Día 15
Molinaseca-Villafranca del Bierzo (Martes, 25 de Noviembre de 2003).
No lo digo siempre, pero todos los días tengo llamadas telefónicas. Maribel me da los buenos días y después por la noche hablamos y además cuando bien nos parece. Mi madre desde el problema con el pie, todos los días también. Jesús cada dos días también lo hace, mi compañera Elena también todos los días entre semana, con Gloria hablamos bastante y mi amiga Inma casi a diario me va animando con sus buenas palabras. Concha desde Madrid también de vez en cuando me saluda y aunque me dice que sigue sin entender esto del Camino, me apoya. No me aburro y lo agradezco. No se os habéis fijado pero siempre mujeres, ¿estaré obsesionado? También me llama mis compañeros Joaquín y Manolin y mi padrino Antonio&aitor de Logroño.
Nuevo día. Noche muy inquieta. Alfredo me dijo ayer, que tengo que andar, que no me preocupe mucho, que trate de no pensar en el pie y que iré día a día mejor. Ese nerviosismo por la noche podría ser el motivo a mi vuelta al Camino. He pedido a mi padre que no me deje, que esté a mi lado.
No recuerdo que desayunamos. Hoy a helado, hace un poco frío. Salimos a andar. Me santiguo como todos los días y adelante. El pie responde, vamos despacio. A partir de hoy me pongo un vendaje. Mi fiel amigo Manolo está a mi lado, lo agradezco, me da tranquilidad, gracias.
Hasta Ponferrada vamos en animada charla. Manolo esta contento otra vez volvemos a estar juntos. El camino hacia Ponferrada es paralelo a la carretera o como dice Alfredo la acera continúa hasta Ponferrada. Cerca de Ponferrada hay un lugar que se llama Campo y es una zona residencial de esta ciudad y ocurren dos cosas. Una, están esperando el autobús unos niños con sus madres y oigo decir a una de ellas que se estén quietos que estos peregrinos os llevaran, le digo al niño que tranquilo que los peregrinos somos buenos y no llevamos a ningún niño. Y dos, nos encontramos con una parada de Bus y no queremos que nos pase lo de Burgos y León. Nos lleva al centro y buscamos una agencia para mandar el peso sobrante. Al final cogemos un taxi y este después de dejar los paquetes nos deja en ruta hacia Villafranca.
Buscamos el bar del hermano de Pepe Fontal, pero esta cerrado, tal vez abra más tarde. Paramos entonces a almorzar en el bar Scorpio. Nos atiende una chica pero no recuerdo que fue lo que tomamos, seguro que sí, que dos huevos fritos. Allí sirve un licor color naranja en un vaso de chupito, preguntamos que es y nos contesta un chico que zumo de naranja. Seguro que agarran un atracón de vitamina C.
Salimos andando y cuando llevamos recorridos unos 300 metros me doy cuenta que no encuentro mi libreta, la libreta que llevo apuntado todo sobre acerca del Camino, pueblos, direcciones, albergues, bares, hostales, planos, gráficas. Manolo raudo se prepara para volver y cuando lleva andado 50 metros la encuentro, menos mal que lleva el móvil encendido y puedo avisarle. Este Manolo lo aguanta todo, vuelve con una sonrisa, si fuera tía para comérsela.
Vamos llegando a Cacabelos después de dos horas desde Ponferrada, nos encontramos con un señor que nos dice cosas sobre el Camino y nos informa que podemos ir a tomar algo a Prada a Tope, pero le decimos que iremos mejor a Casa Ubaldo a tomarnos unos callos. Rectifica el señor y dice que le parece bien el lugar. Prada a Tope es de un señor llamado José Luis Prada que por los años 70 comenzó a envasar productos de El Bierzo y venderlos. Luego preparo un lugar llamado La Moncloa como cita obligada de la cocina berciana y hoy en día esta instalado en el dólar. Tiene un castillo que también utiliza como lugar de hospedaje y da trabajo a un montón de gente.
Los callos fantásticos, también tomamos pulpo. Nos atiende una señora muy agradable y con mucho interés de charlar. Buena gente nos encontramos en el Camino.
Continuamos nuestro caminar, hace calor, vamos en paralelo por la carretera, al final cerca de Villafranca el Camino es el arcén de la misma. Son 8 kilómetros desde Cacabelos. Nos llama Elena, Miguel Angel se interesa en nuestra llegada a Santiago, me enfado un poco porque todavía nos queda bastantes días y kilómetros y ya empieza a dudar que pueda estar el día señalado de vuelta trabajando. Manolo me dice que no me preocupe que nos sobrara tiempo y yo le digo que tenga paciencia él. Con Manolin también hablamos y la pregunta del millón: ¿habéis visto a alguna mujer aparte de las vuestras? Seguimos solos, Manolo.
Sobre las tres y media llegamos a Villafranca del Bierzo. Entramos por una zona residencial nueva y se hace un poco pesado. Ya cerca del pueblo preguntamos a una chica si queda cerca el pueblo y nos dice que estamos llegando. Se parece un montón a María, la hija de Manolo Pascual, la chica que estuvo con Ursula en Yeste.
Vemos un edificio enorme, como una fortificación muy bien cuidada por fuera, pero sin ningún indicativo de lo que se trata. Seguimos a la derecha y hacia arriba y llegamos al albergue de Jesús el Jato. Me comento Ramón que es el único albergue que se está haciendo solo con ayuda de peregrinos. Edifico muy destartalado, entramos en una especie de comedor-bar-salón de techos altos y paredes cargadas de enredos y suciedad. Están comiendo unas cuantas personas, nos saludan un poco frío. Una chica nos atiende y nos instala. Es la hija de Jato.
Hay un patio central y de ahí salen habitaciones y dependencias. Pero se ven cosas sin terminar o a medio terminar. De los cuatro lados de ese patio, hay unos que no hay nada, que esta solo el esqueleto. Ducha rápida y nos disponemos a ir a comprar al pueblo.
Aparece Pino, los dos chavales de Canadá, los que vimos el primer día en Santo Domingo, han estado dos días parados en Molinaseca en un hostal y otro más en Astorga. También hay un par de ciclistas y uno de ellos pregunta por mí y me da el anorak y el chubasquero. Le invito a una cerveza. Chantal no falla y aquí esta un día más junto a un alemán mayor que anda que se las pela y que lleva un lío de ropa en la espalda. El día que llegamos a Molinaseca nos lo encontramos por la carretera. El hospitalero es Joaquín que nosotros pensábamos que era Jato. Este señor esta en Brasil en una convención de peregrinos. Si está su mujer que nos comenta que las cosas con su marido están de pena y su hija pequeña Cecilia que es la única que vive con ellos, las otras hasta cuatro está casadas.
Pino se viene con nosotros, quiere comer algo. Vemos un restaurante en la plaza y pregunta si puede comerse un plato de macarrones, sale para decirnos que sí y se queda. Nosotros continuamos. Compramos nuestra fruta y Manolo champú para la barba, pero no hay frascos pequeños. El señor de la tienda es muy amable y entablamos conversación un buen rato. Vamos a la oficina de turismo y nos informa que a las siete hay misa en una iglesia cercana, y la abren un rato antes. Intento que me explique algo sobre el edifico de la entrada y lo único que saco claro es que es privado, que pertenece a Cristóbal Halfter un concertista y ya esta, no me dice nada más, al ser privado no hay datos. A las siete la iglesia sigue cerrada.
Cenamos en el albergue, la señora nos prepara unas verduras y una tortilla. Joaquín es un señor mayor, jubilado y viudo. Hace poco estando en el albergue le dio una trombosis, pero debió ser pequeña. Es buena persona, conmigo se enfada porque no le tuteo. Hace unos años tuvieron un accidente de tráfico y fallecieron su mujer y un hijo, el quedo malherido y le amputaron varios dedos de una mano. Otro hijo también sufrió graves heridas pero salvo la vida. Pero lo que es la vida, al cabo de los años falleció de una leucemia. Joaquín se muestra alegre y dicharachero, lleva un pañuelo alrededor del cuello.
Charlamos después de la cena con la mujer de Jato y su hija Cecilia. Tiene 20 años y con las ideas muy claras. Se esta sacando el carnet de conducir. Pino se pone a escuchar música de un viejo aparato de cintas que ha encontrado. Cenan después los voluntarios que están haciendo chapuzas en el albergue, dos suizos y un portugués. Joaquín dice que trabajan muy poquito, se levantan tarde y por la tarde ya no hacen nada. Se les paga la comida y el alojamiento, pero que cuando venga Jesús el Jato se les acabo el vivir bien.
A las 11 a la cama, dormimos aparte, por el tema que ya se conoce. Hasta mañana.
No lo digo siempre, pero todos los días tengo llamadas telefónicas. Maribel me da los buenos días y después por la noche hablamos y además cuando bien nos parece. Mi madre desde el problema con el pie, todos los días también. Jesús cada dos días también lo hace, mi compañera Elena también todos los días entre semana, con Gloria hablamos bastante y mi amiga Inma casi a diario me va animando con sus buenas palabras. Concha desde Madrid también de vez en cuando me saluda y aunque me dice que sigue sin entender esto del Camino, me apoya. No me aburro y lo agradezco. No se os habéis fijado pero siempre mujeres, ¿estaré obsesionado? También me llama mis compañeros Joaquín y Manolin y mi padrino Antonio&aitor de Logroño.
Nuevo día. Noche muy inquieta. Alfredo me dijo ayer, que tengo que andar, que no me preocupe mucho, que trate de no pensar en el pie y que iré día a día mejor. Ese nerviosismo por la noche podría ser el motivo a mi vuelta al Camino. He pedido a mi padre que no me deje, que esté a mi lado.
No recuerdo que desayunamos. Hoy a helado, hace un poco frío. Salimos a andar. Me santiguo como todos los días y adelante. El pie responde, vamos despacio. A partir de hoy me pongo un vendaje. Mi fiel amigo Manolo está a mi lado, lo agradezco, me da tranquilidad, gracias.
Hasta Ponferrada vamos en animada charla. Manolo esta contento otra vez volvemos a estar juntos. El camino hacia Ponferrada es paralelo a la carretera o como dice Alfredo la acera continúa hasta Ponferrada. Cerca de Ponferrada hay un lugar que se llama Campo y es una zona residencial de esta ciudad y ocurren dos cosas. Una, están esperando el autobús unos niños con sus madres y oigo decir a una de ellas que se estén quietos que estos peregrinos os llevaran, le digo al niño que tranquilo que los peregrinos somos buenos y no llevamos a ningún niño. Y dos, nos encontramos con una parada de Bus y no queremos que nos pase lo de Burgos y León. Nos lleva al centro y buscamos una agencia para mandar el peso sobrante. Al final cogemos un taxi y este después de dejar los paquetes nos deja en ruta hacia Villafranca.
Buscamos el bar del hermano de Pepe Fontal, pero esta cerrado, tal vez abra más tarde. Paramos entonces a almorzar en el bar Scorpio. Nos atiende una chica pero no recuerdo que fue lo que tomamos, seguro que sí, que dos huevos fritos. Allí sirve un licor color naranja en un vaso de chupito, preguntamos que es y nos contesta un chico que zumo de naranja. Seguro que agarran un atracón de vitamina C.
Salimos andando y cuando llevamos recorridos unos 300 metros me doy cuenta que no encuentro mi libreta, la libreta que llevo apuntado todo sobre acerca del Camino, pueblos, direcciones, albergues, bares, hostales, planos, gráficas. Manolo raudo se prepara para volver y cuando lleva andado 50 metros la encuentro, menos mal que lleva el móvil encendido y puedo avisarle. Este Manolo lo aguanta todo, vuelve con una sonrisa, si fuera tía para comérsela.
Vamos llegando a Cacabelos después de dos horas desde Ponferrada, nos encontramos con un señor que nos dice cosas sobre el Camino y nos informa que podemos ir a tomar algo a Prada a Tope, pero le decimos que iremos mejor a Casa Ubaldo a tomarnos unos callos. Rectifica el señor y dice que le parece bien el lugar. Prada a Tope es de un señor llamado José Luis Prada que por los años 70 comenzó a envasar productos de El Bierzo y venderlos. Luego preparo un lugar llamado La Moncloa como cita obligada de la cocina berciana y hoy en día esta instalado en el dólar. Tiene un castillo que también utiliza como lugar de hospedaje y da trabajo a un montón de gente.
Los callos fantásticos, también tomamos pulpo. Nos atiende una señora muy agradable y con mucho interés de charlar. Buena gente nos encontramos en el Camino.
Continuamos nuestro caminar, hace calor, vamos en paralelo por la carretera, al final cerca de Villafranca el Camino es el arcén de la misma. Son 8 kilómetros desde Cacabelos. Nos llama Elena, Miguel Angel se interesa en nuestra llegada a Santiago, me enfado un poco porque todavía nos queda bastantes días y kilómetros y ya empieza a dudar que pueda estar el día señalado de vuelta trabajando. Manolo me dice que no me preocupe que nos sobrara tiempo y yo le digo que tenga paciencia él. Con Manolin también hablamos y la pregunta del millón: ¿habéis visto a alguna mujer aparte de las vuestras? Seguimos solos, Manolo.
Sobre las tres y media llegamos a Villafranca del Bierzo. Entramos por una zona residencial nueva y se hace un poco pesado. Ya cerca del pueblo preguntamos a una chica si queda cerca el pueblo y nos dice que estamos llegando. Se parece un montón a María, la hija de Manolo Pascual, la chica que estuvo con Ursula en Yeste.
Vemos un edificio enorme, como una fortificación muy bien cuidada por fuera, pero sin ningún indicativo de lo que se trata. Seguimos a la derecha y hacia arriba y llegamos al albergue de Jesús el Jato. Me comento Ramón que es el único albergue que se está haciendo solo con ayuda de peregrinos. Edifico muy destartalado, entramos en una especie de comedor-bar-salón de techos altos y paredes cargadas de enredos y suciedad. Están comiendo unas cuantas personas, nos saludan un poco frío. Una chica nos atiende y nos instala. Es la hija de Jato.
Hay un patio central y de ahí salen habitaciones y dependencias. Pero se ven cosas sin terminar o a medio terminar. De los cuatro lados de ese patio, hay unos que no hay nada, que esta solo el esqueleto. Ducha rápida y nos disponemos a ir a comprar al pueblo.
Aparece Pino, los dos chavales de Canadá, los que vimos el primer día en Santo Domingo, han estado dos días parados en Molinaseca en un hostal y otro más en Astorga. También hay un par de ciclistas y uno de ellos pregunta por mí y me da el anorak y el chubasquero. Le invito a una cerveza. Chantal no falla y aquí esta un día más junto a un alemán mayor que anda que se las pela y que lleva un lío de ropa en la espalda. El día que llegamos a Molinaseca nos lo encontramos por la carretera. El hospitalero es Joaquín que nosotros pensábamos que era Jato. Este señor esta en Brasil en una convención de peregrinos. Si está su mujer que nos comenta que las cosas con su marido están de pena y su hija pequeña Cecilia que es la única que vive con ellos, las otras hasta cuatro está casadas.
Pino se viene con nosotros, quiere comer algo. Vemos un restaurante en la plaza y pregunta si puede comerse un plato de macarrones, sale para decirnos que sí y se queda. Nosotros continuamos. Compramos nuestra fruta y Manolo champú para la barba, pero no hay frascos pequeños. El señor de la tienda es muy amable y entablamos conversación un buen rato. Vamos a la oficina de turismo y nos informa que a las siete hay misa en una iglesia cercana, y la abren un rato antes. Intento que me explique algo sobre el edifico de la entrada y lo único que saco claro es que es privado, que pertenece a Cristóbal Halfter un concertista y ya esta, no me dice nada más, al ser privado no hay datos. A las siete la iglesia sigue cerrada.
Cenamos en el albergue, la señora nos prepara unas verduras y una tortilla. Joaquín es un señor mayor, jubilado y viudo. Hace poco estando en el albergue le dio una trombosis, pero debió ser pequeña. Es buena persona, conmigo se enfada porque no le tuteo. Hace unos años tuvieron un accidente de tráfico y fallecieron su mujer y un hijo, el quedo malherido y le amputaron varios dedos de una mano. Otro hijo también sufrió graves heridas pero salvo la vida. Pero lo que es la vida, al cabo de los años falleció de una leucemia. Joaquín se muestra alegre y dicharachero, lleva un pañuelo alrededor del cuello.
Charlamos después de la cena con la mujer de Jato y su hija Cecilia. Tiene 20 años y con las ideas muy claras. Se esta sacando el carnet de conducir. Pino se pone a escuchar música de un viejo aparato de cintas que ha encontrado. Cenan después los voluntarios que están haciendo chapuzas en el albergue, dos suizos y un portugués. Joaquín dice que trabajan muy poquito, se levantan tarde y por la tarde ya no hacen nada. Se les paga la comida y el alojamiento, pero que cuando venga Jesús el Jato se les acabo el vivir bien.
A las 11 a la cama, dormimos aparte, por el tema que ya se conoce. Hasta mañana.
Comentario:
quien soy??
a q vine?? :P
q te voy a dejar?? jeje :P
besitos salados XD!!!
Enviado por El Mundo de CHOI — 20 Mar 2005, 21:59
Comentario:
uyss q susto y mal rollo perder la libreta, menos mal q fue solo una falsa alarma, y digo yo.. si no llegas a encontrarla, no podriamos estar aqui disfrutando de tu camino?? q cosas no??
amm ahora q me acuerdo asi de repente q si no se me olvida, a ti te gusta andar pero x lo q veo volar no mucho ehh!! (lo digo x los parques de ocio)
ahora sip, q en el otro post no te los he dejado
Besitos salados de CHOI
Enviado por El Mundo de CHOI — 18 Mar 2005, 20:22
amm ahora q me acuerdo asi de repente q si no se me olvida, a ti te gusta andar pero x lo q veo volar no mucho ehh!! (lo digo x los parques de ocio)
ahora sip, q en el otro post no te los he dejado
Besitos salados de CHOI
Enviado por El Mundo de CHOI — 18 Mar 2005, 20:22
Comentario:
Ya te va quedando menos "viaje", campeón. Supongo que tu pie iría mejorando poco a poco. Das mucha importancia a recordar todos los nombres de las personas con quienes estuviste. Debió marcarte, compañero.
Un abrazo, y hasta otra etapa.
Enviado por dockof — 18 Mar 2005, 11:58
Un abrazo, y hasta otra etapa.
Enviado por dockof — 18 Mar 2005, 11:58