EL GRAN INCOMPRENDIDO
Su respiración infunde respeto, por no decir miedo, pero no es si no el resultado de una larga vida enganchado a los puros habanos que le produjo una enfermedad respiratoria crónica: asma. Rechazado por sus hijos, se dedica a asesinar a todo el que le desobedezca (en un mes puede llegar a cambiar de comandante en su nave más de 5 veces) y a intentar conquistar el universo. Viste de negro, con una capa que le llega a los pies y lleva un casco del mismo color que le distorsiona la voz para que nadie le reconozca. Su nombre de guerra es Darth Vader.

P.: ¿Tuvo una infancia feliz?
R.: Inmensamente feliz. Reparaba robotitos, correteaba por el desierto, yo era un mozalbete alegre y despierto.
P.: ¿Cuándo se torció?
R.: No considero que nunca me haya torcido, simplemente evolucioné.
P.: ¿Ha intentado reconciliarse con sus hijos?
R.: Lo intento, pero no quieren unirse al lado oscuro.
P.: ¿Por qué no se cambia usted al lado claro?
R.: ¿Qué tiene de emocionante? Ser bueno no es nada divertido. Además ahora tengo un alto cargo en mi profesión.
P.: ¿Se considera un pirata espacial?
R.: Los piratas espaciales son vulgares y no saben hacerse respetar. ¿Usted me cree eso?
P.: Para nada. Creo que es un señor respetable e incomprendido.
R.: Sobre todo incomprendido.
P.: ¿Qué opina de la relación incestuosa que mantienen sus hijos?
R.: Es abominable. Y eso es porqué Leia no conoce la disciplina, al no haber tenido una figura paterna la busca en su hermano, no creo que sea tan incestuoso. Además no conoce otro varón, bueno ahora está ese Han Solo, pero a ver cuanto le dura, tengo a mis hombres trabajando en el asunto.
P.: ¿Se siente culpable de no haber estado al lado de sus hijos en todos estos años?
R.: ¡Pero si son ellos los que no quieren estar de mi lado!
P.: ¡No se ponga testarudo hombre!
R.: Bueno, lo reconozco, me siento culpable. Pero estamos en bandos opuestos, así que yo como padre me siento frustrado porqué no sé como arreglar las cosas. Sniff…
P.: Tenga un pañuelo, y no llore tontorrón. Con lo fuerte que es usted. ¿Qué opina de la bestia peluda?
R.: ¿Chewaca? Es un chico bien simpático, el mejor amigo del hombre.
P.: Ese es el perro…
R.: Mentira, es Chewy… Es tan mono. Los chuchos son todos unos traicioneros, yo tuve uno durante 2 horas.
P.: ¿Qué le pasó?
R.: Murió. No fue culpa mía, fue en defensa propia.
P.: ¿Hay algo que le dé miedo?
R.: Los sátiros (ya sabe, esos tipos medio cabra y medio persona).
P.: ¿Porqué?
R.: Uy, a veces cuando entro en mi habitación me imagino que tengo a uno tumbado encima de la cama y mire, se me pone la carne de gallina.
P.: ¿De dónde sacan esas espadas láser?
R.: Son chulas, ¿eh? La verdad es que nunca me lo he preguntado pero ya se lo averiguaré y le mando un mensajito para decírselo.
P.: Sería estupendo, siempre he sentido una gran curiosidad. ¿Me conseguiría una?
R.: Hay que ser un Yedi para tenerla, pero luego si quiere le dejo jugar un rato con la mía.
P.: Sabe que su historia fue adaptada al cine supongo, ¿Qué opinión le merece lo que le pasó a Mark Hamill, que encarnaba a su hijo Luke Skywalker?
R.: ¿Se hizo una secta o algo así y se volvió loco, no? El fanatismo no es nada bueno. A veces los actores se meten demasiado en el papel, mire a Hamill, se llevó el trabajo a casa de por vida (risas asmáticas). ¡Rápido el ventolín!
P.: ¿Está mejor?
R.: Sí, es que esos malditos puros me han arruinado la vida.
P.: ¿Es muy amigo de Fidel?
R.: Bah… coleguillas. Me manda puros de vez en cuando, a cambio yo le enseño unas cuantas lecciones sobre el mandato, la conquista y eso…
P.: ¿Piensa conquistar la tierra?
R.: Ya tienen bastantes problemas.
P.: Gracias, entonces me cae bien.
R.: Y usted a mí. ¿Quiere que…?
P.: Tengo vértigo.
R.: Vaya. ¿Puedo…?
P.: Puede quedarse en mi casa hasta que vengan a rescatarle. Cuidado con acercarse a mi mujer…
R.: Tranquilo, sólo me interesan las de fuera. Ya sabe, las chicas guerreras… Y las amazonas, esas si que me gustan.
P.: Bueno, no quisiera estropearle la ilusión pero…
R.: Hay un planeta dónde existen, más allá de Orión, a veces las visito.
P.: Ya… ¿Tiene algún hijo ilegítimo?
R.: No me haga contar, seguro que tengo unos cuantos, pero no creo que ninguno quisiera pasarse al lado oscuro.
P.: ¿Cree que simboliza usted el mal señor Vader?
R.: Que no soy malo, simplemente estoy en otro lado.
P.: Ya, el lado oscuro.
R.: Va usted aprendiendo señor Simitis, si no tuviese vértigo podría unirse a mí.
P.: Lo haría encantado, pero mi enfermedad no me lo permite.
R.: Es una lástima.
P.: ¿Nunca ha pensado en casarse?
R.: Lo haría, pero tendría que renunciar a mis frecuentes visitas al planeta de las amazonas.
P.: Más allá de Orión… ¿No iba únicamente de vez en cuando?
R.: Bueno verá, me hago mayor y me siento muy sólo. Necesito distraerme.
P.: Quien es más malvado, ¿el señor Tarkin o usted?
R.: Él, yo soy un ser atormentado… Además de su subordinado.
P.: Parece ser que únicamente entrevisto a seres atormentados…
R.: También soy un incomprendido.
P.: Es un alivio. Empezaba a pensar que mi jefe me odiaba.
R.: Le odia. Puedo ayudarle si quiere.
P.: No gracias, aquí eso se llama “ser cómplice de un asesinato”.
R.: ¿Ve como ser bueno no es divertido?
P.: Es que yo miraba Barrio Sésamo, no tuve infancia.
R.: Le acompaño en el sentimiento.
P.: Señor Vader, ha sido un placer hablar con usted. Vigile su mano derecha.
R.: Lo mismo digo... Le deseo suerte y que la fuerza le acompañe (¡puaj! Ahora soy un hereje).
Mensaje al móvil de D. V.: NO TE PODIDO VERIGUAR LO DE LAS ESPADAS. PARECE QS ALTO SCRTO TIO! MLO PSE DEBUTI EN EL LOCAL ESE, LA MIA TENIA UNAS DOMINGAS… AHORA ESTOY DIVIDIDO NTR LAS AMAZONAS Y LAS IMPORTADAS. NS VMOS.
Nota de Odysseas Simitis: Quisiera responder a la redacción, que soy turco de corazón. Este periodicucho según las encuestas lo lee un 15 % de la población ateniense, que deben ser los jubilados. Puedo demandarles por maltrato psicológico o coger la baja y vivir del cuento un año entero.
¡Y mis libros los leen millones de personas en el mundo entero!

P.: ¿Tuvo una infancia feliz?
R.: Inmensamente feliz. Reparaba robotitos, correteaba por el desierto, yo era un mozalbete alegre y despierto.
P.: ¿Cuándo se torció?
R.: No considero que nunca me haya torcido, simplemente evolucioné.
P.: ¿Ha intentado reconciliarse con sus hijos?
R.: Lo intento, pero no quieren unirse al lado oscuro.
P.: ¿Por qué no se cambia usted al lado claro?
R.: ¿Qué tiene de emocionante? Ser bueno no es nada divertido. Además ahora tengo un alto cargo en mi profesión.
P.: ¿Se considera un pirata espacial?
R.: Los piratas espaciales son vulgares y no saben hacerse respetar. ¿Usted me cree eso?
P.: Para nada. Creo que es un señor respetable e incomprendido.
R.: Sobre todo incomprendido.
P.: ¿Qué opina de la relación incestuosa que mantienen sus hijos?
R.: Es abominable. Y eso es porqué Leia no conoce la disciplina, al no haber tenido una figura paterna la busca en su hermano, no creo que sea tan incestuoso. Además no conoce otro varón, bueno ahora está ese Han Solo, pero a ver cuanto le dura, tengo a mis hombres trabajando en el asunto.
P.: ¿Se siente culpable de no haber estado al lado de sus hijos en todos estos años?
R.: ¡Pero si son ellos los que no quieren estar de mi lado!
P.: ¡No se ponga testarudo hombre!
R.: Bueno, lo reconozco, me siento culpable. Pero estamos en bandos opuestos, así que yo como padre me siento frustrado porqué no sé como arreglar las cosas. Sniff…
P.: Tenga un pañuelo, y no llore tontorrón. Con lo fuerte que es usted. ¿Qué opina de la bestia peluda?
R.: ¿Chewaca? Es un chico bien simpático, el mejor amigo del hombre.
P.: Ese es el perro…
R.: Mentira, es Chewy… Es tan mono. Los chuchos son todos unos traicioneros, yo tuve uno durante 2 horas.
P.: ¿Qué le pasó?
R.: Murió. No fue culpa mía, fue en defensa propia.
P.: ¿Hay algo que le dé miedo?
R.: Los sátiros (ya sabe, esos tipos medio cabra y medio persona).
P.: ¿Porqué?
R.: Uy, a veces cuando entro en mi habitación me imagino que tengo a uno tumbado encima de la cama y mire, se me pone la carne de gallina.
P.: ¿De dónde sacan esas espadas láser?
R.: Son chulas, ¿eh? La verdad es que nunca me lo he preguntado pero ya se lo averiguaré y le mando un mensajito para decírselo.
P.: Sería estupendo, siempre he sentido una gran curiosidad. ¿Me conseguiría una?
R.: Hay que ser un Yedi para tenerla, pero luego si quiere le dejo jugar un rato con la mía.
P.: Sabe que su historia fue adaptada al cine supongo, ¿Qué opinión le merece lo que le pasó a Mark Hamill, que encarnaba a su hijo Luke Skywalker?
R.: ¿Se hizo una secta o algo así y se volvió loco, no? El fanatismo no es nada bueno. A veces los actores se meten demasiado en el papel, mire a Hamill, se llevó el trabajo a casa de por vida (risas asmáticas). ¡Rápido el ventolín!
P.: ¿Está mejor?
R.: Sí, es que esos malditos puros me han arruinado la vida.
P.: ¿Es muy amigo de Fidel?
R.: Bah… coleguillas. Me manda puros de vez en cuando, a cambio yo le enseño unas cuantas lecciones sobre el mandato, la conquista y eso…
P.: ¿Piensa conquistar la tierra?
R.: Ya tienen bastantes problemas.
P.: Gracias, entonces me cae bien.
R.: Y usted a mí. ¿Quiere que…?
P.: Tengo vértigo.
R.: Vaya. ¿Puedo…?
P.: Puede quedarse en mi casa hasta que vengan a rescatarle. Cuidado con acercarse a mi mujer…
R.: Tranquilo, sólo me interesan las de fuera. Ya sabe, las chicas guerreras… Y las amazonas, esas si que me gustan.
P.: Bueno, no quisiera estropearle la ilusión pero…
R.: Hay un planeta dónde existen, más allá de Orión, a veces las visito.
P.: Ya… ¿Tiene algún hijo ilegítimo?
R.: No me haga contar, seguro que tengo unos cuantos, pero no creo que ninguno quisiera pasarse al lado oscuro.
P.: ¿Cree que simboliza usted el mal señor Vader?
R.: Que no soy malo, simplemente estoy en otro lado.
P.: Ya, el lado oscuro.
R.: Va usted aprendiendo señor Simitis, si no tuviese vértigo podría unirse a mí.
P.: Lo haría encantado, pero mi enfermedad no me lo permite.
R.: Es una lástima.
P.: ¿Nunca ha pensado en casarse?
R.: Lo haría, pero tendría que renunciar a mis frecuentes visitas al planeta de las amazonas.
P.: Más allá de Orión… ¿No iba únicamente de vez en cuando?
R.: Bueno verá, me hago mayor y me siento muy sólo. Necesito distraerme.
P.: Quien es más malvado, ¿el señor Tarkin o usted?
R.: Él, yo soy un ser atormentado… Además de su subordinado.
P.: Parece ser que únicamente entrevisto a seres atormentados…
R.: También soy un incomprendido.
P.: Es un alivio. Empezaba a pensar que mi jefe me odiaba.
R.: Le odia. Puedo ayudarle si quiere.
P.: No gracias, aquí eso se llama “ser cómplice de un asesinato”.
R.: ¿Ve como ser bueno no es divertido?
P.: Es que yo miraba Barrio Sésamo, no tuve infancia.
R.: Le acompaño en el sentimiento.
P.: Señor Vader, ha sido un placer hablar con usted. Vigile su mano derecha.
R.: Lo mismo digo... Le deseo suerte y que la fuerza le acompañe (¡puaj! Ahora soy un hereje).
Mensaje al móvil de D. V.: NO TE PODIDO VERIGUAR LO DE LAS ESPADAS. PARECE QS ALTO SCRTO TIO! MLO PSE DEBUTI EN EL LOCAL ESE, LA MIA TENIA UNAS DOMINGAS… AHORA ESTOY DIVIDIDO NTR LAS AMAZONAS Y LAS IMPORTADAS. NS VMOS.
Nota de Odysseas Simitis: Quisiera responder a la redacción, que soy turco de corazón. Este periodicucho según las encuestas lo lee un 15 % de la población ateniense, que deben ser los jubilados. Puedo demandarles por maltrato psicológico o coger la baja y vivir del cuento un año entero.
¡Y mis libros los leen millones de personas en el mundo entero!





