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Diario de vida de una escritora
A escribir, a escribir...relatar experiencias y deseos.... Viviendo en el desconcierto...
Acerca de
Una escritora es lo que quiero ser algún día, para expresar todo, tristezas y alegrías, lo imposible como lo posible, creando mundos eternos...

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Sindicación
 
...y ahora un bosquejo de mi...
No podría explicar y convencer a nadie con mis argumentos de por que estoy con él.

Es incomprensible, es canalla, es injustificable.

Pero simplemente hay cosas que están fuera de mi control.

En una fría evaluación de mi situación, tratando como siempre de comprenderme aunque cueste, busque una explicación de todo lo que pasa.

Carencias afectivas es mi respuesta.

Eternas carencias afectivas que se han ido marcando con la edad, con el pasar del tiempo, con las frustraciones (que por fortuna no han sido demasiadas) pero las hay.

En el post anterior hice un perfil de (mi) papanatas y alguien opino a su vez que era mi propio perfil y no me queda más remedio que aceptar que tiene razón.

Todos proyectamos nuestros deseos, nuestras frustraciones en alguien más, a veces son complejos, a veces simples caprichos o quizás, lisa y llanamente instinto.

¡Que diablos!

Creo que todo esto proviene de familia.

Dicen que me parezco muchísimo a mi padre. Tanto física como en algunos rasgos psicológicos

Soy algo avara, mi padre lo fue. Creo que tengo rasgos de coyota y mi padre también lo fue.

No fue un mal padre, pero al parecer no podía vivir sin historias anexas a su matrimonio, engaño cuanto quiso a mi madre, aunque jamás la golpeo, y a nosotros no nos falto lo necesario.

Sólo le rompió el corazón a ella, a mi madre.

Quizás algo más de cariño, fue un padre algo ausente, no era muy cariñoso aunque tengo muy gratos recuerdos de él, y creo que dejo muchas cosas en mí que no quería aceptar pero que finalmente están ahí como un complemento más de mi historia de vida.

Pasábamos peleando antes de marcharse pero después nuestra relación padre-hija mejoro notablemente aunque siempre lo trate con frialdad.

Hasta ahora, no podía comprender porque hacia lo que hacia.

Porque tenía amantes.

Toda mi vida he vivido en una burbuja, perfecta, sin dolor, sin pena…viviendo en la fantasía del amor, de las aventuras y de la ilusión.

Por eso quiero ser escritora después de todo.

Posiblemente era para cubrirme de la cruda realidad que finalmente no ha sido tan cruda.

Las amantes destruyeron a mi familia. Pero a su vez la salvaron.

¿Por qué entonces estoy haciendo lo mismo que tanto criticaba en mi padre?

Algún psicoanalista diría que por vengarme de mi padre o quizás y lo que sería muy melodramático, sin embargo no puedo negar, es que quizás en aquel papanatas que se ha vuelto protagonista de mi historia estoy buscando un padre.

¿Por qué?, porque se parece a mi padre, en lo coyote, sólo que mejor. (Mi) papanatas si es un buen padre, preocupado, capaz de endeudarse hasta quedar sin un peso por atenderlas en el mejor lugar, a sus hijas, es él que se levanta cuando lloran, es quien las tranquiliza cuando están inquietas.

En definitiva entrega el cariño que yo nunca o escasamente vi en mi propio padre.

Y me trata como su niña, con él soy una niña pequeña y me rindo a su ternura

Antes era más adulta que ahora, tenia mis principios y mis valores muy en alto y criticaba cualquier episodio que consideraba moralmente reprobable, pero ahora todo es distinto, porque lo que he vivido me ha demostrado que las cosas no son como me las imaginaba.

No existe el príncipe azul, ni el amor eterno como en las películas y el anime.

Dicen que quienes escupen al cielo, les cae en la cara, y a mi se han devuelto con ímpetu aquellas palabras prejuiciosas.

Me he convertido en una amante sin esperarlo, no sabría decir si sin desearlo, quizás lo deseaba para ensuciarme, para mancharme, para sacarme de esta inmovilidad de mi vida sin matices.

Siempre le he dado prioridad a los estudios, quise estudiar en la universidad y lo hice, quizás no en lo que me apasionaba, pero lo cumplí, no quise involucrarme en cuestiones amorosas por temor a que me sacaran de mi camino perfectamente trazado.

Y ahora llego a esta edad, con poca experiencia, ansiosa de ser amada, tocada, querida.

Siempre me alimente de amores platónicos no correspondidos, como era tan seria, tímida y callada era difícil que alguien se acercara con más intención que solicitarme alguna ayuda en el estudio.

Sé que no soy fea, sé que tengo mis atributos bien puestos, pero siempre he sido insegura.

Y cuando él se me acerco con aquellas intensiones, porque él ya me gustaba desde hace un tiempo, no me iba a negar a que por fin alguien me correspondiera.

Pero corresponder, a su vez, es sólo un decir, porque sé que me quiere, que me desea, pero también sé que no me ama, y no me importó que estuviera casado, tengo que ser bien sincera en ese punto, no me importo que sólo me ofreciera un amor a medias, un falso amor.

Cero remordimientos, cero culpa he sentido hasta ahora.

Quizás lo que duele, es que a pesar de su falso amor, lo quiero.

Una vez le dije que estaba con él por carencias afectivas, que se había condenado al decirme que me quería porque para alguien como yo esa frase era demasiado y me encadenaría a él de forma obsesiva, que no debía arriesgarse.

Obviamente no le importo condenarse, porque para un hombre siempre tener dos mujeres, será cómodo y satisfactorio y serán capaces de arriesgarse a pesar de las consecuencias que pueda traer.

Y por ello he aceptado el poco tiempo que puede brindarme, la compañía diaria sólo por msn y que a veces me manipule con sus palabras, a pesar de que cuando estamos juntos sea total y exquisitamente diferente.

Y me había acostumbrado, ya no me importaba.

Pero últimamente se puso más tierno, se veía cambiado y en mi ingenuidad que al parecer todavía queda, pensé que quizás…

Además aquellos comentarios de separaciones, no niego que me inquietaron, ya he dicho, jamás mi intensión ha sido que se separe, porque yo soy la más consciente que este cuento es temporal, pero quizás internamente y aunque no lo quiera aceptar igual me entusiasmo la idea de tenerlo solo para mi.

Aunque siempre lo aterrice.

Sabía y se lo dije, que eso no pasaría.

Y no paso, después del sermón que le dieron a la innombrable sus padres, regreso con sus hijas y con él al hogar.

Un mes de prueba para ver si ella cambia.

Aunque no es necesario, él no la dejará.

Y eso en estos días de su regreso me descoloco, yo estaba muy bien asumiendo mi papel de amante sin complicaciones y por eso cuando me comento aquello (algo que le había pedido anteriormente que no hiciera), me molesto muchísimo.

¿Para qué diablos me dice esto? – pensé.
Pero bueno, volvió todo a su lugar.

Volveré a asumir el papel de amante sin complicaciones, volveré a convencerme que estoy con él por mis carencias afectivas, porque sé que de eso algo hay.

Creo que tengo mucho de mi padre, y me dejo cosas indeseables también, quizás esta sea una de esas.

Dicen que en la infancia se generan los rasgos que amarás en la adultez y esto perfiles provienen de tus padres, no creo que admire lo que hizo mi padre a mi madre, pero en esa frialdad paternal se germino sin querer mi debilidad.

Espero no repetir lo que hizo mi padre, eso si.

El salto a su propia muerte, su decisión fue el suicidio, cuando su alma se rompió para siempre, ya alejado de nosotros, viviendo con su amante a la que sé que quería, sólo que jamás creo pudo encontrar lo que lo llenara completamente, simplemente tomo la decisión que podía acabar con el sufrimiento .

Espero no terminar así algún día.

Aunque la opción no la encuentro descabellada.

Aunque si lo hiciera no creo que lo haga por él, sería ridículo.

El día que tome una decisión así será el día que mueran mis ilusiones.

No creo que (mi) papanatas logre acabar con eso todavía.

Sólo quiero disfrutarlo con toda su maldad, con toda su crueldad, con toda su ternura y con todo su falso amor.

Lo quiero.

No sé cuanto durará todo esto, no sé si soltaré amarras como dice una amiga, pero por ahora quiero seguir ensuciándome, manchándome.

Quizás yo misma me estoy castigando por algo.

Quizás por mi padre.

Quizás por mi madre.

Quizás por los años que he perdido, y esta relación es un intento desesperado de sentir algo de pasión en mi vida.

¿Cómo puedo permitirlo?

Pues cuando no has conocido ni el amor, ni la pasión…hasta las migajas de un sentimiento te sirven.

Aunque estas sean a medias, de un papanatas casado, que sin embargo por primera vez elegí.

Lo elegí, esa es la verdad, y eso lo hace especial.

Fue mi elección.
No