logotipo

img_google
Diario de vida de una escritora
A escribir, a escribir...relatar experiencias y deseos.... Viviendo en el desconcierto...
Acerca de
Una escritora es lo que quiero ser algún día, para expresar todo, tristezas y alegrías, lo imposible como lo posible, creando mundos eternos...

Free counter and web stats

Sindicación
 
Perdida
Pues no he podido degustar la experiencia de la soledad porque como nunca, tengo mil cosas en mi cabeza.

Con esto de que tengo que operarme, me llueven las preocupaciones de donde sacaré el dinero, los trámites que tendré que mamarme y el par de opciones de operación que se presentan y que no sé cual elegir.

Además de por supuesto, el terror que tengo a las intervenciones quirúrgicas y el tener que pasar más de 24 hrs. hospitalizada.

Para los cálculos biliares existen dos técnicas: colecistectomía abierta y colecistectomía laparoscópica. La primera como es más invasiva requiere de más tiempo de hospitalización, ya que además como su nombre lo indica, la incisión es abierta y por lo mismo incluye un “tajo” mayor. La segunda, es la que se esta utilizando más actualmente y se realiza por medio de una cámara que se introduce en uno de los cuatro agujeros pequeños que te hacen en el abdomen. Esta requiere menos tiempo de hospitalización y por supuesto es menos invasiva y deja una cicatriz más pequeña en teoría.

Como es de suponer me inclino por la segunda por razones obvias, pero ayer cuando fui a ver esto con mi medico de cabecera, y como siempre además de mandarme a hacer el listado de exámenes por esto y por lo del nódulo en la tiroides, la profesional quiere “encaletarse” – beneficiarse – con mi desgracia, y como de paso tiene un hermano que es cirujano, me sugirió que como es mi medico tratante lo hiciera a través de ellos lo que por supuesto no me molesto hasta que comprobé que el famoso cirujano es a la antigua, ósea, opera bajo el sistema “tajo”, le explique de mi temor al post operatorio y el hecho de tener que estar por ese tipo de operación más tiempo en la clínica con el consabido aumento de los gastos y por supuesto el poco estético “tajito” que implica.

Trato de convencerme y darme razones medicas de por qué supuestamente esta opción es la mejor, pero no estoy convencida, ya que como siempre, veo dobles intenciones en el cuento, obviamente quiere asegurarse los honorarios correspondientes para ella y para su hermano cirujano gracias a mi ignorancia e ingenuidad en estos temas. Y es eso lo que me ha molestado tanto que ya me siento enrabiada.

¿No se supone que el médico debería velar por lo que le conviene más al paciente antes que su propio beneficio?. No sé si es mucho soñar pero me molesta que se comporten como mercaderes de la salud... ya sé que es su trabajo y que viven de él, pero también deberían ponerse en el papel del paciente, digo yo.

Por otro lado, y es lo que me tiene complicada y en la duda, es que también es cierto que ella conoce mi historial medico y es mejor un diablo conocido que un diablo por conocer... pero el asunto es que en estos temas estoy tan perdida y ya sin ganas que me vayan a mirar la cara para variar – estafar – que mi mente es un torbellino de dudas y temores.

En cuanto a lo de la famosa tiroides, me mando a hacer unos exámenes hormonales para ver si funciona con normalidad y de ser así, solo por ahora, sería una supervisión cada seis meses para ver si el nódulo maldito se mantiene o crece o se transforma o la mierda que quiera hacer dentro de mi cuerpo. Claro que si no salen bien los exámenes, con seguridad me mandaría a un endocrinólogo, me harían una punción y ver la posibilidad de otra operación agregando un medico de cuello además del anterior.

Vaya de mierda de inicio a la vida adulta.

Me independizo y aparecen todos los síntomas del viejazo en cuestión.

Lo cierto es que todo esto me tiene frustrada y deprimida y lo del departamento y la alegría de la independencia ha pasado a un segundo o tercer plano.

Además que ahora con esto me he sentido más sola que nunca, no porque mi familia no me apoye o no se preocupe por mi, para nada, al contrario, solo que extraño tener alguien que se preocupe desde el corazón de mi... de estar con el papanatas, sé que tampoco me serviría demasiado de apoyo porque el tipo dudo que se preocupara más allá de mi pero por lo menos tendría el consuelo de saber que aunque fuera para escucharme, estaría ahí.

Sé que hay muchas personas que se preocupan por mi, pero lo que me gustaría es diferente, alguien que me dijera “todo estará bien, no te preocupes” y que su preocupación fuera sincera. De la familia, es casi una obligación el que se preocupen por ti, pero de alguien que te quiere o te ama... ya es otra cosa, es diferente, es saber que si sales y estas bien se aliviara y se alegrara desde el alma.

Pero claro, estoy pidiendo demasiado otra vez.

Sé que todo esto es pequeño y solucionable en comparación a otras personas que realmente lo pasan mal, pero me da rabia que todo esto aparezca ahora que estoy tratando de luchar para levantarme de una mierda de historia que todavía me tiene destrozada.

Cuando necesitaba estar mejor, me falla el cuerpo y llegan estas idioteces a cagarme la existencia.

Quizás me ahogo en un vaso de agua, pero es en estos momentos cuando menos sentido le encuentro a la vida.

Que por naturaleza me cuesta sobreponerme y me caen más razones para no hacerlo.

Quizás debería dejarlo así, total...

Así que como verán, no soy la persona más optimista y positiva últimamente y quizás estoy exagerando pero de verdad ya me estoy cansando de todo esto.

Así que para variar, las cosas materiales no significan nada y el departamento ahora, se ha convertido en otro problema más del que tener que preocuparme.

Lo he seguido amoblando, ya llego el sofá y compre una alfombra mona, el finde pensaba sacar fotos pero entre preocupaciones y frustraciones varias afectivas y físicas, se me olvido traerme la cámara y ni ganas tengo.

A quienes me leen, una disculpa por este tratado de pesimismo, pero es como me siento y es inevitable.

Estoy deprimida.
 
¿Buenas nuevas...?
El jueves recién pasado me mude al departamento.

Hasta hoy, llevo apenas cuatro días fuera de casa.

Ha sido una experiencia rara, no triste, quizás solo un poco extraña.

El sábado, de paso, cocine mi primera comida, nada demasiado elaborado, ya que como he dicho en más de alguna ocasión, como cocinera soy mejor cantante, así que me lance con unos fideos con salsa que si bien no me quedaron para chuparse los dedos por lo menos eran comestibles.

He dormido bastante agotada, supongo que recién me estoy relajando de toda la presión auto-impuesta que me mande con esto de la mudanza. Yo que creí, que al tener una cama tan grande me iba a estirar y adueñar de todo el colchón y sin embargo, igual me acomode hacia un lado y ocupo apenas la mitad... jajaja...

La semana pasada además estuve asistiendo a un seminario relacionado a mi trabajo que me ocupo casi toda la semana y además fui a buscar unos exámenes preventivos que comente que me había realizado.

Vaya, yo que me creía la tipa más sana del mundo y resulta que me salieron algunas cosas extrañas.

Por una parte hace un par de años atrás me hice el mismo examen y no apareció nada, pero ahora y supongo que debe ser por la mala vida que me he dado, me apareció un calculo a la vesícula, que según el doctor que me atendió me tenia que extirpar... mide 11 mm y bueno, según todos me han dicho es una operación sencilla con poco post operatorio... el problema es que jamás he pasado más de un día en un hospital y la sola idea me aterra... tengo mis propios traumas con el sistema de salud de mi país, ya que acá operarse de cualquier cosa es peligroso y hasta te puedes morir... así que si me opero, intentaré hacerlo de forma particular porque ni amarrada me voy al sistema público.

Y bueno, por otro lado, me apareció un nódulo en la glándula tiroidea izquierda, que según el mismo doctor me advirtió me tenia que atender. Con estas palabras no sé si me quiso tranquilizar o asustar pero me dijo: “Puede ser mucho como puede ser nada, hay que estudiarlo”.

He leído por ahí que por lo general son benignos y si no provocan problemas, no los operan, pero también existe una pequeña posibilidad que pueda tratarse de cáncer... jaaa... que contrariedad pensé entonces... como decía Bridget Jones, “es ley universal que cuando una parte de tu vida empieza a ir bien, otra se va a la mierda”... y al parecer nuevamente se va a cumplir. Realmente espero que no sea nada grave, de cualquier manera igual esperaré la segunda opinión de mi médico de cabecera que es la que me controla otras cosas y ahí veremos.

Extrañamente por ahora no me asusta, supongo que debe ser porque todavía no me lo creo... aunque también puede que sea que no le temo tanto a la muerte como creía.
Bueno, supongo que si fuera el peor de los casos... no lucharía, quizás simplemente me dejaría llevar... que alma de mártir jamás he tenido y no me voy a vender de la heroína que lucha por su vida... pasando por todas esas pruebas de gente valiente que valora su vida después de todo ese drama... en eso tengo que aceptar que soy toda una “looser”.

Y bueno, tampoco tengo mucho por qué desear vivir tampoco. Jajajaja

Bueno, supongo que igual ando un poco de bajón estos días por el mismo tema de siempre.

Bueno, veremos...

No he puesto fotos aun de cómo esta quedando el departamento, porque aún esta incompleto y estoy esperando que llegue mi mentado sofá y finiquitar detalles, que para ver la pequeña salita vacía no voy a estar desperdiciando imágenes jajaja...

Por lo menos esta semana, estamos de fiestas patrias y será una semana más corta con finde largo incluido, se cumplen 199 años de independencia y nos estamos preparando para el bicentenario el próximo año, así que se vienen comilonas, días de descanso y compañía familiar... ojalá que los días estén bonitos y que no se ponga a llover, que un 18’ encerrados en casa no es el mejor panorama y es aburrido.

Creo que por fin, descansaré...

Y entre tanto, seguiré informando de mis avances...
Etiquetas:    
 
Nueva vida
Este fin de semana, después de varias semanas de arreglos y atrasos, por fin lleve mis cosas al departamento.

Aún no me mudo definitivamente, pero ya puedo hacerlo en cuanto lo decida.

Gracias a la invaluable ayuda de mi mejor amiga, y junto a mi madre que llego por la tarde, limpiamos y armamos los muebles que adquirí gracias al famoso bono que tanto esperaba y que ya para mi desgracia se acabo.

Es que entre tantas cosas que hay que comprar y tantos detalles e imponderables, el dinero se hizo agua... claro que todo es una inversión al final, pues de pasar de no tener nada a tener una casa semi-armada hay una gran diferencia. El problema fue que tuve que pagar un 25 % del dinero en el crédito universitario que se cancela todos los años y que me permitió estudiar el “peor es na`” de título que ostento. Así que esa parte del dinero que me hubiese servido para completar todas las compras, lo tuve que usar para cancelar eso.

Por lo menos, me dejará tranquila el resto del año, ya que no quiero tener más deudas con el Estado, que bastante endeudada ya estoy.

Así que temprano el sábado en la mañana y a pesar de que este finde en mis tierras ha habido un diluvio con damnificados y todo, le pague a un amigo de mi hermano la mudanza en su camioneta y partimos con mis cosas al mentado edificio a subirlas hasta el piso 17.

En dos “ascensorazos” subimos mis cajitas y en poco tiempo, tuve ya mis cosas dentro del departamento. Con mi amiga, nos dedicamos a armar la cama y los veladores en plan “hágalo usted mismo” y media mañana fue dedicada a trabajos de carpintería amateurs... bueno, igual el armado viene con su respectivo manual de usuario “a prueba de tontos” así que no fue tan difícil creerse el cuento de carpintero.

A media tarde llego mi madre y nos ayudo un poco, especialmente cocino una comida de emergencia para las trabajadoras, mientras que continuábamos con nuestra labor de limpiar y ordenar mis libros y colecciones de CDS y pelis, además del televisor y mi aparato de dvd.

Cosas todas imprescindibles para una freak como yo, adicta al cine, la música y el anime.

Mi computador quedo en el escritorio, que se hizo pequeño y mis colecciones en su respectivo estante.

Terminamos como a las ocho de la noche.

Y lo peor de todo es que no paraba de llover.

Además el día anterior, habíamos ido de compras con mi amiga, por unas cosas que ella necesitaba y el jueves también fui con mi hermana y mi madre a comprar una batería de cocina y un set de loza de 47 piezas entre platos y tazas, etc. De paso, compre el sofá que me entregarán el 15 de septiembre, además de otros artículos para hacerme la vida fácil.

Lo que termino de estresarme fue la experiencia que tuve el día viernes.

Como por mi renta no pude comprar estacionamiento, arrendé uno a una tipeja que vive en el mismo edificio y que al parecer hace inversiones porque es dueña y arrienda varios departamentos y estacionamientos.

El asunto es que como tampoco soy ricachona, le solicite uno de los baratos en el tercer subsuelo del edificio...

De haber sabido con que me encontraría después, hubiese sido menos avara. Cuando llegue a estacionar me encontré con un espacio reducidísimo que para una novata conductora como yo se convirtió en un desafío. Desafío porque no sé como diablos, después de varios intentos logre meter el auto en el reducido escondrijo que era, que para rematarlo tiene un pilar entre ambos estacionamientos, lo que hace que sea para mi, un verdadero problema estacionar.

Si, ya sé que es cuestión de acostumbrarse y la practica hace al maestro, que con el tiempo podría dominar la técnica pero ¿si me costo meter el auto estando el estacionamiento vacío, que me quedaría cuando estuvieran todos los autos de los vecinos ahí dejándome menos espacio para maniobrar?.Me aterre al verme en esa situación con tipos impacientes y acelerados presionándome. Además al subir de un subsuelo al otro – y es lo que todavía no logro dominar de conducir el auto- se me fue para atrás en la pendiente ya que me quede sin impulso por mi inexperiencia en estos menesteres, además que de paso, el mentado estacionamiento del subsuelo es pequeño y un verdadero laberinto mal señalizado... me imagine entonces de inmediato que si eso mismo me hubiese pasado teniendo un auto atrás esperando salir, hubiese sido un drama, ya que lo hubiese chocado con el consabido problema que me tendría que mamar.

Así que pensé que arreglar un choque o un topón en mi propio auto me saldrá más caro que arrendar un mejor estacionamiento, hable con la misma tipa y voy a arrendar uno en superficie que me evite tener que pasar por todo ese estrés.

Sé que con el tiempo podría dominar esos detalles y que escapar de la situación no es lo mejor, al contrario, que debí quedarme con el mismo y dominar la técnica como una prueba de superación, pero sinceramente no tengo deseos de complicarme la existencia con esas cosas así que mientras pueda pagarme el lujito, lo haré.

Así que estaba agotada al finalizar el sábado, como pueden imaginar.

Así que el domingo, me dedique a limpiar y dejar impecables los lugares que ocupe en casa de mi madre y descanse un poco, que fue lo que pude hacer ya que afuera seguía lloviendo tormentosamente.

No niego que siento una extraña sensación de inquietud al ver que me quedan pocos días de protección maternal. Cosas como que me llamen a almorzar o despertarme y tener todo listo, serán las cosas difíciles de vivir sola. Nadie estará pendiente de si comí o no y no tendré con quien enfadarme o replicar, pero también siento una extraña sensación de libertad que a veces me da gusto. No porque en mi casa me negaran o prohibieran cosas, al contrario, sino que simplemente porque es una libertad diferente. Es estar sola frente al mundo.

Sé que exagero un poco. Yo sabía que este día tenia que llegar y que me servirá para darme el último impulso a la adultez a la que tanto me negaba...

Sé que la soledad no me molestará demasiado - si extrañaré por supuesto encontrarme con mi hermana y mi madre al llegar del trabajo - porque siempre a pesar de estar con gente a mi alrededor, me he sentido sola.

Siempre he hecho las cosas por mi misma, a excepción de las cosas domesticas por supuesto. Así que no creo que sea tan terrible o quizás si, jajajaja

Bueno, de cualquier manera... como me decían en unos post anteriores, tampoco me voy a una ciudad lejana y estaré apenas a media hora de la casa de mi madre, así podré cuando me sienta necesitada de compañía ir cuando me plazca e incluso quedarme a dormir si la necesidad de protección es imperiosa jajajaja.

Es un gran cambio en definitiva y supongo que siento ese pequeño temor que implica cualquier cambio. Es lo más natural después de haber vivido bajo la cómoda y siempre tranquilizadora protección familiar.

Dentro de esta semana, empezara mi nueva vida.

Veremos que trae consigo.
Etiquetas:    
 
La culpa la tiene Platón...
Tengo muchos deseos de hablar de él.

Por lo general, escribo un post semanal... pero esta vez, ya que el ambiente esta nostálgico y frío, tengo ganas de hablar de algo o mejor dicho, alguien agradable.

Y es tan agradable, que si no fuera por sus circunstancias, seguro, seguro, que yo estaría loquita y babosita por él.

He escrito algunos post citándolo, he dicho que me gusta, pero ese gusto siempre es controlado, es como cuando miras un rico postre en las vitrinas de algún restaurante o dulcería...pero no por eso rompes el vidrio y te lo llevas... a ese tipo de control me refiero...

Supongo que en primera instancia, me agrado su simpatía, ya que cuando llegue a mi actual trabajo fue muy amable conmigo.

Al correr los días, me gusto su voz, una voz que es suave y pastosa, luego fue su sonrisa y esa forma simpática y bromista que tiene de ver la vida.

Desde que llegue, me acostumbre a almorzar con ese grupo, grupo que lo incluye a él... y por supuesto que cada almuerzo era más agradable si estaba presente, por lo que hubo un tiempo que con fervor lo esperaba y casi siempre llegaba...

Es sin duda, esa atracción platónica de adolescente que no llegará a más.

Eso es una certeza.

Por un tiempo, se dedico a lanzarme bromas, me lo encontraba en los locales de comida rápida y curioso rastreaba quien me acompañaba. En una ocasión me vio con el papanatas y me lo mencionó.

También hubo un tiempo en que me di cuenta que me estaba gustando demasiado y simplemente me concentre y me convencí que no debía dejarme llevar, lo que resultó por un largo tiempo. Además que coincidió con esos días en que muchas de sus bromas me cayeron mal. Así mi atracción pasó a un odio leve.

La primera fiesta de la empresa se convirtió en mi primera decepción con respecto a él, yo que estaba deseosa de bailar aunque fuera un solo tema y él que no se inmutó en ninguno y simplemente pasaba de mi... lo que era bastante obvio, como recién llegada apenas me conocía.

En la segunda fiesta, pago su deuda conmigo y bailo toda la noche con esta servidora. Lo que sin duda, le dio un encanto especial a la velada.

Y así ha transcurrido esta controlada atracción por él, durante dos años... Pablito – kun ha sido mi bálsamo cuando más triste y desencajada estaba por el papanatas, no porque me consolara sino que simplemente porque siempre era un gusto verlo.

Un día, hablando de flirteos y temas ad hoc, salio el asunto de ese “algo” que yo tenia con el papanatas. Claro que para Pablito – kun, ese personaje era mi “pololo” - novio – no lo que realmente éramos o mejor dicho no lo que yo realmente era para el papanatas, el juguetito de ocasión.

- Ah pero tu estás pololeando – me dijo bromeando con su linda y siempre sensual voz.
- No, ya no, eso se acabo ... – le conteste lentamente con seriedad.
- Que lata... como se te veía tan entusiasmada...

Sólo en ese momento, me percate cuan evidente tiene que haber sido mi “entusiasmo” , tanto que hasta él lo notó con solo verme un par de veces con el tipo.

Después de eso, volví a olvidarme de la atracción que siempre he sentido por él.

Hasta hace unas cuantas semanas.

Se ha inscrito en un gimnasio y esta haciendo deporte.

Supongo que se canso que lo encontraran un poquito gordo – solo un poquito para mi gusto – o teme que su pareja lo vaya a dejar o tiene una amante, no sé pero eso se me ha ocurrido desde que se puso vanidoso y ya no almuerza todos los días con nosotros para irse a ejercitar.

Lo cierto es que el ejercicio, al parecer le esta haciendo estupendamente.

Esta más delgado y esbelto y se esta “produciendo” más, viene con unos trajes en colores que le sientan genial y ya dejo la pancita que tenia en el pasado.

Y el otro día fue como si viera una visión angelical o por lo menos eso creí o quizás fue que como subo los cinco pisos del edificio por las escaleras ya venia desvariando cuando vi una imagen de ensueño al levantar la mirada y el pie para subir un escalón más.

Estaba esperando el ascensor, vestido con un traje que lo hacia verse más alto y esbelto y con su pelo revuelto. Lo mire y casi me quede sin aire.

- ¡Vaya wuachon más rico” – pensé y lo salude y él me saludo.

De pronto, me asuste pensando que quizás mi expresión fue tan evidente que se percato de mi sorpresa y mi cara de “aquí te pillo, aquí te mato”, jajaja... pero fue como si hubiese visto a un ángel suspendido en el cuarto piso jajaja – que exagerada.

El asunto es que no niego que quede media embobada y un poquito – sino muy – babosa ante esa imagen.

Y me quedo frustrada.

Ya que ahora que esta tan “wuachon” - guapo – lo veo menos que antes.

¡Eso es una injusticia!... T_T

Que diablos, que mala suerte tengo... el chiquillo si bien para mi gusto es muy guapo, ahora se esta potenciando y con lo bien que me haría actualmente verlo todos los días, el egoísta se aparece con suerte una vez a la semana en el casino.

Hoy almorzó con nosotros, y es cierto, esta mucho más delgado y se lo hice notar. Acoto que para lograrlo ha tenido que sufrir mucho, que el ejercicio que él conocía no se comparaba en nada a lo que ahora hace en realidad.

- Te esta haciendo bien el ejercicio parece ... – fue la frase magistral con la que lo alenté.

Espero que no se haya notado otra vez la cara estúpida que pongo cuando lo miro, jejeje.

Pero bueno, que diablos, otra vez mis ojos miran al equivocado. El al parecer es de todo mi gusto, pero ya le pertenece a otra... o llego muy tarde siempre o es el karma... no lo sé... aunque dudo que se pueda deber a una búsqueda consciente de comprometidos. Por lo menos en su caso, ya que cuando lo conocí, no imagine que estaría emparejado y con un hijo, ya que el muchacho en cuestión es muy joven, de hecho, menor que yo...

Que injusta es la vida, si señor, me digo para mi misma exhalando un suspiro de resignación mientras degusto la agradable sensación de haber compartido un ahora, escaso almuerzo con él.

De cualquier manera, esto se quedará en lo que es... simplemente una atracción platónica.

Que lastima.
Etiquetas: