logotipo

img_google
DIARIO DE UN EXPLORADOR
Historia de ciencia ficción por entregas, desde la salida de la Tierra en busca de otro hogar para los humanos hasta...
Acerca de
Todo empezó cuando el calor fue excesivo y hubo que buscar una nueva estrella que alumbrara a la Tiera....
Sindicación
 

5 de Agosto de 3081



¡Por fin!, ¡por fin vuelvo a escribir desde el espacio! El despegue ha salido maravillosamente. Ha salido tan bien que parecía que nunca hubiera existido una avería y que aquel extraño planeta fuera sólo uno más de los millones de ellos que aparecen en la cartografía.
Ahora nos dirigimos a Menos Mal, el planeta que una vez le salvó la vida a Recaredo Silva, y luego, mucho me temo que no habrá más remedio que ir a Ojos de Muerte, a buscar la nave de Kenshoughi.
Nada más despegar, Snorr ha logrado ponerse en contacto con una nave viajera que se encuentra en el quinto pino. Ha informado de que nos dirigimos a Menos Mal y ha comunicado nuestra intención de ir a Ojos de Muerte, para que consulten con el Alto Mando.
No mucho después hemos recibido la respuesta: en primer lugar ascienden a Snorr a un grado equivalente al de comandante. En segundo lugar le dan las coordenadas de un planeta más cercano que Menos Mal para repostar; y en tercer lugar, y esto es lo más importante, le ordenan que busque como sea la nave humana en Ojos de Muerte, pues sólo nosotros, que tripulamos una nave humana, podemos detectarla.
La nave de Kenshoughi, como la mía, dispone de un sistema de ocultación que evita, en reposo, ser detectado por los sensores de naves distintas de las propias. Como digo, el sistema sólo es útil cuando no se está en movimiento, así que sólo se usa al aterrizar en un planeta problemático. Al parecer, los viajeros y los kneip ya han rastreado infinidad de veces el planeta, pero al no haber encontrado nada han supuesto que el sistema de seguridad quedó accionado. Sólo una nave humana es ahora capaz de encontrarla, y la única disponible es la nuestra.
Los acontecimientos han conseguido que poco a poco me olvide de la Tierra. Estoy demasiado ocupado, y preocupado, para ponerme melancólico. Snorr me ha asegurado que los viajeros estarían dispuestos a ayudarme a buscar la Tierra en cuanto acabe esta guerra, pero la verdad, no sé si sería una buena idea que una flota de viajeros me ayudara en esa empresa. Si por casualidad llegara a encontrarla, nunca me dejarían acercarme con semejante compañía.
Llevo un par de meses con un viajero y ya no soy capaz de pensar en él como un enemigo. Quizás si viajeros y humanos convivieran una temporada se acabarían todos los problemas.
Tardaremos casi un año en llegar a Ojos de Muerte, y para entonces puede que todo haya cambiado, pero si no es así, me gustaría ser el salvador, el que aparece en el momento crítico de la batalla. Ya sé que eso sólo sucede en los cuentos, peo me gustaría aparecer con una flota humana cuando la situación fuera más insostenible.
Por el aparato de comunicaciones vergessino acabamos de enterarnos de que los kobold han logrado una gran victoria contra los skag y los han hecho retroceder en un sector enorme.
Parece ser que extendieron un campo de energía entro dos planetas y luego atrajeron hacia allí a los skag. Debieron de quedarse pegados en él como una mosca en una tela de araña.
Los kobold han resultado ser unos diablejos muy listos.

No