Páginas
Siguiendo los pasos de Choi – aunque sin llegar ni a la altura de una de sus chanclas – hago una pequeña referencia de tres libros. No los he leído pero tienen una historia muy peculiar.
El primero de ellos es Manual de Historia Universal (Prehistoria) de la Editorial Nájera escrito por Mercedes Cano Herrera, Teresa Chapa Brunet, German Delibes de Castro, José Alfonso Moure Romanillo, Mª de los Angeles Querol y Manuel Santonja Gómez. Esta editado en el año 1987, marca un precio en su interior de 3.500 pesetas y tiene 588 páginas.
El segundo es de la Editorial Crítica del año 1.991 Prehistoria de Europa, escrito por Timothy Champion, Clive Gamble, Stephen Shennan y Alasdair Whittle. Tiene 475 páginas y no tiene marcado ningún precio.
Y el último es Manual de Historia Universal (Historia Antigua). Este libro esta editado en el año 1.992 por Ediciones 16, escrito por Jaime Alvar, Domingo Plácido, Fe Bajo y Julio Mangas. Marca un precio de 5.950 pesetas y tiene 877 páginas.
Domingo 21 de mayo, son las 9 de la mañana. Como muchos domingos voy a comprar la prensa y como muchos domingos aprovecho el viaje para tirar periódicos y revistas antiguas al contenedor de papel. No hace todavía calor, pero el montón de papeles que llevo encima me hace un poco resoplar al levantar la tapa para arrojarlos dentro. Pero algo me hace detenerme. Son los tres libros arriba mencionados. Creo que hay alguno más, pero no alcanzo a coger ninguno más, solo los arriba mencionados. No se los motivos que le han llevado al propietario a desprenderse de los tres libros arriba mencionados.
Están bien cuidados, no están manchados, tampoco han sido leídos, porque sus páginas no están manoseadas, creo que tampoco han sido consultados ni estudiados, porque no tienen señales, ni notas. Ocuparían un lugar en algún espacio de la vivienda y tantas páginas no dejarían espacio para otros menesteres y de ahí su abandono e intento de destrucción.
Que cada uno saque sus conclusiones, yo hoy me he acordado de mi padre que nos decía que la compra de libros no se debía tratar como un gasto sino como una inversión.

El Patio
El sábado, como todos los sábados, barro el patio y riego las macetas. Según la frase que he escrito, la acción queda hasta incluso bien, ¿verdad?. Pues no es lo que parece, o casi no lo es, que algo de verdad si hay en ello.
No todos los sábados, en invierno es casi imposible. Las macetas se resumen en apenas media docena y el patio tiene la anchura de mis brazos abiertos y una longitud de unos siete metros. Es una patio habitacional. Patio de vecinos, que no da la luz y que todo el mundo se permite el lujo de arrojar lo que le viene en ganas y un servidor tiene la obligación de devolvérselo.
Mi señora no es partidaria de poner macetas en el patio porque aparecen bichos y los tiene pavor. Yo que soy un poco dejado para las plantas, no quiero que ciertos especimenes desaparezcan y me desespero yendo a la caza de los insectos. Al no dar el sol directamente, las plantas tratan de crecer, buscando la luz, pero nada más. No florecen y su esbeltez a duras penas se mantiene. Es un patio muy particular.
Las plantas que tengo todas tienen su significado. Hay unos geranios traídos de Lanzarote, unas calas que eran de mi madre y a su vez de su madre, otra planta que me regalo una tía mía allá por los ochenta y alguna más que ahora paso a describir.
Hay una planta que mi hijo la trajo desde Tenerife de madrugada y sin soltarla durante todo el viaje. Desconozco el nombre, pero siempre ha sido la planta del niño. De esto ya hace unos 10 años.
La otra planta es un pino. Es un pino con las hojas suaves y necesita podarlo y además ponerlo en una maceta más grande. Y este también tiene su historia. En la feria de Talavera, había un stand de una ONG que donaban pinos para la defensa de la naturaleza. Mi hijo que tendría 10 años se acerco a por uno y la señora que los daba, lo desprecio. Yo que estaba a su lado, le pregunte el motivo de su desprecio hacía mi hijo. Ella me contesto que los niños no eran responsables y seguro que a los dos metros lo tirarían en cualquier lado. Le dije de todo menos bonita, la pobre señora no sabía donde colocarse y al final le tuvo que dar al niño su planta. Pero quería que se la diese por eso mismo, por ser niño, por concienciarle de las ventajas de las plantas y de los árboles, de la manera de cuidar nuestro entorno, de los beneficios de tener algo verde en nuestro hogar. Lo último que le dije fue que pensara lo que había hecho, negándosela a un niño.
A lo mejor la señora tenia razón, pero mi hijo, lejos de hacer lo que ella vaticinaba, estuvo toda la noche con su planta en la mano, tratando de que no se doblara y que no le faltara tierra. Al día siguiente se plantó en el lugar donde ahora se encuentra.

En la foto aparece parte del patio. A la izquierda la planta de Canarias y al fondo en el centro el pino.
Lo siento por mi señora y lo siento por las hormigas, pero las macetas no las quito.
Pd: Según mi amiga Choi, para validar los comentarios, teneis que poner las letras en minusculas, las letras de lo que se denomina Captcha que es una imagen con un texto y que es necesario insertar el texto que muestra la imagen para publicar el comentario. Creo que es para evitar que alguien haga maldades en plan masivo, ¿no?, pues eso. Hablando de eso, ¿no hubiera sido más facil llamarla Chapata?. Digo yo.
Columna
Ayer estuve en Toledo, mi hija tiene una contractura en la espalda y lleva unos días fastidiada. Hace unos días en Madrid, una buena amiga, me aconsejo no entrometerme en la vida de ella y dejarla que ella sola se solucione sus problemas.
En el tema de los problemas si le hice caso, en el caso de sus dolencias, no. Y no lo hice porque ella vino pidiendo ayuda y yo por muy gallito que pueda aparentar o parecer al final cedo si ella me pide consuelo y necesita que le ayuden.
Le van a dar unas sesiones de fisioterapia y ayer fue su primer día. Columna un poco torcida, posturas nada higiénicas, calzados inadecuados. Todo ello da lugar a una espalda rígida, tensa y dolorida.
Hoy también he leído que un demente o un mal nacido arrojo a su hija de once años hasta dos veces a las ruedas de sendos vehículos en marcha en una autopista del sur, después de conducir unos kilómetros en dirección contraria, para fastidiar a su ex el día de la Madre.
¿Qué persona en sus cabales pueda seguir actuando de forma violenta hacia su hija a pesar de sus gritos y sus lamentos?, ¿qué energúmeno puede hacer daño a una niña de once años y encima su hija?, ¿qué hijo de puta actúa así para hacer daño a la madre?, ¿qué hijo de la gran puta se aprovecha de la inocencia de una niña, de la inocencia de su hija, para hacerla daño?, ¿qué grandísimo hijo de la gran puta, se aprovecha del cariño y de la protección que su hija pensaba que sentía por ella para intentar matarla?. Perdón por los epítetos, pero no me salen los educados, hoy no.
Imagino a mi hija y no me lo imagino.
Blanco
Me parece raro y me siento extraño. Han pasado muchos días desde la última vez que deje en este mismo lugar unas palabras de ¿cortesía?, ¿desasosiego?, ¿lamento?. Opinad vosotros.
Unos días en Madrid, un leve contacto con gente blogera, muchas prisas, sensación de no poder sacar a la luz muchos de las cosas que me pasan por la cabeza. Pero mucha prisa. Al día siguiente, lo mismo. Notas si verdaderamente son prisas y al final ves que es verdad. Mucho de nada y nada de mucho.
He pasado por algunas páginas de la gente que tengo a mi derecha y veo muchas sorpresas. Sorpresas de abandono, de abandono y de despedidas que siempre hay gente para todo. Me pregunto si esto quema o si somos así, un principio y un fin.
Yo hoy he vuelto y si no digo nada no me voy. El día que lo haga, me despediré. Aunque me resulte muy difícil continuar, quiero seguir y quiero estar con la gente que hemos compartido noticias, esperanzas y mucha nostalgia.
Por lo general todo sigue igual, algunas alegrías, algunas tristezas y sobretodo la satisfacción de ver llegar los días y ver como se terminan, pensando en que pronto llegara otro y otro…últimamente me estoy planificando la vida pero al momento, al día a día, sin ir más lejos, sin planificar mucho más.
Domingo por la noche, primer día de fiesta de comuniones, en la plaza sigue jugando la niña con su vestido blanco. Igual que ella no quiero que termine todavía el día, todavía no…





