Y al final se rozó la tragedia
Debería haber sido una noche bonita de fútbol copero, una noche mágica en la que disfrutar sobre todo con las eliminatorias entre Betis y Sevilla, por un lado, y Zaragoza y Barcelona, por otro, ambas por decidir. Sin embargo, se ha convertido en una noche de hospital, de vergüenza, de escándalo. Y por suerte, no ha sido una noche de tragedia. Estas cosas no pueden ocurrir en un país tan desarrollado como el nuestro, y por supuesto no se deben pasar por alto, no nos podemos olvidar de ello rápidamente.
Lo que ha acontecido hoy no es nuevo, ha pasado en otras ocasiones, y no aprendemos. Pero, ¿cómo se pueden evitar estas cosas? La primera es comportarse como personas civilizadas, como la mayoría hacen. Pese a ello, hay imbéciles, seres que no merecen lo que tienen, a los que no se les puede llamar personas, que quieren dar siempre la nota. Hoy ha sido en el campo del Betis, y el indiseable que ha tirado la botella de 2 litros llena de líquido, junto al resto que han tirado otra clase de objetos, ha conseguido que se suspenda el partido. Y yo me pregunto, ¿será feliz por lo que ha hecho? Es inexplicable que a alguien se le pueda pasar por la cabeza hacer ese tipo de cosas. Espero y deseo que ése individuo sea localizado y se le prohiba la entrada de por vida a un estadio de fútbol. Es más, se le debería retirar hasta el saludo.
Lo único que pueden conseguir estos lanzadores de objetos es que la entrada a los campos de fútbol se realice bajo minuciosos cacheos, o incluso que no se deje pasar nada al campo: ni un bocata, ni una botella, ni un paraguas, nada. Y lo peor de todo esto es que es muy difícil controlar a cada uno de los miles de espectadores que van a un partido de fútbol de Primera División, por ejemplo.
Por otro lado, los directivos de Sevilla y Betis espero que hayan aprendido que es mejor llevarse todos bien, ya que hay mucha gente sin personalidad, cegada por los colores de sus equipos, que se dejan llevar por lo que diga su presidente, su profeta. Por ello, los señores que dirigen los clubes, sabiendo que tienen multitudes de seguidores pendiente de sus declaraciones, deberían apaciguar los ánimos, y no echar más leña al fuego, porque al final se quemarán. y hoy se han quemado. A lo mejor al señor Lopera no se le ocurre tirar una botella contra Juande Ramos, pero sí tiene que tener en cuenta que algún desalmado puede confundir las palabras de su presidente y realizar estos actos de violencia. Y lo mismo para el señor Del Nido. Un poco debe reconcomerles la conciencia esta noche. Así que ahora a reflexionar y a dar gracias a Dios porque una bellísima persona y un gran entrenador, que ha salido en camilla inconsciente de un campo de fútbol, mañana podrá volver a su casa sano y salvo.
Lo que ha acontecido hoy no es nuevo, ha pasado en otras ocasiones, y no aprendemos. Pero, ¿cómo se pueden evitar estas cosas? La primera es comportarse como personas civilizadas, como la mayoría hacen. Pese a ello, hay imbéciles, seres que no merecen lo que tienen, a los que no se les puede llamar personas, que quieren dar siempre la nota. Hoy ha sido en el campo del Betis, y el indiseable que ha tirado la botella de 2 litros llena de líquido, junto al resto que han tirado otra clase de objetos, ha conseguido que se suspenda el partido. Y yo me pregunto, ¿será feliz por lo que ha hecho? Es inexplicable que a alguien se le pueda pasar por la cabeza hacer ese tipo de cosas. Espero y deseo que ése individuo sea localizado y se le prohiba la entrada de por vida a un estadio de fútbol. Es más, se le debería retirar hasta el saludo.
Lo único que pueden conseguir estos lanzadores de objetos es que la entrada a los campos de fútbol se realice bajo minuciosos cacheos, o incluso que no se deje pasar nada al campo: ni un bocata, ni una botella, ni un paraguas, nada. Y lo peor de todo esto es que es muy difícil controlar a cada uno de los miles de espectadores que van a un partido de fútbol de Primera División, por ejemplo.
Por otro lado, los directivos de Sevilla y Betis espero que hayan aprendido que es mejor llevarse todos bien, ya que hay mucha gente sin personalidad, cegada por los colores de sus equipos, que se dejan llevar por lo que diga su presidente, su profeta. Por ello, los señores que dirigen los clubes, sabiendo que tienen multitudes de seguidores pendiente de sus declaraciones, deberían apaciguar los ánimos, y no echar más leña al fuego, porque al final se quemarán. y hoy se han quemado. A lo mejor al señor Lopera no se le ocurre tirar una botella contra Juande Ramos, pero sí tiene que tener en cuenta que algún desalmado puede confundir las palabras de su presidente y realizar estos actos de violencia. Y lo mismo para el señor Del Nido. Un poco debe reconcomerles la conciencia esta noche. Así que ahora a reflexionar y a dar gracias a Dios porque una bellísima persona y un gran entrenador, que ha salido en camilla inconsciente de un campo de fútbol, mañana podrá volver a su casa sano y salvo.
Cuando los presidentes quieren ser protagonistas...
Llevamos unos días de máxima tensión en Sevilla, por la polémica que se ha creado entre las directivas de Betis y Sevilla para el encuentro que ambos equipos disputarán el próximos miércoles, correspondiente a la vuelta de los cuartos de final de la Copa del Rey. Es una disputa ridícula, en la que priman más los intereses y orgullos personales que la imagen de los dos clubes y de la ciudad. Que si yo no voy a los actos de tu centenario, que si yo no acepto un obsequio tuyo, que sí lo acepto, pero no donde tú quieras... En resumen, pamplinas. Amenazaron los directivos béticos con no dejar pasar al señor Del Nido, quien evidentemente se creció y aseguró que iría, y con más motivos. Por ley, le tienen que dejar pasar y le deben permitir que lo vea desde el palco. Otra cosa es dónde lo coloquen, si estarán los dos presidentes juntos o no.
Por suerte, los jugadores están al margen de esta sinrazón. Están centrados en el partido, pues con un 0-0 en el Sánchez PIzjuán, la eliminatoria está por decidir. El problema de todo esto es que los aficionados les sigan el juego a sus respectivos presidentes, lo que podría provocar consecuencias muy serias y muy graves. Ahí está el reciente ejemplo de Italia. A falta de un día para el partido, parece que los ánimos están muy calmados entre las dos aficiones, e incluso la mayoría critican este juego de niños malcriados de los representantes de Betis y Sevilla. Esperemos que sigan la línea de los jugadores, y que además, en el día de Andalucía, podamos decir que vivimos un partidazo entre dos grandes equipos, con dos grandes aficiones, que están orgullosas de los colores que defienden. Y que los presidentes aprendan: ustedes disfruten de su privilegiada posición para ver el fútbol de sus magníficos futbolistas, que son los que tienen el papel protagonista.
Y hablando de presidentes protagonistas, ¿cómo no hablar de Florentino Pérez? Hoy se cumple un año desde que abandonara el barco el capitán de la galaxia. Al borde de la eliminación en Copa con el Zaragoza (después, casi hubo milagro), con la derrota en casa frente al Arsenal en la Champions y con el Barça alejándose en la tabla, un Florentino desgastado por el estrés que supone ser presidente del Real Madrid no aguantó más. Dejó al equipo con un presidente provisional que quiso legitimarse a sí mismo hasta el final de la candidatura. Los resultados no acompañaron y se convocaron elecciones. Después vino todo este lío que ha llevado ahora mismo al Real Madrid, al mejor club del siglo XX, a una situación jocosa y avergonzante.
Muchos son los responsables de ello, pero uno de los máximos fue Florentino Pérez. Al principio le salió bien: fue juntando los cromos de los mejores jugadores del mundo, y se fueron ganando títulos. Pero cuando le cegó completamente el márketing, cuando dejó de lado el aspecto deportivo, que para mí coincide con el fichaje de Beckham, todo se fue a pique. La galaxia fue absorbida por un agujero negro, y van tres años para cuatro. Aunque éste último puede considerarse como una nueva era, la de Calderón, no han cambiado tantas cosas en el Madrid como nos quieren hacer creer. Quedan muchas personas de la etapa de Florentino, y no se ha llevado a cabo una revolución deportiva en ningún sentido, salvo la marcha de Ronaldo en enero por 10 millones de euros menos de lo que se ofrecía por él en agosto. Una cosa es que fiche el presidente, como hacía Florentino, y otra muy distinta es que el presidente vea cómo el club pierde jugadores de calidad además de dinero. En fin, que los presidentes se abonan al protagonismo de manera desesperada, el caso es que unos lo aprovechan mejor que otros.
Por suerte, los jugadores están al margen de esta sinrazón. Están centrados en el partido, pues con un 0-0 en el Sánchez PIzjuán, la eliminatoria está por decidir. El problema de todo esto es que los aficionados les sigan el juego a sus respectivos presidentes, lo que podría provocar consecuencias muy serias y muy graves. Ahí está el reciente ejemplo de Italia. A falta de un día para el partido, parece que los ánimos están muy calmados entre las dos aficiones, e incluso la mayoría critican este juego de niños malcriados de los representantes de Betis y Sevilla. Esperemos que sigan la línea de los jugadores, y que además, en el día de Andalucía, podamos decir que vivimos un partidazo entre dos grandes equipos, con dos grandes aficiones, que están orgullosas de los colores que defienden. Y que los presidentes aprendan: ustedes disfruten de su privilegiada posición para ver el fútbol de sus magníficos futbolistas, que son los que tienen el papel protagonista.
Y hablando de presidentes protagonistas, ¿cómo no hablar de Florentino Pérez? Hoy se cumple un año desde que abandonara el barco el capitán de la galaxia. Al borde de la eliminación en Copa con el Zaragoza (después, casi hubo milagro), con la derrota en casa frente al Arsenal en la Champions y con el Barça alejándose en la tabla, un Florentino desgastado por el estrés que supone ser presidente del Real Madrid no aguantó más. Dejó al equipo con un presidente provisional que quiso legitimarse a sí mismo hasta el final de la candidatura. Los resultados no acompañaron y se convocaron elecciones. Después vino todo este lío que ha llevado ahora mismo al Real Madrid, al mejor club del siglo XX, a una situación jocosa y avergonzante.
Muchos son los responsables de ello, pero uno de los máximos fue Florentino Pérez. Al principio le salió bien: fue juntando los cromos de los mejores jugadores del mundo, y se fueron ganando títulos. Pero cuando le cegó completamente el márketing, cuando dejó de lado el aspecto deportivo, que para mí coincide con el fichaje de Beckham, todo se fue a pique. La galaxia fue absorbida por un agujero negro, y van tres años para cuatro. Aunque éste último puede considerarse como una nueva era, la de Calderón, no han cambiado tantas cosas en el Madrid como nos quieren hacer creer. Quedan muchas personas de la etapa de Florentino, y no se ha llevado a cabo una revolución deportiva en ningún sentido, salvo la marcha de Ronaldo en enero por 10 millones de euros menos de lo que se ofrecía por él en agosto. Una cosa es que fiche el presidente, como hacía Florentino, y otra muy distinta es que el presidente vea cómo el club pierde jugadores de calidad además de dinero. En fin, que los presidentes se abonan al protagonismo de manera desesperada, el caso es que unos lo aprovechan mejor que otros.
Ullrich, la estrella que se fue apagando
Como no sólo de fútbol vive el hombre, este blog tampoco lo hace. Por ello, la noticia en el mundo del deporte que más me ha llamado la antención en el día de hoy ha sido el anuncio del fin de la carrera profesional de Jan Ullrich. Tiene 33 años, aún le quedaban dos o tres como ciclista, pero ha decidido aparcar la bicicleta por los numerosos escándalos que le han rodeado en los últimos dos años. Está cansado, por eso lo deja; pero seguirá ligado al ciclismo, aunque ya no le veamos pedaleando por la carretera.
Es curioso, pero cuando me he enterado de su edad, he pensado: "yo creía que era más joven". Y es que en mi memoria aún permanece el Jan Ullrich con cara de niño rebelde que comenzó a triunfar cuando Induráin lo dejaba. Lo hizo bien en el Tour el año que Miguel se apartó de la carretera, allá por el año 1996, cuando consiguió ser segundo, por detrás de su líder de filas, Bjarne Riis. Ya se había bautizado, faltaba confirmarse, y lo logró al año siguiente. Fue un Tour de Francia de los que se recuerdan, con tres grandes en el podio -Virenque y Pantani acompañaron al alemán-, con el equipo Telekom (ahora T-Mobile) sólido, en el que reinaba el compañerismo. Zabel se desgastaba en los primeros kilómetros de las etapas de montaña para ayudar a Ullrich, y éste colaboraba en las llegadas al sprint para allanar las victorias de Zabel. Estaban en la cima del ciclismo.
Se dejó llevar por el éxito, se creyó demasiado pronto que podía ser el mejor, el sucesor de su idolatrado Induráin, pero se equivocó. Siguió siendo ese pelirrojo rebelde, no terminó de entender que la vida del ciclista no puede ser igual a la de otros deportistas. En el 1998, un magnífico Marco Pantani le ganó el Tour sólo en la montaña, y después llegó Armstrong. Él sólo podía ser segundo (2000, 2001 y 2003), y luego ni eso (3º en 2004 y 4º en 2005). Armstrong era invencible en Francia, pero la primera emana de cada mes de julio siempre pasaba por mi mente que el pelirrojo alemán podría desbancar al estadounidense y continuar con su reinado. Pero no ocurrió así, una decepción tras otra le llevaron a perder la forma. Perdieron la confianza en él, y hasta él la perdió en sí mismo. Su preparación para el 2006 la había centrado en el Tour, que buscaba nuevo rey amarillo. Él se encontraba bien, pero llegó el escándalo. Ocho meses después se da por vencido. Se retira, bien porque le pueden inhabilitar de por vida y prefiere irse él antes, bien porque se ha cansado de luchar por su inocencia. Eso ya se sabrá. Pero para mí siempre será el pelirrojo rebelde de 23 años que se coronó en Francia. Después, se fue apagando...
Es curioso, pero cuando me he enterado de su edad, he pensado: "yo creía que era más joven". Y es que en mi memoria aún permanece el Jan Ullrich con cara de niño rebelde que comenzó a triunfar cuando Induráin lo dejaba. Lo hizo bien en el Tour el año que Miguel se apartó de la carretera, allá por el año 1996, cuando consiguió ser segundo, por detrás de su líder de filas, Bjarne Riis. Ya se había bautizado, faltaba confirmarse, y lo logró al año siguiente. Fue un Tour de Francia de los que se recuerdan, con tres grandes en el podio -Virenque y Pantani acompañaron al alemán-, con el equipo Telekom (ahora T-Mobile) sólido, en el que reinaba el compañerismo. Zabel se desgastaba en los primeros kilómetros de las etapas de montaña para ayudar a Ullrich, y éste colaboraba en las llegadas al sprint para allanar las victorias de Zabel. Estaban en la cima del ciclismo.
Se dejó llevar por el éxito, se creyó demasiado pronto que podía ser el mejor, el sucesor de su idolatrado Induráin, pero se equivocó. Siguió siendo ese pelirrojo rebelde, no terminó de entender que la vida del ciclista no puede ser igual a la de otros deportistas. En el 1998, un magnífico Marco Pantani le ganó el Tour sólo en la montaña, y después llegó Armstrong. Él sólo podía ser segundo (2000, 2001 y 2003), y luego ni eso (3º en 2004 y 4º en 2005). Armstrong era invencible en Francia, pero la primera emana de cada mes de julio siempre pasaba por mi mente que el pelirrojo alemán podría desbancar al estadounidense y continuar con su reinado. Pero no ocurrió así, una decepción tras otra le llevaron a perder la forma. Perdieron la confianza en él, y hasta él la perdió en sí mismo. Su preparación para el 2006 la había centrado en el Tour, que buscaba nuevo rey amarillo. Él se encontraba bien, pero llegó el escándalo. Ocho meses después se da por vencido. Se retira, bien porque le pueden inhabilitar de por vida y prefiere irse él antes, bien porque se ha cansado de luchar por su inocencia. Eso ya se sabrá. Pero para mí siempre será el pelirrojo rebelde de 23 años que se coronó en Francia. Después, se fue apagando...
Vuelve Eto'o, Vuelve el Barça
Después del lío que montó Eto'o tras su negativa a jugar y las posteriores declaraciones en las que criticaba a sus compañeros y a Rijkaard, el camerunés volvió ayer al Camp Nou. El público comenzó pitándole, pero este jugador es muy listo, ha preferido perderse dos partidos y ponerse a punto para volver en condiciones óptimas. Así convirtió los pitos en una ovación que le otorgaba el perdón.
Pero la importancia de Eto'o no se limita a sus goles, sino que aporta un dinamismo al ataque blaugrana que no consiguen otros. Juega y hace jugar. Saca lo mejor de otros genios, como Ronaldinho, que parece que poco a poco se reencuentra con su 'jogo bonito', a pesar de críticas e intentos de descentrarle aún más. Fue una noche perfecta para los culés, que deben agradecer que este resurgimiento tuviera como invitado al flojo Athletic, que vuelve a puestos de descenso. Aunque para consuelo de los leones, la plaza que regala un viaje a 2ª división tiene varios aspirantes, pero dos parecen tener ya esculpido el nombre de Real Sociedad y Nástic.
El caso es que el Barça se planta como líder en solitario, con dos puntos de ventaja sobre el Sevilla, su próximo rival en Liga. Interesante está la Liga, porque se van al traste la mayoría de los pronósticos, pero es lo que la hace bonita. Y aunque ahora está muy apretada y muy emocionante, las dos próximas jornadas serán decisivas para conocer el curso que va a seguir la competición liguera. Sevilla-Barça, Barça-Madrid. Esos dos encuentros pueden significar media Liga si el Barça sale victorioso de ellos. Ante estos equipos, el campeón tiene que demostrar si ha vuelto de verdad o simplemente se han aprovechado de un inofensivo Athletic.
El Sevilla no termina de encauzar su juego como en el 2006, pero sigue 2º. Empate a cero contra un Getafe que se ha autoproclamado 'matagigantes'. Ningún equipo de los grandes ha conseguido llevarse los tres puntos del Coliseum. Y la semana que viene van al Bernabéu. ¡Ojo con los azulones! El Valencia perdió en Tarragona la oportunidad para acercarse a la segunda plaza, y es que Albelda se nota en este equipo, y mucho.
Por lo demás, todo sigue igual: pocos goles, poco fútbol, poco espectáculo... pero mucha tensión. A eso se reduce nuestra Liga últimamente, que es menos espectacular pero está más animada. Cuatro equipos con opciones en 6 puntos. La próxima semana, un nuevo espisodio.
Pero la importancia de Eto'o no se limita a sus goles, sino que aporta un dinamismo al ataque blaugrana que no consiguen otros. Juega y hace jugar. Saca lo mejor de otros genios, como Ronaldinho, que parece que poco a poco se reencuentra con su 'jogo bonito', a pesar de críticas e intentos de descentrarle aún más. Fue una noche perfecta para los culés, que deben agradecer que este resurgimiento tuviera como invitado al flojo Athletic, que vuelve a puestos de descenso. Aunque para consuelo de los leones, la plaza que regala un viaje a 2ª división tiene varios aspirantes, pero dos parecen tener ya esculpido el nombre de Real Sociedad y Nástic.
El caso es que el Barça se planta como líder en solitario, con dos puntos de ventaja sobre el Sevilla, su próximo rival en Liga. Interesante está la Liga, porque se van al traste la mayoría de los pronósticos, pero es lo que la hace bonita. Y aunque ahora está muy apretada y muy emocionante, las dos próximas jornadas serán decisivas para conocer el curso que va a seguir la competición liguera. Sevilla-Barça, Barça-Madrid. Esos dos encuentros pueden significar media Liga si el Barça sale victorioso de ellos. Ante estos equipos, el campeón tiene que demostrar si ha vuelto de verdad o simplemente se han aprovechado de un inofensivo Athletic.
El Sevilla no termina de encauzar su juego como en el 2006, pero sigue 2º. Empate a cero contra un Getafe que se ha autoproclamado 'matagigantes'. Ningún equipo de los grandes ha conseguido llevarse los tres puntos del Coliseum. Y la semana que viene van al Bernabéu. ¡Ojo con los azulones! El Valencia perdió en Tarragona la oportunidad para acercarse a la segunda plaza, y es que Albelda se nota en este equipo, y mucho.
Por lo demás, todo sigue igual: pocos goles, poco fútbol, poco espectáculo... pero mucha tensión. A eso se reduce nuestra Liga últimamente, que es menos espectacular pero está más animada. Cuatro equipos con opciones en 6 puntos. La próxima semana, un nuevo espisodio.
Especial derbi Atleti - Real Madrid
¡Vaya partido para estrenar el blog! Merece un artículo propio. Ayer todos se encargaron de convencernos de que se trataría del derbi madrileño más igualado en los últimos diez años. Y algo de razón llevaban: los dos equipos clasificados para Europa (quinto contra cuarto), ninguno de ellos ha jugado a nada en lo que va de Liga, pero ahí están los dos, arriba, por razones inexplicables. Y lo que parecía ser un derbi igualado y disputado no lo fue.
Desde el primer minuto el Atleti salió a morder, a intimidar a los blancos, y lo consiguieron. Todo les salía bien, el Madrid no tocaba la pelota, y para colmo, Torres, que no le había marcado un gol al Madrid, eligió el día de ayer para estrenarse ante Casillas. Mal asunto para los madridistas. Pero cuatro minutos después cambió la suerte de los atléticos. Falta que saca Antonio López, Emerson hace penalti a Agüero, el balón se estrella en el palo y el rechace lo empuja Perea: ¡goool... anulado! ¿Por qué? Sólo Daudén lo sabe. A partir de ese momento el Atleti lo siguió intentando, pero ahí estaba Casillas para desbaratar todo el peligro atlético. En la otra portería sólo hubo una: lío en la frontal del Atleti, Gago se lleva el balón, y Cannavaro la tira rasita al centro.
Al descanso, el seguidor madridista no veía soluciones, y los del Atleti se lamentaban por no haber matado el partido.
Y así ocurrió. Salió Cassano, dio un pase magnífico a Higuaín, quien ante la pasividad de Ze Castro consigue batir a Leo Franco. Después del gol, el Madrid parecía que quería hacer algo, pero se atascaba en el centro del campo, por lo que Capello sentó a Gago (desaparecido en todo el partido) y dio entrada a Diarra, que aportó fuerza y contundencia al equipo. Pero fue un espejismo de diez minutos, el Atleti, animado por su afición, volvió a intentarlo. Casillas voló para sacar sobre la línea un remate de Mista, Seitaridis la cruzó demasiado, y Agüero volvió a estrellarse contra el meta blanco. El tiempo se acababa y el Madrid defendía con nueve: Cannavaro consiguió ser expulsado a la cuarta, y Raúl se rompió por el esfuerzo realizado en defensa.
Después de 93 minutos de ridículo de Daudén Ibáñez, acabó el partido. Resultado real: empate a uno; sensación real: derrota del Atleti y victoria del Madrid. El mejor Atleti en mucho tiempo no pudo con el peor Madrid de la temporada y con el árbitro. Mereció ganar el Atleti, pero el Madrid de Capello es tan raro, que confunde hasta a los rivales. Los dos siguen en Europa, pero puede pasar cualquier cosa; la más inexplicable... ocurrirá.
Desde el primer minuto el Atleti salió a morder, a intimidar a los blancos, y lo consiguieron. Todo les salía bien, el Madrid no tocaba la pelota, y para colmo, Torres, que no le había marcado un gol al Madrid, eligió el día de ayer para estrenarse ante Casillas. Mal asunto para los madridistas. Pero cuatro minutos después cambió la suerte de los atléticos. Falta que saca Antonio López, Emerson hace penalti a Agüero, el balón se estrella en el palo y el rechace lo empuja Perea: ¡goool... anulado! ¿Por qué? Sólo Daudén lo sabe. A partir de ese momento el Atleti lo siguió intentando, pero ahí estaba Casillas para desbaratar todo el peligro atlético. En la otra portería sólo hubo una: lío en la frontal del Atleti, Gago se lleva el balón, y Cannavaro la tira rasita al centro.
Al descanso, el seguidor madridista no veía soluciones, y los del Atleti se lamentaban por no haber matado el partido.
Y así ocurrió. Salió Cassano, dio un pase magnífico a Higuaín, quien ante la pasividad de Ze Castro consigue batir a Leo Franco. Después del gol, el Madrid parecía que quería hacer algo, pero se atascaba en el centro del campo, por lo que Capello sentó a Gago (desaparecido en todo el partido) y dio entrada a Diarra, que aportó fuerza y contundencia al equipo. Pero fue un espejismo de diez minutos, el Atleti, animado por su afición, volvió a intentarlo. Casillas voló para sacar sobre la línea un remate de Mista, Seitaridis la cruzó demasiado, y Agüero volvió a estrellarse contra el meta blanco. El tiempo se acababa y el Madrid defendía con nueve: Cannavaro consiguió ser expulsado a la cuarta, y Raúl se rompió por el esfuerzo realizado en defensa.
Después de 93 minutos de ridículo de Daudén Ibáñez, acabó el partido. Resultado real: empate a uno; sensación real: derrota del Atleti y victoria del Madrid. El mejor Atleti en mucho tiempo no pudo con el peor Madrid de la temporada y con el árbitro. Mereció ganar el Atleti, pero el Madrid de Capello es tan raro, que confunde hasta a los rivales. Los dos siguen en Europa, pero puede pasar cualquier cosa; la más inexplicable... ocurrirá.
Bienvenidos al blog de deportes de JC
¡Hola! Aquí os doy la bienvenida a este blog que he me creado para ir haciendo mis pinitos. Este blog está dedicado a los deportes, básicamente fútbol, que para eso es el deporte rey en nuestro país. Espero que os guste, que vayáis entrando cuando os aburráis, y ya de paso, pues dejáis algún comentario. Además, seguro que se genera polémica...
Aún no sé si los artículos van a ser diarios, o si publicaré uno o dos por semana; depende de mi tiempo y de los temas interesantes que nos proporcione la actualidad deportiva (que no serán pocos).
Lo dicho, que espero que os guste y gracias por colaborar en este proyecto.
Aún no sé si los artículos van a ser diarios, o si publicaré uno o dos por semana; depende de mi tiempo y de los temas interesantes que nos proporcione la actualidad deportiva (que no serán pocos).
Lo dicho, que espero que os guste y gracias por colaborar en este proyecto.
Etiquetas: bienvenida





