A falta de sueño, buenos son los japos
El papanatas este fin de semana andaba como zombie.
Nos reunimos el lunes pasado a almorzar y tenía los ojos chicos y una mirada perdida de ensueño, me comento que no había dormido bien en todos estos días y que lo único que deseaba en este mundo era poder dormir. Según él, porque sus niñas se despiertan muy temprano y al primero que recurren, antes que a la madre, es a él y que una vez despierto ya no puede dormir más.
Yo le insistía que no creía que fuera solo por eso, y le pregunte varias veces cual era la preocupación tan terrible que no le deja pegar ojo.
Dijo que no se preocupaba y que solo no podía dormir.
Así que estuvo toda la semana quejándose de cansancio hasta el sábado. El lunes habíamos quedado en reunirnos el finde como siempre y a pesar del cansancio, acepto sin reparos.
El sábado yo tenia mi esperado concierto de Toshi y T-Earth, así que prepare mi camarita amiga, la mejor tenida de rockera y me maquille de acuerdo a la ocasión. Con ojos negros y ropa negra completa y actitud de chica mala – es que si vas con pinta normalita ahí si que pareces bicho raro ya que todos se visten ad hoc a la volada japonesa rockera – llegue con mi bolsito muy temprano a la oficina del chiquillo en cuestión.
Me acomodo una silla y se cargo en el escritorio a dormir. De paso puso una peli en el PC y yo media molesta le dije:
-Si te vas a poner a dormir debiste decirme que no viniera… y al parecer hoy no haremos nada – al decir nada me refería que no tendríamos nuestro polvo característico.
-No, yo creo que no… - dijo.
Al ver mi cara de aburrimiento, se levanto y dijo que se iba a mojar la cara, al regresar con los ojos un poco mas abiertos, me dijo que estaba esperando un llamado y que después de eso nos íbamos a lo clásico: el polvete de ocasión.
-Si – le respondí yo – porque hoy me voy temprano…
Después de esperar un rato y grabar unas pelis, mostrarle unas fotos en la cámara y lograr sacarle una – es que no tengo ninguna - nos fuimos al mismo lugar de siempre a hacer lo mismo de siempre.
Supongo que logre entusiasmarlo a pesar del sueño porque funcionó perfectamente y el polvete fue bastante bueno, además de ponerse muy cariñoso tras el coito. Hablamos algunas cosas de la familia, lo que nos sucede en el trabajo poniéndonos al día y después, de comida, tema que él maneja a la perfección.
Yo le dije de inmediato que como cocinera soy mejor cantante. El se puso a explicarme con lujo de detalles como hacer un buen arroz y que detalles quedaban buenos en con tal o cual ensalada. Yo sé que esos temas le encantan y se entusiasma sobremanera al comentar de ellos.
-Nah, yo no sé cocer ni el agua – le dije bromeando.
-Yo no tengo ningún problema en enseñarte a cocinar - me dijo después.
Estoy segura que sería un buen profesor, porque es algo que le apasiona. Por otro lado, como el chiquillo es muy vanidoso, me comento que haría una dieta y me explico como la haría.
Mis comentarios de su panza tienen que haberle calado hondo como para que se ponga a hacer dieta, así que lo tome como un triunfo de mis comentarios disfrazados de bromas, y le recomendé que no hiciera dieta pero que si redujera las dosis de comida – es que es muy comilón – y que hiciera ejercicios…localizados…jejejeje.
Es que si, no me gustan los tipos panzones. Y Menos si tienen panza de casados, jajajaja.
Lo gracioso es que en estas cosas me doy cuenta que mis comentarios le afectan, porque como soy muy imaginativa sé exactamente que cuerdas tocar para que algunas de sus actitudes cambien.
El papanatas es vanidoso y mucho y esa es su debilidad.
Así que después de almorzar y acompañarlo un rato, me fui al concierto del japonés que ni en mis sueños más ambiciosos imagine ver alguna vez.
Pero como en esta vida nada es perfecto, vino Toshi, pero no con su agrupación original, sino que con una banda paralela, lo que en la práctica significaba que no cantaría ningún tema que lo hizo famoso con X-Japan.
Como me fui tarde, pensé que me encontraría con largas filas para entrar al recinto pero al llegar todo estaba muy tranquilo y relajado, porque el recinto para desgracia de los organizadores, no se lleno, así que por mi entrada mas barata ingrese a un sector que era más caro, todo para que se viera más público, que con suerte llego a las 500 personas.
En la entrada se me pego una chica menor que yo que venia de Valparaíso exclusivamente a ver otro japonés que venia en la banda así que por fortuna no me quede sola.
Pero era una chica histérica, pego gritos ensordecedores durante todo el concierto y a pesar de que al principio lo encontré gracioso, después de escucharlo por cerca de dos horas terminas vomitando de pura rabia y deseos de golpearla, pero bueno.
Además la chica me hizo un comentario bien poco grato, jajajaja
-¿Qué edad tienes? – me pregunto para empezar la conversación.
-31 - le respondí.
-No en serio, ¡pareces de 21!
-¿y tú? – le pregunte.
-No, yo no soy tan vieja… tengo 19… Plop!
Puntualmente salio Toshi a cantar y no paro hasta dos horas después, intento cantar su canción más conocida en español, cuestión que logro poco porque no le entendimos más que la “la os cu ri dadddd” y tiro litros y litros de agua al público con su respectiva botella plástica que a mas de alguno tiene que haberle llegado de lleno en la cara, pero que diablos, la había tocado Toshi, así que se la peleaban en el gentío.
Cuando le toco el turno a nuestro sector con la respectiva botella, me tape la cara y recibí las gotas de agua correspondientes pero me cubrí de que me llegara el botellazo aterrador, muy Toshi será pero no le aguanto un botellazo en la cabeza ni a mi madre, jajajaja.
Independiente de eso, a pesar de que no le conocía demasiados temas de su banda paralela, me emociono verlo, mantiene esa maravillosa voz que me para los pelos y aunque internamente deseaba que aunque fuera a capela se cantara un temita de los conocidos – lo que no hizo – me quede con un buen sabor de boca.
Su voz es poderosa, en el recinto se escuchaba con fuerza y los gritos intensos eran una caricia para mis oídos.
Se me hizo corto el recital, al final todos salieron decepcionados porque no canto ni una miserable estrofa de la banda legendaria a la que perteneció y pertenecía pero jamás imagine que alguna vez lo vería y menos que lo vería tan cerca.
Así que a pesar de todo, disfrute como más no pude.
Saque muchas fotos y grabe un par de videos, para muestra un botón:
Nos reunimos el lunes pasado a almorzar y tenía los ojos chicos y una mirada perdida de ensueño, me comento que no había dormido bien en todos estos días y que lo único que deseaba en este mundo era poder dormir. Según él, porque sus niñas se despiertan muy temprano y al primero que recurren, antes que a la madre, es a él y que una vez despierto ya no puede dormir más.
Yo le insistía que no creía que fuera solo por eso, y le pregunte varias veces cual era la preocupación tan terrible que no le deja pegar ojo.
Dijo que no se preocupaba y que solo no podía dormir.
Así que estuvo toda la semana quejándose de cansancio hasta el sábado. El lunes habíamos quedado en reunirnos el finde como siempre y a pesar del cansancio, acepto sin reparos.
El sábado yo tenia mi esperado concierto de Toshi y T-Earth, así que prepare mi camarita amiga, la mejor tenida de rockera y me maquille de acuerdo a la ocasión. Con ojos negros y ropa negra completa y actitud de chica mala – es que si vas con pinta normalita ahí si que pareces bicho raro ya que todos se visten ad hoc a la volada japonesa rockera – llegue con mi bolsito muy temprano a la oficina del chiquillo en cuestión.
Me acomodo una silla y se cargo en el escritorio a dormir. De paso puso una peli en el PC y yo media molesta le dije:
-Si te vas a poner a dormir debiste decirme que no viniera… y al parecer hoy no haremos nada – al decir nada me refería que no tendríamos nuestro polvo característico.
-No, yo creo que no… - dijo.
Al ver mi cara de aburrimiento, se levanto y dijo que se iba a mojar la cara, al regresar con los ojos un poco mas abiertos, me dijo que estaba esperando un llamado y que después de eso nos íbamos a lo clásico: el polvete de ocasión.
-Si – le respondí yo – porque hoy me voy temprano…
Después de esperar un rato y grabar unas pelis, mostrarle unas fotos en la cámara y lograr sacarle una – es que no tengo ninguna - nos fuimos al mismo lugar de siempre a hacer lo mismo de siempre.
Supongo que logre entusiasmarlo a pesar del sueño porque funcionó perfectamente y el polvete fue bastante bueno, además de ponerse muy cariñoso tras el coito. Hablamos algunas cosas de la familia, lo que nos sucede en el trabajo poniéndonos al día y después, de comida, tema que él maneja a la perfección.
Yo le dije de inmediato que como cocinera soy mejor cantante. El se puso a explicarme con lujo de detalles como hacer un buen arroz y que detalles quedaban buenos en con tal o cual ensalada. Yo sé que esos temas le encantan y se entusiasma sobremanera al comentar de ellos.
-Nah, yo no sé cocer ni el agua – le dije bromeando.
-Yo no tengo ningún problema en enseñarte a cocinar - me dijo después.
Estoy segura que sería un buen profesor, porque es algo que le apasiona. Por otro lado, como el chiquillo es muy vanidoso, me comento que haría una dieta y me explico como la haría.
Mis comentarios de su panza tienen que haberle calado hondo como para que se ponga a hacer dieta, así que lo tome como un triunfo de mis comentarios disfrazados de bromas, y le recomendé que no hiciera dieta pero que si redujera las dosis de comida – es que es muy comilón – y que hiciera ejercicios…localizados…jejejeje.
Es que si, no me gustan los tipos panzones. Y Menos si tienen panza de casados, jajajaja.
Lo gracioso es que en estas cosas me doy cuenta que mis comentarios le afectan, porque como soy muy imaginativa sé exactamente que cuerdas tocar para que algunas de sus actitudes cambien.
El papanatas es vanidoso y mucho y esa es su debilidad.
Así que después de almorzar y acompañarlo un rato, me fui al concierto del japonés que ni en mis sueños más ambiciosos imagine ver alguna vez.
Pero como en esta vida nada es perfecto, vino Toshi, pero no con su agrupación original, sino que con una banda paralela, lo que en la práctica significaba que no cantaría ningún tema que lo hizo famoso con X-Japan.
Como me fui tarde, pensé que me encontraría con largas filas para entrar al recinto pero al llegar todo estaba muy tranquilo y relajado, porque el recinto para desgracia de los organizadores, no se lleno, así que por mi entrada mas barata ingrese a un sector que era más caro, todo para que se viera más público, que con suerte llego a las 500 personas.
En la entrada se me pego una chica menor que yo que venia de Valparaíso exclusivamente a ver otro japonés que venia en la banda así que por fortuna no me quede sola.
Pero era una chica histérica, pego gritos ensordecedores durante todo el concierto y a pesar de que al principio lo encontré gracioso, después de escucharlo por cerca de dos horas terminas vomitando de pura rabia y deseos de golpearla, pero bueno.
Además la chica me hizo un comentario bien poco grato, jajajaja
-¿Qué edad tienes? – me pregunto para empezar la conversación.
-31 - le respondí.
-No en serio, ¡pareces de 21!
-¿y tú? – le pregunte.
-No, yo no soy tan vieja… tengo 19… Plop!
Puntualmente salio Toshi a cantar y no paro hasta dos horas después, intento cantar su canción más conocida en español, cuestión que logro poco porque no le entendimos más que la “la os cu ri dadddd” y tiro litros y litros de agua al público con su respectiva botella plástica que a mas de alguno tiene que haberle llegado de lleno en la cara, pero que diablos, la había tocado Toshi, así que se la peleaban en el gentío.
Cuando le toco el turno a nuestro sector con la respectiva botella, me tape la cara y recibí las gotas de agua correspondientes pero me cubrí de que me llegara el botellazo aterrador, muy Toshi será pero no le aguanto un botellazo en la cabeza ni a mi madre, jajajaja.
Independiente de eso, a pesar de que no le conocía demasiados temas de su banda paralela, me emociono verlo, mantiene esa maravillosa voz que me para los pelos y aunque internamente deseaba que aunque fuera a capela se cantara un temita de los conocidos – lo que no hizo – me quede con un buen sabor de boca.
Su voz es poderosa, en el recinto se escuchaba con fuerza y los gritos intensos eran una caricia para mis oídos.
Se me hizo corto el recital, al final todos salieron decepcionados porque no canto ni una miserable estrofa de la banda legendaria a la que perteneció y pertenecía pero jamás imagine que alguna vez lo vería y menos que lo vería tan cerca.
Así que a pesar de todo, disfrute como más no pude.
Saque muchas fotos y grabe un par de videos, para muestra un botón: