logotipo

img_google
Diario de vida de una escritora
A escribir, a escribir...relatar experiencias y deseos.... Viviendo en el desconcierto...
Acerca de
Una escritora es lo que quiero ser algún día, para expresar todo, tristezas y alegrías, lo imposible como lo posible, creando mundos eternos...

Free counter and web stats

Sindicación
 
Lo más terrible de la realidad, es que no puedes escapar de ella...
He comprendido muchas cosas.

Estaba ciega, cegada por un amor no correspondido que no quería aceptar como tal.

En este blog he tratado de contar honestamente todas las cosas que me han pasado con (mi) papanatas, inclusive las malas y hasta he mostrado mi estupidez en esta historia contando las veces en que me he resistido cuando me termina, porque es verdad, yo he sido la que siempre me he resistido.

Quizás en eso siempre él ha sido más honesto que yo.

En una ocasión me termino y creo que esa fue la mas verdadera, en la que de verdad aun sentía un cariño por mi y por eso lo hacia, porque decía que no me podía ofrecer nada, que era un tipo lleno de problemas y que apenas podía regalarme unas horas miserables de su tiempo.

Yo fui la que tonta y vergonzosamente no acepto.

Además eran aquellos tiempos cuando quien estaba más ansioso de vernos era él, no yo.

Lo percibía en sus palabras, en su forma de mirarme, en su insistencia en vernos.

Era en aquellos tiempos cuando era capaz de esperarme hasta las nueve con tal de estar aunque fuera una hora conmigo.

Ah y por supuesto, su relación marital iba mal…

Ahora de eso no queda nada.

En ese instante, cuando me termino por primera vez, me condene porque le permití condicionar la relación a su antojo.

Joyitas como esta:

“Veámonos cuando se pueda y haremos el amor cuando haya tiempo”
“Si la palabra amantes queda muy amplia para nuestra situación digamos que somos amigos con ventaja” – esa la dije yo.
“Yo te dije que te quería no que te amaba”

Debí comprender en aquel instante que la supuesta relación que manteníamos no daba para más, pero yo la terca, no quise.

Desde aquel momento las cosas ya no fueron como antes, yo empecé a engancharme, él empezó con sus problemas familiares, supuestamente se iba a separar (ojo no por mi, ni siquiera yo lo sabia hasta cuando me lo dijo un día que nos juntamos y que creo que fue el último en el que verdaderamente y todavía quería y sentía algo por mi y deseaba estar conmigo realmente).

Después salio de vacaciones y volvió, ese fue para él también creo su nuevo punto de partida porque regreso con su esposa para volver a intentarlo como debía ser, además que él siempre ha estado enamorado aunque lo negase.

Para mi debió ser la señal de que simplemente tenia que olvidarme de él, pero no, la terca continuaba con el lío.

Los días pasaban, y al ver su poco interés de vernos después de eso, comprendí que ya no tenia sentido continuar y empezó mi agonía, la angustia, el dolor de saber que nunca me ha querido realmente, aunque nunca me ha engañado diciendo te amos ni nada eso, solo decía te quieros, yo era la tonta que quería creer que en aquellas palabras podía haber algún sentimiento mas profundo escondido.

Pero me equivoque, solo me engañe a mi misma.

En un entupido arrebato intente terminar yo la relación para ver si había alguna reacción que me dijera que algo quedaba, pero termine mas herida y nuevamente condenada porque condiciono aun más la relación:

Otras joyitas:

“Si pero siempre sales con esta, si no te gusta búscate a otro, así descansas de los ataos conmigo, podemos ser amigos, solo espero que no recaigamos…”
“Ya no exigiré, y te daré toda la libertad que precisas y no te molestaré con mis tonteras…” – esa nuevamente la dije yo.
“Dejémoslo como atracción carnal mejor, por pasión”

Y esas son algunas, me ha dicho peores, que por no parecer más tonta de lo que soy no he puesto en el blog, creí que al hacer todo en el nombre del amor, estaría bien, pero como siempre nuevamente me he engañado sola.

Ahora, con los nuevos acontecimientos, su supuesta enfermedad, y nuestro nuevo encuentro, el del jueves, caí en un convencimiento más vehemente, más definitivo.

El sábado nos vimos, y claro fue como la relación que él quiere se convierta este cuento y lo comprendo, después de todo para eso son los amantes, y supongo que eso ha buscado desde el principio.

Quedamos de vernos a las diez y media de la mañana.

Donde siempre, la estatua aquella.

Estaba algo helado y me puse bajo el escaso sol de la mañana para poder calentarme un poco.

Al rato apareció él, al igual que el otro día, solo beso en la mejilla.

- ¿Vamos directo o primero nos vamos a comprar?

Es que me iba a acompañar a comprar una web cam.
- Vamos a comprar…-

Pasamos a comprar, en teoría para que me asesore en cuestiones de precio y calidad.

Luego nos fuimos caminando, conversando de nimiedades otra vez, nada de caricias, nada de tomadas de mano, ni romanticismo.

Llegamos al motel, el mismo que fuimos aquella vez que nos quedamos una noche, bromee frente a que nos convertiríamos en clientes frecuentes si seguíamos yendo por allá.

Nos atendió aquella misma señora, había tranquilidad, al parecer solo quedaban quienes atendían.

Nos indicaron donde quedaba el cuarto y después de pagar y pedir los tragos de cortesía, nos quedamos solos al fin.

Sentados uno junto al otro al borde de la cama nos miramos.

- Que chiquitito el cuarto… - acote yo.

El se acerco y nos besamos, me fui estirando en la cama, quería que me besara, quería verlo sobre mi besándome.

Lo hizo pero muy pronto quiso que yo tomara el control.

Mientras tocaba mis tetas y las besaba me fue desvistiendo poco a poco, prenda tras prenda, hasta quedar yo apenas en sostén.

Se recostó sobre la cama esperando que me subiera sobre él, al parecer eso le encanto desde la vez pasada.

Lo hice, y seguí besándolo, le saque la camisa, me costo algo, luego la camiseta que traía bajo ella y por fin quedo con el dorso desnudo, luego le desabroche el pantalón y le saque lo quedaba de ropa.

Montada sobre él una vez más, me penetre tal cual y comenzamos con los típicos movimientos, él empezó a disfrutar, me gusta verlo así, con esa mirada encendida, pero me percate que esta vez cada embestida realizada por mi la hacia con rencor, con rabia.

El lo percato y entre susurros de:

- Eres alumna avanzada, que rico…. – dijo – parece que me estas violando…
- ¿Y no es lo que quieres? – le pregunte yo picada.
- Si lo haces yo feliz…

Así que estuvimos casi veinte minutos, luego de cambiar de posición, volvimos a lo mismo, yo buscaba su boca a cada instante y le entregaba mi lengua y luego me alejaba, el levantaba su cabeza buscando mi boca.

Como había dormido mal durante la noche le dije que descansáramos, porque estaba cansada, nos detuvimos y me cubrí con las tapas e intente dormir un poco.

El se quedo desnudo en el costado de la cama.

Se burlaba de mis ojeras, y del rostro que tenia.

Como estaba segura que dormir no podría y además apenas nos quedaba una hora y media mas, cubierta por las tapas porque sentía frío me acerque hasta él y me acomode abrazándolo.

Nos besamos y volvió a entusiasmarse, esta vez con mas pasión, lo sentía en su respiración a medida que devoraba una de mis tetas.

Se recostó nuevamente y otra vez volvimos a la posición que tanto le gusta.

Luego de un rato, me penetro el ano, esta vez fue mas doloroso que la vez anterior, pero me gusto, arrodillados sobre la cama, el tras de mi, introdujo todo su pene dentro, porque quería acabar dentro de mi ya.

Le enseñe como me gusta ser acariciada, pero a pesar de eso otra vez no llegue al orgasmo aunque lo demás lo disfrute mucho y él…

Se había estado aguantando.

- Pero quiero verte la cara al terminar y así no podré – le dije.

Así volvimos a acomodarnos yo sobre él y él bajo mi y me penetro el ano de esa forma, suavemente y bruscamente a la vez.

- Ya acaba – le dije – quiero verte la cara…

Y pude ver su rostro, cerró los ojos, respiro profundo con quejidos entrecortados y sonrió estremecido.

- Ahhhh, tengo orgasmos como el de las minas, cuando acaba uno empieza el otro…- y se sonrió nuevamente, se quedo detenido disfrutando ese largo orgasmo que le provoque yo, mientras lo miraba acabar.

Lo bese un poco más y luego de un rato que nos quedamos así, él sintiéndome y yo sintiéndolo, nos dijimos.

- ¿Bañémonos? –
- Bueno… - él se levanto contento y hasta empezó a susurrar una melodía.

Nos fuimos al baño, probo el agua y nos metimos, con su shampoo ambos nos lavamos el pelo y jugueteamos jabonándonos el cuerpo.

En un momento me enjuago el pelo y luego de sacarme la espuma me salí y me fui a secar, al rato salio él y empezó a vestirse.

Me sacudí el pelo y una vez vestida le dije:

- ¿Péiname si? –

Se acerco y suavemente, tanto que me sorprendí, me fue peinando.

Luego aviso por el citófono y nos retiramos finalmente.

Mientras caminábamos y al verlo entusiasmado agregue.

- Parece que estas contento…- con ironía.

El guardo silencio y seguimos nuestro camino…

A su oficina para comer algo.

Compramos algo a la pasada y nos fuimos caminando, otra vez cero demostración de nada, parecíamos amigos caminando por la calle y mi animo empezó a decaer, empecé a comprender, a pensar que de seguir, así serán siempre nuestras citas.

No me refiero al sexo, pues siempre eso me agradara aunque no llegue a tocar el cielo.

Pero me refiero al descariño, ¿Por qué?, porque ahora más que antes, solo me desea y ya no me necesita como antes, pues deje de ser su reemplazo, ahora solo soy su entretención.

Me encantaba caminar de su mano, ahora no lo hace, ni lo hará.

Llegamos a su oficina, la que ya esta arreglada y ahí comimos, tomándonos un café.

Termino de grabarme lo que le había pedido, me paso unas carátulas que me había impreso y de pronto, mientras conversábamos de películas y programas.

Sonó el teléfono.

Pensamos que era el jefe, pero no.

- Hola…como esta…-
- Si…si ya salgo, a las dos… como en una hora más…-
- Quiere hablar conmigo…ya pásemela… - y se puso a hablar con monosílabos y tiernamente, pues hablaba con su hija pequeña.

Mire la pantalla del PC y deje de hablar.

Al terminar de hablar, apago todo y nos marchamos, yo iba silenciosa y respondía con apatía todos sus comentarios, o con desgano, le comente de las cosas que un chico me ha estado regalando, aquel puertorriqueño que una vez le conté, de los animes…

Y yo seguía apenas hablando, como que me iba desinflando, y empezaron los silencios molestos, él lo percato.

Empezó a ofrecerme más animes, a preguntarme si los quería, si los había visto y cosas por el estilo y yo más silencio.

- ¿Qué pasa? – Pregunto de pronto - ¿por qué tan callada? –
- Nada… - la verdad es que estaba molesta, celos serán, rabia por su apatía, rabia por la situación, rabia por aquella mañana.
- Tu siempre te estas riendo y cuando te pones seria es porque estas enojada – volvió a decir - ¿Qué pasa?.
-Oye si tampoco ando riéndome todo el día – conteste con molestia.

Mas silencios molestos y él trataba de seguir hablando de cualquier cosa para quitarlos pero yo seguía así, taimada y enrabiada más sabiendo que a pesar que hacia eso tampoco le iba a importar.

Llegamos a la parada del auto bus, más silencio.

Me adelante unos pasos y le di la espalda mientras miraba hacia la lejanía para ver el bus que me servia.

Le dije:

- Si pasa tu bus te vas no más…si siempre he andado sola, no me va a pasar nada - con voz seca, no quise decirle – “que te están esperando, apresúrate…”
- Si fuera por eso, ya me habría ido… han pasado como cinco buses…-

El siempre, cuando me va a dejar al bus esperaba que yo lo tomara primero.

- ¿Me estas echando? – volvió a decir
- Si… - le dije con una mueca de sonrisa.

De pronto cargo su cabeza en mi hombro y dijo:

- Yaa, ¿qué pasa?, dime la verdad…que pasa…-
-N-A-D-A – conteste con más molestia, cargando la voz con rabia.
- Yaa, ¿entonces me voy no más? – dijo serio.
- Ándate… –

Detuvo el bus y lo tomo.

No niego que también me molesto que se fuera, pero bueno, lo provoque yo.

Me dio mucha pena y otra vez aquello del sin sentido de nuestro cuento.

Ya no me necesita, eso es obvio.

La magia se termino, lo siento así.

Desde un principio yo sabia que no iba a amarme, pero recuerdo muy bien que le dije que las relaciones superficiales no me agradaban, que no estaría con él si no había un sentimiento sincero aunque fuera pequeño, que no quería que fuera sexo solamente, él afirmo y reafirmo que no era así.

Después claro esta, logro que yo tolerara sus caprichos, sus condiciones cuando se percato que ya me tenia enganchada, y por supuesto, como sabe mi debilidad y sabe que cada vez que me habla estaré para él, ya perdió el entusiasmo, además que ya no tiene la carencia de cariño y sexo de antes.

Ahora soy su entretención, su capricho.

Yo soy la que no quería aceptarlo.

Un día después de sus vacaciones y un día antes que decidiera terminarlo con los nefastos resultados que escribí en este mismo blog, me había dicho.

- Me di cuenta solita que ya no me quieres… porque has cambiado… -
- Pensé que me colgarías si te lo decía… -
- Yo te dije que no obligaré a nadie a estar conmigo…-

Falso, no lo estoy obligando pero lo estoy incitando y eso es mas indigno.

El lo acepta, porque ya puso sus condiciones y sabe que si la situación se pone densa, basta con decirme que terminemos para que yo acepte otra vez sus cada vez más miserables condiciones.

El asunto es que siento que ya no seré capaz de aceptarlas, porque estoy decepcionada de él y de mi misma.

Siento que no tiene sentido seguir.

No me necesita.

Hay una persona que constantemente lee este blog, siempre deja un comentario, a veces de ánimo, otros de reprimenda porque me ha visto claudicar una y otra vez.

Pues le digo, siempre ha estado en toda la razón, la verdad siempre la ha acompañado, solo que yo no quería escucharla.

Si, tienes razón.

El problema es que ahora, estoy acumulando mucho resentimiento, contra él, contra mi misma.

Pero no haré nada con esa rabia, no hace falta.

He despertado al parecer a la realidad que no quería aceptar.

Debe ser ridículo inclusive para quien haya seguido este blog y recuerde algunas de mis declaraciones, a veces mas apasionadas, otras llenas de amor y resignación, otras indiferentes, otras llenas de ternura y comprensión, como he ido cambiando a medida que ha pasado el tiempo.

Una muestra más de mi ignorancia y inexperiencia y de mi estupidez.

Es como esta relación me ha llevado todo este tiempo.

Creo que la última gota ya rebalso el vaso.

El ha sido cruel muchas veces, con sus palabras, muchas no la he descrito aquí, trate de mostrar la realidad sin adornarla demasiado, porque de ninguna manera estaba viviendo un cuento de hadas, solo eran las palabras que salían de mi alma como en esta ocasión, pero es verdad que oculte muchas cosas solo para no parecer tan tonta, aunque sabia que lo era.

Bueno, no sé si será esta una nueva ocasión para claudicar otra vez pero los días pasan y me percato que a pesar del sentimiento que me ata a él, él poco a poco mata mis sentimientos, queriéndolo o no queriéndolo pero lo hace.

No sé si existirá una nueva cita, sólo sé que las cosas ya no son como antes, y eso me tiene muy decepcionada.

No tiene sentido sufrir por alguien a quien no le importara que sufra.

Esa es la verdad y tengo que aceptarla de una vez por todas.

He creado una historia que me estaba convenciendo a mi misma, relatar las experiencias les da color y trascendencia, por eso quise expresarlas aquí con el ferviente deseo de practicar para ser algún día una buena escritora.

No sé si lo seré.

Pero aquella historia que solo yo me invente maravillosa, no lo es para nada.

Algo que saco al limpio de todo esto es que fue bueno mientras duro, mientras lo sentía mágico y mientras lo idealizaba pero creo que eso acabo.

Se acabo.
Etiquetas:     
 
Comentario:
NEKKI,ÁNIMO... mucho ánimo. Se como te debes sentir ahora mismo, te leo desde hace mucho tiempo, he seguido siempre tu historia porque yo misma estoy viviendo otra como la tuya y cuando te leía siempre me sentía acompañada, me alentaba saber que había una chica como yo viviendo algo parecido a mi historia. Me pareces muy valiente, desde aqui solo quiero desearte todo lo mejor, porque te lo mereces. Por favor no dejes el blog... hables de lo que hables siempre te leeré. Abrazos.
No