The end of the affair...
Después de dos intentos fallidos de ver al papanatas esta semana y tras un berrinche que me mande, tuvimos una conversación tan dolorosamente sincera que hiere.
Después de todo, mis rollos si eran ciertos.
No los listaré, porque ya los he dicho en variadas ocasiones en este blog y en el otro y no quiero ser tan masoquista.
Pero no hay caso, la razón de mi lucha tonta no existe, así que me doy por vencida, otra vez...
Solo que en esta ocasión, si haré algo y esta vez será en serio.
Me puse un plazo, el 31 de Diciembre, se acaba todo.
Me desapareceré de su vida para siempre, no verá más ni mi sombra.
En teoría, nos veremos tres findes más en diciembre, en los que me despediré definitivamente de él, quiero guardar unos lindos recuerdos antes del final.
No quiero hacerlo antes porque no quiero arruinarme las fiestas antes de tiempo, porque sé que serán unos largos y duros días y quiero que el síndrome de abstinencia me venga después, en pleno verano.
Además que por esos días también se viene mi cumpleaños, y ya que cumpliré un año más y se viene un año nuevo más, será como empezar de cero.
Estrenaré un año más de vieja y será un nuevo año, ya sin él, por fin.
Sé que será muy difícil, la última vez que lo intenté, apenas pude estar dos meses lejos de él, además de que mi determinación estaba impulsada por un enojo muy terrible que tenia, eso en definitiva me dió la fuerza para durar ese tiempo.
Esta vez, no habrán enojos ni decepciones ni nada, es solo una decisión de cansancio.
Es una decisión no por falta de amor, por lo menos por mi parte, sino que porque no hay nada porque luchar, en realidad nunca lo hubo.
Lo dejaré en paz y me iré en paz yo.
Sin recriminaciones, sin discusiones, sin enfados, ni nada, porque ya no vale la pena.
El juego que él hábilmente creo, se acabó.
Game Over.
Y lo ganó, yo morí en el intento, jajaja.
Al final todo cansa, después de todo, hasta yo tengo un limite.
En la expo de la semana pasada, lo pase bastante bien, supongo que fue por el hecho de que fui sin expectativas y el famoso evento estuvo mejor organizado esta vez.
No me sentí tan bicho raro, porque todo estaba más normalito, por decirlo de alguna manera, o yo misma no me discrimine... vaya a saber uno...
A parte de lo ya relatado, no tengo demasiado que contar.
Supongo que por lo menos en unos cuantos meses, este blog se pondrá algo monotemático y muy triste, espero que las personas que me lean lo comprendan, no seré la reina de la alegría pero por lo menos podré desahogarme.
Espero tener las fuerzas para mantener mi determinación.
Lo bueno, es que él si me ayudará mucho, porque no me buscará... así que no tendré que luchar con su insistencia, jajajajaj
Por ahora, a preparar mis últimos lindos recuerdos del final y prepararme para lo que se vendrá... desintoxicación, síndrome de abstinencia... y tristeza, mucha tristeza...
Después de todo, mis rollos si eran ciertos.
No los listaré, porque ya los he dicho en variadas ocasiones en este blog y en el otro y no quiero ser tan masoquista.
Pero no hay caso, la razón de mi lucha tonta no existe, así que me doy por vencida, otra vez...
Solo que en esta ocasión, si haré algo y esta vez será en serio.
Me puse un plazo, el 31 de Diciembre, se acaba todo.
Me desapareceré de su vida para siempre, no verá más ni mi sombra.
En teoría, nos veremos tres findes más en diciembre, en los que me despediré definitivamente de él, quiero guardar unos lindos recuerdos antes del final.
No quiero hacerlo antes porque no quiero arruinarme las fiestas antes de tiempo, porque sé que serán unos largos y duros días y quiero que el síndrome de abstinencia me venga después, en pleno verano.
Además que por esos días también se viene mi cumpleaños, y ya que cumpliré un año más y se viene un año nuevo más, será como empezar de cero.
Estrenaré un año más de vieja y será un nuevo año, ya sin él, por fin.
Sé que será muy difícil, la última vez que lo intenté, apenas pude estar dos meses lejos de él, además de que mi determinación estaba impulsada por un enojo muy terrible que tenia, eso en definitiva me dió la fuerza para durar ese tiempo.
Esta vez, no habrán enojos ni decepciones ni nada, es solo una decisión de cansancio.
Es una decisión no por falta de amor, por lo menos por mi parte, sino que porque no hay nada porque luchar, en realidad nunca lo hubo.
Lo dejaré en paz y me iré en paz yo.
Sin recriminaciones, sin discusiones, sin enfados, ni nada, porque ya no vale la pena.
El juego que él hábilmente creo, se acabó.
Game Over.
Y lo ganó, yo morí en el intento, jajaja.
Al final todo cansa, después de todo, hasta yo tengo un limite.
En la expo de la semana pasada, lo pase bastante bien, supongo que fue por el hecho de que fui sin expectativas y el famoso evento estuvo mejor organizado esta vez.
No me sentí tan bicho raro, porque todo estaba más normalito, por decirlo de alguna manera, o yo misma no me discrimine... vaya a saber uno...
A parte de lo ya relatado, no tengo demasiado que contar.
Supongo que por lo menos en unos cuantos meses, este blog se pondrá algo monotemático y muy triste, espero que las personas que me lean lo comprendan, no seré la reina de la alegría pero por lo menos podré desahogarme.
Espero tener las fuerzas para mantener mi determinación.
Lo bueno, es que él si me ayudará mucho, porque no me buscará... así que no tendré que luchar con su insistencia, jajajajaj
Por ahora, a preparar mis últimos lindos recuerdos del final y prepararme para lo que se vendrá... desintoxicación, síndrome de abstinencia... y tristeza, mucha tristeza...
Etiquetas: fin
Confesiones
Por fin es viernes.
El viernes es un día siempre maravilloso... ¿por qué?
Porque es el inicio del finde, lo que significa para mi, dos días sin trabajo, lo que implica poder dormir más – para mi dormir es un placer – comer la comida casera de mi madre, a veces ver al papanatas, salir a cualquier lado sin tener que demostrar ni ser alguien diferente a quien soy.
En definitiva, ser yo misma.
Porque aceptémoslo, en el trabajo tenemos que usar nuestras nunca bien ponderadas mascaras. Vender sociabilidad, vender pro actividad, vender que estas bien aunque por dentro te estés deshaciendo, vender que te importa – mi caso - y vender que tu vida no es menos emocionante ni menos maravillosa como la de los demás.
Por eso me gustan los días de descanso, no tengo que fingir nada. No sé si será el caso de los demás, pero así me siento yo.
Si es positivo o negativo, da lo mismo, porque creo que lo que me sucede obviamente es un defecto de carácter o proviene perfectamente de un trauma de niñez, vaya a saber una, el asunto es que afuera siempre tengo que mostrar una persona diferente de la que soy, sea esto para bien o para mal.
Tienes que tener una actitud y unos modales que quizás en una situación más libre no tendrías. Por ejemplo, a tu jefe no debes gritonearlo aunque te gustaría, si te molesta algo de un compañero no puedes llegar y decírselo a calzón quitado como si lo harías con amigos o con tu familia y así una larga lista de apariencias que al final muestran a los demás que eres una persona de bien y saludable.
Como yo nunca me he creído ni lo uno ni lo otro, no me queda mas que fingir. No sé si lo harán las demás personas, pero yo si lo hago, lo acepto.
Con los únicos que soy la yo verdadera es con mi familia – después de todo se tiene ese derecho – con mi mejor amiga, y con el papanatas, pero incluso con él, tiendo o evito mostrar ciertas cosas, aunque no niego que el mismísimo papanatas ha visto mis peores facetas. Mis actitudes infantiles, mis rabietas y mis verdaderas opiniones, así como mi mordacidad, mis alegrías y en fin, todo lo que me caracteriza.
Supongo que hasta en este blog, utilizo una mínima mascara.
Aunque siempre describo y escribo lo que realmente me sucede y lo que siento, supongo que de todas maneras evito decir ciertas cosas aunque no sé para qué.
Pero creo que siempre he tratado de ser lo más honesta posible. Nunca he vendido que sea una super woman y que mi vida sea emocionante ni perfecta. Al contrario, siempre muestro un poco de mi patética realidad y de mis problemas para adaptarme a una vida que definitivamente no es para mi.
Inclusive mi historia con el papanatas la he contado lo mas fiel posible, sin adornarla demasiado, mostrando hasta lo idiota que he sido en muchas de mis acciones referente a mi relación con él. En un principio, cuando estaba en la cúspide de mi enganche y sentía que sus sentimientos eran verdaderos, escribía cosas lindas de cómo me trataba y que hacia, pero jamás he dicho que sea una historia de cuento de hadas. En absoluto, siempre he estado consciente que sus sentimientos no son lo sinceros que me gustarían, que se aprovecha de mi amor y que yo he caído una y otra vez de forma ridícula y patética al ir tras alguien a quien no tengo certeza de importarle en realidad. He hecho cosas muy tontas solo por estar con él, cosas que no he contado porque me avergüenzan.
Acepto que ahí he utilizado mi filtro y mi mascara para no parecer tan boba, pero en lo referente a él, lo he sido y mucho.
Y lo cierto es que aquello ya me esta cansando, por eso me da vueltas por la cabeza con más ahínco que antes lo de dejarlo, y dejarlo yo, yo quien siempre he ido tras él, aunque no vea demasiado interés en él, la que se ha arrastrado buscando migajas de amor de alguien que no quiere o no puede dármelas.
Es cierto que he vuelto a escribir de él en este blog, pero ya no tiene la magia de antaño, ya no suena ni me lo creo como si lo hacía en mi antiguo blog.
Han pasado tantas cosas, demasiadas, que una mujer con más dignidad no habría dejado pasar como si lo hecho yo.
¿Y por qué entonces sigo escribiendo de él ?¿por qué no lo dejo y ya?.
Porque es lo único emocionante que pasa por mi vida, aunque sé que hay cosas mejores...y no lo he dejado porque soy incapaz de dejar a quien hace que pasen cosas en mi aburrida vida.
Cuando estoy con él, me siento segura de mi misma, aunque sea una seguridad falsa.
Ya sé que para que mi vida sea más entretenida soy yo quien tiene que salir al mundo, y lo intento, pero no he tenido los resultados esperados y mi experiencia con el papanatas no ha hecho más que hacerme más desconfiada con el sexo opuesto de lo que ya era.
A eso se suma que mi decepción ha hecho que le pierda el sabor a la vida, y me ha convertido en la adulta que yo no quería ser.
Hace un par de semanas, un sábado en que almorzábamos tranquilamente en un restoran chino y mientras hablábamos de cosas que no son importantes ni para mi ni para él, de pronto me vino la nostalgia.
Supongo que fue el vaso de cerveza china que me había tomado, ya que me dio una pena indescifrable y él lo percató, y se me cayo una lágrima cuando le dije:
- Extraño la persona que era antes...
- ¿Vas a soltar un lagrimon? – dijo bromeando, pero al ver que caía una lagrima, acarició mi cabeza como si fuera una niña pequeña – no debes llorar por el pasado... - me dijo.
- No es por eso... – no quise decirle que mi pena era porque extrañaba a la persona que yo era antes...antes de conocerlo a él, antes de que me decepcionara...antes que me demostrara lo cruel que puede ser la realidad.
- Andas muy nostálgica últimamente ... – volvió a decir.
No creo que se diera cuenta, si no se lo digo literalmente no se da por aludido, pero como no lo hice, tampoco lo sabrá, porque escondo lo que realmente siento con toda esta situación, porque sé que si le digo que a veces sigo sufriendo, me dejara una vez más. Según él no quiere que yo sufra...
Pero bueno, no era mi idea contar esto hoy pero las palabras simplemente se me salieron.
Mañana iré a una expo de anime, me acompañará mi mejor amiga, no veré al papanatas porque este sábado no trabaja.
Siempre voy a estas convenciones con la esperanza de volver a entusiasmarme como lo hacia antes con el anime que era mi pasión y que me hacia feliz pero siempre termino convenciéndome que ya nunca jamás será igual.
Veremos que sucede... el año pasado estuvo aburrido, espero que esta vez sea mucho más entretenido.
Habrán cosplayer (chicos disfrazados de personajes de anime), concurso de karaoke, exposiciones, proyecciones de cine, e irán un par de actores de doblaje mexicano, famosos por hacer personajes de anime para América Latina... en fin, muchas actividades que durarán todo el día.
Y de nuevo me sentiré rara, primero porque con seguridad seré una de las más viejitas junto a mi amiga en el evento y porque la nueva generación de otakus es más atrevida y se visten de formas estrafalarias, por lo que los que parecen raros somos los que no nos disfrazamos, jajajajaaj.
Ya me alargue bastante, hoy salí con una confesión que no me esperaba, pero que diablos, supongo que algún día lo iba a terminar contando igual.
Por ahora sigo pensando...
El viernes es un día siempre maravilloso... ¿por qué?
Porque es el inicio del finde, lo que significa para mi, dos días sin trabajo, lo que implica poder dormir más – para mi dormir es un placer – comer la comida casera de mi madre, a veces ver al papanatas, salir a cualquier lado sin tener que demostrar ni ser alguien diferente a quien soy.
En definitiva, ser yo misma.
Porque aceptémoslo, en el trabajo tenemos que usar nuestras nunca bien ponderadas mascaras. Vender sociabilidad, vender pro actividad, vender que estas bien aunque por dentro te estés deshaciendo, vender que te importa – mi caso - y vender que tu vida no es menos emocionante ni menos maravillosa como la de los demás.
Por eso me gustan los días de descanso, no tengo que fingir nada. No sé si será el caso de los demás, pero así me siento yo.
Si es positivo o negativo, da lo mismo, porque creo que lo que me sucede obviamente es un defecto de carácter o proviene perfectamente de un trauma de niñez, vaya a saber una, el asunto es que afuera siempre tengo que mostrar una persona diferente de la que soy, sea esto para bien o para mal.
Tienes que tener una actitud y unos modales que quizás en una situación más libre no tendrías. Por ejemplo, a tu jefe no debes gritonearlo aunque te gustaría, si te molesta algo de un compañero no puedes llegar y decírselo a calzón quitado como si lo harías con amigos o con tu familia y así una larga lista de apariencias que al final muestran a los demás que eres una persona de bien y saludable.
Como yo nunca me he creído ni lo uno ni lo otro, no me queda mas que fingir. No sé si lo harán las demás personas, pero yo si lo hago, lo acepto.
Con los únicos que soy la yo verdadera es con mi familia – después de todo se tiene ese derecho – con mi mejor amiga, y con el papanatas, pero incluso con él, tiendo o evito mostrar ciertas cosas, aunque no niego que el mismísimo papanatas ha visto mis peores facetas. Mis actitudes infantiles, mis rabietas y mis verdaderas opiniones, así como mi mordacidad, mis alegrías y en fin, todo lo que me caracteriza.
Supongo que hasta en este blog, utilizo una mínima mascara.
Aunque siempre describo y escribo lo que realmente me sucede y lo que siento, supongo que de todas maneras evito decir ciertas cosas aunque no sé para qué.
Pero creo que siempre he tratado de ser lo más honesta posible. Nunca he vendido que sea una super woman y que mi vida sea emocionante ni perfecta. Al contrario, siempre muestro un poco de mi patética realidad y de mis problemas para adaptarme a una vida que definitivamente no es para mi.
Inclusive mi historia con el papanatas la he contado lo mas fiel posible, sin adornarla demasiado, mostrando hasta lo idiota que he sido en muchas de mis acciones referente a mi relación con él. En un principio, cuando estaba en la cúspide de mi enganche y sentía que sus sentimientos eran verdaderos, escribía cosas lindas de cómo me trataba y que hacia, pero jamás he dicho que sea una historia de cuento de hadas. En absoluto, siempre he estado consciente que sus sentimientos no son lo sinceros que me gustarían, que se aprovecha de mi amor y que yo he caído una y otra vez de forma ridícula y patética al ir tras alguien a quien no tengo certeza de importarle en realidad. He hecho cosas muy tontas solo por estar con él, cosas que no he contado porque me avergüenzan.
Acepto que ahí he utilizado mi filtro y mi mascara para no parecer tan boba, pero en lo referente a él, lo he sido y mucho.
Y lo cierto es que aquello ya me esta cansando, por eso me da vueltas por la cabeza con más ahínco que antes lo de dejarlo, y dejarlo yo, yo quien siempre he ido tras él, aunque no vea demasiado interés en él, la que se ha arrastrado buscando migajas de amor de alguien que no quiere o no puede dármelas.
Es cierto que he vuelto a escribir de él en este blog, pero ya no tiene la magia de antaño, ya no suena ni me lo creo como si lo hacía en mi antiguo blog.
Han pasado tantas cosas, demasiadas, que una mujer con más dignidad no habría dejado pasar como si lo hecho yo.
¿Y por qué entonces sigo escribiendo de él ?¿por qué no lo dejo y ya?.
Porque es lo único emocionante que pasa por mi vida, aunque sé que hay cosas mejores...y no lo he dejado porque soy incapaz de dejar a quien hace que pasen cosas en mi aburrida vida.
Cuando estoy con él, me siento segura de mi misma, aunque sea una seguridad falsa.
Ya sé que para que mi vida sea más entretenida soy yo quien tiene que salir al mundo, y lo intento, pero no he tenido los resultados esperados y mi experiencia con el papanatas no ha hecho más que hacerme más desconfiada con el sexo opuesto de lo que ya era.
A eso se suma que mi decepción ha hecho que le pierda el sabor a la vida, y me ha convertido en la adulta que yo no quería ser.
Hace un par de semanas, un sábado en que almorzábamos tranquilamente en un restoran chino y mientras hablábamos de cosas que no son importantes ni para mi ni para él, de pronto me vino la nostalgia.
Supongo que fue el vaso de cerveza china que me había tomado, ya que me dio una pena indescifrable y él lo percató, y se me cayo una lágrima cuando le dije:
- Extraño la persona que era antes...
- ¿Vas a soltar un lagrimon? – dijo bromeando, pero al ver que caía una lagrima, acarició mi cabeza como si fuera una niña pequeña – no debes llorar por el pasado... - me dijo.
- No es por eso... – no quise decirle que mi pena era porque extrañaba a la persona que yo era antes...antes de conocerlo a él, antes de que me decepcionara...antes que me demostrara lo cruel que puede ser la realidad.
- Andas muy nostálgica últimamente ... – volvió a decir.
No creo que se diera cuenta, si no se lo digo literalmente no se da por aludido, pero como no lo hice, tampoco lo sabrá, porque escondo lo que realmente siento con toda esta situación, porque sé que si le digo que a veces sigo sufriendo, me dejara una vez más. Según él no quiere que yo sufra...
Pero bueno, no era mi idea contar esto hoy pero las palabras simplemente se me salieron.
Mañana iré a una expo de anime, me acompañará mi mejor amiga, no veré al papanatas porque este sábado no trabaja.
Siempre voy a estas convenciones con la esperanza de volver a entusiasmarme como lo hacia antes con el anime que era mi pasión y que me hacia feliz pero siempre termino convenciéndome que ya nunca jamás será igual.
Veremos que sucede... el año pasado estuvo aburrido, espero que esta vez sea mucho más entretenido.
Habrán cosplayer (chicos disfrazados de personajes de anime), concurso de karaoke, exposiciones, proyecciones de cine, e irán un par de actores de doblaje mexicano, famosos por hacer personajes de anime para América Latina... en fin, muchas actividades que durarán todo el día.
Y de nuevo me sentiré rara, primero porque con seguridad seré una de las más viejitas junto a mi amiga en el evento y porque la nueva generación de otakus es más atrevida y se visten de formas estrafalarias, por lo que los que parecen raros somos los que no nos disfrazamos, jajajajaaj.
Ya me alargue bastante, hoy salí con una confesión que no me esperaba, pero que diablos, supongo que algún día lo iba a terminar contando igual.
Por ahora sigo pensando...
¿Tenerlo todo?
Fue una semana veloz y muy ajetreada para mi.
El miércoles almorcé con el papanatas y como él tenia más tiempo porque la administración pública de mi país esta en negociaciones de remuneraciones, ese día estaba de paro nacional así que lo horarios estaban relajados.
Así que almorzamos y conversamos, de tonterías y muchas cosas, entre ellas que el lunes de la misma semana, por poco se pone a pelear en las escaleras del metro, porque un tipo descuidadamente, le golpeo la cara con el bolso que llevaba y con la hebilla le rompió el labio inferior, así que me mostró su herida de guerra y me contó las circunstancias.
Me lo contó acelerado y como dando explicaciones, lo que siempre encuentro muy gracioso porque como sabe que lo molesto bromeando con que le mordieron el labio o tiene los labios partidos de tanto besar – y que por supuesto no fui yo – que se apresura a decirme el por qué de esas cosas.
Obviamente no siempre le creo, sin duda puede haberse hecho esa herida en una batalla pero no de guerra, sino un cuerpo a cuerpo con su mujercita que súbitamente puede haberse puesto salvaje, vaya a saber uno.
No niego que se lo digo en broma pero siempre un poco picada pero es inevitable.
Después de eso, me acompaño a buscar unas entradas para un evento de anime al que asistiré gracias a que el tipo que lo organiza es amigo mío y le cobre unos cuantos favores que me paga con unas entradas gratis.
El estaba bastante amoroso, lo que siempre me sorprende porque en la semana por lo general siempre es frío y con temor que alguien conocido lo pueda ver, ya que el centro de mi ciudad es un pañuelo.
Me beso para mi extrañeza en la escalera eléctrica del edificio donde se encuentra la tienda en la que tenia que retirar las entradas. Lo curioso, es que ni siquiera se lo pedí ya que sé como son las cosas en días de semana, y quizás pensó, que le pedí un beso ya que como iba un escalón mas abajo que él, de pronto le hable y lo mire hacia arriba, quizás el gesto le pareció a él una solicitud “besistica”.
El jueves y viernes, estuve en curso, temas relacionados a fotografía y conservación, así que aprendí a reconocer las fotos impresas de las hechas de otros pigmentos y de ciertas épocas características.
Por otro lado, otra vez estoy antisocial, de nuevo me cuesta socializar y ese día me di cuenta de aquello ya que estuve sola el mayor tiempo y voluntariamente…
El viernes finalice el curso y tuve que volar a mi casa para cambiarme de ropa, preparar el auto y partir al mentado lugar de la fiesta institucional.
Antes de arreglarme y hacer todo ese show me di una vuelta por mi correo electrónico para saber si vería al papanatas este finde, ya que habíamos quedado el miércoles de vernos el sábado y me había dicho que me avisaría si algo fallaba y no se podía.
Como no había nada asumí que la famosa cita iba.
Así que partí a la fiesta, temiendo perderme – es que aun soy una novata conductora – y también quedarme sin estacionamiento pero al llegar todo fluyo maravillosamente y logre estacionar perfectamente.
El problema fue que no me puse de acuerdo con nadie de la empresa así que estuve sola por lo menos una hora mientras me tomaba un jugo y miraba si aparecía un conocido para acercarme y no seguir demostrando mi patética soledad.
Converse de pronto con mi antigua jefa y mi ex querido jefecito ito ito y después de un rato, llegó el mismo grupo con el que estuve el año anterior para la fecha similar, así que me quede con ellos a pesar de no sentirme 100% cómoda.
Me caen bien pero son cahuineros – cotillas – y los hombres son de esos clásicos papanatas que comentan de las mujeres que ven con palabras y bromas soeces – bueno al final así son la mayoría, solo que no son tan evidentes como estos – mientras se juran Mister Chile y se ríen con esa risa estúpida de cabrón caliente.
Pero que diablos, en el mundo laboral hay que venderse sociable, proactiva y exitosa así que aunque no me guste, me quede ahí.
Me preparé para una noche de apariencias, viendo que estaría en un grupo en el que siento que no encajo hasta cuando ya estábamos en la mesa sentados y todo cambio.
Llego Pablito-kun, asunto que ilumino todo a mi alrededor. No creía que se sentaría con nosotros porque el año pasado estuvo en otra mesa, pero ahora para mi sorpresa y agrado si lo hizo.
Ya sé que no debe gustarme y menos debo pasarme rollos con él, que si alguna vez pasara algo seria la misma estupidez que con el papanatas, pero no niego que tiene cierto influjo sobre mi inevitable.
Así que ahí la noche mejoro notablemente, mientras bromas iban y venían y disfrutábamos de la comida – que yo no aprecio porque no me gusta la comida refinada y menos sé comportarme en sociedad – del espectáculo y de lo que fuera.
Creo que fueron rollos míos – siempre lo creo – pero me dio la impresión que en un par de ocasiones lo sorprendí observándome.
Hasta que llego la hora del baile, como a eso de las 1:30 de la madrugada, por un instante pensé que actuaría igual que el año pasado: no me tomaría en cuenta pero no fue tan así.
Además de bromear de si habíamos traído zapatos cómodos para bailar, me dio la impresión que en su fuero interno y por la forma en que me miraba, se decía: esta vez si te saco a bailar…
Y así lo hizo, y bailamos toda la noche, bueno, hasta las tres de la madrugada, que fue la hora en que me fui finalmente.
Además de lanzarme unas cuantas bromas y debido a una inesperada situación con un tipo que pise mientras bailaba y que pareció de tono medio erótico, en un momento el mentado Pablito me volvio a lanzar una frase que también me dijo el año pasado.
- Te las traes ¿no?
A esas alturas, ya solo bailaba para él, nada demasiado atrevido por supuesto, pero con el entusiasmo que adquiero solo cuando me tomo unas copas demás y esa noche no tome ni una gota.
Después volvio a decirme otra frase que también me dijo el año pasado.
- Eres una caja de sorpresas…
Esta es tercera vez que me dicen algo así, el primero fue por supuesto el papanatas, el año pasado y este el mismísimo Pablito-kun… voy a empezar a creérmelo, jaaaaa
Bailamos bastante y lo pasamos muy bien.
Aunque me sorprendí haciendo algo que no puedo evitar y que ya me paso una vez cuando recién lo conocí.
Al mirarlo reconcentrado bailando, puso una cara que me hizo preguntarme la expresión que pone cuando esta cachondo.
Tengo esa llamémosle, costumbre, desde que me gusta ver la expresión del papanatas mientras esta sobre mi intentando darme un orgasmo, y ahora, cada vez que veo a alguien que me atrae me da por preguntarme que cara pondrá en el momento de los “que hubo”.
Yo sé que finalmente estas cosas son solo rollos míos, sinceramente no creo que este interesado en mi y es mejor, mucho mejor, pero no niego que cuando esta presente mejora el momento con su sonrisa y linda voz, es finalmente solo flirteo y en eso tiene que quedar, nada más.
Regrese a mi casa como a eso de las cuatro de la mañana.
Me acosté pensando que en cuatro horas más me tendría que levantar para juntarme con el papanatas pero al despertarme en la mañana y llamarlo, me dice que si no había visto el mensaje que me había dejado.
- No… ¿a qué correo me lo enviaste? – le pregunté un poco molesta.
- No, lo mande por MSN, pensé que ayer en la noche te conectarías… no podremos juntarnos, hoy viene la “family” a buscarme así que no podrá ser…
- Pucha… - conteste decepcionada y molesta - ¿para qué haces planes si sabes que yo voy?
- No hice planes… - contestó simplemente.
- Bueno ya… chao…
Y eso fue todo, no quise seguir hablando y me fui a dormir de nuevo.
Después cuando me metí al MSN, efectivamente había enviado un mensaje avisándome de aquello ayer, pero eso no me quito la molestia que sentía.
Por lo menos me enteré después de la fiesta, así que no me amargo la velada, como si lo hubiera hecho el saberlo antes.
Pensé que tendría un fin de semana perfecto pero que diablos, no hay caso.
Como lo suponía no podía ser todo tan perfecto y nadie puede tenerlo todo. Pensé que tendría mi celebración post fiesta pero de eso no quedo nada.
“De que me quejo, pensé, esto lo sabes, sabes que siempre será así”.
Tienes que acabarlo.
No naciste para ser mártir.
No quiero serlo.
Es lo que siempre acabo pensando cuando pasan estas cosas pero ha sido tal mi ineptitud que al final no he hecho nada.
Sería tan fácil… simplemente es cortar el contacto sin explicaciones y olvidarme de él, porque estoy segura que no me buscaría.
Incluso le facilitaría las cosas a él.
Sería tan fácil.
El miércoles almorcé con el papanatas y como él tenia más tiempo porque la administración pública de mi país esta en negociaciones de remuneraciones, ese día estaba de paro nacional así que lo horarios estaban relajados.
Así que almorzamos y conversamos, de tonterías y muchas cosas, entre ellas que el lunes de la misma semana, por poco se pone a pelear en las escaleras del metro, porque un tipo descuidadamente, le golpeo la cara con el bolso que llevaba y con la hebilla le rompió el labio inferior, así que me mostró su herida de guerra y me contó las circunstancias.
Me lo contó acelerado y como dando explicaciones, lo que siempre encuentro muy gracioso porque como sabe que lo molesto bromeando con que le mordieron el labio o tiene los labios partidos de tanto besar – y que por supuesto no fui yo – que se apresura a decirme el por qué de esas cosas.
Obviamente no siempre le creo, sin duda puede haberse hecho esa herida en una batalla pero no de guerra, sino un cuerpo a cuerpo con su mujercita que súbitamente puede haberse puesto salvaje, vaya a saber uno.
No niego que se lo digo en broma pero siempre un poco picada pero es inevitable.
Después de eso, me acompaño a buscar unas entradas para un evento de anime al que asistiré gracias a que el tipo que lo organiza es amigo mío y le cobre unos cuantos favores que me paga con unas entradas gratis.
El estaba bastante amoroso, lo que siempre me sorprende porque en la semana por lo general siempre es frío y con temor que alguien conocido lo pueda ver, ya que el centro de mi ciudad es un pañuelo.
Me beso para mi extrañeza en la escalera eléctrica del edificio donde se encuentra la tienda en la que tenia que retirar las entradas. Lo curioso, es que ni siquiera se lo pedí ya que sé como son las cosas en días de semana, y quizás pensó, que le pedí un beso ya que como iba un escalón mas abajo que él, de pronto le hable y lo mire hacia arriba, quizás el gesto le pareció a él una solicitud “besistica”.
El jueves y viernes, estuve en curso, temas relacionados a fotografía y conservación, así que aprendí a reconocer las fotos impresas de las hechas de otros pigmentos y de ciertas épocas características.
Por otro lado, otra vez estoy antisocial, de nuevo me cuesta socializar y ese día me di cuenta de aquello ya que estuve sola el mayor tiempo y voluntariamente…
El viernes finalice el curso y tuve que volar a mi casa para cambiarme de ropa, preparar el auto y partir al mentado lugar de la fiesta institucional.
Antes de arreglarme y hacer todo ese show me di una vuelta por mi correo electrónico para saber si vería al papanatas este finde, ya que habíamos quedado el miércoles de vernos el sábado y me había dicho que me avisaría si algo fallaba y no se podía.
Como no había nada asumí que la famosa cita iba.
Así que partí a la fiesta, temiendo perderme – es que aun soy una novata conductora – y también quedarme sin estacionamiento pero al llegar todo fluyo maravillosamente y logre estacionar perfectamente.
El problema fue que no me puse de acuerdo con nadie de la empresa así que estuve sola por lo menos una hora mientras me tomaba un jugo y miraba si aparecía un conocido para acercarme y no seguir demostrando mi patética soledad.
Converse de pronto con mi antigua jefa y mi ex querido jefecito ito ito y después de un rato, llegó el mismo grupo con el que estuve el año anterior para la fecha similar, así que me quede con ellos a pesar de no sentirme 100% cómoda.
Me caen bien pero son cahuineros – cotillas – y los hombres son de esos clásicos papanatas que comentan de las mujeres que ven con palabras y bromas soeces – bueno al final así son la mayoría, solo que no son tan evidentes como estos – mientras se juran Mister Chile y se ríen con esa risa estúpida de cabrón caliente.
Pero que diablos, en el mundo laboral hay que venderse sociable, proactiva y exitosa así que aunque no me guste, me quede ahí.
Me preparé para una noche de apariencias, viendo que estaría en un grupo en el que siento que no encajo hasta cuando ya estábamos en la mesa sentados y todo cambio.
Llego Pablito-kun, asunto que ilumino todo a mi alrededor. No creía que se sentaría con nosotros porque el año pasado estuvo en otra mesa, pero ahora para mi sorpresa y agrado si lo hizo.
Ya sé que no debe gustarme y menos debo pasarme rollos con él, que si alguna vez pasara algo seria la misma estupidez que con el papanatas, pero no niego que tiene cierto influjo sobre mi inevitable.
Así que ahí la noche mejoro notablemente, mientras bromas iban y venían y disfrutábamos de la comida – que yo no aprecio porque no me gusta la comida refinada y menos sé comportarme en sociedad – del espectáculo y de lo que fuera.
Creo que fueron rollos míos – siempre lo creo – pero me dio la impresión que en un par de ocasiones lo sorprendí observándome.
Hasta que llego la hora del baile, como a eso de las 1:30 de la madrugada, por un instante pensé que actuaría igual que el año pasado: no me tomaría en cuenta pero no fue tan así.
Además de bromear de si habíamos traído zapatos cómodos para bailar, me dio la impresión que en su fuero interno y por la forma en que me miraba, se decía: esta vez si te saco a bailar…
Y así lo hizo, y bailamos toda la noche, bueno, hasta las tres de la madrugada, que fue la hora en que me fui finalmente.
Además de lanzarme unas cuantas bromas y debido a una inesperada situación con un tipo que pise mientras bailaba y que pareció de tono medio erótico, en un momento el mentado Pablito me volvio a lanzar una frase que también me dijo el año pasado.
- Te las traes ¿no?
A esas alturas, ya solo bailaba para él, nada demasiado atrevido por supuesto, pero con el entusiasmo que adquiero solo cuando me tomo unas copas demás y esa noche no tome ni una gota.
Después volvio a decirme otra frase que también me dijo el año pasado.
- Eres una caja de sorpresas…
Esta es tercera vez que me dicen algo así, el primero fue por supuesto el papanatas, el año pasado y este el mismísimo Pablito-kun… voy a empezar a creérmelo, jaaaaa
Bailamos bastante y lo pasamos muy bien.
Aunque me sorprendí haciendo algo que no puedo evitar y que ya me paso una vez cuando recién lo conocí.
Al mirarlo reconcentrado bailando, puso una cara que me hizo preguntarme la expresión que pone cuando esta cachondo.
Tengo esa llamémosle, costumbre, desde que me gusta ver la expresión del papanatas mientras esta sobre mi intentando darme un orgasmo, y ahora, cada vez que veo a alguien que me atrae me da por preguntarme que cara pondrá en el momento de los “que hubo”.
Yo sé que finalmente estas cosas son solo rollos míos, sinceramente no creo que este interesado en mi y es mejor, mucho mejor, pero no niego que cuando esta presente mejora el momento con su sonrisa y linda voz, es finalmente solo flirteo y en eso tiene que quedar, nada más.
Regrese a mi casa como a eso de las cuatro de la mañana.
Me acosté pensando que en cuatro horas más me tendría que levantar para juntarme con el papanatas pero al despertarme en la mañana y llamarlo, me dice que si no había visto el mensaje que me había dejado.
- No… ¿a qué correo me lo enviaste? – le pregunté un poco molesta.
- No, lo mande por MSN, pensé que ayer en la noche te conectarías… no podremos juntarnos, hoy viene la “family” a buscarme así que no podrá ser…
- Pucha… - conteste decepcionada y molesta - ¿para qué haces planes si sabes que yo voy?
- No hice planes… - contestó simplemente.
- Bueno ya… chao…
Y eso fue todo, no quise seguir hablando y me fui a dormir de nuevo.
Después cuando me metí al MSN, efectivamente había enviado un mensaje avisándome de aquello ayer, pero eso no me quito la molestia que sentía.
Por lo menos me enteré después de la fiesta, así que no me amargo la velada, como si lo hubiera hecho el saberlo antes.
Pensé que tendría un fin de semana perfecto pero que diablos, no hay caso.
Como lo suponía no podía ser todo tan perfecto y nadie puede tenerlo todo. Pensé que tendría mi celebración post fiesta pero de eso no quedo nada.
“De que me quejo, pensé, esto lo sabes, sabes que siempre será así”.
Tienes que acabarlo.
No naciste para ser mártir.
No quiero serlo.
Es lo que siempre acabo pensando cuando pasan estas cosas pero ha sido tal mi ineptitud que al final no he hecho nada.
Sería tan fácil… simplemente es cortar el contacto sin explicaciones y olvidarme de él, porque estoy segura que no me buscaría.
Incluso le facilitaría las cosas a él.
Sería tan fácil.
No reason
Estoy un poco desmotivada esta semana.
Me he cabeceado más de lo habitual y el papanatas no ha hecho demasiado para quitarme el cabeceo, al contrario, sigue llenando mi mente de dudas e inquietudes, además claro de ir convenciéndome cada día más que esto se debe terminar.
Me gustaría que él mismo me diera una razón para continuar, pero no la dará y tampoco la hay.
Pues que diablos, yo me lo busque y ahora tengo que asumir. Debo asumir las idioteces que he hecho.
Por otro lado, este viernes se viene la fiesta de la empresa, no es que me entusiasme demasiado pero será algo más que hacer dentro de esta semana, en la que además estaré fuera del trabajo otra vez por un nuevo curso que tomaré.
Como la empresa es la que paga, tengo que aprovechar la oportunidad de perfeccionarme aunque no represente una gran motivación para mi.
Así que tendré bastante que hacer, ya que el viernes después del curso tendré que ir a casa y prepararme para ir a la famosa fiesta en la que espero poder exorcizarme.
No tengo demasiado que contar y tampoco ha sido el post más largo y entretenido de la historia, pero tenia deseos de escribir, que es por ahora, lo único que me estimula a hacer algo.
Creo que por fin se acerca el fin... – valga la redundancia - y esta vez no haré nada por evitarlo aunque se me rompa el alma con ello.
Creo que el viernes me emborracharé, jajajajaj... buah! No puedo... conduciré...
Me he cabeceado más de lo habitual y el papanatas no ha hecho demasiado para quitarme el cabeceo, al contrario, sigue llenando mi mente de dudas e inquietudes, además claro de ir convenciéndome cada día más que esto se debe terminar.
Me gustaría que él mismo me diera una razón para continuar, pero no la dará y tampoco la hay.
Pues que diablos, yo me lo busque y ahora tengo que asumir. Debo asumir las idioteces que he hecho.
Por otro lado, este viernes se viene la fiesta de la empresa, no es que me entusiasme demasiado pero será algo más que hacer dentro de esta semana, en la que además estaré fuera del trabajo otra vez por un nuevo curso que tomaré.
Como la empresa es la que paga, tengo que aprovechar la oportunidad de perfeccionarme aunque no represente una gran motivación para mi.
Así que tendré bastante que hacer, ya que el viernes después del curso tendré que ir a casa y prepararme para ir a la famosa fiesta en la que espero poder exorcizarme.
No tengo demasiado que contar y tampoco ha sido el post más largo y entretenido de la historia, pero tenia deseos de escribir, que es por ahora, lo único que me estimula a hacer algo.
Creo que por fin se acerca el fin... – valga la redundancia - y esta vez no haré nada por evitarlo aunque se me rompa el alma con ello.
Creo que el viernes me emborracharé, jajajajaj... buah! No puedo... conduciré...
Etiquetas: actividades razones
Runaway
Y ganó Obama.
Personalmente quería que ganara, aunque para nosotros los latinos no signifique demasiado. Me cae bien el tipo, no sé por qué. Supongo que es por eso del “carisma especial que tiene”.
De contingencia a la vida diaria, esta semana me siento muy cansada... no es que haya trabajado demasiado y este especialmente activa, pero a veces me canso de pensar tanto. No es que este buscando en mi mente la respuesta de qué generó el Big Bang ni la solución a la crisis mundial pero entre tonterías, pensamientos trascendentales, superficiales, dramas, “lo dejo o no lo dejo”, frustraciones varias, rabietas y antisocialismo, pues que no hay cabeza que aguante.
Como bien decía en el post anterior, no sabía si finalmente vería el finde pasado al su so dicho papanatas, pero al final nos vimos igual. Lo que me sorprende es que este especialmente dispuesto a aceptar vernos cada vez que se lo pida, y si bien siempre ha sido fácil o relativamente fácil convencerlo, ahora es cosa de decirle: ¿nos vemos? Y dice Si de inmediato.
Obviamente acepta porque sabe lo que obtendrá: el polvete y creo que nadie se negaría de obtener un poco de placer con alguien que te gusta, eso es indudable.
Lo curioso de nuestra cita del sábado además de lo obvio, es que llegó con dos panes cocinados por él, no niego que me sorprendió, porque el que recuerde que yo aprecio el que cocine, me descoloca, para bien, no lo niego pero siempre quedo plop cuando algo así sale de él, sin que se lo pida.
La vez anterior, me llevo un trozo de un quequito muy rico que cocino, pero fue respuesta a una solicitud que hace mucho pero mucho le había hecho. Ahora, solo me dijo que había hecho pan y que me había traído dos para que los probara.
Siempre he deseado verlo cocinar, pero creo que es algo que jamás veré... jajajaja
Después de quitarnos las ganas que nos teníamos el uno del otro, nos fuimos a su oficina e hicimos algo “súper entretenido”: dormir, jajajaja, incómodos, en posición rara por las sillas pero dormimos, aunque abrazados... los dos estábamos agotados y después de comentárselo, me acuno en sus brazos y nos quedamos un rato dormidos en la penumbra de la oficina.
Nada que decir, solo que por unos diez minutos me perdí en un estado de semi vigilia que me agradó.
Después, el metro y cada uno a sus vidas otra vez.
Sigue a dieta y haciendo ejercicios, así que he apreciado con gusto que la pancita que tenia ya se ha reducido bastante, aunque algo queda aún.
En el trabajo conseguimos una alumna en práctica por fin, y me ha tocado instruirla e indicarle sus labores, así por ese lado las tardes se me han hecho cortísima. Además al parecer a la chica le simpatice, porque ayer mismo, llego con un bolsito y un lápiz de un congreso en el que esta de ayudante y me los regalo.
Sinceramente, siempre me sorprenden estas demostraciones de simpatía, debe ser que yo misma me he considerado más pesada de lo que me ven los demás, pero bueno.
Mi nuevo jefe se traslado hasta donde trabajo así que estamos doblemente vigilados, pero es momentáneo ya que la planta del cuarto piso en donde tiene su escritorio, lo están remodelando así que tendremos compañía por lo menos por un mes, además claro, de la alumna en práctica.
Hoy volveré a almorzar con el su so dicho papanatas. No sé para qué, pero que diablos.
Y el 14 de noviembre se viene la gran fiesta gran de los 40 años de la institución en la que trabajo, así que creo que este mes será movidillo en muchos aspectos.
Se esta notando la primavera en el ambiente. Hay algo de tranquilidad momentánea, espero que siga así...aunque nunca se sabe, entre mis bruscos cambios de ánimo, las pajas mentales y la desmotivación, a veces me cuesta disfrutarla con propiedad.
Por ahora solo lo dejaré correr, todo lo dejaré correr.
Personalmente quería que ganara, aunque para nosotros los latinos no signifique demasiado. Me cae bien el tipo, no sé por qué. Supongo que es por eso del “carisma especial que tiene”.
De contingencia a la vida diaria, esta semana me siento muy cansada... no es que haya trabajado demasiado y este especialmente activa, pero a veces me canso de pensar tanto. No es que este buscando en mi mente la respuesta de qué generó el Big Bang ni la solución a la crisis mundial pero entre tonterías, pensamientos trascendentales, superficiales, dramas, “lo dejo o no lo dejo”, frustraciones varias, rabietas y antisocialismo, pues que no hay cabeza que aguante.
Como bien decía en el post anterior, no sabía si finalmente vería el finde pasado al su so dicho papanatas, pero al final nos vimos igual. Lo que me sorprende es que este especialmente dispuesto a aceptar vernos cada vez que se lo pida, y si bien siempre ha sido fácil o relativamente fácil convencerlo, ahora es cosa de decirle: ¿nos vemos? Y dice Si de inmediato.
Obviamente acepta porque sabe lo que obtendrá: el polvete y creo que nadie se negaría de obtener un poco de placer con alguien que te gusta, eso es indudable.
Lo curioso de nuestra cita del sábado además de lo obvio, es que llegó con dos panes cocinados por él, no niego que me sorprendió, porque el que recuerde que yo aprecio el que cocine, me descoloca, para bien, no lo niego pero siempre quedo plop cuando algo así sale de él, sin que se lo pida.
La vez anterior, me llevo un trozo de un quequito muy rico que cocino, pero fue respuesta a una solicitud que hace mucho pero mucho le había hecho. Ahora, solo me dijo que había hecho pan y que me había traído dos para que los probara.
Siempre he deseado verlo cocinar, pero creo que es algo que jamás veré... jajajaja
Después de quitarnos las ganas que nos teníamos el uno del otro, nos fuimos a su oficina e hicimos algo “súper entretenido”: dormir, jajajaja, incómodos, en posición rara por las sillas pero dormimos, aunque abrazados... los dos estábamos agotados y después de comentárselo, me acuno en sus brazos y nos quedamos un rato dormidos en la penumbra de la oficina.
Nada que decir, solo que por unos diez minutos me perdí en un estado de semi vigilia que me agradó.
Después, el metro y cada uno a sus vidas otra vez.
Sigue a dieta y haciendo ejercicios, así que he apreciado con gusto que la pancita que tenia ya se ha reducido bastante, aunque algo queda aún.
En el trabajo conseguimos una alumna en práctica por fin, y me ha tocado instruirla e indicarle sus labores, así por ese lado las tardes se me han hecho cortísima. Además al parecer a la chica le simpatice, porque ayer mismo, llego con un bolsito y un lápiz de un congreso en el que esta de ayudante y me los regalo.
Sinceramente, siempre me sorprenden estas demostraciones de simpatía, debe ser que yo misma me he considerado más pesada de lo que me ven los demás, pero bueno.
Mi nuevo jefe se traslado hasta donde trabajo así que estamos doblemente vigilados, pero es momentáneo ya que la planta del cuarto piso en donde tiene su escritorio, lo están remodelando así que tendremos compañía por lo menos por un mes, además claro, de la alumna en práctica.
Hoy volveré a almorzar con el su so dicho papanatas. No sé para qué, pero que diablos.
Y el 14 de noviembre se viene la gran fiesta gran de los 40 años de la institución en la que trabajo, así que creo que este mes será movidillo en muchos aspectos.
Se esta notando la primavera en el ambiente. Hay algo de tranquilidad momentánea, espero que siga así...aunque nunca se sabe, entre mis bruscos cambios de ánimo, las pajas mentales y la desmotivación, a veces me cuesta disfrutarla con propiedad.
Por ahora solo lo dejaré correr, todo lo dejaré correr.





