Refexiones de un pajillero

¡Cuánto trabajo ser un pajillero! Existe tal sobrabundancia de buenos coños en el ciberespacio que empieza a ser agobiante circular por la red a la búsqueda y caza del chochito que nos hará felices.
Cada dia emergen nuevos cibercoños de primera clase y para todos los gustos y preferencias. Uno no sabe si correrse con la rubia de las braghuitas rosas y cintura de avispa, con la morenaza de caderas imponentes que nos muestra su coño portentoso, rosadito y jugoso o con la preciosa guarrilla a la que un semental negro le mete tres palmos de morcilla en el vientre, tripa y garganta y que termina tragando con deleite los lecherazos de los cinco tipos que se la follado, y sin dejar gota. Y si cae un poco en el suelo, de un lengüetazo la recoge y se la zampa. Y como es una rubita pijilla y educada, va y les da las gracias... ¡Nivelazo!
Bueno a lo que iba, que entre tantas dudas y pruebas el tiempo dedicado a la paja se prolonga con la consiguiente mejora en la eyaculación.
Cuando decidimos dar nuestro amor al chochito elegido, hace rato que los huevos presionan para liberar la leche, el rabo va emitiendo presemen esperando la gran corrida, y cuándo ésta llega, ciegos de amor y placer, el resultado es de una intensidad máxima. Quizás por eso, a veces se goza más con la cosa pajeril que follando.
Podria ilustrar este articulillo con cientos de fotos de distintas putillas a las que he dado mi amor. Hay de todo tipo, edad y condición; rubias, morenas, blancas, orientales, negras, adolescentes casi niñas y putonas maduras, con tetazas enormes o planas como una tabla, con braguitas y sin. Algunas son conocidas; Christine Young, Masha, las chicas Speedlight, las Galitsin, Crissy Moran, Elsa Anka y Anne Igartiburu, Perfect Paz, Wifey World, Lovely Anne, Abby Winters, Sandy y muchas más. Otras, en canbio son totalmente desconocidas o se prodigan poco.
Sea como sea pongo unas cuantas que sirven perfectamente.
A todas ellas mi amor y mi semen.





