logotipo

img_google
Diario de...pues eso
Bitácora de un peregrino que todavia sigue buscando su Camino.
Sindicación
 
Adela
Adela – Adeli para su familia – tenia once años hace veinte. Cuando entrabas a su casa, siempre encontrabas una marabunta de gente menuda arremolinada en torno a la mesa de la cocina, que hacía las veces de escritorio, de mesa de costura, de perchero y de por supuesto de comedor. Adeli aparecía con su cara más que preciosa. Era la más pequeña de los hijos, pero la mayor de primos y de sobrinos. Siempre aparecía ella con algún niño cogido o dándole de merendar. Su cara es impresionante, sus ojos más todavía.

A su padre lo conocí un día que tuvo un accidente muy feo en la mano. Hicimos amistad en seguida, fue un buen presagio. Noble y bruto a la vez, pero con un corazón así de grande. Su mujer siempre con niños, tuvo seis hijos y costo lo suyo el sacarlos adelante. Su cara la había heredado Adeli, impresionantes la madre y la hija.

Hace cinco años una hermana nos llama para comunicarnos una noticia. Adeli se enamora de un chico de su pueblo, se casan, se marchan a Mallorca y tienen un hijo. Las cosas no comienzan a ir bien. La relación no es buena, pero hasta ahí todo perfecto y creo que hasta dentro de una lógica corrección. Así pensaba su familia, pero tal vez no lo fuera.

Ella aparece una tarde con la cabeza destrozada en el asfalto. Ha caído desde un tercer piso. Estaban ellos dos solos, no hay testigos, no hay nadie más. Él tarda más de diez minutos en bajar tres pisos. Su cuerpo ya está camino del hospital.

UCI, fractura de cráneo con perdida de masa encefálica, perdida del ojo derecho. Está en coma. A los tres días se presenta él y a los familiares les pide el divorcio. Imagino lo que pasaría, gritos, voces, insultos…

Todo se va arreglando. Adela muy despacio va superando su problema físico. La boca la tuerce un poco, el ojo desviado, las heridas están cerrándose, ¿todas?, ella va a intentar que todas se cierren.

Sábado día 12 de agosto. La madre de Adeli está pasando la peor desgracia para una madre. Corresponde una visita. Relatos, historias, lagrimas, sonrisas, lamentos, esperanza, cariños, olvido…así transcurren las horas.

Aparece Adeli. Guapa, todavía guapa, ese hijo de puta no ha conseguido quitarle la belleza. A pesar de los años y a pesar de todo, se acuerda de nosotros. Tiene un nuevo novio, Fran, se quieren, está ilusionada, él la mima. Ha puesto una pequeña charcutería en el pueblo. Quiere olvidar, habla de malos rollos pasados y quiere olvidar. Nunca ha contado que ocurrío ese día, nunca denuncio a su marido. Ha cambiado la fecha de su cumpleaños y aunque aparenta tener 31, me dice que ha cumplido hace poco cinco años.

Me parece una impresionante historia, es una impresionante mujer.



Pd.- Sigo sin saber nada de la gente de Diariogratis.