La historia de Kimiko-chan
Cuando se es otaku (fanática/o del anime) y si ese fanatismo ha llegado a límites insospechados como querer ir a Japón, escuchar música en japonés, soñarse casada con un japonés o cosas por el estilo, significa que ya estas del otro lado.
Es decir, eres una otaku más y puedes o no pertenecer a la manga de ñoños dependiendo de cómo te lo tomes y a que niveles de ñoñerias llegues ,pero siempre, del nivel que seas, todos hacemos lo mismo, tendemos a crearnos un alter ego.
Ya sea porque cierto personajillo te gusta demasiado o porque crees que tiene alguna característica similar a la tuya o simplemente porque quieres llegar a ser como el/ella, te rebautizas como aquella y desde entonces te conviertes en dos.
Para tus amigos que comparten tu afición eres por ejemplo Takeshi o Ryoma o en algunos casos hasta Vegeta, para el resto del mundo – el mundo normal y corriente - continuas con tu nombre de nacimiento que religiosamente te dio tu madre o padre.
Yo tenia un alter ego, es decir lo tengo, pero fue más por imitación que por identificación, me bautice Flowerlady, aunque claro que tenia su razón de ser, Flowergirl, es un personaje que aparece en la conocida serie Macross 7, una chica que esta perdidamente enamorada de su ídolo Basara Nekki y que siempre andaba tras sus pasos con un ramo de flores que nunca logra entregarle porque cada vez que lo ve, se queda paralizada.
Me dije – como no estas para ser girl, mejor te quedas como lady – así que me quede con ese nombre.
La base de mi seudónimo tiene que ver con el hecho de que el cantante que le pone la voz a Basara Nekki, es mi cantante japonés favorito (entre los varios que tengo) y por mi afición a escucharlo me sentía como aquella chica perdida por la voz de su basara.
Tan simple como eso.
El personaje físicamente no se parece en nada a mi, pero me quede con el nombre y ahora lo utilizo en mis páginas anexas y relacionadas al anime.
Sin embargo, apareció un alter ego que jamás imagine tener.
El de Kimiko-Chan.
Kimiko-chan es la chica que tengo en la fotito que aparece a un lado de este blog, de hecho en el costado superior derecho, aquella chica de lentes y pelo largo y negro, con mirada triste y pensativa.
Ella es la protagonista de un manga (Comics) Hentai (Pervertido del japonés).
Y la historia va más o menos así.
Kimiko es una estudiante de secundaria, muy tímida y estudiosa, y esta perdidamente enamorada del chico más simpático y popular de la clase y claro esta, si no mal recuerdo a él también le gusta pero ninguno de los dos se atreve a acercarse.
El asunto es que un día ella comienza a sentirse mal, se bebe o come algo, no lo recuerdo bien, y por la noche comienza a sentir una extraña fiebre que no la deja en paz, pero como es de suponer, esta fiebre no es cualquier fiebre, es una calentura que solo puede pasarse con sexo y más sexo.
Desde ese instante cada vez que la chica se siente mal, se transforma en una deslumbrante y ardiente mujer, que para saciar y curar su fiebre tiene que follar con cualquier hombre que encuentre en el camino.
Así, literalmente se come a un par de compañeros, al director del colegio y por una fortuna del destino a su querido amado amor.
Esta demás decir que al transformarse la chica se convierte en una diosa y deja más que satisfechos a los tipos con los que se mete.
Una linda fantasía, desde las enloquecidas, calentonas pero vibrantes mentes japonesas.
Así Kimiko-chan, logra quedarse con el chico de sus sueños, y ambos se quedan disfrutándose mutuamente, con el pequeñín problema de que cuando la fiebre la aqueja, ella es un peligro publico para la fidelidad que le tiene a su chico.
Ella es Kimiko y la primera vez que la vi y supe de ella fue cuando el papanatas me la presento.
Como ambos somos pervertidos y es innegable, nos gustaba tanto ver anime como mangas hentai, así que en ese aspecto nos entendíamos a la perfección.
Sé que parecerá locura o fetichismo pero me calientan esas imágenes de chicas más que bellas con tipos más que bellos con penes más que grandes que se dan como enfermos de la cabeza sin parar y sin cansancio, claro que dibujadito y con caracteres orientales.
Es decir en manga o anime.
Y un día charlando y quizás por calentarme para prepararme para la siguiente cita, me mando el link de aquel manga que estaba publicadito completito en español en la Internet, es una historia corta como podrán suponer cuyo único fin es calentar obviamente y sin mucha historia profunda, por lo menos no metafísicamente hablando.
Me comento que Kimiko le encantaba, que la encontraba preciosa sin transformar y transformada.
Como en aquellos tiempos yo estaba envuelta completa e ingenuamente en su falso amor, entusiasmada leí el manga y lo comentamos ambos emocionados.
Y me lo dijo.
Me dijo que yo era como su Kimiko-chan.
Asumo que hizo la analogía porque cuando estaba con él, yo cambiaba completamente al igual que ella, era otra, y lo hacia vibrar tanto como a aquellos personajes que aparecían en ese manga.
También afirmo que me parecía a ella físicamente.
No niego que en principio me sorprendió y me enterneció completamente por la forma que hablaba de ella y como me asociaba con ese personaje.
Bueno, tal vez me asociaba por lo puta que era kimiko al transformarse, pero eso jamás me lo dijo, simplemente me hacia ver que el personaje y es lo que alcance a captar, le encantaba porque era como yo o por lo menos eso creí.
Desde aquel día tome entonces ese papel, no me molesto el contexto en el que aparecía, simplemente encontraba gracioso que me tuviera para bien o para mal en esa estima (de amar al personaje o de tratarlo de puta, jamás lo sabré).
Desde aquel día en vez de Flowerlady pase a ser Kimiko-chan pero solo para él, y era como si tuviéramos un código secreto, a veces hablando con otras personas, me llamaba por ese nombre y me encantaba sentir que teníamos esa complicidad que nos unía, que era solo nuestra.
Desde aquel día Kimiko pasó a ser mi alter ego y lo puse como imagen de este blog, porque inevitablemente este blog se convirtió en la bitácora de mi historia con él.
Hubo un día, que él se lamento porque ya no pudo bajarse el manga, lo habían sacado de la página en la que estaba y no había logrado localizarlo en otras similares y me lo dijo, me dijo que era una lastima el no tener ese manga para él, para su colección.
En una de nuestras citas me pregunto si yo me sentía identificada con ella.
Simplemente le dije que un poco.
La verdad es que me gustaba porque para él representaba algo, y al verla había pensado en mi y eso me emocionaba.
Quizás el personaje podía ser una puta, pero solo lo era por él y para él, para su chico.
Al igual que yo.
La chica se transformaba, así como yo lo hacia estando con él, la chica estaba enamorada del protagonista como yo lo estaba de él y nuestros polvos eran tan atómicos y feroces como los que aparecían en aquel manga (guardando las proporciones claro esta).
Sólo que había una diferencia.
Kimiko-chan se queda finalmente con el protagonista, lo que no me sucedió a mí, porque por desgracia, los mangas y el anime son solo fantasías.
De las cosas que he ido borrando para dejar mi historia atrás, ésta, la de kimiko y su foto en mi blog, es a la que no he querido renunciar.
Aunque duela al recordármelo, porque creo que a pesar de todo, de su olvido y desprecio, para siempre seré en su recuerdo Kimiko y por lo menos a través de ella sé que me recordará.
Y eso no me lo arrebatará nadie, ni la innombrable, ni las amantes que vengan después.
Yo siempre seré su Kimiko, aunque en su mente la imagen que haya tenido de mí, sea el de una puta.
Y puta que he sufrido...
Pero puta que lo pase bien…
(¿qué como puedo identificarme y dejarme identificar con una puta?...pues... ¿qué amante no lo es?...la diferencia es que no se cobra y el único tributo que se pide es amor...pero hasta en eso he tenido mala suerte)... U_U
Es decir, eres una otaku más y puedes o no pertenecer a la manga de ñoños dependiendo de cómo te lo tomes y a que niveles de ñoñerias llegues ,pero siempre, del nivel que seas, todos hacemos lo mismo, tendemos a crearnos un alter ego.
Ya sea porque cierto personajillo te gusta demasiado o porque crees que tiene alguna característica similar a la tuya o simplemente porque quieres llegar a ser como el/ella, te rebautizas como aquella y desde entonces te conviertes en dos.
Para tus amigos que comparten tu afición eres por ejemplo Takeshi o Ryoma o en algunos casos hasta Vegeta, para el resto del mundo – el mundo normal y corriente - continuas con tu nombre de nacimiento que religiosamente te dio tu madre o padre.
Yo tenia un alter ego, es decir lo tengo, pero fue más por imitación que por identificación, me bautice Flowerlady, aunque claro que tenia su razón de ser, Flowergirl, es un personaje que aparece en la conocida serie Macross 7, una chica que esta perdidamente enamorada de su ídolo Basara Nekki y que siempre andaba tras sus pasos con un ramo de flores que nunca logra entregarle porque cada vez que lo ve, se queda paralizada.
Me dije – como no estas para ser girl, mejor te quedas como lady – así que me quede con ese nombre.
La base de mi seudónimo tiene que ver con el hecho de que el cantante que le pone la voz a Basara Nekki, es mi cantante japonés favorito (entre los varios que tengo) y por mi afición a escucharlo me sentía como aquella chica perdida por la voz de su basara.
Tan simple como eso.
El personaje físicamente no se parece en nada a mi, pero me quede con el nombre y ahora lo utilizo en mis páginas anexas y relacionadas al anime.
Sin embargo, apareció un alter ego que jamás imagine tener.
El de Kimiko-Chan.
Kimiko-chan es la chica que tengo en la fotito que aparece a un lado de este blog, de hecho en el costado superior derecho, aquella chica de lentes y pelo largo y negro, con mirada triste y pensativa.
Ella es la protagonista de un manga (Comics) Hentai (Pervertido del japonés).
Y la historia va más o menos así.
Kimiko es una estudiante de secundaria, muy tímida y estudiosa, y esta perdidamente enamorada del chico más simpático y popular de la clase y claro esta, si no mal recuerdo a él también le gusta pero ninguno de los dos se atreve a acercarse.
El asunto es que un día ella comienza a sentirse mal, se bebe o come algo, no lo recuerdo bien, y por la noche comienza a sentir una extraña fiebre que no la deja en paz, pero como es de suponer, esta fiebre no es cualquier fiebre, es una calentura que solo puede pasarse con sexo y más sexo.
Desde ese instante cada vez que la chica se siente mal, se transforma en una deslumbrante y ardiente mujer, que para saciar y curar su fiebre tiene que follar con cualquier hombre que encuentre en el camino.
Así, literalmente se come a un par de compañeros, al director del colegio y por una fortuna del destino a su querido amado amor.
Esta demás decir que al transformarse la chica se convierte en una diosa y deja más que satisfechos a los tipos con los que se mete.
Una linda fantasía, desde las enloquecidas, calentonas pero vibrantes mentes japonesas.
Así Kimiko-chan, logra quedarse con el chico de sus sueños, y ambos se quedan disfrutándose mutuamente, con el pequeñín problema de que cuando la fiebre la aqueja, ella es un peligro publico para la fidelidad que le tiene a su chico.
Ella es Kimiko y la primera vez que la vi y supe de ella fue cuando el papanatas me la presento.
Como ambos somos pervertidos y es innegable, nos gustaba tanto ver anime como mangas hentai, así que en ese aspecto nos entendíamos a la perfección.
Sé que parecerá locura o fetichismo pero me calientan esas imágenes de chicas más que bellas con tipos más que bellos con penes más que grandes que se dan como enfermos de la cabeza sin parar y sin cansancio, claro que dibujadito y con caracteres orientales.
Es decir en manga o anime.
Y un día charlando y quizás por calentarme para prepararme para la siguiente cita, me mando el link de aquel manga que estaba publicadito completito en español en la Internet, es una historia corta como podrán suponer cuyo único fin es calentar obviamente y sin mucha historia profunda, por lo menos no metafísicamente hablando.
Me comento que Kimiko le encantaba, que la encontraba preciosa sin transformar y transformada.
Como en aquellos tiempos yo estaba envuelta completa e ingenuamente en su falso amor, entusiasmada leí el manga y lo comentamos ambos emocionados.
Y me lo dijo.
Me dijo que yo era como su Kimiko-chan.
Asumo que hizo la analogía porque cuando estaba con él, yo cambiaba completamente al igual que ella, era otra, y lo hacia vibrar tanto como a aquellos personajes que aparecían en ese manga.
También afirmo que me parecía a ella físicamente.
No niego que en principio me sorprendió y me enterneció completamente por la forma que hablaba de ella y como me asociaba con ese personaje.
Bueno, tal vez me asociaba por lo puta que era kimiko al transformarse, pero eso jamás me lo dijo, simplemente me hacia ver que el personaje y es lo que alcance a captar, le encantaba porque era como yo o por lo menos eso creí.
Desde aquel día tome entonces ese papel, no me molesto el contexto en el que aparecía, simplemente encontraba gracioso que me tuviera para bien o para mal en esa estima (de amar al personaje o de tratarlo de puta, jamás lo sabré).
Desde aquel día en vez de Flowerlady pase a ser Kimiko-chan pero solo para él, y era como si tuviéramos un código secreto, a veces hablando con otras personas, me llamaba por ese nombre y me encantaba sentir que teníamos esa complicidad que nos unía, que era solo nuestra.
Desde aquel día Kimiko pasó a ser mi alter ego y lo puse como imagen de este blog, porque inevitablemente este blog se convirtió en la bitácora de mi historia con él.
Hubo un día, que él se lamento porque ya no pudo bajarse el manga, lo habían sacado de la página en la que estaba y no había logrado localizarlo en otras similares y me lo dijo, me dijo que era una lastima el no tener ese manga para él, para su colección.
En una de nuestras citas me pregunto si yo me sentía identificada con ella.
Simplemente le dije que un poco.
La verdad es que me gustaba porque para él representaba algo, y al verla había pensado en mi y eso me emocionaba.
Quizás el personaje podía ser una puta, pero solo lo era por él y para él, para su chico.
Al igual que yo.
La chica se transformaba, así como yo lo hacia estando con él, la chica estaba enamorada del protagonista como yo lo estaba de él y nuestros polvos eran tan atómicos y feroces como los que aparecían en aquel manga (guardando las proporciones claro esta).
Sólo que había una diferencia.
Kimiko-chan se queda finalmente con el protagonista, lo que no me sucedió a mí, porque por desgracia, los mangas y el anime son solo fantasías.
De las cosas que he ido borrando para dejar mi historia atrás, ésta, la de kimiko y su foto en mi blog, es a la que no he querido renunciar.
Aunque duela al recordármelo, porque creo que a pesar de todo, de su olvido y desprecio, para siempre seré en su recuerdo Kimiko y por lo menos a través de ella sé que me recordará.
Y eso no me lo arrebatará nadie, ni la innombrable, ni las amantes que vengan después.
Yo siempre seré su Kimiko, aunque en su mente la imagen que haya tenido de mí, sea el de una puta.
Y puta que he sufrido...
Pero puta que lo pase bien…
(¿qué como puedo identificarme y dejarme identificar con una puta?...pues... ¿qué amante no lo es?...la diferencia es que no se cobra y el único tributo que se pide es amor...pero hasta en eso he tenido mala suerte)... U_U
Comentario:
Una vez me preguntaron que era mejor, si ser amante, o puta.
Las putas cobran.
Las amantes... estan condenadas a ser unas putas "pobres"
Mentes opacas, que le vamos hacer.
PD: La verdad es que si los japoneses tienen esa experiencia sexual, como la imaginacion despierta... no estaria nada mal echarse un amiguito.
Ya lo de casarse lo dejo para otras.
Besos.
Las putas cobran.
Las amantes... estan condenadas a ser unas putas "pobres"
Mentes opacas, que le vamos hacer.
PD: La verdad es que si los japoneses tienen esa experiencia sexual, como la imaginacion despierta... no estaria nada mal echarse un amiguito.
Ya lo de casarse lo dejo para otras.
Besos.
Comentario:
Persona que mantiene relaciones sexuales a cambio de dinero.
Eso dice el Diccionario de La Real Academia.
Sexo a cambio de amor es amor.
Un beso
Eso dice el Diccionario de La Real Academia.
Sexo a cambio de amor es amor.
Un beso
Comentario:
Te gusta tanto el manga que sueñas casarte con un japonés? Me ha producido curiosidad tu descripción de las series manga o animes japoneses, tengo que ver alguno, parecen muy imaginativos.
Un beso
Un beso
Comentario:
Creo recordar que escribí algo sobre las chicas a las que llaman putas cuando firmaba como ordengenético, ya recuperaré aquél artículo. Tengo la sensación de que estás mejor de ánimos.
Comentario:
Kimiko-chan es una calentona, liberal en extremo, desprejuiciada; mas no una puta. Yo creo que vos tampoco sos tal cosa. Te enamoraste, mal, equivocadamente. Lo sexual, que se yo... ¿acaso hay algo mejor cuando no hay hambre e hijos que atender? Suerte, y a seguir, que el sufrimiento pasa.