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Diario de...pues eso
Bitácora de un peregrino que todavia sigue buscando su Camino.
Sindicación
 
Concretar




Deje algo a medias ya hace casi un año, no terminé de “descifrar” algunos enigmas que había dejado.

M. se encuentra bien, al final el tumor era benigno y ya está como siempre otra vez, con tripita y con su mala leche encima. ¡Bendita mala leche!, cuanto me alegro de verdad de volverla a sentir.

Mi hija sigue igual. Todavía no asimila los avatares del sistema. Tiene días mejores y otros terriblemente peores que como siempre pagamos su querido papá y su amantísima mamá. Pero cada día la quiero más.

He vuelto a la bitácora pero con otro nombre. En un principio he dicho que quiero que sea todo nuevo, pero al final soy un bocas y diré a todo el mundo mi nuevo proyecto. Uno no puede cambiar, ya son muchos años unido a este cuerpo.

Nos vemos en la bitácora.




 
Comentario:
me interesa el nombre de tu nueva bitácora, si lo ves oportuno,mándamela por favor. Gracias
 
Comentario:
Pues tito Jartos, espero que me invites a tu nuevo hogar como yo lo hago en el mío;)
Cuídate, besos y un big abra:
Ocasiones;) (f)
 
Comentario:
es grato que te incorpores al blog después de estos bajones de ánimo; resulta ameno y gratificante saber de tí. Espero no dejes pasar otro año para volver saber de tus escritos
hasta que te vuelva a leer, que te vaya bien
 
Comentario:
quiero corregir el verso número 13 del soneto.
debe decir
"yo decido mi sangre y su espesura"
 
Comentario:
bien venido a la comunicación, eso me dice que estás superando tus horas bajas. Gusta de leer tus escritos porque comunicas frescura en las ideas
Hay un soneto de Josés Luis Martín Descalzo que hace mucho tiempo leí, y me sirvió para superar las horas bajas; a lo mejor lo conoces

"Nunca podrás, dolor, acorralarme.
Podrás alzar mis ojos hacia el llanto,
secar mi lengua, amordazar mi canto,
sajar mi corazón y desguazarme.

Podrás entre tus rejas encerrarme,
destruir los castillos que levanto,
ungir todas mis horas con tu espanto.
Pero nunca podrás acobardarme.

Puedo amar en el potro de tortura.
Puedo reir cosido por tus lanzas.
Puedo ver en la oscura noche oscura.

Llego, dolor, a donde tú no alcanzas.
Yo decido mi sangre y su esperanza.
Yo soy el dueño de mis esperanzas


un saludo
 
Comentario:
Me alegro que las cosas sigan bien, a pesar de esos contratiempos que aparecen en el dia a dia..
Me alegra que hayas recuperado la ilusión por escribir un blog.. y allá donde estés, disfrutes de la vida, como tu lo decidas, como más te guste,...con el anonimato y libertad que tu necesites...

un abrazo
No