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Diario de...pues eso
Bitácora de un peregrino que todavia sigue buscando su Camino.
Sindicación
 
Salamanca, San Juan y ...nahnah

Mi empresa o mejor dicho mi jefe me manda a un curso de un día a Salamanca. Fue la tarde del 23 y la mañana del 24. Poco tiempo, muy poco tiempo. ¡Anda que no hay días en el año!, pues nada concentrado en un día dividido en dos.

Pero da igual, ante el poco tiempo había que exprimir los minutos de forma asfixiante tanto los lúdicos como los profesionales.

La mayoría de los asistentes nos conocíamos, ya habíamos estado en muchos de ellos e incluso somos amigos. No nos vemos muy a menudo pero la verdad es que hay buen ambiente entre nosotros aunque tal vez sea por eso porque no nos vemos muy a menudo, sino otro gallo cantaría.

Y allí pasamos la noche de San Juan, pero no en el mismo Salamanca. Hay un sitio fabuloso y casi mágico. Voy a hacer publicidad, porque no, se han portado maravillosamente bien, gente muy joven, con ganas de trabajar y que responde con muchas ganas. Esta en la carretera de Ledesma y el lugar se llama Hacienda Zorita. Pertenece a una red que tiene varias en España. Pues bien la susodicha Hacienda se trata de una antiguo monasterio dominico del siglo XIV donde estuvo Cristóbal Colón antes de embarcarse para el tema de América.

A orillas del Tormes, con sus jardines y con una preciosa bodega donde puedes visitar y donde tu haces una cata de sus caldos pero con las indicaciones de una summelier de forma muy amena e instructiva. A mi el vino me gusta hasta avinagrado, pero de forma pausada y bien acompañado. Esos días me salte mi ya sabido por todos régimen pero sin abusar, solo lo imprescindible.

Cena en Salamanca, visita después por las calles y lugares de la ciudad. Una maravilla pasear por esas calles, viendo la cantidad de gente que había. Imprescindible y necesario.

El resto de la noche charla pausada en los jardines de esa hacienda. La luna brillaba aunque no como el día anterior que fue llena, pero quería estar presente en esa noche mágica. No hubo hogueras, solo buena compañía, buena amistad y buen caldo de los Arribes del Duero para acompañar. La lengua se desata y entras en una confraternización extrema. Tú te abres y ellos se abren, todos nos abrimos, al día siguiente será otra circunstancia, otro momento y tal vez sea difícil de entender, pero ahora mismo es el momento adecuado. No hay sueño, no hay prisas. Eso queda para otra ocasión. Son las 5 cuando me marcho a dormir, prácticamente acuesto a todos y todas.

A las 7 arriba de nuevo, se presenta un nuevo día. No hay resaca, no debería, anoche fue la borrachera de la noche, del momento, no del alcohol. Ahora viene otro tema, otra situación que hay que cumplir y para eso hemos venido, para eso estamos aquí, cansancio por supuesto, pero contento, alegre, satisfecho y feliz de estar con esta gente. No es el clímax de anoche, eso ya pasó, aquello fue un momento y se vivió.

A lo mejor no es para tirar cohetes, seguro, pero yo me sentí feliz en aquella situación y en ese momento. El lugar hizo mucho, la compañía sobretodo. Me gusto Salamanca. Por cierto tierra de mi amiga nahnah que si alguno no la conoce os animo a visitarla porque la verdad escribe de una forma maravillosa y muy muy amena. Ella como todos los grandes es modosita y creo que hasta tímida, pero con la letra es tremendamente fuerte y segura. Os animo a que lo comprobéis vosotros mismos.

Ya sabéis, visitar Salamanca, visitar la Hacienda Zorita (o cualquier otro que buenamente os venga en gana) y visitar a nahnah.

Abrazos.




 
Mi hija U.


Gracias a todos los que habéis puesto interés en que mis ronquidos pudieran ser como consecuencia de alguna patología y por supuesto en interés para corregirse esta pesadez para el que tienes a tu lado. Ya hace unos años acudí a un especialista y me comentó que no había ninguna alteración que impidiera respirar bien, de todas formas volveré de nuevo a ponerme en manos de ellos para confirmar o diagnosticar alguna alteración. Mi mujer de toda formas dice que cuanto menos peso, menos ronco (?).



¡Vamos a ver!, me toca hablar de mi hija. Hace unos días hable de mi hijo B y ahora toca a mi hija U. Se llevan tres años y son muy distintos, salvo en lo guapos que son y en que son buenas personas (si no habla bien su padre, quien narices lo va a hacer), jejeje.

La primera semana de vida se hizo notar, la niña estuvo toda ella sin pegar ojo durante todas las noches y el día que por fin lo hizo aquí un servidor se desvelo porque había tomado un café esa tarde. ¡Buenos pulmones tenia!.

Hacia como un gruñido sin venir a qué, pero sin llorar, solo hacia eso y ya está. Como protestando por alguna circunstancia. Difícil de contentar, difícil de mantenerla entretenida. Solo se calmaba cuando veía que íbamos a la calle. A su hermano era imposible llevarlo de la mano, cosa que a U era de lo más fácil, enseguida que pisábamos la calle, extendía su mano y no la soltaba hasta que volvíamos de nuevo a casa.

Dispuesta a estar en la calle hasta que el cuerpo aguanté, cosa que sigue haciendo a rajatabla. Si se cae la casa, no la pilla dentro. Ha estado bailando danza española desde que tenía cinco años hasta los 16. Y lo hace bien, que carajo. Tiene el pelo negro, rizado y hasta hace poco con tirabuzones y lo que es la vida, ella prefiere tener el pelo liso y la que lo tiene así quisiera tenerlo ondulado.

Responsable desde muy pequeña, guarda todas sus cosas y nunca pierde nada. Los estudios bien, pero el bachillerato se le atragantó. No se por culpa de la edad o de que narices pero no había manera de que pudiera sacarlo. Pero también encontró su sitio y no se si por la unión que tiene con su hermano (aparte que no pueden estar juntos, pero tampoco separados) el caso es que sus estudios son los mismos que él.

Y tengo que decir lo que siento y lo que veo, que tengo una hija que merece todos mis respetos, que creo que me adora, que yo la quiero como creo que un padre quiere a sus hijos, aunque no lo demuestre con mucha asiduidad. Que me sigo partiendo el alma por ella y por ellos como siempre y que no voy a tratar de quedar bien delante del auditorio cosa que me podía traer al fresco, pero que me importa y mucho. Mi relación con ellos me imagino que será como la de muchos padres, viviendo el día a día, asumiendo cosas que son así y no te paras a pensar salvo como en esta ocasión que me he parado y he pensado que tengo una hija educada, buena persona, buena hija y que me llena de satisfacción y me hace caer la baba (porque no decirlo) cuando la veo.

Un beso muy fuerte para ti también, hija.



 
Ronquidos
- ¿Cuantos kilos has perdido?

- Creo que ninguno, tal vez he cogido alguno.

- Hacer el camino, ¿y no peder peso?. Joder, a quien se lo cuenten…

Comentario de mi señora y un servidor hace año y medio durante la realización del Camino de Santiago. Comentario de desolación, porque ella pensaría que al hacer el Camino, al estar todo el día andando, perdería peso. Pero claro, aquí un servidor, se daba unos almuerzos maravillosos y todo lo contrario. Muy fuerte, muy sano, pero con más peso.

Si es que la historia tiene una explicación. Mi señora opina que cuanto más gordito más se ronca y si ella lo dice….Tal vez tenga razón, ella se preocupa por mí, pero claro pensando en ella.

A partir de hacer el Camino, mi vida creo que cambio y esto del ronquido fue uno de los motivos. Antes de ir si creo que roncaba, pero pensaba que eran paranoias de mi señora, de que tenia el sueño frágil. A partir de una etapa ya nada fue lo mismo. Una noche en el pueblo de Sarria, creo que fue la apoteosis. Un francés monto un pollo aunque ahí estaba mi amigo Manolo para sacarme del atolladero…porque yo no me entere. Yo dormía con tapones, porque me molestan los ruidos. La gente se mete a dormir con más gente y sin llevar protecciones. Yo roncare, pero a mi no me molesta nadie…y no soy el único que ronca, ojo.

A partir de ahí, me volví más reacio a dormir con más gente, me fui a dormir a hostales hasta que terminamos el Camino, en los viajes no me atrevo a dormirme por los ronquidos, me hace sentirme violento y culpable. Hay gente que creo que piensa que eso se hace aposta. Uno se duerme y ya esta.

Una de las cosas por las que estoy de régimen, es por ver si así ronco menos, aparte de tensión y más confort por supuesto porque me costaba agacharme a brocharme los zapatos.

Con mi señora he discutido, porque ella sin quererlo me reprocha mis ronquidos. Dice que lo hace por mi bien, que parece que no respiro, pero la que no duerme es ella. Yo hablo con gente que ronca y me interesa más la opinión del “sufridor” y hay de todo, hay gente que dice que se duerme antes de que el otro “actúe”, otros no les molesta, otros le hace gracia y otros que bueno es duro pero que no pasa nada. Mi caso es difícil, yo siempre me he callado, pero hay veces que los pollos que me monta mi señora son de hacerme sentir mal y muy culpable.

¿Solución?, cada uno en una habitación. Ahora por lo menos discutimos por otras cosas pero no por esto. Ya no le preocupa mi situación, ya no le preocupa si algunas veces parece como si no respiraras. Ojos que no ven…¡Ay el amor!.

A pesar de estos contratiempos, yo la quiero y mucho.



 
Mi hijo B.


Hace unos días estuvimos mi mujer y yo comiendo en la escuela donde estudian nuestros hijos en Toledo y ya comenté que te hace bastante ilusión el verlos en plena faena, tan seriecitos y tan formales preparando y sirviendo esas viandas que nos hicieron pasar un rato agradable, por lo menos a mí, que yo con esto del comer disfruto un montón.

Hablare primero de mi hijo el mayor. No pondré sus nombres, me matarían si se enteran que voy por ahí pregonando sus interioridades. A él le llamaré B y a ella U.

Mi hijo era una cosa de pequeño, así como de juguete, cariñoso, juguetón, cuando se despertaba estaba riéndose.

El tema de los estudios fatal, no se concentraba el jodio. Siendo pequeño sus profesores nos comentaban que era muy nervioso, que tenia mucha imaginación, que no podía estarse sentado en su sitio dos minutos. Nos tenia un poco preocupados, no despuntaba salvo en el cachondeo y en el viva la vida.

Con catorce años comenzó una nueva vida para él y para los demás. Aparece un día con un dolor fuerte de testículos. Después de dos días de pruebas, el médico nos dice que tiene un tumor en uno de ellos y que lo más seguro sea maligno. Todo se viene abajo. Mi mujer a perdido hace poco a su padre, su hermano murió poco después de nacer el crío en un accidente de trafico. Dice que algo malo ha debido hacer para que Dios la abandone de esta manera. Soy un cagazas en lo referente a problemas de este tipo. Me levantaba a las cinco después de muchas vueltas en la cama a darle a la lagrima, intentado ver algo de luz a esta terrible oscuridad.

La solución es operar. Hacer una biopsia y valorar ese tumor. Aquí lo que hacen es quitar el testículo, estudiar el tumor y ver si es maligno. Pero nos aconsejan que lo hagamos en Madrid. Allí se hace una incisión y se examina antes de cerrar el tumor haciendo una biopsia. Si sale maligno se extirpa y se coloca una prótesis, si al revés de nuevo se cierra y todo a su sitio.

El médico de Madrid confirma el diagnostico y al día siguiente a quirófano. Por estar relacionado con la medicina, se me permite entrar en el quirófano. El pobre esta asustado. Yo casi más. Todo marcha bien. Hacen la biopsia y a esperar. La anestesista acaricia el pelo de B, tiene una hija de su edad. De repente el cirujano entra y dice que ese huevo para adentro. Yo no le entiendo bien, pero al ver que todos cambian su aptitud, me doy cuenta que el tumor no es maligno. Alegría por todos lados. Todo ha terminado bien, esto ha terminado bien.

B sigue con su vida tranquila. No hay manera de que pueda sacar nada. Pero el caso es que es una persona inquieta. Gente cercana hablan de él como alguien educado, respetuoso, alegre pero serio en los momentos que lo requiere. Hace unos dos años que para pagarse las juergas trabaja los fines de semana en un bar. Los dueños están contentos con él y el cumple con los horarios y con los clientes. Yo creo que debe enfilar su vida por ahí. Hablo con mi mujer y ella es reacia a que se dedique a la hosteleria. Lo llevo a una escuela de Cáceres y salimos de allí encantados. Lo siguiente será matricularlo en la Escuela de Hosteleria de Toledo, donde él esta contento, sus profesores están contentos y sus padres están felices. Por primera vez es su vida, se le ve nervioso ante un examen, ante una prueba, ante un reto. Y eso le hace crecerse y estimularse. Este verano se marcha a Segovia, no ha podido irse a Irlanda, no hay prisa es joven, puede hacer eso y más. El año que viene tiene sus dudas entre hacer las prácticas en un restaurante de lujo y un hotel de superlujo en Madrid. No digo los nombres porque no quiero que alguien piense que es pasión de padre, pero… así es, es pasión de padre.

Podría contar más de él. Que se perdió con cuatro años y tardamos cuatro horas en encontrarlo, que se trago una caja de pastillas de su bisabuela con tres años, que lleno su cara, la de su hermana y toda la habitación de sus padres de crema Nivea... Pero lo principal es que estoy contento de él. ¡Que narices!, por eso soy su padre.



 
A Bosnia via León
Muchas gracias amigo Eumelvi peregrino por acordarte de mí y ponerme en la cadena de los hábitos musicales. Hace unos días ya hice como esta tarea, os pongo el enlace por si alguien esta interesado en saber algo de mis gustos musicales. Otra vez te doy las gracias.



Hace unos años se jubiló un compañero, mayor que yo claro. Lo conocí hace unos 20 años y desde entonces me ha ido sorprendiendo casi día a día con sus comentarios, historias y maneras de comportamiento. Hoy me he acordado de él por un comentario de un escritor-guionista-director en un periódico. Y al mismo tiempo se ha desdoblado este comentario en dos historias suyas. Paso a comentarlas.

Estaba en su pueblo cuando el tenia unos 13 o 14 años junto a un tío suyo cuidando un grupo de vacas. Estaban sentados en una piedra, cerca de una pequeña pendiente. Su tío comentaba algo sobre el campo, la vida y los misterios de esta. Mi compañero estaba abstraído y no le hacia mucho caso. De vez en cuando asentaba con la cabeza, dándole muestras de estar escuchando. Era por la tarde y el sol comenzaba a bajar. Su tío tenia una escopeta, la llevaba siempre al campo de forma habitual, era coger el ganado y llevarse el morral y la escopeta. La tenía entre las piernas.

Así transcurría esa monótona charla en esa monótona tarde. De pronto, todo cambio. Nota un explosión y una fuerza extraña le hace tirarlo de la piedra hacia un lado. Solo sabe que está en el suelo. La atmósfera se carga de un fuerte olor a pólvora. Su tío no esta en la piedra. Se incorpora y observa que a caído por esa pequeña pendiente y su cuerpo está inerte unos metros más abajo.

Se precipita en su ayuda, baja con cuidado, la pendiente es empinada. Su tío esta de espaldas, no le observa su rostro. Cuando llega a él, le da la vuelta con cuidado y ve horrorizado que su cara esta destrozada. Levanta la vista alrededor y entonces comprueba la bajada salpicada de sangre y de restos. Su ropa también esta impregnada de sangre. El horror se traduce en parálisis, angustia, miedo y lagrimas. No sabe que hacer. Sale corriendo hacia el pueblo y pide ayuda.

Después vienen interrogatorios con la guardia civil y el juez. Le dan la explicación: su tío jugueteaba con la escopeta entre sus piernas con el cañón hacia arriba y accidentalmente dio al gatillo, provocando todo ese cambio tan terrible y tremendo en su vida. Nunca lo olvidó, la familia tuvo claro que fue un accidente, pero para él fue el cambio de la adolescencia a una madurez anticipada y brutal. Así como él me lo contó, yo hago lo mismo.

El motivo de este recordatorio ha sido una frase “quiero a la gente, otra cosa es al prójimo”. Durante la post guerra de Bosnia, muchas ONG’s se volcaron en mandar a cooperantes y voluntarios allí para ayudar en la reconstrucción. Un hijo de este mi compañero, que tendría unos 17 o 18 años le dice a su padre que ese verano quiere ir a Bosnia. Esté le pregunta que por qué. Su hijo le contesta que para ayudar, que la gente ha pasado una guerra y necesitan toda la ayuda del mundo.

A mi compañero le parece una buena idea y una buena razón. Cree que esa gente lo necesita, pero le contesta:

- Me parece bien, podrás ir a Bosnia, pero antes porque no te pasas por León y vas a casa de tus abuelos. Ya sabes que el tejado de la casa necesita una reparación y tu abuelo está terminando de arreglar la cerca, hay también que arreglar el granero y otras muchas cosas que van apareciendo. Ellos también necesitan tu ayuda y sobretodo tu compañía.

No hubo viaje a Bosnia, tampoco lo hubo a León.

La frasecita me hace pensar que es así, quiero a la gente pero no al vecino o al compañero o al del bar de enfrente. No soy racista, pero ese marroquí que me he cruzado con él, lo detesto. Añoramos lo desconocido, al grupo y despreciamos lo cercano, lo individual. No lo valoramos igual. Creo.



 
Solo un momento
Tengo la agenda apretadita. Por la mañana en el curro, por la tarde como no hace mucho calor me marcho a caminar y después a mis clases de ingles. Termino a las 10 y entonces entre la cena (cortita y sosita), el paseo vespertino y las clases de ingles (dos horas), me entra una cosa, pierdo el conocimiento (siempre en el sofá) y se me pasa cuando a mi señora le parece excesivo el canto y el entretenimiento que le doy. Ronco, pero con voz melosa. Fíjate, hace unos años esos ronquidos eran como algo agradable pero ahora dice que no lo soporta. ¡Ay! el amor, que duro que es.

Os comento también que hace unos días me puse en contacto con Flor, ¿os acordáis de ella?. Algunos si, apareció un día y otro como si se la tragara la tierra. Me comento que había encontrado un nuevo trabajo y que salía muy tarde, todo el día con el ordenador y le quedaban pocas ganas de seguir mirando la pantalla en casa. Quitó Internet de su domicilio y cuando pueda volverá a escribir. Me pidió que os diera muchos besos y abrazos y que cuando pueda volverá. Pues nada Flor, ya sabes que hay gente que se acuerda de ti y que te echa en falta. Busca un hueco en tu agenda y vuelve sin más dilatación.

Esperare al fin de semana para escribiros algo más sustancioso. Un abrazo a todos.

PD. Acabo de venir de andar y acabo de ver un fallo terrible, he puesto "sin más dilatación" en vez de "sin más dilación". ¡A mis años la tripa es lo unico que se me dilata!, jajaja. Choi, otra palabra: dilatación, jajajaja.