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Diario de...pues eso
Bitácora de un peregrino que todavia sigue buscando su Camino.
Sindicación
 
Día 14
Rabanal del Camino-Molinaseca (Lunes, 24 de Noviembre de 2003)


Ya hace dos semanas que estamos en el lío este y parece que hace veinte años. ¡Que manera de pasar el tiempo!, en cuantos sitios desde todo este tiempo y a cuanta gente vista y hablado.

Hace fresquito pero el tiempo esta seco. Manolo y Pino se van a ir hoy también juntos y claro me dispongo a despedirlos.

Vamos al hostal de Gaspar a desayunar, anoche nos enteramos que es el único del pueblo que esta abierto. Hay dos personas más. Tomamos café y tostadas. Nos sentamos en la mesa y nos llevamos el desayuno. Gaspar al rato se acerca con más tostadas y más café. Nos ponemos ciegos. A ellos les vendrá bien para caminar, a mí ya menos porque a este paso de tanto comer me pondré – y así fue – como un tonelito.

Ya se marchan, irán hasta Molinaseca, antes pasaran por Foncebadon y la Cruz de Ferro, lugar emblemático del Camino.

Bajo al albergue un poco cabizbajo. Otro día a esperar. A ver si pronto se cura el pie y queda solo como un mal recuerdo.

Recojo las mochilas, acabo pronto. Voy a la casa de Serafín y Esperanza y me dicen que si quiero un café. Me tomo uno con ellos. Son buena gente este matrimonio, se hacen querer. Me cuenta Serafín cosas del albergue y la gente famosa que ha venido por aquí. Dice que no hace mucho estuvo Carmen Alborch con una amiga y este verano a estado el presidente del congreso de los vascos – que ahora no me acuerdo de su nombre – y se ve en alguna foto curándose las ampollas en el patio. Dice Esperanza que Isabel, su hija las cura muy bien. Ahora está haciendo parte del Camino. Es Atucha, ahora recuerdo.

La entrada al albergue da a una zona cubierta como un soportal. Esta muy bien decorado con cacharros viejos, pero con muy buen gusto. Después está el patio donde dan todas las puertas de la casa. A la derecha esta la casa de ellos, a la izquierda dependencias suyas y dormitorios. Un poco más adelante hay una barra de un bar, para dar comidas y bebidas en verano, hay cerca un carro viejo. Más al fondo están los dormitorios donde hemos dormido. Y al fondo del todo hay un portón donde dice serafín que tiene los animales. En las dependencias privadas han tenido que poner carteles porque los peregrinos se metían en todos los sitios.

Serafín va a dar de comer a los animales. Una maravilla. Este hombre entiende. Detrás de ese portón hay una dependencia grande donde mete su hija el coche y donde él ha ido recabando cantidad de muebles antiguos. Tiene como sesenta trillos y dice que los vende a 60.000 pesetas. Muchas alacenas, muebles aparadores, radios, en fin un lugar donde da gusto estar un rato y deleitarse con esas maravillas.

Tiene dos cerdos y varias gallinas. Para estas Navidades quiere hacer la matanza. Son dos cerdos hermosos.

Llega Gaspar, esta interesado en un confesionario y se ha enterado que Serafín tenía uno. Es verdad, pero los frailes se lo dejaron mientras arreglaban la iglesia, pero de todas formas no es nada vistoso. Tomamos un vino y me dice que Ramón subirá más tarde y que vamos a comer en su hostal, que nos invita. Yo alucino, no se como agradecer todo esto.

Gaspar llama de usted a Serafín y a Esperanza y ellos tutean a Gaspar. Estuvieron en la boda del hijo de ellos en Murcia. Se me había olvidado decir que aparte de Isabel tienen otro hijo que se puso novio con una chica peregrina de Murcia. Y al final se casaron allí.

Serafín no esta muy contento con algunas cosas que hace su hija. Yo lo único que le decía era que disfrutase de sus hijos – acordándome de mi padre – que lo importante es la familia y es la única que te puede resolver los problemas. Isabel debe ser no cede y ahora esta haciéndose una casa preciosa cerca de la iglesia. El padre comenta que le esta costando un dineral y que es como un antojo. Al final cree que lo pondrá como turismo rural. Yo creo que a pesar de todo a Serafín le gusta lo que hace Isabel.

Mi madre llama y le comento que estos señores se están portando conmigo de maravilla, le pongo al teléfono a Esperanza y mi madre se pone a llorar de la emoción. Y a mí pues casi también.

Al poco rato llega Ramón, se sienta un rato y vamos al hostal de Gaspar a comer. Me despido de Serafín y Esperanza. En 24 horas que hemos estado juntos les he cogido bastante cariño. Aquí han sido como mis padres. Les tengo que escribir, hubiera sido un buen momento estas Navidades el haberles podido felicitar, pero no ha sido así, espero hacerlo pronto.

Subimos en el coche hasta el hostal, nos sentamos en una mesa y Gaspar nos dice que comamos lo que queramos. Pedimos el menú de la casa.

Al rato de estar sentados miro a mi derecha y me parece ver a Arnau. Sí, es él, esta en una mesa junto a su hermana y otro chico. Me acerco y nos damos un abrazo. Se esperó un poco para esperar a su hermana y ya están juntos, creo que desde León no nos veíamos. Ramón les invita al café. Ellos alucinan con Ramón, más tarde hablaremos de él y Arnau me dirá que fue un buen detalle el invitarles. ¡Las de sorpresas que tiene este Camino!

Nos marchamos, nos despedimos de Arnau y en ruta a Molinaseca. Me va enseñando la ruta. En coche una maravilla, pero andando debe ser la repera. Muchos falsos llanos. Cerca de la Cruz de Ferro ya no hay mucha vegetación. Paramos en la Cruz, está al lado de la carretera. Me bajo solo. Llevo unas piedras. La costumbre es llevar unas piedras de tu lugar de origen y depositarlas junto a la cruz como signo de desprenderte de algo que te pesa. Yo lo hice igual pero quería que toda mi familia estuviera en ese momento conmigo y fue que todos tocaran las piedras. Como mi padre no podía tocarlas le pedí a mi madre que cogiera una del cementerio. Maribel dijo que llevara también piedras de aquí y así fue, hice lo mismo y las cogí del cementerio de aquí, en total llevaba cuatro piedras. Le di una a Manolo para que la llevara él. Así fue, cogí las piedras, las bese y las deposité junto a las de miles y miles de peregrinos que hacen lo mismo. Las lágrimas saltan de mis ojos, me acuerdo de mi padre, de todos, pero mucho de él.

Pasamos cerca del albergue de Manjarín. Ramón me cuenta un poco que Tomas el hospitalero, el ultimo templario, esta solo llevando este albergue. No hay luz, no hay agua, dicen que hay una magia especial si duermes allí una noche, el Camino autentico, duro y mágico. Subsiste de los peregrinos, de sus ayudas y de la gente como Ramón que de vez en cuando se deja caer con una caja de leche o de café. En los días de niebla, va hasta la cruz de Fierro y pertrechado con termos de café caliente da la bienvenida al peregrino helado y aterido. Esto es el Camino.

Nos queda la bajada a Molinaseca, muy dura, durisima. Paramos en El Acebo para ver si Manolo y Pino están, pero comieron hace un rato y continúan. Este pueblo es el primero de El Bierzo.

Molinaseca nos espera. Es un pueblo muy bonito y debido a la cercanía con Ponferrada mucha gente tiene sus chalets aquí. A la entrada del pueblo, se hace una piscina natural con unas compuertas que hay. Me imagino en verano bajando estas cuestas sudando y ver el agua fresquita, ¡la de carreras que debe haber hacia el liquido elemento!.

Nos vemos con Alfredo en una especie de cafetería pequeñita con pinta de ser la barra de un restaurante. Parece más pequeño que yo, pero bastante más inquieto. Quiere aprovecharse de la circunstancia de vivir al lado del Camino y lo va a conseguir. Hablan de temas relacionados con el Camino, conocen a la gente que pulula por ahí y saben de qué pie cojea cada uno de ellos. A mi claro que no me conoce, pero a partir de ahora y hasta Galicia sabrá de mí.

Vamos al albergue, está a la salida del pueblo hacia Ponferrada, es una antigua ermita pero muy reformada y con estilo por dentro muy nuevo, la reformó un arquitecto amigo de Alfredo. Abajo hay una pequeña cocina, al fondo los servicios y arriba los dormitorios. No es muy grande, dormirán como mucho 20 peregrinos. En verano en la calle debajo de una especie de porche también pueden dormir y en una especie de solar con césped planta unas tiendas de campaña para cuatro personas.

Ramón se despide, no tengo palabras de agradecimiento, me da un abrazo. ¡Hasta siempre Ramón!.

Manolo y Pino llegan. Me alegra volver a verlos. Manolo llega entusiasmado. La bajada desde El Acebo es impresionante y se alegra que no haya ido porque el pie estaría bastante resentido. Pino es más inexpresiva, dice que ha disfrutado y vale. Chantal la francesa también llego. Nos instalamos en el albergue.

Después de las duchas, nos bebemos una botella de vino que ha traído Alfredo y me da un masaje en el pie. Le enseña a Manolo o Manolo se fija como lo hace y a partir de entonces todo ira mucho mejor. Estando en esto del masaje, me acuerdo y reviso mis notas y veo que tengo una anotación de Gloria que me dice que no me olvide de tomarme unos vinos con Alfredo el hospitalero de Molinaseca. Se acuerda Alfredo de Gloria, es increíble esta mujer, por donde pasa deja huella. Ha cogido esto del Camino con unas ganas tremendas. Mi madrina del Camino es única.

Dicho y hecho, nos vamos de vinos. Cuando voy a coger el anorak me doy cuenta que no lo llevo, como tampoco un chubasquero que me regalo Javier en Astorga. Ahora recuerdo que lo deje en el coche de Ramón. Cuando lo llamo me dice que se acaba de dar cuenta, que me lo mandara con un bicigrino hasta Villafranca. De nuevo superagradecirdo. Manolo me mira como diciendo, a este ya lo conozco.

No hay nadie por las calles, pero es un pueblo precioso. Hay unas tabernas pequeñitas, pero con mucho encanto. Hemos empezado bien El Bierzo, ojalá terminemos mejor aun.

Manolo se comió en El Acebo un botillo y está lleno y con lo que picamos estamos listos, cuando llegamos al albergue hacemos limpieza de mochila y vamos a mandar por mensajería lo que nos sobra, en total unos 5 kilos.

Alfredo llega al albergue para despedirse de nosotros, buena persona este Alfredo, ojalá le vaya bien también en esta singladura.

A las diez y media a la cama. Chantal ya duerme. Yo lo hago mal, me levanto tres veces al servicio. Pino duerme abajo, dice que cerca del fuego y escuchando música en la radio, yo creo que es por los ronquidos, es muy cuidadosa en sus apreciaciones.
 
Comentario:

sip, si lo de la necesidad está muy bien, pero lo del peso pa mi esplada no tantoala q me voy andandito hacia el otro post :P


Enviado por El Mundo de CHOI — 18 Mar 2005, 20:16

 
Comentario:
Os comento: Doc: te puedo asegurar que hay un antes y un despues del Camino, fueron 24 días y eso marca. Todavia quedan cosas. Yo soy un sentimental (semental en el argot caminero) y veo emociones debajo de las piedras. Un abrazo y gracias.

Gladiator: Tienes mi apoyo y mi "experiencia" en ayudarte cuando lo quieras hacer, no te arrepentiras, te lo aseguro. Un beso.

Flor: La pena fue no hacerlo andando, podia "hacer trampa" y poner que llegue andando y tal, pero el primer engañado soy yo. Te imaginas la cantidad de piedras despues de tanto tiempo...y a metros más adelante Manjarín, el Camino en su forma más natural, salvaje y bella. Un beso Flor, guapetona.

Puckk: Hola Paty, todo el camino es precioso y hay momentos que solo se puede recordar si has pasado por él. Ese escalofrio que siempre recordaras esta en el lugar más raro y dificil. Pero lo mejor, la gente, lo mejor del Camino. Un beso guapetona.

Choi: Las piedras que lleve eran pequeñas, no se cuanto pesarían, puedes llevar una chinita o un grano de arena, lo importante es que lo hagas porque lo necesites hacer. Luego te visito.m Un beso preciosa-guapetona.


Enviado por jartos — 17 Mar 2005, 21:12
 
Comentario:

y digo yo, podria en vez una piedra depositar una simple chinita, q digo yo q despues de andar tanto no tendrá uno ganas de pillar mucho peso, no??
jeje
muy lindo el paseo
Besitos salados de CHOI :P


Enviado por El Mundo de CHOI — 17 Mar 2005, 20:55

 
Comentario:
A mi también me atrapó el relato de la cruz, es hermoso...
Gracias por tu comentario, pero eso de los cambios se me da muy fácil, sobre todo en cuanto al diseño del blog, eso lo verás muy seguido! jajaja. No se si sea bueno o malo eso de cambiar tan seguido pero lo disfruto mucho


Enviado por Puckk — 17 Mar 2005, 18:06
 
Comentario:
De todo el relato me quedo con el detalle de las piedras junto a la cruz, no lo conocia, y me parecio realmente espectacular, muy emotivo y bonito.
Besos.


Enviado por Flor — 17 Mar 2005, 16:38
 
Comentario:

Siempre he tenido ganas de hacer el camino de Santiago y creo que lo voy a llevar a cabo, sobretodo ahora que nos informas tan bien de todo. Besos


Enviado por gladiator — 17 Mar 2005, 16:18

 
Comentario:
Le he cogido afición a leer un trocito de tu viaje por el Camino. Es un pequeño remanso de paz, salpicado de sentimientos. ¿Qué tal te fue cuando lo terminaste?
Abrazos "Jartos a vino y queso" ;-)


Enviado por dockof — 17 Mar 2005, 10:10
No