yo, nos iremos a un restauran a almorzar para celebrar estas fechas.

Verdaderamente, no tengo las más mínimas ganas de ir – además que la gracia hay que pagarla – pero por no parecer más antisocial de lo que soy y solo para evadir mis constantes pensamientos y este dolor en mi pecho, iré.

Por eso, me doy por vencida.

Esa es mi última decisión y la razón de un corto post de hace unos días.

Se han acabado mis fuerzas y ya quiero dejar de sufrir por alguien que ni siquiera tengo certeza que lo valore ni que le importe.

Y con esto, comprobé aquella frase tan cierta de uno de mis libros y pelis favoritas “Relaciones peligrosas” saliendo de los labios de una marquesa de Marteaul sabia.

“Creo que es denigrante tener una esposa de rival, hace la derrota humillante y ordinaria la victoria”.

Y así es, estoy humillada.
 
Momentos
En septiembre, a medida que la primavera se va acercando más y más, el viento, suave, tranquilizador y apacible se filtra por cada uno de los poros dejando una huella en el recuerdo.

El aroma de septiembre me llena de momentos.

Entonces, cada vez que siento ese viento, me digo:

- ¡Se viene septiembre! ¡Que rico! –

Y con ello las fiestas patrias, época de cuecas, fondas, asados, chicha, y fiesta interminable, además claro de los volantines.

En mi país los volantines son los que en otros llaman cometas , aunque nuestros “cometas” tienen características bastantes especiales.

Primero, tienen tamaño reducido, sin muchos adornos, con suerte una cola que vibra con la brisa, hechos con un cuadro de papel seda y dos palillos cruzados cuan cruz doblada en un costado, mientras se ponen los tirantes – que nunca aprendí a hacer, porque para variar tiene su técnica y medidas especificas contadas en dedos y nudos por lado – además del famoso hilo curado.



Es que para variar, somos perversos.

En otros países, cualquier persona sin maldad alguna, eleva su cometa y puede estar tranquilamente toda una tarde sin interferencia alguna disfrutando de ese juego con el viento.

En mi país la gracia esta en la competencia.

Para ello, elevas un volantín no solo para verlo volar, si no que para entrar en “comisión” o “comi”.

Esto no es otra cosa que la picarona técnica de mandar “cortado” al oponente y para ello utilizas hilo “curado” – mezcla de vidrio picado finísimo y un pegamento especial que provoca que el hilo quede filosisimo – entonces mientras te entretienes viendo volar por los aires tu propio volantín a su vez esperas que alguien tenga la desdicha de cruzarse en tu camino y al roce de los hilos y si no estas preparado, el hilo corta tu unión o la de tu contricante provocando que uno de los dos se escape sin control a cualquier techo a distancias insospechadas dependiendo de la altura a la que estaba.

Si estaba muy bajo, pues un montón de niños se entretienen corriendo tras él y se lo pelean si es que le dan alcance.

Una vez, un vecino extranjero que no conocía esa costumbre se le ocurrió elevar su cometa con hilo simple, hubo un compatriota – generalmente son niños que aprenden la técnica, porque si la tiene, que es ir soltando mucho hilo de manera que el viento y el hilo actúe como cuchillo y haga su trabajo – que se cruzo y lo mando cortado a cuadras de distancia.

Enojado el vecino se fue tras el sin que antes le explicaran que esa era nuestra tradición y que era difícil que le devolvieran la elaborada cometa si había caído en alguna casa.

Finalmente la tuvo de regreso pero después de una gran discusión y no volvió a elevarla nunca más.

Es decir, si eres capaz de tener el mejor hilo y conoces al dedillo la técnica de elevar, te conviertes en el rey de los cielos y esa es la gracia que tiene hacerlo.

Mandar cortado hermosamente en el cielo a los oponentes.

Así somos.

Aunque ahora, el gobierno ha instaurado leyes contra el hilo curado porque es una herramienta peligrosa que ha provocado trágicos accidentes así que se ha normalizado el uso y venta de ese hilo en especial.

Pero ha sido desde siempre una tradición ancestral, peligrosa es verdad, pero muy emocionante.

Me encantaba de pequeña ver la habilidad de mi hermano elevando y controlando el volantín dependiendo del viento mientras mandaba cortados a desconocidos, el ver que si tirabas el hilo de una manera o hacías los tirantes de una forma u otra, el volantín actuaba de distintas formas.

Mi padre, hacia volantines y los vendía y era famoso por sus diseños y su exhaustividad al elaborarlos.

Y cuando pienso en septiembre, recuerdo eso precisamente.

Los volantines.

A mi padre haciéndolos y vendiéndolos, a mi hermano elevándolos mientras a veces me dejaba a cargo del hilo y me dejaba sostener el volantín por los aires mientras yo me asustaba pensando que se podía caer.

La música y la alegría que generaba, las empanadas, y los días de sosiego de la infancia.

Por eso cuando llega septiembre y siento ese viento me transporto a esos años, cuando nada parecía importar más que ver como el viento elevaba los volantines y mi hermano era un genio de los aires haciéndome sentir orgullosa de estar a su lado.

Antes, el cielo se llenaba de volantines.

Ahora con la prohibición, se eleva pero menos y es más raro ver una “comi”.

Ahora, ya no soy una niña y la llegada de septiembre ya no solo me rememora los volantines y la comilona que se viene.

Me recuerda que mi padre ya no esta, que ya no hay volantines, que mi hermano más grande y con familia ya no eleva y que el año pasado por estas mismas fechas, estaba sufriendo.

Si, porque fue la primera vez que termine al papanatas… - ya sé, dirán, otra vez con el mismo cuento, pero es inevitable –

Y recuerdo esos días porque fueron desesperantes.

Entre reproches y arrepentimientos, fue la primera vez que tome la decisión de dejarlo pero de la que me arrepentí casi inmediatamente, mientras hacia locuras que ya relate en esas fechas en este mismo blog y que no repetiré.

De hecho ni siquiera quise explicarlas con detalles pero ahí están…

También, me recuerda septiembre pero del año anterior (2005), cuando trabajando en el mismo lugar, recién nos estábamos conociendo y “se hacia el lindo” mientras nos mirábamos de soslayo.

De que lo pase muy bien en una parrillada a la que fuimos con todos los tipos de informática y claro a la que él no fue porque debía volver a casa a marcar tarjeta es decir a reportarse con la su so dicha – así es, así de mamón es - y no tenia dinero para colaborar con la comida pero que según sus palabras quería ir sobretodo cuando se entero que me convertí en la reina de la noche, bailándome hasta los avisos comerciales, jajajaja.

Septiembre es especial en muchos aspectos, tantos alegres como tristes.

Y me hace recordar que ya en todo este cuento, se van a cumplir dos años.

Es increíble como pasa el tiempo y como las cosas han cambiado, en algunos casos para mejor, en otros para peor, pero ya no son iguales.

Ya no soy la misma de hace un par de años.

Supongo que en el rostro ya tengo las señales marcadas a fuego de estos 24 meses de amor ingenuo, descubrimientos, polvos apasionados, desilusión y tristeza, desesperación y momentos de felicidad efímeros.

Ahora al decir septiembre, pienso en volantines y el viento tan delicioso de este mes, y también en que mis hermanos han crecido y tampoco son los mismos, que todo a cambiado y que para bien o para mal, al papanatas lo tendré eternamente en mis recuerdos eternizados por las heridas tatuadas en la piel y en el alma.

En que ahora, aun estando juntos somos distintos y lo que era jamás volverá a ser.

Septiembre es, momentos mezclados en el tiempo.

El mes en el que un futuro se unió a otro y creo un mundo paralelo viendo en mí a dos personas distintas, pero en esencia iguales.

La niña que quedo en el pasado y la mujer que nació a fuerza de dolor.

No sé si en septiembre del próximo año, él estará aun presente en mí.

Ya no pienso en el futuro.

Sólo sé que lo quiera o no, lo recordaré.

¿Seguiré amándole?, tampoco lo sé.

Con sus canalladas y momentos de inmensa ternura, con la desesperación del dolor y con la duda vibrante de un amor a medias.

Como siempre me suele suceder.

Pero a pesar de eso…

Mes de fiestas patrias asi que...

¡Viva Chile mierda!

Como dice la cueca fiestera de una semana completita de juerga.

...Veré los volantines volar, las empanadas alimentar y emborrachados quedar, jejeje...
 
De japos...
Hoy venia en el bus escuchando una de mis bandas favoritas, una de las tantas favoritas.

Y me dije – siempre he querido hablar de esta música, debería hacerlo – así que hoy comentaré de aquellos grupos que alivianan mis días de aburrimiento y que por lo demás no son para nada comunes al resto de los mortales.

Ya todos saben que soy otaku, fan del anime y sus derivaciones y esta es una de ellas.

La ya comúnmente llamada “Jmusic” o Japan Music.

Generalmente estos grupos los conoces porque han sido la banda sonora de algún anime que te gusto mucho o porque en muchos casos - para las personas que les gusta el pumpim up – lo escuchaste en una de esas maquinas de baile.

Una vez una profesora comento que los japoneses tenían una excelente manía.

Eran copiones profesionales – sé que suena extraño pero cuando lo explicó entendí por qué – ellos toman cualquier cosa hecha por los occidentales, llámense inventos, objetos, tendencias o lo que sea, lo desarman, ven sus debilidades y los vuelven a armar pero arreglando lo que encontraron deficiente y por eso, lo perfeccionan.

No por nada, en tecnología van en primer lugar.

Y la música no queda exenta de esta característica.

Los japos son perfectos copiones.

Toman el rock americano y lo copian de tal manera que suena bien y lo ajaponesan dándole características tan especiales, tan propias que al final aunque sea copiado ya es otra cosa, provocando que la copia ya no sea tan copia, si no que adquiera un sonido y un estilo que los caracteriza y lo perfecciona.

Lo mismo con el pop y las demás tendencias.

Así han surgido sub –tendencias, algunas muy japonesas que se identifican por estilo de vestimenta, de pensamiento o simplemente por modas.

Por eso no es casualidad que últimamente su música halla cruzado fronteras y encontremos cierta japonización de todo, incluso del tipo de dibujos animados americanos que cada vez se parece más al estilo japonés.

La juventud, en su búsqueda de identidad y de lo extraordinario, ha seleccionado la música refaccionada de una nación que ha sabido sobreponerse estoicamente a muchos desastres - entre ellas la de la bomba atómica, que no por nada es su gran trauma, trauma que a pesar de todo, han sabido sobrellevar e incluso a sus canalladas porque también lo han sido (en especial con los coreanos y chinos pero eso es otro cuento) - y la ha convertido en su caballito de batalla para mostrar individualidad.

El pop japonés es muy alegre y siempre contiene mensajes positivos de superación y de optimismo, el rock va desde baladas ultra-románticas a mezclas extrañas de pesimismo obsesivo y así una gama sin igual de sentimientos y matices.

Mi antiguo jefe siempre se burlaba y me decía que los mensajes de superación y optimismo de sus canciones tenían y debían que ser así porque para el nivel de exigencia y vida de esa nación, algo tenia que levantarles el ánimo aunque fuese a fuerza de frases hechas y música subliminal que los obligara a trabajar como enfermos de la cabeza.

No niego que le encontraba la razón a veces, tomando en cuenta que los japos son una nación estresada, con altos niveles de suicidios, que sin dudar, señala su nivel de insatisfacción e infelicidad.

Por eso el anime les muestra mundos perfectos, por eso la música tenia que ser así, solo para ayudarse a si mismos.

Pero también es cierto, que en su búsqueda de estímulos, han logrado conseguir un estilo sin igual que se ha logrado filtrar en nuestra mentalidad occidental tan distinta.

No digo todos, pero ya es más común escucharlos en las conversaciones de la nueva generación y en las tendencias que fluyen inevitablemente hacia el oriente.

Después de todo, el mundo va hacia ese futuro, el de la multiculturización, que creo estará muy influenciada por Oriente la que se convertirá en la luz que ilumine el futuro.

No por nada China esta entrando con fuerza en la economía y ya se presupuesta que se convertirá en la nación que predomine, no por nada los japoneses son los reyes de la tecnología avanzada, no por nada, Corea es una nación que mezcla lo occidental con lo oriental de forma perfecta.

Es una nación admirable en muchos sentidos, aunque como todos, algunas de sus actitudes sean reprobables.

Todavía a los japos no les puedo perdonar que se coman a las pocas ballenas que quedan ni que vengan a las costas de mi país con sus barcos fabrica a vaciar el mar de peces...

Pero bueno, después de este tratado de sociología, a lo que iba con este discurso, es a hablar de aquellas bandas que en su mezcla copiona de música pero a la vez interesante y exquisitamente sabrosa, llenan mis días de melodías.

Aquí vamos.

M.O.V.E , banda inclasificable que mezcla el disco, el hip hop, el tecno, el pop, el funky y muchas tendencias más en unas melodías electrizantes.

Esta demás decir que detesto el hip hop y a sus representantes pero el hiphopero que canta en esta banda, es la excepción.

Glay, banda de rock/pop con integrantes muy carismáticos – en especial el lindo de Teru – que para mi humilde opinión, tiene las mejores baladas románticas y lloronas de todas las existentes en el Japón.

Lindas letras - que como siempre y como suele suceder tiene su genio y talento en el más “feito” del grupo.

Si quiero llorar por amor o quiero dedicar una canción romántica, siempre recurro a Glay, que mezcla la nostalgia del pasado con la tristeza del presente y la naturaleza.

Un ejemplo: este temita: Howewer, mi tema favorito
(Ojo, la traducción es mia, jejejee)


X-Japan, desaparecida banda de Rock japonés más pesadito, que es la agrupación que más ha influenciado a las siguientes que vinieron. En principio era una banda de rock casi Trash, con poderosa batería y guitarras desgarradoras y pegajosas, después pasaron a un rock más comercial, muy del estilo ochentero americano del Glam y terminaron con rock sinfónico.

Letras llenas de dolor y desencanto, soledad y tristeza, si quieres cortarte las venas, simplemente escuchas Forever love o Silent jealusy.

En su últimos trabajos, se acercaron bastante a lo que hoy se conoce como Power Metal, gracias al poder del baterista, compositor, pianista y líder de la banda Yoshiki y la voz dulzona, gritoncita y poderosa de su vocalista - que justo ahora no recuerdo su nombre – jajaja.

Además la banda tiene una historia trágica a su haber, Hide, el guitarrista y uno de los integrantes más carismáticos de la banda se suicidó, y es tanta su influencia que muchas bandas hoy en día emulan su estilo – colorinche y apático – siendo la piedra angular de una tendencia marcada en el Japón llamada Visual Rock.

Esta demás decir que tiene hasta un museo dedicadísimo a él y una de las piezas de colección es su Water y sus numerosas guitarras.

L’ Arc en Ciel, es una de las bandas más populares del Japón hoy en día y la que más se ha acercado ha Occidente - ya han participado en conciertos en USA – y es la agrupación que más fans occidentales tiene.

Su música es un rock/pop pegajosísimo, con un cantante muy sensual para cantar y además guapo, que además se da el gusto de ser popular también como solista, así que encuentras discos de la agrupación y de Hyde, el cantante y por ambos es famoso.

Ayumi Hamasaki, es en Japón lo que para Occidente es Madonna, pop sin par ni igual, ella misma se considera un producto de la industria y no se avergüenza de ello, canta de una manera bastante particular y sus canciones siempre llevan una post producción increíble, es la cantante que más dinero gasta en clips y promoción.

Pero no quita que sus canciones sean buenísimas.

Esta también la tendencia de los cantantes que basan su popularidad, dedicándose a cantar exclusivamente canciones de anime y pelis.

Siempre son talentosos y sus canciones son pegajosas, para que entren de una vez en las mentes de los fans supongo, cantan de cualquier estilo, rock, pop, lentas, salseras, y la tendencia que este de moda en el momento que el anime sale al aire.

Destacados son: Megumi Hayashibara, Masami Okui, Hironobu Kageyama – famoso por cantar las canciones de Dragon Ball - y Yoshiki Fukuyama.

En este último me detengo, porque fue por Yoshiki Fukuyama que empecé a amar a los japos, tiene una voz extraordinaria, unos gritos espectaculares y además es simpatiquísimo.

El canta con una pasión que emociona.

Aunque personalmente me gusta más como interprete que como compositor.

No es muy popular, pero ya tiene varios discos en solitario y se hizo famoso por ser la voz cantante de la serie Macross 7, entre otras.

Y así miles de bandas más, de todos los estilos, los que señale ahora son los que me gustan a mi y los que conozco, pero hasta diría que estos ya están obsoletos para los que maneja la nueva generación.

Hay agrupaciones muy freaks, oscuras y sangrientas al estilo Ozzy Osbourne, y grupos infantiles de chicas de 14 con 20 integrantes... – un ejemplo – Morning Musume y todas las anexas Musumes que existen.

Hay de todo en la viña del señor dicen, pero en los japos esto se multiplica por mil...

Me gusta como cantan, y como mezclan estilos ajaponesandolos, y me gusta que tengan tanta variedad y no se encasillen en uno solo.

Son los reyes de la copia, pero las arreglan, transforman, simulan, de tal manera que las mejoran.

Por eso soy una adicta a ellos, aunque todos digan pero ¿entiendes lo que dicen?

Pero lo mismo pregunto yo cuando las bandas cantan en inglés, es ingenuo pensar que todos entienden lo que dicen pero aman su música por igual.

Pues lo mismo en este caso, además para traducciones, esta la Internet.

Su idioma les acompaña, ya que es una lengua de monosilabicas frases muy melódica para cantar y que se amolda perfectamente a cada nota, es cuestión de escucharlas, diría que es por naturaleza un idioma para la música.

Y eso, siempre descubro nuevas bandas y estilos, por eso no cierro mis gustos a sus propuestas musicales.

Así como me gusta Sonata Arctica, banda de Power Metal finlandés, me gusta Glay y hasta mi último descubrimiento Buck Tick y su cantante con rica lengüita, jejeje.

Existen otras bandas y agrupaciones pero estos son mis gustos personales, así que queda advertido el J-musiquero que lea este post, que son los que más me gustan a mi, pero no significa que sean ni los mejores ni los más destacados, aunque puede coincidir en gustos.

Uff, siempre quise decir todo esto.

Y lo conseguí.
 
Cuatro palabras
*** Me doy por vencida ***

T_T
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