Borde
Bueno lo primero que tengo que decir es que yo soy un borde. Si ya sé que eso no es una buena tarjeta de presentación. Pero es vedad, soy borde. ¿Estoy orgulloso de ser borde? Pues no, pero me sirve de barrera protectora. Soy bastante vulnerable y no me gusta que la gente me haga daño, no sé porque pero todo me afecta bastante. Y me como mucho el tarro, cuando pienso en lo que piensan la gente de mí. Que sí, que ya sé que no debería de ser así. Pero lo es.
El ser borde, me ayuda a mantener las distancias. Me asusta que la gente me conozca, aunque a mi si que me gustaría conocer a la gente. Es una contradicción ¿verdad? Por este motivo no tengo muchos amigos.
En el instituto era el típico tío solitario que solo me hablaba con dos o tres personas. Tampoco es que me interesara ser una persona popular, ni mucho menos. Pero si conocer a más gente, pero cuando estoy con algún amigo me dice de ir con otra gente que el conoce, yo procuro hablar lo menos posible, yo creo que inconscientemente procuro caer mal, contesto con monosílabos, miro para otro lado para evitar la conversación, etc…vamos que soy el típico tío que da una primera impresión bastante, no sé como definirlo, tal vez la palabra adecuada sería “apático”.
Si ya sé, que parezco un bicho raro.
También soy de los que no suelen saludar por la calle a gente conocida. Solo si la persona que me encuentro es de verdad un amigo. A los conocidos solo los saludo si no me queda más remedio, y me los encuentro cara a cara.
Lo que no soporto, es más, me resulta súper incómodo, es el intentar tener una conversación banal con una persona que conozca apenas. Ya se sabe, las típicas preguntas de cuando no sabes de que hablar. ¿Qué tal el trabajo? ¿Cuánto tiempo…? ¿Qué es de tu vida? Y todo ese tipo de preguntas que en realidad las formulas por pura cortesía, pero que en el fondo las respuestas te importan un pimiento. Y que me sometan a mi a este tipo de interrogatorio todavía lo soporto menos. Así que yo si puedo lo evito.
Total que soy un BORDE.
Bueno ¿y todo esto a qué viene? Pues resulta que esta mañana hablando con un colega del curro me ha dicho que cuando me conoció le parecí súper borde, pero que ahora pasado el tiempo y una vez que nos conocemos más, que no soy tanto.
Y la verdad es que no es el primero que me lo dice, y tiene razón. Que de entrada parezco un borde, pero aunque esté mal que yo lo diga, cuando la gente me empieza a conocer, me dicen que soy lo que se dice un tío majo. Pero que la primera impresión que les causé era la un borde y un tanto estirado. Vamos, que cuando se me conoce y cojo confianza puedo llegar a ser incluso hasta simpático.
P.D: Esta tarde he combatido el aburrimiento viendo le capítulo 15 de la tercera temporada de Everwood. Ha sido la ostia.
P.D.2: Llevo unos días que no puedo dejar de escuchar esta canción. “The professor and La fille danse” (link para emuleros: ed2k://|file|01%20-%20Damien%20Rice%20-%20The%20Professor%20and%20La%20Fille%20Danse%20(Live%20at%20Cormucopia).mp3|5384192|33D1E33246CB99401D664F43AD289A60|/) de Damien Rice. Si ya sé que estoy pesado con este tío, pero no puede parar de escucharlo.
El ser borde, me ayuda a mantener las distancias. Me asusta que la gente me conozca, aunque a mi si que me gustaría conocer a la gente. Es una contradicción ¿verdad? Por este motivo no tengo muchos amigos.
En el instituto era el típico tío solitario que solo me hablaba con dos o tres personas. Tampoco es que me interesara ser una persona popular, ni mucho menos. Pero si conocer a más gente, pero cuando estoy con algún amigo me dice de ir con otra gente que el conoce, yo procuro hablar lo menos posible, yo creo que inconscientemente procuro caer mal, contesto con monosílabos, miro para otro lado para evitar la conversación, etc…vamos que soy el típico tío que da una primera impresión bastante, no sé como definirlo, tal vez la palabra adecuada sería “apático”.
Si ya sé, que parezco un bicho raro.
También soy de los que no suelen saludar por la calle a gente conocida. Solo si la persona que me encuentro es de verdad un amigo. A los conocidos solo los saludo si no me queda más remedio, y me los encuentro cara a cara.
Lo que no soporto, es más, me resulta súper incómodo, es el intentar tener una conversación banal con una persona que conozca apenas. Ya se sabe, las típicas preguntas de cuando no sabes de que hablar. ¿Qué tal el trabajo? ¿Cuánto tiempo…? ¿Qué es de tu vida? Y todo ese tipo de preguntas que en realidad las formulas por pura cortesía, pero que en el fondo las respuestas te importan un pimiento. Y que me sometan a mi a este tipo de interrogatorio todavía lo soporto menos. Así que yo si puedo lo evito.
Total que soy un BORDE.
Bueno ¿y todo esto a qué viene? Pues resulta que esta mañana hablando con un colega del curro me ha dicho que cuando me conoció le parecí súper borde, pero que ahora pasado el tiempo y una vez que nos conocemos más, que no soy tanto.
Y la verdad es que no es el primero que me lo dice, y tiene razón. Que de entrada parezco un borde, pero aunque esté mal que yo lo diga, cuando la gente me empieza a conocer, me dicen que soy lo que se dice un tío majo. Pero que la primera impresión que les causé era la un borde y un tanto estirado. Vamos, que cuando se me conoce y cojo confianza puedo llegar a ser incluso hasta simpático.
P.D: Esta tarde he combatido el aburrimiento viendo le capítulo 15 de la tercera temporada de Everwood. Ha sido la ostia.
P.D.2: Llevo unos días que no puedo dejar de escuchar esta canción. “The professor and La fille danse” (link para emuleros: ed2k://|file|01%20-%20Damien%20Rice%20-%20The%20Professor%20and%20La%20Fille%20Danse%20(Live%20at%20Cormucopia).mp3|5384192|33D1E33246CB99401D664F43AD289A60|/) de Damien Rice. Si ya sé que estoy pesado con este tío, pero no puede parar de escucharlo.
En cama
Este fin de semana si que me he superado, he llegado al aburrimiento extremo. ¿Y por qué? Pues porque estoy un poco pachucho, y me lo he pasado en la cama todo el tiempo. Solo he salido de la cama para comer y para escribir este post. Mañana no creo que vaya a trabajar, me iré al médico a ver que me dice…
Y ¿cómo he pasado el tiempo? Pues he visto varias películas, desde la cama claro, de todo tipo y calidad. El sábado por la tarde me vi “Spiderman 2”
, si ya sé que no es una peli para cinéfilos precisamente, pero para un sábado tarde, una peli sin pretensiones está bien, ¿no? Después un rato de lectura, por fin me terminé un libro que me regalaron por Navidad, se titula “El Anillo”
. Y la verdad no se lo recomiendo a nadie, no veas lo que me ha costado leerlo, no tiene ni ritmo, los personajes son planos y no engancha nada de nada.
Por la noche otra peli, esta vez un mucho más consistente, se titula “La virgen de los sicarios”
, esta si que la recomiendo. Está rodada casi como un documental, y hace un retrato muy crudo de la Colombia actual. Más concretamente de la ciudad de Medellín. Lo que más me impactó, es que el sicario es capaz de matar a todo el que se le pone por delante, pero es incapaz de matar a un perro para que no sufra. Y claro, como siempre me ha hecho pensar. Seguro que esto pasa en la vida real… Qué es lo que pasa en esta sociedad para que nos deshumanicemos tanto, que la vida de un perro vale más que la de una persona. Es decir, imagina que te ponen entre la espada y la pared y te dicen… que tienes que elegir entre la vida de una persona a la que no conoces (a alguien en África) o a la que detestas (un asesino o algo así), y entre la vida de tu perro, que lo tienes desde hace 10 años, y le tienes un cariño del copón. El sentido común dice que le salvas la vida a la persona sin pensarlo, pero yo creo que me lo pensaría. Por lo menos por unos segundos dudaría… Se que suena horrible, pero…
El domingo he visto la penúltima de Woody Allen “Todo lo demás”
que no es que sea de lo mejor de Woody pero bueno, a todo aficionado al cine se le tiene que exigir el ver todas sus películas. Después F1 por la tele, ha estado súper emocionante, ¿quién la ha visto y no ha podido de dejar de morderse las uñas?, Y después otra peli “Asalto al distrito 13”, típica peli de acción
. Otra típica peli para pasar una aburrida tarde de domingo. Y ahora mientras escribo esto, estoy escuchando por la radio el partido del Barça. Espera, goooooollllll, gooooollll del Barça, 0-2, esto pinta bien.
Pues nada más me vuelvo a la cama, no sea que contagie algo a alguien.
Y ¿cómo he pasado el tiempo? Pues he visto varias películas, desde la cama claro, de todo tipo y calidad. El sábado por la tarde me vi “Spiderman 2”
, si ya sé que no es una peli para cinéfilos precisamente, pero para un sábado tarde, una peli sin pretensiones está bien, ¿no? Después un rato de lectura, por fin me terminé un libro que me regalaron por Navidad, se titula “El Anillo”
. Y la verdad no se lo recomiendo a nadie, no veas lo que me ha costado leerlo, no tiene ni ritmo, los personajes son planos y no engancha nada de nada. Por la noche otra peli, esta vez un mucho más consistente, se titula “La virgen de los sicarios”
, esta si que la recomiendo. Está rodada casi como un documental, y hace un retrato muy crudo de la Colombia actual. Más concretamente de la ciudad de Medellín. Lo que más me impactó, es que el sicario es capaz de matar a todo el que se le pone por delante, pero es incapaz de matar a un perro para que no sufra. Y claro, como siempre me ha hecho pensar. Seguro que esto pasa en la vida real… Qué es lo que pasa en esta sociedad para que nos deshumanicemos tanto, que la vida de un perro vale más que la de una persona. Es decir, imagina que te ponen entre la espada y la pared y te dicen… que tienes que elegir entre la vida de una persona a la que no conoces (a alguien en África) o a la que detestas (un asesino o algo así), y entre la vida de tu perro, que lo tienes desde hace 10 años, y le tienes un cariño del copón. El sentido común dice que le salvas la vida a la persona sin pensarlo, pero yo creo que me lo pensaría. Por lo menos por unos segundos dudaría… Se que suena horrible, pero…El domingo he visto la penúltima de Woody Allen “Todo lo demás”
que no es que sea de lo mejor de Woody pero bueno, a todo aficionado al cine se le tiene que exigir el ver todas sus películas. Después F1 por la tele, ha estado súper emocionante, ¿quién la ha visto y no ha podido de dejar de morderse las uñas?, Y después otra peli “Asalto al distrito 13”, típica peli de acción
. Otra típica peli para pasar una aburrida tarde de domingo. Y ahora mientras escribo esto, estoy escuchando por la radio el partido del Barça. Espera, goooooollllll, gooooollll del Barça, 0-2, esto pinta bien.Pues nada más me vuelvo a la cama, no sea que contagie algo a alguien.
La suerte
La otra tarde pasó algo extraño. Estaba en mi cuarto aburrido, claro. Pero como siempre escuchando música. En este caso un súper-cd, el último de La Fuga. Y cuando terminó encendí la tele. Y aquí es donde sucedió el fenómeno para anormal. En todos los canales ponían lo mismo. Al principio pensé que se había desprogramado la TV, pero al fijarme en las moscas, vi que no, que eran diferentes canales. Así que me dije, “esto es una interferencia que se ha colado en mi tele”. Pero no, era la maldita elección del Papa. ¿Todos en este país somos católicos? Los directores de programación de las distintas cadenas deben de pensar que si.
Bueno, pues como yo no soy católico (aunque mi madre se empeño en bautizarme y en que comulgara) y en la tele no había otra cosa, me puse a leer blogs, que por lo menos son más plurales y hay historias de todo tipo. Y no sé como llegué a uno en el que decía que tenía mala suerte. Y claro, me ha hecho plantearme a mí la pregunta. ¿Soy un tío con suerte?
De entrada me he contestado que no, que no me toca la primitiva (tampoco suelo jugar), que no tengo padres ricos, etc…
Pero a claro, ¿a qué llamo yo tener suerte? porque el que te toque la lotería es tener suerte, si. Pero tener un empleo estable (aunque no me guste) es también tener suerte. Tener salud es tener suerte. El poder comprarme un piso (aunque tarde 30 años en pagarlo) es tener suerte. El tener amigos es tener suerte. El tener el coche que siempre he querido es tener suerte. Lo único en lo que podría decir que no tengo suerte, es en que no hay por ahí nadie especial. Ya se sabe a lo que se llama especial, ¿no? Pero bueno no se puede tener todo, y quién sabe, eso puede aparecer de la noche a la mañana.
Así que la respuesta es, que si, que si soy un tío con suerte. Si por suerte me refiero a no pedir imposibles, pero si poder acceder a las pequeñas cosas que hacen de la vida algo gratificante. Porque a veces se confunde la mala suerte con la envidia (sana o insana), de no poder tener lo que tienen los demás. Como por ejemplo, cuando le toca la lotería a un conocido y a nosotros no, y cosas por el estilo.
Bueno, pues como yo no soy católico (aunque mi madre se empeño en bautizarme y en que comulgara) y en la tele no había otra cosa, me puse a leer blogs, que por lo menos son más plurales y hay historias de todo tipo. Y no sé como llegué a uno en el que decía que tenía mala suerte. Y claro, me ha hecho plantearme a mí la pregunta. ¿Soy un tío con suerte?
De entrada me he contestado que no, que no me toca la primitiva (tampoco suelo jugar), que no tengo padres ricos, etc…
Pero a claro, ¿a qué llamo yo tener suerte? porque el que te toque la lotería es tener suerte, si. Pero tener un empleo estable (aunque no me guste) es también tener suerte. Tener salud es tener suerte. El poder comprarme un piso (aunque tarde 30 años en pagarlo) es tener suerte. El tener amigos es tener suerte. El tener el coche que siempre he querido es tener suerte. Lo único en lo que podría decir que no tengo suerte, es en que no hay por ahí nadie especial. Ya se sabe a lo que se llama especial, ¿no? Pero bueno no se puede tener todo, y quién sabe, eso puede aparecer de la noche a la mañana.
Así que la respuesta es, que si, que si soy un tío con suerte. Si por suerte me refiero a no pedir imposibles, pero si poder acceder a las pequeñas cosas que hacen de la vida algo gratificante. Porque a veces se confunde la mala suerte con la envidia (sana o insana), de no poder tener lo que tienen los demás. Como por ejemplo, cuando le toca la lotería a un conocido y a nosotros no, y cosas por el estilo.
Reflexiones montañeras
Como casi todas las estaciones de esquí están cerradas, el viernes decidí ir a pasar el fin de semana al pueblo en la sierra, y la verdad es que ha sido de lo más relajante. Nada más abrir la ventana vi, al igual que el sábado pasado, como caían unos ligeros copos de nieve, y al fondo las montañas aparecían con esa pequeña capa blanca, que tan bien le sienta. Así que después de un buen desayuno me he puesto las botas de trekking, el chubasquero y me lanzado a un paseo por el monte.

Me gusta mucho pasear por el monte y si voy solo me sirve para reflexionar. Y esta vez he ido solo, y mientras ascendía por una suave ladera me ha venido a la cabeza un post de un blog de los que tengo enlazados.
En el, una chica expresaba su deseo de suicidarse. Yo no supe que decirle para ayudarla, la verdad es que en situaciones como esta lo más fácil es decir que la vida es bella. Pero creo que todos sabemos eso, aunque en algún momento dado todos tengamos la sensación de que nuestras vidas son una mierda y que no merece la pena seguir luchando. Pero a una persona en una situación tan desesperada como para querer quitarse la vida, el decirle que la vida merece la pena, no creo que le sirva de mucho. El único consejo que le pude dar era que se pusiera en manos de un profesional. Aunque tampoco tengo muy claro que le pueda ayudar.
Y mientras caminaba le daba vueltas en mi cabeza al tema, pero no sé me ocurría nada más para poder ayudarla. Llegué a la conclusión que si una persona está decidida a quitarse la vida y encuentra el valor necesario para hacerlo, no creo que haya nada ni nadie que pueda disuadirle de hacerlo. Si hay un algo, que de verdad le anime a seguir viviendo, tiene que estar dentro de ella, y solo ella puede encontrarlo.
Y parece que esta chica ya lo ha encontrado, porque hoy ya he podido leer en su blog que ya esta dispuesta a seguir viviendo.
Pero este post me ha hecho recapacitar sobre la muerte. Más en concreto sobre mi propia muerte. No, no es que haya pensado quitarme la vida, ni mucho menos. Pero hay veces, no sé por que, cuando voy conduciendo y paso por algún barranco...”y si doy un volantazo… sería tan fácil…” o cosas por el estilo. Supongo que son paranoias mías. Y después pienso, y si muero… a quién le importaría de verdad. Quién de los que fueran a mi funeral (si que va alguien) le importaría de verdad el que yo ya no estuviera. Y cuánto tardarían en olvidarse de mi paso por este mundo.
No sé, supongo que quitando mi familia directa, para los demás sería solo lejano recuerdo de alguien a quien conocieron un día.
Si ya sé que me ha salido un post un tanto trágico y deprimente, pero que quieres que te diga, en eso estuve pensando mientras iba montaña arriba, y montaña abajo. Son pajas mentales que tengo de vez en cuando.
Pero bueno también he hecho otras cosas.
Otras cosas que hice fue ver la peli que quería ver el viernes que por suerte, no se me olvidó. Además me pasé casi todo el resto del fin de semana escuchando el disco de Damien Rice titulado “O”. La primera vez que escuché una canción de él fue en una serie de TV, más concretamente en The O.C. y ya me quedé con el nombre, pero luego la semana pasada estuve viendo una peli titulada Closer y salían también dos canciones de él que también me gustaron y ahora me paso escuchado el disco entero casi todos los días. A mí cuando me da por un disco…

Me gusta mucho pasear por el monte y si voy solo me sirve para reflexionar. Y esta vez he ido solo, y mientras ascendía por una suave ladera me ha venido a la cabeza un post de un blog de los que tengo enlazados.
En el, una chica expresaba su deseo de suicidarse. Yo no supe que decirle para ayudarla, la verdad es que en situaciones como esta lo más fácil es decir que la vida es bella. Pero creo que todos sabemos eso, aunque en algún momento dado todos tengamos la sensación de que nuestras vidas son una mierda y que no merece la pena seguir luchando. Pero a una persona en una situación tan desesperada como para querer quitarse la vida, el decirle que la vida merece la pena, no creo que le sirva de mucho. El único consejo que le pude dar era que se pusiera en manos de un profesional. Aunque tampoco tengo muy claro que le pueda ayudar.
Y mientras caminaba le daba vueltas en mi cabeza al tema, pero no sé me ocurría nada más para poder ayudarla. Llegué a la conclusión que si una persona está decidida a quitarse la vida y encuentra el valor necesario para hacerlo, no creo que haya nada ni nadie que pueda disuadirle de hacerlo. Si hay un algo, que de verdad le anime a seguir viviendo, tiene que estar dentro de ella, y solo ella puede encontrarlo.
Y parece que esta chica ya lo ha encontrado, porque hoy ya he podido leer en su blog que ya esta dispuesta a seguir viviendo.
Pero este post me ha hecho recapacitar sobre la muerte. Más en concreto sobre mi propia muerte. No, no es que haya pensado quitarme la vida, ni mucho menos. Pero hay veces, no sé por que, cuando voy conduciendo y paso por algún barranco...”y si doy un volantazo… sería tan fácil…” o cosas por el estilo. Supongo que son paranoias mías. Y después pienso, y si muero… a quién le importaría de verdad. Quién de los que fueran a mi funeral (si que va alguien) le importaría de verdad el que yo ya no estuviera. Y cuánto tardarían en olvidarse de mi paso por este mundo.
No sé, supongo que quitando mi familia directa, para los demás sería solo lejano recuerdo de alguien a quien conocieron un día.
Si ya sé que me ha salido un post un tanto trágico y deprimente, pero que quieres que te diga, en eso estuve pensando mientras iba montaña arriba, y montaña abajo. Son pajas mentales que tengo de vez en cuando.
Pero bueno también he hecho otras cosas.
Otras cosas que hice fue ver la peli que quería ver el viernes que por suerte, no se me olvidó. Además me pasé casi todo el resto del fin de semana escuchando el disco de Damien Rice titulado “O”. La primera vez que escuché una canción de él fue en una serie de TV, más concretamente en The O.C. y ya me quedé con el nombre, pero luego la semana pasada estuve viendo una peli titulada Closer y salían también dos canciones de él que también me gustaron y ahora me paso escuchado el disco entero casi todos los días. A mí cuando me da por un disco…
Estado de bienestar
El tan anunciado final del “Estado de bienestar” ya ha llegado. Por lo menos en lo que a mí se refiere. ¿Por qué digo esto? Pues porque hace 4 años, me abrí una cuenta vivienda. Más que nada para que me desgravara luego al hacer la declaración de la Renta. Pero claro, los años han ido pasando y si no quería devolver todo lo que me había deducido, es decir un pastizal, tenía que comprarme un piso. Ya fuera una cuadra o cualquier cosa que se llamara piso. Así que a eso me he estado dedicando estos días. La verdad es que entre las pocas ganas que tenía de mirar y el pánico a asumir responsabilidades (uno de mis muchos defectos), pues que no me decidía a empezar. Pero estos días le he puesto un poco de ganas y he salido a la caza del piso. Claro que, yo como todo el mundo no quería gastar mucho dinero, pero los pisos por la cantidad que me quería gastar no existían. Así que subí un poco el presupuesto, y nada, todo lo que me enseñaban eran auténticos cuchitriles, súper canijos y encima insalubres. Vamos que necesitan una reforma total. Así que ya, totalmente desanimado cuando me llamo una inmobiliaria para decirme que tenía algo que se ajustaba a lo que buscaba estuve a punto de mandarla a la mierda. Siempre me contaban la misma batallita. Pero no lo hice. Y menos mal, porque era el piso que llevaba mi nombre. Primero por las pelas. Se ajustaba bastante (siempre por lo alto) a mi presupuesto. Segundo porque está reformando (si quiero no me tengo que gastar ni un duro, cocina montada con electrodomésticos, baño nuevo, recién pintado, puertas nuevas… todo nuevo). Tercero porque está en el puto centro (a un minuto de la Gran Vía). Vamos que es perfecto, sólo le falta ascensor.
Así que me decidí y lo compré. Después de mucho papeleo para negociar la hipoteca y líos de notarios, ya es mío.
Este mes me ha llegado la primera letra de la hipoteca. Ufff que mal rollo, se me lleva la mitad del sueldo. Si antes con el sueldo entero casi no me llegaba, ahora no sé como lo voy a hacer. Voy a tener que poner en marcha la economía de guerra. Se terminaron las cenas todos los sábados, las palomitas en el cine, los viajes a los Alpes en Navidad, el ir al curro en coche. Aún así no sé si podré con él. Pero si no puedo lo vendo y no pasa nada. Y si lo consigo terminaré de pagarlo dentro de unos pocos años. Solo 30, eso no es tanto, ¿no? Ahora que lo pienso ninguna condena es tan grande. En el código penal, la pena máxima es de 20 años.
Así que seguiré por una temporada en casa de mi madre hasta que me recupere, y pueda comprar por lo menos una cama y un sofá. Solo de pensarlo me tiemblan las piernas. Y claro cuando me vaya a vivir, tendré que pagar la comida, luz, agua, Internet. Ahhhhh donde me he metido. Bueno supongo que a todo el mundo al principio le entra este ataque de pánico. Pero, yo soy más cagón. No me gustan las responsabilidades, yo creo que tengo el síndrome de Perte Pan, o algo parecido.
Esto es el fin.
Es decir, se acabó mi “Estado de bienestar”
P.D. Que no se me olvide que el viernes ponen en la TV una de mis pelis favoritas. “Báilame el agua” Creo que es en La2 22:30h. Está peli ya la he visto un par de veces, pero cada vez que la veo me gusta más. Pilar López de Ayala y Unax están que se salen. Estos actores van a llegar a ser de los grandes.
Así que me decidí y lo compré. Después de mucho papeleo para negociar la hipoteca y líos de notarios, ya es mío.
Este mes me ha llegado la primera letra de la hipoteca. Ufff que mal rollo, se me lleva la mitad del sueldo. Si antes con el sueldo entero casi no me llegaba, ahora no sé como lo voy a hacer. Voy a tener que poner en marcha la economía de guerra. Se terminaron las cenas todos los sábados, las palomitas en el cine, los viajes a los Alpes en Navidad, el ir al curro en coche. Aún así no sé si podré con él. Pero si no puedo lo vendo y no pasa nada. Y si lo consigo terminaré de pagarlo dentro de unos pocos años. Solo 30, eso no es tanto, ¿no? Ahora que lo pienso ninguna condena es tan grande. En el código penal, la pena máxima es de 20 años.
Así que seguiré por una temporada en casa de mi madre hasta que me recupere, y pueda comprar por lo menos una cama y un sofá. Solo de pensarlo me tiemblan las piernas. Y claro cuando me vaya a vivir, tendré que pagar la comida, luz, agua, Internet. Ahhhhh donde me he metido. Bueno supongo que a todo el mundo al principio le entra este ataque de pánico. Pero, yo soy más cagón. No me gustan las responsabilidades, yo creo que tengo el síndrome de Perte Pan, o algo parecido.
Esto es el fin.
Es decir, se acabó mi “Estado de bienestar”
P.D. Que no se me olvide que el viernes ponen en la TV una de mis pelis favoritas. “Báilame el agua” Creo que es en La2 22:30h. Está peli ya la he visto un par de veces, pero cada vez que la veo me gusta más. Pilar López de Ayala y Unax están que se salen. Estos actores van a llegar a ser de los grandes.
Breve reencuentro
Hace unos días tuve que tomar una decisión importante, una decisión que no me iba a gustar nada, una decisión que sabía que me iba a hacer daño. Había llegado el momento de la despedida. Sabía que ese momento tenía que llegar tarde o temprano, pero ni sabía ni quería afrontarlo. Me decía a mi mismo que todavía tenía una posibilidad. Pero el tiempo pasaba, el maldito reloj no paraba, sabía que se acercaba el momento. Tenía que dejar lo que tanto quería.
Cuando estaba sobre ella, sintiéndola debajo de mí… Era como si mi cuerpo flotara, como si mi cuerpo se deslizaba hacía el infinito. Con ella me sentía feliz, con ella todo lo malo que hay en mi vida desaparecía. Mi aburrida existencia, mi curro de mierda… todo.
Y el momento llegó, tomé la decisión, cuanto más lo alargase, más dolorosa sería la despedida.
Con un simple “hasta pronto” terminó todo,
Pero el sábado al despertarme y al levantar la persiana de mi cuarto la volví a ver a lo lejos. El corazón empezó a latirme cada vez más rápido, un subidón de adrenalina se extendió por todo mi cuerpo. ¿Cómo era posible? ¿Qué hacía ella ahí? ¿Tal vez el destino me brindaba una última oportunidad? Poder sentirla, poder acariciarla por última vez…
Encendí el móvil y tenía un sms de un amigo diciéndome que el también la había visto. Y me animaba a que fuera a su encuentro.
Y el domingo sin pensarlo dos veces lo hice. Cogí mi tabla snow y me fui a donde estaba ella. Mi querida nieve.
Cuando estaba sobre ella, sintiéndola debajo de mí… Era como si mi cuerpo flotara, como si mi cuerpo se deslizaba hacía el infinito. Con ella me sentía feliz, con ella todo lo malo que hay en mi vida desaparecía. Mi aburrida existencia, mi curro de mierda… todo.
Y el momento llegó, tomé la decisión, cuanto más lo alargase, más dolorosa sería la despedida.
Con un simple “hasta pronto” terminó todo,
Pero el sábado al despertarme y al levantar la persiana de mi cuarto la volví a ver a lo lejos. El corazón empezó a latirme cada vez más rápido, un subidón de adrenalina se extendió por todo mi cuerpo. ¿Cómo era posible? ¿Qué hacía ella ahí? ¿Tal vez el destino me brindaba una última oportunidad? Poder sentirla, poder acariciarla por última vez…
Encendí el móvil y tenía un sms de un amigo diciéndome que el también la había visto. Y me animaba a que fuera a su encuentro.
Y el domingo sin pensarlo dos veces lo hice. Cogí mi tabla snow y me fui a donde estaba ella. Mi querida nieve.
La nota discordante.
Antes de nada quiero agradecer a todos los que visitáis este blog donde intento desahogarme, y doy vía de escape a todas mis pajas mentales. Y sobre todo a los que dejan sus comentarios. Muchas gracias.
Lo que me extraña es que alguno coincidáis conmigo en algo. No sé porque pero siempre suelo ser yo contra el mundo. Por lo menos con la gente que conozco siempre me pasa que soy el típico tío que va en contra de los demás. No es que les lleve la contraria por llevársela, bueno he de reconocer que alguna vez sí, pero ellos se lo han buscado por colocarme la etiqueta “del tío que siempre lleva la contraria al grupo”.
Pero prometo que la mayoría de las veces no. Es que yo soy así.
A todos les gusta la playa, yo odio la playa, donde esté la montaña…Todos son palilleros (esquiadores), yo tablero (showboard). A ninguno le gusta el cine independiente o con subtítulos, a mi me encanta. Todos terminaron sus carreras, yo la dejé a medias. A todos les gusta vino, a mí la cerveza. Ellos del Madrid, yo del Barça…. Bueno, así podría seguir hasta no sé cuando.
Hay veces que me pregunto como coño puedo salir todos los sábados con esta gente si no tengo nada en común. La verdad es que a un par de personas del grupo las conozco de toda la vida, vamos que los conozco desde parvulitos. Con esto quiero decir que no es que me haya juntado con ellos por ningún tipo de afinidad, simplemente hemos sido amigos desde que tengo uso de razón. Sin ningún otro motivo. En cambio a los demás los conozco desde hace relativamente poco tiempo. Desde la universidad más concretamente. Así, que ¿por qué coño quedo con ellos cada fin de semana? Pues no lo sé ni yo, lo único que sé, que mientras me paso la noche discutiendo con ellos sobre fútbol, cine, música, etc… delante de una buena cerveza belga, afianzamos nuestros lazos de amistad y no sé, eso me hace sentirme bien. Iba a decir que me hace sentirme feliz, pero no sé exactamente que es la felicidad. Así que lo dejo solo en que me hace sentir bien.
Además sabemos de antemano que no nos vamos a convencer los unos a los otros, pero aún así seguiremos quedando todos los findes para seguir intentado convencernos.
Porque digo yo… Que si todos pensáramos de la misma forma este mundo sería muy aburrido. Y yo de aburrimiento sé un rato. Por eso, en este micromudo, que es mi grupo de amigos, no me importa ser “el tío que siempre lleva la contraria”.
Bueno total que me he liado con este tema y de lo que quería hablar hoy, nada de nada.
Es que cuando tengo un teclado delante, tengo un peligro…
Así que lo dejaré para otro día.
Lo que me extraña es que alguno coincidáis conmigo en algo. No sé porque pero siempre suelo ser yo contra el mundo. Por lo menos con la gente que conozco siempre me pasa que soy el típico tío que va en contra de los demás. No es que les lleve la contraria por llevársela, bueno he de reconocer que alguna vez sí, pero ellos se lo han buscado por colocarme la etiqueta “del tío que siempre lleva la contraria al grupo”.
Pero prometo que la mayoría de las veces no. Es que yo soy así.
A todos les gusta la playa, yo odio la playa, donde esté la montaña…Todos son palilleros (esquiadores), yo tablero (showboard). A ninguno le gusta el cine independiente o con subtítulos, a mi me encanta. Todos terminaron sus carreras, yo la dejé a medias. A todos les gusta vino, a mí la cerveza. Ellos del Madrid, yo del Barça…. Bueno, así podría seguir hasta no sé cuando.
Hay veces que me pregunto como coño puedo salir todos los sábados con esta gente si no tengo nada en común. La verdad es que a un par de personas del grupo las conozco de toda la vida, vamos que los conozco desde parvulitos. Con esto quiero decir que no es que me haya juntado con ellos por ningún tipo de afinidad, simplemente hemos sido amigos desde que tengo uso de razón. Sin ningún otro motivo. En cambio a los demás los conozco desde hace relativamente poco tiempo. Desde la universidad más concretamente. Así, que ¿por qué coño quedo con ellos cada fin de semana? Pues no lo sé ni yo, lo único que sé, que mientras me paso la noche discutiendo con ellos sobre fútbol, cine, música, etc… delante de una buena cerveza belga, afianzamos nuestros lazos de amistad y no sé, eso me hace sentirme bien. Iba a decir que me hace sentirme feliz, pero no sé exactamente que es la felicidad. Así que lo dejo solo en que me hace sentir bien.
Además sabemos de antemano que no nos vamos a convencer los unos a los otros, pero aún así seguiremos quedando todos los findes para seguir intentado convencernos.
Porque digo yo… Que si todos pensáramos de la misma forma este mundo sería muy aburrido. Y yo de aburrimiento sé un rato. Por eso, en este micromudo, que es mi grupo de amigos, no me importa ser “el tío que siempre lleva la contraria”.
Bueno total que me he liado con este tema y de lo que quería hablar hoy, nada de nada.
Es que cuando tengo un teclado delante, tengo un peligro…
Así que lo dejaré para otro día.
EmPapado
¡¡¡Estoy aburrido!!!
Vaya novedad, ¿no? Pues sí, estoy aburrido de ver al Papa en la tele. Lo he visto ya de mil maneras: vivo, muerto, joven, viejo, herido, hablando, callado, sano, enfermo…
No entiendo como hay gente que puede pasar toda una noche en una plaza “rezando”. Lo pongo entre comillas, porque no sé exactamente si rezaban o no, pero eso es lo que esa gente quería dar a entender.
Cuando alguien hace eso mismo, es decir, pasar toda la noche haciendo cola para ver un partido de fútbol o para ver un concierto, los tachan de locos, fanáticos, o simplemente de gilipollas.
Bueno lo puedo casi entender si viven en Roma o estas de visita en ese momento. Pero lo que ya no logro a comprender es que haya gente que vaya de propio desde otros países. Y cuando me refiero a otros países me quiero referir al que más conozco. España. Y claro son gente con grandes posibilidades económicas, ya que cualquiera no puede permitirse un viaje así. Y claro seguro que se sienten las mejores personas del mundo por hacer ese “esfuerzo”, e ir de peregrinación a Roma. Pero son las mismas personas que después al regresar a sus casas y rezar tanto, son las primeras que incumplen los prefectos que promulga su religión. Nada más salir de las iglesias se les olvida eso de la caridad, la humildad, dar de comer al hambriento…
Repito, no me entra en la cabeza que haya gente que se desplace hasta allí para supuestamente rezar y ver el cadáver un muerto. Cuando vemos en la tele a miles de gente dar vueltas alrededor de una piedra (La Meca), decimos que esa gente está loca, que son integristas y fanáticos. ¿Qué dirán ellos ahora cuando vean en la tele todas esas manifestaciones de dolor, y de pesar? Yo no lo sé, pero apostaría a que no dirán nada y mantendrán un respetuoso silencio.
P.D: No soy musulmán. No creo en ningún tipo de religión.
Vaya novedad, ¿no? Pues sí, estoy aburrido de ver al Papa en la tele. Lo he visto ya de mil maneras: vivo, muerto, joven, viejo, herido, hablando, callado, sano, enfermo…
No entiendo como hay gente que puede pasar toda una noche en una plaza “rezando”. Lo pongo entre comillas, porque no sé exactamente si rezaban o no, pero eso es lo que esa gente quería dar a entender.
Cuando alguien hace eso mismo, es decir, pasar toda la noche haciendo cola para ver un partido de fútbol o para ver un concierto, los tachan de locos, fanáticos, o simplemente de gilipollas.
Bueno lo puedo casi entender si viven en Roma o estas de visita en ese momento. Pero lo que ya no logro a comprender es que haya gente que vaya de propio desde otros países. Y cuando me refiero a otros países me quiero referir al que más conozco. España. Y claro son gente con grandes posibilidades económicas, ya que cualquiera no puede permitirse un viaje así. Y claro seguro que se sienten las mejores personas del mundo por hacer ese “esfuerzo”, e ir de peregrinación a Roma. Pero son las mismas personas que después al regresar a sus casas y rezar tanto, son las primeras que incumplen los prefectos que promulga su religión. Nada más salir de las iglesias se les olvida eso de la caridad, la humildad, dar de comer al hambriento…
Repito, no me entra en la cabeza que haya gente que se desplace hasta allí para supuestamente rezar y ver el cadáver un muerto. Cuando vemos en la tele a miles de gente dar vueltas alrededor de una piedra (La Meca), decimos que esa gente está loca, que son integristas y fanáticos. ¿Qué dirán ellos ahora cuando vean en la tele todas esas manifestaciones de dolor, y de pesar? Yo no lo sé, pero apostaría a que no dirán nada y mantendrán un respetuoso silencio.
P.D: No soy musulmán. No creo en ningún tipo de religión.
¿Vacaciones? pero si no me he enterado
La vuelta al curro después de tantos días me ha destrozado. Anoche no conseguía conciliar el sueño, supongo que sería la mala leche que se hace al pensar en que tienes que levantarte a las cinco de la mañana para ir al curro. Bueno, y supongo que también influiría algo, el que esta semana me he estado levantado pasadas las 12 del medio día, y acostándome a las tantas. Así como coño voy a dormirme pronto.
Esto de las vacaciones es un timo. Te las venden como “unas largas vacaciones”. Bueno, teniendo en cuenta que el resto de los currantes solo tienen 4 días…
Los pobres pringadillos me decían: 11 días para hacer todo lo que quieras, con mogollón de tiempo libre. Pues mira tú por donde ya se han terminado y no he hecho nada de lo que me propuse hacer al empezarlas.
Ejemplos:
1- Quería terminar de leer el libro que tengo empezado. Ni lo he abierto.
2- Quería ver unas películas que tenía pendientes. Ni me he acordado de ellas.
3- Quería escuchar unos discos que me han recomendado. He escuchado lo de siempre.
4- Quería empezar a coger la bici ahora que ha terminado la temporada de esquí. Uff que pereza, con el viento que hace y está para llover….
5- Quería pasar más tiempo con los amigos. ¿Pero cómo? si ellos no tienen vacaciónes.
6- Quería salir a comprar algo de ropa. ¡Qué coño! si no tengo ni un duro.
Y lo más patético de todo, es que me he aburrido como una ostra.
Esto de las vacaciones es un timo. Te las venden como “unas largas vacaciones”. Bueno, teniendo en cuenta que el resto de los currantes solo tienen 4 días…
Los pobres pringadillos me decían: 11 días para hacer todo lo que quieras, con mogollón de tiempo libre. Pues mira tú por donde ya se han terminado y no he hecho nada de lo que me propuse hacer al empezarlas.
Ejemplos:
1- Quería terminar de leer el libro que tengo empezado. Ni lo he abierto.
2- Quería ver unas películas que tenía pendientes. Ni me he acordado de ellas.
3- Quería escuchar unos discos que me han recomendado. He escuchado lo de siempre.
4- Quería empezar a coger la bici ahora que ha terminado la temporada de esquí. Uff que pereza, con el viento que hace y está para llover….
5- Quería pasar más tiempo con los amigos. ¿Pero cómo? si ellos no tienen vacaciónes.
6- Quería salir a comprar algo de ropa. ¡Qué coño! si no tengo ni un duro.
Y lo más patético de todo, es que me he aburrido como una ostra.
El curioso mundo de los Blogs.
Cuando me dio por saber más sobre esto de los blogs no pude imaginar la cantidad de historias tan diferentes que me podía encontrar.
Mi primer paso fue, cómo no, buscar en google y no recuerdo cómo, acabé leyendo la historia de un moteropizzero. Al terminar de leerla, me di cuenta que a la derecha de la página había varios enlaces. Y pinché el primero, El rincón de Miriam.
Tampoco pude parar hasta que no lo leí entero. Una chica con la cabeza muy bien amueblada, aunque un poco nacionalista (lo digo por su defensa a ultranza de su nacionalidad española). Y con esto no digo que el ser nacionalista sea malo, todos los somos a nuestra manera. Entre sus enlaces, seleccioné como en la anterior página el primero, Ryan: aprendiendo a ser feliz.
Sin desmerecer las anteriores, esta es la que más interesante me pareció. Tal vez porque es el que mejor plasma sus sentimientos, sus miedos, sus indecisiones… vamos, un chaval al que no le asustar mostrarse tal y como es. Para mi eso es digno de admiración, porque yo soy todo lo contrario. Tengo pánico a mostrar mis pensamientos.
Como no. Pinché en su primer enlace Xavi.
Un chaval con el que coincido en su afición a la música. Parece que siempre está escuchando música, al igual que yo (no salgo de casa sin el mp3). Para ser sincero he de decir que he seguido su consejo y he escuchado al Olive, un grupo que recomienda. Y a un tal Tyler Hilton. Y no están nada mal. Otra cosa admiro de él es su capacidad para la pintura. Yo no tengo talento para nada, y memos para las artes plásticas.
Y bueno, entre los diferentes enlaces y comentarios pasé una tarde de lo más entretenida. Gracias a ellos vencí la batalla al aburrimiento. Aunque no la guerra.
Cada página que visitaba la iba colocando en mi carpeta de favoritos. Y cuando me decidí a crear este blog, he creído que si alguien entra (una posibilidad que creo muy remota) tal vez les pueda interesar el desarrollo de estas historias al igual que me han interesado a mi. Me parecen de lo más diversas y variopintas.
Si por alguna casualidad entran aquí los propietarios de estos blogs y no quieren que les enlace, solo tienen que decirlo.
Mi primer paso fue, cómo no, buscar en google y no recuerdo cómo, acabé leyendo la historia de un moteropizzero. Al terminar de leerla, me di cuenta que a la derecha de la página había varios enlaces. Y pinché el primero, El rincón de Miriam.
Tampoco pude parar hasta que no lo leí entero. Una chica con la cabeza muy bien amueblada, aunque un poco nacionalista (lo digo por su defensa a ultranza de su nacionalidad española). Y con esto no digo que el ser nacionalista sea malo, todos los somos a nuestra manera. Entre sus enlaces, seleccioné como en la anterior página el primero, Ryan: aprendiendo a ser feliz.
Sin desmerecer las anteriores, esta es la que más interesante me pareció. Tal vez porque es el que mejor plasma sus sentimientos, sus miedos, sus indecisiones… vamos, un chaval al que no le asustar mostrarse tal y como es. Para mi eso es digno de admiración, porque yo soy todo lo contrario. Tengo pánico a mostrar mis pensamientos.
Como no. Pinché en su primer enlace Xavi.
Un chaval con el que coincido en su afición a la música. Parece que siempre está escuchando música, al igual que yo (no salgo de casa sin el mp3). Para ser sincero he de decir que he seguido su consejo y he escuchado al Olive, un grupo que recomienda. Y a un tal Tyler Hilton. Y no están nada mal. Otra cosa admiro de él es su capacidad para la pintura. Yo no tengo talento para nada, y memos para las artes plásticas.
Y bueno, entre los diferentes enlaces y comentarios pasé una tarde de lo más entretenida. Gracias a ellos vencí la batalla al aburrimiento. Aunque no la guerra.
Cada página que visitaba la iba colocando en mi carpeta de favoritos. Y cuando me decidí a crear este blog, he creído que si alguien entra (una posibilidad que creo muy remota) tal vez les pueda interesar el desarrollo de estas historias al igual que me han interesado a mi. Me parecen de lo más diversas y variopintas.
Si por alguna casualidad entran aquí los propietarios de estos blogs y no quieren que les enlace, solo tienen que decirlo.
Fin de temporada.
Parece que definitivamente se ha instalado el buen tiempo y con ello el fin de la nieve. Es lo peor que podía pasar. Era lo que me hacía soportable el resto de la semana, esperar con ansias que llegara el fin de semana para ir a esquiar. Más concretamente, practicar snowboard. Para mi el snowboard es una forma de vida, no se exactamente como explicarlo. Es todo un rito, llega el sábado por la noche y saco mi tabla de la funda, la coloco sobre la alfombra de mi cuarto. Saco la bolsa de las botas y la coloco al lado de la tabla. Después me dedico a la ropa, preparo la mochila y a la cama. Muchos días me cuesta coger el sueño. Como cuando era pequeño y llegaban las vacaciones y me pasaba toda la noche despierto sin poder dormir de los nervios. Eso supongo que nos ha pasado a todos. Después toca el despertador muy temprano, y claro madrugar en estas circunstancias no es lo mismo que cuando toca el despertador a las 5 de la mañana para ir a currar. Como que te despiertas de mejor ánimo, y sin tanto sueño. Después de unas horas de viaje llego a la estación y en la primera bajada ya noto la sensación de libertad, que nadie te puede parar. Voy flotando sobre la nieve, y todos los problemas, que en la cuidad me pesan tanto y me hunden, desaparecen.
Además mi lamento por el fin de la temporada este año es mayor. Ya que no he ido todo lo que me hubiese gustado, ya que por desgracia no ha hecho muy buen tiempo y la mitad de las veces no he podido esquiar. Unas veces por niebla, otras por viento, otras por compromisos. Total que no he esquiado una mierda.
Pero las veces que he ido han sido memorables. Comencé la temporada en el puente de la Constitución en el Pirineo francés, en Peyragudes una estación desconocida para mí hasta ese momento. Pero es una estación fantástica. Después en Navidad me fui una semana a los Alpes franceses. Eso ya es otro mundo, nada que ver con los Pirineos. Este año fui a Val Thorens, con 600km de pistas, vamos, que es una pasada. El resto de la temporada lo he repartido entre las estaciones de Aramón y Valdezcaray. Y esta Semana Santa he estado en Saint Lary y Piau-Engaly (Francia). Otras estaciones que también son guapas.
Esta tarde ya he decidido, que voy a quitar los porta-esquís al coche. Este va a ser un acto muy simbólico porque así doy por terminada la temporada. A partir de ahora la semana se me hará todavía un poco más larga sin el aliciente de la nieve. Tendré que pensar hacer algo para no aburrirme, y que la semana no pase tan lenta.
Además mi lamento por el fin de la temporada este año es mayor. Ya que no he ido todo lo que me hubiese gustado, ya que por desgracia no ha hecho muy buen tiempo y la mitad de las veces no he podido esquiar. Unas veces por niebla, otras por viento, otras por compromisos. Total que no he esquiado una mierda.
Pero las veces que he ido han sido memorables. Comencé la temporada en el puente de la Constitución en el Pirineo francés, en Peyragudes una estación desconocida para mí hasta ese momento. Pero es una estación fantástica. Después en Navidad me fui una semana a los Alpes franceses. Eso ya es otro mundo, nada que ver con los Pirineos. Este año fui a Val Thorens, con 600km de pistas, vamos, que es una pasada. El resto de la temporada lo he repartido entre las estaciones de Aramón y Valdezcaray. Y esta Semana Santa he estado en Saint Lary y Piau-Engaly (Francia). Otras estaciones que también son guapas.
Esta tarde ya he decidido, que voy a quitar los porta-esquís al coche. Este va a ser un acto muy simbólico porque así doy por terminada la temporada. A partir de ahora la semana se me hará todavía un poco más larga sin el aliciente de la nieve. Tendré que pensar hacer algo para no aburrirme, y que la semana no pase tan lenta.
Contra el aburrimiento: Planear un viaje.
Pues si, eso es exactamente lo que he estado haciendo esta tarde. Han venido unos amigos de Vitoria y hemos estado planificando el viaje que tenemos previsto para este verano.
La verdad es que no está resultando tan fácil. El destino en concreto es Escocia.
Siempre me ha apasionado Escocia, bueno tal vez me he dejado influenciar un poco por Braveheart y Los inmortales, (me gusta mucho el cine, como se podrá ir comprobando) y todas las leyendas que rodean ese país.
El caso es que tenemos los billetes a Londres desde hace un mes, y el plan es alquilar un coche y recorrernos el país a nuestra bola. Nada de viajes programados. La dificultad radica en que solo estamos nueve días y queremos ver demasiadas cosas.
Nuestra primera intención era hacer una parada en Cambridge. Si ya sé que eso no es Escocia, pero como nos pillaba de paso…. El problema está en que ese día hacemos noche en York, y claro queremos estar allí antes de que nos cierren la casa rural (bel & breakfast), y poder ver algo de la ciudad, que tengo oído que está muy bien. Así que de entrada ya hemos tenido que desechar Cambridge.
Y después de estar toda la tarde intentando hacer cuadrar distancias, con tiempo y lugares para dormir. Solo hemos llegado al acuerdo de donde hacer las noches. La primera noche en York, la segunda en Edimburgo, la tercera en Fort William, la cuarta en Kyle of Lochalsh (Isla de Skye), la quinta en Inverness, la sexta en Aberdeen, y las 2 restantes en Londres.
Total que hemos estado toda la tarde y en concreto solo hemos resuelto de la vuelta de Aberdeen a Londres la íbamos a hacer en avión, que gracias a los amigos de EasyJet sale casi mejor que en coche. Y eso hemos hecho, comprarlos esta misma tarde. Y buscar alojamiento en York, no se encuentra nada por memos de 40 libras (unos 60 euros) por persona y noche.
Así que tendremos que utilizar más tardes para seguir concretando cosas como: alojamientos, horarios e itinerarios.
Por lo menos una cosa tengo clara. Hoy he vencido al aburrimiento.
La verdad es que no está resultando tan fácil. El destino en concreto es Escocia.
Siempre me ha apasionado Escocia, bueno tal vez me he dejado influenciar un poco por Braveheart y Los inmortales, (me gusta mucho el cine, como se podrá ir comprobando) y todas las leyendas que rodean ese país.
El caso es que tenemos los billetes a Londres desde hace un mes, y el plan es alquilar un coche y recorrernos el país a nuestra bola. Nada de viajes programados. La dificultad radica en que solo estamos nueve días y queremos ver demasiadas cosas.
Nuestra primera intención era hacer una parada en Cambridge. Si ya sé que eso no es Escocia, pero como nos pillaba de paso…. El problema está en que ese día hacemos noche en York, y claro queremos estar allí antes de que nos cierren la casa rural (bel & breakfast), y poder ver algo de la ciudad, que tengo oído que está muy bien. Así que de entrada ya hemos tenido que desechar Cambridge.
Y después de estar toda la tarde intentando hacer cuadrar distancias, con tiempo y lugares para dormir. Solo hemos llegado al acuerdo de donde hacer las noches. La primera noche en York, la segunda en Edimburgo, la tercera en Fort William, la cuarta en Kyle of Lochalsh (Isla de Skye), la quinta en Inverness, la sexta en Aberdeen, y las 2 restantes en Londres.
Total que hemos estado toda la tarde y en concreto solo hemos resuelto de la vuelta de Aberdeen a Londres la íbamos a hacer en avión, que gracias a los amigos de EasyJet sale casi mejor que en coche. Y eso hemos hecho, comprarlos esta misma tarde. Y buscar alojamiento en York, no se encuentra nada por memos de 40 libras (unos 60 euros) por persona y noche.
Así que tendremos que utilizar más tardes para seguir concretando cosas como: alojamientos, horarios e itinerarios.
Por lo menos una cosa tengo clara. Hoy he vencido al aburrimiento.