logotipo

img_google
DIARIO DE UN EXPLORADOR
Historia de ciencia ficción por entregas, desde la salida de la Tierra en busca de otro hogar para los humanos hasta...
Acerca de
Todo empezó cuando el calor fue excesivo y hubo que buscar una nueva estrella que alumbrara a la Tiera....
Sindicación
 

23 de Agosto de 3081




No he escrito en estos días porque no ha ocurrido nada. Hemos abandonado Nemo y nos dirigimos hacia el espacio conocido como la Gruta de las Pesadillas. Evidentemente, el nombre se lo puso Berger.
Se trata de un espacio negro desde el que no se divisan estrellas a causa de un curioso efecto producido por un agujero negro que hay al lado, digamos izquierdo, del susodicho espacio.
Es muy difícil hacer indicaciones sobre la posición de algo cuando no hay un punto de referencia. Palabras como arriba, abajo, izquierda y derecha se convierten en meros símbolos de algo que existió en otra parte.
Hoy escribo porque ha habido una novedad, una interesante y curiosa novedad: antes de ir a Ojos de Muerte debemos ir a Siltarion, a entrevistarnos con los elf, que al parecer, tienen algo muy importante que decirnos. No pueden enviar a nadie a nuestro encuentro a causa de la guerra y prefieren no confiar a los aparatos de comunicaciones la información que desean transmitirnos.
Junto con los kobold, los elf son los que mejores resultados militares han tenido hasta el momento: han derrotado a los skag y frenado a las vanguardias merot.
Debe haber alguna razón por la cual cuanto más escaso es un pueblo, con más valor lucha. El ejemplo de los elf es muy interesante, porque además de ser la raza más antigua del Universo conocido es también la más enigmática, incluidos los kneip, que persiguen cometas por vete a saber qué razones.
Si los elf quieren informarnos de algo, no dudo que será sustancial. Quizás, y no quiero hacerme ilusiones, ellos tengan alguna idea de cómo encontrar la Tierra. Se dice que poseen unas extrañas piedras en las que pueden ver lugares lejanos con sólo pensar en ellos , pero probablemente sea sólo una leyenda, producto de la inveterada y rentabilísima manía de equipararlos a los personajes del viejo cuento aquel del que hablé el otro día. Se dicen demasiadas cosas de los elf para que pueda ser verdad ni siquiera la mitad de ellas. Se ha llegado a decir incluso que son inmortales, afirmación de lo más ridícula, porque si así fuera estarían agobiados por la superpoblación en vez de padecer la escasez numérica que impide su pleno desarrolo. Lo más probable es que sean muy longevos y su mecanismo genético haga que los hijos sean muy parecidos a los padres, lo que produciría la sensación de que siempre se habla con los mismos individuos.
Tal y como yo conozco el problema de la superpoblación, una raza de gentes inmortales sería algo insoportable, caótico, demencial.
Vaya. Nunca estamos de acuerdo. Snorr dice que lo de la inmortalidad de los elf no es una leyenda. Cuenta que él conoció a un elf al que le faltaba un pie porque lo había perdido en combate, y que de ese elf ya hablaban su padre, su abuelo, su tatarabuelo y aun antepasados muy anteriores. Sin embargo, cuando le pregunto qué ha pasado con ese elf me dice que un día despareció de pronto, sin dejar rastro, y que nunca más se ha sabido de él. O sea, en prosa, que por fin se ha muerto. ¡Ya está bien de chorradas!
Cuando se les pregunta a los elf por ese tema se limitan a sonreír y dicen que todas las criaturas tienen que abandonar tarde o temprano el mundo, pero según Snorr, en este caso lo de abandonar el mundo puede tener muchas interpretaciones.
La verdad es que los viajeros están dispuestos a creerse cualquier cosa que se salga un poco de lo habitual. Su vida cotidiana debe de ser aburridísima.
Hablando de aburrimiento, estos días de calma e inactividad Snorr se ha dedicado a escribir poesía en lengua humana y le han salido algunas terroríficas. Desde su punto de vista son profundas; desde el mío, simplemente espantosas. Ahí va una que compuso hace tres días:
Que nadie tema a la muerte:
ella anuncia eterna vida
y tras corta despedida
a los cielos te devuelve
para que puedas seguir
siendo parte del Señor
como eras antes de ir
al Mundo, donde el dolor
los cuerpos rasga y lacera.
La muerte no quita nada,
la muerte sólo libera.

Una cosa así, al menos a mí, me parece de un macabro difícilmente superable. O sea, un asco. A Snorr, por su parte, no le gustan las mías ni el estilo humano. No resisto a copiar una de las mías aunque sólo sea para tener una copia en el diario por si pierdo el original.
Cuando tu esbelta figura
se refleja sobre el agua
hasta los lirios del río
se inclinan para besarla.

Yo también quiero ser lirio
buscando en tu boca un beso
que aunque no haya de encontrarlo
me basta con su reflejo.
Pues bien: estas le parecen terriblemente sensibleras a Snorr. Esta visto que la comunicación poética no es la más indicada para nuestros dos pueblos.
La culinaria tampoco funciona. El otro día decidimos intercambiar nuestra comida, que la cocina de a bordo nos prepara según nuestros gustos, y fue horrible para los dos. El comentario más suave que Snorr hizo sobre mi rancho fue mierda corrompida de vaca adúltera. Aunque no acabo de entender muy bien qué pinta lo del adulterio, creo que fue bastante explícito. Yo simplemente opiné que su comida era extracto de cloaca absolue, así que más o menos quedamos empatados.
Por lo menos, diciendo groserías y barbaridades me estoy poniendo a su nivel. Como siga así, me quedaré sin amigos en dos minutos si un día llego a regresar a la Tierra.
Snorr, medio en serio medio en broma, dice que su relación conmigo lo está convirtiendo en un remilgado. No quiero pensar cómo era antes.
Lo que más me impresiona de él es su autodisciplina. Cada día limpia y revisa todo su equipo aunque es imposible que haya desaparecido nada o haya entrado una sola mota de polvo. Dice que lo hace para no perder el hábito de revisarlo todo. También realiza diariamente un montón de ejercicios físicos para mantenerse en forma. He empezado a hacerlos con él y me encuentro mucho mejor; hacía tiempo que me había abandonado y estaba un poco flojo. Estoy mejorando mucho en ese sentido: incluso he aprendido algunas técnicas de lucha cuerpo a cuerpo.
En la Tierra hace siglos que el combate directo ha dejado de enseñarse en las escuelas militares, pero los viajeros siguen practicándolo. Tengo todo el cuerpo tachonado de golpes, pero he aprendido mucho; no tanto como para tumbar a un comandante viajero, pero lo suficiente como para mandar al desguace a un almirante humano. A medida que pasa el tiempo me parece más increíble que les ganáramos la guerra a los viajeros, o al menos, que no la perdiéramos. Menos mal que son poco imaginativos, porque si no, con lo bien preparados que están, serían invencibles.
Parece ser que la naturaleza se ocupa de que ninguna raza sea desmesuradamente superior al resto. A ver si sigue así y los merot tienen un punto débil por el que puedan ser destruidos.
Acaban de transmitir un mensaje informando de que la flota vergessina está lista para el combate, y que la flota viajera está finalizando los preparativos para lanzar una avanzadilla. Tal vez al final se pueda formar una gran flota de guerra, pero sería muy importante que apareciera la Tierra. Los humanos tenemos muy desarrollado el método de translación de Nickelmann, tanto, que llegamos a trasladar a la propia Tierra; también por eso sería importante ahora contar con esa ayuda.
Los piratas sokoy están haciendo estragos en los convoys de aprovisionamiento de los merot. Se dice que han conseguido varias naves intactas que están siendo analizadas por los elf. Lo bueno que tienen los sokoy es que atacarían la nave del mismísimo Satanás si creyeran que podría haber algo de valor a bordo. Es posible que incluso proyectaran secuestrar al Diablo para pedir un rescate por él.
Nada de lo que se ha inventado hasta ahora es eficaz contra los sokoy. En cierta ocasión, los viajeros se enfadaron mucho a causa de sus ataques y enviaron una expedición militar contra ellos, pero no fueron capaces de encontrarlos. Al parecer, estos piratas perdieron su planeta a causa del impacto de un meteorito y desde entonces vagan errantes. Otra versión dicen que se volvieron a establecer y tienen un planeta, pero tan bien escondido que no hay forma de encontrarlo.
No sé por qué, pero eso me recuerda algo.

 
Comentario:
Pueden valer. las incorporaré por ahí, y ya veremos que hacemos con ellas.

Gracias y un saludo
 
Comentario:
yo he oido decir, k los sokoy poseen unas extrañas membranas bajo la lengua, muy sensibles al frio. No es de gran ayuda pero algo puede valer.
No