Ellas y yo
¡Señoritaaaaa!, ¡¡¡¡¡Choi me dice que me va a dar con un pedrusco de no se que pueblooooo!!!!!!
Y dice que tengo que actualizar, ¡madre mía!, toda la vida me han mandado y sigo igual que antes. Me parece que soy un pelin calzonazos. Antes que tú, preciosa Choi, mi señora me ha abroncado porque dice que hago lo que me da la gana. Yo me he quedado así como pensando y le digo que me diga todas las cosas que hago porque me da la gana. No me ha sabido contestar – o no ha querido, que yo se que cuando no queréis una cosa…- y lo único que me ha dicho ha sido, “anda, seca estos cubiertos y cállate que me aburres”.
El fin de semana estuve en Toledo, ¡iba yo más contento! Y no se bien porque, pero el caso es que me las prometía felices. ¿Y que paso para que se estropeara?, pues una mujer. Si, si, una mujer, o mejor dicho, dos mujeres. Primero mi hermana. ¡Vaya chorreo que me echo la amiga!. La verdad es que con algo de razón, solo con algo, aunque tal vez, según se mire pudiera ser que tuviera más razón de los que yo pienso.
Mi tía, la que hace unas semanas hubo que ingresarla, está en una residencia de mayores y claro como esta todavía un poco pachuchilla hay que llevarla un pequeño control. Yo he pensado que estando en una residencia que nos cobra un pastón, podíamos relajarnos en cuanto a estar encima de ella porque el personal de allí nos libraría de esa tarea. Craso error, allí – como en muchos sitios – están para recaudar y poquito más. Y claro ella sobretodo se ha encargado bastante y se ha sentido un poco sola. Fallo por mi parte y chorreo memorable que me lleve.
Mi hija por la mañana me puso de inútil para arriba porque yo no sabia como funcionaba un grifo de cerveza de esos que uno se sirve y que al final paga. No tenia muchas ganas de explicaciones y claro, el de siempre se llevo los buenos modales de la señorita hacia su padre. Y también porque me confundí de calle en un cruce. Cosas importantísimas.
Menos mal que mi madre, me cubrió con sus brazos y me dio mimitos y achuchones y así pude pasar tan infernal día.
Y que cosa más curiosa, todo entre mujeres, ellas y yo. Pero sin embargo a pesar de todo estos embrollos, las adoro, a las mujeres en general y a las "mías" en particular.
Piedras
¿Os habéis fijado en la cara de la gente cuando te dicen que se marcha de viaje y les dices que si te pueden traer algo de ese sitio?. Estas personas cambian de color, tragan saliva, balbucean algo incomprensible y al final terminan por decir que van con mucha prisa, que no llevan dinero, que llevan mucho equipaje…etc. Lo que para ellos era una forma de demostrar su importancia por ese viaje, maldicen la hora que te lo dijeron.
Aunque tú insistes que no les llevara tiempo y que el gasto será nulo, ellos todavía piensan el trastorno que les va a producir el dichoso encargo. Cuando ya se encuentran entre la espada y la pared, cuando ya se sienten en la obligación de aceptar tu petición, entonces tú te dejas caer:
-Bueno, venga dime, ¿qué quieres que te traiga?.
-Muy sencillo, una piedra.
-¿Una piedra?, pero…¡una piedra!…¿una piedra?.
-Si, si, una piedra, solo una piedra.
-Pero de algún sitio especial, de algún tipo, color,…¿cómo que una piedra?.
Ahora tienes que convencerle que solo es una piedra, una piedra de ese lugar donde vas, que no debe ser grande, que si ve una bonita, de acuerdo que si no, no pasa nada, que es mejor que a la vuelta diga que no se ha acordado que vuelva con una que acaba de meterse en el bolsillo al cruzar ese jardín o parque.
Es curioso que la gente se acuerde de eso. Solo ha habido una persona que estuvo en Japón y a la vuelta me dijo que se le había olvidado. Los hay que traen pedruscos grandotes, otros piedrecitas que hace falta mirar por microscopio, algunas preciosas, otras de colores, otras feas con ganas y la mayoría piedras vulgares y normales que aunque sean exóticas no dejan de ser piedras y solo piedras.
Hace unos días me trajeron unas piedras de Sydney, Nueva Zelanda e islas de por allí lejanas a más no poder. Fíjate tú que se fueron de viaje de novios y por donde pasaron me trajeron su correspondiente piedra. Tengo de Londres (de Hyde Park), de Argentina, de Noruega, Nueva York, China, Rumania, Checoslovaquia, Rusia…y yo que se de cuantos sitios más.
Ayer sin ir más lejos dos vecinitas me dieron sendas piedras de Mojacar y Nerja. Al final se corre la voz y ya sin pedirla te la traen. Claro, diréis, a ese precio. Bueno, que más da, lo tomo como un regalo, como un souvenir.

Choi me hace unas preguntas y yo las contesto muy gustosamente:
A cada piedra le pongo el lugar de donde son y el año. La piedra con más significado es una que recogí con mi padre dos años antes de fallecer. No se porque piedras y no hojas o arena o agua como Misss, piedras hay en casi todos los sitios y cuestan poco. No les pongo nombre. La mayor que tengo pesa 950 gramos es de Albacete y la más ligera una blanca de la Polinesia Francesa que no se cuanto pesara pero muy poquito. No las tengo archivadas todavía, tendré que buscar algo.
Madonna y yo
Tengo una deuda pendiente con una buena amiga y se que debo hacerla porque así me lo propuse y además así se lo hice saber y claro cuando uno da su palabra no hay más narices que sacar pecho y cumplirla.
Este verano en julio para más señas se celebro un concierto rememorando el que si hizo hace 20 años para obligar a los gobiernos a dar más dinero a los países pobres, así creo que es a grandes rasgos. En ese mes me entero que una blogera le encanta los Pink Floyd y como aquí un servidor no es que le guste sino que es fans ferviente desde hace un montón de años, la “atracción” hacía esa persona se hizo más evidente y entonces le dije que le mandaría todo lo que tuviera de ese grupo hasta incluso su concierto en el Live 8 que así se llamaba el invento de este año.
Me pongo a buscar videos y ya de paso a visionarlos. Y entonces echo la vista atrás, al año 1985 cuando se celebro el primer concierto y mira por donde aparece Madonna, una chica que por entonces comenzaba a ser famosilla, que cantaba canciones moviditas, pegadizas y que se la veía buenas maneras. Claro y yo que calculo la edad de la moza en ese año y recuerdo que la susodicha señorita es de mi quinta, o sea que nació el mismo año que yo. ¡Hace veinte años de aquello, y ya no era ninguna cría!. No es que el mundo se me viniera abajo, pero algo sí. Me da rabia porque me acuerdo de esos años como si fuera ayer, me acuerdo el momento de ver las conexiones con el concierto.
Y al ser quinto de Madonna, pues quieras que no siempre la haya visto así exagerando como una colega, persona afín a ti, de tu misma edad. Pero ahora la ves y piensas ¡Dios mio!, si ya está mayor, si tiene arrugas en los ojos, si tiene patitas de gallo, si….y piensas que tu también lo eres. Por que la cosa está clara, los años son los que tienes y punto pelota. Ella estará delgada porque hará gimnasia, cuidara su dieta, no tomara nada que le pueda perjudicar su salud, le darán masajes hasta reventarla, pero amiga, los 47 años no hay quien te los quite.
A mi pobre padre siempre le gusto Sara Montiel, pero claro de sus años mozos. Mi madre nos lo decía que siempre había sido un exponente de mujer bandera para él. Recuerdo que cuando salía en la tele siempre le gritábamos que estaba la Montiel en la pantalla. Y el se reía y no decía nada. Mi padre y Sarita también eran quintos.
Yo no considero a Madonna un estandarte como Sarita era para mi padre, aunque no me disgustaría que mis hijos se metieran conmigo diciendo cosas de ella, pero lo que no quisiera es que Madonna se fuera arrastrando como la Montiel lo hace actualmente, creyéndose tener el atractivo que tenia en los años 50. Cada uno tiene su edad y pretender ser otra persona es incluso aberrante. Con esto no quiero decir que el espíritu siempre lo debes tener joven, porque sino la cagas estrepitosamente.
Resumiendo y finiquitando, que tengo que mandar lo que buenamente prometí, que Madonna todavía está de buen ver y como consecuencia yo también y que Sarita Montiel está la pobre para pocos trotes. De mi padre, solo puedo decir, que aprovechando que has aparecido en este post, que sigo acordándome de ti.
Al final, ya sabes, nostalgia al canto.

Añadido día 17: Como he puesto a Madonna tenía que ponerme también a mi, pero un poco más joven. Guapo, verdad?. No se si quien tuvo...

Receta
Hace ya tiempo que estaba detrás de realizar una media promesa que tenia en mente y siempre dejándolo y posponiéndolo y ayer por fin pude realizarlo.
Ahora me dirijo a ti, amigo Wolffo. Pues sí, por fin lo he realizado y por fin lo he conseguido: realizar tus famosas Albóndigas al Brand’aquarius con patatas cocifritas.
Pues que quieres que te diga, a mi gusto riquísimas, pero ya sabes que los cocineros somos unos incomprendidos y si los comensales no aprecian el buen saber y las molestias de ese tiempo empleado en la preparación de los manjares, aquello no funciona. Éramos mi señora y yo y como había existido una pequeña disputa mañanera, las albóndigas pasaron a un segundo plano.
Lo que te digo es que son una maravilla, la salsa maravillosa, no me quedo muy espesa porque las albóndigas las rebocé en pan rallado en vez de harina y creo yo que por eso su falta de consistencia en dicha salsa.
El sabor es algo sabroso y como yo ando vigilándome en el peso y la tensión no me pude explayar en lo que el tema requería. Porque este plato necesita un buen trozo de pan para ir aprovechando todo el amalgama de sabores que desprende el Aquarius, el caldo casero, la carne picada, la cebollita y el puerro, sin olvidarnos del pimiento, el brandy, el ajo y perejil. Es curioso que a toda la gente que le he indicado esta receta, se han echado para atrás cuando han visto el tema Aquiarius y ahí esta la clave del plato. Bueno las patatas cocidas previamente y luego fritas esos si es una delicia que no se a quien narices se le habrá ocurrido, pero que ha acertado plenamente. Solo desearía que fuese a ti, amigo Wolffo, y entonces mi aprecio hacia tu persona sería eterno.
Recomiendo este plato con todo el fervor del mundo, que no se asuste nadie por ese ingrediente más de acuerdo a ejercicios varios que a aderezar unas albóndigas. Hacerlas que veréis que maravilla.
Por la noche, ya se aclaro el tema albóndigas con mi señora y me dijo que le habían gustado, pero como se que ella no es de muy buen comer, se lo agradecí con el alma encendida.
PD. Gracias Diablilla por tu ayuda en el tema letras, tamaños y demas.
Cada uno es como es y no lo puede evitar, mira que algunas veces intento parecer otra cosa y al final que se me ve el plumero.
Dos mensajes más abajo hablo de la nostalgia, el anterior hablo de la nostalgia y ahora en este, tendré que hablar de la nostalgia. ¡Mira que lo intento!, de verdad, pero que no. O tal vez no lo intento, si a lo mejor resulta que soy hasta mentiroso, ¡mecachis!.
Bueno pues soy como soy, nostálgico y sentimental y encima recordón de citas nostálgicas.
Acabo de llamar a mi amigo Manolo, mi amigo el peregrino, hoy hace dos años que iniciamos el Camino de Santiago. Imaginaros las cosas que se me pasan por la cabeza. Lo primero, la velocidad del tiempo, ¡dos años ya! Y después los días tan increíbles, tan duros, tan felices que pasamos. Una pena que todavía yo ni conociera este mundo de los blogs, aunque tiempo después rescate ese diario que hice y lo coloque en estas páginas.
Por tanto me felicito por estar bien aunque jodido por los contratiempos ya contados, me felicito por haber realizado lo que hice y que recomiendo que el que pueda lo haga, me felicito por conocer a Manolo, porque si antes éramos amigos ya esto no hay quien lo rompa, me felicito por querer a su mujer que no se si sabéis está enferma de Alzheimer y me felicito por tener a gente como vosotros que me entendéis y me comprendéis.
El próximo mensaje tratare de que no sea ni empalagoso, ni nostálgico, ni “semental” (argot peregrino para especificar lo sentimental), aunque tampoco os lo puedo asegurar.

Domingo y Puente
Envidio a los columnistas de los periódicos, escriben artículos, algunos todos los días, con una facilidad pasmosa. Bueno, eso es lo que me parece a mi, aunque tal vez no se trata de facilidad sino de preparación o entendimiento, de conectar muy bien lo que es el pensamiento con la escritura, de pensar y ver donde otros no llegan. Plasman su idea en algo que todos lo entendamos aunque por supuesto no estemos de acuerdo.
Y eso es los que aquí el servidor esta tratado de hacer, una columna. Pero, ¿de que escribo hoy?. Como tuviera que vivir de esto seria imposible, ya hace tiempo que me habrían defenestrado, vamos que no. Coges una hoja en blanco y tienes que escribir algo. Algunas veces las cosas salen fluidas, limpias, tienes que sujetar las letras porque parece que no quieren parar de formas palabras y frases y párrafos.
Pero hoy como que no, que he tratando de pensar en algo que me haya pasado últimamente o que recuerdo con alguna sonrisa, pero nada de nada. Bueno, esta mañana madrugué bastante y fui de funeral, ¿puede ser interesante?.
Ya conté aquella semana terrible que pase hace ya unos días el que se inicio con una hemorragia cerebral de una tía mi y luego el fallecimiento de una compañero y padre y madres de s sendos compañeros. Pero hoy tenía un funeral de la madre de una amiguete que falleció en ena semana trágica y que no comenté porque me pareció ya bastantes historias pesarosas. Bueno, pues he tenido que ir a la Jara toledana ha dicho funeral. Así a modo de información os digo que es una zona ideal y que con las últimas lluvias el campo se ha puesto precioso.
A la vuelta, he parado en un pueblo donde vivimos mi familia hace un montón de años y desde entonces no había vuelto por allí. Imaginaros los pensamiento míos después de más de 30 años sin volver por allí, me imaginaba todo cambiado y así ha sido. El pueblo está limpio, casas nuevas, todo más pequeño, todo diferente. Bueno todo, no, la casa donde vivimos esta igual.
Una casa de estas antiguas, con muros enormes, patios y habitaciones tremendas. Todo está igual. ¡Joder, me he emocionado!. La ultima vez, salimos de allí todos juntos, estábamos todos y ahora será imposible hacerlo. El dueño se acordaba de mi y no se quien estaba más contento. Me ha hecho prometerle que volveré por allí y así lo he hecho. Espero no esperar otros 30 años, porque sino…
Pues mira, ha salido algo que casi ni me imaginaba, no si al final siempre ocurre algo que contar.

Y el pueblo se llama El Puente del Arzobispo.





