" Nadie transita por la vida libre de marcas. El mundo tiene muchos sonidos agrios, el cuerpo es un blanco frágil... aún así cada uno de nosotros, en algún momento, puede cabalgar un caballo blanco, lucir anillos en los dedos y campanas en los pies... y si podemos abrir nuestros sentidos a los perfumes, sonidos y lugares, tendremos música por doquier. "
Fragmento de "Juno y el Pavo real", Sean O'Casey
Clark GableMarilyn Monroe se convirtió en un icono fabricado por la industria cinematográfica americana, de Hollywood principalmente, y ofrecida al mercado internacional como un sex-symbol, como un "objeto de deseo". La fabricación de este icono, para distribuirlo en el mercado internacional, habría implicado la explotación de la individualidad inocente e ingenua, de carne y hueso, de Norma Jeane, que, en manos de sus explotadores insaciables, incitados por la presión de un mercado capitalista de elasticidad indefinida, presionó sobre la vida de Marilyn hasta un punto tal que determinó su desequilibrio y aún su prematura muerte (que algunos interpretan como suicidio, y otros como asesinato)
Pero Marilyn no fue la muchacha ingenua, explotada, utilizada por insaciables empresarios capitalistas. Norma Jeane sabía lo que quería, y utilizó a esos empresarios o ejecutivos tanto o más como ellos la utilizaban a ella. Fue Norma Jeane la que, tras sus primeros pasos de tanteo, a través de los cuales va advirtiendo el impacto que causa a los hombres que la fotografían, tras aceptar (ya casada con un marine, que estaba en Europa) la propuesta de un fotógrafo importante (André) que le abre las puertas a primeras portadas de revistas y a Hollywood, un húngaro con cierta «cultura europea», que se enamora de Norma, que acaba correspondiéndole y aún se promete con él en matrimonio. Es aquí donde tienen lugar los primeros pasos de Marilyn Monroe, Incluso su nombre.
Marilyn fue seleccionando y eligiendo todos aquellos que podían contribuir a su canonización. Integramente se consagra a lograr su fama, como explícitamente confiesa ella una y otra vez. No busca la inmortalidad más allá de la vida, ni las riquezas, ni la felicidad: ella busca la fama. No es precisamente ambición, ni algo describible en términos meramente psicológicos. Más bien se diría, utilizando las palabras de Shakespeare, que ella se ocupará en adelante, "en ser lo que aparece"
Fuente: "La canonización de Marilyn Monroe", Gustavo Bueno
Cuando tengas algo que decir, dilo; cuando no, también. Escribe siempre.
Segundo.
No escribas nunca para tus contemporáneos, ni mucho menos -como hacen tantos-, para tus antepasados. Hazlo para la posteridad, en la cual sin duda serás famoso, pues es bien sabido que la posteridad siempre hace justicia.
Tercero.
En ninguna circunstancia olvides el célebre dictum: "En literatura no hay nada escrito".
Cuarto.
Lo que puedas decir con cien palabras dilo con cien palabras; lo que con una, con una. No emplees nunca el término medio; así, jamas escribas nada con cincuenta palabras.
Quinto.
Aunque no lo parezca, escribir es un arte; ser escritor es ser un artista, como el artista del trapecio, o el luchador por antonomasia, que es el que lucha con el lenguaje; para esta lucha ejercítate de día y de noche.
Sexto.
Aprovecha todas las desventajas, como el insomnio, la prisión, o la pobreza; el primero hizo a Baudelaire, la segunda a Pellico y la tercera a todos tus amigos escritores; evita pues, dormir como Homero, la vida tranquila de un Byron, o ganar tanto como Bloy.
Séptimo.
No persigas el éxito. El éxito acabó con Cervantes, tan buen novelista hasta el Quijote. Aunque el éxito es siempre inevitable, procúrate un buen fracaso de vez en cuando para que tus amigos se entristezcan.
Octavo.
Fórmate un público inteligente, que se consigue más entre los ricos y los poderosos. De esta manera no te faltarán ni la comprensión ni el estímulo, que emana de estas dos únicas fuentes.
Noveno.
Cree en ti, pero no tanto; duda de ti, pero no tanto. Cuando sientas duda, cree; cuando creas, duda. En esto estriba la única verdadera sabiduría que puede acompañar a un escritor.
Décimo.
Trata de decir las cosas de manera que el lector sienta siempre que en el fondo es tanto o más inteligente que tú. De vez en cuando procura que efectivamente lo sea; pero para lograr eso tendrás que ser más inteligente que él.
Undécimo.
No olvides los sentimientos de los lectores. Por lo general es lo mejor que tienen; no como tú, que careces de ellos, pues de otro modo no intentarías meterte en este oficio.
Duodécimo.
Otra vez el lector. Entre mejor escribas más lectores tendrás; mientras les des obras cada vez más refinadas, un número cada vez mayor apetecera tus creaciones; si escribes cosas para el montón nunca serás popular y nadie tratara de tocarte la chaqueta en la calle, ni te señalara con el dedo en el supermercado.
El autor da la opción al escritor, de descartar dos de estos enunciados, y quedarse con los restantes diez.
Augusto Monterroso
12 ostras;
Salsa de cava y espárragos;
1/4 l de vino de cava brut;
1/6 de l de crema de leche;
1 manojo de espárragos trigueros;
2 yemas de huevo;
sal y pimienta.
Abrir las ostras y desprender con cuidado la carne de la concha, reservándose el jugo una vez colado. Las conchas vacías y limpias se disponen boca arriba sobre una fuente en la que se habrá preparado un colchón de sal común a fin de mantenerlas horizontales.
Se pochan las ostras en su propia agua filtrada durante 40 segundos, se escurren bien y se colocan de nuevo en sus conchas, esperando el momento de incorporar la salsa.
Salsa: verter el cava en una cacerola, reduciéndolo en el fuego hasta una cuarta parte de su volumen inicial y, tras dejar que se enfríe un poco, añadir las yemas, la crema de leche y tres cucharadas soperas de agua. A toda esta mezcla debe agregarse, por último, el agua de pochar las ostras y batir mezcla al baño de María.
Hervir espárragos al dente, previamente cortados en trocitos de 2cm., con agua y sal. Tras enfriarlos con agua y hielo, a fin de realzar su color natural, se añadirán a la salsa y salpimentar. Ya sólo queda napar las ostras y servir.
El vino aconsejado es, como no, un buen cava (brut, Certainement!)
Soy lo que no se dice.
Lluvia sobre los cristales,
rastros en el aire
que deja un pájaro en su vuelo,
hojas caídas en el otoño,
y ese horizonte perdido
que parece inalcanzable.
Habito un mundo
dónde los límites no existen,
donde se sabe sin decir;
donde se percibe de otro modo;
donde empezar de nuevo o continuar
son decisiones cotidianas.
Donde la mirada se pierde en las olas,
donde el mar forma parte de todo:
sonidos, agua, remolinos, oleaje,
son mis señas de identidad,
como la espuma sobre los peñascos
o la línea interminable
entre el cielo y el mar.
Y los veranos largos y cálidos
-que me llevan a la infancia-;
y las lunas del amanecer,
perdidas entre los colores de Sol,
que las retiene a su lado.
O el olor a hierba recién cortada
y a resina de pino.
Y allí, sentada en la arena,
a punto de despegar...
Sí, todavía sueño de vez en cuando.
Algún día, posiblemente,
todos estos horizontes
podré acariciarlos
con las yemas de mis dedos.
Para dar la ilusión de su virilidad, de una masculinidad sin falla, a menudo se encierran en comportamientos contradictorios generadores de profundas frustraciones. Algunos desarrollan una técnica sexual muy elaborada sin participar en ella, sólo hacen un trabajo carente de emociones; otros se interesan exclusivamente por chicas jóvenes, convencidos de que así tendrán menos complicaciones; muchos tienen miedo comprometerse, o viven relaciones sexuales en las cuales experimentan solamente placeres gastados y nada enriquecedores. No se atreven a interrogarse...
El denominador común entre todos estos hombres es que reniegan de su identidad erótica, de su sensibilidad, de sus emociones -sin embargo tan fuertes y tan omnipresentes. Quizá sea el momento de que las mujeres nos planteemos nuestra participación en la búsqueda de la verdadera identidad masculina alejándonos de los tópicos superficiales y arriesgándonos a encontrar la real y profunda. Esa sensualidad masculina: fuerte, sutil, eficaz y esencial.
Hammer (Groucho).- ¿Queréis vuestro dinero?
Botones.- Queremos que nos paguen.
Hammer.- Oh, queréis mi dinero. ¿Es eso justo? ¿Es que quiero yo vuestro dinero? Imaginad que los soldados de George Washington le hubieran pedido dinero. ¿Dónde estaría hoy este país?
Varios botones.- ¡Queremos nuestro dinero!
Hammer.- Bueno, os haré una promesa. Si os quedáis conmigo y trabajáis duro, olvidaremos lo del dinero. Convertiremos este lugar en un hotel. Pondremos ascensores y metros. Pondré tres mantas en todas vuestras habitaciones sin cargo adicional. Pensad en las oportunidades que hay aquí, en Florida. Yo llegué con un cordón de zapato y ahora tengo tres pares de zapatos abotonados.
Botones.- Queremos nuestros salarios.
Hammer.- ¿Salarios? ¿Queréis ser esclavos asalariados? Contestadme a eso.
Botones.- No.
Hammer.- Bueno, pues ¿qué es lo que convierte a los esclavos en esclavos asalariados? Los sueldos. Yo quiero que seáis libres, que os sacudáis vuestras cadenas (…) Recordad que no hay nada como la libertad. No hay nada igual en este país. Sed libres. Ahora y para siempre, uno e indivisible, uno para todos y todos para mí y yo para vosotros y té para dos. Recordad que sólo me interesan mis intereses y os prometo que es sólo cuestión de años que una mujer cruce a nado el Canal de la Mancha. Muchas gracias
Dialogo de la película "Los cuatro cocos" de Los Hermanos Marx
Los hermanos mínimos acostumbraban observar la cuaresma en sus conventos absteniéndose de comer carne; pero cuando van de viaje, como viven de limosnas, les está permitido alimentarse de todo lo que les ofrecen. Entrando pues, en una posada dos de esos
religiosos, en compañía de cierto mercachifle, se sentaron los tres a la misma mesa. Sirviéronles, como único manjar, un pollo hervido, que otra cosa no había disponible en la mísera posada.
Viendo el mercader que este único plato apenas bastaba para él solo, se volvió a los religiosos y les dijo:
-Si mal no recuerdo, vosotros no coméis en vuestros conventos, en días como éstos, ninguna clase de carne.
A estas palabras los religiosos, de acuerdo con su regla, hubieron de contestar sin ambages, que tal era la verdad, con lo que el mercachifle, muy satisfecho, se comió el pollo; y los hermanos tuvieron que conformarse como pudieron.
Partiéronse luego en compañía y sucedió que después de andar un trecho, llegaron a un río de bastante anchura y profundidad. Como los tres iban a pie -los hermanos por pobreza, y el otro por avaricia- fue necesario para comodidad de la compañía, que uno de los frailes se descalzara y cargara sobre sus hombros al mercachifle, y así lo hizo, dándole a guardar sus zuecos entre tanto.
Cuando el fraile se encontró en la mitad del río, le vino a la memoria una de las reglas de su orden, y este nuevo San Cristóbal, alzando la cabeza, preguntó al hombre que cargaba:
- Dime, antes de seguir adelante, ¿llevas contigo algún dinero?
-Sin duda -contestó el otro-; ¿puedes pensar, acaso, que un mercader como yo emprenda viaje en otras condiciones?
-¡Cuánto lo siento! -exclamó el fraile-; nuestra regla nos prohíbe llevar dinero encima.
Y sin más, lo arrojó al agua.
Comprendió entonces el mercader que ésta era la alegre venganza de su mal proceder, y sonriendo pacíficamente, con rubor y vergüenza lo soportó.
"Una Facezie" de Leonardo da Vinci
Mi querida Fantasía es como una de esas hadas.
"El hada color de rosa que mira como un diamante,
El hada color de rosa que charla como un bulbul
A mi palacio una aurora llegó en su carro brillante,
Esparciendo por mis salas un perfume de Stambul.
- Toma - y una esbelta lira de oro me dió - en ella cante
La musa de tus ensueños sus parques, el cisne azul
Que tiene en los lagos de oro su cuello siempre al levante,
Y Helena que pasa envuelta en la neblina de un tul.
Busca la rima y el ritmo de un humo, de una fragancia,
Y en perlas de luz desgrana las risas de Estravagancia
Que muestra los dientes blancos á Zoilo de adusto ceño.
Canta en la aurora rosada, canta en la tarde de plata
Y cuando el sol, como un rey, muera en su manto escarlata,
Mientras que la noche llega, ensaya un ritmo y un sueño!"
La terrible vergüenza de todo esto, es que hasta que no han empezado a padecerla los chicos, se ha tomado como una actitud propia de la (freudiana) "histeria femenina". Y lo más perverso es que nuestra sociedad, no sólo no rechace el modelo impuesto por el "lobby rosa", que pretende convertir a las mujeres en "efebos" -planas, sin caderas, sin muslos, sin pechos-, en modelos a seguir por las más jóvenes, además, de algún modo, lo tolera y acepta como normal.
Una sociedad que no es capaz de luchar contra los modelos impuestos por intereses de grupos y que dañan de forma malsana a sus hijos, es una sociedad prostituida: carente de valores e indolente en el mantenimiento y defensa de sus prioridades.
Mucho se denosta de la costumbre de aquellos países musulmanes donde se práctica la ablación a las niñas, pero pocos preocupan de los efectos que puede causar, por ejemplo, poner en las manos de sus hijas una "Barbie" y su slogan " cuando sea mayor, como Barbie seré". Y muchos menos se ocupan de las inaceptables situaciones que el mundo de la moda está imponiendo a nuestro primer mundo, donde los grupos de presión de los intereses de industriales, con el beneplácito y bendición de los llamados "diseñadores", destrozan la vida de muchas mujeres jóvenes, promoviendo su auto-rechazo. Es realmente deleznable nuestra doble moralidad y los raseros con los que nos atrevemos a medirnos a nosotros mismos, cuando iniciamos a nuestras niñas con el modelo a seguir desde la primera muñeca que le regalamos.
Tras tres años de ocupación y conflicto armado, la guerra civil amenaza con arrasar todo el territorio iraquí, y esto a pesar de la presencia imponente del ejército americano y de sus aliados. Las elecciones no han cambiado nada en la situación. Irak se socializa utilizando una lógica comunitaria, no una lógica democrática. Esta situación era previsible. España saco a su ejercito de Irak, tras en cambio de gobierno -aún aceptando la desafiante actitud de Estados Unidos-, dado el inmenso peligro que representa la guerra entre los Chiítas y los Sunnitas. Primero para el propio Irak, pero también para el resto de la región. Los americanos van a necesitar sin duda mucha buena voluntad por parte de Europa para salir dignamente del cenagal donde se han vuelto a meter (al parecer no tuvieron bastante con Vietnam). Es desalentador percatarse de que las lecciones de la historia no sirven para nada cuando los intereses priman sobre las vidas de los pueblos.
Cuando se enteró de esto el verdadero Dragón Celestial se puso muy contento y decidió bajar a la Tierra para visitar a su devoto, así que fue a la casa del señor Chyeng y, con sumo cuidado, queriéndole dar una agradable sorpresa, metió su cabeza por la puerta y su cola por la ventana. Al verlo, el señor Chyeng huyó despavorido; tal fue el pánico que estuvo a punto de enloquecer.
Esto demuestra que el señor Chyeng no amaba verdaderamente a los dragones; sólo gustaba de la imagen idealizada que tenía del dragón, pero no del auténtico dragón.
"Cuentos de la dinastía Tang", Shen Buhai
"—Hay una gran montaña negra. Es la estupidez humana. Y hay un grupo de personas que empujan una piedra por la montaña arriba. Cuando la han subido unos metros, viene una guerra o una clase mala de revolución y la piedra desciende rodando, aunque no hasta abajo del todo, pues siempre logra quedarse unos centímetros más arriba de cuando había empezado a subir.
Entonces, el grupo de personas juntan los hombros y vuelven a empujar. Mientras tanto, en la cima de la montaña hay unos cuantos grandes hombres. A veces miran hacia abajo, afirman con la cabeza y dicen: «Bien, los que empujan piedras todavía trabajan. Entre tanto, nosotros meditamos sobre cómo es el espacio, o cómo será el mundo cuando esté lleno de gente que no odie, ni tema, ni asesine.»
—Mmm, pues yo quiero ser uno de esos grandes hombres que están en la cima de la montaña.
—Mala suerte para los dos, porque los dos empujamos la piedra.”
El cuaderno dorado, Doris Lessing
Anda, date a volar, hazte una abeja:
en el jardín florecen amapolas,
y el néctar fino colma las corolas;
mañana el alma tuya será vieja.
Anda, suelta a volar, hazte paloma,
recorre el bosque y picotea granos,
come migajas en distintas manos,
la pulpa muerde de fragante poma.
Anda, date a volar, sé golondrina,
busca la playa de los soles de oro,
gusta la primavera y su tesoro:
la primavera es única y divina.
Mueres de sed: no he de oprimirte tanto.
Anda, camina por el mundo, sabe:
dispuesta sobre el mar está tu nave.
date a volar hacia el mejor encanto.
Corre, camina más, es poco aquello.
Aún quedan cosas que tu mano anhela,
corre, camina, gira, sube y vuela:
gústalo todo porque todo es bello.
Las mañanas de abril largas de amor y sueño.
Las tardes de noviembre con lluvia interminable.
Las noches del verano tercamente estrelladas.
Todas las madrugadas dulcísimas de otoño.
Cosas que me he perdido:
No sabré del sabor de tu boca dormida.
No acunaré a tus hijos. No beberé tu vino.
No lloraré contigo viendo ningún ocaso.
No me amanecerá tu vientre entre las sábanas.
Tengo todo un tesoro de lagunas y ausencias,
un muestrario completo de páginas en blanco.
(De "Alcoba del agua", Josefa Parra)
No obstante escribir, como pintar o cocinar, no tiene porque significar "profesionalizarse". Escribir, simplemente es. Y para serlo, primero hay que asumir el derecho a escribir: atreverse y luego aceptarse como escritor. Dos nociones evidentes en apariencia, sin embargo, la acción de comenzar exige a veces un coraje y una introspección intensa que a menudo desanima.
La escritura, individual o colectiva, es la demostración: Creemos que podremos y luego... Solo la cualidad da la respuesta justa.
La escritura es una formación del espíritu y no un oficio. Se trata de “abrir una vía a otra vía”, de proponer una apuesta creativa, intelectual y literaria; una búsqueda de estética, de conciencia y de anhelos personales. Montaigne dijo: "Yo no hice mi libro, mi libro me hizo a mi... pues yo soy el objeto de mi libro.”
Escribir es probar... proseguir, tachar, dudar, imaginar, imaginar un poco más, imaginar un poco más lejos... Escribir, es conocerse. Escribir es casi todos los verbos del diccionario -algo que deberá hacerse con asiduidad: frecuentar los diccionarios.
¡Escribir, es gozar y sufrir en y por el jubilo propio!
Escribir es un valor añadido a la vida.
¡Nulla dies sine linea!
Ingredientes para 4 personas:
50 cl de nata
1 cucharadita de café de flores de lavanda
3 hojas de gelatina
100 g de azúcar en polvo.
Poner la gelatina en un poco de agua tibia para disolverla completamente junto con las flores de lavanda y el azúcar. Dejar reposar 15 minutos.
Llevar a ebullición, hervir 2 mínutos y dejar entibiar.
Montar la nata en chantillí y mezclarla con la maceración de agua, flores y azúcar. Servir en pequeñas tulipas y poner en el frigorífico durante, al menos, 3 horas.
2.- ¿Te sonrojas si te halagan? No.
3.- ¿Mientes? Cuando lo considero conveniente.
4.- ¿Cuántos e-mails recibes cada día? No lo sé, no entro todos los días.
5.- Un libro: Cualquiera de Doris Lessing.
6.- Un viaje: A la Toscana.
7.- ¿Te metes el dedo en la nariz? A veces, en el coche... las largas esperas es lo que tienen... se entretiene una consigo misma.
8.- ¿Un complemento imprescindible? Mi pintalabios.
9.- ¿Conservas amigos de la infancia? No, soy una desplazada, desarraigada y desapegada
Allí esperaban, conteniendo la respiración, hasta que el tubo, lleno de agua, era izado otra vez y pasaba el peligro. Fue a una rana joven a quien se le ocurrió pensar: "El tubo puede ser una oportunidad en vez de un peligro. Allá arriba se ve algo así como una apertura, que cambia de aspecto según sea de día o de noche, y aparecen sombras y luces, formas y colores, que me hacen presentir que allí hay algo nuevo y digno de conocerse. Y, también, está el rostro con trenzas de esa figura fugaz que aparece por un momento sobre el brocal del pozo al arrojar el cubo y recobrarlo todos los días, en una cita sagrada y temida. Hay que conocer todo eso."
La rana joven dijo lo que pensaba y todas las demás se le echaron encima:
- Eso nunca se ha hecho. Sería la destrucción de nuestra especie. El cielo nos castigará. Te perderás para siempre. Nosotras hemos sido hechas para estar aquí, y aquí es donde estamos bien y podemos ser felices. Fuera del pozo no hay más que destrucción. Que nadie se atreva a violar las sabias leyes de nuestros antepasados. ¿Es que una rana jovenzuela de hoy puede saber más que ellos?
La rana joven esperó pacientemente la próxima bajada del tobo. Se colocó estratégicamente, dio un salto en el momento en que el cubo comenzaba a ser izado y subió en él ante el asombro y horror de la comunidad batracia.
El consejo de ancianos excomulgó a la rana prófuga y prohibió que se hablara de ella. Había que salvaguardar la seguridad del pozo.
Pasaron los meses sin que nadie hablara de ella y nadie, tampoco, pudiera olvidarla, cuando un buen día se oyó un croar familiar sobre el brocal. Se agruparon abajo las curiosas y vieron recortada contra el cielo, en el borde del pozo, la conocida silueta de la rana aventurera. A su lado apareció la silueta de otra rana, y a su alrededor se agruparon siete pequeños renacuajos. Todas miraban sin atreverse a decir nada, cuando la rana joven habló:
- Aquí arriba se está maravillosamente. Hay agua que se mueve, no como allá abajo. Hay unas fibras verdes y suaves que salen del suelo y entre las que da gusto moverse, y hay muchos bichos pequeños muy sabrosos y variados, y cada día se puede comer algo diferente. Y luego, hay muchas ranas de muchos tipos distintos, y nos llevamos bien. Anora tengo pareja, que está aquí a mi lado, y tenemos siete renacuajos. Somos muy felices. Y aquí hay sitio para todas porque esto es muy grande y nunca se acaba de ver lo que hay allá lejos...
Desde abajo, las fuerzas del orden advirtieron a la rana que, si bajaba, sería ejecutada por alta traición. La rana joven dijo que no pensaba bajar, y que les deseaba a todas que la pasaran bien, y se marchó con su compañera y los siete renacuajos.
Abajo en el pozo hubo mucho revuelo, y hubo algunas ranas que quisieron comentar la propuesta, pero las autoridades las acallaron enseguida; y la vida volvió a la normalidad de siempre en el fondo del pozo. Al día siguiente, por la mañana, la niña de las trenzas rubias se quedó asombrada cuando, al sacar el cubo con agua del pozo, vio que estaba lleno de ranas.
En sánscrito hay una palabra compuesta para designar a una persona estrecha de miras que se conforma con oír lo que siempre ha oído y hacer lo que siempre ha hecho, lo que hace todo el mundo y lo que, según parece, han de hacer todos los quieran seguir una vida tranquila y segura. La palabra es kupmanduck (rana de pozo), y ha pasado del sánscrito a las lenguas hindúes modernas, en la que se usa con el mismo sentido. A nadie le gustan que se lo digan. Aun así, el mundo está lleno de pozos, y los pozos llenos de ranas.
Una mujer es la historia de sus actos y
pensamientos, de sus células y neuronas,
de sus heridas y entusiasmos,
de sus amores y desamores.
Una mujer es inevitablemente
la historia de su vientre, de las semillas que
en él fecundaron, o no lo hicieron,
o dejaron de hacerlo,
y del momento aquél,
el único en que se es diosa.
Una mujer es la historia de lo pequeño,
lo trivial, lo cotidiano, la suma de lo callado.
Una mujer es siempre la historia
de muchos hombres.
Una mujer es la historia de su pueblo
y de su raza.
Y es la historia de sus raíces y de su
origen, de cada mujer que fue alimentada
por la anterior para que ella naciera:
una mujer es la historia de su sangre.
"Pero también es la historia de una conciencia
y de sus luchas interiores.
También una mujer es la historia de su utopía".
Del libro "Antigua vida mía”, Marcela Serrano
(Imagen: "Passion", Todd Williams)
(Música: Fragmento "Elizabeth Serenade", Ronald Binge)
" Ah, el vicio de las palabras... Una vez escapadas de la boca no podemos recogerlas. Y cuidado también con la palabra escrita, causa de incontables tragedias que podrían haberse evitado con un mínimo de prudencia. Conozco el caso de una esposa infiel, quien en un viaje escribió dos cartas de amor, una para el marido y otra para el amante. En el apuro de última hora confundió los sobres y las cartas llegaron cambiadas. En su ausencia se tomaron las medidas necesarias y cuando ella regresó había perdido su familia y a su esposo, el único amor verdadero de su vida, el otro era apenas una diversión de los jueves a mediodía. El escándalo fue de tal tamaño, que sin proponérselo terminó casada con el amante para acallar las murmuraciones. Pasó los últimos treinta años de su vida lamentándolo."
De "Afrodita", Isabel Allende
- ¿Volver a hacer qué?
- Unirte emocionalmente a alguien que te presta un mínimo de atención porque te sientes sola. La soledad es una condición humana, nadie conseguirá llenar nunca ese vacío, lo mejor que puedes hacer es conocerte a ti misma, saber lo que quieres, y no dejar que te desvíen del camino.
De la película "La flor del mal"
La sociedad en la que vivimos es una sociedad hostil, donde se ignora el factor humano, y con una gran capacidad de transmitir recelo, desconfianza e inseguridad a quien esta dentro de ella. El ejercicio del poder esta en manos de unos pocos, y el ejercicio de la miseria en las manos de una gran mayoría. Guerras, hambruna y pobreza parecen ser la carta de presentación de nuestro mundo. Y ante todo lo que pasa en él, muchas personas solo saben reaccionar con indiferencia, individualismo, narcisismo, con un egocentrismo, casi a la defensiva, que excluye a todo lo demás.
Ante este panorama el individuo se repliega en sí, siendo este es el origen de muchos comportamientos insanos de mentes sanas.
"Mi crítica a la fe y la cultura islámica se percibe como dura, ofensiva e hiriente, pero la posición de los relativistas culturales es, de hecho, más dura, más ofensiva y más hiriente. Se sienten superiores y en un proceso de diálogo tratan a los musulmanes no como sus iguales, sino como 'el otro' que debe ser respetado. Y nos abandonan a nuestra suerte a los musulmanes que hemos atendido la llamada de nuestro espíritu cívico", opina la autora de "Yo, acuso", la somalí Ayaan Hirsi Ali, una feroz crítica del multiculturalismo y de la incapacidad del mundo islámico para afrontar una Ilustración que devuelva los derechos a las mujeres y acabe con la sumisión a Dios. Su crítica a los relativismos culturales que tanto proliferan en Occidente, vienen motivadas porque, a su juicio, encierran a los seguidores del islam en su atraso."Eso es racismo en su acepción más pura".
Creo que es un libro que hay que leer con detenimiento... prometo comentarlo.
No esa tristeza dulce y húmeda que empaña los cristales en las tardes de invierno.
Me refiero a la tristeza que amarga en la lengua. Hablo de la tristeza que madura lentamente en el panal del corazón.
De pronto nos inunda como la luz de un farol negro. Como el ladrón que nos aborda en un recodo del camino.
Amarga por lo antigua y por lo intensa. Quema como resina vertida en el dolor.
Es la tristeza que queda como poso del olvido."
De "La lentitud de los bueyes", Julio Llamazares
"Entre el discorde estruendo de la orgía
acarició mi oído,
como una nota de lejana música,
el eco de un suspiro.
El eco de un suspiro que conozco,
formado de un aliento que he bebido,
perfume de una flor que oculta crece
en un claustro sombrío.
Mi adorado de un día, cariñoso,
-¿En qué piensas?, me dijo:
-En nada...
-En nada, ¿y lloras?
-Es que tengo alegre la tristeza
y triste el vino."
"Rima nº 9", Gustavo Adolfo Becquer
"Pensamientos, volad sobre alas doradas
posaos sobre las praderas y montañas
donde derrama su fragancia
el suave aire de nuestra tierra...
¡Ay, mi patria hermosa y perdida!
¡Oh, recuerdo tan querido y lleno de desesperación!"
Va, pensieroSe necesita un espíritu libre: inteligencia abierta, voluntad decidida, corazón grande y valeroso y, sobre todo, alma grande, para dar posibilidades a un posible futuro de Paz. Porque el alma pequeña es un espíritu atado a una realidad enclaustrante que no deja mirar más allá de los propios zapatos, más allá de lo que parece perfectamente posible y alcanzable. Sin dar lugar para el riesgo, o lo inesperado, ni para que probemos y descubramos si lo que nos parece imposible puede llegar a ser probable, no moverems pieza y todo quedará tal y como está. Podremos seguir quejandonos, pero eso no cambiará nada.
Si hay algo que caracteriza al hombre frente a otras especies es precisamente que es capaz de innovar, de reaccionar ante una situación que nunca antes se había presentado y de hacerlo desde la coherencia y la esperanza, no dando por perdido de antemano ningún logro.
Basta con querer que la posible Paz pueda llegar a ser una realidad, sin dejarse manipular por slogan's demagogicos que ocultan intereses bastardos; basta con mirar la actual cuenta de la vida cotidiana. Pero esta actitud requiere cierto esfuerzo y resolución valerosa. Más cómodo resulta descansar en las convicciones ya hechas y recibidas de partes interesadas, dejarse vivir arrastrados por el resentimiento o arroparse en las mantas elaboradas por otros, que hacerse uno mismo sinceramente su propia visión, grande o pequeña”.
(Imagen: "Peace and Harmony", Anita Nairme)
(Música: "Va, pensiero, de Nabucco - Giuseppe Verdi)
El Hada Acaramelada,
de pequeña atolondrada
pues soñaba con ser Hada
de cucurucho y varita.
Su madre doña Rosita,
dándole beso tras beso,
le dijo: ¡Nada de Hada,
que ya no se lleva eso!
¿Cómo vas a ser un Hada
con ese flequillo tieso
y esos ojos de ratón,
si ya no se lleva eso?
-Somos pobres, no hay castillo,
tu padre suda en el trillo,
yo sudo en el lavadero...
(La niña lloró sobre la cesta de ropa
y la cesta se llenó de pipas y caramelos)
Con un periódico se hizo
un cucurucho muy tieso,
de esta forma se sentó
a la puerta del colegio
con su cesta milagrosa,
con su varita de fresno
para espantar a las moscas
del puesto de caramelos.
"¡Todo gratis, todo gratis!"
se leía en un letrero.
(Para mi preciosa Hada Acaramelada)
Lo dije antes, ¿verdad? Hay muy pocas cosas: silencio y palabras."
"La vida secreta de las palabras", Isabel Coixet
Félix Guattari
Desde aquí, antes de que termine el día, quiero felicitar a un escribidor, mi querido Antonio.
Este es mi regalo, amigo:
Presumo de ser hombre de una sola palabra
soy hijo del esfuerzo y de la honestidad
que no hay puerta cerrada que mi empeño no abra
ni abiertas que no pueda cerrar a la maldad.
Por presumir presumo de nido con polluelos
que han ido poco a poco aprendiendo a volar
sospecho que siguiendo el rumbo de mi vuelo
van dejando en el cielo estelas al pasar.
Ser presuntuoso a veces resulta intolerable
a los que nunca pueden de nada presumir
la lluvia para todos no siempre es favorable
ni tampoco posible para todos subir
Me he jugado la vida en todas las batallas
las heridas más hondas las logré superar
ni siquiera los golpes de la envidia canalla
han logrado un instante que deje de luchar.
Presumo sin ambajes de darme totalmente
de haber hecho en mi vida caminos al andar
cuando sobre mi río no quedaban ya puentes
He guardado la ropa y me he echado a nadar
Jamás he pretendido ser más de lo que he sido
Mi sino ha sido siempre ser fiel a mi verdad.
He tendido mi mano al que he visto caído
cuando así lo ha mandado la solidaridad.
A la hora del balance, lo asumo todo entero
sigo fiel a mi mismo como siempre lo fuí
y aún me quedan recursos, puedo empezar de nuevo
porque el bajar los brazos no se hizo para mi.
Was hör Ich drauzen vor den Thor
Was auf der Brücke schallen?
¿Qué acento afuera del portal resuena?
¿Qué rumor de la fuente el aire agita?
Dejad que el canto que el espacio llena
en la real estancia se repita.
A la voz de su rey, que así lo ordena,
el paje a obedecer se precipita,
y cuando vuelve, dice el soberano,
haced entrar al trovador anciano.
¡Salud! hidalgos y gentiles hombres,
¡Salud! señoras de belleza rara,
de tanta estrella, ¿quién sabrá los nombres?
¿Quién se atreve a mirarlas cara a cara?
Humilde corazón no aquí te asombres
ante esplendor y pompa tan preclara,
y ciérrense mis ojos que para ellos
no han de ser espectáculos tan bellos.
Cierra los ojos y del arpa brota
bajo su mano, excelsa melodía
que con el canto confundida flota
en raudal de purísima armonía.
(Para mi muy querido amigo Bardo)
La amenaza de la corrupción es algo contra lo que todo gobierno tiene que lidiar en mayor o menor medida (salvando aquellos gobiernos que son, en su naturaleza y desarrollo, corruptos). El aprovechamiento de los recursos fiscales y de la confianza pública para lograr beneficios personales tiene muchas formas. Hay ciertas prácticas que evidentemente son corruptas, como el intercambio de dinero por favores o el uso de un puesto público para ocultar actividades delictivas, y otras menos evidentes, como el tráfico de influencias (que no debe confundirse con el "lobby", ya que en este caso, es el grupo de presión el que corrompe).
El sector más afectado por la corrupción en el mundo es el de los partidos políticos, seguido por los parlamentos, la policía y el Poder Judicial. Son innegables los efectos negativos que esta mala práctica causa en dichas áreas, como mala distribución de los servicios, desatención del bien común en pos de beneficios personales, reducción de la representatividad popular en el diseño de leyes y políticas públicas, ineficiencia en todas las escalas de las administraciones, aumento de costes para los inversionistas al tener que pagar "comisiones" y, en general, una pérdida de la confianza en los gobiernos y las instituciones.
"Craso:
- ¿Comes ostras?, Antonino
Antonino:
- Cuando las tengo, señor.
Craso:
- ¿Comes caracoles?
Antonino:
- No, señor.
Craso:
- ¿Consideras moral comer ostras e inmoral comer caracoles?
Antonino:
- No, señor.
Craso:
- Por supuesto que no, es una cuestión de gustos, ¿verdad?
Antonino:
- Sí, señor.
Craso:
- Y gusto no es lo mismo que apetito, y por tanto no es una cuestión de moralidad.
Antonino:
- Se podría discutir, señor.
Craso:
- Mi toga, Antonino... Mis gustos incluyen los caracoles y las ostras."
La conocí siendo una adolescente, apenas una niña, y desde el primer día quede prendada de su aroma, de su color, de sus gentes, de su modo de ver y vivir la vida...
Algunos años más tarde, en mi perido estudiantil, me alojaba en el centro, en un piso antiguo con buhardilla; mi vida cambió, de tal modo, que se creo una especie de simbiosis con ella: todo era vibrante; todo en ella despertaba mis sentidos, todo era nuevo -aún siendo viejo-, todo estaba impregnado de ese aroma único, mezcla de humo, tierra y hierba; soy consciente de lo mucho que tiene ver la edad y las circunstancias, pero lo cierto es que, desde mi infancia, nunca había sido tan feliz. Cuando tuve que dejarla, ya la añoranba antes de irme.
Tarde muchos años en adaptarme a otra, ninguna era como ella: Dama y cortesana; Acogedora y brutal; Hermosa y desangelada; Mundana y pacata; Coherente y loca; Tierna y fiera... Noche y día.
Volví a sus calles diez años después, pero ella ya no estaba. En su lugar había otra bien diferente (casi podría decirse que indiferente).
No, ya no era mi ciudad bienamada; mi tristeza y asombro fue insuperable: apenas quedaban dos o tres barrios del casco antiguo por los que se podía seguir paseando. He vuelto hace unos tres años y, esta vez, ha sido mucho más decepcionante: mi querida ciudad ya no existía.
La amaba profundamente. La ame como no podré amar a otra.
Supongo que soy una candidata, en cualquier caso, como dice un provervio de mi tierra: "El que por su gusto muere, hasta la muerte le presta".
No tengo el menor interés en saber como voy a morir, pero tengo siempre presente que soy mortal.
Lo peor del primer mundo, es que no hace otra cosa que mirarse el propio ombligo. Hasta hace cuarenta años, la esperanza de vida era de 70 años para las mujeres y 65 para los hombres. En la actualidad es de 80 para las mujeres y 75 para los hombres.
Lo que nos cuesta aceptar, es que tenemos que morir.
Puedo convenir en que fumar resta calidad de vida, pero que me digan que me voy a morir cinco años antes... no me conmueve. Entre otras cosas, porqué tengo el intimo convencimiento de que, si no me mata el tabaco, lo hará la comida: Transgénicos; tratamientos de radiación en las frutas y verduras para alargar su duración; tratamientos químicos en los animales para aumentar su peso y resistencia...
Lo dicho: De algo hay que morir y, desde luego, en algún momento a todos nos tocará.
Texto de José Saramago para Elkarri
Durante los diferentes periodos que conformaron dicho tiempo, se han dado cinco grandes extinciones (Periodos: Ordovícico, Devoniano, Pérmico, Triásico, Cretáceo.)
Dichas extinciones fueron por causas físicas, y dado que Homo sapiens es claramente una especie animal, la Sexta Extinción parece ser el primer evento global de extinción documentado que tiene una causa biótica en vez de una causa física.
La sexta extinción se inició con la irrupción del Hombre en la Tierra...
Va a ser cierto que el hombre es un peligroso virus para el planeta.






































