Corre corre ...
España se reune, se vuelca de brazos en cruz. Y el caos de Madrid aumenta. Se colapsan las arterias principales, el corazón bombea a voz en grito, mientras el mundo alrededor, con prisas, requiere espectación de primera fila. Y yo observo al mundo desde mi pequeña esquina, apoyada en el metro de O'Donell miro la gente pasar, a paso raudo y veloz. Subo la mirada para cruzarme con aquella dama gris que recurre sin interés a un reloj con vértices de arena, viendo pasar el tiempo. Con prisas. Sin pausa. Escatimando en situaciones irrelevantes para una sociedad que corrompe el reloj.
[Que se pare el mundo, que yo, me quiero bajar]
MoNy