Vaya por dios!!!
Yo que me estaba haciendo a la idea de olvidarlo (reconozco que muy afligida en mi intento y echándole de menos), y que desde el jueves pasado no sabía nada de EL ... y esta tarde me llama!!!!
Tras las preguntas de rigor de:
-¿Cómo estás?
- Bien, ¿y tú?
- Pues como siempre, a tope de curro, ¿y tú?
- Bien
Llegan las preguntas de:
- ¿Y tu fin de semana?
- Pues normal, nada del otro mundo...¿ y el tuyo?
- Bueno, los he tenido mejores...
- No será para tanto, hombre...seguro que en familia por la fiesta que era...por cierto, ¡¡¡Felicidades papá!!!
- Gracias (risa nerviosa)...sí, es cierto, en familia el día del padre...antes de eso...en fin....mejor no recordarlo.... (su pausa silenciosa, parecía pedirme a gritos unos momentos de confesión
- ¿Quieres contármelo?
Y sí, quería contármelo...No sé porqué extraña razón, pero quería compartirlo conmigo.
Discutió con su mujer.
Por el mismo motivo de todas las parejas que llevan muuuuuuuuuchos años juntos y que han caido en la rutina y el hastío. Por el mismo motivo ancestral de "es que yo doy más que tú en esta relación".
¡¡¡Cuánto me suenan a mí esas discusiones!!!
Pasada la tormenta, llega la calma...el momento de intentar poner todas las piezas en su sitio, y que vuelvan a encajar como al principio (o por lo menos que se parezcan en algo a lo que hay cuando "todo va bien").
Y hablaron. Hablaron de intentar solucionar el aburrimiento, de solucionar la implicación por las dos partes.
El reconocía haber estado "distraido" ultimamente...
Y y yo me he preguntado:
- ¿Por mi culpa?
Pero ésta pregunta sólo me ha rondado unas centésimas de segundo en la mente...
- ¡¡Tu no eres culpable de nada!!! ¿estás tonta Maitena?, EL ha estado aquí siempre que ha querido y porque ha querido. Te ha amado y deseado porque le ha dado la gana. EL ha sido libre de decidir qué hacer contigo y qué no....ni más ni menos que como tú...¡¡deja ya de sentirte responsable de los demás y de sus actos!!!
En fin, que según EL, todo ha sido como un toque de atención.
Y además también hablaron de la posibilidad, de que si su relación no avanza como ellos desean, y si el que pone toda la carne en el asador es el mismo de siempre y ésto al final se vuelve a repetir, contemplarán la idea de separarse...porque son muy jóvenes y aunque sean padres, tienen toda la vida por delante para rehacerla.
Ante esta conversación, yo sólo he podido demostrarle mi alegría sincera porque hubieran superado ese mal momento, y le he animado para que siguiera luchando.
Tras las preguntas de rigor de:
-¿Cómo estás?
- Bien, ¿y tú?
- Pues como siempre, a tope de curro, ¿y tú?
- Bien
Llegan las preguntas de:
- ¿Y tu fin de semana?
- Pues normal, nada del otro mundo...¿ y el tuyo?
- Bueno, los he tenido mejores...
- No será para tanto, hombre...seguro que en familia por la fiesta que era...por cierto, ¡¡¡Felicidades papá!!!
- Gracias (risa nerviosa)...sí, es cierto, en familia el día del padre...antes de eso...en fin....mejor no recordarlo.... (su pausa silenciosa, parecía pedirme a gritos unos momentos de confesión
- ¿Quieres contármelo?
Y sí, quería contármelo...No sé porqué extraña razón, pero quería compartirlo conmigo.
Discutió con su mujer.
Por el mismo motivo de todas las parejas que llevan muuuuuuuuuchos años juntos y que han caido en la rutina y el hastío. Por el mismo motivo ancestral de "es que yo doy más que tú en esta relación".
¡¡¡Cuánto me suenan a mí esas discusiones!!!
Pasada la tormenta, llega la calma...el momento de intentar poner todas las piezas en su sitio, y que vuelvan a encajar como al principio (o por lo menos que se parezcan en algo a lo que hay cuando "todo va bien").
Y hablaron. Hablaron de intentar solucionar el aburrimiento, de solucionar la implicación por las dos partes.
El reconocía haber estado "distraido" ultimamente...
Y y yo me he preguntado:
- ¿Por mi culpa?
Pero ésta pregunta sólo me ha rondado unas centésimas de segundo en la mente...
- ¡¡Tu no eres culpable de nada!!! ¿estás tonta Maitena?, EL ha estado aquí siempre que ha querido y porque ha querido. Te ha amado y deseado porque le ha dado la gana. EL ha sido libre de decidir qué hacer contigo y qué no....ni más ni menos que como tú...¡¡deja ya de sentirte responsable de los demás y de sus actos!!!
En fin, que según EL, todo ha sido como un toque de atención.
Y además también hablaron de la posibilidad, de que si su relación no avanza como ellos desean, y si el que pone toda la carne en el asador es el mismo de siempre y ésto al final se vuelve a repetir, contemplarán la idea de separarse...porque son muy jóvenes y aunque sean padres, tienen toda la vida por delante para rehacerla.
Ante esta conversación, yo sólo he podido demostrarle mi alegría sincera porque hubieran superado ese mal momento, y le he animado para que siguiera luchando.





