logotipo

img_google
Diario de un pajillero
pajillerismo actual y viscoso.
Acerca de
El pajillerismo contemporáneo pasa a través del cybersepacio. Esta web trata sobre estos aspectos y sobre los cyberchochos que más ponen, sus cualidades y su potencial "extractor", todo ello contemplado desde el salvajismo onanista y amoroso. No se trata de un blog de apologia de la paja ni de nada por estilo, o ¿quizás sí? De hecho, aún debo refexionar sobre ello. Trataré de aclarame al respecto, pero dadas mis apitudes, no puedo prometer nada. Por otra parte, dada la temática del blog, su enfoque y la posición antivanidosa de quien escribe estas líneas, está especialmente contraindicado para los intelectuales, gente de poca modestia y ego superdimensionado -auténtica plaga contemporánea. También es incompatible con el macho y hembra acríticos y faltos de sentido del humor y -aún más importante- del ridículo. Ah, y la paja no es para nada incompatible con follar. Sólo que a menudo es mejor...
Sindicación
 
Santa Silvia Saint, happy birthday.



Según leo en el blog de Yulianovafan, Silvia (o Sylvia) cumple 32 añitos, el 12 de febrero, creo. La verdad es que me he enterado un poco tarde, pero, bueno, como la intención es lo que cuenta, pues aquí está mi contribución a tan importante efemerides. Si hace trentaydos añitos otro coñito no hubiera traído a este mundo a ese maravilloso, rubio y redondeado chochito, un servidor se habría perdido algunos de los orgasmos más completos, poderosos y sentidos de mis últimos años de pajillerismo intensivo. Así que:

1º. Gracias por nacer, y
2. Gracias por mostrarte al mundo y provocar corridas monumentales. El mundo es más feliz y mejor contigo.

Tengo que confesar que empecé a pajearme con la Saint de una manera un poco distante. Me explico: al principio me lo hacía con ella, gozando de su cuerpo pero recelando a mismo tiempo de su aspecto plasticoso (entonces, pobre tontainas, la veía así). Vaya, que no la
disfrutaba de una manera plena. Desconfiaba de su "rubiedad" tan rutilante, de su volumetria sumavemente redondeada, de su reticencia a tragar semen. Creía que era demasiado pija, demasiado elegante, para ser una buena puta. Afortunadamente el tiempo me enseñó a amarla, a valorarla como lo que es: un coñito precioso y eficiente. En la actualidad, y desde ya hace mucho, la amo sin reservas, for ever y me importa un rábano -o dos- si a alguien le parece una posrnstar de "baja intensidad". Y otra cosa más, Silvia es ante todo, un chochito para negros. Es famosa por su afición a los rabos afros y la hemos visto en muchísimas ocasiones entregar su vientre, su tripa y su boca a sementales de color. Ella es el aquetipo de la chica archirubia, objeto de deseo del hombre negro y como no tiene un sólo pelo -rubísimo- de tonta, quiere lo mejor: o sea, ser rellenada por un buen pedazo de palpitante carne negra. Y ya sabemos, amigos: el coño rubio, y la polla africana son tal para cual. Y a mí, la verdad es que me excita muchísimo ver a la Saint follada por esos afortunados tipos. Me encanta.
Hoy, como homenaje especial, me he pajeado con Silvia. Una vez más la he amado con toda la intensidad, hasta la última gota. Y no será la última vez. Seguro.

Gracias, Silvia por existir y repartir tanto placer. ¿Cuantas preocupaciones, tensiones, frustraciones y malos rollos has pulverizado con tu menudo y espléndido cuerpo? El amor, el deseo, el placer que creas iguala al rico y al pobre, al bueno y al malo, al feo y al guapón. Difuminas la maldad, provocas oleadas de placer que recorren como corrientes de amor la tierra entera y nos conectan a tí, ¡oh, Gran Diosa del Amor! (ejem. Vale. Me he pasado un poco, pero no pienso borrar este último párrafo...)

Verdaderamente, eres una santa. Espero que continues haciendo esos milagros en mi polla y en mis huevos por muchos años más.

I love you.