La mitad de una mentira no es una verdad
Blog!! hola y como estas?.En primer lugar,quisiera saber quien escribio esto: "te amo mushooo" a mi arituclo "nada fue un error" de abril de este año. No se quien seas, pero solo deberias dejar tu nombre,no?.
En fin, garcias a le gente q entra y deja sus comentarios. Pero por favor!! solo uno y no repetido!.En fin, sigamos con lo q tenia q decir.
Converse con Ce y quedamos como amigas. Y no es q yo le diga "aunq sea kiero verte como amiga, xq no puedo separarme de ti"....nooooo, na q ver. Yo lo veo mas como un tiempo para poder conocerme mas (horror!!!!) y a ella tb. Puede q funcione mas adelante, ojala y asi sea. Por ahora, no me cierro a otras posibilidades, y eso no implica a q no la ame. Eso ya veremos despues.
Otra vez vuelvo a estar sola. Mmm creo q como ya me estoy acostumbrando a esto. Pero tampoco voy a buscar a nadie. Que se den las posibilidades , si las hay.
Ayer fui al cine otra vez. En realidad fui a pedir mi certificado. Ce y su amix me acompañaron. Me entretuve conversando con la sra O (controladora de Warner),bieeeen chevere. Quisiera decirle como es eso de la chamba en lima q me dijo la vez pasada. Si saliera, me kito a lima.Es lo mas practico. Podria despejarme de muchas cosas, ademas podria seguir el curso de narrativa. O seguir lo q me gusta. Aki no hay nada de eso, ni sikiera hay literatura como carrera. Es fastidioso.
Ok blogsito, ya te adelante algo de mis planes. De aki,ya vere q hago despues. Ayer no fui a ver la peli q te conte, xq todavia no esta en cartelera, q penita!. Mis ex compañeros de trabajo se alegraron de verme. Siempre son bien cheveres conmigo. Eso es bueno. En fin, espero q las cosas salgan como deberia. Hoy voy a ver q hago por lo de mi matri del UK.
Weeno, ya me quito, espero q todas se cuiden.Bye
En fin, garcias a le gente q entra y deja sus comentarios. Pero por favor!! solo uno y no repetido!.En fin, sigamos con lo q tenia q decir.
Converse con Ce y quedamos como amigas. Y no es q yo le diga "aunq sea kiero verte como amiga, xq no puedo separarme de ti"....nooooo, na q ver. Yo lo veo mas como un tiempo para poder conocerme mas (horror!!!!) y a ella tb. Puede q funcione mas adelante, ojala y asi sea. Por ahora, no me cierro a otras posibilidades, y eso no implica a q no la ame. Eso ya veremos despues.
Otra vez vuelvo a estar sola. Mmm creo q como ya me estoy acostumbrando a esto. Pero tampoco voy a buscar a nadie. Que se den las posibilidades , si las hay.
Ayer fui al cine otra vez. En realidad fui a pedir mi certificado. Ce y su amix me acompañaron. Me entretuve conversando con la sra O (controladora de Warner),bieeeen chevere. Quisiera decirle como es eso de la chamba en lima q me dijo la vez pasada. Si saliera, me kito a lima.Es lo mas practico. Podria despejarme de muchas cosas, ademas podria seguir el curso de narrativa. O seguir lo q me gusta. Aki no hay nada de eso, ni sikiera hay literatura como carrera. Es fastidioso.
Ok blogsito, ya te adelante algo de mis planes. De aki,ya vere q hago despues. Ayer no fui a ver la peli q te conte, xq todavia no esta en cartelera, q penita!. Mis ex compañeros de trabajo se alegraron de verme. Siempre son bien cheveres conmigo. Eso es bueno. En fin, espero q las cosas salgan como deberia. Hoy voy a ver q hago por lo de mi matri del UK.
Weeno, ya me quito, espero q todas se cuiden.Bye
Comentario:
Soledad, amiga
La exaltación de la soledad voluntaria choca siempre con la desesperación de la soledad involuntaria. La soledad no es un problema de cantidad sino de calidad. Los bienintencionados intentan vencer la soledad doliente de la persona melancólica llenadole su vida de gente. "Te voy a presentar a una persona encantadora. Seguro que te gusta". Nadie da por supuesto que la soledad a veces es una compañía excelente y constructiva cuando se va a buscar.
La soledad esta fuera de juego. La presencia de una persona voluntariamente sola nos inquieta. En un restaurante de parejas juntas pero íntimamente solitarias, la presencia de un comensal descaradamente solo es una verdadera provocación. Para el o para ella la soledad es su vestido, su áurea, su diario, su mirada perdida hacia atrás o hacia adelante. Para los solitarios en compañía, en cambio, la soledad es algo insoportable que se pega a la piel, que corta las palabras, que llevan la mirada lejos de mirada de otro. Una persona solitaria solo se concibe en los marcos de la tristeza: vagando por un cementerio, caminando por una playa al atardecer, sentada en un vagón del último autobús de la madrugada. Pero cuando el solitario y/o la solitaria saca su soledad a cenar, a bailar o a conversar en el marco de la compañía convencional, su soledad se convierte en un desafío.
La soledad voluntaria siempre es higiénica. El amor solitario y lento nos glorifica y nos permite querernos sin tener que pedir perdón por querer demasiado o demasiado poco. El acto de ir de compras y de cocinar lo que hemos comprado nos devuelve las raíces de los seres primitivos. Una soledad sin televisión ni radio significa escuchar el ruido de las tripas, el crecimiento de las uñas, el fluido de las lagrimas sin tener que ocultarlas bajo pañuelos vergonzantes. En la soledad se percibe el crujido de las baldosas, el frío sobre los pies cuando abrimos la nevera, la percepción de los huecos del otro dejados en la almohada por la cabeza yacente de la que ya no esta.
Hay en la soledad una depuración de los sentidos porque nuestros ojos pueden ver la belleza de nuestro paso por la tierra minúscula del pequeño apartamento y/o de la pequeña habitación sin la distracción del gesto inquietante de la otra. Y nuestros oídos aprecian los matices de las discusiones de los vecinos que, otros días y en otras horas, escucharon también nuestros combates. En la soledad el tacto se recibe vibraciones antiguas de las manos que tocaron los objetos, las telas y los dinteles antes incluso de que naciéramos. En la soledad nuestra piel huele a una extraña felicidad de fin de curso. En la soledad un vaso de agua es una fuente y el cuarto de baño es el salón de los espejos de Versalles.
(Adaptación de un artículo publicado en la Revista "El Dominical" por JB)
La exaltación de la soledad voluntaria choca siempre con la desesperación de la soledad involuntaria. La soledad no es un problema de cantidad sino de calidad. Los bienintencionados intentan vencer la soledad doliente de la persona melancólica llenadole su vida de gente. "Te voy a presentar a una persona encantadora. Seguro que te gusta". Nadie da por supuesto que la soledad a veces es una compañía excelente y constructiva cuando se va a buscar.
La soledad esta fuera de juego. La presencia de una persona voluntariamente sola nos inquieta. En un restaurante de parejas juntas pero íntimamente solitarias, la presencia de un comensal descaradamente solo es una verdadera provocación. Para el o para ella la soledad es su vestido, su áurea, su diario, su mirada perdida hacia atrás o hacia adelante. Para los solitarios en compañía, en cambio, la soledad es algo insoportable que se pega a la piel, que corta las palabras, que llevan la mirada lejos de mirada de otro. Una persona solitaria solo se concibe en los marcos de la tristeza: vagando por un cementerio, caminando por una playa al atardecer, sentada en un vagón del último autobús de la madrugada. Pero cuando el solitario y/o la solitaria saca su soledad a cenar, a bailar o a conversar en el marco de la compañía convencional, su soledad se convierte en un desafío.
La soledad voluntaria siempre es higiénica. El amor solitario y lento nos glorifica y nos permite querernos sin tener que pedir perdón por querer demasiado o demasiado poco. El acto de ir de compras y de cocinar lo que hemos comprado nos devuelve las raíces de los seres primitivos. Una soledad sin televisión ni radio significa escuchar el ruido de las tripas, el crecimiento de las uñas, el fluido de las lagrimas sin tener que ocultarlas bajo pañuelos vergonzantes. En la soledad se percibe el crujido de las baldosas, el frío sobre los pies cuando abrimos la nevera, la percepción de los huecos del otro dejados en la almohada por la cabeza yacente de la que ya no esta.
Hay en la soledad una depuración de los sentidos porque nuestros ojos pueden ver la belleza de nuestro paso por la tierra minúscula del pequeño apartamento y/o de la pequeña habitación sin la distracción del gesto inquietante de la otra. Y nuestros oídos aprecian los matices de las discusiones de los vecinos que, otros días y en otras horas, escucharon también nuestros combates. En la soledad el tacto se recibe vibraciones antiguas de las manos que tocaron los objetos, las telas y los dinteles antes incluso de que naciéramos. En la soledad nuestra piel huele a una extraña felicidad de fin de curso. En la soledad un vaso de agua es una fuente y el cuarto de baño es el salón de los espejos de Versalles.
(Adaptación de un artículo publicado en la Revista "El Dominical" por JB)





