logotipo

img_google
Diario de un pajillero
pajillerismo actual y viscoso.
Acerca de
El pajillerismo contemporáneo pasa a través del cybersepacio. Esta web trata sobre estos aspectos y sobre los cyberchochos que más ponen, sus cualidades y su potencial "extractor", todo ello contemplado desde el salvajismo onanista y amoroso. No se trata de un blog de apologia de la paja ni de nada por estilo, o ¿quizás sí? De hecho, aún debo refexionar sobre ello. Trataré de aclarame al respecto, pero dadas mis apitudes, no puedo prometer nada. Por otra parte, dada la temática del blog, su enfoque y la posición antivanidosa de quien escribe estas líneas, está especialmente contraindicado para los intelectuales, gente de poca modestia y ego superdimensionado -auténtica plaga contemporánea. También es incompatible con el macho y hembra acríticos y faltos de sentido del humor y -aún más importante- del ridículo. Ah, y la paja no es para nada incompatible con follar. Sólo que a menudo es mejor...
Sindicación
 
Marlene Morreau

Un amable lector de ese blog me sugiere que escriba sobre Ana Belén, Beatriz Rico o Marlene Morreau. Es decir, que publique algún comentario pajllero con material hispano, o casi. En el caso de la sra. Belén, debo explicar que no es coño de mi devoción, más bien me provoca eyaculaciones de mala leche, de ésa mala leche que no se aloja en ningún cojón.
Si se pone a cantar con o sin el jetas de su maromo, la cosa se pone peor y lo que me produce son arcadas. Sólo podria fantasear con la Belén follada por doce negros top-manteros con sus correspondientes superpollas, mientras su maridito, bien atado y amordazado (por si se le ocurre cantar en un arrebato de locura suicida) contempla la escena. Planteda así la situación, aún. Sobre todo cuando al final están a punto de liquidarla por asfixia cuando uno tras otro, le follan la tráquea y le llenan la tripa de pura y espesa leche africana. Cuando se retiran, dejan a la Belén boqueando como un besugo, el rímmel corrido y mezclado con la leche y la saliva, sollozando (cuando la muy guarra ha vivido el polvo de su vida).
De su coño fluye un hilo de semen y cuando su estómago empieza arquearse (las pollas eran de calibre máximo y dos docenas de huevos dan mucha leche...), eructa llenando todo el garage de la mansión, de un inconfundible aroma a leche de hombre. ¿Qué has comido, Belén? A su lado, Victor Manuel, atado como una cabrito, pone los ojos en blanco. La mancha en su pantalón lo explica todo. Acaba de correrse (y sin tocarse) por segunda vez. Y para él, también ha sido el orgasmo de su vida. Empieza a pensar cómo reclutar negros para que se follen a Ana hasta el píloro...

Bueno, confieso que es la primera vez que me excito con la Belén. Y es que como dijo Confusio: todo chocho es aprovechable. Sabias palabras, sin duda.

Sobre la Rico, no puedo opinar ya que no tengo ni idea de la tía ésa.

Pero de la Morreau... ¡Éso ya es coño de otro pajar! Tengo callos en las manos de tanto pajearme con ése maravilloso chochín. Para mi lo tiene todo: rubiura o rubiez o como se diga lo del pelo rubio, dos tetas tremendas y una explosiva zona ventral (cinturita-caderas-ombligo-vientre-bajo vientre). Rematan la faena un culo respingón que es como para encularla dia sí y día también. Vista de lado, se aprecia muy bien la curva del vientre desde el ombligo hasta el coño. Una parábola de primera. !Cómo debe ser montar a esta hembra desde atrás, via vaginal o anal, pasar las manos por sus caderas, manosear sus tetazas y al final acariciar su vientre exterior con la mano y el interior con nuestra polla y semen! Y por no hablar de la franja de vello oscuro... ni de su cara y sus labios idóneos para follarle la cara hasta los huevos... !Qué pedazo de hembra!
En fin, ahí va mi homenaje pajillero a ésa gran dama francesa, a ése gran coño que tanto placer nos ha dado a tantos, y que sin duda aun nos dará por muchas pajas.
Au revoire.