logotipo

img_google
Diario de un pajillero
pajillerismo actual y viscoso.
Acerca de
El pajillerismo contemporáneo pasa a través del cybersepacio. Esta web trata sobre estos aspectos y sobre los cyberchochos que más ponen, sus cualidades y su potencial "extractor", todo ello contemplado desde el salvajismo onanista y amoroso. No se trata de un blog de apologia de la paja ni de nada por estilo, o ¿quizás sí? De hecho, aún debo refexionar sobre ello. Trataré de aclarame al respecto, pero dadas mis apitudes, no puedo prometer nada. Por otra parte, dada la temática del blog, su enfoque y la posición antivanidosa de quien escribe estas líneas, está especialmente contraindicado para los intelectuales, gente de poca modestia y ego superdimensionado -auténtica plaga contemporánea. También es incompatible con el macho y hembra acríticos y faltos de sentido del humor y -aún más importante- del ridículo. Ah, y la paja no es para nada incompatible con follar. Sólo que a menudo es mejor...
Sindicación
 
Chochos callejeros


Yendo por la calle uno tiene la oportunidad de cruzarse con coñitos maravillosos, desde tiernas adolescentes hasta maduritas pasando por las muy interesantes mamás o casi-mamás en diferente grado de embarazo. Pasear por una calle comercial repleta de chochitos yendo de tienda en tienda es un espectáculo que activará nuestros huevos y nuestro rabo hasta la liberadora paja.
Una actividad interesante derivada de todo ello, consiste es fotografiar clandestinamente esos chochitos. Pajearse con los trofeos fotográficos obtenidos, y el morbo derivado de de todo ello aumentará sin duda nuestro placer pajillero.
Si además, colgamos las fotos en alguna página de lo que se llama «street candids», el morbo se multiplica. Colgar y bajar fotos de coñitos callejeros es una actividad que recomiendo a cualquier pajillero que quiera probar nuevas experiencias. Si encima uno detecta un buen coño pajillero en un parque público, puede según las circunstancias y la habilidad de cadacual, pajearse delante del chichi en cuestión, sin que llegue a sopechar que a pocos metros un tipo está gozando de la contemplación de su cuerpo hasta la eyaculación. Es posible, con habiladad, fotografiar luego el coño, para recordarlo en futuras pajas. Aunque he consegudo pajearme con éxito con mamás y algunas jovencillas, aún no he podido fotografiar los chochitos, pero espero conseguirlo próximamente.
La chica de los pantalones blancos es un coñito callejero fotografiado (y pajeado múltiples veces por mí). Las chicas de los bikinis negros, aunque no son fotos ni clandestinas, ni yo era el único fotógrafo, ni pertenecen a chicas «modositas» son una de las joyas de mi colección. El segundo coño empezando por la derecha me ha proporcionado un número importantísímo de pajas. En cuanto a las chicas Private, lo mismo, aunque la foto no es mia... Bueno termino rapidito, porque tengo prisa para pajearme de nuevo. Viendo tantos chochos, es inevitable,.
Hasta la próxima.
No