logotipo

img_google
DIARIO DE UN EXPLORADOR
Historia de ciencia ficción por entregas, desde la salida de la Tierra en busca de otro hogar para los humanos hasta...
Acerca de
Todo empezó cuando el calor fue excesivo y hubo que buscar una nueva estrella que alumbrara a la Tiera....
Sindicación
 

12 de noviembre de 3081



Estamos acercándonos al borde del sistema estelar, así que pronto nos encontraremos de nuevo en la puñetera, etérea, incorpórea y negra nada.
A veces me pregunto por qué la nave no se desintegra en la nada, por qué sus átomos no aprovechan la oportunidad para escapar de su hacinamiento y vivir tranquilamente expandidos por el espacio. Quizás se necesiten unos a otros...
Sí, ya sé que esto parece el diario de un loco, pero hoy tengo ganas de escribir tonterías, así que si alguien está leyendo esto puede saltarse este día, porque tengo la firme intención de no decir nada que valga la pena.
Snorr me ha sugerido que deberíamos tener una mascota. No me parece mala idea. De camino a Ojos de Muerte pasaremos muy cerca de Isiot, un planeta donde viven unos animales preciosos, muy parecidos a los gatos. Los viajeros les llaman Uluk y se llevan magníficamente con ellos.
El hecho de que se lleven bien con los viajeros no dice mucho en favor de esos bichos, pero me gustaría que cogiéramos uno si tenemos oportunidad. En la Tierra, desde que hubo que eliminar a los perros y a los gatos no volvimos a disfrutar de un animal de compañía como Dios manda.
En realidad yo nunca vi un perro o un gato vivos. Sólo los conozco por algunas imágenes y por los ejemplares que se conservan en los museos para que la gente sepa cómo eran.
Nadie pudo adivinar de dónde salió aquel maldito virus. Lo único que llegó a saberse fue que primero debía incubarse en un perro o en un gato y luego pasaba al hombre, con consecuencias terribles: la enfermedad te dejaba ciego o te mataba.
Las autoridades decidieron que la mejor manera de luchar contra aquella plaga era privar al virus de su ciclo primario eliminando a perros y gatos. El asunto fue laborioso, pues mucha gente estaba dispuesta a defender a su animal a toda costa, pero después de un tiempo ya no hubo perros ni gatos en la Tierra, y dicen que desde entonces la vida ya no fue lo mismo.
Entonces fueron las aves las que ocuparon su puesto, pero un loro nunca puede ocupar el lugar de un perro ni un jilguero puede hacer las veces de gato, así que la gente fue dejando poco a poco de tener animales en casa hasta que llegaron los hurones del planeta Wilson. Por supuesto, no eran hurones como los que se extinguieron en la Tierra en el siglo XXII, pero tenían un lejano parecido con ellos y recibieron ese nombre.
Como eran unos animales cariñosos y agradecidos, y además se adaptaban bien a la estructura de las viviendas, enseguida hubo muchos millones de hurones en la Tierra.
Con la habilidad que nos caracteriza a los humanos, logramos que el hurón de Wilson se extinguiera en el planeta Wilson, donde no se volvieron a ver hasta el siglo XXIV, cuando se instaló allí una colonia biológica. Supongo que aún habrá hurones Wilson en la Tierra, pero su número se ha reducido mucho desde los primeros tiempos porque esos bichos tienen la desagradable costumbre de chillarle a la luna y la gente se fue hartando progresivamente de sus chillidos hasta que el Gobierno obligó a tenerlos por las noches en un lugar donde no pudieran verla. Con estos y otros problemas, como su desagradable olor, el hurón dejó de ser tan popular como al principio, pero no creo que lleguen a desaparecer del todo, a no ser que ocurra una catástrofe como la que acabó con los perros y los gatos.
Con el problema de la superpoblación, miles de especies se extinguieron en la Tierra, porque no había espacio que perder y se destruyeron los hábitats naturales de casi todas las especies salvajes. Deben de quedar solamente unas docenas de mamíferos, la mayoría con utilidad ganadera, unas cuantas aves y reptiles y algo más de mil insectos. Respecto a peces y demás fauna marina, no tengo ni idea de como puede estar la situación y no tengo ganas de consultarlo al ordenador.
Cuando se vio que había un montón de especies en vías de extinción se decidió reunir tres parejas de cada especie y llevarlas a otro planeta, el planeta Morfeus, para que sobrevivieran allí. Por supuesto, la nave se llamó El Arca de Noé. Pura originalidad.
Cuando el arca interespacial llegó a Morfeus fue distribuyendo y dispersando los animales según su hábitat. La nave tuvo que dar más de treinta viajes a razón de veinte días por viaje, pero según los biólogos la operación fue un éxito completo. Lástima que para entonces ya se hubiera exterminado a perros y gatos. Justo antes de que yo saliera en busca de un nuevo hogar para el planeta estaba muy en boga el proyecto Resurrección, que consistía en obtener nuevos ejemplares clónicos de todas las especies animales y vegetales que fuera posible para colonizar con ellas otros planetas. El problema residía en que en algunos casos no se contaba más que con dos o otres muestras y en otros con una sola, lo que daría muy poca variedad genética a la recién resucitada especie. Si no se podía evitar de algún modo esa lacra, algunas especies se extinguirían de nuevo después de cierto tiempo, víctimas de la consanguineidad. Sobre ese había muchas y variadas opiniones, pero no tengo ganas de escribir ahora sobre el tema, porque estaba hablando del planeta que se repobló en un principio, o sea, que alo que estamos.
Todo el mundo quiere visitar el planeta Morfeus, pero las visitas están muy restringidas, precisamente para evitar que vuelva a suceder lo mismo que en la Tierra y la gente destruya el hábitat de los animales.
Además de Morfeus, se ha llevado fauna y flora terrestre a muchos planetas desiertos pero con atmósfera. Desde que se constató que la vida tiene en todas partes la misma base fue más fácil pensar en exportar nuestras formas. Uno de estos planetas, Quercus, tomó su nombre del tipo de árboles que fue plantado en su superficie. Cuando yo me fui de la Tierra decían que aquello era algo impresionante: un planeta entero convertido en bosque. Introdujeron también aves, bacterias y pequeños animales. Debe ser algo realmente increíble. Si puedo, algún día iré a Quercus.
Pensaba utilizarse como reserva forestal y tal vez como colonia, pero a la postre resultó más convincente llevarse a la Tierra a otro sitio porque nadie quería irse a vivir tan lejos, a merced de los viajeros.
Se hicieron muchas de esas chapuzas experimentales, sobre todo en los siglos XXIV y XXV, cuando se pensó seriamente en abandonar la Tierra un par de siglos para dejarla en barbecho y regresar más adelante. Pero un par de siglos era demasiado tiempo y al final no se hizo nada. Eso sí: ahora hay un planeta entero plantado de césped para reducir el nivel de CO2 en la atmósfera, otro plantado de árboles frutales...
El Universo está lleno de planetas utilizados por los humanos para cultivar sus alimentos. Al final, todos esos planteas han quedado abandonados y la Tierra desaparecida en combate, como la flota que fue a buscar a los Viajeros a la Nebulosa de Magallanes.
Bonita historia me ha tocado.
Ya que estoy hablando de animales y plantas, me gustaría contar una anécdota curiosa. Como dije, los humanos poblaron muchos planetas con especies terrestres y durante las guerras de los viajeros éstos nos atacaron incluso en ese campo, introduciendo en nuestras colonias biológicas sus propias especies. En algunas, el paisaje y la fauna cambiaron tanto que nadie podría reconocerlos, pero en otras nuestras especies resultaron vencedoras y sólo se registraron pequeños cambios. Lo más curioso es que hubo dos especies que nunca y en ningún hábitat pudieron ser vencidas por ninguna especie del planeta de los viajeros: la rata y la mosca. No debe de haber nada en el Universo capaz de acabar con ellas.
Luego, con la firma de la paz, los viajeros arreglaron las cosas lo mejor que pudieron, pero aún hay árboles de doscientos metros de alto, que nadie sabe cómo bombean la sabia hasta esa altura, y cactus, o algo similar, con espinas de dureza seis en la escala mineral. En el planeta de los viajeros, hasta las flores son belicosas y malhumoradas.

 
Comentario:
La verdad esta muy interesante
 
Comentario:
Ah si... asi que eran esos urones los que chillaban a mi planeta??? Vale, creo que tengo yo la cupla, debe de ser que las ondas sonoras emitidas en mi cadena de musica no les hizo demasiada gracia. Pobres animalicos, y yo que pensaba que el ruido era la reverberacion de mis experimentos musicales con Björk...
 
Comentario:
ay diomio, yo tengo un gato, que por cierto me mordió y la mano se infecto. Pero bueno, no creo que yo llegue hasta el año tres mil.
 
Comentario:
Ufffff qué bodrio. Eres el frijolito sideral. Hasta nunca freak.
 
Comentario:
Por favor, sube algun capitulo mas, que estamos desenado seguir la historia. Muy buena por cierto, enhorabuena
 
Comentario:
Me ha gustado mucho...
Besitos.
 
Comentario:
¿puedes poner algún trozo más, por favor?
 
Comentario:
Reconozco que no he leído los últimos 10 posts... me lo puedes mandar al correo? Así me lo leo cuando pueda realmente. La verdad es que ponerme ahora a seguir me da un poco de pereza, casi tendría que empezar desde el principio, ya no me acuerdo...
No