Mi ciega luz, mi vértigo secreto,
mi larga y venturosa travesía,
mi explorada, bendita geografía,
mi ruta circular, mi viaje quieto.
Eclipse de la voz, fuego indiscreto
que cumple prodigiosa profecía,
da lumbre al sol y claridad al día,
sombra a la noche, a la ilusión objeto.
Da sed al agua, filo al malherido,
paz a la angustia, a la inquietud urgente
reposo dulce, albergue bendecido.
Y derrama en tu beso ese torrente
que llevas en el pecho contenido
y en la sonrisa encubres, de repente.
Carmen Huguet
Aclarar que la vida sexual humana no es inequívocamente erótica, puesto que puede quedarse limitada al plano de lo simplemente animal. Tal y como ocurre con la sexualidad “machista” o “hembrista”, con roles pre-establecidos que conllevan obligaciones, como si de “máquinas sexuales” se trataran, en una relación con ausencia del erotismo.
El erotismo consiste en desarrollar la pasión, la memoria y la imaginación, sobre un momento de deleite corporal. Nietzsche dijo: “Con el placer como hilo conductor, el hombre deja de ser un artista siendo él mismo la obra de Arte”. Así los amantes eróticos son artistas que esculpen en el placer del deseo y en el deseo del placer.
Sin erotismo quizá no hay amor, pero este traspasa el cuerpo deseado y busca a la persona plena, siendo el amor, por excelencia, una elección y el erotismo aceptación. Desde el erotismo estamos ante nuestro encuentro, es otra forma de autoconocerse y cuanto más nos conocemos, más eróticos podremos ser.
Admiro la gota de agua que hace equilibrio
en la hoja lisa, temblando al viento.
En el océano del aire el universo vibra, secreto:
y ella resiste en su aislamiento.
Simple cristal, retiene la forma en el instante incierto,
dispuesto a caer, dispuesto a quedarse - límpido y exacto.
Y la hoja es un pequeño desierto
para la inmensidad del acto.
Dialogo de City Hall.
"La primera satisfacción de una persona es mirarse hacia dentro y sentirse bien, conforme con su manera de ser, de pensar y de comportarse. Lo otro viene por añadidura. A casi todo el mundo (hay excepciones) nos gustan las personas afables, sinceras, positivas, genuinas, alegres, comunicativas y sensibles. Pero seamos sinceros: resulta difícil convertirnos en uno de estos individuos queridos y apreciados por todos. No seamos maximalistas, podemos ser muy estimados por quienes nos rodean sin que nuestra personalidad reúna estas características tan cercanas a la excelencia.
A veces, sentimos que no gustamos, que no caemos bien o que pasamos desapercibidos, y eso nos desalienta, hace que se tambalee nuestra autoestima y aumente nuestra desazón, provocándonos sentimientos de abandono. Es cierto que no somos sólo como nos ven, pero no lo es menos que el cómo nos vean los demás influye en nuestra percepción de nosotros mismos"
"¿Temes lo que puede traerte
el mañana?
No te adhieras a nada,
no interrogues a los libros ni a tu prójimo.
Ten confianza; de otro modo,
el infortunio no dejará de justificar tus aprehensiones.
No te preocupes por el ayer:
ha pasado...
No te angusties por el mañana:
aún no llega...
Vive, pues, sin nostalgia ni esperanza:
tu única posesión es el instante."
De: "Rubaiyat", Khayyam Omar
Don José es un soldado, con madre y novia en su pueblo, terminará desertando entre contrabandistas y, finalmente, envuelto en un crimen. Don José, en ese sentido, refleja las antiguas convenciones, aquellas que indican que cuando se inicia una relación entre un hombre y una mujer ha de tratarse de amor eterno. Responde a ese modelo hasta tal punto que no puede escuchar lo que Carmen le dice. Cuando ella canta que el amor es un pájaro rebelde que nadie puede domesticar, dice exactamente eso que está diciendo. Y José, claro, no lo entiende.
Lo que hace sexista la historia, es que esa concepto de las relaciones, se da como norma (por lo tanto normal), entre los hombres, pero no es bien recibida dicha actitud cuando parte de una mujer.
Carmen no es una mujer fatal, es José el que no quiere entender la situación... es José el que no la escucha."
Aldous Huxley
"La sociedad y la cultura que la sustenta, están apoyada en una serie de normas y costumbres que el hombre con su “inteligencia” ha conseguido “arrancar” a la naturaleza. A través de esas normas y teorías el hombre “entiende” y pretende controlar la sociedad, y gobernar al mundo. Para ello “educa” a las personas para que sean formales y obedientes, de manera que se ajusten al papel que se les asigna. Este sistema de creencias y valores sociales inventado por los hombres fiscaliza el crecimiento y comportamiento de las personas asignándoles roles que deberán cumplir bajo la amenaza de ser estigmatizados y/o expulsados.
Entonces tenemos que aquello conocido como “cultura y civilización” en buena cuenta se ha convertido en “el árbol de la ciencia del bien y del mal” pues probar de su fruto ha significado para el hombre apartarse del orden natural, la pérdida de su inocencia y la expulsión del “paraíso” en donde vivía en perfecta armonía con el resto del universo.
El retorno a la inocencia viene a ser el reencuentro con uno mismo como parte de un todo exacto, armónico, equilibrado, es el reencuentro con nuestra humanidad, con toda su naturaleza biológica, la cual se reconoce como propia en su real condición, se cuida con respeto y mantiene en salud. Implica el reconocimiento de la propia historia, de la historia colectiva y el descubrimiento de los roles o “historias” (familiares e individuales) aprendidos e incorporados inconscientemente. Y comienza a darse cuenta de nuestra particular forma de relacionarnos con nosotros mismos y con el universo.
Una vez logrado esto podremos “oír” claramente los requerimientos de nuestro cuerpo, “conocer” nuestra realidad interior y podremos ajustárnos a la varíbilidad del paisaje vital, de este modo podremos apreciar con suficiente claridad el sentido de nuestra vida.
Si bien este camino de retorno se puede señalar con relativa facilidad, el seguirlo puede ser difícil y a veces puede parecer imposible, sin embargo, no sólo es perfectamente viable, sino que la decisión siempre estará en nosotros."
"En el camino", Jack Kerouac
A veces, siento esas ganas de reírme como jamás me he reído;
A veces, soy capaz de parar esas miradas que pueden que cortar como un cuchillo;
A veces, me encuentro con “esa” mirada que no puedo sostener;
A veces, necesito sentir ese alivio que aparece tras eliminar recuerdos antiguos;
A veces, me paro a intentar indagar la causa de estas seductoras sensaciones que no logro descubrir y que entretienen mi mente;
A veces, cedo al placer de vibrar con todo lo que intuyo en su mirada y que también siento en mí;
A veces, me siento prisionera de esos lazos que se estrechan hasta el dolor; esos lazos finos y transparentes... que queman;
A veces, las imágenes y las palabras se revuelven contra mi, asaltándome una y otra vez, como un diabolico déjà vu.
A veces, son tantos los caminos que puedo tomar, que la elección -siempre presente, siempre urgente, siempre apremiando-, queda postergada.
Así que, tomándomelo con calma... levanto mi copa por todo lo incierto y... continúo
Rahman confesó el jueves pasado en el juicio que sus creencias religiosas cambiaron hace 16 años, cuando trabajaba como asistente médico para una ONG internacional en Pakistán. Admitió que "cree en la Biblia". El juez encargado del caso asegura que este comportamiento "es un ataque contra el islam". El fiscal ofreció a Rahman retirar los cargos si volvía a ser musulmán, a lo que el hombre se ha negado. "Hubiera sido perdonado", afirmó el fiscal, Abdul Wasi, "pero dijo que él era un cristiano y que siempre lo sería. Y hacernos cristianos contradice nuestras leyes. Debe ser castigado con la pena de muerte".
Todavía no se ha dictado sentencia. Si el juez finalmente le condena, para que sea ejecutado la pena tiene que ser confirmada por un tribunal superior y por el propio presidente, Hamid Karzai. Desde 2004, según la organización Amnistía Internacional (AI), no ha habido ejecuciones en el país"
Fuente: El País 22-03-2006
Las almas más grandes son tan capaces de los mayores vicios, como de las mayores virtudes; y los que caminan despacio pueden llegar mucho más lejos, si van siempre por el camino elegido, que los que corren, pero se apartan de él."
Fragmento de "Discurso del Método"
Renè Descartes

Se puede ser demagogo, pero ser tan pertinaz va más allá de una postura política. Es, simplemente, una postura turbia, más propia de un grupo mafioso que de un partido político.
Dice en su comunicado Rajoy, que "el único comunicado importante de ETA, será el que anuncie el abandono de las armas".
Cuando ETA de ese comunicado... ¿que exigirá entonces Rajoy para aceptar que ellos no lo consiguieron?... Porque ese es el motivo último.
Percibe que el amor conseguido no es lo que creía, y esto provoca frustración e inadaptación en la relación; se sienten estafados y resentidos, y anhelan, ante todo, volver a ser felices, así que buscan una nueva pareja, convencidos de que está vez será de definitiva.
Esta actitud es una muestra de inmadurez y miedo al compromiso emocional; de hecho, el típico Don Juan, el mujeriego, no es que sea tan viril que necesite constantemente mujeres nuevas, sino que es tan inmaduro que no es capaz de asumir un compromiso.
(Imagen: "Noche estrellada", Vincent Van Gogh
(Música: Fragmento "La danza de los caballeros" de Romeo y Julieta - Sergei Prokofiev)
- "Doctor, mi hermano está loco, cree que es una gallina".
Y el médico le dice:
- "¿y por qué no le lleva a un manicomio?"
Y el tipo responde:
- "lo haría, pero necesito los huevos".
Pues eso es lo que pienso de las relaciones humanas. Son totalmente irracionales, y locas, y absurdas, pero supongo que las seguimos manteniendo porque la mayoría de nosotros... necesitamos los huevos"
Dialogo: Annie Hall
(Imagen: "Party", Julia Lucich)
(Música: Fragmento de "El Carnavl de los animales", Camille Saint-Saens
Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros,
ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros,
lo dicen, pero no es cierto, pues siempre cuando yo paso,
de mí murmuran y exclaman:
-Ahí va la loca soñando
con la eterna primavera de la vida y de los campos,
y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos,
y va temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado.
-Hay canas en mi cabeza, hay en los prados escarcha,
mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula,
con la eterna primavera de la vida que se apaga
y la perenne frescura de los campos y las almas,
aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan.
Astros y fuentes y flores, no murmuréis de mis sueños,
sin ellos, ¿cómo admiraros ni cómo vivir sin ellos?
(Imagen: "Spring", Irena Dukule)
(Música: "Primavera", Antonio Vivaldi)
P.S.: Quiero aprovechar para dar las gracias a Nive por su magnífica página musical: "Stradivarius". Está entre mis favoritas.
Con el dinero que necesitan para pagar un sólo viaje en su ruta hacia el primer mundo, podrían abrir algún tipo de negocio. Con el coste de una de esas quimeras del occidente rico, podrían crear autoempleo que iniciaría un tejido fabril en su país... pero las mafias (mayoritariamente españolas y marroquíes), les cuentan el cuento de la "buena pipa", repitiéndolo una y otra vez, hasta que el deseo de las imágenes que han visto en la televisión de algún bar, empieza a tomar visos de realidad en sus mentes: "La buena vida".
Los subsaharianos que vienen a España, no son esos "pobres hambrientos" que vemos en las noticias, ellos no podrían reunir el dinero necesario para que las mafias les traigan a Europa. Los que vienen a España son, en su mayoría, la "clase media", si puede llamársele así, de sus países.
Es una locura homicida que, a la mayoría, sólo les aportará trabajo basura o, entrar en el mundo de las mafias, e impide que los países más desarrollados de África, puedan crear un posible futuro.
(Música: Fragmento de "Adagio para cuerda, opus 11", Samuel Barber
"> "Organisations syndicales de salariés, étudiants, lycéens, ensemble contre la précarité"
En España se inicio con una reforma brutal estableciendo un nuevo sistema de contración (a tiempo parcial y de prácticas) elaborados por el PSOE de Felipe González, que se permitió modificar hasta 45 Artículos del Estatuto de Los Trabajadores.
En Francia se pretende imponer ahora un sistema similar y la respuesta se está haciendo notar. (La France est la France). Algunos dicen que estamos en la agonía de la "sociedad del bienestar" -esa que se creo bajo la amenaza de una sociedad reivindicativa y con gran capacidad de movilización ante los cambios laborales-, dicha sociedad comenzó a perder fuerza con la caída del "Muro"; ya no había izquierda ni derecha, decían los posibilistas: Tras una "pasada por el filo de la navaja" de la década de los 80, los valores del occidente europeos, comenzaron a ser reemplazados por los valores de la "american way of life" y de esas cañas, estas lanzas... ¿y ahora que? La respuesta puede tenerla (o no) ese posible nuevo "Mayo" del 2006.
(Quienes desde luego no la tendrán serán las movilizaciones del "botellón".)
(Música: Fragmento "Sinfonía nº 3 Heroica-3º Mov.", Ludwig van Beethoven)

Como bailan las plantas trepadoras abrazando al árbol,
y el verde trigo agitado por la brisa.
Como bailan las piedras alisadas por círculos de agua,
y la luz hambrienta mordisqueando el cielo antes del alba
Como Baila la puesta del sol recreando vibrantes dorados y violetas.
y cada pétalo al que el viento susurra.
Como baila la lluvia con las flores de azahar,
y las olas acariciando la arena.
Baila conmigo este vals,
y olvida promesas que ya nadie espera.
Carmen, 2006
(Imagen: "Orilla del rio en primavera", Vincent Van Gogh)

como es la noche viva, la lluvia silenciosa que va del corazón del hombre hasta los ojos
en un encendimiento de sombra y hermosura.
Como sé que al morir terminará la muerte.
Como en el corazón se derrama la sangre con un rumor de lluvia que ilumina la niebla.
Como tengo fe de soñar que te amo,
mi carne será un día como un agua corriente
y mi cuerpo será de silencio amoroso, de cristal dolorido cuando tú lo ilumines"
"Ascensión hacia el reposo"Fragmento, Luis Rosales
(Imagen: "Rainy day", Oleg Tenyaev

Con la HundertWasser Haus y una fuerte influencia del catalán Antonio Gaudí, Hundertwasser comenzó a transitar los caminos de la arquitectura. Una corriente naturalista en la que la naturaleza se mezcla con las construcciones.

Vivo en una pequeña ciudad donde predomina el estilo arquitectónico del siglo XIX, con características inspiradas en el "dieciocho" italiano. Vivir en otro tipo de ciudad, con edificios rectos y alargados, restaría calidad de vida a mi cotidianidad.
(Imagenes: "The 30 Day Fax Picture" y "Hundertwasser Haus, Viena" Friedensreich Hundertwasser)
"Centenario de Francisco Ayala García-Duarte"
NACIONALISMOS
(Francisco Ayala)
(...)
Muy cierto es que con frecuencia me he pronunciado en actitud crítica frente al nacionalismo español; y lo he hecho así por considerarlo anacrónico, extemporáneo y, en definitiva, desajustado a la realidad histórica que llamamos España. Ha sido entre nosotros una ideología mal asumida y fuera de sazón, a causa del peculiar proceso histórico de la entidad que hubiera podido llegar a ser la nación española. Tempranamente, y por obra del rey Fernando de Aragón (el modelo que Maquiavelo tuvo a la vista para su príncipe, el dechado político que luego serviría de parangón a Gracián), se había constituido en esta península, hace ya cinco siglos, uno de los moldes monárquico-absolutistas donde debían cuajar las modernas naciones europeas, ya maduras tras la Revolución francesa. Pero la monarquía española siguió un curso anómalo respecto de la común pauta cultural europea.
(...)
El vocablo nación es de muy imprecisa semántica: dígalo, si no, el texto de la vigente Constitución española; admite, pues, diferentes conceptuaciones. Yo, por mi parte, procuré definirlo en mis estudios con referencia a los factores sociológicos que determinan su acepción en la fase moderna y a la ideología con que los románticos alemanes promovieron, frente al reto napoleónico, la aglutinación de pueblos afines en Estados de proporciones comparables a las del Estado francés surgido de la revolución.
Extender y generalizar el concepto de nación más allá de esta su realidad histórica podrá ser legítimo, pero resulta fútil. La nación fue una determinada forma de integración política animada por concretos móviles de actuación en el campo de la historia, y cuando esa intención de protagonismo faltaba, como faltaba en el tardío nacionalismo de una España "sin pulso", ese nacionalismo no pasaba de ser retórica –a veces, buena retórica– y, con más frecuencia, palabrería hueca, faramalla y folklor de bisutería, mero adorno en la que el poeta llamó "España de charanga y pandereta".
Creo que esa España pertenece ya al pasado, por mucho que retoñen acá y allá en vena nostálgica los floripondios, inofensivos en el fondo, de un casticismo pintoresco para deleite del turismo barato. Y me parece que, junto al cambio experimentado, por las estructuras sociales básicas del país, ha de haber coadyuvado a su rápida eliminación la náusea de los tópicos a que durante tantísimos años tuvo sometidos el régimen de Franco a los españoles, exagerando hasta extremos grotescos la cobertura nacionalista con que, desde la guerra de la Independencia, se disfrazó entre nosotros el tradicional integrismo católico.
En cuanto a los esporádicos rebrotes de nostalgia casticista recién aludidos, convendrá notar que no se reducen a los ingredientes del consabido españolismo romántico, o sea, castellano-andaluz, sino que encuentran también abonado campo de cultivo en el ámbito de los nacionalismos locales, pertenecientes en esta península al tipo de aquellos que, con sentido disgregador, proliferaron en la posguerra europea. Por desgracia, era inevitable ahora que, al cesar aquí la presión ejercida por la dictadura franquista, buscaran su revancha quienes se habían sentido oprimidos desde Madrid en sus peculiaridades culturales. Sin esa presión, dichas peculiaridades, empezando por la lengua propia, quedaban libradas ya a su espontáneo desarrollo.
Pero es el caso que la ideología nacionalista, abandonada por el Estado para el conjunto del país, ha levantado cabeza en seguida desde centros políticos de más corto radio para imponer a su vez gubernativamente, a los habitantes de la región, las pautas que se supone caracterizan el espíritu del pueblo correspondiente (o, para mayor claridad, a su Volkgeist), y reclamar en nombre de esa nación, aunque sea con la boca chiquita, cuando no con la cabeza a pájaros, una soberanía independiente que es puro desvarío en las condiciones del mundo actual. Dejando aparte tan irrisorio ensueño, no hay duda de que la ampliación del espacio político y la consiguiente transferencia del poder a una Europa unida permitirán que, dentro de su marco, cada cual cante la canción que prefiera y baile la danza que le pida el cuerpo (¡no siempre han de ser sevillanas!), sin molestia de nadie ni para nadie.
(Imagen: "Laberinto", Claudine Touzè)

Cuando los niños ya no tienen en cuenta las palabras de sus padres.
Cuando los maestros tiemblan ante sus alumnos y prefieren halagarlos.
Cuando finalmente los jóvenes desprecian las leyes porque ya no reconocen la autoridad de nada ni de nadie.
Este es entonces, con toda su displicencia y juventud, el principio de la tiranía"
(Advertencia que Platón dirigió a sus conciudadanos previniéndoles de la decadencia que se iniciaba en su cultura)
(Imagen: "Les enfants de l'enfer", Lea Lounge)

Mañana cumplirá un siglo, y es una de las pocas mentes lúcidas que aún nos queda.
Un sabio preclaro que, en sus escritos, reflexiona con humor e ironía sobre el intelectualismo, la deshumanización, las ideologías...
En El jardín de las delicias, su obra maestra, muestra la lucidez con que Ayala observa, y refleja en la primera parte: "Diablo mundo", pero también esa claridad que ilumina, en la segunda: "Días felices", escrita con ternura, melancolía, delicadeza y nostalgia. Es su obra más personal y casí autobiográfica.
(Fragmento de "Interpretaciones", Francisco Ayala)

Una ciudad es todas las ciudades.
Cruzas el mismo andén, las avenidas
iguales y lejanas, tan inhóspitas
como esos edificios que proyectan
su luz vítrea y opaca en el asfalto.
Una ciudad es sólo un sentimiento
de euforia o de catástrofe, un círculo
que es suma de otros círculos
igual de fantasmales.
Es un azar, una ciudad; un tramo
entre dos direcciones de ida y vuelta,
y un idéntico fin y un mismo origen.
Con la mirada hundida, el paso rápido,
recorres sin cesar las mismas calles
que desoladas cercan tu destino.
(De "Mecánica terrestre ", Álvaro Valverde)
(Imagen: "Boulevard Montmartre, effet de Nuit", Camille Pissarro)

Tecnica de la Crispación político-social
(Viejas técnicas y nuevas caras para la vesania)
Ésa es la estrategia de la tensión. En la Italia de finales de los setenta y principios de los ochenta la derecha también practicó la estrategia de la tensión. Allí llegaron a realizar grandes atentados -que los tribunales atribuyeron años después a altos cargos de los servicios secretos- para endosárselos a la izquierda y preparar el camino al golpe de estado. También la extrema derecha practicó esa estrategia en la España de los años de la transición -ahí está el incendio de la discoteca Scala de Barcelona, p.ej.-, siempre para atribuir los atentados a la izquierda. No tuvieron éxito entonces pues fueron descubiertos. Ahora no hay, por fortuna, atentados de la derecha; sin embargo la reaparición de algunos personajes de la extrema derecha como Sáez Inestrillas en la tv y en la manifestación “de las víctimas” auspiciada por el PP resulta sintomática. Como Aznar, manifestándose contra el diálogo con Eta, él que dialogó. El PP no puede permitir que sean otros quienes solucionen el problema de la violencia. Por eso pisotea la veracidad política: para abrir paso a la pasión, a la obnubilación.
En esta situación, hay dos respuestas posibles. La actitud habitual de la socialdemocracia es encogerse y aguantar los golpes. La tradición de la izquierda de verdad consiste en contratacar y devolverlos.
... reafirmar la cultura cívica de la democracia, las libertades políticas, los valores democráticos y la pura y simple decencia. Es la respuesta social más inmediata que se le puede dar al PP.
(Autor: Juan Ramón Capella)

Cuando la vesania llega al límite de deslegitimar el sumario correspondiente a los sucesos del 11-M -con tal de mantenella y no enmendalla-, hemos de concluir que la derecha española es una vergüenza, no ya para todos nosotros, sino para toda Europa.

Todo instrumento, cualquiera que sea, ha de servir un fin noble, en su defecto útil o, simplemente, honesto. Por ello la cerrazón y/o la mendacidad son una forma de vileza.
Es legitimo vivir según unas ideas o ideales (preconcebidas o no), pero negar la verdad de ciertos hechos comprobados revela una tremenda torpeza. Los cambios no se suceden por ciencia infusa...
Hemos de comenzar a plantearnos, pasar por la vida haciendo todo lo posible para vivir como vibramos; como deseamos; como consideramos... pero sin perder de vista las aristas.
Me gustan los árboles al atardecer. Me gusta verlos al trasluz de la tenue luz del sol en su caída, cuando reina esa extraña calma en la atmósfera. Se diría que su presencia es más palpable en esas horas cuando el bullicio y los ruidos de la calle se mitigan. Me gusta la imagen de fragilidad quebradiza que tienen sus ramas, semejante a un gran abanico que da la impresión de no poder soportar ni una delicada mariposa.

La doctrina, tal como algunos la practican, consiste en el erróneo desprecio de las conveniencias sociales, en particular de la moral, que se expresa con el gusto, poco refinado, por la imprudencia provocadora, con tendencia a llevar las cuestiones al límite.
Hay que precisar, con relación a su uso, que el término "cinismo" tiene en nuestros días una connotación fuertemente despectiva.
La paradoja es que el "cinismo", en nuestra sociedad actual, nada tiene que ver con la definición filosófica referida a Diógenes... y tampoco con la expresada por la Hellman.

"Existe una cierta hipocresía social cuando los ciudadanos se expresan públicamente sobre la política y los políticos. E incluso una cierta esquizofrenia en el gusto por las frases manidas: «todos los políticos son iguales», «yo soy apolítico» o «no entiendo de política». Como si la expresión pública del recelo hacia la política fuese un mecanismo de auto-afirmación para el ciudadano. Porque luego resulta que nadie parece equivocarse a la hora de emitir el voto. Lo que da a entender que los beneficiarios de la papeleta que deposita cada ciudadano no son iguales a los demás, que el votante no es apolítico y que entiende lo suficiente de política como para salir de casa con el sobre de su opción electoral. De la misma manera, es posible que la desconfianza, la indiferencia, el aburrimiento y la irritación que confiesa sentir la mayoría (...) respecto a la política se refiera a la política de los otros y no a la propia"
Kepa Aulestia
Leamos las manos de la vida... y podremos saber que:
Hay horas que hay que perder; lágrimas que hay que verter; sentimientos que hay que esconder; combates que hay que ganar... Momentos que hay que ceder; niños que hay que mecer; puños que hay que cerrar... Frases que escribir; palabras que no decir; camas que no deshacer; cruces que cargar; montañas que bajar; caminos que andar; manos que rozar; cuentas que llevar; tiempo que compartir...
De los hombres a las mujeres, de las mujeres a los hombres.
Desplegando todas las historias escritas en las manos de la vida:
Nociones de felicidad; pociones de dolor...
Nombres que hay que olvidar; puertas que hay que abrir; poemas recitar; nudos que deshacer; músicas que bailar; juegos que imaginar; nombres que cantar; geografías que explorar; ojos que iluminar; pieles que acariciar; locos que proteger; árboles que subir; hierba que cortar; amigos que cuidar; capítulos que cerrar; trabajos que acabar; muertos a quien rezar; vivos a quien querer...
Amor para dar.

“Como mujer, no tengo país. Como mujer, no quiero un país. Como mujer, mi país es el mundo entero"
Virginia Wolf

Pensábamos que si actuamos de buena fe, los demás sabrían verlo... pero no es así. La gente ve lo que quiere ver; lo que su circunstancia necesita ver en ese preciso momento y, por lo tanto, la ingenuidad no es buena compañera de viaje.
Actuar como una Sibila, a veces, es una forma de supervivencia.

Más allá de las nubes, a través del tiempo, buscaba el sendero, que le permitiera reencontrar la sonrisa que iluminaba su cara. Pero a fuerza de buscar, a menudo, se perdía en la cotidianidad; en rutinas... Olvidando lo más importante: vivir... simplemente.

Mira a los niños con un remolino de ternura, ronronea con los gatos, juega con sus perros y da su amor como si fuera la primera vez...
Se lamenta de sus hermosas redondeces, alimentándose de yogures azucarados y de palabras dulces...
Ve el futuro en rosa y azul, ella que viene de un pasado tan negro...
Y dice " te quiero" con una larga inspiración, como si fuera su último aliento, para dar su más intenso beso.
(¡Nostalgia de resistencias
y de porfías robadas!)
Lo que era noche es de día
bruscamente, cual si a Dios,
autor de luz y tiniebla,
se le olvidara el crepúsculo
de las dulces rendiciones.
Cierro brazos, tú los abres.
Huyo. Y me esperas allí
en ese refugio mismo
donde de ti me escondía.
¡Facilidad, mala novia!
¡Pero me quería tanto... !
Pedro Salinas

No quiero entrar en el mar de fondo de lo que sucede a mi alrededor. No es mi cometido, ni quiero que lo sea. "Llevar el trabajo a casa" no es una medida aconsejable para nadie.
Aún así, puedo observar que la interacción nunca es fácil, porque, de un modo u otro, arrastramos toda nuestra carga allá donde vamos. Ya sea en la vida cotidiana, ya sea en la virtual.
Seguimos tropezando, una y otra vez, con la misma piedra y, al parecer, no estamos dispuestos a caminar de otro modo
Vivir debería ser un modo de aprendizaje que nos aporte satisfacción por la superación de contrariedades. Vivir pendiente de las contrariedades nos sustrae la satisfacción que nos correspondería
(Imagen: "Dialogo en Clave" de Rafael Ramos)
Elegancia serena, inmarcesible e imperturbable.
Sí, es una postura, nada estudidada y más defensiva que atacante.
Sí, vive en una dualidad con la que se siente fuerte.
Sí, la marea de su vida que ayer fue cálida y hoy fluye del desengaño a la reafirmación, no impide que su hemosura cale en quienes la tratan.
Hermosa en sus ademanes y hermosa en su sereno semblante.
Una marejada que llega a la playa en sutiles olas que acarician.
(Música: "Casiopea" Myrian Quiñones. Nueva música cubana. Imagen:"Seaside Rendevous" Raymond Chow)

"Invictus"
En la noche que me cubre
negra como un pozo abominable,
yo agradezco al dios que fuere
por mi espíritu inconquistable.
Atrapado en este circunstancial lugar
yo he gemido pero no he llorado.
Ante las puñaladas que me deparó el azar
mi cabeza sangra pero no me he postrado.
Mas allá de este lugar de furia y de lágrimas
me acosan las sombras con terror.
Pero tantos años de amenazas
me encuentran sin temor.
Ya no importa cual fue mi camino
ni cuantas culpas he acumulado.
Soy el dueño de mi destino
Y mi alma yo mismo he guiado.
William Earnest Henley
(Imagen: "El Roble de Flagey" Gustave Courbet)


















