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Diario de un pajillero
pajillerismo actual y viscoso.
Acerca de
El pajillerismo contemporáneo pasa a través del cybersepacio. Esta web trata sobre estos aspectos y sobre los cyberchochos que más ponen, sus cualidades y su potencial "extractor", todo ello contemplado desde el salvajismo onanista y amoroso. No se trata de un blog de apologia de la paja ni de nada por estilo, o ¿quizás sí? De hecho, aún debo refexionar sobre ello. Trataré de aclarame al respecto, pero dadas mis apitudes, no puedo prometer nada. Por otra parte, dada la temática del blog, su enfoque y la posición antivanidosa de quien escribe estas líneas, está especialmente contraindicado para los intelectuales, gente de poca modestia y ego superdimensionado -auténtica plaga contemporánea. También es incompatible con el macho y hembra acríticos y faltos de sentido del humor y -aún más importante- del ridículo. Ah, y la paja no es para nada incompatible con follar. Sólo que a menudo es mejor...
Sindicación
 
La vulgaridad de hacerse pajas con Tawnee Stone.

Amo a este tierno chochito...

Hola a todos. No hace falta que use el clásico “todos/as” porque dudo que haya un sólo chochito lector de esta página intermitente. Y saludo, porque ante todo, queridos lectores, es preciso tener educación. Esa compilación de usos, deberes y protocolos que nos explica que, por ejemplo, que antes de hablar de coños, semen y otras maravillas naturales nos presentemos ante el mundo con el debido respeto y consideración.

Dicho esto, voy entrando en el asunto principal que justifica este blog. Después de meses de inactividad blogística provocada por una pereza y un aburrimiento tremendos, me lanzo a añadir un comentario más sobre el mundo de las pajas. Vuelvo, no con un chocho explosivo nuevo (cada dia, descubro un montón de nuevos cybercoños prodigiosos) sino con un coñito ya expuesto con anterioridad, quizás un síntoma del aburrimiento a que me refería. Se trata una vez más de la gran, y sin embargo chiquita Tawnee Stone.
Que tengo debilidad por esa zorra está claro, y ya he explicado más o menos en otras ocasiones porqué la Tawnee me induce a bajarme los calzoncillos y hacerme unas pajas con unos resultados eyaculatorios clasificables como extraordinarios.

Hoy he topado con un set de fotos suyo que me han puesto los huevos a toda máquina. Poco después me estaba corriendo de tal manera, que haciendo una comparación vulcaniana, se podria definir el resultado como una “corrida stromboli”, es decir con la leche saliendo con tanta fuerza y abundancia que casi me quedo bizco a perpetuidad.
Está claro, y (aviso) aquí vine la parte de la “reflexión filosófico-cutre-pajillera”, que soy carne de chochito pajillero. Y cómo yo, unos cuántos millones de pajilleros de todo el mundo que se la menean con ella. Sus recursos, como he dicho analizados en otros posts, son lo más clásico de lo clásico: coletas y aire de teen, braguitas de colegiala (casi nunca tangas, lo que demuestra un conocimiento de la psicología pajillera masculina notable) y un culo respingón único.

Estas características son muy apreciadas por un pajillero de mis características, así que me doy cuenta que el vanguardismo y la modernidad no casan muy bien con cierto tipo de pajillerismo que busca motivo clásicos y eternos. Es decir, descubro o constato, más bien, que de moderniki, ná de ná...
Cierto que me pajeo con maduras, rubias, morenas, asíaticas, blancas y a veces con negras. Vaya, con una gran variedad de mujeres, sin embargo la Tawnne y sus colegas, me pueden. Pero también amo con todos mis cojones a las Crissys Morans, Silvias Saints y demás. Lo dicho: del montón, tanto, que incluso me pajeo con la Victoria Beckham y la Shakira. Imperdonable.