Día 23, 24 y Epilogo
Arzua-Santa Irene-Santiago-Monte do Gozo (Miércoles, 3 de Noviembre 2003)
No madrugamos hoy. En teoría tenemos una etapa corta y no queremos castigarnos mucho. Deberíamos de ir hoy directamente a Monte do Gozo, dormir esa noche y al día siguiente como son pocos kilómetros estar en Santiago a primera hora y asistir a misa del peregrino a las 11. Haremos entonces hoy hasta Arca y mañana ir a Monte do Gozo.
Tomamos café y tostadas en un bar cerca del hostal. Tarda en amanecer, pero al final y con lluvia salimos hacia delante.
El paisaje es bonito, esta etapa esta muy bien, pero lo que pasa es que la lluvia no te deja contemplarlo.
Pasamos por aldeas con pocas casas y con poca gente. A lo largo del Camino hemos visto mucha gente, pero también muchísima gente poco habladora. El peregrino saluda y el paisano contesta, a veces con un saludo efusivo, otras con un movimiento de cabeza y otras con un gruñido. Pero muchas veces si el peregrino pasa de largo el paisano pasa también, deben ser muchas las personas que pasan por aquí, todos de sus padres y sus madres y dar el toque a tanta gente debe ser muy difícil.
Al paso de una de estas aldeas, lloviznaba, oímos una voz que nos dice que vaya día tenemos para andar. Se trata de una señora que esta recogiendo la ropa y que amablemente se interesa por nosotros. Nos paramos a hablar con ella y agradeciéndole el calor humano que ha tenido al pararse a hablar con nosotros.
Muchos robles a lo largo de hoy, también bastante agua. Es una pena porque como ya dije días atrás el agua te corta bastante y te mantiene callado, sin muchas ganas de hablar.
En Salceda al lado de la carretera paramos en un bar. También es tienda, pero de risa porque hay una estantería en un rincón con cuatro cosas y ya esta. También hay una cámara frigorífica con algunos embutidos y quesos. Hay un cartel que pone: “Utilizar el Reflex en la calle” En la barra están las dos señoras que estaban cenado la otra noche en Palas, son inglesas – sigo creyendo – y toman café con leche.
Le preguntamos a la señora si nos puede preparar algo y nos dice que de cocina no, solo embutidos, de acuerdo, le pedimos un poco de queso y jamón. Hace frió en el bar, hay una estufa de leña apagada y esta señora esta con un anorak puesto. Para preparar esto se quita el anorak y nos pone queso y jamón en lonchas, cosa más mala nunca he comido en mi vida, pero cuando el hambre aprieta, no hay quien lo pare. Termina de prepararlo y se pone de nuevo el abrigo.
Tiene una cara de mala leche terrible, no es mayor tendrá unos treinta años, el pelo a lo tazón y nos mira con desprecio, que parece que nos va a matar.
Nos vamos de allí con más pena que gloria. Sigue lloviendo, no deja ni un minuto. En un recodo del camino encontramos el monumento a Guillermo Watt que falleció en este lugar en 1993. Hay como una hornacina y unas botas metálicas con una leyenda con la fecha de su muerte, “a una jornada de Santiago”. Vaya suerte la del pobre hombre, que poco le quedaba.
Poco después en otra aldea, Ras o Brea no recuerdo bien, hay otra lapida a la izquierda recordando a Mariano Sánchez-Covisa Cerro fallecido también en 1993 el 24 de septiembre día de las Mercedes. Me dejan huella estas señales, faltando tan poco para terminar. Hasta el ultimo metro cualquier cosa puede pasar, somos muy frágiles y durante este Camino me he dado cuenta de lo vulnerables que podemos ser.
Seguimos andando y sigue lloviendo. En un repecho me dice Manolo que esta molesto, que está intentando ver algún sitio seco para poderse tomar una pastilla. Le digo que podemos parar en cualquier sitio para tomarla aunque llueva, pero dice que no que puede esperar. Pero él va callado, no dice nada, hace gestos cuando le pregunto.
Llegamos al alto de Santa Irene, la carretera va paralela al camino, se ven al fondo camiones estacionados, es la hora de la comida. Cruzamos a la derecha de la carretera y entramos en el mesón El Empalme. Es pequeño, Manolo se sienta en una mesa y le veo la cara. Tiene los ojos tristes y retorcidos con la mirada perdida, pone un gesto de dolor casi de continuo. La mano izquierda la tiene apoyada en su frente.
Hay bastante gente comiendo, hay un trasiego en la barra entre una señora joven y un señor de unos treinta años que debe ser su marido. Ella se acerca a mi y me pregunta algo yo le contesto que quiero una cerveza y mi amigo no se porque esta muy molesto. Ella se preocupa y entonces Manolo se levanta y se acerca a la barra, la señora le pregunta qué que le pasa y el lo único que le dice es que si tiene sello. ¡La madre que le parió!, esta jodido del riñón y lo único que se le ocurre decir es que si hay sello. La señora le dice que sí que no se preocupe, pero que lo primero es que se mejore de su estado.
Manolo lo único que quiere es agua. Va al servicio y devuelve, no se encuentra mejor, se retuerce en la silla. Al final y después de comer algo, llamamos al servicio de urgencias. Nos dicen que vendrá una ambulancia a por nosotros.
Esta señora tiene una niña y yo viendo lo bien que se porta con Manolo, me dedico a cuidar a la niña. Se llama Iría y es una preciosidad. Todo el mundo le hace carantoñas.
Se presenta la ambulancia y con ella una chica que no se si es enfermera y un conductor. Dice que tiene que llevarnos al Hospital Clínico de Santiago. Que le vamos a hacer, tendrá que ser así. Yo lo que no puedo es dejar a mi amigo Manolo, empezamos juntos y terminamos juntos.
Nos despedimos de la señora agradeciéndole sus consuelos y sus molestias con Manolo y hacernos la estancia más agradable.
Suela el teléfono de Manolo, yo lo cojo, es Sonia, su hija, le digo que vamos en un taxi a Santiago, porque estaba molesto su padre y lo mejor era ir al hospital. Nos pregunta que a que hospital y le digo que al Clínico. Luego se pone Manolo y dice que vendrá a verlo esta tarde.
Manolo se le escapan las lagrimas, esta incluso mejor, como se tomo dos pastillas después de devolver al final están haciendo su efecto. Le digo que no se preocupe, que luego le digo lo que estoy pensando. Parece que se anima un poco más.
Cuando entramos en Santiago, el conductor pone la sirena, Manolo se asusta más, imagino que él cumple con su deber y nos lleva al hospital de la forma más rápida posible.
Cuando llegamos al hospital, las prisas se terminan y nos hacen esperar, porque le valoran antes y creen que debe esperar. Aquello parece una consulta de medicina del seguro. Se marchan los de la ambulancia y nos desean suerte. Esta gente es muy maja. Da gusto que le atiendan así a uno.
Esperamos un rato bastante largo. Aparecen Tris y Sonia, la pobre se le saltan las lágrimas. Pero se tranquiliza al ver a su padre mucho mejor.
Nos atiende una doctora y le dice que es un calculo que tiene – sin utilizar ningún método de diagnostico, solo la tira de la orina – y le manda Buscapina y otras pastillas más. Ya estamos más tranquilos.
Yo propongo irnos al Monte do Gozo y mañana ver que tal está, si esta bien vamos andando esos pocos kilómetros y sino ya veremos.
Así lo hacemos. Vamos a Monte ese y es una explanada grande con muchos restaurantes – ahora cerrados – que debe funcionar mejor en verano, una ciudad de vacaciones según pone en la publicidad y que sigue viviendo qué aquí fue donde Juan Pablo II congregó a un montón de jóvenes en su primera visita a España y tiene su monumento conmemorativo y todo. Nos cobran 40 € por una habitación, pero prefiero que Manolo esté cómodo y descanse bien. También hay un albergue pero ni siquiera nos acercamos a verlo.
Ellos se marchan mañana vendrán por aquí a recogernos. A la mujer de Manolo le han dicho que iban a ver una tienda en otro pueblo.
Hay una pequeña tienda de comestibles, también hay estudiantes en el recinto en pabellones preparados para ellos y aprovechan para comprar alguna cosa de picar. Compramos algo para una cena ligera, desechando el cenar en el restaurante por carero y sosos.
Durante la cena llamó Pino y Manolo me hace gestos para decirme que no le diga nada, le cuento que dimos un buen estirón y que por eso estamos tan cerca. Ella se queda muy extrañada y más adelante se lo contaré.
Pues nada, a la cama. Manolo no tiene ahora molestias y estamos deseando que mañana todo vaya bien y terminemos esta pequeña odisea.
Ya en la cama recuerdo con emoción a Guillermo Watt y Sánchez Covisa. No ha sido lo mismo, pero que pena faltando tan pocos kilómetros nos pasa esto, aunque nosotros hemos estado en Santiago, ellos nunca lo lograron. Un recuerdo cariñoso por todos aquellos que quisieron y no pudieron.
Monte do Gozo-Santiago (Jueves, 4 de Diciembre de 2003)
Hemos dormido bien, le pregunto a Manolo y me dice que de maravilla, que se encuentra bien, ¡bendito sea Dios!, llegaremos a Santiago, si Él lo quiere.
Desayunamos en la cafetería, unas tostadas con café, no muy buenas y caras. Al peregrino hay que exprimirle hasta el último kilómetro.
Va amaneciendo a medida que salimos. Santiago esta ahí mismo, pero vamos muy callados, en silencio, y lo poco que hablamos es de cosas sin trascendencia. Ahora me da rabia haber actuado así, pero después de todo lo que habíamos pasado no me apetecía festejarlo mucho.
La señalización es muy escasa, parece mentira que entres en Santiago, le meta de muchas ilusiones y sea así de fría. Tienes que ir regateando coches en aceras e ir buscando la flecha amarilla y tratando de imaginar por donde es.
Llegamos a la plaza del Obradoiro, Manolo y yo nos damos la mano, teníamos que habernos dado un abrazo, tenía que haberle dado un abrazo, pero así de fría fue la cosa. Nos hizo una foto un japonés que había por allí. La plaza estaba vacía, solo pasaban algunas personas camino de sus trabajos o estudios.
Vamos a la Oficina del Peregrino, sellamos, nos dan la Compostela, certificado de haber realizado el camino y nos tomamos un chupito para celebrarlo de licor café.
Ayer llame a Inma para decirle lo que pasaba y que adelantábamos nuestra llegada. La mujer lo lamento e incluso se ofreció para venir con algún inyectable para Manolo.
Lo que sigue después es rápido, viene la familia de Manolo, antes hemos estado en la misa del Peregrino, donde lanzan el botafumeiro gracias a la cuestación de grupo numeroso de franceses que pagan el que pueda ser izado porque ahora si no se paga no lo sacan y donde dicen que de Cáceres han venido dos peregrinos que han salido de Santo Domingo de la Calzada. Esos somos nosotros.
Esto es así y así termino, nos fuimos a Pontevedra, estuvimos tres días allí y luego marchamos a Madrid y más tarde a Navalmoral donde llegamos un 7 de Diciembre. Esa noche Manolo fue a urgencias.
Epilogo
¿Cómo resumir en poco espacio todas estas jornadas?, Con agradecimientos. Quisiera agradecer a mucha gente su ayuda en que esto fuera a bien. Para empezar mención especial a Maribel porque fue amiga y me ayudo en los buenos y en los malos momentos y me dio la oportunidad de hacer todo esto gracias a su sacrificio; a Manolo, mi compañero de viaje, mi amigo y a mi madre por eso por ser mi madre y estar en los ratos que uno necesita a una madre.
A Ursula y Borja porque sus palabras y su recuerdo me ayudaron en numerosos declives. También por supuesto a Inma, fiel amiga con su marido Toni; a Jesús mi hermano porque se emociono incluso más que yo en ciertos momentos; a Elena mi compañera de trabajo que fue la nota alegre, emocionante y dicharachera del Camino y por supuesto a Miguel que aunque no le oíamos estaba a nuestro lado. A Antonio&Aitor mi padrino del Camino, a Gloria mi madrina del Camino, dos elementos cariñosos, serviciales, buenas personas y mejores amigos. Por supuesto a Tris, Sonia y Teresa familia de Manolo porque fueron los puntales de muchas jornadas y del final que tuvimos después en Pontevedra, glorioso.
A Asun por tenerme en sus pensamientos y demostrarlo en muchas ocasiones. A mi suegra Isabel, por llamarme en las cuestas, aunque no hay cuestas que 100 años dure. A Concha de Madrid por preguntarse un montón de veces que hacia yo en el Camino, pero ayudándome con su palabra que es lo mejor que sabe hacer; a mis hermanos Pedro y Manolo y a mis tías Manuela y Matilde que no estuvieron, pero que estaban.
A Gorgonio y Felipe el cura por su inquietud en el dichoso papel de credencial; a mis compañeros de trabajo porque unos que no y otros que sí. A Joaquín por sus molestias. A Manolo, Manolin por su entusiasmo en que conociéramos peregrinas, por supuesto a su mujer Visi que siempre la he tenido gran cariño y porque me ayudo y me aconsejo en un momento difícil. A Juanma, porque dice que soy su ídolo (?). A Santiago por no querer venir. A Miguel Angel por darme la vara en todas las llamadas aunque yo se que el fondo me tiene envidia. A Gerardo por tener sus dudas al principio pero al final se que se disiparon; a Manolo Tiendas porque sí. A Pepe Pleite porque supo estar a mi lado como un buen amigo en aquellos días tan terribles y por supuesto en los días de andar, gracias. A Lupe por sus atenciones antes y después del Camino.
A Pino y Arnáu, por ser amigos, compañeros, peregrinos, sin ellos seguro que no habría sido lo mismo, os quiero. Por supuesto a Javier, Chus y Ramón de Astorga por ser hospitaleros, amigos y además buena gente. A Esperanza y Serafín mis padres en Rabanal, por ocuparse de mi como si fuera un hijo para ellos. A Marisa Pérez la hospitalera de Terradillos, porque me abrió los ojos un día que los tenia muy cerrados; a la pulpera de Ezequiel por decirme una de las cosas más bonitas de mi vida; a Laura de Itero por esos bocadillos que nos preparo con tanto aliento en ese día tan peculiar para nosotros; a Ana la hija de Marisa Pérez por dejarme darle un beso, ser tímida y silenciosa, tiempo tendrá para hablar; a Vicente hospitalero de Belorado por oír de su boca las primeras palabras amables del Camino; a Marcela de San Juan de Ortega por aquellas morcillas de arroz tan buenas y aquella tertulia tan especial; a la señora colombiana de Cardeñuela por aquellos memorables huevos con beicon en un día de mucho asfalto.
Al hospitalero de San Domingo por la custodia de la navaja; a Ángel de Ubrique porque todos no somos Jesulin; al hospitalero de El Parral por tener mal genio; a Marisol de Hornillos por aquellas comidas y cenas realizadas como ella solo lo sabe hacer: con cariño; a Vitorino y al tío de Isaías Martínez de Hontanas por estar allí ese día. A Nacho de Madrid, por aquella maravillosa caminata hasta Calzadilla y a la señora que no nos quiso dar la paz en Frómista, ella se lo pierde; a Ángel de Pontevedra que le vaya bien en su caminar; al taxista de Hospital que siga llevando a muchos viajeros y con las mismas ganas; a Marta la fisioterapeuta de Astorga por esas manos que Dios, su madre y su padre le han dado; a la farmacéutica de León por su amabilidad y sus calcetines; al ciclista de Villafranca por no seguir sumando más prendas perdidas y dejarlas en anécdota; a las doctoras de Astorga y Santiago por tratar de curarnos; a Julio el alcalde de Hornillos por su estufa y el colacao; al francés de Sarria porque le espero por aquí algún día y a los ciclistas de Carrión porque lo que paso en diez segundos no lo podré explicar, pero si vivir y recordar.
A Tina de Bercianos por estar justo en el momento apropiado y con lo necesario; al francés de Yo Soupaaaa porque fue abuelo; a Chantal por ser así. A Emma de León por ser la simpatía en persona; a José Luís de Astorga por el cocido maragato que nos comimos en su casa; a Gaspar de Rabanal por ser padre de Javier y además ser buena persona; a Alfredo el hospitalero de Molinaseca por empujarme de nuevo al Camino; a los callos de Ubaldo por hacerlos buenos, buenísimos; a Joaquín del albergue del Jato para que tenga suerte al final de su vida; a Félix de Vega por sus perdidas de aceite y su potaje; a Cecilia y a su madre hija y esposa de el Jato porque debe ser duro para ellas en algunos momentos esta vida; a Maria José y Olga de Cebreiro por ser la excepción de la regla gallega junto con la hospitalera. Al ex militar por acabar el pobre tan mal el Camino y nosotros no saber nunca su nombre; a las señoras de Porto Marín y Palas por servirnos el café la mar de bien; a Iría y su madre de Santa Irene por darte lo mejor que tenían, su sonrisa y por ultimo a los miembros de la ambulancia por permitirnos entrar en Santiago con su ayuda.
También quiero dedicar mi Camino a aquellos que desearon llegar a Santiago y no pudieron hacerlo, aprendamos del esfuerzo que utilizaron y que para muchos de ellos fue hasta la muerte.
Y por supuesto a mi padre que me empujo en los duros envites y me frenó en las penosas bajadas, me hubiera gustado tanto haberle hablado y contado todas estas jornadas, pero seguro que lo sabrá, Ursula me lo recordó con un mensaje en el móvil en Rabanal: “Hola papa, que tal? Y el pie? No seas tonto y vayas a tirar la toalla, que te ha costado mucho llegar donde estas, además Pepe (mi padre) desde arriba esta contento de ti, besos”. Va para ti, papá.
Fueron 24 días, reímos, lloramos, gritamos, hablamos, discutimos, sufrimos, pero lo más importante, conseguimos llegar a buen destino y el resultado de todo eso es una gran amistad que nadie ni nada podrá romper. ¡Gracias Manolo!
Hoy es 10 de Noviembre del 2.004. Hoy hace un año que iniciamos el Camino. Han pasado cosas, Pino está en Honduras con una ONG y no vendra hasta junio, Arnau esta de baja con una depresión de caballo, Manolo se encuentra en Pontevedra. En julio, por Santiago, estuvimos en Hospital de Orbigo y conocí a Gloria – tiempos pasados – y también a gente que habiamos charlado en el foro y que por fin le di cara a sus nombres. Nos encontramos con Antonio&aitor y si la primera vez fue estupenda, la segunda sublime. Añoro el Camino y los días y la gente del Camino.
Hoy es 25 de Abril de 2.005, ya hace unos meses que terminamos este Camino, nuestro Camino. No llegamos felices, no llegamos gozosos y alegres. Tal vez la meta no esta en Santiago, tal vez no hemos cruzado todavia la meta. Yo abrace al Santo y rece por mucha gente. Lo hice de corazón, pero ese día no me salierón ni las lagrimas ni la sonrisa. Con el tiempo a Manolo le dí el abrazo que aquel día no le dí, poprque tal vez aquel día no llegamos a la meta.
Un abrazo.
No madrugamos hoy. En teoría tenemos una etapa corta y no queremos castigarnos mucho. Deberíamos de ir hoy directamente a Monte do Gozo, dormir esa noche y al día siguiente como son pocos kilómetros estar en Santiago a primera hora y asistir a misa del peregrino a las 11. Haremos entonces hoy hasta Arca y mañana ir a Monte do Gozo.
Tomamos café y tostadas en un bar cerca del hostal. Tarda en amanecer, pero al final y con lluvia salimos hacia delante.
El paisaje es bonito, esta etapa esta muy bien, pero lo que pasa es que la lluvia no te deja contemplarlo.
Pasamos por aldeas con pocas casas y con poca gente. A lo largo del Camino hemos visto mucha gente, pero también muchísima gente poco habladora. El peregrino saluda y el paisano contesta, a veces con un saludo efusivo, otras con un movimiento de cabeza y otras con un gruñido. Pero muchas veces si el peregrino pasa de largo el paisano pasa también, deben ser muchas las personas que pasan por aquí, todos de sus padres y sus madres y dar el toque a tanta gente debe ser muy difícil.
Al paso de una de estas aldeas, lloviznaba, oímos una voz que nos dice que vaya día tenemos para andar. Se trata de una señora que esta recogiendo la ropa y que amablemente se interesa por nosotros. Nos paramos a hablar con ella y agradeciéndole el calor humano que ha tenido al pararse a hablar con nosotros.
Muchos robles a lo largo de hoy, también bastante agua. Es una pena porque como ya dije días atrás el agua te corta bastante y te mantiene callado, sin muchas ganas de hablar.
En Salceda al lado de la carretera paramos en un bar. También es tienda, pero de risa porque hay una estantería en un rincón con cuatro cosas y ya esta. También hay una cámara frigorífica con algunos embutidos y quesos. Hay un cartel que pone: “Utilizar el Reflex en la calle” En la barra están las dos señoras que estaban cenado la otra noche en Palas, son inglesas – sigo creyendo – y toman café con leche.
Le preguntamos a la señora si nos puede preparar algo y nos dice que de cocina no, solo embutidos, de acuerdo, le pedimos un poco de queso y jamón. Hace frió en el bar, hay una estufa de leña apagada y esta señora esta con un anorak puesto. Para preparar esto se quita el anorak y nos pone queso y jamón en lonchas, cosa más mala nunca he comido en mi vida, pero cuando el hambre aprieta, no hay quien lo pare. Termina de prepararlo y se pone de nuevo el abrigo.
Tiene una cara de mala leche terrible, no es mayor tendrá unos treinta años, el pelo a lo tazón y nos mira con desprecio, que parece que nos va a matar.
Nos vamos de allí con más pena que gloria. Sigue lloviendo, no deja ni un minuto. En un recodo del camino encontramos el monumento a Guillermo Watt que falleció en este lugar en 1993. Hay como una hornacina y unas botas metálicas con una leyenda con la fecha de su muerte, “a una jornada de Santiago”. Vaya suerte la del pobre hombre, que poco le quedaba.
Poco después en otra aldea, Ras o Brea no recuerdo bien, hay otra lapida a la izquierda recordando a Mariano Sánchez-Covisa Cerro fallecido también en 1993 el 24 de septiembre día de las Mercedes. Me dejan huella estas señales, faltando tan poco para terminar. Hasta el ultimo metro cualquier cosa puede pasar, somos muy frágiles y durante este Camino me he dado cuenta de lo vulnerables que podemos ser.
Seguimos andando y sigue lloviendo. En un repecho me dice Manolo que esta molesto, que está intentando ver algún sitio seco para poderse tomar una pastilla. Le digo que podemos parar en cualquier sitio para tomarla aunque llueva, pero dice que no que puede esperar. Pero él va callado, no dice nada, hace gestos cuando le pregunto.
Llegamos al alto de Santa Irene, la carretera va paralela al camino, se ven al fondo camiones estacionados, es la hora de la comida. Cruzamos a la derecha de la carretera y entramos en el mesón El Empalme. Es pequeño, Manolo se sienta en una mesa y le veo la cara. Tiene los ojos tristes y retorcidos con la mirada perdida, pone un gesto de dolor casi de continuo. La mano izquierda la tiene apoyada en su frente.
Hay bastante gente comiendo, hay un trasiego en la barra entre una señora joven y un señor de unos treinta años que debe ser su marido. Ella se acerca a mi y me pregunta algo yo le contesto que quiero una cerveza y mi amigo no se porque esta muy molesto. Ella se preocupa y entonces Manolo se levanta y se acerca a la barra, la señora le pregunta qué que le pasa y el lo único que le dice es que si tiene sello. ¡La madre que le parió!, esta jodido del riñón y lo único que se le ocurre decir es que si hay sello. La señora le dice que sí que no se preocupe, pero que lo primero es que se mejore de su estado.
Manolo lo único que quiere es agua. Va al servicio y devuelve, no se encuentra mejor, se retuerce en la silla. Al final y después de comer algo, llamamos al servicio de urgencias. Nos dicen que vendrá una ambulancia a por nosotros.
Esta señora tiene una niña y yo viendo lo bien que se porta con Manolo, me dedico a cuidar a la niña. Se llama Iría y es una preciosidad. Todo el mundo le hace carantoñas.
Se presenta la ambulancia y con ella una chica que no se si es enfermera y un conductor. Dice que tiene que llevarnos al Hospital Clínico de Santiago. Que le vamos a hacer, tendrá que ser así. Yo lo que no puedo es dejar a mi amigo Manolo, empezamos juntos y terminamos juntos.
Nos despedimos de la señora agradeciéndole sus consuelos y sus molestias con Manolo y hacernos la estancia más agradable.
Suela el teléfono de Manolo, yo lo cojo, es Sonia, su hija, le digo que vamos en un taxi a Santiago, porque estaba molesto su padre y lo mejor era ir al hospital. Nos pregunta que a que hospital y le digo que al Clínico. Luego se pone Manolo y dice que vendrá a verlo esta tarde.
Manolo se le escapan las lagrimas, esta incluso mejor, como se tomo dos pastillas después de devolver al final están haciendo su efecto. Le digo que no se preocupe, que luego le digo lo que estoy pensando. Parece que se anima un poco más.
Cuando entramos en Santiago, el conductor pone la sirena, Manolo se asusta más, imagino que él cumple con su deber y nos lleva al hospital de la forma más rápida posible.
Cuando llegamos al hospital, las prisas se terminan y nos hacen esperar, porque le valoran antes y creen que debe esperar. Aquello parece una consulta de medicina del seguro. Se marchan los de la ambulancia y nos desean suerte. Esta gente es muy maja. Da gusto que le atiendan así a uno.
Esperamos un rato bastante largo. Aparecen Tris y Sonia, la pobre se le saltan las lágrimas. Pero se tranquiliza al ver a su padre mucho mejor.
Nos atiende una doctora y le dice que es un calculo que tiene – sin utilizar ningún método de diagnostico, solo la tira de la orina – y le manda Buscapina y otras pastillas más. Ya estamos más tranquilos.
Yo propongo irnos al Monte do Gozo y mañana ver que tal está, si esta bien vamos andando esos pocos kilómetros y sino ya veremos.
Así lo hacemos. Vamos a Monte ese y es una explanada grande con muchos restaurantes – ahora cerrados – que debe funcionar mejor en verano, una ciudad de vacaciones según pone en la publicidad y que sigue viviendo qué aquí fue donde Juan Pablo II congregó a un montón de jóvenes en su primera visita a España y tiene su monumento conmemorativo y todo. Nos cobran 40 € por una habitación, pero prefiero que Manolo esté cómodo y descanse bien. También hay un albergue pero ni siquiera nos acercamos a verlo.
Ellos se marchan mañana vendrán por aquí a recogernos. A la mujer de Manolo le han dicho que iban a ver una tienda en otro pueblo.
Hay una pequeña tienda de comestibles, también hay estudiantes en el recinto en pabellones preparados para ellos y aprovechan para comprar alguna cosa de picar. Compramos algo para una cena ligera, desechando el cenar en el restaurante por carero y sosos.
Durante la cena llamó Pino y Manolo me hace gestos para decirme que no le diga nada, le cuento que dimos un buen estirón y que por eso estamos tan cerca. Ella se queda muy extrañada y más adelante se lo contaré.
Pues nada, a la cama. Manolo no tiene ahora molestias y estamos deseando que mañana todo vaya bien y terminemos esta pequeña odisea.
Ya en la cama recuerdo con emoción a Guillermo Watt y Sánchez Covisa. No ha sido lo mismo, pero que pena faltando tan pocos kilómetros nos pasa esto, aunque nosotros hemos estado en Santiago, ellos nunca lo lograron. Un recuerdo cariñoso por todos aquellos que quisieron y no pudieron.
Monte do Gozo-Santiago (Jueves, 4 de Diciembre de 2003)
Hemos dormido bien, le pregunto a Manolo y me dice que de maravilla, que se encuentra bien, ¡bendito sea Dios!, llegaremos a Santiago, si Él lo quiere.
Desayunamos en la cafetería, unas tostadas con café, no muy buenas y caras. Al peregrino hay que exprimirle hasta el último kilómetro.
Va amaneciendo a medida que salimos. Santiago esta ahí mismo, pero vamos muy callados, en silencio, y lo poco que hablamos es de cosas sin trascendencia. Ahora me da rabia haber actuado así, pero después de todo lo que habíamos pasado no me apetecía festejarlo mucho.
La señalización es muy escasa, parece mentira que entres en Santiago, le meta de muchas ilusiones y sea así de fría. Tienes que ir regateando coches en aceras e ir buscando la flecha amarilla y tratando de imaginar por donde es.
Llegamos a la plaza del Obradoiro, Manolo y yo nos damos la mano, teníamos que habernos dado un abrazo, tenía que haberle dado un abrazo, pero así de fría fue la cosa. Nos hizo una foto un japonés que había por allí. La plaza estaba vacía, solo pasaban algunas personas camino de sus trabajos o estudios.
Vamos a la Oficina del Peregrino, sellamos, nos dan la Compostela, certificado de haber realizado el camino y nos tomamos un chupito para celebrarlo de licor café.
Ayer llame a Inma para decirle lo que pasaba y que adelantábamos nuestra llegada. La mujer lo lamento e incluso se ofreció para venir con algún inyectable para Manolo.
Lo que sigue después es rápido, viene la familia de Manolo, antes hemos estado en la misa del Peregrino, donde lanzan el botafumeiro gracias a la cuestación de grupo numeroso de franceses que pagan el que pueda ser izado porque ahora si no se paga no lo sacan y donde dicen que de Cáceres han venido dos peregrinos que han salido de Santo Domingo de la Calzada. Esos somos nosotros.
Esto es así y así termino, nos fuimos a Pontevedra, estuvimos tres días allí y luego marchamos a Madrid y más tarde a Navalmoral donde llegamos un 7 de Diciembre. Esa noche Manolo fue a urgencias.
Epilogo
¿Cómo resumir en poco espacio todas estas jornadas?, Con agradecimientos. Quisiera agradecer a mucha gente su ayuda en que esto fuera a bien. Para empezar mención especial a Maribel porque fue amiga y me ayudo en los buenos y en los malos momentos y me dio la oportunidad de hacer todo esto gracias a su sacrificio; a Manolo, mi compañero de viaje, mi amigo y a mi madre por eso por ser mi madre y estar en los ratos que uno necesita a una madre.
A Ursula y Borja porque sus palabras y su recuerdo me ayudaron en numerosos declives. También por supuesto a Inma, fiel amiga con su marido Toni; a Jesús mi hermano porque se emociono incluso más que yo en ciertos momentos; a Elena mi compañera de trabajo que fue la nota alegre, emocionante y dicharachera del Camino y por supuesto a Miguel que aunque no le oíamos estaba a nuestro lado. A Antonio&Aitor mi padrino del Camino, a Gloria mi madrina del Camino, dos elementos cariñosos, serviciales, buenas personas y mejores amigos. Por supuesto a Tris, Sonia y Teresa familia de Manolo porque fueron los puntales de muchas jornadas y del final que tuvimos después en Pontevedra, glorioso.
A Asun por tenerme en sus pensamientos y demostrarlo en muchas ocasiones. A mi suegra Isabel, por llamarme en las cuestas, aunque no hay cuestas que 100 años dure. A Concha de Madrid por preguntarse un montón de veces que hacia yo en el Camino, pero ayudándome con su palabra que es lo mejor que sabe hacer; a mis hermanos Pedro y Manolo y a mis tías Manuela y Matilde que no estuvieron, pero que estaban.
A Gorgonio y Felipe el cura por su inquietud en el dichoso papel de credencial; a mis compañeros de trabajo porque unos que no y otros que sí. A Joaquín por sus molestias. A Manolo, Manolin por su entusiasmo en que conociéramos peregrinas, por supuesto a su mujer Visi que siempre la he tenido gran cariño y porque me ayudo y me aconsejo en un momento difícil. A Juanma, porque dice que soy su ídolo (?). A Santiago por no querer venir. A Miguel Angel por darme la vara en todas las llamadas aunque yo se que el fondo me tiene envidia. A Gerardo por tener sus dudas al principio pero al final se que se disiparon; a Manolo Tiendas porque sí. A Pepe Pleite porque supo estar a mi lado como un buen amigo en aquellos días tan terribles y por supuesto en los días de andar, gracias. A Lupe por sus atenciones antes y después del Camino.
A Pino y Arnáu, por ser amigos, compañeros, peregrinos, sin ellos seguro que no habría sido lo mismo, os quiero. Por supuesto a Javier, Chus y Ramón de Astorga por ser hospitaleros, amigos y además buena gente. A Esperanza y Serafín mis padres en Rabanal, por ocuparse de mi como si fuera un hijo para ellos. A Marisa Pérez la hospitalera de Terradillos, porque me abrió los ojos un día que los tenia muy cerrados; a la pulpera de Ezequiel por decirme una de las cosas más bonitas de mi vida; a Laura de Itero por esos bocadillos que nos preparo con tanto aliento en ese día tan peculiar para nosotros; a Ana la hija de Marisa Pérez por dejarme darle un beso, ser tímida y silenciosa, tiempo tendrá para hablar; a Vicente hospitalero de Belorado por oír de su boca las primeras palabras amables del Camino; a Marcela de San Juan de Ortega por aquellas morcillas de arroz tan buenas y aquella tertulia tan especial; a la señora colombiana de Cardeñuela por aquellos memorables huevos con beicon en un día de mucho asfalto.
Al hospitalero de San Domingo por la custodia de la navaja; a Ángel de Ubrique porque todos no somos Jesulin; al hospitalero de El Parral por tener mal genio; a Marisol de Hornillos por aquellas comidas y cenas realizadas como ella solo lo sabe hacer: con cariño; a Vitorino y al tío de Isaías Martínez de Hontanas por estar allí ese día. A Nacho de Madrid, por aquella maravillosa caminata hasta Calzadilla y a la señora que no nos quiso dar la paz en Frómista, ella se lo pierde; a Ángel de Pontevedra que le vaya bien en su caminar; al taxista de Hospital que siga llevando a muchos viajeros y con las mismas ganas; a Marta la fisioterapeuta de Astorga por esas manos que Dios, su madre y su padre le han dado; a la farmacéutica de León por su amabilidad y sus calcetines; al ciclista de Villafranca por no seguir sumando más prendas perdidas y dejarlas en anécdota; a las doctoras de Astorga y Santiago por tratar de curarnos; a Julio el alcalde de Hornillos por su estufa y el colacao; al francés de Sarria porque le espero por aquí algún día y a los ciclistas de Carrión porque lo que paso en diez segundos no lo podré explicar, pero si vivir y recordar.
A Tina de Bercianos por estar justo en el momento apropiado y con lo necesario; al francés de Yo Soupaaaa porque fue abuelo; a Chantal por ser así. A Emma de León por ser la simpatía en persona; a José Luís de Astorga por el cocido maragato que nos comimos en su casa; a Gaspar de Rabanal por ser padre de Javier y además ser buena persona; a Alfredo el hospitalero de Molinaseca por empujarme de nuevo al Camino; a los callos de Ubaldo por hacerlos buenos, buenísimos; a Joaquín del albergue del Jato para que tenga suerte al final de su vida; a Félix de Vega por sus perdidas de aceite y su potaje; a Cecilia y a su madre hija y esposa de el Jato porque debe ser duro para ellas en algunos momentos esta vida; a Maria José y Olga de Cebreiro por ser la excepción de la regla gallega junto con la hospitalera. Al ex militar por acabar el pobre tan mal el Camino y nosotros no saber nunca su nombre; a las señoras de Porto Marín y Palas por servirnos el café la mar de bien; a Iría y su madre de Santa Irene por darte lo mejor que tenían, su sonrisa y por ultimo a los miembros de la ambulancia por permitirnos entrar en Santiago con su ayuda.
También quiero dedicar mi Camino a aquellos que desearon llegar a Santiago y no pudieron hacerlo, aprendamos del esfuerzo que utilizaron y que para muchos de ellos fue hasta la muerte.
Y por supuesto a mi padre que me empujo en los duros envites y me frenó en las penosas bajadas, me hubiera gustado tanto haberle hablado y contado todas estas jornadas, pero seguro que lo sabrá, Ursula me lo recordó con un mensaje en el móvil en Rabanal: “Hola papa, que tal? Y el pie? No seas tonto y vayas a tirar la toalla, que te ha costado mucho llegar donde estas, además Pepe (mi padre) desde arriba esta contento de ti, besos”. Va para ti, papá.
Fueron 24 días, reímos, lloramos, gritamos, hablamos, discutimos, sufrimos, pero lo más importante, conseguimos llegar a buen destino y el resultado de todo eso es una gran amistad que nadie ni nada podrá romper. ¡Gracias Manolo!
Hoy es 10 de Noviembre del 2.004. Hoy hace un año que iniciamos el Camino. Han pasado cosas, Pino está en Honduras con una ONG y no vendra hasta junio, Arnau esta de baja con una depresión de caballo, Manolo se encuentra en Pontevedra. En julio, por Santiago, estuvimos en Hospital de Orbigo y conocí a Gloria – tiempos pasados – y también a gente que habiamos charlado en el foro y que por fin le di cara a sus nombres. Nos encontramos con Antonio&aitor y si la primera vez fue estupenda, la segunda sublime. Añoro el Camino y los días y la gente del Camino.
Hoy es 25 de Abril de 2.005, ya hace unos meses que terminamos este Camino, nuestro Camino. No llegamos felices, no llegamos gozosos y alegres. Tal vez la meta no esta en Santiago, tal vez no hemos cruzado todavia la meta. Yo abrace al Santo y rece por mucha gente. Lo hice de corazón, pero ese día no me salierón ni las lagrimas ni la sonrisa. Con el tiempo a Manolo le dí el abrazo que aquel día no le dí, poprque tal vez aquel día no llegamos a la meta.
Un abrazo.
Comentario:
Tengo que venir a leerme este post entero por la noche, con más calma, porque me acuerdo cuándo yo el año pasado llegué al Monte del Gozo...
besos
besos
Comentario:
Parece que hacemos el camino contigo al lado ;o)
Un beso :o*
Un beso :o*
Comentario:
jopetes q despues de leer to lo del camino, me siento como si lo hiciera yo!!! no veas si tengo hasta llagas en los pies!! :P
jeje
mas besitosssssssssss
jeje
mas besitosssssssssss
Comentario:
amm q te tenia q decir?? amm si
jartos voy a hacer el camino, aunq sea en coche, jeje
contento??
Mas besitos salados de CHOI y bienvenido de nuevo!!
jartos voy a hacer el camino, aunq sea en coche, jeje
contento??
Mas besitos salados de CHOI y bienvenido de nuevo!!
Comentario:
Pos vaya historia tan genial te pasó;)
Cuídate, besos y un big abra:
Alma;) (f)
Cuídate, besos y un big abra:
Alma;) (f)
Comentario:
vergonzoso:
Me han dicho que esa ruta es fuerte, tal vez te animes a escribir algo de esa aventura. ¡Animate!, te gustara contar lo que viste y pasaste. Un abrazo y gracias por esa lagrima.
Me han dicho que esa ruta es fuerte, tal vez te animes a escribir algo de esa aventura. ¡Animate!, te gustara contar lo que viste y pasaste. Un abrazo y gracias por esa lagrima.
Comentario:
Gladiator:
Gracias. Igualmente. Un abrazo.
Choi:
¿Por qué no me dices un día que vas a hacer el Camino?, aunque sea en coche. Te gustara. Ya estoy en casa, es jueves. Muchos besos.
Doc:
Por supuesto, sigo caminando. Joder, me os jodido los nervios opticos, creo que me ha entrado algo en el ojo. ¡Canalla!. Otro abrazo.
Tracey:
No importa, yo sigo aquí, tranquila. Un beso.
Ideas:
Nunca se consigue terminar. Lo tengo en word, no se como pasarlo a pdf (perdona soy un zoquete), pero si tu lo quieres todo juntito te lo mando, os lo mando. Un beso preciosa.
Eumelvi:
Gracias peregrino. Todavia sueño con mis días en el Camino, esos días "del centro" los verdaderos días. Buen Camino.
Alma:
Cuidate tu también. Un beso, gracias, solo he puesto lo que me ocurrio. Otro beso.
Wolffo:
Debo seguir, ya os lo dire en un nuevo post. Gracias amigo, te leo.
Misss:
Yo soy un sentimental, como he oido también el Camino "un semental", se me cae la lagrima con uan facilidad pasmosa y contigo se me ha caido. Si, porque se que lo que me dices lo haces con el corazón, porque me aprecias y te aprecio. A Manolo es de esas personas que le dices "dame un abrazo" y el te lo da porque sabes que lo necesitas y no pregunta. Ya os dire un día el problema de Manolo, enorme. Un beso preciosa y tratare de saber de ti un poquito más.
Gracias. Igualmente. Un abrazo.
Choi:
¿Por qué no me dices un día que vas a hacer el Camino?, aunque sea en coche. Te gustara. Ya estoy en casa, es jueves. Muchos besos.
Doc:
Por supuesto, sigo caminando. Joder, me os jodido los nervios opticos, creo que me ha entrado algo en el ojo. ¡Canalla!. Otro abrazo.
Tracey:
No importa, yo sigo aquí, tranquila. Un beso.
Ideas:
Nunca se consigue terminar. Lo tengo en word, no se como pasarlo a pdf (perdona soy un zoquete), pero si tu lo quieres todo juntito te lo mando, os lo mando. Un beso preciosa.
Eumelvi:
Gracias peregrino. Todavia sueño con mis días en el Camino, esos días "del centro" los verdaderos días. Buen Camino.
Alma:
Cuidate tu también. Un beso, gracias, solo he puesto lo que me ocurrio. Otro beso.
Wolffo:
Debo seguir, ya os lo dire en un nuevo post. Gracias amigo, te leo.
Misss:
Yo soy un sentimental, como he oido también el Camino "un semental", se me cae la lagrima con uan facilidad pasmosa y contigo se me ha caido. Si, porque se que lo que me dices lo haces con el corazón, porque me aprecias y te aprecio. A Manolo es de esas personas que le dices "dame un abrazo" y el te lo da porque sabes que lo necesitas y no pregunta. Ya os dire un día el problema de Manolo, enorme. Un beso preciosa y tratare de saber de ti un poquito más.
Comentario:
Sí, no soy más que un caminante, un peregrino en la tierra. Pero ¿vosotros sois algo más?
Frase colofón de un viaje que fue más allá de lo vulgarmente conocido...
Frase colofón de un viaje que fue más allá de lo vulgarmente conocido...
Comentario:
YA ES JUEVES!!!!!!!!!
jeje
Besitos salados de CHOI:P
jeje
Besitos salados de CHOI:P
Comentario:
Yo hice la ruta norte, pero la última etapa coincide con la última tuya...
que recuerdos. Me has hecho saltar una lagrimita.
Gracias :)
que recuerdos. Me has hecho saltar una lagrimita.
Gracias :)
Comentario:
He estado esperando este momento como agüica de mayo estimado Jartos. Me he pasado en estos días por tu bitácora y he visto el lunes este pedazo de post, pero el trabajo y otras circunstancias me han impedido dedicar el tiempo que se merece a su lectura.
Hoy he gastado apenas media hora de mi hora de comer para poder leerlo tranquila, sin jefes, sin prisas. Y he de reconocer que éste ha sido el sustento que necesitaba.
Me has emocionado muchísimo (jodio, si me permites). Me he sentido en todo momento por las tierras que ibas describiendo en estos magníficos artículos compostelanos, pero lo de hoy es especial.
El Camino sigue incluso para aquellos que habeis abrazado al santo. El Camino nunca finaliza. Sólo lo hace el último de los días que estamos aquí.
En otro orden de cosas me parece que de por sí llegar a Santiago es ya tan abrumador que es muy posible que os dejara medio KO y no pudiérais expresar vuestros sentimientos en ese momento. Quién lo sabe. El caso es que estaban y están ahí.
En cualquier caso, enhorabuena. Por todo querido Jartos.
Muchos besos, Misss C.
Hoy he gastado apenas media hora de mi hora de comer para poder leerlo tranquila, sin jefes, sin prisas. Y he de reconocer que éste ha sido el sustento que necesitaba.
Me has emocionado muchísimo (jodio, si me permites). Me he sentido en todo momento por las tierras que ibas describiendo en estos magníficos artículos compostelanos, pero lo de hoy es especial.
El Camino sigue incluso para aquellos que habeis abrazado al santo. El Camino nunca finaliza. Sólo lo hace el último de los días que estamos aquí.
En otro orden de cosas me parece que de por sí llegar a Santiago es ya tan abrumador que es muy posible que os dejara medio KO y no pudiérais expresar vuestros sentimientos en ese momento. Quién lo sabe. El caso es que estaban y están ahí.
En cualquier caso, enhorabuena. Por todo querido Jartos.
Muchos besos, Misss C.
Comentario:
aun es miercoles??
jeje
:P
mas besitos salados de CHOI
jeje
:P
mas besitos salados de CHOI
Comentario:
Yo estoy con los que dicen que lo bueno del viaje es el viaje, el moverse, no el llegar.
Un saludo, amigo, y sigue, sigue...
Comentario:
Con la boca abierta... la meta a veces resulta difícil de alcanzar, siempre habrá una nueva y más lejana...
Cu´diate, besos y un big abra:
Alma;) (f)
Cu´diate, besos y un big abra:
Alma;) (f)
Comentario:
Cuando algo hermoso acaba y hay que marcharse, no pienses en lo que dejas atrás, sino en que lo viviste.
Comentario:
La meta, es un punto en el horizonte.. a veces segun nos vamos acercando, este se aleja...
¿Has pensado juntar todo el camino en un fichero pdf? Estaria muy bien tenerlo por si un dia decidimos hacerlo
¿Has pensado juntar todo el camino en un fichero pdf? Estaria muy bien tenerlo por si un dia decidimos hacerlo
Comentario:
ya es jueves??'
amm no q aun es martes :P
jejeje
Mas besitos salados de CHOI ;)
amm no q aun es martes :P
jejeje
Mas besitos salados de CHOI ;)
Comentario:
Uppff imposible leerte, voy corriendo... Volveré con más calma.
Comentario:
Tú sabes que ése era el comienzo del Camino, que el Camino lo sigues haciendo ahora, ¿verdad, compañero?
Recuerda que lo seguimos haciendo juntos mientras podamos.
Un abrazo emocionado, Jartos. Te diría, sin rubor, que te quiero.
Recuerda que lo seguimos haciendo juntos mientras podamos.
Un abrazo emocionado, Jartos. Te diría, sin rubor, que te quiero.
Comentario:
ya hemos llegado?? jeje mira q toy agotadita eh!! peor me ha gustado, has logrado q llegue sin andar na de na!! jaja es como si yo tb llegará!!! jeje puedo decir q hecho yo tb el camino!!!! genial!! a quien se lo cuente y me conozca no me va a creer!! jajaja
Bueno q tengas un buen viaje!!
no vemso el jueves?? :P
Besitos salados de CHOI
Bueno q tengas un buen viaje!!
no vemso el jueves?? :P
Besitos salados de CHOI
Comentario:
Sin palabras. Un fuerte abrazo





