¿Vestida de fantasma?
Sí, estoy vestida de fantasma, desde esta tarde.¿Y que hago vestida así?, pués está claro, repartir caramelos entre los niños que acuden a mi casa. Sé que es una tradición americana, pero la adopto con gusto sólo por ver sus caritas.
LLaman nerviosos al timbre con sus máscaras para asustarme, yo abro la puerta ocultándome tras ella, el recibidor a oscuras, iluminado tan solo por una vela, colocada dentro de una calabaza hueca, con cara sonriente. Ellos parados, expectantes, preguntándose quién abrió la puerta, y entonces... ¡¡ZAS!!... salgo de un salto de detrás de la puerta, ellos se asustan por la sorpresa, para sus adentros deben pensar.. "esta tia está loca, menudo susto nos ha dado"
Hoy he repartido chupachups vestidos de fantasma, ya van dos docenas. Dos docenas de caritas felices, tan sólo uno se ha ido contrariado, el vecino del tercero que vino a pedirme un poco de sal, y salió disparado escaleras arriba, y es que él a sus cuarentaymuchosaños, no entiende esta fiesta... jajaja.
Lo peor viene ahora, cada vez que le vea en la escalera no voy a poder aguantarme la risa... jajajaja.
Gominola... (con sabor a chupachups y risas)
LLaman nerviosos al timbre con sus máscaras para asustarme, yo abro la puerta ocultándome tras ella, el recibidor a oscuras, iluminado tan solo por una vela, colocada dentro de una calabaza hueca, con cara sonriente. Ellos parados, expectantes, preguntándose quién abrió la puerta, y entonces... ¡¡ZAS!!... salgo de un salto de detrás de la puerta, ellos se asustan por la sorpresa, para sus adentros deben pensar.. "esta tia está loca, menudo susto nos ha dado"
Hoy he repartido chupachups vestidos de fantasma, ya van dos docenas. Dos docenas de caritas felices, tan sólo uno se ha ido contrariado, el vecino del tercero que vino a pedirme un poco de sal, y salió disparado escaleras arriba, y es que él a sus cuarentaymuchosaños, no entiende esta fiesta... jajaja.
Lo peor viene ahora, cada vez que le vea en la escalera no voy a poder aguantarme la risa... jajajaja.
Gominola... (con sabor a chupachups y risas)
Decepción, desilusión
Decepción y desilusión, son dos viejas amigas mías, no me gusta su compañía, son de esas amigas que es mejor evitar, las gusta criticarlo todo y consiguen dejarme sumida en la tristeza. Hoy no he podido evitarlas, me he encontrado con ellas cara a cara, me han dicho que uno de mis mejores amigos no es como yo pensaba. Yo he hecho oídos sordos y he preferido hablar con él, y mira por dónde, ellas tenían razón.
Las respuestas del que yo creía mi amigo, han sido innecesariamente crueles...
Gominola... (hoy insípida)
Las respuestas del que yo creía mi amigo, han sido innecesariamente crueles...
Gominola... (hoy insípida)
No soy miedosa pero...
Hoy sentí la necesidad de bajar de los maleteros la ropa de invierno, empieza a hacer frio, y apetece abrigarse. Así pués me puse manos a la obra y comencé a bajar cajas de juguetes y de ropa. Cuando más ensimismada estaba, escuché un ruido, me quedé quieta, procurando descubrir de dónde venía, era una especie de quejido gutural como el que hace un animal amenazado, pensé en una rata grande y enseguida lo olvidé intentando tranquilizarme.
Descartar el pensamiento sobre la rata, me hizo sentir aún más nerviosa, porque recordé todas las películas de miedo que he visto, ¿y si era un espiritu maligno?, ¿o quizá el fantasma de algún asesino?, ¿y si era un alma en pena?, ¿o quizá agún mensajero del inframundo?
Llegada a este punto me armé de valor y abrí la puerta del armario, dispuesta a enfrentarme a lo que hiciera falta, interiormente me repetía una y otra vez "soy una mujer adulta y no tengo miedo" como si fuese un mantra para infundirme valor. Cuando ví la procedencia del ruido me sentí ridícula, pués era simplemente un juguete mecánico de mi hija, que se accionó al colocarle una de las cajas encima.
A pesar del miedo y del ridículo, tengo que confesar, que una vez más, me ha gustado reirme de mi misma.
Esta noche soñaré con un armario lleno de... sonrisas.
Descartar el pensamiento sobre la rata, me hizo sentir aún más nerviosa, porque recordé todas las películas de miedo que he visto, ¿y si era un espiritu maligno?, ¿o quizá el fantasma de algún asesino?, ¿y si era un alma en pena?, ¿o quizá agún mensajero del inframundo?
Llegada a este punto me armé de valor y abrí la puerta del armario, dispuesta a enfrentarme a lo que hiciera falta, interiormente me repetía una y otra vez "soy una mujer adulta y no tengo miedo" como si fuese un mantra para infundirme valor. Cuando ví la procedencia del ruido me sentí ridícula, pués era simplemente un juguete mecánico de mi hija, que se accionó al colocarle una de las cajas encima.
A pesar del miedo y del ridículo, tengo que confesar, que una vez más, me ha gustado reirme de mi misma.
Esta noche soñaré con un armario lleno de... sonrisas.
Mis odiosas trenzas me enseñaron a ser mala... jejeje
Tenía tres o cuatro años y una carita muy pícara, con hoyitos en las mejillas cada vez que sonreía, (todavía los tengo) y también tenía dos hermosas trenzas, que me hacían ser el centro de atención en el cole. Los niños y niñas disfrutaban tirándome de ellas, al mismo tiempo que con cada tirón me cantaban cuál vaca lechera "tolón, tolón"
Yo lo pasaba muy mal, aparte del dolor físico, me quedaba el daño moral, el odio hacia mis trenzas, y la sensación de soledad, de quedarme arrinconada en un lugar del patio del colegio, evitando que me viesen y me sometiesen a la dichosa tortura.
Quizá fue la soledad la que despertó mi imaginación y a pesar de ser tan pequeñaja un día los dí una buena lección, me dediqué primero a recoger papeles de caramelos, y piedrecitas, envolví las piedrecitas como si fuesen autenticos caramelos, todavía recuerdo la sensación de venganza que me recorría mientras los preparaba. A continuación los repartí entre algunos niños del colegio, y me reí de sus caras de desilusión al ver que sólo eran piedras.
Recuerdo aquel día como mi gran triunfo, la profesora llamó a mi madre y me regañaron por lo que había hecho (...y porque un niño se comió la piedra sin mirar, y se hizo daño en las muelas).
Lo mejor de aquello fue que mi madre dejó de hacerme las dichosas trenzas ;-)
Gominola... (con sabor a piedras, puaggg, jajajajaja)
Yo lo pasaba muy mal, aparte del dolor físico, me quedaba el daño moral, el odio hacia mis trenzas, y la sensación de soledad, de quedarme arrinconada en un lugar del patio del colegio, evitando que me viesen y me sometiesen a la dichosa tortura.
Quizá fue la soledad la que despertó mi imaginación y a pesar de ser tan pequeñaja un día los dí una buena lección, me dediqué primero a recoger papeles de caramelos, y piedrecitas, envolví las piedrecitas como si fuesen autenticos caramelos, todavía recuerdo la sensación de venganza que me recorría mientras los preparaba. A continuación los repartí entre algunos niños del colegio, y me reí de sus caras de desilusión al ver que sólo eran piedras.
Recuerdo aquel día como mi gran triunfo, la profesora llamó a mi madre y me regañaron por lo que había hecho (...y porque un niño se comió la piedra sin mirar, y se hizo daño en las muelas).
Lo mejor de aquello fue que mi madre dejó de hacerme las dichosas trenzas ;-)
Gominola... (con sabor a piedras, puaggg, jajajajaja)
Tu boca

Para ti Jose Luis, mi "bombero" favorito, !!ayssss como me gusta ese hoyito de tu barbilla!!
Gominola... (con sabor a besos de amor)
¿A que saben los besos de amor?... Es que hace tanto que ya ni me acuerdo, jejeje.
Que pena...
...pero que alegría casi al mismo tiempo, me explico, hoy he salido con mi mejor amiga, ella es peluquera, se ha empeñado en darme un cambio de look, y como me fío completamente de ella, la he dejado que me hiciera lo que quisiera... (no vale pensar mal)...
Me ha sentado en un cómodo sillón en su peluquería, me ha teñido, me ha cortado, y he de reconocer que me ha dejado mucho mejor de lo que estaba, tanto, que hasta me he visto guapa, tanto, que hasta me han piropeado por la calle.
Lo realmente bueno ha venido después, cuándo nos hemos metido en el Metro, el vagón iba bastante lleno, y detrás de nosotros he visto por el rabillo del ojo que ha entrado un hombre de unos 40 años, bastante atractivo. Mi amiga no dejaba de hacerme gestos, para que yo me fijase en él, pero yo le tenía justo detrás de mí, y me resultaba muy violento girarme y mirarle a la cara. Hasta ahí todo era normal, pero de repente he sentido como el hombre se movía bastante cerca de mi espalda, y he notado como acariciaba el interior de mis muslos, mi primera reacción ha sido darme la vuelta para pegarle una bofetada, pero no lo he hecho.
Me he quedado petrificada, pensando que aunque fuera atractivo, estaba demostrando ser un degenerado, en cuestión de segundos he pensado que la culpable de aquel sobeteo era mi amiga, por haberme puesto tan guapa, o quizá la culpable era yo, por callar y no darle un sonoro bofetón, mientras tanto, la mano subía cada vez más, y nadie parecía darse cuenta, yo intentaba hacer gestos a mi amiga, que para variar, no se enteraba de nada.
Al llegar a la siguiente estación, he podido respirar aliviada, al abrirse la puestas del vagón y salir el hombre al andén, todo el vagón incluidas mi amiga y yo, hemos visto como el mango de su paraguas se había enredado en mi chaqueta, lo que yo pensaba que era su mano, no era otra cosa que el mango de su paraguas, el pobre hombre se ha puesto todo colorado, y no paraba de pedir perdón, mi amiga se moría de risa, y varios pasajeros sonreían también ante una escena tan extraña.
Después he comprendido que cuándo le noté moverse fue porque me dió la espalda, y al estar espalda contra espalda no se dió cuenta que me estaba rozando con su paraguas.
¡¡Y yo pensando en una mano!!... ¡¡Toda enfadada a punto de abofetearle!!... Si llego a darle la bofetada, me muero de verguenza.
Ya en la calle nos hemos reido las dos, pensando que era una verdadera lástima que no fuera su mano ;-p
Gominola... (hoy con sabor de amargo limón, con lo bueno que estaba el señor, y vaya desilusión, jejeje)
Me ha sentado en un cómodo sillón en su peluquería, me ha teñido, me ha cortado, y he de reconocer que me ha dejado mucho mejor de lo que estaba, tanto, que hasta me he visto guapa, tanto, que hasta me han piropeado por la calle.
Lo realmente bueno ha venido después, cuándo nos hemos metido en el Metro, el vagón iba bastante lleno, y detrás de nosotros he visto por el rabillo del ojo que ha entrado un hombre de unos 40 años, bastante atractivo. Mi amiga no dejaba de hacerme gestos, para que yo me fijase en él, pero yo le tenía justo detrás de mí, y me resultaba muy violento girarme y mirarle a la cara. Hasta ahí todo era normal, pero de repente he sentido como el hombre se movía bastante cerca de mi espalda, y he notado como acariciaba el interior de mis muslos, mi primera reacción ha sido darme la vuelta para pegarle una bofetada, pero no lo he hecho.
Me he quedado petrificada, pensando que aunque fuera atractivo, estaba demostrando ser un degenerado, en cuestión de segundos he pensado que la culpable de aquel sobeteo era mi amiga, por haberme puesto tan guapa, o quizá la culpable era yo, por callar y no darle un sonoro bofetón, mientras tanto, la mano subía cada vez más, y nadie parecía darse cuenta, yo intentaba hacer gestos a mi amiga, que para variar, no se enteraba de nada.
Al llegar a la siguiente estación, he podido respirar aliviada, al abrirse la puestas del vagón y salir el hombre al andén, todo el vagón incluidas mi amiga y yo, hemos visto como el mango de su paraguas se había enredado en mi chaqueta, lo que yo pensaba que era su mano, no era otra cosa que el mango de su paraguas, el pobre hombre se ha puesto todo colorado, y no paraba de pedir perdón, mi amiga se moría de risa, y varios pasajeros sonreían también ante una escena tan extraña.
Después he comprendido que cuándo le noté moverse fue porque me dió la espalda, y al estar espalda contra espalda no se dió cuenta que me estaba rozando con su paraguas.
¡¡Y yo pensando en una mano!!... ¡¡Toda enfadada a punto de abofetearle!!... Si llego a darle la bofetada, me muero de verguenza.
Ya en la calle nos hemos reido las dos, pensando que era una verdadera lástima que no fuera su mano ;-p
Gominola... (hoy con sabor de amargo limón, con lo bueno que estaba el señor, y vaya desilusión, jejeje)
Sola

Pusiste un susurro en mi oído.
Soplaste dulcemente en mi almohada.
Silbando bajito lo perdido.
Danzando en torno al amor que llegaba,
pero solo fue un sueño,
un hermoso sueño del que he despertado.
Despierto sola.
Respiro el silencio.
Me grito por dentro,
"levanta, sigue, galopa"
pero solo hay tristeza alrededor,
una tristeza hermosa pero fria,
sin amor, sin calor.
Cierro los ojos y duermo.
Sueño con tu boca.
En mis sueños te veo,
"ven tócame ahora"
…..
y vuelvo a despertar…
sola.
¿Se puede o no se puede...
...escribir con las uñas recien pintadas?...
Puedo afirmar y afirmo, que sí, que se puede, y este texto es una prueba fehaciente de ello. Acabo de pintarmelas, (hoy de color blanco perla) es un ritual que me relaja, lo hago practicamente a diario, casi cada noche, no me resulta pesado, ni molesto, la verdad es que disfruto de estos momentos.Cualquiera lo consideraría una pérdida de tiempo, para mí no lo és. Dicen que tengo las manos muy bonitas, finas, delgadas, de uñas largas, muy bien cuidadas, la verdad es que mis manos son la envidia de todas mis amigas, y de quienes no lo són.
Para mi resulta un placer, arañar suavemente con ellas, la espalda de mi hombre.
(jajajajajaja, lo digo tan seria que cualquiera diría que tengo hombre, en fín ahora no lo tengo, pero ya lo volveré a tener)
A Dios pongo por testigo de que jamás volveré a pasar hambre... (de ningún tipo, jejeje).
Puedo afirmar y afirmo, que sí, que se puede, y este texto es una prueba fehaciente de ello. Acabo de pintarmelas, (hoy de color blanco perla) es un ritual que me relaja, lo hago practicamente a diario, casi cada noche, no me resulta pesado, ni molesto, la verdad es que disfruto de estos momentos.Cualquiera lo consideraría una pérdida de tiempo, para mí no lo és. Dicen que tengo las manos muy bonitas, finas, delgadas, de uñas largas, muy bien cuidadas, la verdad es que mis manos son la envidia de todas mis amigas, y de quienes no lo són.
Para mi resulta un placer, arañar suavemente con ellas, la espalda de mi hombre.
(jajajajajaja, lo digo tan seria que cualquiera diría que tengo hombre, en fín ahora no lo tengo, pero ya lo volveré a tener)
A Dios pongo por testigo de que jamás volveré a pasar hambre... (de ningún tipo, jejeje).
Gominola de chocolate ¿puede ser?
Me parece que no, todo lo más, gominola de fresa, bañada de chocolate, puagggg, no sé cómo sabrá, pero sonar, suena fatal.
Hoy me ha perseguido el dulce desde que me levanté, mi doctora dice que cuando tenemos ganas de comer dulce es porque nuestro organismo lo necesita, yo simplemente creo que cuando tenemos ganas de comer algo dulce, es porque somos golosos.
Recuerdo que hace unos años, estuve a dieta, y mi doctora me dijo que cuando me apeteciese tomar dulce, en su lugar tomase un poco de remolacha, sobra decir, que nunca tuve la necesidad de tomar dulce, puesto que odio la remolacha.
Una natilla de chocolate después de comer, y una natilla de crema para merendar han sido todo mi dulce de hoy, sin contar la galleta oreo de después de la cena.
Esta noche soñaré con una ligera lluvia de chocolate blanco, mojando mi piel morena.
Hoy me ha perseguido el dulce desde que me levanté, mi doctora dice que cuando tenemos ganas de comer dulce es porque nuestro organismo lo necesita, yo simplemente creo que cuando tenemos ganas de comer algo dulce, es porque somos golosos.
Recuerdo que hace unos años, estuve a dieta, y mi doctora me dijo que cuando me apeteciese tomar dulce, en su lugar tomase un poco de remolacha, sobra decir, que nunca tuve la necesidad de tomar dulce, puesto que odio la remolacha.
Una natilla de chocolate después de comer, y una natilla de crema para merendar han sido todo mi dulce de hoy, sin contar la galleta oreo de después de la cena.
Esta noche soñaré con una ligera lluvia de chocolate blanco, mojando mi piel morena.
¿Una gominola tiene sentimientos?
Hoy pienso que sí, hoy he llorado, por todo lo que perdí y por lo que nunca tuve.Pero como soy optimista, mi llanto ha durado muy poco, y enseguida he sonreído pensando en todo lo que tengo, y en todo lo que tendré algún día. De momento tengo mis sentimientos, que después de tanto tiempo aletargados, estan renaciendo, despertando de un largo sueño.
Hubo un tiempo en el que pensé que nunca volvería a confiar en nadie, que nunca más sentiría esa ilusión que llaman... amor.
Ahora, hoy, esta noche... lo dudo, no se si es cariño o ilusión, pero ahí está, ahí lo siento, comenzando, naciendo, despertando, ¿será amor?
Hubo un tiempo en el que pensé que nunca volvería a confiar en nadie, que nunca más sentiría esa ilusión que llaman... amor.
Ahora, hoy, esta noche... lo dudo, no se si es cariño o ilusión, pero ahí está, ahí lo siento, comenzando, naciendo, despertando, ¿será amor?





