ZZZ...
Este par de semanas no he parado.
Lo cierto es que, todos estos preparativos me han agotado tanto física como psicológicamente.
No sé, supongo que es mi resistencia al cambio.
Por fin, me llego el bono que tanto esperaba, y con el, estoy comprando muebles y otras cosas que son imprescindibles.
Me compre una cama grande con sus respectivos muebles, las sabanas y el plumón para la misma.
Por fin están colgadas las cortinas que tantos problemas me provocaron.
En estos días irán a instalar las lámparas y apliques y ya tengo algunos implementos domésticos para mi vida de dueña de casa autogestionada.
He tenido tanto que hacer, que hoy especialmente estoy muerta de sueño, me fui a hacer unos exámenes preventivos que financia la empresa en que estoy además de hacerme algunos que tenia atrasados de hace bastante tiempo.
Veremos que tan saludable estoy.
Espero que a parte de mi insulina resistencia, no tenga nada más.
Y estoy que me caigo de sueño porque me desperté antes de los estipulado así que me faltan un par de horas de sueño que mi hermoso cuerpo, jejeje, esta reclamando hace semanas desde que empecé con todo esto.
Me siento tan agotada. Lo único que quiero es terminar todo esto para estar tranquila de una vez.
Es que es increíble la cantidad de detalles de los cuales hay que preocuparse cuando estas armando tu “hogar”. Bueno, quizás soy yo la que se complica más de la cuenta...
Hoy apenas tengo deseos de escribir y me estoy quedando dormida sentada en el escritorio....
Zzzzzzzz...
Lo cierto es que, todos estos preparativos me han agotado tanto física como psicológicamente.
No sé, supongo que es mi resistencia al cambio.
Por fin, me llego el bono que tanto esperaba, y con el, estoy comprando muebles y otras cosas que son imprescindibles.
Me compre una cama grande con sus respectivos muebles, las sabanas y el plumón para la misma.
Por fin están colgadas las cortinas que tantos problemas me provocaron.
En estos días irán a instalar las lámparas y apliques y ya tengo algunos implementos domésticos para mi vida de dueña de casa autogestionada.
He tenido tanto que hacer, que hoy especialmente estoy muerta de sueño, me fui a hacer unos exámenes preventivos que financia la empresa en que estoy además de hacerme algunos que tenia atrasados de hace bastante tiempo.
Veremos que tan saludable estoy.
Espero que a parte de mi insulina resistencia, no tenga nada más.
Y estoy que me caigo de sueño porque me desperté antes de los estipulado así que me faltan un par de horas de sueño que mi hermoso cuerpo, jejeje, esta reclamando hace semanas desde que empecé con todo esto.
Me siento tan agotada. Lo único que quiero es terminar todo esto para estar tranquila de una vez.
Es que es increíble la cantidad de detalles de los cuales hay que preocuparse cuando estas armando tu “hogar”. Bueno, quizás soy yo la que se complica más de la cuenta...
Hoy apenas tengo deseos de escribir y me estoy quedando dormida sentada en el escritorio....
Zzzzzzzz...
Mala voluntad...
Me he visto envuelta estos últimos días en varios actos de mala voluntad.
Es cierto, no es que yo sea la reina de la simpatía y la buena onda pero en estas ocasiones, han sido totalmente gratuitos estos sucesos.
Ese fin de semana que fui a ver a mi sobrina de cinco meses para ver lo del famoso y mentado bautizo, tuve un problema con un vecino del lugar.
Siempre utilizo los estacionamientos que están frente al departamento de mi hermano pero esta vez al llegar, estaban todos ocupados y no vi nada de malo en estacionar un poco más alejado, en unos espacios que estaban libres en el edificio contiguo.
Había un especie de piedra, como si supuestamente eso significara algo, supongo que mi instinto me estaba previniendo porque fue lo primero que llamo mi atención cuando deje mi pequeño y económico autito allí.
Todo iba bien, después de nuestra súper visita unilateral de arreglos bautismales, pero cuando nos disponíamos a marchar, al llegar a donde estaba mi vehículo, tras él y a los lados, el pobre se encontraba rodeado por otros autos.
Claro, había ocupado el estacionamiento, al parecer de uno de los propietarios del lugar – nótese que en el mentado lugar, no había una señaletica que dijera... “este estacionamiento es de fulano de tal” - supongo que para los demás vecinos del lugar, era evidente que la famosa piedrita significaba algo que yo como visita no sabía.
El asunto es que el muy hijo de puta, me había encerrado en el estacionamiento con su enorme y pretencioso 4x4 y no me dejaba espacio para salir. Lo peor es que mi cuñada y mi hermano no sabían de qué vecino se trataba como para ir a su puerta a pedirle que sacara su auto.
Hacia un frío que calaba los huesos y empecé a tocar la bocina para ver si el “buen vecino” se dignaba a salir. El asunto es que por mucho escándalo que hicimos, el tipo no pretendía salir, supongo que era su venganza por haberle ocupado su preciado lugar. Con mi hermana y viendo que al final no podríamos recurrir a la ayuda de mi cuñada y mi cobarde hermano, tuvimos que tomar una determinación radical. Le di una patada a los neumáticos del auto y sonó la bocina dos veces, mi intención era que se activara la alarma, esperamos un rato y el tipo seguía sin salir.
Mi hermana cansada de la tozudez del tipo y haciendo caso a mi idea de golpearle el parabrisas, logro que al golpearlo con el limpia parabrisas la alarma se activara por fin y en medio de la noche dejáramos el escándalo, lastimosamente para el resto de los vecinos, pero necesitábamos salir.
Previamente había visto que había otro lugar libre para estacionar, pero como el tipo seguramente se molesto por haberle ocupado “ese” lugar, quiso joderme estacionando detrás del mío. Al muy desgraciado, ¿que le costaba estacionar momentáneamente ahí mientras salíamos?, si finalmente no nos quedaríamos con su estacionamiento porque éramos visitas...
Después salio mi hermano a ayudarnos supuestamente y después de un buen rato que el ruido se propalo por el lugar, por fin salio el hijo de puta, enojado más encima, sacando en cara que de qué departamento era el auto, mi hermano y fue lo que más me molesto, bajo las orejas cuan perro arrepentido y le dijo que era el suyo...casi disculpándose - ¿dónde estaba el hombre de pelo en pecho con olor a macho y defensor que necesitábamos? , al parecer en mi hermano no - cuando lo lógico hubiese sido que nos defendiera un poco aduciendo que como él también pagaba gastos comunes, le correspondía un estacionamiento para visitas.
Según el tipo teníamos que usar los que estaban junto al edificio de mi hermano, esta bien concuerdo con aquello, pero desgraciadamente ese día estaba todo ocupado y se lo dije al muy miserable, que yo siempre estacionaba ahí pero que esta vez no había podido.
Mi hermana se metió y le dijo que además en el estacionamiento no aparecía nada que dijera que no se podía, un número o un nombre que dijera que el mentado lugar era intocable. El tipo no le contesto.
Así que después de aquel problema por fin saco su auto y pude salir de ahí pensando... “pa’ estos vecinos...”
Estoy algo molesta con mi hermano por eso, ya que para variar no nos defendió ni siquiera un poco...
Y en la semana para rematarla, cuando fui al depa para instalar las cortinas y como los maestros llegaron tarde, tuve un problema con el vecino del piso 19 porque metimos ruido con el taladro.
Que diablos, que sabia yo que solo se podía taladrar hasta las 18:30 ... y el trabajo quedo a medias y faltaba tan poco... a pesar de que hable con el conserje diciéndole que faltaba la nada y que me dejara terminar el trabajo hasta las ocho, no hubo caso “el buen vecino” siguió jodiendo y para ahorrarme el problema tuve que detener el trabajo, así que hoy tendré que escaparme para ir a ver ese asunto otra vez, claro, más temprano...
Es que más temprano no puedo, por razones obvias, trabajo y el departamento esta solo... ¿qué más podía hacer que trabajar después de la salida?.
Creo que tendré que empezar a acostumbrarme a lo quisquilloso que es vivir en comunidad... uff...
Como bien decía mi mejor amiga, este mundo no sería mejor gracias al amor, sino que a la buena voluntad, y eso es lo que les falto a estos dos “insignes vecinos buena onda”...
En casa de mi madre, tenemos vecinos bulliciosos y a veces escandalosos, pero durante estos 23 años que hemos vivido allí hemos tenido un delicado y equilibrado pacto sin palabras... llevado precisamente por la buena voluntad... como nosotros aguantamos sus ruidos, ellos también tienen que aguantar los nuestros cuando los hacemos y así hemos sobrevivido durante todos estos años... y si bien no somos vecinos entrañables, trabajamos bajo el lema “vive y deja vivir”... a eso se llama buena voluntad.
Pero al parecer, en mi nueva vida tendré que aprender que eso en comunidad no existe... el problema es que cuando les toca a ellos, según se creen ellos, uno se lo tiene que comer calladita y eso ahora que me han mostrado su intolerancia, es algo que tampoco les brindaré... que diablos, todavía ni siquiera vivo en el edificio y ya tuve mi primer problema con los vecinos.
Eso es de lo más curioso. Vida nueva, vecinos nuevos ¿problemas nuevos?.
Lo único que sé es que ya tengo mi primer enemigo en el piso 19... jajajajaj.
Es cierto, no es que yo sea la reina de la simpatía y la buena onda pero en estas ocasiones, han sido totalmente gratuitos estos sucesos.
Ese fin de semana que fui a ver a mi sobrina de cinco meses para ver lo del famoso y mentado bautizo, tuve un problema con un vecino del lugar.
Siempre utilizo los estacionamientos que están frente al departamento de mi hermano pero esta vez al llegar, estaban todos ocupados y no vi nada de malo en estacionar un poco más alejado, en unos espacios que estaban libres en el edificio contiguo.
Había un especie de piedra, como si supuestamente eso significara algo, supongo que mi instinto me estaba previniendo porque fue lo primero que llamo mi atención cuando deje mi pequeño y económico autito allí.
Todo iba bien, después de nuestra súper visita unilateral de arreglos bautismales, pero cuando nos disponíamos a marchar, al llegar a donde estaba mi vehículo, tras él y a los lados, el pobre se encontraba rodeado por otros autos.
Claro, había ocupado el estacionamiento, al parecer de uno de los propietarios del lugar – nótese que en el mentado lugar, no había una señaletica que dijera... “este estacionamiento es de fulano de tal” - supongo que para los demás vecinos del lugar, era evidente que la famosa piedrita significaba algo que yo como visita no sabía.
El asunto es que el muy hijo de puta, me había encerrado en el estacionamiento con su enorme y pretencioso 4x4 y no me dejaba espacio para salir. Lo peor es que mi cuñada y mi hermano no sabían de qué vecino se trataba como para ir a su puerta a pedirle que sacara su auto.
Hacia un frío que calaba los huesos y empecé a tocar la bocina para ver si el “buen vecino” se dignaba a salir. El asunto es que por mucho escándalo que hicimos, el tipo no pretendía salir, supongo que era su venganza por haberle ocupado su preciado lugar. Con mi hermana y viendo que al final no podríamos recurrir a la ayuda de mi cuñada y mi cobarde hermano, tuvimos que tomar una determinación radical. Le di una patada a los neumáticos del auto y sonó la bocina dos veces, mi intención era que se activara la alarma, esperamos un rato y el tipo seguía sin salir.
Mi hermana cansada de la tozudez del tipo y haciendo caso a mi idea de golpearle el parabrisas, logro que al golpearlo con el limpia parabrisas la alarma se activara por fin y en medio de la noche dejáramos el escándalo, lastimosamente para el resto de los vecinos, pero necesitábamos salir.
Previamente había visto que había otro lugar libre para estacionar, pero como el tipo seguramente se molesto por haberle ocupado “ese” lugar, quiso joderme estacionando detrás del mío. Al muy desgraciado, ¿que le costaba estacionar momentáneamente ahí mientras salíamos?, si finalmente no nos quedaríamos con su estacionamiento porque éramos visitas...
Después salio mi hermano a ayudarnos supuestamente y después de un buen rato que el ruido se propalo por el lugar, por fin salio el hijo de puta, enojado más encima, sacando en cara que de qué departamento era el auto, mi hermano y fue lo que más me molesto, bajo las orejas cuan perro arrepentido y le dijo que era el suyo...casi disculpándose - ¿dónde estaba el hombre de pelo en pecho con olor a macho y defensor que necesitábamos? , al parecer en mi hermano no - cuando lo lógico hubiese sido que nos defendiera un poco aduciendo que como él también pagaba gastos comunes, le correspondía un estacionamiento para visitas.
Según el tipo teníamos que usar los que estaban junto al edificio de mi hermano, esta bien concuerdo con aquello, pero desgraciadamente ese día estaba todo ocupado y se lo dije al muy miserable, que yo siempre estacionaba ahí pero que esta vez no había podido.
Mi hermana se metió y le dijo que además en el estacionamiento no aparecía nada que dijera que no se podía, un número o un nombre que dijera que el mentado lugar era intocable. El tipo no le contesto.
Así que después de aquel problema por fin saco su auto y pude salir de ahí pensando... “pa’ estos vecinos...”
Estoy algo molesta con mi hermano por eso, ya que para variar no nos defendió ni siquiera un poco...
Y en la semana para rematarla, cuando fui al depa para instalar las cortinas y como los maestros llegaron tarde, tuve un problema con el vecino del piso 19 porque metimos ruido con el taladro.
Que diablos, que sabia yo que solo se podía taladrar hasta las 18:30 ... y el trabajo quedo a medias y faltaba tan poco... a pesar de que hable con el conserje diciéndole que faltaba la nada y que me dejara terminar el trabajo hasta las ocho, no hubo caso “el buen vecino” siguió jodiendo y para ahorrarme el problema tuve que detener el trabajo, así que hoy tendré que escaparme para ir a ver ese asunto otra vez, claro, más temprano...
Es que más temprano no puedo, por razones obvias, trabajo y el departamento esta solo... ¿qué más podía hacer que trabajar después de la salida?.
Creo que tendré que empezar a acostumbrarme a lo quisquilloso que es vivir en comunidad... uff...
Como bien decía mi mejor amiga, este mundo no sería mejor gracias al amor, sino que a la buena voluntad, y eso es lo que les falto a estos dos “insignes vecinos buena onda”...
En casa de mi madre, tenemos vecinos bulliciosos y a veces escandalosos, pero durante estos 23 años que hemos vivido allí hemos tenido un delicado y equilibrado pacto sin palabras... llevado precisamente por la buena voluntad... como nosotros aguantamos sus ruidos, ellos también tienen que aguantar los nuestros cuando los hacemos y así hemos sobrevivido durante todos estos años... y si bien no somos vecinos entrañables, trabajamos bajo el lema “vive y deja vivir”... a eso se llama buena voluntad.
Pero al parecer, en mi nueva vida tendré que aprender que eso en comunidad no existe... el problema es que cuando les toca a ellos, según se creen ellos, uno se lo tiene que comer calladita y eso ahora que me han mostrado su intolerancia, es algo que tampoco les brindaré... que diablos, todavía ni siquiera vivo en el edificio y ya tuve mi primer problema con los vecinos.
Eso es de lo más curioso. Vida nueva, vecinos nuevos ¿problemas nuevos?.
Lo único que sé es que ya tengo mi primer enemigo en el piso 19... jajajajaj.
Los trapos sucios se lavan en en casa... ¡o no?
Vaya que es agotador organizar una casa, por pequeña que sea.
Y a organizarla, me refiero solo a tener todo lo “mínimo” para que esta funcione como tal.
Echarla a andar ya es otro cuento.
Será que para mi siempre las cosas se me complican más de lo necesario.
He tenido que hacer todo un show para instalar las famosas cortinas, ya que además de comprarlas he tenido que contratar un servicio para que vayan a instalarlas.
Es que yo para las cosas prácticas soy un cero a la izquierda como diría mi madre.
Además que por otro lado, tengo un par de hermanos que para trabajos domésticos de arreglo son mejores cantantes, igual que yo, y siempre les sobran las piezas o quedan las descuadradas y como quiero un trabajo de calidad que deje las cortinas firmes, pues que diablos, no quedo más remedio que pagar para que queden lo más profesionales posibles y no se caigan a la primera cambiada.
Que lo barato cuesta caro a la larga, en estos casos es una realidad.
Por ahora, me he pasado metida con mi hermana y mi madre en el “Home Center”, comprando aquellas cosas pequeñas, como cortinas de baño, pisa pies, cotizando muebles, y artículos de aseo y todo lo relacionado.
Hace mucho pero mucho tiempo que no pasaba tanto tiempo en un “Mall”.
Además que como el departamento es pequeño, con huincha en mano, he tenido que ver las distintas opciones de muebles con que el mercado cuenta, para ver cual de todos ellos queda mejor tomando en cuenta el espacio, y respeta lo que en cuanto al “ambiente” quiero lograr.
Mi única certeza es que quiero espacios lo más limpios posibles, minimalistas y por sobre todas las cosas sin adornos ni bisuterías como tanto le gusta a mi madre, así que a todos los que han dicho que quieren regalarme algo, les he advertido que cualquier cosa menos “chiches” ni adornitos ni cosas parecidas, sólo cuestiones útiles y prácticas.
Con suerte tendré una par de plantas, para tener algo “vivo” y mis libros regalones.
Además que de paso, menos adornos, menos que limpiar.
Por otro lado, todos los que se han enterado de mi nueva adquisición, ya están organizando sin preguntarme si quiera a mi, algún “carrete” - fiesta, juerga - para inaugurarlo.
Por lo que estoy empezando a dilucidar que el espacio de paz y tranquilidad que me esperaba, será apenas una quimera, por lo menos en los primeros tiempos, y hasta que se pase el entusiasmo ajeno con el famoso departamento.
Bueno, quizás estoy exagerando. Quizás estaré más botada que un “pucho” - cigarro fumado y tirado en el suelo -.
Por ahora queda poco para que me mude, ya que además de los muebles que compraré – si todo sale bien con el famoso bono con el que tanto sueño – no queda demasiado para que por lo menos el pequeño dulce hogar quede operativo, jajajaja.
Estimo que será para fin de este mes.
En tanto, me han nombrado una de las tres madrinas de mi sobrina que tiene ya cinco meses. Que dicho sea de paso, ¡está exquisita!... dan ganas de comérsela... estaría más orgullosa y contenta si no fuera porque el famoso título se me concedió por descarte.
Como dos anteriores padrinos “hombres” se negaron, y como mi hermano quería ahorrarse la “paja” y el trabajo de buscarse otro, me lo pidió a mi, con lo que nuestra bien amada “Constanza” en este momento se encuentra con tres madrinas y un padrino, nombrados por compromiso.
Lo común en estos casos, o por lo menos lo que la tradición en mi país dicta, es que sean dos padrinos (madrina + padrino), idealmente un matrimonio, sino una mujer y un hombre cercanos a la familia, pero solo dos... el asunto es que como en casa de mi hermano mandan las bragas más que el calzoncillo – es decir la decisión final la tiene mi cuñada y como ella desde hace mucho tiempo ya quería que fuera su hermana y el novio de ella – ósea cero negociación, no hallaron nada mejor que para que nosotros no nos sintiéramos ofendidos y “para no quedar mal con nadie” en vez de dos padrinos, fueran cuatro. Una pareja por un lado y una pareja por otro.
Mi hermana fue la elegida por el lado de nuestra familia y mi hermano ofreció tal honorable puesto a mi hermano mayor, quien para sorpresa de todos se negó por un supuesto “pacto” con su distinguida mujer, de no ser padrinos de nadie para evitarse problemas familiares - algún día volveré a contar la historia “truculenta” y de teleserie que resulto ser aquel matrimonio ya que mi cuñada por ese lado es nada más y nada menos que la hija de la última amante de mi fallecido padre – así que después de aquel fallido intento, se lo pidió a su mejor amigo que no resulto ser tan amigo y también se negó.
Así que frente a la resistencia de los primeros candidatos, después de preguntarle al cura si la curiosa situación se podía dar, mi hermano me pregunto si yo quería ser “otra” madrina más. No tuve corazón para decirle que no, ya que a la pobre chiquitita ya la habían negado dos personas así que acepté. Así que a falta de padrino, la pequeña tiene tres madrinas y un padrino.
No niego que la situación me molesta un poco por el hecho de ser la madrina por descarte que fue lo que quedo, además de molestarme que mi hermano sean tan condescendiente y no levante si quiera un poco la voz para negociar algo más normal. Lo correcto y lo común es que cada uno de los esposos elija un padrino o madrina de ambos lados y haya negociación en la tontera y no sea tan unilateral, ¡si la niña también es hija de el por dios!.
Que diablos, me molesta la gente que no quiere quedar mal con nadie.
Así que de paso, con aquello se me vendrá un gasto más a todo el que tendré de ahora en adelante, además de tener que mamarme a la familia “perfecta y funcional” de mi cuñada, que de tanta perfección me da urticaria. Ayer, ya tuvimos la primera reunión pre-bautizo y ya nos dimos cuenta que las decisiones seguirán siendo unilaterales otra vez.
Que queríamos encargarnos del ajuar... y que ellos también... por lo tanto, los que ganarán serán ellos.... que el bautizo se hará en la casa de ellos a pesar de que la casa se hace pequeña para casi ochenta invitados que ya tienen estimados – la mayoría de los familiares de allá – y que al final las cosas se harán como quieren ellos, es un hecho y nosotros otra vez, pasaremos a ser de adorno...
Y la estupidez más grande, es que supongo que mi hermano debe ser sentir algo de pena y/o lastima por nosotras por estar solas, porque trata de incluirnos en situaciones familiares forzadas, a la cuales no estamos acostumbrados por ser una familia marcadamente disfuncional y que si lo pensamos al final son por puro compromiso.
Pensamiento idiota, ya que si bien íbamos a “pelar” – cotillear - si no nos hubieran incluido, por no ser madrinas no dejaríamos de querer a la niña ni dejar de hablarle a mi hermano, porque nosotros por ser como somos ya estamos acostumbrados y sabíamos de antemano lo que pasaría por la situación Bragas:1 v/s Calzoncillo: 0 mencionado anteriormente.
Algún día contaré el por qué mi distinguido y sumiso hermano actuá como actuá o por lo menos cual es mi hipótesis.
Pero como este post se hizo demasiado largo, creo que hasta aquí llegaré por hoy.
Por ahora, espero que a fin de mes ya este habitando mi pequeño y oscuro recoveco en el centro de mi ciudad jajaja.
Y a organizarla, me refiero solo a tener todo lo “mínimo” para que esta funcione como tal.
Echarla a andar ya es otro cuento.
Será que para mi siempre las cosas se me complican más de lo necesario.
He tenido que hacer todo un show para instalar las famosas cortinas, ya que además de comprarlas he tenido que contratar un servicio para que vayan a instalarlas.
Es que yo para las cosas prácticas soy un cero a la izquierda como diría mi madre.
Además que por otro lado, tengo un par de hermanos que para trabajos domésticos de arreglo son mejores cantantes, igual que yo, y siempre les sobran las piezas o quedan las descuadradas y como quiero un trabajo de calidad que deje las cortinas firmes, pues que diablos, no quedo más remedio que pagar para que queden lo más profesionales posibles y no se caigan a la primera cambiada.
Que lo barato cuesta caro a la larga, en estos casos es una realidad.
Por ahora, me he pasado metida con mi hermana y mi madre en el “Home Center”, comprando aquellas cosas pequeñas, como cortinas de baño, pisa pies, cotizando muebles, y artículos de aseo y todo lo relacionado.
Hace mucho pero mucho tiempo que no pasaba tanto tiempo en un “Mall”.
Además que como el departamento es pequeño, con huincha en mano, he tenido que ver las distintas opciones de muebles con que el mercado cuenta, para ver cual de todos ellos queda mejor tomando en cuenta el espacio, y respeta lo que en cuanto al “ambiente” quiero lograr.
Mi única certeza es que quiero espacios lo más limpios posibles, minimalistas y por sobre todas las cosas sin adornos ni bisuterías como tanto le gusta a mi madre, así que a todos los que han dicho que quieren regalarme algo, les he advertido que cualquier cosa menos “chiches” ni adornitos ni cosas parecidas, sólo cuestiones útiles y prácticas.
Con suerte tendré una par de plantas, para tener algo “vivo” y mis libros regalones.
Además que de paso, menos adornos, menos que limpiar.
Por otro lado, todos los que se han enterado de mi nueva adquisición, ya están organizando sin preguntarme si quiera a mi, algún “carrete” - fiesta, juerga - para inaugurarlo.
Por lo que estoy empezando a dilucidar que el espacio de paz y tranquilidad que me esperaba, será apenas una quimera, por lo menos en los primeros tiempos, y hasta que se pase el entusiasmo ajeno con el famoso departamento.
Bueno, quizás estoy exagerando. Quizás estaré más botada que un “pucho” - cigarro fumado y tirado en el suelo -.
Por ahora queda poco para que me mude, ya que además de los muebles que compraré – si todo sale bien con el famoso bono con el que tanto sueño – no queda demasiado para que por lo menos el pequeño dulce hogar quede operativo, jajajaja.
Estimo que será para fin de este mes.
En tanto, me han nombrado una de las tres madrinas de mi sobrina que tiene ya cinco meses. Que dicho sea de paso, ¡está exquisita!... dan ganas de comérsela... estaría más orgullosa y contenta si no fuera porque el famoso título se me concedió por descarte.
Como dos anteriores padrinos “hombres” se negaron, y como mi hermano quería ahorrarse la “paja” y el trabajo de buscarse otro, me lo pidió a mi, con lo que nuestra bien amada “Constanza” en este momento se encuentra con tres madrinas y un padrino, nombrados por compromiso.
Lo común en estos casos, o por lo menos lo que la tradición en mi país dicta, es que sean dos padrinos (madrina + padrino), idealmente un matrimonio, sino una mujer y un hombre cercanos a la familia, pero solo dos... el asunto es que como en casa de mi hermano mandan las bragas más que el calzoncillo – es decir la decisión final la tiene mi cuñada y como ella desde hace mucho tiempo ya quería que fuera su hermana y el novio de ella – ósea cero negociación, no hallaron nada mejor que para que nosotros no nos sintiéramos ofendidos y “para no quedar mal con nadie” en vez de dos padrinos, fueran cuatro. Una pareja por un lado y una pareja por otro.
Mi hermana fue la elegida por el lado de nuestra familia y mi hermano ofreció tal honorable puesto a mi hermano mayor, quien para sorpresa de todos se negó por un supuesto “pacto” con su distinguida mujer, de no ser padrinos de nadie para evitarse problemas familiares - algún día volveré a contar la historia “truculenta” y de teleserie que resulto ser aquel matrimonio ya que mi cuñada por ese lado es nada más y nada menos que la hija de la última amante de mi fallecido padre – así que después de aquel fallido intento, se lo pidió a su mejor amigo que no resulto ser tan amigo y también se negó.
Así que frente a la resistencia de los primeros candidatos, después de preguntarle al cura si la curiosa situación se podía dar, mi hermano me pregunto si yo quería ser “otra” madrina más. No tuve corazón para decirle que no, ya que a la pobre chiquitita ya la habían negado dos personas así que acepté. Así que a falta de padrino, la pequeña tiene tres madrinas y un padrino.
No niego que la situación me molesta un poco por el hecho de ser la madrina por descarte que fue lo que quedo, además de molestarme que mi hermano sean tan condescendiente y no levante si quiera un poco la voz para negociar algo más normal. Lo correcto y lo común es que cada uno de los esposos elija un padrino o madrina de ambos lados y haya negociación en la tontera y no sea tan unilateral, ¡si la niña también es hija de el por dios!.
Que diablos, me molesta la gente que no quiere quedar mal con nadie.
Así que de paso, con aquello se me vendrá un gasto más a todo el que tendré de ahora en adelante, además de tener que mamarme a la familia “perfecta y funcional” de mi cuñada, que de tanta perfección me da urticaria. Ayer, ya tuvimos la primera reunión pre-bautizo y ya nos dimos cuenta que las decisiones seguirán siendo unilaterales otra vez.
Que queríamos encargarnos del ajuar... y que ellos también... por lo tanto, los que ganarán serán ellos.... que el bautizo se hará en la casa de ellos a pesar de que la casa se hace pequeña para casi ochenta invitados que ya tienen estimados – la mayoría de los familiares de allá – y que al final las cosas se harán como quieren ellos, es un hecho y nosotros otra vez, pasaremos a ser de adorno...
Y la estupidez más grande, es que supongo que mi hermano debe ser sentir algo de pena y/o lastima por nosotras por estar solas, porque trata de incluirnos en situaciones familiares forzadas, a la cuales no estamos acostumbrados por ser una familia marcadamente disfuncional y que si lo pensamos al final son por puro compromiso.
Pensamiento idiota, ya que si bien íbamos a “pelar” – cotillear - si no nos hubieran incluido, por no ser madrinas no dejaríamos de querer a la niña ni dejar de hablarle a mi hermano, porque nosotros por ser como somos ya estamos acostumbrados y sabíamos de antemano lo que pasaría por la situación Bragas:1 v/s Calzoncillo: 0 mencionado anteriormente.
Algún día contaré el por qué mi distinguido y sumiso hermano actuá como actuá o por lo menos cual es mi hipótesis.
Pero como este post se hizo demasiado largo, creo que hasta aquí llegaré por hoy.
Por ahora, espero que a fin de mes ya este habitando mi pequeño y oscuro recoveco en el centro de mi ciudad jajaja.
Vistas
Después de todo, no se tardaron tanto como pensaba en arreglar el desperfecto de la cocina, así que el miércoles de la semana recién pasada, ya me devolvieron la última llave y tengo el poder absoluto sobre mi departamento.
Este fin de semana, con mi hermana y madre fuimos a comprar algunas pequeñas cosas al Home Centrer para empezar a alhajar el lugar, lo más grande y complicado, vendrá después, cuando – ojala sea pronto- me den el bono que tanto espero en el trabajo.
Tengo estimado, que a fin de mes, sino antes me mudaré.
Creo que ahora si me estoy entusiasmando un poco más.
Como lo prometí, aquí unas pocas fotos del lugar.
La parte que más que me gusta. El tremendo ventanal y la terraza.
Una vista desde las alturas. Entrada al edificio desde el 17° piso.
El famoso “home office”, en donde irá mi bien amado computador, jajajaja…junto a la puerta de la habitación.
No es muy grande, pero creo que será un muy buen lugar para mí.
Este fin de semana, con mi hermana y madre fuimos a comprar algunas pequeñas cosas al Home Centrer para empezar a alhajar el lugar, lo más grande y complicado, vendrá después, cuando – ojala sea pronto- me den el bono que tanto espero en el trabajo.
Tengo estimado, que a fin de mes, sino antes me mudaré.
Creo que ahora si me estoy entusiasmando un poco más.
Como lo prometí, aquí unas pocas fotos del lugar.
La parte que más que me gusta. El tremendo ventanal y la terraza.
Una vista desde las alturas. Entrada al edificio desde el 17° piso.
El famoso “home office”, en donde irá mi bien amado computador, jajajaja…junto a la puerta de la habitación.
No es muy grande, pero creo que será un muy buen lugar para mí.
Etiquetas: departamento vistas
Home Sweet Home
Ayer por la tarde, me entregaron el departamento.
Me acompañó mi mejor amiga, ya que cada vez que me compro algo grande, grande como un auto o un departamento, jaa... me pongo algo boba y ante eso necesitaba un ojo avizor y objetivo que me apoyara.
Después de tener un problema con un cheque que los distinguidos olvidaron cobrar y que ahora me exigían cancelar, finalmente termine todo el “tramitaje” previo para que me hicieran entrega material de mi nueva casa.
Salí a la hora de almuerzo, suponiendo que el tramite no sería tan largo como para que me ocupara toda la tarde y las horas laborales. Pero entre el problema del cheque y la solución al problema, eran más de las tres de la tarde cuando por fin salimos en dirección al mentado edificio donde supuestamente me esperaban para hacer la entrega oficial.
Al llegar, nos percatamos que el edificio ya esta bastante habitado – cuestión que no lo parece desde fuera – anunciamos al conserje la razón de nuestra visita y llamo al tipo que tenía que hacer los honores.
Al parecer no estaba cerca porque nos hizo esperar casi 15 minutos y cuando llegó, aunque supuestamente venia de otro trabajo, le hice notar a mi amiga que el muchacho en cuestión tenia pegada la almohada en la cabeza, porque venia despeinado y con el pelo aplastado en la nuca. Para que decir la cara de sueño que tenia...
Sinceramente vi, que tenia el mínimo entusiasmo en hacer su trabajo y poco menos tuvimos que sacarle nosotros las palabras para que nos fuera explicando, entre muchas cosas, donde estaban las conexiones eléctricas, el agua caliente, los detalles, revisar que todo funcionara bien y demás detalles que al parecer es su labor, una labor que según lo apreciado le costaba cumplir, quizás solo fue impresión mía, pero tenia una cara de aburrido que contrastaba de forma extraña con nosotras.
Porque cuando salgo con mi mejor amiga, nos volvemos “palomillas”, es decir, bromeamos y reímos mirándonos con picardía y complicidad, ya que cada una conoce los códigos y las bromas vuelan como balas en batalla.
Era un curioso contraste entre nuestras risas y el letargo del tipo que a ratos me miraba reír con mi cara boba , supongo que mi risa y mi tonta actitud bromista respondía a los nervios que me provocan estas cosas, además que de paso había dormido mal por culpa de una pesadilla relacionada con lo mismo. Así que me embargaba una risa nerviosa que relajaba con las bromas y mi amiga.
El asunto es que después de la revisión de rigor y cuando estábamos a punto de terminar todo esto, incluyendo el que me entregaran el equipamiento prometido por una promoción de la inmobiliaria cuando compre el departamento y las llaves, probamos la encimera de la cocina y ¡oh! maldita suerte... no funcionaba...
Fueron a buscar otra para cambiarla... y tampoco funcionaba....y hasta ahí llego mi buen humor, porque empezaron a pasar los minutos y las horas y no había solución y yo que tenia que volver al trabajo, me sentía bastante presionada pensando en que pudieran descubrir mi escapada sin permiso.
La idea era que una vez revisado todo, se firmara un acta de entrega y ya podía disponer a mis anchas del departamento, pero con esto, tuvimos que dejar para unos días más mi posesión efectiva del inmueble porque tienen que solucionarlo. Aunque los gastos desde ayer empiecen a correr igual...
El tipo me dijo que por lo menos serían quince días por la carga de trabajo con la que estaban... pero a juzgar por su cara de sueño y la almohada que todavía estaba pegada en su cabeza, no me pareció que tan ocupado estuviera.
Llamaron a un técnico y no hubo caso, no funcionó...
¿Cómo se van a demorar tanto en cambiar una encimera eléctrica de dos platos?, ni que las fueran a forjar de nuevo...pajero después de todo, es la conclusión a la que llegue después de dejarle una copia de la llave e irme asustada porque quedo el equipamiento en el departamento, y el que un desconocido – porque el tipo lo es – tenga acceso a eso u otro cualquiera, puede tentar a alguien a querer adueñarse de lo que no es suyo.
Porque en mi país, con vergüenza lo digo, prima la cultura del pillo. En síntesis:
“Si puedo cagarte - estafarte - lo hago”.
Así de simple y bonito, así que anoche, nuevamente dormí mal temiendo que la próxima vez que vaya me encuentre con alguna sorpresa desagradable...
Además, de paso, me regalaron una elegante botella de champaña para celebrar, ja.
Pero bueno... espero que no sea así, por otro lado, quede bastante conforme, el departamento tiene tremendo ventanal a la calle del décimo séptimo piso, veo un trozo de la Cordillera de los Andes... aunque muy pronto me la quitarán porque están construyendo otro edificio en frente así que no podré apreciarla por mucho tiempo, el dormitorio no es muy amplio que digamos pero espero que sea suficiente para los muebles que quiero poner allí, el baño fue el que más me impresionó porque lo recordaba más chico y en realidad es bastante amplio y elegante, además que cuenta con un enorme espejo que me permitirá mirarme con amplitud, ja.
Se ve bastante confortable el lugar y la terraza también la encontré más grande que lo que recordaba, así que si no hubiese sido por el detalle de la encimera y el problema con el cheque hubiese sido una entrega perfecta y un día sin novedad, pero que diablos nada es perfecto, tendré que esperarme unos días más y es mejor que arreglen ahora eso a que después me falle cuando ya este viviendo allí...
Ojalá que el tipo se acuerde de trabajar, mirarme menos las tetas y dormir menos y me solucione el problema lo antes posible, para poder organizar de una vez mi mudanza.
Creo que tendré una cómoda vida allí, después de todo.
Pero anoche al pensarlo y ver últimamente la cara de mi madre, he sentido un peso extraño en la conciencia.
Creo que me remuerde la conciencia el hecho de que tendré una vida cómoda en comparación con la que tengo ahora y tenemos con mi familia y que mi madre quedará un poco vulnerable y pobre, ya que la decisión de marcharme de la casa implica el que aumenten mis gastos y por lo mismo no pueda ayudarla tanto como hasta ahora.
Y no me gusta sentir esta sensación.
Es casi como si la abandonara.
Mi intención es seguir ayudándola en la medida de mis posibilidades pero no sé, es la cara que pone a veces la que hace sentirme así.
Es muy extraño.
O quizás es un rollo mío, y me lo estoy imaginando ante el temor de cortar por fin el cordón umbilical, jajajaja
Saque unas fotos del departamento para enseñarlas aquí, pero entre tontería y tontería y el problema que surgió, no quedaron muy buenas y se ven borrosas.
Quizás para una próxima, ponga un par para mostrar el futuro hogar pequeño dulce hogar.
Me acompañó mi mejor amiga, ya que cada vez que me compro algo grande, grande como un auto o un departamento, jaa... me pongo algo boba y ante eso necesitaba un ojo avizor y objetivo que me apoyara.
Después de tener un problema con un cheque que los distinguidos olvidaron cobrar y que ahora me exigían cancelar, finalmente termine todo el “tramitaje” previo para que me hicieran entrega material de mi nueva casa.
Salí a la hora de almuerzo, suponiendo que el tramite no sería tan largo como para que me ocupara toda la tarde y las horas laborales. Pero entre el problema del cheque y la solución al problema, eran más de las tres de la tarde cuando por fin salimos en dirección al mentado edificio donde supuestamente me esperaban para hacer la entrega oficial.
Al llegar, nos percatamos que el edificio ya esta bastante habitado – cuestión que no lo parece desde fuera – anunciamos al conserje la razón de nuestra visita y llamo al tipo que tenía que hacer los honores.
Al parecer no estaba cerca porque nos hizo esperar casi 15 minutos y cuando llegó, aunque supuestamente venia de otro trabajo, le hice notar a mi amiga que el muchacho en cuestión tenia pegada la almohada en la cabeza, porque venia despeinado y con el pelo aplastado en la nuca. Para que decir la cara de sueño que tenia...
Sinceramente vi, que tenia el mínimo entusiasmo en hacer su trabajo y poco menos tuvimos que sacarle nosotros las palabras para que nos fuera explicando, entre muchas cosas, donde estaban las conexiones eléctricas, el agua caliente, los detalles, revisar que todo funcionara bien y demás detalles que al parecer es su labor, una labor que según lo apreciado le costaba cumplir, quizás solo fue impresión mía, pero tenia una cara de aburrido que contrastaba de forma extraña con nosotras.
Porque cuando salgo con mi mejor amiga, nos volvemos “palomillas”, es decir, bromeamos y reímos mirándonos con picardía y complicidad, ya que cada una conoce los códigos y las bromas vuelan como balas en batalla.
Era un curioso contraste entre nuestras risas y el letargo del tipo que a ratos me miraba reír con mi cara boba , supongo que mi risa y mi tonta actitud bromista respondía a los nervios que me provocan estas cosas, además que de paso había dormido mal por culpa de una pesadilla relacionada con lo mismo. Así que me embargaba una risa nerviosa que relajaba con las bromas y mi amiga.
El asunto es que después de la revisión de rigor y cuando estábamos a punto de terminar todo esto, incluyendo el que me entregaran el equipamiento prometido por una promoción de la inmobiliaria cuando compre el departamento y las llaves, probamos la encimera de la cocina y ¡oh! maldita suerte... no funcionaba...
Fueron a buscar otra para cambiarla... y tampoco funcionaba....y hasta ahí llego mi buen humor, porque empezaron a pasar los minutos y las horas y no había solución y yo que tenia que volver al trabajo, me sentía bastante presionada pensando en que pudieran descubrir mi escapada sin permiso.
La idea era que una vez revisado todo, se firmara un acta de entrega y ya podía disponer a mis anchas del departamento, pero con esto, tuvimos que dejar para unos días más mi posesión efectiva del inmueble porque tienen que solucionarlo. Aunque los gastos desde ayer empiecen a correr igual...
El tipo me dijo que por lo menos serían quince días por la carga de trabajo con la que estaban... pero a juzgar por su cara de sueño y la almohada que todavía estaba pegada en su cabeza, no me pareció que tan ocupado estuviera.
Llamaron a un técnico y no hubo caso, no funcionó...
¿Cómo se van a demorar tanto en cambiar una encimera eléctrica de dos platos?, ni que las fueran a forjar de nuevo...pajero después de todo, es la conclusión a la que llegue después de dejarle una copia de la llave e irme asustada porque quedo el equipamiento en el departamento, y el que un desconocido – porque el tipo lo es – tenga acceso a eso u otro cualquiera, puede tentar a alguien a querer adueñarse de lo que no es suyo.
Porque en mi país, con vergüenza lo digo, prima la cultura del pillo. En síntesis:
“Si puedo cagarte - estafarte - lo hago”.
Así de simple y bonito, así que anoche, nuevamente dormí mal temiendo que la próxima vez que vaya me encuentre con alguna sorpresa desagradable...
Además, de paso, me regalaron una elegante botella de champaña para celebrar, ja.
Pero bueno... espero que no sea así, por otro lado, quede bastante conforme, el departamento tiene tremendo ventanal a la calle del décimo séptimo piso, veo un trozo de la Cordillera de los Andes... aunque muy pronto me la quitarán porque están construyendo otro edificio en frente así que no podré apreciarla por mucho tiempo, el dormitorio no es muy amplio que digamos pero espero que sea suficiente para los muebles que quiero poner allí, el baño fue el que más me impresionó porque lo recordaba más chico y en realidad es bastante amplio y elegante, además que cuenta con un enorme espejo que me permitirá mirarme con amplitud, ja.
Se ve bastante confortable el lugar y la terraza también la encontré más grande que lo que recordaba, así que si no hubiese sido por el detalle de la encimera y el problema con el cheque hubiese sido una entrega perfecta y un día sin novedad, pero que diablos nada es perfecto, tendré que esperarme unos días más y es mejor que arreglen ahora eso a que después me falle cuando ya este viviendo allí...
Ojalá que el tipo se acuerde de trabajar, mirarme menos las tetas y dormir menos y me solucione el problema lo antes posible, para poder organizar de una vez mi mudanza.
Creo que tendré una cómoda vida allí, después de todo.
Pero anoche al pensarlo y ver últimamente la cara de mi madre, he sentido un peso extraño en la conciencia.
Creo que me remuerde la conciencia el hecho de que tendré una vida cómoda en comparación con la que tengo ahora y tenemos con mi familia y que mi madre quedará un poco vulnerable y pobre, ya que la decisión de marcharme de la casa implica el que aumenten mis gastos y por lo mismo no pueda ayudarla tanto como hasta ahora.
Y no me gusta sentir esta sensación.
Es casi como si la abandonara.
Mi intención es seguir ayudándola en la medida de mis posibilidades pero no sé, es la cara que pone a veces la que hace sentirme así.
Es muy extraño.
O quizás es un rollo mío, y me lo estoy imaginando ante el temor de cortar por fin el cordón umbilical, jajajaja
Saque unas fotos del departamento para enseñarlas aquí, pero entre tontería y tontería y el problema que surgió, no quedaron muy buenas y se ven borrosas.
Quizás para una próxima, ponga un par para mostrar el futuro hogar pequeño dulce hogar.





