logotipo

img_google
Diario de un cangrejo
Pensamientos y vómitos emocionales varios...
Sindicación
 
Todo cambia
Todo cambia. Para bien o para mal, es ley de vida. Aunque no nos lo queramos creer muchas veces, todos cambiamos (bueno, algunos, no), y todo cambia. ¡Es lo interesante de todo este tinglao!

Sigo creyendo,por ejemplo,que sigo en el proceso de cambio de forma de sentirme por dentro, a mejor, claro está!
Sigo creyendo en la vida, en la alegría, en que la memoria es capaz de olvidar lo malo y quedarse con lo bueno (sí Jose, aunque muchas veces era al revés, pero en eso estoy, en el cambio!) en que soy capaz de desenvolverme sólo ante cualquier situación en la vida, en mi capacidad para relacionarme, soñar, reirme, tener objetivos, compartir mis emociones y disfrutarlo, etc.

Son las pequeñas cosas que conformarán mi vida, una como la del cualquier otro, pero con el objetivo de hacerla única e irrepetible, y todo eso haciéndolo por mi mismo, sin tener que depender de nada ni nadie. Pienso basar mi vida en el amor. El amor hacia todo, como siempre he creído que hay que andar por la vida. Optimista y positivo, sacando energías de debajo de las piedras, comiéndome el mundo, comiéndome la vida, el amor...siempre amor....
 
Que hay de nuevo, amigo
No es la primera, ni será la última vez, que me da un bajón como el que me ha dado esta tarde. Encima es que es de verguenza: escuchando a Alex Ubago con Amaia Montero, cantando "Me muero por conocerte" (parece que tengo 13 años). Bueno, en el fondo, seguramente alguna parte de mí sigue teniendo 13 años. Igual por eso sigo creyendo...

Pero aunque no sea la última, procuraré que no me den por estas chorradas. Aunque en el fondo no lo sean del todo. Simplemente me acuerdo de la época de verano, en la que Jose y yo, en casa de mi hermana, escuchábamos a ella y a Lucia ponerla una y otra vez. Me acuerdo de esos momentos y me entra la melancolía, que le voy a hacer. Melancolía por lo que podíamos soñar en esa época, y lo fuerte que me sentía a su lado. Que aunque no me llegué a comer el mundo, parecía que estaba a punto de dar el salto y hacerlo.

El momento de comerme el mundo ha llegado. Ahora.
 
Desde la cima de la montaña más alta del mundo
Como cada septiembre, llega un momento en que empiezas a ser consciente de que el frío se acerca y el calor se aleja. Eso es lo que está pasando esta semana. El calor (por fin) ha empezado a remitir tímidamente el lunes. Esta mañana, al salir de casa, con una camiseta de mangas largas, he echado de menos una cazadora (¡qué viento, joé!). Hacía viento de montaña....

Llego al trabajo y ojeo las noticias a través de las páginas webs de los diferentes periódicos, y no hay ninguna que me llame especialmente la atención: según El mundo, RTV3 ha echado a una poetisa uruguaya que colabora en un programa de radio por no hablar catalán. Bueno, igual no es así exactamente. Aparece en el país una foto de la protagonista del culebrón del año: la niña Mcaleen (o como se escriba). Y en tooodos los periódicos, analizan el saludo entre Bush y ZP (no me lo creo!!). No haré ningún comentario porque este señor americano hace ya mucho tiempo que perdió mis respetos.
Vuelvo a mirar la página del diariosur: desde que llegué a Madrid, nunca he dejado de mirarla, algunas temporadas más asiduamente, otras menos, pero siempre de tal manera que al final me daba cuenta que seguía echando de menos mi tierra. Sé que la vuelta no está lejos, aunque me quiero dar una temporada de medio plazo aquí en Madrid (8-10 meses).

Bueno, la vida da muchas vueltas, quizás algún día acabe subido en la cima de la montaña más alta del mundo...

 
Las horas
Tarde de invierno, baños del Carmen, Málaga. Tú me miras y yo te miro, sin decirnos nada... y lloramos. No hay palabras que se puedan acercar a describir ese momento. Indescriptible.

Las horas que pasamos juntos, permanecerán grabadas dentro de nosotros, y todo lo que hice, sé que lo hice producto de mi amor hacia ti. Nunca he querido tanto a una persona. Nunca me he sentido más lleno de amor que junto a tí. Me has cambiado la vida, cabrón, y hacia bien.

Pero todo esto ahora se desvanece, y a veces tengo miedo de no volver a estar bien. A pesar de todo, sé que todo este amor del que me he alimentado, me ha dado fuerzas para tener una vida llena de cosas alucinantes e ilusiones por generar dentro de mí.

Ojalá algún día se vuelvan a cruzar nuestros caminos, y cuando nos veamos, permanezca aún este sentimiento que ahora nos invade, y que es el de la certeza que estamos hechos el uno para el otro, parasiempre.

No pienso olvidarte jamás, chiquitillo.

 
Aquí, de nuevo, ahora...
Cuanto más tiempo pasa, más claro tengo que ha merecido la pena. No hay nada más que añadir. Lo sabemos. El dolor que ahora nos invade, sé que forma parte del proceso, pero tampoco nos podemos dejar llevar por él. Las garras del lado oscuro son bastante engañosas y cuando menos te lo esperas, te han atrapado.

Sólo quiero pensar en cosas buenas, aunque haya un miedo y un dolor latente las 25 horas al día dentro de mí. Pero sé que algún día se irá, y volveré a abrir los ojos, y tomaré conciencia total de lo que hago. Hasta entonces, suerte. Que empiece la aventura....

Tequieroparasiempre.