LA VIDA HACE CON NOSOTROS LO QUE LE DA LA GANA
Pues sí, despues de pasar una semana postraumatica, con mis depresiones y dolores de cabeza por mi negativo, vá la vida y dá un vuelco y el pasado lunes mi marido tiene un accidente del que ha salido practicamente ileso y que le podia haber costado la vida, asi que de la noche a la mañana me cambió el chic y mis preocupaciones cambiaron de ritmo.
Ahora estoy mucho mas animada, incluso diria que con ganas de celebrarlo durante todo este mes de relajación que me ha dejado mi médico.
Siempre he pensado que eso de hacer planes es una gilipollez, aún así, logicamente, los hago y los hacemos todos, pero no nos damos cuenta de lo poco que decidimos en nuestro destino, en como de la noche a la mañana la vida te pega un vuelta y todas las prioridades cambian.
Somos insignificantes, por mucho que nos creamos, por mucho que nos esforcemos, a la hora de la verdad no mandamos en nada. La naturaleza, Dios, el destino, lo que sea, tiene un poder absoluto que decide dejarnos vivir, que seamos felices, que suframos desgracias...
Yo no me quejo, podia haber sido todo mucho peor, podría estar ahora mismo sumida en una profunda tristeza por haber perdido a alguien a quien amo, sin embargo tengo que estar feliz, porque no ha pasado nada, porque Dios aprieta pero no ahora y al final siempre hay una salida, cuando nos dejan tenerla.
A veces pienso que tengo que haber hecho algo muy malo en esta vida ó en la pasada para que siempre me esten pasando cosas.
La vida sigue, hay que vivirla, no nos queda otro remedio.
Ahora estoy mucho mas animada, incluso diria que con ganas de celebrarlo durante todo este mes de relajación que me ha dejado mi médico.
Siempre he pensado que eso de hacer planes es una gilipollez, aún así, logicamente, los hago y los hacemos todos, pero no nos damos cuenta de lo poco que decidimos en nuestro destino, en como de la noche a la mañana la vida te pega un vuelta y todas las prioridades cambian.
Somos insignificantes, por mucho que nos creamos, por mucho que nos esforcemos, a la hora de la verdad no mandamos en nada. La naturaleza, Dios, el destino, lo que sea, tiene un poder absoluto que decide dejarnos vivir, que seamos felices, que suframos desgracias...
Yo no me quejo, podia haber sido todo mucho peor, podría estar ahora mismo sumida en una profunda tristeza por haber perdido a alguien a quien amo, sin embargo tengo que estar feliz, porque no ha pasado nada, porque Dios aprieta pero no ahora y al final siempre hay una salida, cuando nos dejan tenerla.
A veces pienso que tengo que haber hecho algo muy malo en esta vida ó en la pasada para que siempre me esten pasando cosas.
La vida sigue, hay que vivirla, no nos queda otro remedio.