Blogs.ya.com Quitar publicidad
Diario de...pues eso
Bitácora de un peregrino que todavia sigue buscando su Camino.
Sindicación
 
Joselito




He perdido la cuenta. Tengo que mirar hacía abajo y ver la última vez que puse unas letras. Y me asusto, aunque tal vez sea vergüenza. Vergüenza por dejar que gente como vosotros se haya preocupado por mi y yo os haya dejado de lado. No voy a tratar de justificarme, pero tal vez debáis saber algo.

Nada preocupante al día de hoy, pero desesperarte e incluso doloroso hasta hace unas pocas jornadas.

Como bien sabéis uno de mis muchos defectos ha sido el roncar. Tengo entendido que mis sonidos hacía peligrar la estructura de lo que tenía encima con el consiguiente peligro para la integridad de las personas y además creo que irritaban de tal forma al personal que los cabreos y las miradas inquisitorias hacía mi persona al día siguiente de los autos eran casi intimidatorios.

Mi mujer padecía estos aullidos durante bastantes años. Al principio era algo casi infantil el que yo diera la nota. La cosa se fue complicando cuando mis sonidos guturales se hicieron – dicen – insoportables. Me traslado de habitación y el mal se traslada a otro sitio. Lo malo son los viajes y la estancia en otros lugares y otros domicilios.

Este verano se precipitan las cosas. Ya hace tiempo que hay algunas mañanas que me levanto con un fuerte dolor de cabeza. Incluso doy cabezadas de sueño algunos días a media mañana cuando estoy en casa. Vamos unos días a Galicia. Vamos a casa de mi amiga Inma, relato que ya os hice estos días atrás. Tengo que dormir en el salón. Ella me convence que me lo haga ver. Ya hay dos personas que insisten en mi problema. Prometo que así sera.

Una noche en casa de mis padres, mi hermano me graba en video y me quedo de piedra. Es la primera vez que me veo en esas condiciones y me empiezo a asustar. Lo que pensaba que era un defecto, es verdaderamente una enfermedad.

Los dolores de cabeza se van haciendo cada día más insoportables. Hay muchas noches que de madrugada me tengo que levantar a tomar analgésicos, los fines de semana puedo estar todo el día durmiendo y levantarme agotado. Hay sábados que duermo cuatro horas de siesta y a las dos horas dormirme de nuevo en el salón. Horroroso.

La cuestión es que además de mis ronquidos tengo apneas, que son interrupciones de la respiración que me producen una disminución de la saturación de oxigeno que me provoca esos terribles dolores de cabeza. El sueño no es efectivo ni relajante ni placentero, se convierte en una lucha interna donde el cerebro no descansa expectante hasta una nueva interrupción de la respiración. Conducir se hace temerario porque hay momentos que la carretera pasa y tú no te enteras.

A finales de agosto contacto con un medico especialista en el estudio del sueño y en la primera visita ya ve perfectamente el mal que padezco. Mi esófago es estrecho y con los años y la grasa acumulada se hace más angosto y el paso de aire se hace más complicado.

Me tienen que hacer un estudio del sueño. Tengo que ir una noche a una clínica para completar dicho estudio. Tengo suerte porque queda vacante una plaza para esa misma semana. Me colocan cables por todo el cuerpo y el resultado es que tengo una cantidad tremenda de apneas, algo así como 64 a la hora y la más larga es de 94 segundos sin respirar. Yo lo veo como cuando estas en una piscina y te sumerges, así hasta más de 60 veces en una hora. Saca la cabeza y mete la cabeza. Mareante, yo que nunca me ha gustado la piscina, excepto por la cervecita y las tapitas que acompañan el baño, y me veo que mi pasión es la pesca a pulmón libre.

¿Qué solución hay ha todo esto?. Nada de intervenciones, una maquina que te meta aire continuamente a través de la nariz y así tener que respirar necesariamente por ella, evitando hacerlo por la boca y sus correspondientes consecuencias que acabo de comentar.

A finales de septiembre fui de nuevo a la clínica a dormir con la dichosa maquina y así ajustarme la presión necesaria. Esa mañana cuando me desperté, tuve la sensación de ser otra persona. Me encontraba despejado, apenas había dormido seis horas con sus correspondientes interrupciones debido al cableado y demás aparatajes pero lo suficiente para estar descansado y muy relajado.

Los días vuelven a hacerse interminables en espera del dichoso aparato. Pero llego el día y desde el día 9 ya duermo con él o él duerme conmigo.

Hay ventajas y creo que bastantes inconvenientes. Duermo bien, ya no ronco, no me duele la cabeza, me levanto descansado, ya no me duermo durante el día, conducir ya es distinto.

Inconvenientes, el aparatito es del tamaño de un calefactor y hace ruido, la mascara para la nariz va sujeta a la cabeza con unas gomas y unos velcros por tanto para dormir te cuesta porque te aprieta y no estas cómodo. Siempre te despiertas cuando vas a darte la vuelta y siempre tienes que volver al mismo sitio después de darte la vuelta, porque la manguera que te conecta te lo impide.

Antes cuando dormías, podías escuchar el llover por ejemplo. Ahora es imposible por el ruido del aparatito. Siempre que te desplaces y quieras seguir durmiendo y descansando a partir de ahora tienes que cargar con él e imagino que podrá pesar unos cuatro cinco kilos. Lo primero que pregunté si esto es para toda la vida y la respuesta fue que sí.

Tiene que pasar el tiempo y tengo que adaptarme a él y sobretodo quiero no sentirme un dependiente de una maquina. Ahora mismo cuando despierto por las mañana, lo primero que hago es apagar el aparato, quitarme la mascara y estirarme porque todavía no duermo con una tranquilidad total.

Sigo durmiendo solo. Antes era el ruido de mis ronquidos y ahora es el ruido del aparato. Algo ha cambiado, pero me parece que todo sigue igual. Mi salud esta mejor, mi tensión arterial esta normalizándose – gracias Choi por tus besos sin sal y espero que sigas haciéndolo – pero mi relación de pareja no ha cambiado. ¿Podré seguir haciendo el Camino de Santiago algún día?, ¿podré dormir algún día abrazado a mi pareja sin que haya nada que nos perturbe?, ¿podré oír llover desde la cama?...

Le he puesto de nombre Joselito. Joselito esta es mi página. Página, este es Joselito.







Gracias.