Mis odiosas trenzas me enseñaron a ser mala... jejeje
Tenía tres o cuatro años y una carita muy pícara, con hoyitos en las mejillas cada vez que sonreía, (todavía los tengo) y también tenía dos hermosas trenzas, que me hacían ser el centro de atención en el cole. Los niños y niñas disfrutaban tirándome de ellas, al mismo tiempo que con cada tirón me cantaban cuál vaca lechera "tolón, tolón"
Yo lo pasaba muy mal, aparte del dolor físico, me quedaba el daño moral, el odio hacia mis trenzas, y la sensación de soledad, de quedarme arrinconada en un lugar del patio del colegio, evitando que me viesen y me sometiesen a la dichosa tortura.
Quizá fue la soledad la que despertó mi imaginación y a pesar de ser tan pequeñaja un día los dí una buena lección, me dediqué primero a recoger papeles de caramelos, y piedrecitas, envolví las piedrecitas como si fuesen autenticos caramelos, todavía recuerdo la sensación de venganza que me recorría mientras los preparaba. A continuación los repartí entre algunos niños del colegio, y me reí de sus caras de desilusión al ver que sólo eran piedras.
Recuerdo aquel día como mi gran triunfo, la profesora llamó a mi madre y me regañaron por lo que había hecho (...y porque un niño se comió la piedra sin mirar, y se hizo daño en las muelas).
Lo mejor de aquello fue que mi madre dejó de hacerme las dichosas trenzas ;-)
Gominola... (con sabor a piedras, puaggg, jajajajaja)
Yo lo pasaba muy mal, aparte del dolor físico, me quedaba el daño moral, el odio hacia mis trenzas, y la sensación de soledad, de quedarme arrinconada en un lugar del patio del colegio, evitando que me viesen y me sometiesen a la dichosa tortura.
Quizá fue la soledad la que despertó mi imaginación y a pesar de ser tan pequeñaja un día los dí una buena lección, me dediqué primero a recoger papeles de caramelos, y piedrecitas, envolví las piedrecitas como si fuesen autenticos caramelos, todavía recuerdo la sensación de venganza que me recorría mientras los preparaba. A continuación los repartí entre algunos niños del colegio, y me reí de sus caras de desilusión al ver que sólo eran piedras.
Recuerdo aquel día como mi gran triunfo, la profesora llamó a mi madre y me regañaron por lo que había hecho (...y porque un niño se comió la piedra sin mirar, y se hizo daño en las muelas).
Lo mejor de aquello fue que mi madre dejó de hacerme las dichosas trenzas ;-)
Gominola... (con sabor a piedras, puaggg, jajajajaja)
Comentario:
¿Sabes Conde? viniendo de un experto como tú, un comentario como el que has hecho, es un honor para mí :-*
No soy mala N es sólo la vida que me ha hecho así, un poco traviesa, nada más :-*
Querida Andaya, mira si odiaría mis trenzas, que como regalo de comunión pedí un corte de pelo :-*
Amaya mi mejor amiga dice que soy una persona muy dulce, pero eso sí, el que me la hace, me la paga :-*
Besitos, besos y besazos a repartir :-*
Gominola...(con sabor a recuerdos)
No soy mala N es sólo la vida que me ha hecho así, un poco traviesa, nada más :-*
Querida Andaya, mira si odiaría mis trenzas, que como regalo de comunión pedí un corte de pelo :-*
Amaya mi mejor amiga dice que soy una persona muy dulce, pero eso sí, el que me la hace, me la paga :-*
Besitos, besos y besazos a repartir :-*
Gominola...(con sabor a recuerdos)
Comentario:
jaja! sera mejor no meterse contigo ;)
Comentario:
Pero k trasta! Yo tb tenia dos trenzas. Y antes de las trenzas... dos coletas k es mucho peor!! Ahora veo las fotos y las encuentro graciosisimas pero en su día las odiaba.
Comentario:
¿Cómo es posible que una dulce gominola sea capaz de elaborar un plan tan malvado? ;)
Ya! fue por culpa de las trenzas.XDDDD
Muy gracioso tu post y muy ingeniosa tu venganza jejeje.
Saludos
Ya! fue por culpa de las trenzas.XDDDD
Muy gracioso tu post y muy ingeniosa tu venganza jejeje.
Saludos
Comentario:
Que buena historia :)





