Perro abandonado
Los días se suceden ultimamente en rutina... estoy planteándome seriamente en dar un giro drástico o moriré con epilepsia frente al ordenador (debido a las horas ante la pantalla) o de un infarto de lo que como últimamente debido al aburrimiento, me voy a poner hecho un mastodonte adulto.
Lo peor es que los días se acercan y yo he estudiado más poco... si apruebo será debido a la buena suerte y si la paranoia no me invade en el examen :S.
Finalmente David no se va a Pamplona con lo que tendré para mí cinco días!!!!! AAAAAAAy ayer me emocioné como un gilipollas al ver que en dos semanas estaría aquí. Aunque esta mañana le odié por levantarme a las siete de la mañana y encargarme nuevos recados.
Anoche me fui de cena con Denisse, Efrén y Carmen, por fín algo de movimiento... Como últimamente se hace costumbre y para desesperación de Efrén nos fuimos al Tacoa, un restaurante en Tacoronte muy bueno que es famoso por tener cerveza de elaboración propia.
La conversación se basó en las neuras de cada cual, osea novios, pretendientes y ligues (como siempreeeeeeeee), y como no, sobre sexo.
Carmen parece que se va arreglando con David (el suyo). Aunque ella por fín ha visto la luz y ha determinado que la pareja necesita un respiro de vez en cuando y no estar todo el día uno encima del otro (mi respiro va para dos meses y ya no es un respido es una ventilación). Verse agobiado es feo y puede destrozar una relacion, así que ojito.
Denisse me tiene vetado así que no puedo hablar de ella y de él. Sólo digo que la cosa puede que tire ya de una vez.
Efrén, ¿qué os puedo decir de él que ya no sepáis y que no podáis cotillear en su blog? Aparte que es un quema cortinas... A MI COCINA NI TE ACERQUES!!!
Pero lo peculiar de la noche fue una situación rarísima (como no) mientras esperábamos a Denisse aparcados fuera de su casa. Hacía mucho calor y teníamos las ventanillas bajadas para poder respirar (por cierto o lavo el coche o la mierda acabará pudriéndolo). Una mujer apareció por la ventanilla del copiloto matando a Efrén de un infarto.
La mujer tendría unos cincuenta y pocos, el pelo cano con peinado y corte como el de Ángela Lahnsbury en Se ha escrito un crimen, los ojos eran azules bastante claritos. Llevaba un chucho en las manos, un perro callejero lleno de mierda y que temblaba de arriba a abajo.
- ¿Reconocéis la cara de este perro? - preguntó
- No, no tenemos el gusto - constestó Carmen.
- Es que lo he encontrado en la calle... ¿vosotros lo queréis?
- Noooooooo - dije - todo suyo, quite quite, odio los perros - eso no es del todo cierto, simplemente sé que no sabré cuidarlo y lo que odio es cuando se pasan de pelmas y me babean.
- ¿Tonces puedo quedármelo? Es que estaba en el hospital, le miré y me siguió. ¡Qué eso es otra! ¡Cómo me engañaron! Podría haber estado en el Centro de Salud a dos pasos de mi casa y me hacen subir a la Candelaria.
- Pos ponga un reclamación - dije ya empezando a mosquearme, Carmen reía y Efrén estaba estupefacto.
En un plis plas la mujer le puso a Efrén el perro encima. Efrén miro al bicho con repugnancia y luego a la mujer con auténtico odio.
- ¿Te importaría acercármelo a Urbaran 40? Es que ya no puedo con él, llevo caminando con el perro en brazos desde arriba. Lo llevas y nos vemos allí.
- ¿Si lo deja en el suelo no la segirá? Vamos, digo yo - contestó Efrén.
- Además estamos esperando a una amiga para ir a cenar, y salimos por el norte, que la salida está ahí mismo. - Esta vez era Carmen
- Sólo será un momento, ¿no podéis dar la vuelta un momento? - esta vez fui yo quién contestó.
- Lo siento señora pero yo no llevo perros en mi coche, ya le he dicho que los odios para encima llevarlos en el coche, así que saque ha ese chucho del coche.
- ¡Encima que me voy a quedar con el perro!
La mujer se transformó rápidamente en Mrs Hyde cagándonos de miedo y haciéndonos reír posteriormente.
- ¡¡¡¡¡Sois unos hijos de putaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!! - comenzó a gritar mientras se alejaba - CABRONES DE MIERDAAAAAAAAAAAAAA, ME HE QUEDADO CON LA MATRÍCULAAAAA
En ese momento Denisse salió de su casa y nos miró extrañada, luego miró a la mujer que se alejaba.
- ¿Atropellásteis a su perro?
El caso es que Carmen luego comentó que esa misma mañana una mujer había entando meterle una tórtola a David (el suyo) en el coche. O era la misma tía o se ha instalado en la isla una secta rara de Salvémos a los animales callejeros.

Lo peor es que los días se acercan y yo he estudiado más poco... si apruebo será debido a la buena suerte y si la paranoia no me invade en el examen :S.
Finalmente David no se va a Pamplona con lo que tendré para mí cinco días!!!!! AAAAAAAy ayer me emocioné como un gilipollas al ver que en dos semanas estaría aquí. Aunque esta mañana le odié por levantarme a las siete de la mañana y encargarme nuevos recados.
Anoche me fui de cena con Denisse, Efrén y Carmen, por fín algo de movimiento... Como últimamente se hace costumbre y para desesperación de Efrén nos fuimos al Tacoa, un restaurante en Tacoronte muy bueno que es famoso por tener cerveza de elaboración propia.
La conversación se basó en las neuras de cada cual, osea novios, pretendientes y ligues (como siempreeeeeeeee), y como no, sobre sexo.
Carmen parece que se va arreglando con David (el suyo). Aunque ella por fín ha visto la luz y ha determinado que la pareja necesita un respiro de vez en cuando y no estar todo el día uno encima del otro (mi respiro va para dos meses y ya no es un respido es una ventilación). Verse agobiado es feo y puede destrozar una relacion, así que ojito.
Denisse me tiene vetado así que no puedo hablar de ella y de él. Sólo digo que la cosa puede que tire ya de una vez.
Efrén, ¿qué os puedo decir de él que ya no sepáis y que no podáis cotillear en su blog? Aparte que es un quema cortinas... A MI COCINA NI TE ACERQUES!!!
Pero lo peculiar de la noche fue una situación rarísima (como no) mientras esperábamos a Denisse aparcados fuera de su casa. Hacía mucho calor y teníamos las ventanillas bajadas para poder respirar (por cierto o lavo el coche o la mierda acabará pudriéndolo). Una mujer apareció por la ventanilla del copiloto matando a Efrén de un infarto.
La mujer tendría unos cincuenta y pocos, el pelo cano con peinado y corte como el de Ángela Lahnsbury en Se ha escrito un crimen, los ojos eran azules bastante claritos. Llevaba un chucho en las manos, un perro callejero lleno de mierda y que temblaba de arriba a abajo.
- ¿Reconocéis la cara de este perro? - preguntó
- No, no tenemos el gusto - constestó Carmen.
- Es que lo he encontrado en la calle... ¿vosotros lo queréis?
- Noooooooo - dije - todo suyo, quite quite, odio los perros - eso no es del todo cierto, simplemente sé que no sabré cuidarlo y lo que odio es cuando se pasan de pelmas y me babean.
- ¿Tonces puedo quedármelo? Es que estaba en el hospital, le miré y me siguió. ¡Qué eso es otra! ¡Cómo me engañaron! Podría haber estado en el Centro de Salud a dos pasos de mi casa y me hacen subir a la Candelaria.
- Pos ponga un reclamación - dije ya empezando a mosquearme, Carmen reía y Efrén estaba estupefacto.
En un plis plas la mujer le puso a Efrén el perro encima. Efrén miro al bicho con repugnancia y luego a la mujer con auténtico odio.
- ¿Te importaría acercármelo a Urbaran 40? Es que ya no puedo con él, llevo caminando con el perro en brazos desde arriba. Lo llevas y nos vemos allí.
- ¿Si lo deja en el suelo no la segirá? Vamos, digo yo - contestó Efrén.
- Además estamos esperando a una amiga para ir a cenar, y salimos por el norte, que la salida está ahí mismo. - Esta vez era Carmen
- Sólo será un momento, ¿no podéis dar la vuelta un momento? - esta vez fui yo quién contestó.
- Lo siento señora pero yo no llevo perros en mi coche, ya le he dicho que los odios para encima llevarlos en el coche, así que saque ha ese chucho del coche.
- ¡Encima que me voy a quedar con el perro!
La mujer se transformó rápidamente en Mrs Hyde cagándonos de miedo y haciéndonos reír posteriormente.
- ¡¡¡¡¡Sois unos hijos de putaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!! - comenzó a gritar mientras se alejaba - CABRONES DE MIERDAAAAAAAAAAAAAA, ME HE QUEDADO CON LA MATRÍCULAAAAA
En ese momento Denisse salió de su casa y nos miró extrañada, luego miró a la mujer que se alejaba.
- ¿Atropellásteis a su perro?
El caso es que Carmen luego comentó que esa misma mañana una mujer había entando meterle una tórtola a David (el suyo) en el coche. O era la misma tía o se ha instalado en la isla una secta rara de Salvémos a los animales callejeros.






