Profecía autocumplida...
A la espera de que en cualquier momento corten la luz - no porque no la hayamos pagado - si no que por estos lugares y en estas fechas, ya es común que se conmemore un año más del llamado “día del joven combatiente”, por la muerte de un par de hermanos hace varios años atrás en las protestas contra la dictadura y que se ha convertido en un ya clásico pretexto para hacer desmanes y romper todo lo que se encuentre en el camino…
Escribo…sin saber si alcanzare a terminarlo hoy…
Con el alma en un hilo, con el corazón destrozado y con una mezcla de impotencia y amor desmedido.
No hay salida ni hay vuelta atrás.
Todo acabo definitivamente y no es porque yo lo desee pero él, él esta decidido.
Y lo compruebo en su indiferencia.
Me gustaría creer que se alejo de mi solo porque no quiere verme sufrir y porque no quiere inmiscuirme en sus problemas familiares ahora más graves, para no angustiarme más..
Me gustaría creer que me quiere y toda esta separación a él le duele tanto como a mi.
Pero es un papanatas, fue mi papanatas.
Y los papanatas no hacen otra cosa que dañar sin compasión, con o sin intención pero lo hacen, solo para satisfacer sus egoístas deseos.
Y eso es lo que debo creer.
Y aunque lo quise creer con vehemencia y hubo días que estuve convencida que no era así, lo mejor que puedo hacer es aceptar que así fue de una vez.
Que solo jugo conmigo, sin verle dobles intensiones y sin pensar que en algún momento pude importarle.
Al contrario, nunca me demostró nada y esa era la prueba de que nunca le importe.
Ahora me duermo, cada noche con angustia, con un dolor en el pecho, con ahogo y deseando que todo desaparezca de una vez por todas pero como siempre, tendré que beberme el dolor gota a gota, cada día hasta que el frasco se vacié.
Lo llame una última vez.
Esta vez no me pude aguantar y llore amargamente, el al otro lado del teléfono actuó fríamente, casi con crueldad, aunque sé que esa actitud la tomaba solo para no dar explicaciones.
- Te dije que no te engancharás… - me dijo – no tendré tiempo, mi vida volvio a cambiar, hagas lo que hagas no conseguirás nada de mi –
- ¡¿Cómo puedes pretender que las cosas que a ti no te importan no le importen a los demás?! ¿Cómo puedes pretender que la gente no se tome en serio las cosas solo porque le dices “no te enamores”?...así no se anda por la vida…yo lo sabía, sabía todo pero esas cosas no se pueden controlar…dame la receta para eso…
- No hay receta…es mejor que des vuelta la pagina…armes tu vida…de mi no conseguirás nunca nada...
- ¡Dime algo que me haga sentir mejor!…- le rogué.
- ¿Crees que para mi es fácil?...lo que pasa es que no lo expreso… - respondió y eso me dio aun más pena y volví a dejarme arrastrar por las lágrimas.
Cortamos el auricular y le dije:
-¡¿Por qué tuve que conocerte?! – llorando amargamente.
Como dije en post anteriores, él siempre en esto fue mucho mejor que yo…
Nunca logre sacarle mayores palabras y por eso valoraba cada vez que de él surgían declaraciones de este tipo.
Me gustaría creer que él es cruel conmigo solo para que no insista por temor a que él vuelva a recaer.
Pero creo que solo quería deshacerse de mí.
Porque siempre ante mi aparecen los dos hombres que veía en él.
El amante apasionado, que cuando quería podía ser el ser más dulce del planeta, lanzando declaraciones a regañadientes y que yo estaba ansiosa de escuchar y cuando las hacia, aunque él no quisiera, me demostraba que un sentimiento más real había escondido para mi.
El otro, ese coyote experimentado, que me enseñaba pero que al igual que los casanovas siempre son lobos disfrazados de oveja con un solo objetivo.
Siempre me debatí entre ambos, el primero me conquistaba, y el segundo me alejaba y le temía.
Siempre le temí a su pasado.
Me atraía esa forma de ser pero a la vez me asustaba.
Y sé que se esconde en esa frialdad, en esa indiferencia…no sé por qué razon, aunque podría sospechar que se protege de que lo hieran nuevamente tanto como lo ha hecho la innombrable con él.
Ahora sé por qué los adultos no entregan el corazón con sinceridad…porque a todos, ya los han herido una vez en la vida y se protegen de volver a pasar por algo así, nadie quiere ser herido nunca más.
Y ahora me toco mi turno.
Como dijo él, me enamore del hombre equivocado.
Debo ser masoquista, o quizás me victimizo, porque como he dicho miles de veces en este blog, yo estaba muy conciente de todo, sospechaba como era él, y me deje arrastrar como animal al matadero apostando mi corazón en la jugada.
Y lo perdí para siempre, perdí mi corazón, el que tanto protegí durante estos años.
Y recuerdo que sabía los riesgos y los asumí.
Por eso ahora, no puedo reclamarle a Dios, ni siquiera a mi misma.
No puedo decirle ¿por qué me hiciste esto?, porque si me contestara me diría.
- Tú lo sabías, te advertí pero no me escuchaste… -
Por eso ahora no me puedo arrepentir, cuando cruzas el río existe la posibilidad de que te puedas ahogar si no eres un buen nadador…
Y yo no lo fui, cruce pero me ahogue en mi intento.
Me gustaría creer que me extrañará.
Me gustaría creer que en algún momento me amó.
Me gustaría creer que fui importante en su vida.
Me gustaría creer que él volverá.
Pero de tanto querer creer…perdí la fe.
Ahora, cada mañana es una agonía y la estoy pasando lentamente, el trabajo es un recuerdo más de él, porque cada vez que abro el MSN lo único que quiero ver es un mensaje de él que nunca llegará.
El año y medio que llevo en aquel lugar coincide con el tiempo que estuvimos juntos y ahora que se viene el otoño recuerdo la sensación que sentía hace un año atrás cuando ilusionada hablábamos horas y horas, cuando me decía con ese estilo tan encantador cosas hermosas que tontamente me hacían soñar con el amor.
El aire que respiraba, frío pero aromatizado con el olor del invierno y que siempre me ha gustado, de cuando nos juntábamos por las noches.
Todo eso vuelve ahora con el otoño y los días tristemente nublados.
De cuando creí que me quería.
No estoy arrepentida, lo vuelvo a decir, sólo termino prematuramente.
Porque todavía deseo estar con él y porque sé que él también lo desea.
Solo que nuevamente, una prueba más para él se interpuso y lo lanzo al camino del que al parecer nunca debió salir.
Pero eso es algo que yo quería creer.
Lo único cierto, es que es el camino del que nunca él se quiso salir…sólo se desvió un poco para tomar aliento, sentirse vivo unos meses y retomar su camino perdido.
Yo fui la ingenua que pensó que lo que era una fantasía, era real.
No quiero odiarlo, porque lo amaría más…es mejor despreciarlo y como dicen todos, olvidarlo.
Coincidimos en esta vida por una extraña razón que no me atrevo a preguntar mirando el cielo.
"En el jardín del tiempo al fin puedo dejarte sin mirar atrás…”
"Puedo ver con claridad nuestro partir, me quema aun, quiero que un nuevo renacer vuelva a unirnos otra vez….”
Después de todo alcance a escribir esto antes que la luz desaparezca del todo…
Escribo…sin saber si alcanzare a terminarlo hoy…
Con el alma en un hilo, con el corazón destrozado y con una mezcla de impotencia y amor desmedido.
No hay salida ni hay vuelta atrás.
Todo acabo definitivamente y no es porque yo lo desee pero él, él esta decidido.
Y lo compruebo en su indiferencia.
Me gustaría creer que se alejo de mi solo porque no quiere verme sufrir y porque no quiere inmiscuirme en sus problemas familiares ahora más graves, para no angustiarme más..
Me gustaría creer que me quiere y toda esta separación a él le duele tanto como a mi.
Pero es un papanatas, fue mi papanatas.
Y los papanatas no hacen otra cosa que dañar sin compasión, con o sin intención pero lo hacen, solo para satisfacer sus egoístas deseos.
Y eso es lo que debo creer.
Y aunque lo quise creer con vehemencia y hubo días que estuve convencida que no era así, lo mejor que puedo hacer es aceptar que así fue de una vez.
Que solo jugo conmigo, sin verle dobles intensiones y sin pensar que en algún momento pude importarle.
Al contrario, nunca me demostró nada y esa era la prueba de que nunca le importe.
Ahora me duermo, cada noche con angustia, con un dolor en el pecho, con ahogo y deseando que todo desaparezca de una vez por todas pero como siempre, tendré que beberme el dolor gota a gota, cada día hasta que el frasco se vacié.
Lo llame una última vez.
Esta vez no me pude aguantar y llore amargamente, el al otro lado del teléfono actuó fríamente, casi con crueldad, aunque sé que esa actitud la tomaba solo para no dar explicaciones.
- Te dije que no te engancharás… - me dijo – no tendré tiempo, mi vida volvio a cambiar, hagas lo que hagas no conseguirás nada de mi –
- ¡¿Cómo puedes pretender que las cosas que a ti no te importan no le importen a los demás?! ¿Cómo puedes pretender que la gente no se tome en serio las cosas solo porque le dices “no te enamores”?...así no se anda por la vida…yo lo sabía, sabía todo pero esas cosas no se pueden controlar…dame la receta para eso…
- No hay receta…es mejor que des vuelta la pagina…armes tu vida…de mi no conseguirás nunca nada...
- ¡Dime algo que me haga sentir mejor!…- le rogué.
- ¿Crees que para mi es fácil?...lo que pasa es que no lo expreso… - respondió y eso me dio aun más pena y volví a dejarme arrastrar por las lágrimas.
Cortamos el auricular y le dije:
-¡¿Por qué tuve que conocerte?! – llorando amargamente.
Como dije en post anteriores, él siempre en esto fue mucho mejor que yo…
Nunca logre sacarle mayores palabras y por eso valoraba cada vez que de él surgían declaraciones de este tipo.
Me gustaría creer que él es cruel conmigo solo para que no insista por temor a que él vuelva a recaer.
Pero creo que solo quería deshacerse de mí.
Porque siempre ante mi aparecen los dos hombres que veía en él.
El amante apasionado, que cuando quería podía ser el ser más dulce del planeta, lanzando declaraciones a regañadientes y que yo estaba ansiosa de escuchar y cuando las hacia, aunque él no quisiera, me demostraba que un sentimiento más real había escondido para mi.
El otro, ese coyote experimentado, que me enseñaba pero que al igual que los casanovas siempre son lobos disfrazados de oveja con un solo objetivo.
Siempre me debatí entre ambos, el primero me conquistaba, y el segundo me alejaba y le temía.
Siempre le temí a su pasado.
Me atraía esa forma de ser pero a la vez me asustaba.
Y sé que se esconde en esa frialdad, en esa indiferencia…no sé por qué razon, aunque podría sospechar que se protege de que lo hieran nuevamente tanto como lo ha hecho la innombrable con él.
Ahora sé por qué los adultos no entregan el corazón con sinceridad…porque a todos, ya los han herido una vez en la vida y se protegen de volver a pasar por algo así, nadie quiere ser herido nunca más.
Y ahora me toco mi turno.
Como dijo él, me enamore del hombre equivocado.
Debo ser masoquista, o quizás me victimizo, porque como he dicho miles de veces en este blog, yo estaba muy conciente de todo, sospechaba como era él, y me deje arrastrar como animal al matadero apostando mi corazón en la jugada.
Y lo perdí para siempre, perdí mi corazón, el que tanto protegí durante estos años.
Y recuerdo que sabía los riesgos y los asumí.
Por eso ahora, no puedo reclamarle a Dios, ni siquiera a mi misma.
No puedo decirle ¿por qué me hiciste esto?, porque si me contestara me diría.
- Tú lo sabías, te advertí pero no me escuchaste… -
Por eso ahora no me puedo arrepentir, cuando cruzas el río existe la posibilidad de que te puedas ahogar si no eres un buen nadador…
Y yo no lo fui, cruce pero me ahogue en mi intento.
Me gustaría creer que me extrañará.
Me gustaría creer que en algún momento me amó.
Me gustaría creer que fui importante en su vida.
Me gustaría creer que él volverá.
Pero de tanto querer creer…perdí la fe.
Ahora, cada mañana es una agonía y la estoy pasando lentamente, el trabajo es un recuerdo más de él, porque cada vez que abro el MSN lo único que quiero ver es un mensaje de él que nunca llegará.
El año y medio que llevo en aquel lugar coincide con el tiempo que estuvimos juntos y ahora que se viene el otoño recuerdo la sensación que sentía hace un año atrás cuando ilusionada hablábamos horas y horas, cuando me decía con ese estilo tan encantador cosas hermosas que tontamente me hacían soñar con el amor.
El aire que respiraba, frío pero aromatizado con el olor del invierno y que siempre me ha gustado, de cuando nos juntábamos por las noches.
Todo eso vuelve ahora con el otoño y los días tristemente nublados.
De cuando creí que me quería.
No estoy arrepentida, lo vuelvo a decir, sólo termino prematuramente.
Porque todavía deseo estar con él y porque sé que él también lo desea.
Solo que nuevamente, una prueba más para él se interpuso y lo lanzo al camino del que al parecer nunca debió salir.
Pero eso es algo que yo quería creer.
Lo único cierto, es que es el camino del que nunca él se quiso salir…sólo se desvió un poco para tomar aliento, sentirse vivo unos meses y retomar su camino perdido.
Yo fui la ingenua que pensó que lo que era una fantasía, era real.
No quiero odiarlo, porque lo amaría más…es mejor despreciarlo y como dicen todos, olvidarlo.
Coincidimos en esta vida por una extraña razón que no me atrevo a preguntar mirando el cielo.
"En el jardín del tiempo al fin puedo dejarte sin mirar atrás…”
"Puedo ver con claridad nuestro partir, me quema aun, quiero que un nuevo renacer vuelva a unirnos otra vez….”
Después de todo alcance a escribir esto antes que la luz desaparezca del todo…
Comentario:
Amiga, es hora de soltar amarras...
siempre podemos, incluso al morir.
un beso
siempre podemos, incluso al morir.
un beso
Comentario:
No podemos cambiar a nadie aunque creamos que sí, el amor no es suficiente. Tampoco podemos obligar a nadie a que nos quiera como nosotros quisiéramos que nos quiera, así que si no eres amada de la manera que te mereces o el amor que te dan te hace infeliz entonces apártate porque te va a herir, es lo mejor que puedes hacer, no te obsesiones.
Un abrazo
Un abrazo
Comentario:
Me he buscado una frase que me consuela artificialmente, pero mela repito con fuerza, para convencerme de ello...
EL PASADO ESTA COMPLETO Y -NO- VOVERA.
no hay mucho que se pueda decire en estas situaciones, lo qure si puedo es insitarte a que le pidas al universo, a la vida o a quien creas, que te mande a un hombre que te ame y a quien puedas amar...
de verdad que te mando mis besos y ambrazos mas sinceros.
Yaz.
EL PASADO ESTA COMPLETO Y -NO- VOVERA.
no hay mucho que se pueda decire en estas situaciones, lo qure si puedo es insitarte a que le pidas al universo, a la vida o a quien creas, que te mande a un hombre que te ame y a quien puedas amar...
de verdad que te mando mis besos y ambrazos mas sinceros.
Yaz.