La Kopka y la Guarri: dos coños opuestos pero complementarios.

Esta breve reseña, breve porque no aporta nada y es un "más de lo mismo" está centrada en dos cyberchochos de alto interés para el que escribe estas pajinotícias. Hay que recordar que esto es un diario y no pretendo más que expresar mis aficiones y gustos en un ámbito muy concreto. Bueno, también me gustaria provocar un poco, pero me temo que hoy en dia, la provoción ya no es posible...
Pero volviendo a los dulces coñitos que me ocupan:
La teen rubia que trata de parecer que no haya tragado un lecherazo en su vida atiende al nombre de Kopka. Con tanta abundancia de kas en tan corto nombre le atribuyo un origen eslavo, quizás húngaro. Quizás es de Cuenca, nunca se sabe, aunque la verdad, es muy poco problable... Lástima porqué sería más divertido.
Pue bien, la tal Kopka, como se aprecia en el mosaico montado para la ocasión, está para comerla enterita después de hacerle de todo... y más. No sé porqué las rubias me ponen tanto. La naturaleza humana es misteriosa pero a la que entramos en materia de sexo, es la ostia.
Si nos fijamos en la primera foto, observaremos como se tensa la braguita entre las caderas y el que espacio queda entre la tela y el bajo vientre. ¿Qué no dariamos para poder meter mano y sobar su coño? ¿Por muy rubia que sea, o quizás por ello, no deja de ser una cerda, bellísima, es cierto, pero un cerda que merece que le revienten las bragas y la dejen como un bollo relleno... No es preciso comentar lo obvio: la tremenda paja perpetrada con este bello chocho.
La segunda cerdita corresponde al modelo opuesto a la Kopka. Mientras que la primera es todo finura, esta es todo puterío. Cara de vicio, buenas tetas y buenas caderas y cintura. Por no hablar de la braguitas, como de rejilla y dispuestas justo para ocultar su chochete putón. En todo caso, !quién pillara a la Guarri, que es cómo debería llamarse! Y qué maravillosa corrida...
Tiernos cybercoñitos 1. Lay the Kat

Esta es Lay the Kat . La última teen que está devastando mis huevos cada vez que mi rabo se tropieza con ella por el cyberespacio. La verdad es que ya hace un tiempo que mi afición por los coños tiernos va en aumento. Como ya sabeis, eso no no es impide que me haga estupendas pajas con maduritas como Elsa Anka, y otros muchos coños maduros que pululan por ahí.
No dejo de asombrarme cad vez que me la casco con esta putilla. En principio no me van las adolescentes esquéleticas anoréxicas. Y sin embargo, me corro a tope con la tal Lay. ¿Será el morbo de su aspecto de lolita? Sin duda, peo también las largas curvas, el sabio uso de braguitas y un no sé que, que es el quid, el ingrediente explosivo, secreto que me hace pajearme una y otra vez con este teenchochito.





