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Diario de...pues eso
Bitácora de un peregrino que todavia sigue buscando su Camino.
Sindicación
 
Vuelta


Ahora mismo estoy esperando al cerrajero que venga a reparar la puerta de la comunidad porque un gracioso – por no decir algo más enorme – se ha dedicado a poner pegamento de ese rápido en la cerradura y hay que cambiar la cerradura y eso supone hacer nuevas copias y repartirlas entre los vecinos. Huelga decir que aquí el servidor es el presidente de la Comunidad (¡márchese señor Cuesta!). Iremos rápido.

Hace unos días le dije a una amiga que pronto volvería y ella me contesta hoy que tal vez signifique que estoy un poquito mejor y que se alegra por ese pequeño detalle. Estoy mucho mejor y por eso vuelvo. Os explico un poco todo esta pequeña odisea.

Tal vez no debería haberme marchado, pero en ese momento me encontraba mal y no veía luz. Lo ultimo que he hecho ha sido acudir a una persona, profesional de la salud, para ponerme en orden y para mi alegría dice que estoy bien y que solo un poco stress, cosa que no se libra ni el Tato, por tanto me da por curado y yo por mejorado.

A todo esto ha habido gente me ha empujado hacía arriba, unos queriendo y otros sin querer. Comienzo por dar las gracias a Choi, porque fue la primera que me demostró un gran cariño y una buena amistad, después el resto de grandes personas que acuden a este pobre lugar intentando que uno sea mejor persona y que lo están consiguiendo. No quiero dejar de mencionar a Andrea Recol, nahnah, Paloma, ideas, verde, mkantavivir, chiquita, Abril, Su, Dockof, Wendeling, Misss Calamity, Alma, pocacosa, Anawin, Amaya, Luna, Leonel, Valentina, Cris, Diablilla, Panchi, Chiquita, Dragonfly, hnh (no tengo su dirección) y Lostie y Puckk. Para todos muchas gracias por vuestros ánimos y vuestras palabras de apoyo. Y para los que también se que me quieren bien y no están en esta relación. No puedo poner los enlaces, no se que ocurre.

Después, los hijos. Estaba un poco preocupado por el tema de trabajos y demás y por lo menos para el mayor la cosa se va aclarando. Le han propuesto para trabajar en el restaurante de un hotel de lujo que se va a hacer en Segovia y eso a él le anima y a mi también. Ya veremos como termina esto, aunque hasta finales de año no parece que todo esté listo. Mi hija sigue bregando y llevándose chichones en este mundo que se le comienza a abrir. Ella es dura y sabrá como esquivarlos y siempre me tendrá en lo que ella buenamente quiera que la ayude.

Dos post más abajo, os hablaba de Azucena Hernández, una actriz de los años 80 que tuvo un accidente de tráfico y está tetraplejica, pues bien una persona cercana a ella se ha puesto en contacto conmigo para darme las gracias por ese post, a ella le gusto. Eso es importante, porque mi intención no fue otra que poner como ejemplo de sacrifico y superación la de esta mujer. Se me han quitado las ganas de quejarme por una temporada. Me ha dado una gran alegría recibir este mensaje y le haremos una visita. Misss, el servicio de investigación desplegado no ha hecho falta.

Hoy ha sido el remate de la alegría. Mi antiguo jefe – creo que os conté que estaba ingresado en un centro porque al pobre tenía un proceso mental – sigue ingresado en ese centro, pero hoy he hablado y me ha reconocido e incluso le darán de alta. Estaba bastante mal estos últimos días no dando por él ni un triste duro, pero lo que es la vida.

¿Verdad que merece la pena seguir?. A pesar de mis años- que van siendo unos cuantos – creo que todavía me toca aprender y hay gente que enseña, que tu enseñas, que todos aprendemos a lo largo de los días. Merece la pena estar ahí y que la vida te vaya enseñando su lado agradable y bastante más veces su amargo, pero siempre pensando que hay algo más que descubrir, que aprender.

¿Cuánto me durara los efectos de todos estos buenos consejos y de las buenas noticias?, imagino que lo que dure, habrá días de valles, días de un subidón espantoso, días llanos y aburridos. Tendré días tristes y estaré sin ganas de nada, habrá días de euforia, días de no parar de reír – ojala que de estos haya la tira – e iré superándolos como lo he estado haciéndolo durante estos 48 años.

La cerradura ya está puesta, las copias casi entregadas. Se acercan los carnavales y el bolsillo pelado. Choi, ya he vuelto.






 
Afortunado






Esta mañana leo en la prensa que a una concursante de Gran Hermano le encasquetaron hace unos días 72.000 euros por abrir su corazón y su boquita en un programa de esos del cuore y contar alguna que otra jilipollez que a poquita gente interesa y que a nadie le cambia su vida por conocerla.

Manda narices la soberana estupidez de ciertas cadenas que benefician a gente vaga y con poquitas ganas de trabajar para satisfacer a gente ávida de carnaza y despellejar a ella misma o a cualquiera que haya tenido un pequeño roce y llevarse la nada despreciable cantidad de casi 12 millones de las antiguas pesetas.

Imagínate que bien le vendría esa cantidad a la gran cantidad de gente que ultima sus estudios, prepara sus tesis, investigan por su cuenta y no saben de donde sacar un bendito euro. A la ciencia y a las letras poquito, no tanto al cine que hay si cogen cachito la mayoría de los cinéfilos.

Yo creo que el mundo está fatalmente repartido. Yo, como la mayoría de mortales nos descornamos cada día para llegar a fin de mes sanos y saneados de lastre que nos haga palidecer al mes siguiente. Y llega un cantamañanas, que no se le conoce más beneficio que estar un tiempo encerrados en un palacio, comiendo y bebiendo por la gaita y que cuenta tres estupideces – que después no se sabe si es verdad o mentira y da pie a nuevos aldabonazos a la diosa de la fortuna – y se lleva lo que cobramos…ni se sabe en cuanto tiempo.

En mi desconsolada vida tengo dos o tres historias que podría interesar a alguien, tal vez podría darme una alegría a mi tan mediocre economía. Tal vez llamando al tomate y decir que hace unos años – bastantes – me multaron por hacer aguas menores en la vía publica, un sábado de bastante marcha. Quiero señalar que el lugar en cuestión era una zona de obras y entre cascotes, pero dada su cercanía al Alcázar de Toledo la desgracia fue más notable. También podía colocar que agarré tal castaña estando estudiando en Madrid y que me fui imposible dar con la dirección – a pie - adecuada para encontrar la pensión donde pernoctábamos y tuvimos que dormirla – éramos varios – en un banco de la plaza de España, con un frío del demonio. Y porque no decir que tratando de buscar a un amigote en su casa, me colé en la habitación de su mamá y me la encontré como Dios la trajo al mundo y que casi hacemos una nueva versión de El Graduado, pero que la cosa no fue a mayores.

Pero claro aquí falla algo, no tengo ningún caché ni nada por el estilo. Tendré que mantener un romance con alguna de estas artistas del dos al cuarto o alguna pelea callejera con algún novio de estas susodichas o tal vez haya un casting y me introduzca en las paredes de San Agustín de Guadalix a comer la sopa boba y de allí…¡al estrellato!.

Con esto me despido hasta no se sabe cuando, este no es mi año. No se cuando volveré.



Pd. Como consecuencia de esta ultima frase y viendo que hay por lo menos una persona que se me ha asustado, os comento que ando unos días bastante triste y como me afecta bastante, creo que estaré un tiempo sin subir nada. Creo que es mejor avisar que dejar de escribir así de sopetón. Estoy bien, pero tristón, lo siento.





 
Azucena






Era la noche del sábado 21 del pasado mes, estaba cansado, pero por nada en particular. Al día siguiente marchaba a Toledo, íbamos a comer con mis hijos.

Me senté en la televisión con muy poco entusiasmo y sucedió lo que siempre sucede, primero ligeros cabezazos con miradas lánguidas alrededor y después olvido y sumisión total a los brazos de Morfeo.

Y me puse a soñar o eso pensé yo al despertar. En esos momentos – como cuando se sueña –todo es real y verídico. Jardín pequeño, a modo de terrazas y separado por diversas puertas y fuentes, con acequias y setos. Me recordaba a un jardín cercano a casa cuando era pequeño. Allí de pronto, llega una chica. Me dicen que era una actriz famosa, la conozco. Me dirijo a ella y me dicen que levante la voz, que debido a su accidente no me oye. Ella me mira y me dice que cuando hable la mire y ella leerá mis labios. Se arrastra por el suelo de forma grotesca, pero sonriendo.

Oigo una voz que dice que en un programa de televisión, había dicho que quería morir, que a su madre le dijo que la matara, que estaba harta de vivir de esa manera.

Me despierto y con los ojos soñolientos distingo a Azucena Hernández. ¿He estado soñando?, tal vez haya oído entre sueños, da igual. No voy a decir que la conozco, pero si hable una noche con ella, a finales de los 70, cuando era una actriz más o menos famosa, en la presentación de una revista o algo parecido en la discoteca Long Play en Madrid. Solo fue un saludo y ya está, ella estaba por encima de mucha gente y yo invitado a través de un primo mío. Era un pedazo de tía, alta y que estaba de toma pan y moja y aquí el servidor un estudiante que la miraba con los ojos y la boca bien abiertos que no pasaba de la media a cuanto sex appel se le podía considerar. Lo que para mi era algo grande y que nunca lo olvidaría, para ella era estar una vez más delante de un medio pardillo al que olvidaría en cuanto se diera la vuelta.



El día que me entere que había tenido un accidente de coche y estaba tetrapléjica, pensé lo triste que nos depara el destino. La vida para ella cambio de repente, cuando parecía que había sobrevivido a esa vorágine de destape y cine “S” y realizaba su estreno en la escena madrileña, llego la caída. Pasó de una pasarela intensa y glamorosa a todo gris y tremendamente triste. Los primeros días las visitas de las estrellas y amigos se sucedieron, pero según pasaban los días, estas visitas se hicieron más escasas. Y solo quedo su madre, la única para tirar de ella, la única para cuidarla, la única para soportar esa angustia soledad en la que se convirtió su vida.

Ella le suplico a su madre que la dejara morir, que la matara. Día y noche esta horrible cantinela, solo se escuchaban los sollozos y los lamentos de esta pobre mujer. Imagínate por un breve instante que solo puedes mover los ojos, la boca, la respiración, la cabeza. No puedes rascarte, no puedes limpiarte la nariz, no puedes hacer tus necesidades ni limpiarte como todo hijo de vecino. La vida entre cuatro paredes, con la ayuda de solo una persona y con un futuro que no es que sea oscuro, es que no lo hay, debe ser muy dura, terriblemente dura.

Yo hice unas prácticas en el Centro de Parapléjicos de Toledo y allí aprendes a saber y a valorar lo beneficioso que eres o la suerte que tienes, pero también a conocer mejor al ser humano, a sus desgracias, a sus desdichas y a las ganas de vivir y de remontar de nuevo de muchos de ellos.

Ella no podía más y a punto estuvo de hundirse. Tal vez hubiéramos comprendido su muerte, pero fue todo lo contrario. Pasó a una residencia de asistidos y allí comenzó una nueva vida y supo conocer y a convivir con sus limitaciones y a quererse como era. Llego incluso a enamorarse. Su existencia se lleno de vitalidad y comprendió que su vida era otra, que ya no estaría rodeada de grandes estrellas, sino de grandes personas. Y se adapto.

Han pasado ya veinte años, hace más de veinte años de aquella noche que me asome a su vida. Cuanto hemos cambiado, ¿verdad?

Un beso para ti, Azucena.






 
Tres días de Enero





Sábado por la mañana. A las ocho llama mi madre para decirnos que la suegra de mi hermana ha fallecido. Toda una agonía, desde hacía dos días que la pobre había tirado la toalla y se entregaba o tal vez luchaba durante dos días para evitar esa cuesta hacia abajo sin agarraderos ni barandillas.

Quedaba por saber si el entierro es ese día o al día siguiente. Al medio día se decide que es al día siguiente por la mañana. Como estoy de guardia no me puedo alejar mucho tiempo, he pedido permiso y un compañero me hará el favor durante el tiempo que este fuera.

Sábado mediodía. Hace días que un compañero ha traído de su tierra unos botillos y habíamos quedado en comerlos. Mi señora no quiere ir, dice que no le gusta el botillo y prefiere quedarse en casa. Hacía tiempo que no comía botillo. Es un plato típico de la zona de El Bierzo y así a groso modo es carne de cerdo con huesos y todo metidos en la tripa del animal. Todo eso con pimentón y alguna cosa más, se cuecen y se sirve con patatas y repollo. Comida tremendamente potente. No hay que cenar después.

La pena es no disponer de la cámara de fotos y traer aquí las cosas que fabrica este compañero. No os diré nada más y un día de estos os preparo una sesión fotográfica para que veáis lo preparados que están algunos. Un artista, ya veréis.

Domingo por la mañana. Nos levantamos temprano para ir al entierro. Mi hija nos llama desde Toledo para decirnos que no vayamos, que hay mucha nieve y que tal vez no podamos llegar. Primera noticia. Hace frío pero me asomo al balcón y no veo nada anormal. Al sacar el coche del garaje, veo nieve en un coche y entonces ya comprendo. En Talavera de la Reina, nos damos la vuelta, el camino esta difícil y además no dejan circular al coche fúnebre y se aplaza el entierro. Fíjate la papeleta, tienes que enterrar a la pobre mujer y no sabes cuándo podrá ser. En esto mi hermana me llama y me dice que una amiga suya que venia al entierro, ha volcado al salirse de la carretera. Toda nerviosa me dice que por lo que más quiera que no vaya, que no quiere más sobresaltos. Esa tarde pudieron enterrarla.

Martes tarde. Llevo a mi hijo a Madrid. Comienzan sus prácticas. La sensación que tengo es que ya quiere volar solo, lo comprendo, lo entiendo, me hace feliz, me hace estar contento, me hace sentirme orgulloso, pero hablando con mi señora se nos escapa una lágrima medio furtiva, medio feliz. Los que seáis padres lo entendéis, el resto creo que también.