Día 13
Astorga-Rabanal del Camino (Domingo, 23 de Noviembre de 2003)
Esta es la idea. Ayer me dijo Javier que a ver como me encontraba hoy, pero que lo mejor era subir en coche hasta Rabanal. Lo haría él o el hospitalero Ramón. Yo acogiéndome al abuso y a la confianza, le digo que me parece fenomenal que acepto. Ramón llegó ayer y es un señor jubilado de Caja Madrid o prejubilado mejor dicho. Nos caemos bien.
Buenos pues eso, Manolo no se a que hora vino, pero ya esta en marcha. Desayunamos abajo y esperamos que venga Pino. Nosotros nos llevaremos la mochila de Manolo y así ellos irán más relajados. También se marcha Chantal que se ha tomado un plato de arroz con verduras que no se lo salta un gitano y todo eso a las ocho de la mañana.
Javier no esta, llamó ayer y dijo que se quedaría hoy en cama porque tiene un catarro bestial, no podré despedirme de él. Manolo y Pino se marchan, me da un poco de pena el que se marchen y me dejen aquí solo y tristón. Hablo con Ramón y veo que es un buen tío, aunque al principio me pareció que era un poco pedante con el tema del Camino. Leemos el periódico y espero hasta que él diga que nos marchemos.
A las doce subimos a Rabanal. Veo el camino al lado de la carretera y me da una sensación muy extraña el ir en coche y la gente andando, aunque no veo a Pino ni a Manolo, a quien si veo es a Chantal.
Enseguida llegamos a Rabanal, vamos al albergue Nuestra Señora del Pilar que lo llevan Esperanza y su marido Serafín. Hace bastantes años que se conocen. Ya contaré las buenas personas que son. Llamo a Manolo y me dice que van por el Ganso, les queda unos 7 kilómetros para llegar.
Ramón se marcha y me dice que haga reposo, que vea como voy y que esta tarde le llame, que no le importa acercarme mañana hasta Molinaseca porque hacer el tramo de la Cruz de Ferro es demasiado fuerte como tengo el pie. De todas formas le llamaré esta tarde. Le digo que abusando de su ofrecimiento ya sabe lo que le pediré. Se marcha y mañana nos veremos.
Serafín y Esperanza se marchan a misa y me dejan en el albergue, como no sé a que hora llegaran, llamo por teléfono al restaurante del padre de Javier, Pascual, para que sepa que llegaremos un poco tarde y que nos reserven mesa. No hay ningún problema. Leo una revista de National Geographic antigua. Escribo el diario y me llama Gloria de Barcelona preguntándome que tal ando, también se pone un tal Luigi que escribe en el foro. Gracias.
Llega primeramente Chantal y un poco después Manolo y Pino. Nos acabamos de instalar, nosotros fuera por los ronquidos y ellas dentro. Hay como una especie de cocina con chimenea cerca de donde están las mujeres, nosotros pasaremos un poco de frío, pero tenemos bastantes mantas.
Nos vamos a comer, también viene Chantal. El pie me molesta. No hay mucha gente, comemos bastante bien y no muy caro. La francesa dice que ayer fue su cumpleaños y que se va a invitar bien, se come un cocido maragato. ¡Qué espléndida la chica!, ¡como se lo monta ella sola!, esta visto que primero yo y después yo y a los demás que nos parta.
Ursula me pone un mensaje diciéndome que ni se me ocurra abandonar ahora, que Pepe – mi padre – tiene que estar orgulloso de lo que estoy haciendo. Se me saltan las lágrimas y Pino se levanta y me da un abrazo. Una preciosidad esa chiquilla.
Después de la comida no recuerdo si dormimos un poco de siesta. Me comenta Esperanza que esta tarde no hay completas. Hay una cosa que se llama presentación o exposición. En el pueblo hay tres frailes de Silos, pero dos están de misiones y uno solo no dará las completas, pero que a las siete y media habrá eso que no se explicar en la iglesia.
Marchamos Pino y yo, Manolo creo que hay fútbol y fue a un bar a verlo. La iglesia es pequeña y a mí me gusta. Esta como en ruinas porque están levantando el techo y tiene grietas. Pero me gusta. Hay un fraile en el altar sentado y cantando rezos en gregoriano. Solo hay una mujer y Esperanza. Es un momento muy bonito.
Esto dura como media hora. Al final justo aparece Manolo. Nos ponemos a ver la iglesia y se acerca al fraile y le dice que si tiene sello para la credencial de forma pausada y muy correcto. El fraile sin mirarle le suelta un no seco y desagradable. Cuando se aleja dice que va a cerrar la iglesia. Le decimos buenas noches y se marcha contestándonos. Sin comentarios, porque no merece la pena. Seguro que él va al cielo y nosotros si él esta en la puerta, no nos dejara entrar.
Tomamos una cervecita en el bar donde estuvo Manolo viendo el fútbol. Al entrar ya le conocen y le dicen algo sobre su Atlético. Este hombre no falla, siempre igual, aquí como allí. La verdad es que el fútbol une mucho aunque sea para meterse unos con otros. Pero yo la verdad lo he intentado, pero no puedo, no puedo tragarme ni siquiera el primer tiempo.
Tiene este bar un salón donde están los servicios con un techo alto de vigas de maderas que da gusto míralo.
El final del día se esta haciendo. Nos invitan a una copita de orujo Esperanza y su marido Serafín. Son gente única. La francesa está durmiendo, después del cocido se tomó una copita de aguardiente de hierbas y aun no se despertó de la siesta.
El pie como siempre, si no ando, si estoy quieto sentado, estoy fenomenal, pero cuando lo muevo ya se donde está. Yo me doy mi pomada, me tomo un antiiflamatorio, pero el pie esta ahí y lo noto solo con mirarlo. Espero a mañana para ver como funcionamos. Ya llamé esta tarde a Ramón y le dije lo que había. El me dijo que no me preocupara, que sobre las doce o la una estaría aquí. Yo le digo que suba y comemos juntos. Ya veremos, me contesta.
Cada mochuelo a su olivo, nosotros a una nave que hay al lado, listos para dormir y listos para volver a levantarnos a las tres de la madrugada a lo mismo de todo los días. En eso no fallamos, a lo mejor en otras cosas podríamos, pero a eso no.
Esta es la idea. Ayer me dijo Javier que a ver como me encontraba hoy, pero que lo mejor era subir en coche hasta Rabanal. Lo haría él o el hospitalero Ramón. Yo acogiéndome al abuso y a la confianza, le digo que me parece fenomenal que acepto. Ramón llegó ayer y es un señor jubilado de Caja Madrid o prejubilado mejor dicho. Nos caemos bien.
Buenos pues eso, Manolo no se a que hora vino, pero ya esta en marcha. Desayunamos abajo y esperamos que venga Pino. Nosotros nos llevaremos la mochila de Manolo y así ellos irán más relajados. También se marcha Chantal que se ha tomado un plato de arroz con verduras que no se lo salta un gitano y todo eso a las ocho de la mañana.
Javier no esta, llamó ayer y dijo que se quedaría hoy en cama porque tiene un catarro bestial, no podré despedirme de él. Manolo y Pino se marchan, me da un poco de pena el que se marchen y me dejen aquí solo y tristón. Hablo con Ramón y veo que es un buen tío, aunque al principio me pareció que era un poco pedante con el tema del Camino. Leemos el periódico y espero hasta que él diga que nos marchemos.
A las doce subimos a Rabanal. Veo el camino al lado de la carretera y me da una sensación muy extraña el ir en coche y la gente andando, aunque no veo a Pino ni a Manolo, a quien si veo es a Chantal.
Enseguida llegamos a Rabanal, vamos al albergue Nuestra Señora del Pilar que lo llevan Esperanza y su marido Serafín. Hace bastantes años que se conocen. Ya contaré las buenas personas que son. Llamo a Manolo y me dice que van por el Ganso, les queda unos 7 kilómetros para llegar.
Ramón se marcha y me dice que haga reposo, que vea como voy y que esta tarde le llame, que no le importa acercarme mañana hasta Molinaseca porque hacer el tramo de la Cruz de Ferro es demasiado fuerte como tengo el pie. De todas formas le llamaré esta tarde. Le digo que abusando de su ofrecimiento ya sabe lo que le pediré. Se marcha y mañana nos veremos.
Serafín y Esperanza se marchan a misa y me dejan en el albergue, como no sé a que hora llegaran, llamo por teléfono al restaurante del padre de Javier, Pascual, para que sepa que llegaremos un poco tarde y que nos reserven mesa. No hay ningún problema. Leo una revista de National Geographic antigua. Escribo el diario y me llama Gloria de Barcelona preguntándome que tal ando, también se pone un tal Luigi que escribe en el foro. Gracias.
Llega primeramente Chantal y un poco después Manolo y Pino. Nos acabamos de instalar, nosotros fuera por los ronquidos y ellas dentro. Hay como una especie de cocina con chimenea cerca de donde están las mujeres, nosotros pasaremos un poco de frío, pero tenemos bastantes mantas.
Nos vamos a comer, también viene Chantal. El pie me molesta. No hay mucha gente, comemos bastante bien y no muy caro. La francesa dice que ayer fue su cumpleaños y que se va a invitar bien, se come un cocido maragato. ¡Qué espléndida la chica!, ¡como se lo monta ella sola!, esta visto que primero yo y después yo y a los demás que nos parta.
Ursula me pone un mensaje diciéndome que ni se me ocurra abandonar ahora, que Pepe – mi padre – tiene que estar orgulloso de lo que estoy haciendo. Se me saltan las lágrimas y Pino se levanta y me da un abrazo. Una preciosidad esa chiquilla.
Después de la comida no recuerdo si dormimos un poco de siesta. Me comenta Esperanza que esta tarde no hay completas. Hay una cosa que se llama presentación o exposición. En el pueblo hay tres frailes de Silos, pero dos están de misiones y uno solo no dará las completas, pero que a las siete y media habrá eso que no se explicar en la iglesia.
Marchamos Pino y yo, Manolo creo que hay fútbol y fue a un bar a verlo. La iglesia es pequeña y a mí me gusta. Esta como en ruinas porque están levantando el techo y tiene grietas. Pero me gusta. Hay un fraile en el altar sentado y cantando rezos en gregoriano. Solo hay una mujer y Esperanza. Es un momento muy bonito.
Esto dura como media hora. Al final justo aparece Manolo. Nos ponemos a ver la iglesia y se acerca al fraile y le dice que si tiene sello para la credencial de forma pausada y muy correcto. El fraile sin mirarle le suelta un no seco y desagradable. Cuando se aleja dice que va a cerrar la iglesia. Le decimos buenas noches y se marcha contestándonos. Sin comentarios, porque no merece la pena. Seguro que él va al cielo y nosotros si él esta en la puerta, no nos dejara entrar.
Tomamos una cervecita en el bar donde estuvo Manolo viendo el fútbol. Al entrar ya le conocen y le dicen algo sobre su Atlético. Este hombre no falla, siempre igual, aquí como allí. La verdad es que el fútbol une mucho aunque sea para meterse unos con otros. Pero yo la verdad lo he intentado, pero no puedo, no puedo tragarme ni siquiera el primer tiempo.
Tiene este bar un salón donde están los servicios con un techo alto de vigas de maderas que da gusto míralo.
El final del día se esta haciendo. Nos invitan a una copita de orujo Esperanza y su marido Serafín. Son gente única. La francesa está durmiendo, después del cocido se tomó una copita de aguardiente de hierbas y aun no se despertó de la siesta.
El pie como siempre, si no ando, si estoy quieto sentado, estoy fenomenal, pero cuando lo muevo ya se donde está. Yo me doy mi pomada, me tomo un antiiflamatorio, pero el pie esta ahí y lo noto solo con mirarlo. Espero a mañana para ver como funcionamos. Ya llamé esta tarde a Ramón y le dije lo que había. El me dijo que no me preocupara, que sobre las doce o la una estaría aquí. Yo le digo que suba y comemos juntos. Ya veremos, me contesta.
Cada mochuelo a su olivo, nosotros a una nave que hay al lado, listos para dormir y listos para volver a levantarnos a las tres de la madrugada a lo mismo de todo los días. En eso no fallamos, a lo mejor en otras cosas podríamos, pero a eso no.
Comentario:
que pena que tu pie siga todavía así, aunque aun queda mucho camino esperando que te hubieras recuperado, yo soy como la francesa me encanta el cocido y si puedo me como buenos platos....Que mas, pues que no nos parecemos en nada tu y yo me gusta el futbol, y si el partido me interesa me paso los noventa minutos sin parpadear, por cierto soy del BarÇa (sin protestar eh!!!!!!).
Besitos, y entiende que la chiquilla tiene que repartir su tiempo, seguro que se acordo de ti y de las practicas, pongo la mano en el fuego.
Besotes.
Enviado por Flor — 14 Mar 2005, 16:50
Comentario:
Caramba con la francesita, no me extraña que se pegue una buena siesta, cocido y copichuela ... eso es vida. Un abrazo
Enviado por gladiator — 14 Mar 2005, 12:27
Enviado por gladiator — 14 Mar 2005, 12:27
Comentario:
gracias por tu comment
saludos
Enviado por dawu — 14 Mar 2005, 12:17
saludos
Enviado por dawu — 14 Mar 2005, 12:17
Comentario:
aysss q si q he intentado andar XD!! pero me canso enseguida, jaja será q fumo mucho?? podria ser
Besitos salados de CHOI
Enviado por CHOI en el curro — 14 Mar 2005, 10:20
Besitos salados de CHOI
Enviado por CHOI en el curro — 14 Mar 2005, 10:20
Comentario:
Gracias Choi, preciosa. Lo que pasa es que no lo has probado, el día que te pongas a andar, no paras. jejeje.
Me ha dado calabazas, no ha venido este fin de semana, me ha dejado por otro, no hay practicas. El semana santa, caera alguna.
Un beso, Choi
Enviado por jartos — 13 Mar 2005, 21:46
Comentario:
uyss al rabanal se puede subir en car?? jaja pos entonces si q subo!!! q ya sabes q lo de andar XD!! no es lo mio, jeje
Por cierto.. q tal las practicas de car??
Besitos salados de CHOI
Enviado por El Mundo de CHOI — 13 Mar 2005, 21:04
Por cierto.. q tal las practicas de car??
Besitos salados de CHOI
Enviado por El Mundo de CHOI — 13 Mar 2005, 21:04





