logotipo

img_google
Diario de vida de una escritora
A escribir, a escribir...relatar experiencias y deseos.... Viviendo en el desconcierto...
Acerca de
Una escritora es lo que quiero ser algún día, para expresar todo, tristezas y alegrías, lo imposible como lo posible, creando mundos eternos...

Free counter and web stats

Sindicación
 
Escenas
Tenemos finde largo este viernes.

Antes, ese día no significaba nada, pero agregaron un feriado más a la lista enorme de feriados que tenemos, como un día de conmemoración a la segunda tendencia religiosa más numerosa del país: los evangélicos.

Bueno, el que agreguen un día más de descanso, yo creo que a nadie molesta más que a los empresarios que lloran que se pierden no sé cuantos millones de dólares por no trabajar un día... aunque claro, por otro lado ganan los comerciantes, porque ahora además del feriado religioso se ha incluido como celebración foránea el cuento de “Noche de Brujas” en donde a parte de los dulces y merchandising ad-hoc, disfraces y fiestas, esta todo el cuento publicitario.

Ya a estas alturas, nadie saca nada con reclamar que al final la famosa celebración no tiene nada que ver con nuestra cultura, que al final como todas las celebraciones artificiales que se han creado como “el día de esto y aquello...”, no son más que estrategias comerciales para vender todo lo que se les ocurra y toda la bisutería relacionada.

Qué diablos, como ahora los niños tienen el poder, mientras ellos sean felices, los padres seguirán aceptando lo que venga para mantenerlos entretenidos. No me extrañaría que un día terminemos celebrando el 4 de julio o el año nuevo chino.

Nadie niega que hacer fiestas disfrazados es de lo más entretenido, saca lo niño que llevamos dentro pero es innegable que la fiestecita aquella no tiene más que un fin último: ganar dinero.

Por mi parte, como no tengo hijos y mis sobrinos ya están grandes, el mundillo aquel esta lejos de mis ojos, lo único que a ratos se ve por mi casa en esa fecha, son grupitos de niños pequeños y no tanto pidiendo dulces en las casas, pero por la nuestra no pasan, supongo que adivinando que no pensamos salir, jajajaja.

Esta semana, a parte de esa novedad, no hay demasiado que contar, ha sido mas bien una semana aburrida y reflexiva.

No sé si este finde, veré al susodicho aquel – léase papanatas – porque a pesar de que me dijo que si, no sé si él recordaba cuando me lo dijo, que había un feriado y quizás se tome los tres días como todos los mortales con familia y celebración de Hallowen incluida disfrazando a sus pequeñas hijas. Tengo que confirmarlo aún.

En cuestiones laborales, esta semana ha sido tranquila, además de confirmar que ya por fin nos conseguimos una alumna en práctica, no hemos hecho demasiado por la vida como en las semanas anteriores y lo cierto es que eso ha provocado precisamente que la semana a pesar de lo corta que será, se me haga más larga.

Por ahora, escribo estas palabras, no muchas, solo porque me gusta hacerlo, además para recordar una escena que me quedo dando vueltas en la cabeza desde la semana pasada.

Tengo la costumbre de salir a caminar por el centro de mi ciudad en hora de colación y siempre voy a sentarme un rato en la Catedral, por ejercicio y porque aquel lugar tiene el extraño efecto de darme paz.

Estaba sentada, relajada y tranquila, pensando en mis viscitudes cuando escucho un pequeño murmullo que se propagó con el eco de la iglesia.

Cuando mire para identificar de donde provenía, vi a una mujer de mediana edad, rubia, que hincada lloraba desconsoladamente, su aflicción era tal que sollozaba lastimeramente y miraba hacia el altar rogando, suplicando por algo que jamás podré saber.

Me conmovió su tristeza y la angustia que se veía en ella.

Me imagine el motivo de su sufrimiento, quizás había muerto alguien importante de su familia o de su vida, un hijo, la pareja, quizás la habían abandonado, quizás se sentía sola, quizás había perdido el trabajo, no sé, vaya a saber uno... pero era tal su pena que sus sollozos no se detenían y lloraba como una niña pequeña sin importarle el que la gente que pasaba la viera.

Parecía suplicar piedad.

Supongo que me conmovió, porque reconocí en ella una angustia similar a la que alguna vez viví, quizás proyecte su sufrimiento con el que experimenté yo alguna vez, pero reconocí esa tristeza y por eso creo, llamo mi atención tan fuertemente.

Hasta me asuste, porque por un instante me vi en ella, me recordó una vieja angustia, un antiguo sin sentido.

Y eso.

En ese instante, me dije, la escena es para un post y daba para solo hablar de ello, pero tampoco quería que fuera la protagonista.

Si, por qué fue como un flash back del pasado que no sé si me gustaría revivir.
Etiquetas:     
 
Contrariedad
Ha sido una semana movidilla en lo laboral.

Esta demás decir que desde que nos pusieron un jefe exclusivo y dedicado absolutamente a nosotros, no he parado.

Entre reuniones y búsqueda de alumnos para una práctica y un curso que realice la semana pasada, los días han avanzado bastante rápido.

No niego que el que pasen los días velozmente me agrada, pero trabajar bajo presión tampoco me gusta demasiado...

Si, ya lo sé, nunca estoy contenta con nada.

En cuanto a temas papanisticos... lo cierto es, que ha sido una semana contradictoria.

Vamos por partes.

El lunes almorzamos y el martes, se conectó y estuvimos hablando largamente, como no hacíamos hace mucho pero mucho tiempo. De hecho hasta le comenté que parecía un milagro el que estuviera dos días seguidos on line.

-Por trabajo, pues... – me dice siempre. Lo cierto es que desde que ya no se conecta tan seguido, me acostumbre a no verlo en línea así que era evidente mi sorpresa al ver su monito en verde.

El miércoles no supe de él y como el jueves y viernes estuve en curso ni siquiera me acordé, además como el lunes habíamos quedado para el sábado, asumí que mientras no me enviara un mail o llamara diciendo lo contrario, la cita iba.

La cuestión es que, como dije en un post anterior, ahora tomo la precaución de llamarlo el sábado por la mañana para saber si no se ha arrepentido, si no ha salido algo de última hora o si lisa y llanamente está o no está – para no terminar plantada, digo yo -

Me contestó, y me dijo que estaba a punto de llamarme para avisarme que iría su jefe y otro tipo porque la red de su trabajo se había caído y que posiblemente estarían ellos ahí así que no estaríamos solos.

El siempre me comenta eso porque a mi, como es de suponer, no me gusta que nos vean demasiado, sobretodo personajes que me conocen. Su jefe y el tipejo que iría me conocen de cuando trabajé allí hace tres años.

Además, como cuento a parte, el lunes tuve la desgracia de que me vieran muy agarrada de su brazo por el centro de mi ciudad, unas colegas y una vieja amiga que también lo conoce.

Eso de cualquier manera es intrascendente, el asunto es que aquellas chicas son muy cahuineras (cotillas para los españoles) y tienen que haberme sacado hasta el cuero pelándome sorprendidas por verme con ese tipejo de tan mala fama.

Por lo casado obviamente aunque también por lo coyote y degeneretillo.

Pero a parte de quedar mal parada de la situación, más allá de eso no va a pasar. Asumí que María, las más cahuinera de todas ellas, me mandaría un mail molestándome en plan “umm el otro día te vi con...” pero hasta ahora no ha pasado nada.

De cualquier manera, si fuera así tenemos el pretexto ideal, nuestra supuesta amistad y nuestro gusto por el anime: reunión para compartir anime, se llama, jajaja.

Bueno, pero a lo que iba, como ya estaba duchada y levantada, ni loca me iba a devolver a la cama, así que le dije que igual iría.

-Como usted quiera... – me dijo.

Así que como tenia que inventar algún pretexto por si estaban aquellos tipejos allá, simplemente saque mi notebook y lo lleve conmigo, para fingir que nuestro encuentro era un favor técnico.

Al llegar, nos sentamos un rato y empezamos a conversar. Por el temor que llegara gente no pudimos salir a empolvarnos así que simplemente compartimos las cosas sucedidas durante la semana, fue así que le conté que el jueves y viernes no había ido a trabajar por el curso.

-Yo tampoco vine ... – dijo –
-Si... ¿por qué? – le pregunte pensando que se habían enfermado sus niñas otra vez o tenia molestias en su pie.
-La “gordi”casi se me va... – acoto –
-¿Y qué le pasó? – pregunte más por decir algo que por interés de verdad.
-Le dio un alza de presión que la mando al hospital...
-Hamm... – conteste simplemente y guarde silencio.

Como para variar soy picada, mil ideas empezaron a darse vuelta en mi cabeza, cosas como “a este ya le he dicho que no me comente cosas de “ella””... y empezaron a surgir en mi las pesadeces por su falta de consideración.

El silencio y la indiferencia se interpusieron en ese momento que hasta ahí, había sido agradable.

En un momento y como estaba que reventaba de rabia le dije.

-Ah... ya sé porque no querías que viniera...
-¿Por...? – como preparándose a mi ataque frontal.
-Porque como pasaste ese sustito, se te intensificó el amor y como cuando vengo sabes en que terminaremos, te vienen los remordimientos por meterte conmigo...

Vi en sus ojos que al igual que yo se había picado y murmuro algo que no alcance a oir, molesto con mi comentario. Eso aliviano mi molestia al conseguir que se molestará también, pues logre quitármela traspasándosela a él..

Hubo un silencio molesto y después de un rato me dijo que saliéramos a pasear un rato, que al parecer los tipejos aguafiestas no llegarían todavía.

Se fue al baño y al volver yo estaba de pie esperándolo junto a su escritorio, aun estaba algo molesta así que no le di mucho asunto, mientras dejaba unas luces apagadas, de pronto me abrazo y me lanzo una de sus típicas bromas subidas de tono, me beso el cuello y se puso amoroso, yo simplemente lo abrace con cierta frialdad, ante mi reacción, me abrazo mas fuerte y me llevo contra la pared del lugar, besándome el cuello, cuando intento besarme le corrí la cara y luego de un rato se detuvo ante mi reacción y salimos.

Mientras caminábamos e íbamos conversando con monosílabos, de pronto dijo y fue lo que yo estaba esperando para volver a descargar lo que hace tiempo quería decirle.

-¿Estas rara? ¿Qué te pasa?.
-Sorry... pero lo que le pase a tu mujercita me importa un bledo...
-Si sé... – contesto apenas
-Así que por favor, cualquier cosa que este relacionado con ella reservátelo, no me interesa...

Y cambie el tema.

Sé que no fui la más sutil para decirselo, quizás quería expresar su intranquilidad al contármelo, pero ya una vez le dije que no me tratara como una amiga y ya una vez le dije que con respecto a su vida podía contarme lo que quisiera sobre él y de sus niñas pero de ella nada...

Y así volvió la paz, nos paseamos un rato y después volvimos a la oficina, como todo se había calmado, después de un rato volvimos a ponernos cariñosos, lo abrace, él recibió mi abraso, le pedí que me besara y se negó....jajajaj

-Nop... porque hace un rato me corriste la cara...
-Nah, no me digas que te sentiste... – mientras lo miraba con picardía – lo busque y seguía negándose corriendo la cara, hasta que después de un rato cedió y nos besamos. Me subí sobre él y jugueteamos un rato como dos adolescentes cachondos, hasta que nos dio la hora de irnos.

Algo que siempre ha llamado mi atención del papanatas, es que a pesar de su supuesto temor a ser descubierto, no tiende a ocultarse demasiado en la calle, así que cuando andamos por ahí parecemos una pareja, a veces me toma la mano, otras me abraza y cuando vamos camino a nuestras respectivas casas en el metro, nos besamos y abrazamos como si nada.

Sé que al final eso no significa nada, pero que diablos, me gusta que lo haga y me encanta cuando con sus dedos aparta mi pelo de la cara, eso lo encuentro muy tierno, porque él cuando quiere serlo, lo es y mucho.

Y el sábado no fue la excepción a pesar de que pensé que estaría enojado por mis palabras.

Parecemos dos niños, eso lo sé, son discusiones tontas que bajo este contexto son aún más tontas y sin sentido, pero supongo que en cierta forma eso le da algo más de picante a este cuento que en cualquier instante va a terminar, lo quiera o no.

La única certeza que tengo es que se terminará tarde o temprano o más temprano que tarde.

Por ahora, vivo al día, y las cosas que antes eran tan terribles, han dejado de serlo.

Eso es bueno...

Mientras tanto en el trabajo, me ha tocado trabajar...jajajajaj...
 
A falta de sueño, buenos son los japos
El papanatas este fin de semana andaba como zombie.

Nos reunimos el lunes pasado a almorzar y tenía los ojos chicos y una mirada perdida de ensueño, me comento que no había dormido bien en todos estos días y que lo único que deseaba en este mundo era poder dormir. Según él, porque sus niñas se despiertan muy temprano y al primero que recurren, antes que a la madre, es a él y que una vez despierto ya no puede dormir más.

Yo le insistía que no creía que fuera solo por eso, y le pregunte varias veces cual era la preocupación tan terrible que no le deja pegar ojo.

Dijo que no se preocupaba y que solo no podía dormir.

Así que estuvo toda la semana quejándose de cansancio hasta el sábado. El lunes habíamos quedado en reunirnos el finde como siempre y a pesar del cansancio, acepto sin reparos.

El sábado yo tenia mi esperado concierto de Toshi y T-Earth, así que prepare mi camarita amiga, la mejor tenida de rockera y me maquille de acuerdo a la ocasión. Con ojos negros y ropa negra completa y actitud de chica mala – es que si vas con pinta normalita ahí si que pareces bicho raro ya que todos se visten ad hoc a la volada japonesa rockera – llegue con mi bolsito muy temprano a la oficina del chiquillo en cuestión.

Me acomodo una silla y se cargo en el escritorio a dormir. De paso puso una peli en el PC y yo media molesta le dije:

-Si te vas a poner a dormir debiste decirme que no viniera… y al parecer hoy no haremos nada – al decir nada me refería que no tendríamos nuestro polvo característico.
-No, yo creo que no… - dijo.

Al ver mi cara de aburrimiento, se levanto y dijo que se iba a mojar la cara, al regresar con los ojos un poco mas abiertos, me dijo que estaba esperando un llamado y que después de eso nos íbamos a lo clásico: el polvete de ocasión.

-Si – le respondí yo – porque hoy me voy temprano…

Después de esperar un rato y grabar unas pelis, mostrarle unas fotos en la cámara y lograr sacarle una – es que no tengo ninguna - nos fuimos al mismo lugar de siempre a hacer lo mismo de siempre.

Supongo que logre entusiasmarlo a pesar del sueño porque funcionó perfectamente y el polvete fue bastante bueno, además de ponerse muy cariñoso tras el coito. Hablamos algunas cosas de la familia, lo que nos sucede en el trabajo poniéndonos al día y después, de comida, tema que él maneja a la perfección.

Yo le dije de inmediato que como cocinera soy mejor cantante. El se puso a explicarme con lujo de detalles como hacer un buen arroz y que detalles quedaban buenos en con tal o cual ensalada. Yo sé que esos temas le encantan y se entusiasma sobremanera al comentar de ellos.

-Nah, yo no sé cocer ni el agua – le dije bromeando.
-Yo no tengo ningún problema en enseñarte a cocinar - me dijo después.

Estoy segura que sería un buen profesor, porque es algo que le apasiona. Por otro lado, como el chiquillo es muy vanidoso, me comento que haría una dieta y me explico como la haría.

Mis comentarios de su panza tienen que haberle calado hondo como para que se ponga a hacer dieta, así que lo tome como un triunfo de mis comentarios disfrazados de bromas, y le recomendé que no hiciera dieta pero que si redujera las dosis de comida – es que es muy comilón – y que hiciera ejercicios…localizados…jejejeje.

Es que si, no me gustan los tipos panzones. Y Menos si tienen panza de casados, jajajaja.

Lo gracioso es que en estas cosas me doy cuenta que mis comentarios le afectan, porque como soy muy imaginativa sé exactamente que cuerdas tocar para que algunas de sus actitudes cambien.

El papanatas es vanidoso y mucho y esa es su debilidad.

Así que después de almorzar y acompañarlo un rato, me fui al concierto del japonés que ni en mis sueños más ambiciosos imagine ver alguna vez.

Pero como en esta vida nada es perfecto, vino Toshi, pero no con su agrupación original, sino que con una banda paralela, lo que en la práctica significaba que no cantaría ningún tema que lo hizo famoso con X-Japan.

Como me fui tarde, pensé que me encontraría con largas filas para entrar al recinto pero al llegar todo estaba muy tranquilo y relajado, porque el recinto para desgracia de los organizadores, no se lleno, así que por mi entrada mas barata ingrese a un sector que era más caro, todo para que se viera más público, que con suerte llego a las 500 personas.

En la entrada se me pego una chica menor que yo que venia de Valparaíso exclusivamente a ver otro japonés que venia en la banda así que por fortuna no me quede sola.

Pero era una chica histérica, pego gritos ensordecedores durante todo el concierto y a pesar de que al principio lo encontré gracioso, después de escucharlo por cerca de dos horas terminas vomitando de pura rabia y deseos de golpearla, pero bueno.

Además la chica me hizo un comentario bien poco grato, jajajaja

-¿Qué edad tienes? – me pregunto para empezar la conversación.
-31 - le respondí.
-No en serio, ¡pareces de 21!
-¿y tú? – le pregunte.
-No, yo no soy tan vieja… tengo 19… Plop!

Puntualmente salio Toshi a cantar y no paro hasta dos horas después, intento cantar su canción más conocida en español, cuestión que logro poco porque no le entendimos más que la “la os cu ri dadddd” y tiro litros y litros de agua al público con su respectiva botella plástica que a mas de alguno tiene que haberle llegado de lleno en la cara, pero que diablos, la había tocado Toshi, así que se la peleaban en el gentío.

Cuando le toco el turno a nuestro sector con la respectiva botella, me tape la cara y recibí las gotas de agua correspondientes pero me cubrí de que me llegara el botellazo aterrador, muy Toshi será pero no le aguanto un botellazo en la cabeza ni a mi madre, jajajaja.

Independiente de eso, a pesar de que no le conocía demasiados temas de su banda paralela, me emociono verlo, mantiene esa maravillosa voz que me para los pelos y aunque internamente deseaba que aunque fuera a capela se cantara un temita de los conocidos – lo que no hizo – me quede con un buen sabor de boca.

Su voz es poderosa, en el recinto se escuchaba con fuerza y los gritos intensos eran una caricia para mis oídos.

Se me hizo corto el recital, al final todos salieron decepcionados porque no canto ni una miserable estrofa de la banda legendaria a la que perteneció y pertenecía pero jamás imagine que alguna vez lo vería y menos que lo vería tan cerca.

Así que a pesar de todo, disfrute como más no pude.

Saque muchas fotos y grabe un par de videos, para muestra un botón:
 
Sexo v/s Miedo
Una de mis trancas más marcadas siempre fue el cuento de la maternidad.

Lo cierto, es que siempre he creído que mi instinto maternal no existe o esta escondido en lo más recóndito de mis oscuros deseos reprimidos... vaya a saber uno...

Por eso me tarde en iniciarme en las siempre tentadoras y fascinantes telarañas del sexo, y no fue por falta de ganas, pues siempre me ha llamado la atención, quería iniciarme, quería experimentar lo que se sentía, quería probarlo...

Como siempre tuve muy claro que yo dueña de casa no iba a ser, el hecho de que me metiera con alguien y terminara embarazada me aterraba.

Todos me dirán:

- Pero chiquilla, de lo que te perdiste todo este tiempo, porque existen muchísimos métodos para evitar aquel desenlace fatal....

El problema es que nunca he creído en mi buena suerte y siempre me dije:

- Si, es verdad existen muchos métodos...anticonceptivos y profilácticos...pero con mi mala suerte, no me extrañaría que a pesar de todos los resguardos, me quedara esperando... no por nada, en una famosa película noventera decían “la vida se abre camino...” –

Es que para mi, en esos tiempos un hijo representaba un estorbo, sé que suena horrible lo que digo, sobretodo para aquellas que son madres y que pueden decir que con un hijo puedes cumplir tus metas igual, pero yo quería estudiar, trabajar, viajar y hacer miles de cosas que un hijo, lo nieguen o no, dificulta hacer.

Además claro, de otras cosas más superficiales que aterraran a las mujeres con instintos maternales marcados, como por ejemplo, el hecho de que los embarazos arruinan tu cuerpo, te crecen las tetas, se te caen (sobretodo si tienes bastante), el culo o se aplasta o se desarma completamente y son pocas las afortunadas mujeres que después de hijos quedan delgadas y si tienes genes de mujeres gordas en tu familia, la gordura que te queda ya no la sacas ni con millones de ejercicios, aunque en el transcurso del proceso te eches miles de cremitas y comas solo lo justo.

Ya sé, muchas dirán que esa parte es la más efímera de las razones, porque la belleza y la juventud se van como agua entre los dedos y eso al final no sirve de nada y que un hijo no se puede medir por esas tonterías, de acuerdo, posiblemente sea la más tonta de las razones pero en aquellos tiempos me pesaban y aun ahora me pesan.

Además, una vez me dijeron y fue la que encontré más horrible de todas las razones para defender la postura de tener hijos, incluso más que aquellas de índole superficial, que al tener un hijo no vuelves a sentirte sola jamás...

Que diablos, si tengo un hijo, no es para que cubra mi soledad, al contrario, es para formar un ser, que es cierto te acompañara, pero su razón de ser no deba ser esa... yo siempre he creído que los hijos deben ser programados y deseados y bien deseados por ambos padres y no la falla de algún preservativo...o el deseo unilateral de uno...

La cuestión es que por eso y a pesar de las inmensas ganas que tenia de lanzarme al abordaje de los polvos, siempre me resistí poniendo en primera prioridad mi desarrollo personal académico por sobre el llamémosle “emocional calentón”.

Todo eso, hasta que llego el papanatas.

Siempre me dije: el día que me lance ya no paro y seré mas “wuena pa’ l que...”

En mi otro blog, escribí una vez un post de aquella primera vez con el papanatas, personaje que a pesar de sus vicisitudes, elegí concientemente ya que quería que no pasara un día más sin probar lo que tantas veces me había imaginado.

Si bien, al conocerlo me gusto de inmediato, jamás creí que pasaría nada con él y mi plan de desvirginarme nunca paso porque fuera él quien lo hiciera. De hecho, cuando apenas lo conocía, yo ya me movilizaba con un amigo de un anterior trabajo para que él se encargara de esa labor que obviamente no se negó a efectuar...

El asunto es que me arrepentí y con aquel amigo al final no paso nada, todo por el maldito terror que me provocaba el que me mandara un “cagazo”, era cuestión simplemente de quedar, dar un día y una fecha y quizás el protagonista de mis sufrimientos hubiese sido otro papanatas... pero que diablos, los caminos del sexo son incomprensibles...jajajaja...

¿Por qué al final elegí al papanatas? Un tipo casado, que no me ofrecía más que un querer efímero y solo unos polvos igual de vacíos...

Simplemente fue porque además de atraerme obviamente, tenia un componente práctico. El siempre se ufano de su experiencia previa, había tenido muchas mujeres, había iniciado a unas cuantas más y por sobre todas las cosas, tenia un control de su cuerpo que muchos hombres envidiarían, ósea, no llegaba y escupía y eso reducía por mucho los riesgos.

Y fue eso, y esa confianza que me dio su seguridad, lo que me convenció al final.

El siempre supo de mi tranca con la maternidad y la respetó. Obviamente eso también era muy conveniente para él, porque sabia que yo no escatimaría en esfuerzos por evitar que los polvetes con él terminaran con alguna consecuencia, lo que por supuesto le beneficiaba si las cosas se ponían feas.

Así fue que puse mi fe en él y poco a poco me fui soltando, hasta que ya aquel temor quedo perdido en el mismo lugar donde están mis instintos maternales.

Pero supongo que algo de ese temor sigue vagando por mi mente, porque debe ser ese mismo, el que evita que por mucho que los polvetes me gusten, no llegue al orgasmo a pesar de los esfuerzos y poses y técnicas “shaolines” de hacer el amor.

Hoy conversando con ese viejo amigo que por poco se convierte en mi papanatas, llegue a esa conclusión.

Algo positivo de haberme involucrado con el papanatas que ya todos conocen, fue que me arrebato mi terror al sexo y sus consecuencias, más a sus consecuencias que al sexo en si, por supuesto.

Por ese lado, puedo decir, que hasta ahora, he hecho las cosas bien, obviamente no esperaba engancharme tanto del personajillo en cuestión, pero por lo menos en eso he sido muy responsable.

Terriblemente responsable.
Etiquetas:    
 
Umm ¿así que volvió?
Despues de un mes y algo más, el blog de ya.com por fin regreso, y yo que habia perdido la esperanza de recuperar mi viejo librito...

Les costo pero lo consiguieron despues de todo...

De cualquier manera, si quieres seguir leyendome, me cambie de hospedaje... nunca se sabe si vuelven a fallar, pero de cualquier manera seguiré manteniendo este blog, el primero y por ello muy importante...

Saludos!

Mi nuevo blog es: http://diariodenekki.blogspot.com
Etiquetas: