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Diario de...pues eso
Bitácora de un peregrino que todavia sigue buscando su Camino.
Sindicación
 
Día 8
Terradillos de los Templarios-Bercianos del Real Camino (Martes, 18 de Noviembre de 2003)


De nuevo nos levantamos un poco tarde, pero la calefacción y las sabanas hacen que no te apetezca mucho desprenderte de los brazos de Morfeo.

Marisa ya esta en la cocina cuando vamos a despedirnos. Nos comemos un poco de fruta y marchamos. Allí dejamos a otra buena persona, me hubiera gustado darle un par de besos y tener alguna foto con ella, pero no me doy cuenta. Un triste apretón de manos y andando.

Salimos del pueblo, hay un grupo de señores preparándose para trabajar en el campo y un anciano con su garrota caminando despacio. “Buenos días” le decimos, “buenos días”, nos contesta. Hace hoy frío, ha helado. Los charcos están congelados, no mucho pero hay hielo.

Me siento bien, estoy contento y se lo digo a Manolo, le digo que tengo una sensación de libertad tremenda. Nos levantamos y nos ponemos a caminar, ¿no es eso un estado libre?, me imagino dentro de unos días cuando esté en el trabajo y esa sensación la haya perdido, ¡qué pena que esto se acabe un día!, voy feliz hoy.

Al principio es camino, después por andadero, pero no recuerdo bien esta etapa, después de ese estado de euforia y con los ánimos templados después de mi charla con Marisa, no recuerdo bien este tramo. Después de Terradillos, los siguientes pueblos son Moratinos y San Nicolás del Real Camino. No recuerdo nada de ellos.

Como tampoco de Sahagun, tomamos como siempre nuestro almuerzo de huevos fritos, pero no sé el sitio ni imagino nada de él. Sé que es el primer pueblo de León, que atrás hemos dejado Palencia, donde he sentido notado una alegría tremenda, donde lo he disfrutado bastante. Preguntare a Manolo si recuerda algo de este lugar.

Hoy hace bastante calor, nos cuesta trabajo ponernos en marcha de nuevo. Caminamos solo con la camiseta, hace bastante bochorno. Sudamos como condenados. Estos llanos son duros. Hay gente que empieza en Roncesvalles y lo dejan en Burgos, luego lo retoman en León o en Ponferrada porque dicen que el llano es monótono y que lo mejor son las zonas de subida. Será monótono, pero es duro.

No hemos cargado con agua y la verdad es que nos hubiese venido muy bien haber traído algo, pero por estos lugares no hay fuentes.

Seguimos por andaderos, antes de Bercianos al lado del camino hay una cruz y una lapida de un alemán que falleció allí, no recuerdo la fecha, otro pobre hombre que lo tuvo que pasar mal.

Entramos en Bercianos, a la entrada hay una fuente, nos la bebemos toda. Venimos con la ropa blanca debido a una especie de tela de araña que sueltan los chopos que hay al lado izquierdo del andadero y debido a la brisa se suelta y se pega en la ropa.

Es un pueblo agrícola, parece ser que hace muchos años muchos habitantes de la zona de El Bierzo vinieron para esta tierra y de ahí el nombre de Bercianos. Las calles son muy anchas, comentamos Manolo y yo que ojalá Navalmoral tuviera alguna calle como las que hay aquí. Una señora esta tomando el sol y paseando y nos indica donde esta el albergue. Es una casona antigua de dos plantas. Esta cerrado, pero oímos una voz y vemos una señora que nos indica que enseguida nos lo abrirá.

La señora se llama Tina y es una buena mujer que se desvive por los peregrinos. El albergue es antiguo, lo están reformando, pero como seguro que son voluntarios, van las obras muy despacio. En la planta baja esta la cocina y un comedor muy espacioso. Arriba los dormitorios, no hay camas son colchonetas en el suelo, este es de madera y asila muy bien el frío. Nos cogemos una habitación para los dos por el tema de ronquidos.

La cocina es maravillosa, tiene una gran cantidad de cacharros, también muchos condimentos y hay incluso patatas, cebollas y ajos. Tina muy amablemente nos trae leche recién ordeñada y ya hervida.

Salimos a dar una vuelta por el pueblo y unas señoras que están tomando el sol nos dicen que hay dos bares en el pueblo, uno de ellos descansa los martes, o sea hoy y la única tienda que hay en el pueblo también cierra los martes por la tarde, o sea hoy. Bien, estamos bien.

Vamos a tomar una cerveza en el bar que queda y la chica que lo atiende nos dice que no nos puede dar nada de comer – nos pone unos cacahuetes – porque no está dado de alta para dar comidas (?) y una vez que le dieron de comer a unos peregrinos un vecino del pueblo los denunció. Son pocos en el pueblo y mal avenidos.

Menos mal que hay algo en la cocina y además tenemos la esperanza en que la dueña de la tienda cuando venga nos venda algo para cenar.

Pino llega, viene cansada pero contenta, nos tenía un poco preocupados, pero ella nos dice que no tenemos porque preocuparnos.

También llega un francés, con cara muy seria y alargada. Manolo se pone a preparar una sopa de fideos con avecrem y huevos. Después Pino y yo vamos a comprar y la hija de la dueña nos abre y compramos verdura y fruta para mañana. Ella hará un sofrito con esas verduras.

La señora Tina nos trae incluso una botella que cosecha su hijo, esta mujer tiene unos detalles que da gusto. Invitamos al francés si quiere cenar y nos dice que no, que él tomara “soupa”. Con esa palabra nos partiremos el culo cada vez que nos acordemos. Arnau también aparece, ya casi había anochecido.

Cenamos de maravilla, con nuestro vino y sentados en la mesa del comedor, el francés se marcha a dormir. Tina entra para saludarnos y desearnos buenas noches, es un sol de persona, vive justo enfrente del albergue y nos dice que si necesitamos algo que no dudemos en pedírselo.

A las diez nos vamos a la cama, ponemos dos colchonetas en el suelo y no nos enteramos, lo que hace el cansancio, dormimos sin parar y solo me levanto para el servicio que le he cogido el tranquillo de las tres de la madrugada y no tengo más remedio que levantarme.

Ya estamos en el páramo leones y aquí estamos dormidos, mi familia cada uno en su cama, os deseo para todos lo mejor para vuestra felicidad y vuestro bienestar.


PD: Pregunté a Manolo días despues sobre Sahagun y me hizo recordar que habia varias vías de tren cerca del pueblo, que comimos cerca de la plaza en un bar muy acogedor con un patio muy bonito para el verano.
 
Comentario:
Enviado por Flor — 01 Mar 2005, 13:31


a medida que voy leyendo mas y mas partes de este camino me doy cuenta de que todavia queda gente buena y muy atenta en el mundo, es bonito conocer a gente asi y la sensacion de bienestar que te pueden llegar a dar despues de haber caminado todo el dia y llegar agotados a un albergue, en fin, el hecho de que te hagan sentir como en tu propia casa no tiene precio.
 
Comentario:
Enviado por Calamity — 01 Mar 2005, 10:51


Me encanta tu relato sobre el Camino de Santiago. Qué envidia. Siempre ha sido una cosa que he querido hacer pero nunca he dispuesto de tanto tiempo (y cuando tenía tiempo no tenía dinero).

Por cierto, todos aquellos que se saltan la Meseta Castellana, no saben lo que se pierden. No sólo los paisajes montañosos son bonitos. Existen otros tipos de belleza igualmente válidos.

Besitos, Calamity.
 
Comentario:
Enviado por El Mundo de CHOI — 28 Feb 2005, 19:26

pero to eso andando??? uyss toy agotada!! jajaj :P
Besitos salados de CHOI


No