Cosecha lechera

¡Qué gusto pajerase con estos chochitos! La verdad es voy con los huevos bajo mínimos. Un pajillero siempre es un pajillero, es decir alguien con la necesidad urgente de vaciar la leche, siempre dispuesto a machacarse el rabo donde sea, y siempre que haya un coño que nos la ponga dura y nos hinche las pelotas. Y tanto da si es por internet o en un parque mientras nos concentramos en una joven mamá que esta buenísima o en una jovencita estudiante de caderas de oro y braguita asomando por encima del pantalón. El pajillero sacará su leche... Aunque hay épocas en las que el pajillero debe eyacular más a menudo. Bien, pues yo estoy en una de esas épocas y a parte de hacermelo con vecinitas y mamás, no paro con coños del cyberespacio...
La rubia primera, aunque algo tierna, es perfecta para la práctica de la buena paja. Buenas tetas, vientre y ombligo tremendos... Resultado: una eyaculación de primera.
Sobre el segundo coño... es difícil decir más que lo que los ojos, la polla y los cojones ven. La curvatura del culo, la relación caderas-cintura-vientre es perfecta. Quien haya tenido la ocasión de follarse un chocho eslavo de estas características, sabrá de qué estoy hablando. Chocho fino.
Y por último, el coño por excelencia. Sí amigos, lo habéis adivinado, se trata del único e inconfundible coño llamado Crissy Moran. Sobran las palabras y hacen falta trapos para limpiar la leche...





